ORÍGENES DE AZKOITIA Y LOS BALDA


ORÍGENES DE AZKOITIA Y LOS BALDA

Aitzol Altuna Enzunza


Azkoitia 1915. I Ojanguren

La primera noticias de Gipuzkoa son del siglo XI, año 1025, se trata de un documento de cesión de unas "tierras de Iputz" dentro del reino de Pamplona-Nabarra con Sancho III el Mayor. Estas tierras de “Iputz”  iban desde la Sierra de Aralar a la capital del territorio que era Getaria, tenencia entre los ríos Deba y Urumea y que, por tanto, incluía el valle de Iraurgi, el cual aparece documentados 2 veces en el siglo XII.


 Eneko Del Castillo

La primera vez en una falsificación de entre los años 1186-1189 donde aparece como “Yraugui”, atribuyendo a Sancho el Mayor en el año 1027 la restitución a la iglesia de Pamplona-Iruñea de todos sus bienes, el señalamiento de los límites del obispado y la disposición de que sólo el obispo de Pamplona consagre las iglesias, lleve las tercias (impuestos) y ponga clérigos en todas las iglesias. 

La segunda, en un documento de entre 1186-1193 como “Yraurgui” cuando Pedro, obispo de Pamplona, encomienda al obispo de Baiona, Bernardo de Lacarra, en honor de San Sebastián y de otros lugares de Gipuzkoa así como de Alta Nabarra. 

Sería el de Iraurgi por tanto, uno de los valles en los que se organizaba la tenencia de Iputz, con sus Juntas del Valle probablemente en Basarte en una población que ya se conocía como Azkoitia como vamos a ver.

Los valles históricos de la tenencia de Iputz que tendrían sus Junta del Valle

Varias parroquias, cofradías o ledanías-universidades (auzoak), se reunirían en las Juntas de los Valles para resolver los problemas comunes de organización y de gestión del comunal. 

Tenemos constancia de la Junta de la Alcaldía Mayor de Sayaz y de Areria, dos de las tres  que se integrarán después en la Junta de las Hermandades de Gipuzkoa junto a la de Aiztondo, las cuales aparecen en un documento nabarro del año 1027 en las demarcaciones del obispado de Pamplona, cuando se reconstruyó la catedral (Enciclopedia Auñamendi ALCALDÍA MAYOR DE SAYAZ - Auñamendi Eusko Entziklopedia

Uno de los dos lugares principales de las Juntas Generales de Gipuzkoa era en las campas de Basarte y en la ermita de Santa Cruz adyacente en Azkoitia, es probable que la Junta del Valle de Irurgi se celebrase también en el mismo lugar.
"Cualquier Concejo o persona singulares de la dicha provincia, u otros señores o personas singular de Gipuzkoa, que sean tenidos de facer los dichos llamamientos a Usarraga o a Basarte, a qualquier de ellos, e non a otra villa o lugar, so pena que el que lo contrario ficiere pague mil maravedis" (Enciclopedia Auñamendi). 


Convento de Santa Cruz de Azkoitia



LAS TENENCIAS Y LOS CABOS DE ARMERÍA

En estos siglos, Nabarra se administraba con tenentes o gobernadores que el rey va intercambiando según su valía, los cuales cuentan además con merinos en demarcaciones más pequeñas o merindades (en Bizkaia están documentados desde el siglo XI), los cuales cuentan con sus apoyos en las comarcas de las familias de militares más importantes llamadas "cabos de armería".
Casa-torre Enparan de Azpeitia en la orilla del río Urola, fundada en 1320, es otra de las "desmochadas" y reconstruida en 1535, en el siglo XVII se le añadieron los edificios laterales tomando forma de palacio.

Joseba Asiron Saez (Iruñea-Pamplona 1962), presentó su tesis doctoral en el año 2010, titulada “El palacio señorial gótico en la Navarra señorial, palacios de cabo de armería y torres de linaje”. En la misma, explica Asiron que la mayor parte de estos banderizos o “ahaide nagusiak” o Parientes Mayores de toda Nabarra, radicaban en los denominados “palacios de cabo de armería”, categoría jurídica específicamente nabarra, cuya antigüedad es difícil de concretar, pero que estaba ya bien consolidada para los siglos XI-XII

Lazkano, cabeza de los oñacinos en Gipuzkoa

"Junto a ellos, además, aparecen los palacios de los territorios históricamente vinculados al antiguo reino Nabarra. Tan sólo el territorio guipuzcoano cuenta con una treintena de palacios en el armorial nabarro, figurando apellidos históricos como Oñaz, Emparan, Amezqueta, Zarauz, Lazcano, Berástegui etc.”. 


Entre ellos estarían los Balda desde al menos el siglo XII, su origen estaría probablemente en una de estas familias trasladas al lugar llamado Balda en el valla de Iraurgi como vamos ver.



LA DIVISIÓN Y LA CONQUISTA

La Nabarra Occidental quedó dividida en dos bandos tras la Batalla de Arrato entre las familias alabesas de los Mendoza y de los Gebara por una disputa familiar. 


Cuadro que representa la principales familias Banderizas de Gipuzkoa, Bizkaia, Alaba, Alta Nabarra y Lapurdi en la casa natal del oñacino Eneko López de Loyola, San Ignacio (foto propia 2025)

Los primeros bascularon a Castilla mientras que los segundos se mantuvieron fieles al reino baskón, siendo los Gebara los tenentes o gobernadores en nombre del rey en toda la Nabarra Occidental entre los año 1076 y el 1200 de la invasión castellana de Alfonso VIII que llegaron junto con los anteriores tenentes, los López de Haro, que habían sido expulsados del reino baskón por su felonía en 1076 por el despeñamiento y regicidio de Sancho el de Peñalén LEHOINABARRA: ORIGEN DE LA GUERRA DE BANDOS EN BIZKAIA.


Los López de Haro consiguieron del invasor castellano que Bizkaia fuese su señorío hereditario y afianzarse en los otros territorios, pero, ni nacieron ni vivieron en la Nabarra Occidental, tanto los Haro asentados en La Rioja, como la corona castellana, gobernaron la Nabarra Occidental desde la lejanía.

Su forma de gobernar sin estar presentes con su ejército, fue fue potenciando las familias locales "Ahaide Nagusiak" o Parientes Mayores que le eran más favorables, lo que creó un inestimable clientelismo de señores de la guerra así como una gran belicosidad sobre todo en los siglos XIV-XV.


Pedro Belez Ladrón de Gebara (1194-1200), hijo del tenente nabarro Ladrón de Gebara y de su segunda mujer María Sánchez de Salcedo, señora de Ullibarri-Ganboa (hija del señor de Ayala Sancho García de Salcedo), tuvo a Sancho Pérez, el cual fue el fundador de la Casa Ganboa de Alaba. 

Un hijo bastardo suyo se afincó en Zumaia, donde se creó la rama gipuzkoana de los llamados como Bando Ganboíno.


Las grandes familias se fueron polarizando, sin embargo, esta división no era algo estanco salvo en los cabezas de linaje o Pariente Mayores, tal y como cuenta el historiador bizkaíno E. Labayru en su libro “Historia General de Bizcaya” (1900): 


“Gamboa figuraron los de Guevara, Zurbano, Olaso, Avendaño, Urquiza, Butrón, Elgueta con su villa, Balda ó Valda con la villa de Azcoitia, Iraeta, Zarauz, Achega, Zumaya, Deva, Ugarte, Ibarra.

Y al bando ó parentela de Oñez llegaron los de Lazcano, Murua, Amezqueta, Gauna, Loyola, Yarza, Alzaga, Ozaeta, Emparan, Lezaur y otras: y aun de todas éstas, según las vicisitudes y circunstancias pasaban los de Gamboa á Oñez y viceversa”. En este bando quedarían también los Mendoza.

Casa torre de Balda de Azkoitia, su origen parece remontarse al siglo XII dentro del reino nabarro, ya que su iglesia de Santa María del XII era de ese siglo. En la web Ondarea del Gobierno Vasco se puede leer: "Esta casa fue construida durante los últimos años del siglo XII o los primeros del siglo XIII, por lo que su existencia es anterior a la fundación del pueblo (sic.)"

htt/www.euskadi.eus/contenidos/h_cultura_y_patrimonio/0000011921_h5_rec_turismo/es_11921/11921-ficha2.htm

LA FUNDACIÓN DE LAS VILLAS 

Nabarra había creado las primeras villas con carácter defensivo a las que dio el fuero de Estella-Lizarra con amplias libertades comerciales, creando núcleos amurallados para evitar la conquista castellana, pero, su funcionamiento era más como cabeza de una tenencia o subtenencia, así en la actual Gipuzkoa hay documentadas cuatro: 

Donostia-San Sebastián (tenencia del mismo nombre hasta Oiartzun), Leniz (Arrasate tenencia de Aitzorrotz del Alto Deba) y las de Berastegi cerca de Leitza y la capital de la tenencia de Iputz, Getaria LEHOINABARRA: LAS CUATRO VILLAS NABARRAS DE GIPUZKOA.



Castilla reforzó la Nabarra conquistada creando otras 22 villas a lo largo de la costa, en las rutas principales o para el control de las nuevas fronteras a la que se le llamará de "Malechores", tanto con la Nabarra libre, como con Bizkaia, como con el ducado de Aquitania que había invadido por las mismas fechas Lapurdi LEHOINABARRA: ERAN TRES LAS FRONTERAS DE MALHECHORES EN GIPUZKOA


Estas nuevas villas, beneficiaban sobre todo al señor de Bizkaia y al rey de Castilla en el caso de Gipuzkoa, con todo tipo de nuevos impuestos y preeminencias  como diferentes portazgos o impuestos a las mercancías obligadas a transitar por las villas y a tomar hospedaje en ella a sus propietarios, la explotación de minas en algunos casos, no pagar impuestos a los hijosdalgo,  derecho a realizar mercados etc. 


Las 25 villa finales de Gipuzkoa terminaron convirtiéndose en el centro administrativo de la comarca absorbiendo los concejos de la Tierra Llana o anteiglesias. 


Escudo de Mutriku y un grabado de la villa del siglo XIX

 El 31 de diciembre del año 1200 el rey invasor Alfonso VIII de Castilla se apresuró a conceder la orden de Santiago la ballena anual que los hombres de MutrikU que debían de darle: "Dono itaque uobis illam ballenam quam homines de Motricu sub annuo redditu tenentur mihi dare..."

En el caso de las villas marineras había contribuciones o impuestos adicionales, como el de la primera ballena capturada de la villa de Mutriku, y la posibilidad reclutar marineros para la guerra de una Castilla sin apenas costa.

La villa de Renteria-Orereta, Villanueva de Oiarso de 1320


Además, suponían estas villas tan pequeñas el amojonamiento del comunal, vital para la supervivencia de la gente más humilde, por que el alfoz dado a las villas abarcaba ledanías o cofradías (llamadas "universidades" en Gipuzkoa) e incluso anteiglesias contra la voluntad de sus moradores, siendo uno de los motivos principales de la Guerra de Bandos entre las villas, controladas por unos Parientes Mayores, y otros Parientes Mayores arraigados a la Tierra Llana LEHOINABARRA: LA LUCHA ENTRE LAS ANTEIGLESIAS Y LAS VILLAS DE BIZKAIA


Por tanto, la creación masiva de villas fue en detrimento de los labradores, ganaderos y de la Tierra Llana en general, así como de las principales familias que en ella habitaban, creando incluso dos jurisdicciones diferentes entre las villas y la Tierra Llana que no ocurría con Nabarra y que perdura hasta el presente en temas de herencia, ya que en los caseríos gipuzkoanos se aplica el derecho nabarro de libertad de testar o "testar a la nabarra" frente a la legítima estricta castellana de los hijos LEHOINABARRA: TESTAR A LA NABARRA

Villa de Leniz en Arrasate

Se crearon villas como las de Segura-Erraztiolatza (1256), la de Tolosa (1256) y la de Arrasate-Mondragón (1260, anterior villa de Leniz) sobre poblaciones ya existentes que contaban todas ellas con castillos nabarros cercanos, que en muchas ocasiones ya estaban amuralladas como se ha visto en Lekeitio o en Vitoria-Gasteiz LEHOINABARRA: TRECE CASTILLOS NABARROS DE GIPUZKOA.


Así, hasta que en el año 1310 el rey de Castilla Fernando IV mandó fundar la villa de Garmendia de Iraurgui, al año siguiente rebautizada como Salvatierra de Iraurgi, la actual Azpeitia. 

 

LOS BALDA Y LA FUNDACIÓN DE AZKOITIA

En el libro "El Laicado y sus instituciones en la configuración religiosa de Gipuzkoa en la Edad Media" de I. Etxezarraga Ortuondo explica la fundación de la villa de Azkoitia y la importancia que tuvieron en ello los Balda. 

Edificio actual de estilo neoclásico en el cementerio de Azkoitia que esconde el arco de entrada de Santa María de Balda la Antigua como vamos a ver

Lo primero que llama la atención son los pocos casos donde los nombres de las villas gipuzkoanas no coinciden con el de sus parroquias, entre ellas, las dos del valle de Iraurgi: San Sebastián de Soreasu (Azpeitia), San Martín de Iraurgi y Santa María de Balda (Azkoitia), el motivo parece estar en que pasaron de una Junta común para todo el valle de Iraugi con diferentes pequeños núcleos de población con su propia ermita o iglesia matriz, a intentar agrupar a todos ellos en dos grandes villas.

Azpeitia 1918 (Foto: Ojanguren)


En el mismo valle se fundó poco después de la de Azpeitia la villa de Azkoitia por Alfonso XI de Castilla en 1324 con el nombre de “d’Ahezcoytia de Iraurrgui”, tomando como base poblacional la universidad o ledanía de San Martín de Iraurgi, ermita con restos altomedievales (s. VII-IX). 


En la carta de villa, se les daba a los pobladores los mismos derechos y franquicias que los de Mondragón-Arrasate.  El Camino Real de Getaría a Mondragón tenía que pasar y pagar portazgo en esta villa y todas las revenderías, "posaserías y arrenterías de ferrería" debían de instalarse en la misma. 

Como en todas las cartas de villa, los moradores caballeros y escuderos fijosdalgo que se asentaran en la villa, no pagaban impuestos. Además, incorporaba una cuestión que vamos a ver que fue muy controvertido con los Balda y que fue el derecho de poder erigir una nueva iglesia para enterramientos y oír misa.

En la carta de población aparece el topónimo de “Beydacar”, el cual se concreta en el testamento del bachiller Juan Martínez de Olano otorgado el 21 de marzo de 1478 donde el escribano lo detalla como “Sant Martin de Beydacar”, que sería la ermita que actualmente se conoce como San Martín de Iraurgi, por tanto, éste parece ser su nombre antiguo.
San Martín de Iraurgi es el número 13, en el centro en un alto en la margen derecha del río Urola

En el caso de Azkoitia, su primera constitución como villa fracasó, lo que en realidad no era extraño, tenemos más ejemplos sobre todo en Bizkaia: Plentzia, Errigoiti e incluso Bilbao, la segregación del puerto de Begoña LEHOINABARRA: LA FUNDACIÓN DE LA VILLA DE BILBAO, ANTIGUO PUERTO DE BEGOÑA

San Martín de Azkoitia desde el río Urola

Se volvió a refundar la villa más abajo como "Miranda de Iraurgi", al pie del monte Izarraitz en el año 1331, en la margen izquierda del río Urola, un terreno que pertenecía a la cofradía o universidad de Balda, donde se ubicaba esta importante familia de apellido toponímico.


‘Antes Balda que Azkoitia’, lema de esta familia


Así, la actual villa de Azkoitia recibió dos cartas de fundación con distintas ubicaciones a uno y otro lado del río Urola en un plazo de tan solo 6 años. En la nueva carta se le daba licencia a la villa de "Miranda de Azkoitia" para realizar mercado semanal todos los miércoles  (ver ANEXO) 

Casa-torre Balda es el número 9 en el mapa, el cementerio-hilerria está detrás hacia la derecha, donde estaba Santa María la Antigua de Balda en una alto que denota su antigüedad, y Santa María la Real es el número 4 a donde fue traslada como vamos a ver


Esta nueva ubicación pertenecía eclesialmente al monasterio o importante iglesia laica de Santa María de Balda del siglo XII (según los restos arqueológicos hallados en el año 2008), explotada su fábrica por la familia principal de la zona desde su cercana casa-torre por concesión real.


Tal y como había pasado con otras iglesias construidas por patronos laicos, Santa María la Antigua de Balda pasó a la corona castellana sin que sepamos cómo, aunque nos lo podemos suponer, reyes los cuales las concedían de nuevo de nuevo a grandes señores de la zona a cambio de "lanzas (lanceros), ballesteros y mareantes" para sus guerras LEHOINABARRA: EL PATRONATO DE ANDRA MARI DE GALDAKANO 


Antigua portada de Santa María de Balda reubicada en la capilla del cementerio de Azkoitia en el templete neoclásico de la entrada, la pavimentación de losas que ha aparecido en una excavación del 2008 nos llevan al siglo XII (no es gótica sino románica), dentro del reino de Nabarra. En la parte delantera izquierda de la portada:

"El empleado del cementerio, mientras limpiaba una zona para nuevos enterramientos, sacó a la luz parte de la pared norte y ábside de la antigua parroquia azkoitiarra"

Aparecen restos de una pavimentación de losas junto al cementerio, que pueden datar del siglo XII | El Diario Vasco



Probablemente la propia familia Balda fue la que mandó construir la iglesia, la cual aparece por primera vez en un documento del año 1319, cuando Juan Martínez de Oñaz junto a otros del linaje oñacino, quemaron esta iglesia además de la casa-torre, asesinando al señor de Balda así como a su hijo, siendo este señor el merino real desde el año 1317, el representante judicial del rey de Castilla en la zona.

Casa-torre de Balda en el centro de Azkoitia
Foto propia 2025


El extracto judicial sobre estos hechos graves dice: “me fizieron entender que los fijosdalgo e el otro pueblo de Aezcoytia que es en Iraurgui fueron culpados de la quema que se fezo en el monasterio de la iglesia de Balda...”. 

Por tanto, Azkoitia (San Martín) y Balda (Santa María) eran dos poblaciones diferentes que se unirán para dar lugar a la actual villa. Parece que no había en el lugar definitivo una población importante anterior, sino que se creó entre las dos jurisdicciones eclesiásticas y vecinales de Azkoitia y de Balda en un espacio común al borde del río Urola pero en su margen izquierda.

Escudo de Balda


Con la nueva reubicación pretendió la villa que la Corona le traspasara el patronato de Santa María de Balda en 1327 o el derecho a erigir una nueva iglesia para cobrar la villa el patronazgo como marcaba su carta de poblamiento, cosa que no consiguieron en un primer momento y que tuvo un trágico final como vamos a ver. 


Escudo de Balda con las panelas de los Gebara 
en conmemoración de la Batalla de Arrato donde las hojas de álamo cayeron sobre un río Zadorra rojo por la sangre derramada.
Las barras son iguales que la de los Abendaño, 
los otros cabezas del bando ganboino


A comienzos del siglo XV, los vecinos de Azkoitia afirman que la jurisdicción municipal y la de la parroquia de Santa María son idénticas dejando en desuso la de San Martín.


Aginaga-Barrena (Azkoitia)

“Todos los fijosdalgo pobladores e moradores en el dicho término e tierra de Azcoytia eran perrochanos del dicho monesterio [de Santa María de Valda] e somos oy día e avemos todos comunmente, así los moradores de la dicha villa commo los moradores de fuera de la çerca de la dicha villa, nuestro bautisterio e nuestros sacramentos e nuestros enterrorios ende, e nos es neçesario e es nuestra yntençión de lo así continuar por siempre”.


Los edificios consistoriales o ayuntamientos son muy tardíos como el tercero y definitivo de Azkoitia de 1730 (el primero era del siglo XVI en la calle de la Compañía que pasó a Plaza Berri-Calle Mayor), las Juntas Vecinales o concejos abiertos (batzarrak-biltzarrak)se celebraban en campas bajo un árbol juradero o en los pórticos de las iglesias después que probablemente sería cerca de Santa María de Balda La Antigua. Los concejos cerrados se hacían en las propias casas de los Fieles Regidores, similares a los posteriores alcaldes 

Palacio Altzibar, construido en 1553 por Pedro Abendaño
para albergar las dependencias municipales


Pero, la creación de la villa no gustó a todo el mundo, durante todo el siglo XIV muchos vecinos extramurales de Azkoitia salieron de la jurisdicción de la villa y se acogieron a la Alcaldía Mayor del valle próximo de Saiatz, probablemente al desaparecer la Junta de Iraurgi con la fundación de sendas villas en el valle LEHOINABARRA: UN SOLO DERECHO PIRENAICO EN TODO EL REINO DE NABARRA


Este caso tampoco es extraño, y ocurrió lo mismo en con las tres últimas villas de Bizkaia del año 1376, la de Larrabetzu (Goikolejea), Mungia y Errigoiti, donde subsistieron sendas administraciones: la villana y la anterior de la anteiglesia, también fracasaron Estibaliz y Zuia en Alaba.



Esta situación dual acabó
finalmente con la integración de todos los vecinos en las dos villas del valle de Iraurgi, tras la concordia del año 1413 (Ayerbe Iribar 1993:64-73, doc.21) firmada en las campas del palacio Iribe (Zubieta dorrea o Irizar).


GIPUZKOA VOLVIÓ A NABARRA


Los principales banderizos gipuzkoanos no querían seguir dentro del reino de Castilla pese a su preponderancia social ante la ausencia de tropas del rey. Por lo que, a mediados del siglo XIV se hicieron vasallos del rey Carlos II de Nabarra, entre ellos los principales fueron el señor de Lazkano, Lope García de Murua, Martín López de Murua, el señor de Larrea Martín Gil de Oñaz  y Ochoa Martínez de Berastegi, pero pronto, se les añadió el señor más poderoso de Gipuzkoa. 

Un año más tarde, en 1351, el señor de Oñati Beltrán Bélez de Gebara, de la familia de los últimos tenentes de la Nabarra Occidental y el señor más poderoso de Gipuzkoa y de gran parte de Alaba, prestó homenaje y se declaró vasallo del monarca nabarro Carlos II.

Sello del conde de Oñate (1490),
Libro de Armería de Nabarra donde se ve su similitud con el de Balda


En este movimiento entrarían muchos ganboinos y todos los ganboinos, donde se encuadraban los Balda, por lo que tomaron parte de las tropas de liberación de toda Gipuzkoa LEHOINABARRA: LA MERINDAD NABARRA DE GIPUZKOA EN EL SIGLO XIV

"Atlas Histórico de Navarra" (2016) Eneko del Castillo
Las crónicas hablan de un buen recibimiento del pueblo alabés a su reintegración en el reino baskón de Nabarra, donde no se incluye, sin embargo, la tenencia de Aitzorrotz ni el condado de Oñati que también fueron liberados. 


Los historiadores Álvaro Aragón Ruano e Iker Echeberria Ayllón en si libro “Síntesis de la historia de Gipuzkoa”, nos aclaran que Carlos II de Nabarra logró atraerse también el condado de Oñati, las tenencias de San Sebastián-Donostia (hasta Oiartzun) y la de Aitzorrotz (Alto Deba) que no formaban parte todavía de la Gipuzkoa nuclear:

“Entre 1368 y 1369 logró, gracias a sus contactos con gran número de linajes oñacinos y con la casa de Guevara, que se remontaban a 1350, ocupar una franja de territorio que se extendería desde Oiartzun y Errenteria hasta Segura, mientras implantaba una guarnición en Ordizia y atraía a una alianza de hermandad a Bergara y Azkoitia”. 

 

Casa torre Oturriotz de Oiartzun (Publicación BERTAN)


Por tanto, fueron los propios azkoitiarras los que formaron parte de la liberación de Gipuzkoa y su vuelta a Nabarra, ya que las hermandades eran asociaciones fomentadas por los reyes para que los propios ciudadanos armados, sobre todo los villanos, se defendiesen de los señores que los tenían atemorizados.


El contingente más numeroso del siglo XIV en la Nabarra Occidental fue el reclutado por Beltrán Bélez de Gebara en el año 1362 y alcanzó los 408 hombres a favor de Carlos II "el Bravo" de Nabarra. 

Pese a no ser muy numeroso el contingente armado, la recuperación de parte de la Nabarra Occidental entre 1368-73 no necesitó de más huestes, ya que contó con "la buena boluntat e afección que nos han mostrado" los habitantes Gipuzkoa y de Alaba que también fue liberada, según relatan las crónicas nabarras, volviendo a Nabarra como una merindad más (Fernando Sánchez Aranaz en el libro "Carlos II de Navarra" -2021- LEHOINABARRA: CARLOS II DE NAVARRA, EL REY QUE PUDO DOMINAR EUROPA). 

Incluso tras la nueva invasión de las tropas castellanas de los territorios liberados, su hijo Pedro Belez de Gebara II, siguió un doble vasallaje a Nabarra, lo mismo que su nieto y biznieto, por lo que recibieron rentas similares a las anteriores del hijo de Carlos II, Carlos III "el Noble". 


Los ganboínos siguieron fieles a su trayectoria nabarra y acabaron siendo aliados de los agramonteses en 1512 contra los beaumonteses, mientras que los oñacinos —Oñaz, Muxika o Butrón— acabaron decantándose por Castilla.

Catedral de Iruñea-Pamplona

LA GUERRA DE BANDOS: LOS BALDA


Existían Hermandades en todos los reinos europeos para la persecución de "malhechores". En el caso de la Hermandad de Gipuzkoa, se juntaron en la misma todas las villas y a ellas se añadieron poco a poco casi todas las anteiglesias buscando el amparo de sus murallas, de manera similar al valle de Iraurgi y al contrario de lo que ocurrió en Bizkaia

Nació la Hermandad gipuzkoana sobre todo para el control de las tres nuevas fronteras: con la Nabarra libre, con Bizkaia y con el ducado de Aquitania-Inglaterra, así como para detener la lucha de bandos que tenía el país en continuos sobresaltos.

Se rehízo la Hermandad de Gipuzkoa tras la liberación y vuelta a Nabarra, la cual en el año 1379 dictaminó «que ningún vecino ni morador de las dichas villas e logares de la dicha tierra de Guipúzcoa, nin de alguna de ellas non entre entreguas algunas de los bandos de Oñaz et de Gamboa, nin de otros cualesquier escuderos». Sin embargo, la situación de conflictividad social se prolongó durante un siglo más.



Todo el proceso de la creación de la actual provincia de Gipuzkoa lo explicamos en: LEHOINABARRA: LA FUNDACIÓN DE GIPUZKOA CON CUATRO TENENCIAS NABARRAS

Juan II de Castilla, dio permiso para rehacer de nuevo la Hermandad a las villas de Bizkaia y de las Enkartaciones (éstas dos fracasaron), así como las de Alaba y de Gipuzkoa en el año 1449,  hecho que fue confirmado por su hijo Enrique IV en 1454.


Casa-torre de Olaso de Bergara (Gipuzkoa). Según el historiador y banderizo Lope García de Salazar (1399-1476), en Gipuzkoa solamente quedaron intactas la de Olaso (Bergara) y la de Untzueta (Eibar)

La Crónica de Ibargüen- Cachopín del año 1588 nos da fe de la locura de esos años entre los linajes:

- Pelea en Çarauç entre don Ladrón de Balda y Araeta y Juan López de Lascano en Berastegui, e don Pedro Véles de Guevara contra los de Múxica en Legaspi de Guipúscoa, y el señor de Urtubia don Juan López de Lascano su suegro contra Martín Ruiz de Olaso en Dona Mereanga de Guipúscoa, e Presebal de Múxica mató a Arbi Sánches de Mendoça, cercada Barajoen de Aramayona por Gómez Gonçales, y él mesmo bençió a Martín Ruiz de Arteaga, e tanbién quemó en Durango la casa de Pedro Ruiz de Bérriz de Aradia, y azañas de Antón Martínez, e mataron otros, e Pedro de Abendaño contra el alcalde de Suçugasti; el Ladrón de Balda contra Martín Sánchez de Iraeta, bastardo de Gómez González mató a Diego Gonçales de cadalso de Fica y Juan González de Beléndiz, y otras munchas pendençias, quemas, muhertes y riñas.

Casa-torre del ilustre marinero Miguel López de Legazpi en Zumarraga, también desmochada en el siglo XV y construida originariamente por los Balda


A Mondragón quemó los ganboínos, año del Señor 1440. Las hermandades de Guipúzcoa quemaron las casas de Lascano y de Yarça y de Amesqueta y de Ugarte [.... .... .... ....] y de Murga y de Leçama [fol.81vto.] y de Sant Millán y de Astrosa y de Çumarraga y de Loyola y de Balda y de Anparan y de Çaraus y de Alchaga y de Iraeta y de Elgueta y de Bergara y otras munchas prinçipales". En la famosa quema de Arrasate-Mondragón, no consta que tomaran parte los Balda.

Oinaz eta Ganboaren
errierta handia
ikusirik lur zelaia
jota dago mendia
Gabriel Aresti Segurola (Bilbao, 1933-1975)
Arrasateko erreketaren kanta, 1448

EL FINAL DE LA GUERRA DE BANDOS

Para el gobierno de Gipuzkoa en todos los temas relacionados con la administración del territorio, existía la Junta General de Gipuzkoa, siendo la primera reunión la celebrada en 1397 en la iglesia de San Salvador de Getaria donde tomaron parte las 25 villas gipuzkoanas.



En este contexto de Guerra de Bandos, se produjo la unión entre la Junta y la Hermandad y es cuando se crea el sello de Gipuzkoa. El escudo actual de Gipuzkoa tiene representado al primer rey de Nabarra Eneko Aritza sobre fondo rojo con tres robles (que no tejos), uno por cada tenencia nabarra y junto al mar LEHOINABARRA: EL REY DE NABARRA EN EL ESCUDO DE GIPUZKOA

Primer mapa con solo Gipuzkoa, Amberes s. XVI

La primera referencia al sello de la Hermandad de Gipuzkoa es del 15 de noviembre de 1466 en la reunión celebrada precisamente en la villa de Azkoitia en el valle de Iraurgi, donde se dice que el acta estaba "sellada con nuestro sello".

"Gipuzkoako Armarria gure historiaren ispilu" Patxi Olabarria Irizar,


El enfrentamiento de los Parientes Mayores con la Hermandad fue muy importante y constante como la quema de la villa de Azkoitia en 1436, llegando a su cénit en el año 1456 en el valle de Iraurgi, cuando los señores de Lazkano, Olaso y Balda (Juan López de Lazcano, Martín Ruiz de Ganboa y Ladrón de Balda Gebara respectivamente) junto a sus parientes y los Butrón, Abendaño y Arteaga de Bizkaia, por tanto los Oñaz y Ganboa unidos como rara vez, desafiaron a los vecinos de ocho villas gipuzkoanas que eran las de Azkoitia, Azpeitia, Deba, Mutriku, Getaria, Tolosa, Ordizia y Segura, por haber hecho Hermandad.

                    
                           
Berriatua edo Sulengua dorrea Mutrikuko portuan. Dorrearen ondoan, ontzi batzuk, eta bertara igota haur batzuk. Aldapan, emakume bat eta neskatxa bat. Argazkia: Indalecio Ojanguren, pasadan mendearen erdialdean

El motivo aludido era el de: “haberles hecho derribar sus casas fuertes y muértoles sus deudos y parientes, y tomádoles sus bienes, e puéstoles mal con el Rey y, finalmente haber procurado deshacerlos e quitar sus nombres de la tierra y querídoles quitar sus anteiglesias y monesterios (iglesias de su propiedad o explotación) e otras muchas causas”.  Entre sus enemigos incluyeron a otro gran caballero gipuzkoano, el mencionado Domenjón González de Andía. 



Palacio de los Idiaquez en Azkoitia en Kale Nagusia,
 foto propia 2025

El último sábado de julio del año 1456 los Lazkano, los Olaso y los Balda de Gipuzkoa, firmaron un acuerdo otorgado ante escribano que se clavó en la puerta de la villa más cercana a los Idiaquez   de "Miranda de Iraugui" o Azkoitia, desafiando a la Hermandad de las villas de Gipuzkoa. Tomó el desafío en nombre de las villas Juan Martínez de Olabarria.

El rey Enrique IV de Castilla se puso del lado de la Hermandad y en 1457 desterró a 22 Parientes Mayores con sus linajes, condenándolos a guerrear contra los musulmanes del reino de Granada de las villas andaluzas de Estepona y Jimena por dos, tres o cuatro años contra los que dispuso grandes medidas. 

Los Parientes Mayores fueron previamente convocados en Santo Domingo de la Calzada en La Rioja para informarles de la orden de destierro en el plazo de 90 días, aunque algunos no se presentaron. 

Domenjon González de Andia:
«Sagar eder gezatea; 
ezpata ala gerrian 
Domenjon de Andia 
Gipuzkoako erregea»

Contó el rey castellano para su propósito con el tolosarra Domejón González de Andia (Tolosa 1410-Zumaia 1489), el cual fue nombrado Corregidor o representante regio y responsable de la alcaldía de sacas de la Hermandad (recaudación de impuestos), un verdadero "padre de la patria" de Gipuzkoa, fue llamado "Gipuzkoako erregea" por sus contemporáneos, en un sentido figurado, claro está.


Foto 1: Indalecio Ojanguren mediados del siglo XX.
Palacio Ozaeta de Bergara. La torre de Ozaeta también fue desmochada en 1457. Cuando la familia intentó reconstruirla, el ayuntamiento se lo impidió por su belicosidad. El pleito no se resolvió en la Real Chancillería de Valladolid hasta casi un siglo después (1549), pero con la orden de que el nuevo palacio se construyese al otro lado del río.

Ordenó ese mismo año 1457 Enrique IV  que se desmochasen y destruyesen las casas fuertes de los banderizos y que, en adelante, no se consintiese su reedificación en Gipuzkoa ni en Bizkaia. 

Pero, este mismo monarca, en un documento redactado tres años más tarde, les permitió levantar sus casas, siempre y cuando se erigieran en distintos lugares de los que ocuparon antiguamente y no tuvieran torres ni fortalezas de ahí sus formas de palacio actuales con elementos de ladrillos copiados de su exilio en el sur peninsular que no son aptos para su defensa. 

Balda

Los desterrados volvieron casi todos a sus hogares tras jurar homenaje al rey y la obligación de cumplir las ordenanzas y disposiciones de las Juntas. Algunos banderizos de más edad, como Barroeta de Bizkaia y Ladrón de Balda y Gebara, fallecieron en el viaje por el calor y la insalubridad de las marismas sevillanas. 

Torre Barroeta en Markina-Xemein, construida en el siglo XIV en el llano de Azpilza por el Conde Tello, Señor de Bizkaia, a petición de los hijosdalgo de la Merindad, para defenderse de los gipuzkoanos que invadían con frecuencia aquel territorio

Este VIII señor de la casa de Balda murió sin descendencia, pasando todos sus vienes a su hermana María López de Balda y Gebara, finalizando con la línea directa de estos poderosos Parientes Mayores ganboínos, una de las familias fundadoras de Azkoitia.

Torre Likona en Ondarroa

Una hija suya Gracia Marquesa de Balda o María de Zarautz, se casó con Martín García de Licona, el Doctor Ondarroa, que compró la torre de la familia de su mujer y la reconstruyó. Con ella tuvo a Marina Sánchez de Licona y Balda en 1466, la cual se casó con Beltrán Ibáñez de Oñaz y Loyola, fueron los padres de Eneko López de Oñaz y Loyola, su undécimo hijo, más conocido como San Ignacio de Loyola.


Casa-torre de los Oñaz de Loyola en Azpeitia, Parientes Mayores. Casa natal de San Ignacio (la torre anterior, la actual es una reconstrucción de mediados del XVI). Enciclopedia Auñamendi: "el abuelo de Ignacio, Juan Pérez de Loyola, habrá de sufrir el largo destierro en frontera de moros. Este tipo de construcción de ladrillo o mudéjar, imitan las fortalezas que los banderizos gipuzkoanos vieron y probablemente derruyeron en su destierro, aunque su carácter es ya palaciego e inviable para la defensa".
Su historias desde el punto de vista nabarro, la narramos en: 
LEHOINABARRA: ENEKO LÓPEZ DE LOIOLA, DE GUERRERO A SANTO
Cuando Eneko López de Loyola murió en Roma el 31 de julio de 1556, sus compañeros llamaron al pintor florentino Jacobo del Conte para que lo retratase con el cuerpo aún yacente, siendo éste el único cuadro real de este gipuzkoano más conocido como San Ignacio 
LEHOINABARRA: SAN IGNACIO DE LOYOLA Y MIGUEL ANGEL

LA NUEVA IGLESIA DE AZKOITIA

Las cruentas rivalidades de los Balda con los villanos de Azkoitia que se había apropiado de sus terrenos, hizo que en sendas bulas del papa Julio II en los años 1509 y 1510, la iglesia parroquial fuera por fin traslada intramuros, pegada a la casa-torre de los oñacinos Idiaquez, lo que lo que enfureció a los Balda que se veían así privados de las importantes rentas que recibían vía diezmos y demás preeminencias del patronato, perdiendo además su lugar preferente en la nueva iglesia parroquial. 


Durante el traslado de la Sagradas figuras desde la Antigua, el propio señor de Balda disparó desde su casa-torre con su arcabuz y mató al cura que llevaba el santísimo sacramento, huyendo a caballo a Zestoa donde tenía una casa, que fue destruida como castigo, y de allí a Ultramar, cayendo así esta ilustre familia en una total deshonra y sufriendo hasta el presente la animadversión de los villanos azkoitiarras.


ANEXO I CARTA PUEBLA DE 1324

- En el nonbre de Dios Padre e Fijo e Spíritu Santo amén. Sepan quantos este privillegio vieren commo yo Don Alfonso por la graçia de Dios Rey de Castiella, de Toledo, de León, de Gallisia, de Sevilla, de Córdova, de Murçia, de Jahen, del Algarbe e sennor de Molina (no lo era de Bizkaia). 

Por grant voluntat que he de fazer bien e merçed a todos los pobladores de la mi puebla de Sant Martín d'Ahezcoytia de Yraurgui que quiseren yr allá a poblar, tan bien a los que agora y son pobladores commo a los que serán d'aquí adelante, para sienpre jamas, dóles et otórgoles que ayan los fueros e las franquesas que an los de Mondragón en todas las cosas.

Et porque es muy grant mio serviçio mando que ayan los de la dicha mi puebla y en la dicha villa eglesia para su enterramiento e para oyr misa e las otras cosas que ay menester.

Et por les fazer más bien e más merçed a todos aquellos cavalleros e a los escuderos fijosdalgo que ovieren poblar a la dicha mi puebla de Sant Martín d'Ahezcoytia de Yraurrgui o moraren y con sus mugeres e con sus fijos e con sus parientes o fueren y vesinos por sí, tengo por bien e mando que sean quitos de todo pecho e serviçios e pedidos que a mí ayades dar en qualquier manera que sea, que nonbre aya de pecho, et que ayan todas aquellas franquesas que solían aver ante que viniesen morar a la dicha mi puebla de Sant Martín d'Ahezcoytia d'Iraurrgui.

Otrosí tengo por bien de les dar un mortuero que yo he y en Beydacar para sus huertos e para lo que mester ovieren con todos sus derechos.

Et otrosí tengo por bien e mando que todas las revendederías e posaderías e arrenterías de las ferrerías d'Iraurgui e d'Ahezcoytia que sean en esta villa que dizen Sant Martín de Yraurrgui e de fuera en las caserías e non en otro logar.

Et otrosí tengo por bien e mando que los camineros  que fueren de Guetaria a Mondragón e de Mondragón a Guetaria que vayan e vengan por esta villa que dizen de Sant Martín de Yraurrgui et non por otro logar ninguno, so pena de cient maravedís de la moneda nueva a cada uno por cada vegada que fuere por otro logar.

Et este bien e esta merçed les fago por que la dicha mi villa de Sant Martín de Yraurrgui se pueble meior e más ayna para mi serviçio.

Et sobre esto mando e defiendo firmemiente que ninguno nin ningunos non sean osados de yr nin de pasar contra esta merçed sobre dicha que les yo fago para ge la quebrantar o ge la minguar en ninguna cosa d'esto sobre dicho, en ninguna manera, ca qualquier o qualesquier que lo fiziesen o contra esto sobre dicho o contra alguna cosa qualquier o qualesquier que fincare que lo así non quesieren conplir que los enplasen que parescan ante mí o ant'el dicho Don Iohan, mio tío e mio tutor, del día que los enplasaren a nueve días, so pena de çient maravedís de la moneda nueva a cada uno.

Et d'esto les mandé dar esta mi carta sellada con mio sello de plomo.

Dada en Burgos, quatro días de enero era de mill e / tresientos e sesenta e dos annos.

Yo Ferrnant Peres de Burgos la fiz escrivir por mandado del Rey e de Don Johan, fijo del Infante Don Johan, su tío et su tutor.


Ferrnant Péres.

Ferrant Ferrandes.




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