LOS BASKONES Y NUESTRA HISTORIA

LOS BASKONES Y NUESTRA HISTORIA

1.1 Introducción

En el siglo I a. C., a la llegada de las legiones romanas a tierras vascas, los vascos eran un pueblo que se extendía muy al norte y muy al sur de los Pirineos (llamado por los vascos en el pasado Auñamendi, "al pie de la montaña"), que sería y sigue siendo su columna vertebral.

El País Vasco histórico, Baskonia, donde habitaban los vascos desde tiempos remotos, tendría los siguientes límites conocidos: por el norte más allá de Burdeos y del río Garona (comarca de trigo en euskara), la frontera la marcaría el río Loira. Por el este la frontera estaría en Tolouse y el río Segre. Por el sur hasta cerca de las actuales ciudades de Zaragoza, Burgos (montes de Oca), Soria, toda La Rioja y la Bureba burgalesa, la frontera estaría por tanto al sur del Ebro. Por el oeste el límite se situaría en Santillana del Mar.

Este extenso territorio habría sido mermado ya en la Edad de Bronce por las invasiones de pueblos arios de la zona del Danubio, pastores y agricultores celtas por el norte (siglos XII –VIII a. C., según Estornés hasta el siglo VII a. C. no llegaron al País Vasco con fuerza) y sur e íberas desde África (siglo VIII a. C.); los indoeuropeos celtas y los íberos se mezclaron y dieron lugar al pueblo celtíbero en la Península Ibérica, llamada así por primera vez por el griego Piteas en el 330 a. C. (luego los musulmanes la llamarán al-Andalus, o "tierras de occidente"). Baskonia aún conocerá más invasiones hasta quedar reducido al territorio actual.
Pero si nos remontamos a épocas aún más pretéritas aparecen topónimos vascos en lugares como el antiguo nombre de Santiago de Compostela (Amaya: el fin), o el también nombre euskaro de la Guadalajara romana (Arriaga: pedregal) y el hoy pueblo cántabro de Arredondo (junto a las piedras); pero también en lugares tan alejados ahora del solar euskaro como los Alpes. La gente que habitaba todas estas tierras tendría un nexo de unión: el idioma y la cultura común de sus habitantes.

Será el gran Julio Cesar, aunque nefasto para los euskaros, el que empiece su biografía sobre las Galias dividiéndola en tres. Lo señala así: de norte a sur hay tres poderosa naciones: los belgas, los galos y aquitanos. Para añadir en "Comentarios I": "A los galos separa de los aquitanos el río Garona", es decir, los aquitanos no son galos. Pero también deja escrito: "los aquitanos, eran de parecido físico, lengua y costumbres iguales que la provincia vecina, La Hispania Citerior", evidentemente se refiere a los vascos. El historiador romano Estrabón también dejó escrito esto otro: "en el norte habitan gallegos, astures, cántabros y vascones hasta los Pirineos".
Son de los primeros testimonios escritos sobre los euskaros, hoy en día siguen existiendo gente con una cultura e idioma común heredados de miles de años en lo que queda de la histórica Baskonia y su hija el reino de Nabarra, que los nativos llamamos en la lengua que nos oyeron hablar los romanos, celtas e íberos: Euskal Herria.
Los primeros "historiadores" del euskara y de los vascos no escatimaron imaginación y buen humor, así en un tiempo se decía que el euskara era uno de los idiomas de la Torre de Babel, al ser la famosa torre destruida por Dios y tras el diluvio universal, Tubal, nieto de Noé, llega al País Vasco, a Tafalla (ribera Nabarra), y se asienta allí, dando lugar a los vascos; trae consigo el idioma del paraíso, el euskara, claro está. Los historiadores mediavales pusieron fecha al evento: la llegada de Tubal se produjo en el año 1799 de la creación del mundo, 143 años después del diluvio, 12 más tarde de la configuración de las lenguas y 2.157 antes del nacimiento de Jesucristo. Esto iba en sintonía con una época en la que los pueblos querían justificar su razón de ser en la Biblia, así los gallegos, por ejemplo, se creerán descendientes de Noé.

Otros hablan de un primer vasco al que llaman Aitor y del que descenderíamos todos los vascos, como los gallegos de Breogán o los irlandeses de Maeloch; la persona que creó el mito de Aitor fue Agustín Chao o Xaho (Atarratze, Zuberoa, 1810-1858 Baiona). Xaho, escritor liberal zuberotarra, es uno de los primeros románticos vascos, algunos ven en él uno de los primeros nacionalistas. Xaho cree que todos los vascos vienen de un único antepasado común al que llama Aitor. Todo lo basa en la palabra "aitonen semeak", los hijos (semeak) de los "aita-onen" (nobles), que Xaho traduce como los hijos de "Aitorren" ("los hijos de Aitor"), donde Aitor sería un jefe tribal primigenio, y por eso todos los vascos serían descendientes de éste y por tanto nobles, según Xaho. Pero realmente significa: "Aita": padre, "-ona": bueno, "-en": declinación y plural; por tanto: "los hijos de los buenos padres".
Un contemporáneo de Agustín Xaho, Francisco Nabarro Villoslada, se animó a inventar otro personaje, la réplica femenina de Aitor: Amaia; esta especie de Eva vasca sería descendiente de Amagoia y un godo, Ranimiro, historia expuesta en el libro "Amaia y los vascos del siglo VIII".

Igual de curiosa es la teoría del historiador francés D`Abategue, que en una tesis presentada en Burdeos a la Asociación Francesa para el Avance de las Ciencias en 1896, sostenía que los vascos eran los últimos sobrevivientes de la Atlántida, aquel mítico continente desaparecido del que había dado noticias el mismo Platón.
Hay quienes, en el otro lado de la hipérbole, buscando una forma de atacar al euskara y queriendo hacer ver lo dificultoso de aprenderlo, decían que el diablo vino al País Vasco y en 7 años sólo aprendió 2 palabras en euskara: bai (sí), ez (no).

De la antigüedad del idioma nos da pistas el propio euskara: Aitz-kora (hacha, literalmente: piedra arriba), aitz-lur (azada, piedra-tierra) o aiztoa (cuchillo, boca de piedra), nos remite a épocas cuando estos instrumentos aún se hacían de piedra o roca (aitz) y sus derivados: basaitzur, opatxur, aitzur-sarde etc.
En los idiomas Europeos más extendidos actuales se transparenta esta misma raíz preindoeuropea de origen euskérico (vasco): La voz española "hacha", la francesa "hache", la inglesa "adze" y la alemana "axen" (que no es ni latín ni celta).

Se consideran también muy antiguas las palabras "lur" (tierra), "elur" (nieve), "egur" (madera), "zur" (también madera), "euri" (lluvia), hezur (hueso), todas con la raíz "ur" que significa "agua", quizás sufijo en el pasado (de donde se derivan: "ur-jauzi" cascada, "urarte" manantial, "urtsu" acuoso, "uraska" abrevadero, "urbide" acequia, "urbieta" ambasaguas etc.). Al parecer, en un inicio, la palabra era más parecida a "hur" con "h" ("h" aspirada, con un sonido parecido a la "j"), lo que acentúa los parecidos.

De esta palabra deriva también la voz "urte" (año), que significa deshielo, recordándonos épocas glaciares.
Verano es "uda" e invierno "negu", primavera "udaberri" (nuevo verano literalmente) y otoño "udazken" (fin del verano); la conclusión es que sólo había dos estaciones claras, invierno y verano y las otras dos son más recientes, volvemos al comentario anterior. También la palabra "Horma" (hielo y pared al mismo tiempo) nos remite a épocas glaciales donde las paredes eran de hielo.

De la misma antigüedad parecen ser estas otras: la onomatopéyica Su = fuego, e Iz = agua, de algunos topónimos costeros, como Izpaster (pueblo costero bizkaino), o de algunos nombres como izotza (otra forma de decir hielo) o izurde (delfín).

La arqueología nos aporta más pistas sobre la antigüedad de la cultura vasca: un hueso de ave con tres orificios encontrado por J.M. Barandiaran en Isturitz, Baja Nabarra (auriñaciense, de entre 20.000 a 40.000 años), sería el instrumento musical más antiguo hallado en Europa, muy parecido a un Txistu moderno (igual pero en hueso), encontrado junto a huesos de Neandertal; o la pintura de la cueva de Trois-Fréres, donde un mago disfrazado con piel de bisonte, o animal parecido, toca un instrumento con la mano izquierda, mientras la derecha está libre, al igual que en el Txistu.

También se ha encontrado un instrumento musical en asta de ciervo en Altzeta (Forua, Bizkaia), con dos orificios y varias muescas del nivel altamirense (o magdaleniense, cueva de Madelein, sur de la Francia actual, 14.000-9.000 a. C., en el Paleolítico superior), que sería muy parecido a una alboka actual (instrumento musical vasco).
Auriñaciense es también un grabado sobre un candil de hueso de ciervo que representa una fila de huesos y rombos unidos a la manera de una "sorgin guraiza" (tijera de bruja), que aún se sigue usándo en el País Vasco durante algunos festejos populares como los carnavales de Zuberoa (donde representa al rayo, ver "creencias vascas ancestrales y mitología vasca" de éste trabajo), y que algunos creen que los vascos usaron como arma.
Son también del paleolítico superior los "bastones" (makilas) encontrados en estas cuevas y que podrían ser utilizados como símbolos de mando o para ceremonias mágicas y que hoy se regalan a las autoridades cuando visitan el País Vasco.

El bilbaíno Miguel de Unamuno cuando alguien le preguntaba de cuando data el euskara y los vascos contestaba para hacer ver la antigüedad de los mismos: "los vascos no datamos", si eso no os parece suficiente intentaremos dar una respuesta un poco más concisa.

1.2. ¿Desde cuándo habitan esas gentes Baskonia según los arqueólogos?

Una invasión de hominidos venidos del norte de África de una zona pantanosa de la actual Senegal, evolucionó en Europa hasta convertirse en el hombre de Neandertal, llamado así por unos restos hallados en el valle alemán de Neander de 300.000 años de antigüedad, de donde derivó finalmente la palabra. El hombre de Nandertal era uno de los primeros hominidos plenamente europeo, pues hoy se sabe por el yacimiento de Atapuerca (Burgos, pero históricamente Baskonia y luego Nabarra), que la aparición de los primeros hominidos en Europa fue muy anterior, de hace unos 800.000-1.000.000 de años.
Una de las primeras presencias de hominidos en tierras bizkainas más antiguas data de hace más de 120.000-150.000 años, como lo demuestran los restos hallados en Lemoa (Bizkaia) en la cueva de Arlanpe. Hay restos en Gipuzkoa incluso mucho más antiguos, como un hueso de húmero encontrado en Lezetxiki (Arrasate-Mondragón) por Barandiaran, que tendría más de 300.000 años.

Después tuvo lugar una segunda invasión de hominidos datable en Europa que siguió a la primera; ese nuevo hominido evolucionó en el sur de África, es el homo sapiens sapiens (el que sabe que sabe) del que descendemos todos los habitantes del planeta. Este hominido conquistó el mundo, y al llegar a Europa evoluciona para dar lugar al hombre de Cro-Magnon, que desplaza al Neandertal y lo extingue finalmente; esto ocurrió aproximadamente hace 28.000 años.
El Cro-Magnon había aparecido en Europa hace 30.000 años, su nombre viene de la localidad francesa donde se hallaron los primeros restos, tardó 2.000 años en ocupar todas las tierras habitadas antes por el Neandertal, entre ellas los Pirineos, donde había una fuerte presencia de Neandertales y la habrá después de Cro-Magnones; se ve que las condiciones del lugar en aquellos tiempos eran muy propicias para la vida humana.

Este hombre Cro-Magnon en el País Vasco evolucionó y dio lugar al hombre vasco actual hace 6.000 años, coincidiendo por tanto con el final del mesolítico e inicio del neolítico vasco (aparición de la agricultura y asentamientos permanentes), según dataciones recientes (Aranzadi y Barandiaran, yacimientos de Urtiaga en Gipuzkoa, también Arrieta en Bizkaia, Aralar o en el Ronkal, así como restos humanos encontrados en las excavaciones de Atapuerca).
Telesforo de Aranzadi y Estornés Lasa nos dan los lugares donde vivían estos Cro-Magnon a lo largo del magdaleniense (14.000-9.000 a. C), además de en la Baskonia mencionada al inicio de éste trabajo, es en el territorio donde ahora viven los frisones, merovingios (cuenca del río Sena), escoceses, irlandeses, palafíticos suizos, araneses (los del alto Garona donde también existe este topónimo como en los Pirineos), vandois holandeses (valones), Cerdeña, Calgari y asturianos o gallegos, finalmente georgianos y beréberes.

El arqueólogo Telesforo Aranzadi (cuyas investigaciones siguen vigentes) considera a los vascos como un reducto étnico de una población Europea mucho más extendida en la prehistoria a los que llamó "primos-hermanos de los vascos".
Aranzadi habla de "tipo vasco", no se trata de una raza, simplemente de unas características comunes a los vascos gracias a su persistencia histórica como etnia, como ocurre a su vez con latinos, nórdicos, lapones, caucásicos y un largo etc.; simplemente los vascos han conservado mejor las características de los Cro-Magnon, los primeros humanos europeos actuales.

Las características de este tipo vasco serían en general y como curiosidad, ortognatismo: perfil recto de la cara prescindiendo de la nariz. Rino-prosapia: gran desarrollo vertical de la cara con relación a la longitud de la boca. Estrechez maxilar y mesocefalia, es decir, cara triangular con sienes abultadas, frente a los acrocéfalos de Catalunya o branquicéfalos del occidente cantábrico. Orificio occipital oblicuo, de modo que el borde anterior se encuentra muy metido o hundido; la mandíbula inferior es más bien estrecha y la barbilla recogida. Los son ojos más bien pequeños, pero muy abiertos, predominando los castaños, garzos y azules, sobre negros, verdes y grises. La masa peninsular hispana, española y portuguesa, sería de "tipo" mediterráneo.

El hombre de Cro-Magnon es el que pinta las cuevas de Altamira o las de Lascaux y otras 150 cuevas más, ha desplazado (¿aniquilado o asimilado?, no se sabe, más probable lo primero, aunque pudo haber excepciones) al hombre de Neandertal que había evolucionado en Europa miles de años antes y que era el habitante anterior de esas mismas cuevas. Ésas donde los Neandertales había empezado a desarrollar una cultura rupestre y ornamental que los Cro-Magnones copiarán y superarán con creces, al estar dotados de una mayor capacidad para relacionarse, con un lenguaje mucho más evolucionado (mejor capacitados físicamente para el habla), que les da una ventaja competitiva sobre los primeros habitantes Europeos.

Sin embargo el Neandertal sería más robusto, de aspecto más "fiero" (el Cro-Magnon le recordaría a un bebé con su nariz estrecha, alargada y aguileña, mentón saliente y arcadas de las cejas poco pronunciadas), igual o más alto que el Cro-Magnon y más blanco de piel (al contrario de lo que se cree, pues viven en un clima más frío; el Cro-Magnon vino de la más cálida África, luego irá emblanqueciendo).
Es el Cro-Magnon es el que mejor se adapta finalmente y provoca la total extinción del Neandertal (28.000 a. C. aproximadamente). Hoy se considera al lenguaje de esos Cro-Magnones como el protoeuskara, el idioma de donde viene el euskara actual.
Un dato innegable: la situación de esas 150 cuevas donde vivían los Cro-Magnones, de entre 10.000-30.000 años de antigüedad, se sobrepone con exactitud milimétrica con la extensión histórica del euskara que nos dan los topónimos y, cuando los hay, los testimonios escritos.
Una preciosa pregunta sin posible respuesta sería saber, tras la convivencia durante milenios del Cro-Magnon con el Neandertal, qué huella dejaron éstos en el euskara. Lo que las últimas investigaciones parecen señalar es que los pelirrojos deben su característico color de pelo a un gen del Neandertal, de confirmarse este extremo, ganaría mucho la hipótesis de una mezcla entre Neandertales y Cro-Magnones.

Los Cro-Magnon también sería arrasados por otros hombres venidos después en lo que se denomina las invasiones indoeuropeas y de las que hablaremos. Los vascos somos de los pocos pueblos que conservamos una raíz mayoritariamente Cro-Magnon al no ser invadidos por los indoeuropeos en nuestra totalidad, pero no los únicos como veremos mejor, ni tampoco somos Cro-Magnon al 100%, se dio indudablemente el mestizaje también entre los vascos.

Conclusiones sobre datos de la arqueología vasca

Estornés Lasa realiza un resumen de los resultados de Aranzadi, Barandiaran, Eguren y Altuna, no superados por nadie hasta ahora, en su libro "Los orígenes de los vascos, tomo IV":
Un mismo pueblo ha perdurado en el territorio vasco desde los comienzos del Paleolítico Superior hasta nuestros días. Lo que pone de manifiesto que muchos elementos de la industria lítica (industria de la piedra) se perpetúan desde el auriñaciense hasta la Edad de Cobre, y la continuidad evolutiva de la cultura autóctona hasta los albores de la historia en que aparece encarnada en los vascones y grupos vecinos con ellos emparentados, esto sólo es posible suponiendo la continuidad o persistencia de un mismo grupo étnico en el país.

No se puede desconectar el estudio de la arqueología vasca del cuadro general de la prehistoria del Sudoeste europeo por ser parte de una misma civilización. Esta civilización, la primera conocida en el mundo, llamada bastante equivocadamente franco-cantábrica, es la que denominamos "protovasca". Los pasos evolutivos de las técnicas y cultura de aquella vieja Europa fueron los siguientes:

El paleolítico superior tiene sus raíces auriñacienses en los países orientales y algunas manifestaciones conocidas en los yacimientos vascos pueden hallarse relacionadas con las que jalonan un largo recorrido desde las regiones meridionales rusas (hace 40.000-20.000 años, herramientas de sílex, huesos y primer arte figurativo, de Aurignac, alto Garona). Es decir, hay una técnica de labrar la piedra única en toda Europa.

Una racha de formas culturales llega posteriormente de los países centro-europeos, solutrense (piedra más elaborada en forma de laurel, del yacimiento de Solutré, Francia hace 20.000-15.000 años) tras las cuales vuelven a reaparecer técnicas y artes de facturas indígena, es decir, nacidas de protovascos, que se expansionan a su vez hacia el centro y sur de la Península Ibérica.

Es importante señalar que todos los yacimientos vascos donde hay niveles auriñaciense y solutrenses tienen superpuestos el correspondiente magdaleniense. Eso indica continuidad de cultura y gente. Y como la última fase magdaleniense enlaza con la siguiente aziliense (período de transición bajo paleolito-neolito) nos prueba que en esos 20.000-30.000 años un mismo pueblo y cultura vivieron en nuestra tierra y dieron lugar a los vascos actuales.
El magdaleniense (15.000-9.000) se origina, crece y se expande a partir de los montes que circundan la tierra gascona. Es, según el antropólogo español Caro Baroja, el arte de esa edad, creación de un grupo limitado, señalando además su relación con el remoto auriñaciense. Es el arte propiamente vasco o "protovasco".

El foco más intenso y próspero fue la cuenca Garona-Dordoña y su centro geográfico el lugar que ocupa la actual tierra vasca de Iparralde (País Vasco continental, dentro de Francia actualmente) y Gascuña (parte norte de Baskonia), que ya no es vasca. Su esplendor en las bellas artes y seguramente en cultura oral, música y danzas, hizo que reventara y desbordara en todas las direcciones.

Los niveles magdalenienses iniciales se hallan también en Parapalló (Valencia), una misma gente abarcaba esas dos zonas (Valencia-Garona). Es la primera cultura conocida en el mundo cuya influencia se extiende por toda Europa.
Las pinturas rupestres y otros datos arqueológicos nos ponen de manifiesto expansiones culturales en todas las direcciones del magdaleniense protovasco acompañadas o no de gentes pero sí del idioma como lo demuestran los topónimos vascos. Se da una expansión por la costa marítima hasta los confines gallegos.
Expansión levantina por tierra catalana cuya huella más lejana que se conoce es la cueva de Pileta (Cádiz, cerca de Ronda), Palomas (Cádiz), Ardales (Málaga), Doña Trinidad (Alora).

Expansión castellana, por Guadalajara, vía Tajo, hasta las cuevas de Moura y Ponte Lage en tierra ya portuguesa, también Atajillo, Prado Laneros, Pajar de Portazgo, López de Cañamero o San Isidro. Cuevas de Cesares y de la Hoz (Guadalajara) y Reguerillo (Lozaya, Torrelaguna). En los departamentos franceses de Vienne, Indre, Cher, Yonne, Alto Söne, Jura y Ain. En el alto Rin cuevas de Schweizarsbild, Kesslerloch, Petersfleds, Vogelhard, Schulerloch y Ahrensburg (las primeras suizas y a las cuatro últimas alemanas)

Expansiones intraeuropeas hasta el interior ruso (Malta, cerca de Irkutsk), pasando por Checoslovaquia. Finalmente bordeando la costa mediterránea baja por Italia hasta perderse en Sicilia (Levanzo) y Romanelli (Lecce, topónimo vasco que significa cueva). Algunos vestigios se encuentran también en Inglaterra al norte de Bristol Channel y en Méhaigne.

Durante el mesolítico (9.000-4.000 a. C.), que sucede al paleolítico, el clima se dulcifica, se domestica el perro, la caza desaparece y le sucede la miseria. Grupos de cazadores emigran hacia el norte mientras el resto de la población vegeta acomodándose a nuevos modos de vida y arrinconando útiles y creencias ya inservibles. Junto al desuso de herramientas inútiles persisten los cuchillos raspadores que siguen fabricándose y empleándose sin variar de uso ni de factura. Una misma gente continúa dentro de la creciente pobreza. Nace lo que Aranzadi llama tipo vasco, el hombre vasco actual.

Ya se han establecido los contactos con los pueblos capsienses de origen africano que llegan a la península, del choque surge el conocido como arte levantino.
El asentamiento en zonas determinadas de las poblaciones, frena el nomadismo anterior, hace que vayan tomando consistencia las familias de lenguas antes más cercanas entre sí: camitas, semitas, caucásicas (asiánicos), álticos, fino-ugrios, etc. Pero las separaciones no son tajantes, una serie de idiomas intermedios aseguran la comunicación de toda Europa según las necesidades.
Durante el neolítico (4.000-2.500 a. C., aparición de la agricultura) persisten elementos paleolíticos, pero aparece también la cerámica, la domesticación de los animales como la oveja, surgen las leyendas, también las primeras instituciones públicas por el pastoreo, existe la pesca con navegación costera. Se inicia una época de esplendor pastoril que surge y se extiende hasta dominar todo el viejo ámbito racial magdaleniense.
Surgen nuevos oficios, las mujeres casadas llevan tocado. Entre al 2.500-1.000 a. C. aparecen gente y cultura de la edad de los metales, primero el cobre y luego el bronce y el hierro. Se dan los primeros contactos con íberos y pueblos arios (invasión indoeuropea de la que hablaremos) en la Edad de Bronce y con los celtas en la de hierro (también arios). Se dan extensas poblaciones en valles y sierras, las primeras casas, aldeas y un gobierno de ancianos, pero se siguen habitando las cuevas.

Se inventa el torno para la cerámica, tejidos y telar de pesas. Nace el carro con ruedas y el arado metálico tirado por animales.
Surgen los primeros hórreos, de ellos toma el caserío vasco pirenaico su forma; primero se utilizará la madera, como ampliación del hórreo viviendo debajo de él, y mucho más tarde se usará la piedra. De los primeros caseríos de madera apenas quedan vestigios, son del siglo XIII más bien del XIV, los de piedra se desarrollan más a partir del siglo XV y XVI.

Aun conociendo el cobre tardó muchísimo en difundirse su empleo continuando los viejos cuchillos, raspadores, puntas de flecha de las edades anteriores y de la más cercana neolítica. Los pueblos ya asentados entre agrícolas y pastoriles van llegando a la época romana, donde aún había zonas en la edad de hierro, y se conserva la ancestral cultura pirenaica.

Las primeras palabras escritas en euskara son las halladas en las estelas funerarias vasco-aquitanas y pirenaicas de la época romana, siglo I, estelas concéntricas y simétricas respecto al centro que no se dan en ninguna parte del mundo más. Las palabras escritas en esas estelas son: sembe, anderexo, cison, nescato, ilurberrixo, cuyo significado veremos.

¿Pero desde cuándo se habla euskara? Ya hemos dado una primera gran pista: la de la arqueología.

1.3. Qué dicen los lingüistas sobre el euskara

Meritt Ruhlen y Joseph Greenberg en su trabajo "A guide to the world languages", Universidad de Stanford 1987, proponen un método de estudio para ver como van evolucionando y alejándose fonéticamente los distintos idiomas. Dibujaron así un mapa de los más de 5.000 idiomas actuales y los que se hablarían hace 6.000 años. A partir de los 6.000 años el método parece no servir. En ese mapa mundial de idiomas de hace 6.000 años 5 idiomas quedan aislados, es decir, carecen de parientes:
1 El burushaski (Tíbet, 50.000 hablantes)
2 Ket (Rusia Central)
3 Gilyak (Rusia Oriental)
4 Nahali (India)
5 El Euskara.

De ahí también se concluye que el euskara tiene más de 6.000 años. ¿Pero cuántos más? ¿Con qué idiomas está emparentado? ¿Está emparentado con alguno de los idiomas que aparecen aislados?.
El bretón Roland, J.L. publicó un artículo en la revista "Dossiers, Historie et Archeologie" que corrobora la relación del euskara con el idioma Indio Pamir burushaski. Otro estudio de 1959 del alemán Herman Berger llegó a la misma conclusión.

Vamos a fijarnos también en otros estudios como los de John Wiley "Une nouvelle famille de languages, le dené-caucasien" Pour la science 1997 y de M.Ruhlen "The origin of Languages. Tracing The Evolution of the Mother Tongue" de 1994, donde se afirma existía una superfamilia dené-caucasiana, cuyos restos hoy serían:
Algunos idiomas caucásicos (ya veremos cuales)
El sinotibetano –Tíbet (burushaski) y China-
El na-dené en Norte América (el navajo)
El Euskara.


Esta familia estaría mucho más extendida en el pasado (hace 30.000-40.000 años, coincidiendo justo con la llegada del Cro-Magnon a Europa) y habría sido aislada por los idiomas que han sido bautizados como nostrico-euroasiano posteriores. Estos estudios emparentarían por primera vez a un protovasco o protoeuskara con otros idiomas a lo largo del mundo y nos fecharía su existencia con la misma venida del Cro-Magnon desde Asia a los Pirineos, hace 30.000 ó 40.000 años. Es la misma conclusión que la arqueología pero por el lado de la lingüística.

1.4. Análisis genético para encontrar la antigüedad del euskara

Aunque denostada actualmente por su uso para la discriminación social, es necesario referirse como apoyo, a los estudios científicos genéticos realizados con fines históricos: el investigador italiano Lana Scavalli-Sforza, máximo referente actual mundial en éste campo, ha realizado una serie de mapas genéticos que demuestran una Baskonia primitiva Cro-Magnoide, anterior a invasiones posteriores.
Una de las características de los Cro-Magnones era el tipo de sangre, "O", y la inexistencia de RH, es decir, el RH negativo (Génova 1922, profesor de genética de la universidad de Stanford y "Doctor Honoris Causa" por la Cambridge", libros "Genes, pueblos y lenguas, Crítica Barcelona 1997 "La genética de las poblaciones humanas" Omega, Barcelona 1981 y "Quienes somos: Historia de la diversidad humana: Crítica, Barcelona 1994).
Entre los vascos se da además la tasa de sangre grupo B, traída por invasiones indoeuropeos desde Asia, más baja de Europa.

Ausencia gen indoeuropeo

El RH negativo (dato menos importante pues puede explicarse también por la endogamia) y el factor O disminuye entre la población a medida que nos alejamos de Euskal Herria, siendo alta aún en Altos Pirineos, Bearne, Landas, Asturias, Santander y Alto Aragón, donde se dio la cultura rupestre más antigua de Europa y donde se habló euskara hasta la llegada de diferentes invasiones datables.
En el resto de Europa tienen altos porcentajes de sangre tipo "O": galeses, irlandeses, ingleses, frisones, vandois holandeses, y Cerdeña y Calglari, así como los Alpes, lugares donde se han hallado restos de hombres de Cro-Magnon como se ha dicho ya.

En un artículo de la revista "Proceedings" y recogido el 3 de Abril del 2001 por el períodico Deia, un equipo de investigadores de las universidades inglesas de la University College de Londres y la de Universidad de Oxford, así como de la Universidad de California en Davis (USA), han determinado que el cromosoma "Y" de los primeros galeses e irlandeses era igual que la de los vascos.
En el mundo se dan todas estas concurrencias con los beréber y georgianos.

En un artículo del 2001, Matt Ridle, doctor en biología de Oxford, sostenía que las fronteras lingüísticas coinciden con las genéticas y admite la teoría que asegura que los vascos son un pueblo preneolítico de Europa. Afirma este prestigioso biólogo que "el euskara forma una familia con algunos idiomas del Cáucaso, algunos idiomas chinos y la lengua de los navajos americanos, y que se hablaba en otros tiempos en una zona más grande, tal y como lo demuestran los nombres de los lugares, y esa zona coincide claramente con las cuevas pintadas por los cazadores de Cro-Magnon". Llama a esos idiomas "dené". Es la misma conclusión que la de Scavalli-Sforza, John Wiley, M.Ruhlen, el arqueólogo Aranzadi o el nabarro Estornés, todos por separado.

(A continuación, en el mapa, se sitúan los idiomas mencionados que están emparentados entre sí)
1.5. ¿Cuándo se dio esta relación entre estos idiomas tan lejanos y aislados?.

Aquí hay dos teorías posibles, ninguna de ellas probada suficientemente aún:
La primera es la de que ese substrato común observado en los idiomas más antiguos del mundo conservados por grupos de personas mencionados, viene de aquellos idiomas que los primeros homo sapiens sapiens trajeron del sur de África.
Habría otra teoría: parece bastante claro que los protovascos en un momento dado crean una cultura propia en el norte de la Península Ibérica y sur de la actual Francia, la primera del mundo, cultura que, quizás por cambios climáticos, por sobrepoblación o por simple tradición nómada, transmiten a otros pueblos mediante emigraciones y asentamientos permanentes, siguiendo las cuencas de los grandes ríos, como el Tajo, Ródano, Danubio, Duero etc. Asentándose también en las grandes montañas a las que estarían adaptados, como los Alpes o el Cáucaso. Dando finalmente el salto al continente africano, del que un día partieron. Luego lo explicaremos mejor, de momento vamos a seguir avanzando.

Esta trashumancia, invasión, acceso a nuevos territorios ignotos para el hombre o lo que fuera, explicaría los topónimos vascos por Europa, la relación del idioma al que llamaré protovasco (del que viene el euskara, vasco o vascuence) con el beréber, la más que probable relación con idiomas hablados en el pasado al norte y centro de Italia, o con el georgiano o circasiano (Cáucaso) por ejemplo, que veremos poco a poco, y que harían del euskara lo que después fue el latín.
¿Pero con el navajo Americano? No hay nada claro.

Si miramos al siguiente mapa obtendremos una pista (en él se describen las posibles vías de expansión de la cultura paleolítica bascona según los restos hallados que situaría a los protovascos, en Siberia, India, China y en el estrecho de Bering).

Lo dejo al criterio y a la credibilidad del lector (son teorías que se están estudiando), sin embargo añadiré un artículo de la revista Muy Interesante que dice textualmente: "Los antropólogos Denis Stanfors y Bruce Bradley creen que los primeros habitantes del continente americano provenían de la Península Ibérica. Llegaron a América atravesando zonas heladas del océano Atlántico hace 18.000 años". En el National Geographic de marzo del 2001 se dice que: "El hielo cubría las altitudes septentrionales hace 18.000 años, salvo importantes excepciones, en la última glaciación, las placas de hielo nunca cubrieron por completo Siberia oriental, Alaska ni el Territorio del Yucón", es decir el paso hacia América estaba abierto. Éstos científicos aseguran haber hallado "concomitancias entre la cultura solutrense (hace 20.000-15.000 años), que en aquélla época se desarrollaba al norte de España, Portugal y sur de Francia actuales, y la posterior cultura clovis, a través de los nómadas que llegaron al Continente por el estrecho de Bering". Como dice el arqueólogo americano Michael Kunz en el National Geographic España de diciembre del 2000: "algunos arqueólogos apuntan la posibilidad de que la población global de América estuviese encabezada por un grupo reducido de individuos, no superior a un par de docenas, que se internó apresuradamente en el corredor libre de hielo. No dejaron huellas de su paso debido a la velocidad del desplazamiento y posteriormente pudieron desarrollar herramientas distintivas de los clovis para matar la caza mayor que encontraron en las Grandes llanuras". En el mismo artículo se recoge el testimonio breve de Michael Collins, arqueólogo que también sostiene la misma teoría del solutrense bascón y americano emparentado, "pero habría que buscar más pruebas idiomáticas y de yacimientos, además de otras, como las genéticas".

Los clovis es una tribu amerindia de Nuevo México en las Montañas Rocosas de 10.000 habitantes, donde curiosamente también viven los navajos (80.000 habitantes). No he podido saber más sobre el idioma de los clovis y de los navajos, pero lo dejo ahí para el que lo quiera investigar. Es posible pensar en una llegada de europeos a América antes de la llegada de los asiáticos.

De la relación del euskara con los otros idiomas de base dené o dené-caucacianos, idiomas hablados en China y Tíbet, no he averiguado ni conseguido leer nada más pero me remito otra vez al mapa de la página anterior.
Lo que sí hay es un estudio del especialista ruso Bouda que ha descubierto voces afines entre el euskara y los idiomas hablados en Siberia (el chuk y chouk): en palabras como luz (argi e yrgi), cuervo, cuello, carreta o trineo por ejemplo. Según los especialistas también existió contacto con los idiomas de los Urales y el euskara: el finés, el húngaro o el ostiak.

También podría ser que ocurriesen las dos situaciones: idiomas relacionados con el euskara desde la llegada del homo sapiens sapiens a esos territorios con la supervivencia de una misma base idiomática, y relación con otros idiomas mediante el contacto, nuevo poblamiento o conquista que trataremos de explicar.
Todo esto está por demostrarse, pero tampoco se puede ir negando las evidencias que van apareciendo.
Los estudios del euskara respecto al quechua, algonquin (Canadá), el aimará, el guaraní, el arauco y el katio han resultado negativas, tan sólo por el carácter aglutinante y poli-sintético, los artículos y algunos casos gramaticales les es común (en euskara el artículo se pone por detrás de las palabras y hay sólo uno, "-a", esto es característicos de los idiomas preindoeuropeos). La no-existencia de prefijos es otro elemento compartido por ambos idiomas y común a los más antiguos del mundo.

2. EL PARENTESCO DE EUSKARA CON OTROS IDIOMAS

Swadesh ha creado un mapa mundial de idiomas actuales según la lingüística comparada, atendiendo a su origen común.
Sus conclusiones coinciden con los estudios anteriores, divide los idiomas del mundo en 12 grupos, a uno de ellos llama "vascodené", y en él estarían incluidos: el euskara, idiomas caucásicos, austronesio, japonés, chouk (Siberia, ya mencionado), esquimal-aleuta, wakash, chino, tiberobirmano, uráltico, dróvido y nadené; lo apaches estarían dentro de éste grupo, siendo los más al sur de América en esta familia lingüística.
El antiguo sumerio también estaría aquí. Los sumerios vivieron en el sur de Babilonia en el 4.000 a. C. era una de las civilizaciones mesopotámicas, de ellos es el escrito más antiguo que se posee (IV milenio a. C.), los sumerios fueron invadidos por los semitas, pero se conservó su idioma como lengua de cultura en torno a Ur, Irak actual, su capital y uno de los centros de población más antiguo del mundo (el más antiguo es Jericó, Jordania, del VII milenio a. C.).

El método Swadesh léxico-estadístico o glotocronológico se basa en la toma de 200 palabras en dos grupos de 100, son palabras clave (pronombres personales, numerales bajos, partes del cuerpo, nombres de parentesco, algunos verbos de acción, algunos adverbios de tiempo y lugar, objetos de la naturaleza, acciones muy corrientes, acciones corporales e interrogaciones). Swadesh asegura que en el vocabulario básico el ritmo de cambio es tan regular en las lenguas, que ha podido crear un sistema de medición del tiempo transcurrido en el que dos idiomas estuvieron relacionados en el pasado, y que hoy están separados geográficamente, por el número de elementos sustituidos de la lista, calculándose a razón de 1,4 por ciento cada siglo, esta cifra no es aleatoria sino fruto de la constatación empírica. Se ha estudiado el inglés y su evolución hasta convertirse en el inglés moderno, lo mismo con el chino mandarín, el japonés y otros idiomas.

Se ve que ese vocabulario básico cambia menos de un 20% por milenio. Estas variaciones en el vocabulario dejan un poso común a dos o más lenguas actuales relacionadas entre sí, que se trata de medir cronológicamente, estableciendo la distancia entre un idioma y sus parientes más modernos. Además de las palabras, algo parecido ocurre con la evolución de los sonidos de las mismas.
Si el número de palabras de misma raíz entre dos idiomas de esos dos grupos de 100 es menor o igual al 5% se considera casualidad, y si es superior se ha demostrado que sería fruto de algún pasado común; se ha estudiado una fórmula sacada de realidades entre idiomas conocidos para, en función del porcentaje resultante, saber cuando se produjeron el contacto entre esos idiomas. Este método se acepta como válido hoy en día por su demostrada exactitud. La fórmula que se usa para saber el tiempo transcurrido entre el período en el que se produjo el contacto y el momento actual es:
t= log c/2log r (t = tiempo transcurrido, c = nº de coincidencias, r = constante de variación).
Vamos primero a ver relaciones fáciles entre idiomas conocidos y el euskara:

2.1 Los romances aquitanos: gascón, bearnés u occitano (la lengua de Oc)

Aquitania es la parte norte de Baskonia, que incluiría al País Vasco continental actual. Los idiomas aquitanos son fruto de la sobreposición del celta y del euskara, idioma del que derivarían el 20% de las palabras aquitanas. Además, los idiomas aquitanos, también tienen una fuerte presencia del latín.
El gascón y el bearnés son variantes del occitano. Muchos de estos hablantes llegaron al Reino de Nabarra a través del Camino de Santiago (a partir sobre todo del siglo XII), promovidos por el rey que les daba la carta de creación de villa, para así fomentar el comercio, poblar su reino y recaudar impuestos. Lo mismo ocurrió en puntos tan dispares como Asturias, Extremadura o Toledo.
Como anécdota podemos contar que el único pueblo (región) fuera del País Vasco donde se habla euskara es un pueblo de Biarno o Bearn, pero su gente ya no es vasca Eskiula (y en Jeruntze, Aramitz, Inhaze o Arkantze), cerca de Maule (Zuberoa).

En San Sebastián se llegará a hablar gascón junto al euskara, tras la repoblación con francos de San Sebastián de Hernani, nombre anterior de la capital gipuzkoana, como se verá más adelante, dejando topónimos como Urgull, Ayete, Polloe o el cabo Higuer. Se habla gascón desde el siglo XIV hasta el 1919. También se habló gascón en Pasajes, Sangüesa, estella o en Bermeo.
Los aquitanos (los ausco y ausci en plural en latín) son el principal pueblo euskaro a la llegada de los romanos; en Aquitania se encuentran las cuevas más importantes y abundantes del paleolítico, siendo el núcleo de donde nacieron los vascos.

2.2 El castellano y el euskara

Las primera palabras en castellano se consideran las halladas en las glosas emilianenses allá por el siglo X. En las mismas glosas, a sus márgenes y a modo de aclaración, el mismo fraile habría escrito las primeras frases en euskara: "güec ajutu dugu" y "izioqui dugu" ("nosotros hemos ayudado" y "hemos encendido"). Estas glosas fueron escritas en San Millán de la Cogolla, La Rioja, cuando en esas tierras se hablaba euskara por el 100% de sus habitantes y pertenecían a la corona de Nabarra, no a la de Castilla. En ésta época todos los habitantes riojanos eran vascos como hoy pueden serlo los de Lesaka.
Sin embargo parece más probable que esas palabras se encuentren en romance nabarro (o nabarro-aragonés que especifican otros, pero es innecesario pues Aragón todavía no existe como ente independiente y todos son nabarros como también veremos); idioma muy común en el Reino de Nabarra y predecesor del castellano, en el que se escribían la mayoría de los pocos textos de entonces.
Sólo el clero, unos pocos escribanos y parte de la clase dirigente sabía escribir en la Alta Edad Media y lo hacían en romance nabarro, gracias a su parecido al Latín, idioma con grafía conocida y con el que se mezcló el euskara para formar este romance, como era lógico, pues todos los habitantes del reino de Nabarra en el siglo X hablaban euskara, y por otro lado, tierras del reino nabarro como el sur de la hoy provincia de Nabarra, La Rioja, La Bureba o Alaba, sí se romanizaron.

Sólo al sur de Olite o Herriberri el porcentaje de vasco-parlantes era pequeño, y más bien de gente venida de más al norte, tras la conquista musulmana que acabó con el euskara de la zona tempranamente, y la posterior vuelta de estas tierras al reino nabarro como se narrará.
Sánchez Albornoz (Madrid 1893-Ávila 1983), catedrático de historia en las universidades de Madrid, Barcelona y Buenos Aires, dice textualmente: "el Reino de Nabarra desde sus comienzos en el siglo X usó promiscuamente dos lenguas habladas: el vasco y el romance nabarro, afín al castellano". Tiene una parte de verdad pero el texto es exagerado, en el uso diario en las zonas menos romanizadas sería el euskara el único idioma (la mayoría de Euskal Herria fuera de las ciudades y sur).

Por eso no es extraño que el primer poeta castellano reconocido, Gonzalo de Berceo (siglos XIII-XIV) sea un clérigo secular del mismo monasterio de San Millán da la Cogolla y en sus textos (Mester de Clerecía) aparezcan numerosas palabras en euskara, como su personaje Don Bildur (Don Miedo).
Finalmente, Menéndez Pidal, filólogo e historiador español más prestigioso del siglo XX (A Coruña 1869-Madrid 1968), presidente de la Real Academia de la Historia y estudioso del origen del castellano, sostiene "el incuestionable substrato vasco del idioma castellano" (nota tomada de "Un buclé melancólico" de Jon Juaristi).
El castellano nació en el perímetro Bilbao-Santander-Ebro, en la Castilla Vetula vasca, de ahí el nombre "castellano", pero que nadie se lleve a engaño, la zona era vasca y de habla vasca al 100% hasta el siglo XIV, como también veremos.

Es el territorio de la antigua tribu vasca de los autrigones de la que hablan los romanos, que entre los siglos IX-X crean un nuevo idioma derivado del romance navarrro y el euskara que hablaban: el castellano.
Tal y como lo aseveran Sánchez Albornoz y Menéndez Pidal (los mejores historiadores de España del siglo XX) el castellano nació en tierras vascas y mantiene un substrato vasco, claro en algunos elementos considerados específicos del castellano, como alguna consonante, presentes también en el euskara, o el uso de sólo cinco vocales (frente a las siete del catalán, por ejemplo).

A modo de anécdota señalar que los reyes nabarros utilizaron el romance castellano como lengua para sus escrituras oficiales 60 años antes que lo hicieran los propios reyes castellanos que usaban el latín; ambos romances, el nabarro y el castellano, lo son del reino de Nabarra.
Palabras vascas del castellano: pizarra, zurrón, izquierda, zulo, moza (de motza, "corto", pues las mujeres solteras vascas en la Edad Media llevaban el pelo así frente a las casadas que lo llevaban largo y recogido en un complicado tocado de forma fálica, prohibido luego por la Iglesia Católica), chiquito, chaparro, chaparrón, chabola, cencerro, cachorro, cazurro, aquelarre, ama (de casa, de cría, de llaves). Además de otras de origen probable vasco como ciénaga y más.

Por lo tanto y como conclusión: el gascón, bearnés y demás dialectos aquitanos, así como el romance nabarro y el castellano, son romances vascos, creados por los vascos en su contacto con otros pueblos, los romanos y los celtas.

2.3 El íbero y el euskara

Los íberos son un pueblo originario del norte de África que habitaron el Levante español sobre los también africanos capsienses anteriores, así como la zona montañosa del interior peninsular, desde el siglo VIII a. C., donde dejaron numerosos vestigios arqueológicos y formaron con los celtas el pueblo celtíbero.
No es éste el caso de Baskonia, donde no ha sido encontrado resto alguno íbero y sí algunos asentamientos celtas, sobre todo en Aquitania y sur de Baskonia, siendo mucho más escasos en el resto.

Los íberos eran un pueblo más evolucionado materialmente que el vasco, por lo cual es lógico pensar que éstos copiaron técnicas de aquellos y adaptaron palabras a su vocabulario de las nuevas aportaciones tecnológicas íberas. Los íberos trajeron el bronce y el cobre y por tanto la metalurgia.

Los vascos ya debían conocer el oro y la plata para ésta época pues llamaron al estaño "zirraide" (literalmente: parecido a la plata) y al cobre "urraide" (parecido al oro). Curioso como significativo es el nombre del herrero en euskara "arotz" (a veces ebanista), que es la misma que extranjero o extraño (arrotz).
Lo que sí es indiscutible es la no-relación entre la cultura íbera y la vasca, otra piedra en el camino para los que quieren ver que el euskara viene del íbero, como lo fue el Alemán Humboldt, creador de esta teoría, apoyada con entusiasmo por algunos historiadores españoles, por la que los vascos serían un reducto de los íberos que poblaron casi toda la Península Ibérica. Los datos arqueológicos muy anteriores a la llegada de éste pueblo de claro substrato vasco, la continuidad de una población desde el paleolítico en tierra vasca o la presencia de protovascos en zonas en la que nunca llegaron los íberos (como el País Vasco actual o Aquitania), también desmienten ésta posibilidad.
Sí tienen ambos idiomas parecida morfología, una división en sílabas de vocales y consonantes también parecida, sin embargo, la sintaxis por ejemplo, es muy diferente.

Con todo ello, hoy en día estamos en condiciones de descartar el tantas veces argumentado origen íbero del euskara, teoría ya rechazada entre otros, por el ya fallecido lingüista vasco Luis Mitxelena, de reconocida fama mundial en este tema, o por A. Tovar o Julio Caro Baroja entre otros.

Todo esto no es óbice para asegurar que dos pueblos que estuvieron en contacto tantos siglos es seguro que se prestaron algunas palabras, sobre todo en las zonas limítrofes, pero el euskara ya existía a la llegada de los íberos incluso en tierras que ellos ocuparon, por tanto un trasvase mutuo de palabras es más que probable.
En este caso, el mencionado estudio léxico estadístico (aunque no se sabe como se pronuncian se han encontrado escritos en íbero), nos dice que la relación entre el euskara y el íbero es menor a un 5%, luego este método también descarta un contacto tan profundo como pretendía Humboldt.

Como anécdota para el que quiera seguir indagando, comentar que el texto más antiguo encontrado en la Península Ibérica es un texto escrito en plomo y encontrado en Alcoy (Alicante) con 336 letras jónicas del siglo VI a. C., se trataría de un texto posiblemente vasco de una tribu indígena de la zona (¿venida en la época magdaleniense desde Baskonia?) que abarcaría hasta la actual Granada (antigua Iliberris, nueva ciudad en euskara) del que poco se sabe, pues no se entiende ni se vislumbra su significado ("orígenes de los vascos", Estornés Lasa).

2.4 El beréber y el euskara

"Imazigen" es como se llama así mismo el pueblo beréber y significa "hombres libres"; beréber deriva del latín y viene a significar "balbuceo". El beréber o bereber es un idioma camitosemítica (Asia Menor, actual Israel y países anexos) que se habla en el norte de África. En su máxima extensión se ha llegado a hablar en los actuales Marruecos, Mauritania, Libia, oeste de Egipto y las tribus tuaregs del norte de Malí y Níger (aún hoy lo hablan) y en el sur del Sahara. Es un idioma dividido en muchos dialectos.
El porcentaje de relación léxico-estadístico del euskara con el beréber del sur es de un 7% y con el beréber de la zona de Rif (zona montañosa entre Marruecos y Argelia) es de un 6%. Luego sí hay una relación o substrato común entre ambos idiomas.

Se cree, por el porcentaje de relación, que el contacto tuvo lugar hace unos 8.000-9.000 años. Luego explicaremos cómo se pudo dar esa relación.
En beréber los nombres dados a los animales son muy parecidos a los dados en euskara. "Aker" (macho cabrío en euskara) "iker" en beréber, "asto" (burro) "ezet" en beréber (hay que fijarse en los fonemas, no en como se escriben actualmente, el contacto se dio hace 9.000 años), también coinciden en la forma de decir caballo, cuervo, río, hermano, yacer, nombre ("Izen" e "isem") "yo" y otros.

Hay que mencionar en éste análisis a los guanches, habitantes anteriores de las Islas Canarias a la llegada de los españoles. Por los escritos encontrados (la arqueología lo ratifica) se cree que los guanches hablarían un idioma beréber y serían en su mayoría de esa procedencia. Debido al aislamiento de las islas este idioma mantendría un grado de relación con el euskara mayor que el beréber del sur y el de Rif. Se ve muy claro en la utilización del verbo auxiliar que sigue la misma pauta de tablas que el euskara, el parecido se acentúa con el euskara bizkaino (nor-nori, nor-nork etc., que todos los que hemos estudiado euskara hemos visto). Como anécdota contar que los primeros conquistadores de las Islas Canarias creyeron que los nativos hablaban euskara.
Recordar que los beréberes son de origen Cro-Magnon. Serían probablemente los parientes antropológicos más cercanos a los vascos con los del caúcaso.

2.5 Los idiomas caucásicos y el euskara

El Cáucaso se encuentra a 4.000 kilómetros de los Pirineos. En él conviven cerca de 50 pueblos diferentes con sus idiomas. Entre ellos 3.8 millones de georgianos y 100.000 circasianos. La relación léxico-estadística de estos dos idiomas con el euskara es del 7,52%, más alta que con cualquier otro idioma del mundo.
El contacto se produjo en el magdaleniense hace unos 10.000 años, según éste método.

Con el resto de los idiomas del Cáucaso, con los Kabardiano, abkahziano del noreste y con los idiomas katvelianos del sur (megreliano, svaniano etc.), tiene el euskara parecido en la tipología (verbos, el ergativo etc.) y en la etimología de algunas palabras, pero su la relación léxico-estadística con todos ellos es menor al 5%.
Para los curiosos recomendar el libro "El origen de los vascos" de B. Estornés Lasa donde se citan palabras comunes caucásicas y vascas, como el "gu" (nosotros) del euskara común al georgiano y svano, el "zu" (tú) del euskara y la misma palabra del cherkese etc., según este autor habría centenares o miles de paralelismos. También existen paralelismos en aspectos sintáticos, como en el uso del ergativo (verbas transitivos-intransitivos, formas Nor-Nori-Nork) que no se dan en ningún otro idioma europeo y que también se dan en el tibetano y en el burushaski en el mundo (aunque este último lo ha perdido recientemente); o en el modo reflexivo de hacer frases como: "he visto mi cabeza en el espejo" (nire burua ispiluan ikusi dut), y no: "me he visto en el espejo", que sólo se da en el georgiano además de en el euskara. La /h/ transpirada, elemento propio del euskara, tiene su equivalente en los idiomas caucásicos.
Otro elemento común de los idiomas caucásicos y el euskara es el uso de base veinte para contar, que también es común al burushaski; para entendernos, en euskara: hogei es veinte, berrogei (dos veces veinte, luego cuarenta), hogeitamar (veinte y diez, luego treinta) etc., incluso hay textos, de los primeros en euskara, donde el número cien (ehun en euskara) se dice bostogei (cinco veintes) o para cientosesenta zortzitan hogei (ocho veces veinte), por ejemplo.
El beréber por el método léxico estadístico no está relacionado ni con el árabe, ni con el egipcio, pero tampoco con el georgiano, sí con el euskara (y con los idiomas cadmitosemitas como queda dicho, del que procede). Luego el euskara es un idioma emparentado con el georgiano y con el beréber, pero éstos no lo están entre sí.
Se intentará explicar a continuación.

No existe ningún otro idioma con los que se ha emparejado el euskara por el método léxico-estadístico que dé un porcentaje de correlación superior a ese 5% crítico. Ni tan siquiera el etrusco parece guardar relación con el euskara como alguna vez se ha creído (los etruscos eran una tribu nacida en el norte de la península italiana entre los ríos Arno y Tíber que vivieron durante los siglos X al VII a. C., de los que se han encontrado más de 10.000 inscripciones no descifradas pero sin aparente relación con el euskara).

3. POSIBLE EXPLICACIÓN A LOS PARENTESCOS

Vamos a apoyarnos en la argumentación final en los siguientes elementos (además de en los ya expuestos): la evolución del euskara, préstamos de otros idiomas y topónimos.
Antes de ver los préstamos que otros idiomas han hecho al euskara y ver los topónimos vascos que nos dan una idea de su expansión en el pasado, hay que saber como ha evolucionado el euskara desde que se tiene noticia escrita de él (época romana) y ver así si ha cambiado mucho, lo que nos dará una pista de hasta qué punto han influido esos contactos, invasiones y conquistas en el idioma.

3.1. Evolución del euskara

¿Se parece en algo el euskara actual con el que se hablaba en el pasado? Según Estornés Lasa en su libro ya mencionado: "Examinando nuestro Euskara y el contemporáneo de los romanos según el léxico conservado en las lápidas funerarias latinas, nos lleva a la conclusión inaudita de que ha permanecido la lengua vasca casi inmutable en su carácter y aún en cuanto al detalle de sus formas. No debió de revestir pues, una forma y un léxico muy alejados del actual. Esta nula evolución durante dos mil años nos permite seguir calificando de "vasco" al euskara prehistórico".
Sirva de testimonio de lo dicho las pocas palabras vascas que de la época romana han llegado hasta nosotros y sus formas actuales:
Raíz Forma actual Significado Texto exacto
Aher aker macho cabrío Aherbelste
Ama ama madre Belixama
Amoena amoma abuela amoema
Andere andere señora Anderixo
Arix Aritz roble Arixo
Arte arte encina Arthe
Asto asto burro asto-illuno
Atta aita padre attako (-ko es un diminutivo)
Bai ibai río baicorrixo
Begi begi ojo Lacubegi
Bele bele cuervo Belexen
Bels beltz negro Harbels(hartz-beltz:oso negro)
Berri berri nuevo Iliberri
Bihox bihotz corazón Bihox
Buru buru cabeza Vimburu
Erdi erdi medio Erditse (parto)
Erri (h)erri pueblo Aberri (de aquí la tomó como "patria" Arana)
Garr gar llama Garr
Gison gizon hombre Gison
Gorri gorri rojo Baigorrixo
Har har(ri) piedra Harbels
Idi idi buey Idiatte
Ili iri ciudad Ilixo (xo=txo, diminutivo)
Illun ilun oscuro Asto-illuno
Ilur elur nieve Ilurberrixo
Itur itur(ri) fuente Iturbe
Ituri iturri fuente Iturissa
Lapur lapur ladrón Lapurdo
Larra larra pasto Larrasón
Lehen lehen primero Leheren ("lehen" declinado)
Lex leze(a) sima Lexeia
Lur lur tierra Lurgorr
Neska neska muchacha
Ocho otso lobo ochoco (lobezno)
Oia, oe aroian selva Oearso, Oiasso (Oiartzun)
Osto osto hoja Alardosto (adar=rama)
Sembe seme hijo Sembecco (semetxo)
Sen sen infante Senixcco
Uri uri ciudad Bitouris
Vasco eusko vasco Vasco
Viri bide camino Viriatu

El resto de lo que nos ha llegado hasta nosotros son afijos de los nombres mencionados y de las ciudades romanas con nombre vasco.

Voy a dar una serie de topónimos de raíz vasca para apoyar éste trabajo, no pretendo darlos todos ni mucho menos, sólo una idea de cada zona:

3.2 Topónimos de raíz vasca fuera de Euskal Herria

Empezamos adelantando varios:

España: zona de la antigua Baskonia ("Uzquiza" u "Oña", como los banderizos oñacinos, en Burgos, el Valle de "Arán" de Lleida y de otras zonas, donde "Aran" en euskara significa valle; pero hay muchos); además: Asturias, Cantabria (estos dos también formaría el núcleo de Baskonia antes de la llegada celtíbera), Rías Bajas gallegas (por ejemplo Bayona, Egibarri o Mondariz, mendi+aritz), Levante, Centro (comarca del Tajo) y Sierra Nevada, en ésta última por ejemplo: Iznalloz, Veleta (Belate: puerta de cuervos); el anterior nombre de Granada, Iliberris es igual al anterior de Elna en el Rosellón francés (donde Iri+berri = ciudad+nueva), podría ser vasco, pues se sabe que había una tribu indígena interior que no fue invadida por los pueblos que llegaron a las costas andaluzas hasta la llegada de los romanos, su lengua hablada sería la misma que la de los textos de Alcoy y Liria que hemos mencionado.
Francia: los hay por toda Aquitania (toda la zona de la antigua Baskonia, por ejemplo Tolouse=Tolosa, o Garona, comarca de trigo), macizo central y el Ródano. Los veremos.
Italia: Liguria (zona de Génova, antiguo pueblo conquistado por Roma en el siglo III), Etruria (entre los ríos Arno y Tíber), Oscia (antiguo pueblo Osco al sudeste de Roma, del que poco se sabe; nombre en protovasco que tiene sus equivalentes en la comarca astur-gallega y en otros sitios de España como veremos también), todos ellos en los Alpes y Sicilia.
Portugal: comarca del Tajo y el Norte, frontera con Galicia.
Cáucaso: en Georgia por ejemplo Gorbeya (como el monte entre Bizkaia y Alaba) y en Armenia el monte Ararat (como la sierra Aralar entre Alaba, Gipuzkoa y Nabarra) o Gora (montaña en el idioma de la zona, "arriba" en euskara).
Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda: (con gran presencia de restos Cro-Magnones) Todas las terminaciones en "-barri" o "-berri"; la palabra "Landa" por ejemplo o el río Gara (Irlanda). Las zonas mineras de Escocia e Irlanda de Carrick ("Karr"=piedra) o las palabras Scoth (sonido "-sk" del que hablaremos) y Glasgow (sonido "gasco").
Área beréber: palabras con la voz "-barri" de la época magdaleniense como en Sugabarri, Zuchabbarri (Ptolomeo) o Succbar (Plinio). Otros con la raíz formadora de topónimos vascos "-Gar)a" (altura): Garb, Garian, Gardaya y algunas más.

- Sobre Aquitania hay numerosa bibliografía, para nombrar algo que todo el que sepa un poco de euskara se dará cuenta: Las Landas, Landa = prado, es uno de los topónimos vascos más comunes que da lugar a muchos apellidos como Landaburu, Landa etc.
Aquitania= Auski+tania, donde auski es la tribu alrededor de la ciudad más importante de todas las tribus vascas de la época romana: Iliunberri, "nueva ciudad buena", es decir, Villabona (luego transformada en Auch, de ausko).
Al norte del río Adur (Baiona), zona de Burdeos, Avignon, Alvi, Perigueux, Limoge, Cognac existen:
Garein, Larruy, Larrousseau, Arsague, Berguey, Carrey, Orist, Uza, Arrats, Arize, Andiran, Alós, Artix, Valata, Arthes Arre, Salazac, Ardeche, Berrias, Lescuri, Lain, Issone, Anders, Loize, Garraux, Garrech, Garrabet, Garat, Gar, Garaison, ríos Gardón y Gard, Ardour, Ajain, Lascot, Urbise, Arnas, Lascaux, Banize, Aizon, Garin, Garites, Garoupe (Provenza), Ihury etc. Alguno está en la zona de Poitiers y Bourges, pero son más escasos, lo mismo que desde Tours a Dijón donde apenas hay.
Como queda dicho Aquitania es casi seguro la cuna del euskara y los dialectos aquitanos tienen un 20% de su vocabulario en euskara.

- En el País Vasco actual no hace falta comentar, lo mismo que en La Rioja o la Bureba (norte de Burgos) donde los topónimos son tan abundantes que no merece la pena hacer una lista, basta con coger un mapa. Por ejemplo entre la Bureba y La Rioja con la forma "barria" (nuevo) existen: Chavarría, Arambarri, Olabarria, Ubarria, Barria, Chibarria, Echevarría, Labarría, Zirumbarria, Zibarría, Zubarría, Tambarría, Ilibarre, Chavarre o Zadubarre.
Topónimos vascos recogidos por el historiador nabarro B. Estonés Lasa:

- Del Ronkal al valle de Arán (En Lleida):
Benabarre, Zoriza, Quinboa, Lujiarre, Lascuarre, Luparre, Bizberri, Astu, Arbe, Axpe, Arbe, Cenarbe, Javierregay, Achar, Lizarra, Gistain, Eunate, Artaso, Artasona, Barosa, Ayerbe, Bisauri, Loarre, Aisa, Besos, Acon, Larres, Biescas, Escarrilla, Lanuza, Basaran, Bergua, Ara, Ecuain, Yaga, Arazas, Suelza, Barrosa, Yna, Ainsa, Gerbe, Nabal, Arro, Benasque, Ariste, Chia, Serraduy, Isabena, Barasona, Estada, Aren, Barruera, Escuñau, Esera, Bonaigua, Espua, Isona, Cuarte, Gurea, Biscarrués, Ardisa, Erla, Bolea, Arascués, Esquedas, Aniés, Sabayés, Belarra, Hirbike, Mascún, Guarga, Basa, Estrron, Escaldes, Engolasters, Esquella, Aranza, Esabol, Escardars, Estana, Nabas, Cuart, Aña, Gurri, Maya, Bascara, Estiche, Jubierre, Ballobar, Escarpe, Algerri, Ibars, Aytona, Asco, Estanga, Urria etc.

- Desde Zona centro y este, Bearne a Perpiñán en Catalunya:
Urgel, Garrotxa, Gurria, Gerri, Esterri, Aran, Illegerri, Muga, Arices, Arrabi, Arbizón, Art, Arudi, Aspe, Bastan, Bigorre, Esterre, Estibete, Irhaxe, Isabe, Ezeste, Laruns, Nabarrenx, Seberri, Sarrance, Urdos, Aramitz, Areta, Lana, Lurbe, Escot, Lescun, Etsaut, Ordos, Bescat, Aubisque, Aucon, Agos, Escubes Coarrece, Benejaco, Izabit, Estam, Aspin, Estarbielle, Estenoz, Ardet, Orla, Sentein, Aucacein, Herran Lacabe, Izaut, Astiz, Lescar, Monein, Meritein, Bearn, Benabarne, Garrotxa (Catalunya y Teruel), Estibeaux, Arzac, Lescar, Lez, Isabarri, Biescas, Maya, Muga, Lecarre, Bizberri, Ysabena, Ainsa, Escuain, Gardesse, Igon, Escaro, Aytua, Algerri, Gerri, Sahorre, Arria, Urbanya, Oix, Oñar, Ares, Belaitus, Ossau, Lourdias, Issor, Buci, Aressi, Lourdes...

- Desde Encartaciones hasta Asturias:
Besaya, Ubiarco, Orena, Oiza, Barcena, Aguayo, Garoña, Arce, Selaya, Arredondo, Eskalentes, Otañes, Escaño, Mena, Amaya, Salazar, Illaña, Escalada, Bunbena, Zalduendo, Urrez, Mencilla, Urquiz, Basconcillos de Tozo, Basconcillos (raíz "vasco"), Basconcillos de Muño, Bascones de Zamanzas, Bascuñana, Bascones de Agua, Bascuñuelos, Villabáscones de Sotoscueva, Matasutxa, Aizola, Garrula, Besgas, Bela, Garoña, Barciña, Ameyugo, Arraya, Bureba, Metolabarrena (Burgos), Oña etc.

- Asturias:
Anzas, Aguin, Aguiño, Anzo, Araniarii, Arancedo, Arante, Arbosa, Aradan, Arbon, Arnoya, Arnala, Arquide, Cartea, Caraondio, Caranga, Cubia, Iboya, Iramola, Urria, Muñas, Olaqui, Obanza, Orua, Ouria, Oscos, Garaña, Garaba, Turia, Uria, Urbies, Urra, Mendones, Mendacha, Carrandi, Bascones, Vasco, Urubio, etc.


- Galicia:
Anduriña, Agor, Agorjoi, Ainzua, Aran, Ariz, Ardaña, Arrasa, Arzua, Belesar, Goris, Irijo, Iza, Larrae, Larazo, Laracha, Menda, Nazara, Carrabate, Carraceda, Carracha, Garrida, Garea, Garabal, Garavide, Urros, Sada, Sarria, Umia, Arnoso, Aranoya, Zamay etc.

- Portugal:
Carregosa (Portugal, "Carr" se considera un topónimo protovasco de los más significativos), Carreço, Carrapateira, Garraia (Sierra), Urrios, Urra, Mendoça, Caraceida, Basconcillos, Arnoso (no viene de arena sino de arn=pedregal, como en Arnedillo riojano), Arnoya, Larradi, Arneiro, Atalho, río Arga, río Toria (el nombre Turia o Toria es una constante, donde "ur" y "uria" nos habla de "agua" y "torrente" muy común en zonas donde se hablaba euskara) etc.

- En Catalunya que no sea Pirineo por ejemplo:
Arbós (Figueras), Alós de Balaguer, Báscara, Ibars, Araya, Artaj, Algar, Aldaya, Arteas, Bugarra, Tolosa, Zarra, Algarra, Garrancha, o Caroch (todos hacia la costa) etc.

- Al sur del río Júcar (zona de Cuenca a Valencia) hasta la misma Granada:
Orcheta, Buscarro, Muria, Elosa, Alatoz, Ulea, Los Urrutias, Zubia, Illora, Jabalaiz, Espeluy, Oria, Algar, Iznate, Adamuz, Mengibar, Garres, Arriate (junto a Ronda) o Encarroz, Garrucha (Almería, canteras de mármol, se parece a la pirenaica catalana Garrotxa y a la Sierra Garrocha de Teruel, donde "Garr" o "Karr" es un topónimo vascoide que significa "piedra") etc.

- Interior de la Península Ibérica y resto (mucho menor):
Duero (se deriva de Atur), Kalpe ("bajo la piedra", antiguo nombre del Peñón de Gibraltar), Aranda, Muñogordo (Segovia), Muñozas (Zamora, muño=colina), Turia (Valencia), Urci (ciudad bética), Anas (río bético), Caraca (Guadalajara, hoy se llama Taracena), río Carrantona (Vallecas, Madrid), Garoces (Toledo), Garaballa (Cuenca), Carrizona (Ciudad Real), Carrahola (Cádiz), Carranque de Yuso y Carranque de Suso (Toledo, hoy sólo queda Carranque sin más), Garray (Soria), Garrocha (Teruel), Bascones de Ebro (Palencia), Bascones de Ojeda (Palencia), Bascuñana (sierra de Cuenca), Básculoa (pueblo de la Bética), Vascos (Toledo), Villa Uascón y Uascones (Soria 1120), Zayas de Bascones (Soria), Bascones (Burgo de Osma, Soria), Gascueña (Cuenca). También entre el Ebro, nacimiento del Duero y Guadalajara: Zaya (varios), Aranda, Aranjuez, Arandilla, Arganda, Orusco, Atea, Amaya, Iruecha, Irueste, Ariza, Armuña, Escariche, Duron, Ardoz, Pioz etc.

- Sobre Sicilia es interesante la nota del poeta latino (años 25 al 101) Silio Itálico (Pnic.lib.14,v.34): "los campos de Sicilia fueron primeramente cultivados por los pueblos de los Pirineos que se dijeron sicanos de un río de su tierra". La palabra "sicano" podría derivar el río Cinca de los Pirineos pero no se sabe seguro.

- En lo que respecta a los Alpes sí he encontrado un estudio profundo en un libro de Federico Krutwig (Garaldea) reproducido por Juan Martín Elexpuru:
Dice Federico Krutwig, nacido en Bizkaia de padre alemán (sociolingüista y político, titulado por las universidades de Bonn y la Sorbona), que antes de la llegada de los preindoeuropeos se hablaban en Europa y parte de Asia una serie de idiomas emparentados entre sí y que tendrían una cultura muy fuerte que se mezclaría con la que traerían estos pueblos invasores. Krutwig relaciona la civilización de la Dordoña y Altamira con las posteriores de Troia (el anterior nombre de esta ciudad es Ilion, donde ili= iri, ciudad en euskara), Sumeria o Babilonia.
Esto suena a excesivo asi que nos centraremos en elementos claramente demostrables. Para este lingüista especializado en idiomas orientales, la palabra "Alpe" vendría de "Harpe", "bajo la roca" en euskara.
Para justificar la presencia vasca en los Alpes señalar los siguientes topónimos de Aosta, Lombardia y Piamonte (notar que Piemonte en italiano, Pie+monte=Harpe=al pie de la montaña, como el "Auñamendi" mencionado como nombre vasco dado a los Pirineos):
Artanavoz: arta= roca (harkaitz), naba=planicie, hotz=fin
Ayas: aia=vertiente, as= de atrás
Arbelei= arbel=pizarra (arbel), ei=punta (hegi)
Arieta: Arrieta (lugar de piedras)
Arroil: garganta montañosa (igual en euskara).
Arrobi, Arpe, Aran, Arpeta: "nido de aguila" (arrano habi), "bajo la piedra", "Valle" y "Valle bajo las piedras" respectivamente (valle es "haran" en euskara).
Gane: cima (igual en euskara).
Lesache, Lessona, Lezetta: sima (lezea, Lezona, lezeta en euskara)
Loy: lohi (barro, tierra húmeda en euskara)
Orio: como el río Gipuzkoano.
Oyace: Ohiane (selva).
Oren= orein (ciervo).
Etc.

En Lombardía existen muchos nombres con la terminación "ate", tan común en el País Vasco y que significan lo mismo: "puerta", "paso":
Albizzate, Alzate, Lazate, Velate, Lurate, Lainate, Azzate, etc., todos en Lombardía que en muchos casos se calcan con los del País Vasco. Existen más de 200 de estos topónimos en 100 kilómetros.
Para Elexpuru existen tres zonas con claros topónimos vascos:
La de mayor extensión, que abarcaría el norte de Piamonte, Lombardía y Aosta en Italia (zona de Milán y al norte) y el cantón Suizo de Ticino, además de los ya mencionados, existen: Azasca, Andrate, Aranno, Artore, Arbedo, Arese, Arizzano, Arona, Arola, Arrobio, Arzo, Ascona, Balzola, Barasso, Bettola, Biasca, Gabiola, Gauna, Gazza, Gordola, Landarenca, Lesa, Oria, Ossola, Zubiena etc.
La zona de Liguria, sobretodo alrededor de Savona y la parte norte (cerca de Génova): Aiona, Albissola, Ardola, Berri, Carcare, Olano, Orba, Ormea, Savona, Varezze etc.
Ladinia (cerca del Tirol y Trento): Agordo, Andraz, Arabba, Ardo, Arta, Ega, Gardena, Gares, Lasa (Tirol), Maia, Mendola (Trentino), Padola etc.
Los ríos Lambro (niebla en euskara) y Olona (zona de mijo?) son dos ríos que pasan por Milán. Ubaye es el río que hace frontera con Francia, el Ega en Ladinia, Bai de Dones es un lago de los Dolomitas. Aiarnola, Arlas, Arblatsch (sonido Tz), Aralalta, Cima de Gana Bianca (gana=cima en euskara), Ormea (pared en euskara) etc., son montes alpinos. También hay muchos valles con la terminación -asca, que en suletino (zuberotarra, tribu ausko) significa valle como en esta zona: Val di Anzasca, Val di Verzasca etc.

También se producen "coincidencias" en los dialectos e idiomas de la zona:
Asciola= hacha ("aizkora" en euskara)
Astore= cernícalo ("aztore" en euskara)
Baita= borda (casa del pastor).
El uso de la "TZ" y la "Z" silbada también es más propio del euskara y no de los idiomas latinos de la zona.
Para completar el estudio comentar que en los Alpes se hablan una serie de dialectos (del alemán, italiano y francés) y 5 ó 6 idiomas: romance (0,7% de Suiza, 50.000 hablantes), el ladino (dialecto del anterior, centro de los Dolomitas, 10.000 hablantes), Friulo (500.000 hablantes, frontera, Austria, Eslovenia, Italia), Occitano (200.000 hablantes, ya comentado su origen, zona de Piamonte), Esloveno (80.000 hablantes, frontera con ese país, Trieste y Gorizia). También se dan muchos parecidos entre la mitología de los Alpes y la vasca.

- Otros topónimos vascos en Italia:
Venasca (Liguria), Benasco (Génova), Beaschi (Pavia), Benéche, (La Chapelle), Venasque (Vaucluse), Ausona, Liberi (Nápoles y Campania), Orria (Salermo), Anzi (Potenza), Abriola (Potenza), Banzi (Potenza) etc.
El autor argentino Gandía dice "El pueblo vasco es el pueblo más viejo de Europa. Su lengua es la que se hablaba desde el Cáucaso al Atlántico y desde el norte de África al norte de Europa en los períodos paleolítico y neolítico. Los arios o indoeuropeos, los etruscos, los íberos y otros pueblos de la antigüedad son posteriores a los vascos".

3.3. Préstamos de otros idiomas:

Vienen del celta pocas palabras, algunas serían incluso de forma endeble. Ejemplos aceptados son: hogei (veinte), mando (mulo) y tegi (lugar). Sí es celta el nombre Gallego (del río y también del pueblo), hoy tierra de Aragón, derivada de la palabra "Gallaicus". También parece serlo el nombre "Deva" (quizás de "divino"), en el caso del río gipuzkoano sería el único vestigio en esta provincia de que hubo celtas. Existe el nombre Deva en el Miño, en Avilés, Cantabria, Huesca, Francia, pero también en la India o en Mesopotamia. Otros ven en él la palabra "Ibai" (río) (autores como Tovar o Schuchardt, de reconocido prestigio) de donde viene "Ibar" (vega del río) y de ahí la palabra castellana y portugüesa "vega". Parece más probable que su origen venga de los legionarios romanos que conquistaron estas tierras y que se sabe eran celtas (como el Flaviobriga en el poblado indígena de Portus Amanun). Recojo éstas anotaciones sin entrar a valorarlas.

La raíz latina aparece en muchas palabras vascas como "eta" ( conjunción "y"), "zeru" (cielo, frente al "ortzi" anterior), "pago" (pagus), "errota" (molino, de "rotar"), eliza (iglesia), aingeru (ángel), sekula (nunca), gaztaña (castaneam), piku (ficum, higo), geriza (caereseam), golde (culter), akulu (aculum), aingura (acorum), solairu (solarium), gaztelu (castellum), kate (catenam), errege (rex, regem), lege (legem), katu (gato, animal procedente de Egipto), bake (pacen, pax), foru (forum, en un principio desginaba un mercado público, no confundir con las leyes), meta (montón de grano), zekale (centeno), txertatu (injertar), Deusto (barrio de Bilbao) etc.
En los numerales bi, sei o zazpi (números 2,6,7), Estornés ve una relación con el latín mediante idiomas que formaron el propio latín o de casualidad y no directamente durante la conquista romana, como lo demostrarían el uso de palabras semejantes en idiomas no romances ni con relación conocida con el mismo, como el indoeuropeo sanscrito (sas, saptam, 6 y 7), o el gótico (sahis, 6), o lituano (sesi, 6) entre otros.
Del latín vendría "agur" (adiós), de "auguri" (buena suerte), de donde viene también la palabra en castellano "augurio".

Árabes son albaitari (veterinario en ambos idiomas), alkate (alcaide) o aitzaki ("al xaki", excusa).
Pero lo más sorprendente es que los préstamos también se hicieron al revés en el caso de "baso" (monte) y "txiqui" (pequeño), con el mismo significado en ambos idiomas (grafía diferente) y de origen vasco. De txiki, ttipi en Iparralde, vendría el "petit" francés o las palabras de raíz "chiqui" del castellano.

Como complemeto y como los que saben ambos idiomas dicen que se parecen en sonidos y gramaticalmente, recojo palabras comunes del euskara con el japonés:


Castellano japonés euskara
Pájaro tori Txori
Ése kore hori, kori (en ronkalés)
Ser (3ª sing.) Da Da
Solamente Bakari Bakarrik
Fatigado Akita Akitua
Hembra Me Eme
Hermano Ani, aine anai
Casa Utxi etxe
Amo Nushi nagusi
Muchacho Musuko Mutiko (mukixu=mocoso, niño pequeño)
Además se usan las terminaciones "- to" e "- i", en algunas palabras y verbos en ambos idiomas, así como la no-existencia de la "r" al inicio de las palabras en ninguno de los dos idiomas.
Hay quien ve en el euskara un origen oriental, de ser esto así, sería en un euskara muy embrionario y anterior a la aparición del Cro-Magnon, es decir, en épocas del Homo sapiens sapiens, que sí vino a través de Asia como hemos comentado, pues no hay datos de invasiones posteriores, ni parecidos gramaticales suficientes para que fuese de otro modo.

3.4. Como el euskara se va perdiendo en Baskonia:

El área de habla euskérica en el siglo XVII la delimita claramente el escritor nabarro Axular en su obra "Gero": las siete provincias vascas, más: La Rioja, Bearne, Alto Aragón, Bigorra -al norte de Huesca, Francia- y algunas comarcas pirenaicas más como Ribagorza o el Valle de Arán. En los siglos posteriores se ha reducido aún más en extensión, hablándose en: Bizkaia (salvo Encartaciones), norte de Alaba, Lapurdi, Zuberoa, Gipuzkoa, centro y norte de Nabarra; aunque ha aumentado el número de vasco-hablantes debido al crecimiento de la población.
Los indoeuropeos, celtas, íberos, romanos, merovingios, francos, visigodos y musulmanes van mermando el área de influencia del euskara, creando zonas bilingües, como iremos narrando en los episodios sucesivos, hasta quedar el euskara reducido a su núcleo inicial, el territorio de Baskonia descrito.

En época romana, la aportación de esclavos procedentes de otras partes del Imperio hacia las zonas de del sur de Nabarra que pudo ser relativamente importante contribuyó, unido a un mayor grado de romanización en estos territorios, a que en estas zonas acabara perdiéndose el euskara como lengua hablada a favor del romance nabarro; las posteriroes invasiones musulmanas en el siglo VIII serían las que terminarían de perderlo de Olite hacia el sur (como en la ciudad romana de nombre vasco Muskaria que luego sería la Tudela musulmana), con una recuperación parcial del euskara en la zona al ser reconquistado por Nabarra el territorio en el siglo XII.

Un fuerte retroceso del euskara se dio tras la desaparición del Reino de Nabarra en el siglo XVI, hasta ese momento en toda Nabarra hasta la Ribera (al menos hasta Olite) hablaba euskara casi el 100% de la población; antes, sufrió otro importante paso atrás tras la conquista por el reino de Castilla de las vascongadas, La Rioja y Castilla Vetula en el siglo XIII. El desaparecer como idioma oficial de Estado es lo que supuso la rápida pérdida del euskara y la introducción del castellano como lengua oficial en la actual Comunidad Foral de Nabarra y vascongadas, perdiéndose en el resto.

En 1492, por mandato de Isabel la Católica a Antonio de Nebrija, se trata de unificar el castellano, en el prólogo del libro aparece este texto revelador que dice: "...el reverendo padre Obispo de Ávila me arrebató la respuesta; y, respondiendo por mí, dixo que su iugo muchos pueblos bárbaros y naciones de peregrinas lenguas, y con el vencimiento aquellos tenían necessidad de recibir las leies quel vencedor pone al vencido, y con ellas nuestra lengua". Fue la política castellana en América como en el reino de Nabarra según lo fue conquistando y subyugando. En ese documento se dice también: " ...I cierto así es que no solamente los enemigos de nuestra fe, que tienen la necesidad de saber el lenguaje castellano, más los vizcaínos (se refiere a los vascongados), nabarros, franceses, italianos y todos los otros que tienen algún trato y conversación en España y necessidad de nuestra lengua...". Son importantes las leyes y políticas tomadas contra el euskara desde el inicio, pero la Real Célula del 23 de junio de 1768 promulgada por Carlos III de España se lleva la palma: toda la enseñanza escolar se hará "únicamente en lengua castellana".

Si el euskara tuvo serias dificultades con la grafía, la oficialidad del castellano en la administración tras la conquista paulatina del reino de Nabarra y por la fuerte implantación como escritura desde siglos del latín, la entrada de la enseñanza obligatoria del castellano en detrimento del euskara, situó a éste en la más absoluta marginalidad, logrando que sus propios hablantes se sintieran inferiores frente a los "letrados" castellanos y su gran imperio mundial, rechazando en muchos casos su idioma materno. El último gran mazazo se lo dio el franquismo como veremos. En Iparralde la pérdida del idioma tuvo las mismas bases.

Datos históricos y otros elementos

El euskara se hablaba en plena Edad Media desde los montes de Oca, a 15 kilómetros al norte de Burgos, así como en media Rioja, Nájera o Miranda, hasta el siglo XV. Los Arcos y Arroniz lo hablan hasta el siglo XIV. Esto incluye la Bureba o Castilla Vetula, cuna del castellano en el siglo X.

En las montañas aragonesas y catalanas se habla cuando menos hasta el siglo XV (existirán comarcas apartadas de habla vasca al menos hasta el siglo XVII, tal y como deja escrito Axular). En la zona de Huesca se sabe que se habló hasta en el siglo XVI; la palabra Huesca viene de la ciudad romana de Osca, de ahí el gentilicio oscense; ambos "Huesca" y "Osca" u "Osco" derivan de "eusko", según Estornés Lasa y otros autores. En Huesca, unas ordenanzas de 1349 dicen: "Item nuyl corredor non sia usado que faga mercaduria ninguna que compre ni vende ningunas personas, faulando en algaravia (árabe) ni en abraych (hebreo) nin en bascúenç:et qui lo fara pague por coto XXX sol". El "bascúenç" de este texto es el mismo que el "basquenz" del Cartulario del monasterio de Leire del siglo XII, de donde derivará la palabra vascuence, todas ellas sirven para designar al euskara. Durante la Edad Media también se le llamó también "Vascónica Lingua". Algunos núcleos pirenaicos dejarán el euskara por el catalán sin pasar por la romanización.

En Ojacastro (Rioja Alta), el alcalde prohibe en el siglo XIII a un merino venido de Burgos a participar en un juicio pues según los fueros de la villa era indispensable saber euskara para ello.
El área anterior de habla del euskara, a juzgar por la toponimia, estaría integrada por las dos vertientes del Pirineo y la vertiente norte de la Cordillera Ibérica, sobre todo a partir de Moncayo, el alto Ebro.
Dejó de hablarse sobre 1587 en las Bardenas (sur de Nabarra); la comarca del río Aragón, sierra de Cantabria, Toloño, Tuyo, Arakamo etc., será la nueva frontera a finales del XVI.

De la mitad de los pueblos nabarros desaparece entre los años agitados años que van de 1778 a 1868 (guerras contra Francia y carlistadas); desaparece durante esos años de: Baldorba, Sangüesa, Valle de Allín, Galdeano, Puente la Reina hasta 1863 etc.; el trasiego de tropas extranjeras y la derrota vascongada-Nabarra lo propician.
En el año 1868 el 54% de la población de las siete provincias vascas sabía euskara, hoy el 23,7%.
En el siglo XVII un tercio de Estella era monolingüe euskaldun y el resto bilingüe. Pamplona pierde el euskara a finales del siglo XIX.

En el Bearn también se habla de forma extensa el euskara junto al romance bearnés hasta el siglo XV (como queda dicho aún hoy se habla euskara en el pueblo bearnés de Eskiula) y lo irá perdiendo poco a poco.
La marca en el Adur (Atturri) es persistente hasta hoy, quizás por ser frontera con otro idioma sin Estado: el gascón. Pero, como dice Julio Caro Baroja, esa marca es más reciente, pues: "no hay razón para dejar de admitir que en Aquitania se habló vasco hasta la Edad Media" (lo dice así en su libro: "Sobre la lengua vasca y el vasco-iberismo").

Con la fuerte conflictividad bélica en la vasta región aquitana y la formación de muchos de los Estados actuales, con luchas entre Francia-Inglaterra como en la guerra de los 100 años y también con Nabarra, que se dieron en toda la Edad Media en estas tierras, el euskara perdió tres cuartas partes de su territorio de habla natural.
La toponimia conservada hacia occidente de la actual Euskal Herria y el léxico conservado en los romances castellano viejo, asturiano y galaico-portugüés, nos prueban una gran expansión del pueblo protovasco en esa dirección. Las palabras que llegan hasta el extremo occidente son las equivalentes a "narria" o "trineo", "argoma", "acecho", "albura de árbol" y "cencerro". Las comunes al castellano y al vasco se explican más fácilmente por el origen mismo de este romance en vasco-hablantes de la Bureba. La toponimia es densa en Galicia y zonas colindantes que no tienen nada de íberas.

La toponimia y léxico conservado hacia el oriente de Euskal Herria y que llega hasta el Mediterráneo y aun hasta la Provenza, se refiere a las equivalencias vascas de "mana", "paja", "Gamuza o corzo", "cabra de una año", "frambuesa", "lagartija", "modorra del ganado", "garrapata", "frontera o límite", "cencerro", "regata" y "lugar abrupto" con distintos nombres en castellano y catalán.

Los elementos comunes al gascón se explican fácilmente por la historia pues es un romance nacido de vasco hablantes.
La carencia de ciertos topónimos y léxico catalán que existen en gallego por ejemplo, se explica por el hecho de ser Catalunya paso obligado y lugar de asentamientos de razas y lenguas desde los más remotos tiempos prehistóricos, al contrario de Galicia y Portugal, que quedan resguardas en el extremo occidente.

Un buen número de palabras comunes a todos el tramo desde Galicia hasta Catalunya nos afirma la comunidad lingüística y cultural prehistórica de todo el Pirineo, en sus dos vertientes. La toponimia existente hacia el Tajo nos habla de una expansión desde las fuentes del Duero, ya en tierra Bascona, en el momento del desbordamiento magdaleniense.
Un reguero de topónimos y otros testimonios dejan ver una bajada de los protovascos hacia el Levante por la Cordillera Ibérica y otra por la costa donde los vestigios son barridos por pueblos o culturas llegados desde el sur.
La supervivencia de toponímicas y léxicas por toda la tierra gascona, el Languedoc y la Provenza, el área de los ríos Turia y sus variantes, del sufijo -doi, -oi, -ui, -ó y -oz, nos demuestran el occidente europeo como zonas estables de los pueblos protovascos, unos de los cuales sería la Euskal Herria histórica y actual, antes de las invasiones arias. Estas invasiones y su estabilización en tan densos territorios habrían ido borrando poco a poco o desfigurando y aun acomodando a sus lenguas, topónimos y voces supervivientes como resultado del bilingüismo que forzosamente hubo durante muchos siglos.


3.5. Posible explicación a los parentescos y topónimos

Ya hemos adelantado muchas cosas. Es evidente, por las más de 150 cuevas halladas, que en Baskonia durante el Paleolítico (30.000 al 10.000 a. C.), se dio una cultura donde se desarrolló la pintura, la escultura (pequeñas venus, falos y elementos ornamentales, sobre el 7.000 a. C.) y posiblemente la música (hueso con tres agujeros encontrado en Isturitz -Baja Nabarra-, de la época auriñaciense de entre 20.000 y 40.000 años de antigüedad ya mencionado). Serían los vestigios artísticos más antiguos de la humanidad después de los encontrados a los aborígenes australianos.

En Europa estas artes, en el Paleolítico superior, se dieron exclusivamente en Baskonia. Sin embargo el arte ornamental y las famosas Venus sí se dan al este de ese territorio, pero las dataciones de los restos hallados son más recientes que las encontradas en Baskonia.

Lo mismo ocurre con el arte rupestre, en Europa sólo aparece al sur de Baskonia, con dataciones mucho más recientes siempre, es el conocido arte levantino (7.000 al 1.500 a. C.).
Parece lógico pensar que hubo una expansión del arte ornamental y de las esculturas venusianas desde Baskonia hacia el este (normalmente siguiendo las cuencas de los ríos) y del arte rupestre hacia el sur, en este caso mezclado con nuevas gentes dolicocéfalas (de cabezas alargadas) venidas probablemente del norte de África: los capsienses, que también ocuparon zonas de Italia, Sicilia y por Catalunya llegaron Francia: donde toman contacto con los vascos que se había expansionado hacia el sur en busca de un clima más venidero; los capsienses vienen tras el inicio de la desecación del Sahara producida esos siglos.

De hecho, en el norte de África precisamente (cuando el Sahara era un vergel), se han encontrado numerosas cuevas con este arte rupestre, cuya datación es posterior a las del levante y por tanto a las encontradas en Baskonia.
Las regiones del mundo donde sólo se vivía de la caza y la recolección de frutos silvestres (como era Europa y norte de África magdaleniense), las lenguas eran pocas y muy extendidas, al contrario de lo que ocurría donde la agricultura estaba introducida (la agricultura nació como todo el mundo sabe entre el Tigris y el Eufrates en el III milenio a. C., en Asia, Mesopotamia, luego tuvo se expandió hacia Egipto, China y la India, y muy poco a poco por todo el mundo).

Se cree que en éstas épocas no pasarían de 300 los idiomas del mundo (frente a los 6.000 actuales). Idiomas de un territorio reducido que vería multiplicado el área de influencia a través de inmigraciones en busca de caza, debido a lo poco poblado de los nuevos territorios.
El endurecimiento del clima podría explicar esta búsqueda de nuevos territorios. Se sabe, por los animales que se cazaban en la época del arte rupestre Bascón, que el clima era estepario y de tundra en otras épocas, sin embargo, los pintados en el arte levantino corresponden a animales africanos actuales. Se puede deducir de ello que una diferencia de clima que propició que algunos cazadores buscaran lugares más cálidos (al sur) y que otros siguieran a los animales que estaban acostumbrados a cazar hacia Noreste, quizás por una sobre población, los demás se quedarían en Baskonia. Esto explicaría la relación del euskara con el beréber y con el georgiano o el circasiano, y los topónimos el norte y sur de Italia (con cuevas de arte rupestre posteriores a la de la zona protovasca), pues en esa huida hacia el este muy posiblemente llegaron esas gentes a los Alpes y al Cáucaso; lo abrupto de sus montañas permitió la supervivencia de esos idiomas, emparentados con el vasco, de invasiones posteriores. Y también explicaría los topónimos vascos en sitios tan alejados como Sicilia, Escocia o Irlanda (el Canal de la Mancha estaba congelado) (Mapa siguiente, en el que aparecen los sitios donde se han encontrado pinturas rupestres y arte ornamental: Baskonia sobre todo, donde está la mancha más oscura y centro de expansión: cuencas del Tajo, Ebro, Guadiana, Ródano, Tíber, Po, Rin, Danubio, Sierra Nevada, zona de Gandía -Alicante-, Alpes, sur de Italia, zona de Foggia, norte de Sicilia y los Cárpatos).
Estos territorios coinciden además con las áreas de expansión del hombre de Cro-Magnon.

Los elementos vascos en el beréber se deberían a contactos de los "protovascos" del levante y aun a irrupciones de algunos cazadores protovascos en el norte africano. Habrían ocurrido en las postrimerías del paleolítico superior en consonancia con la fecha dada por Swadesh ("Tras la huella lingüística de la prehistoria" publicado por la universidad de México) y los testimonios de la arqueología (pinturas rupestres de Parpalló). El beréber habría heredado ese "protovasco" de su antecesor mauritano, que sería la gente con la que se habría producido el contacto, pues los beréberes recaen en el norte de África en época tardía, ya romana, asentándose en territorio de los anteriores mauritanos, que habrían dejado en el beréber las palabras que posee éste idioma en sus diferentes dialectos y que no provienen del cadmito-semítico, la base del beréber. El contacto incluso podría haber tenido lugar desde la zona itálico-calabresa donde se han descubierto pinturas de factura protovasca de finales del paleolítico, pero las distancias son mayores y parece menos probable.
El contacto entre los caucásicos, en particular con el georgiano y con el circasiano, se debería a la irrupción de los protovascos paleolíticos por el centro europeo hacia el medio oriente que hemos comentado, como confirma el estudio léxico estadístico.

La situación central del euskara paleolítico expansionándose por toda Europa explica las relaciones distintas y sucesivas con pueblos tan distantes como los caucásicos y los beréberes; que el euskara esté emparentado con el georgiano y con el beréber pero no estos entre sí convierten al euskara en un idioma puente entre ellos. El protovasco, o protoeuskara si se quiere, sería el núcleo de irradiación lingüístico-cultural en lugar de un receptáculo.

El protoeuskara habría sido en su época de esplendor una especie de latín de su mundo.
Las evidencias aquí expuestas empiezan a ser demasiado abrumadoras para negarlas.
El tema de parentesco con los idiomas orientales y americanos está todavía por estudiar mejor.
Finalmente, para acabar este apartado, un texto sacado de un discurso de Menéndez Pidal dado en Bilbao en 1921: "...si un idioma no es el espejo del alma del pueblo, es una síntesis de la historia colectiva de la historia del desenvolvimiento de esa alma colectiva, es un reflejo del desarrollo intelectual del pueblo que lo habla". "Tenéis la fortuna de que vuestro pueblo sea depositario de la reliquia más venerable de la antigüedad hispana. Otras tendrán más valor artístico, serán más admiradas y codiciadas universalmente, pero no hay otro que tenga la importacia de esta lengua".

3. INVASIONES INDOEUROPEAS

En el 6.000 a. C. grandes tribus de pastores y agricultores de Asia Menor invaden poco a poco toda Europa. Darán lugar a los actuales latinos, eslavos, germanos y griegos; por el este llegarán a la India donde serán la casta superior de los Brahmanes. Idiomas indoeuropeos tan alejados entre sí como el persa en Oriente Próximo, el sánscrito en la India, el griego y el latín lo prueban. En todos ellos, por ejemplo, la palabra "padre" se pronuncia de forma parecida ("pater" en latín o "pitar" en sánscrito).

Llegamos por tanto, con la aparición de la agricultura intensiva, al neolítico.
La agricultura intensiva que practican los indoeuropeos hace multiplicar rápidamente su población y absorben también rápidamente las culturas y pueblos que encuentran a su paso, mucho menores en número, pues serían cazadores nómadas sin asentamientos fijos, al igual que los bosquímanos actuales o las tribus amazónicas, que seguirían viviendo en paleolítico y en mesolítico. (En el mapa se observa las rutas seguidas por las invasiones indoeuropeas desde Oriente Medio: la primera desde zona de Jericó por todo el norte de África; la segunda desde la actual Turquía a toda Europa y la tercera desde las actuales Irán e Iraq hacia Asia).
Con la agricultura intensiva se pueden alimentar poblaciones 50 ó 100 veces mayores que si se vive exclusivamente de la caza. Se consideran como fechas más probables de la llegada de estas tribus del Asia Menor a la Península Ibérica y Gran Bretaña los años 4.000 al 3.500 a. C., es decir habrían necesitado como 2.000 años en llegar desde su partida inicial.

Estas nuevas gentes no son de origen Cro-Magnon. Han evolucionado del homo sapiens sapiens en otra parte del mundo, traen el RH (+) y la sangre tipo B a Europa.
Estas tribus neolíticas llevan consigo una nueva concepción del mundo: el patriarcado y nuevos dioses (algunos de ellos dioses de guerra que no existían antes).
La explotación masiva de la tierra traerá consigo las clases sociales, más allá de los jefes tribales, debido también a la posibilidad de mantener poblaciones más numerosas.
Comentar como anécdota, para ver el choque cultural enorme que supuso esta invasión, que hasta entonces el negro era el color de la vida en Baskonia (de la humedad) y el blanco de la nada, como en la China actual, que también sobrevivió a esta gran invasión en muchos aspectos, como lo demuestra también la existencia de los idiomas chino-tibetanos mencionados.
En el libro "Historia de la Humanidad" publicada por la UNESCO, se habla de "un arco lingüístico y racial (...) con sus estribos en el Pirineo occidental y Caúcaso, roto por el avance de los indoeuropeos".

La Antigua Europa trata de asimilar las nuevas técnicas de cultivo y la domesticación de los animales, pero para la mayoría ya es tarde. Los vascos fueron unos de los pocos pueblos de esa antigua Europa que consiguieron ellos, seguramente por imitación a los pueblos indoeuropeos, domar a los caballos o cultivar el campo. Este hecho demostrado tiene un apoyo añadido en el euskara, donde las palabras para cultivar o arar y para domar o domesticar, no son prestadas de otro idioma sino propias, no las trajeron otros pueblos con otro idioma (tal y como lo dijo J.M. Barandiaran).

De todos los pueblos que habitaban la Antigua Europa a la llegada de los indoeuropeos sólo los etruscos, pictos y caledonios (Islas Británicas), los íberos (aunque se mezclarán muchas veces con los celtas que sí son indoeuropeos, dando lugar a los celtíberos), algunos caucásicos y los vascos, sobrevivirán.
La última civilización de aquella Antigua Europa sería la minoica. Ésta tuvo su auge entre el 3.000 y el 2.000 a. C. en las islas del mar Egeo al norte de Creta, las Cicladas, con 88.000 habitantes actualmente, para una superficie total de 2.572 Km2 (islas de Milos, Androx, Naxos, etc.). Los palacios encontrados en la isla de Creta nos enseñan una gran civilización que no desmerece a la griega posterior. Esta civilización nos da una idea de cómo pensaban los habitantes de aquella Europa. Su cultura, como la de toda la de la Antigua Europa casi con seguridad, rendía culto al toro y a la mujer (matriarcado), tal y como lo demuestran los frescos de mujeres (sacerdotisas probablemente) saltando por encima de toros, al igual que se sigue haciendo en la actualidad en Aquitania (Baskonia). Existía una diosa de la fertilidad, a semejanza a la que ha llegado hasta nuestros días en la mitología vasca (Maya o Mayi) y las fiestas dionisiacas tan propias de esa cultura, relacionadas con los ritos a la fecundidad (hoy los llamaríamos aquelarres). Por tanto, en toda aquella Europa preindoeuropea existía una cultura y unas creencias comunes, muy visibles en la mitología vasca que ha llegado hasta nosotros y que después comentaremos.

Esta civilización minoica desapareció tras un gran cataclismo, una erupción volcánica 20 veces mayor a la más conocida del Vesubio. Su idioma (del que se conservan dos tipos de escrituras) se habló hasta el 300 a. C.. Decir por último que en la isla de Creta se da un fuerte componente de sangre O-, tan propia del Cro-Magnon.
De la civilización minoica trataría seguramente el mito de la Atlántida de Platón.
Los idiomas preindoeuropeos que sobreviven actualmente en Europa son: el húngaro, estonio y finés, cuya procedencia es conocida (tribus magiares procedentes de los Urales asentadas en estas tierras en el siglo IX, es la familia ugrofinesa), así como algunos idiomas caucásicos y el euskara.
Son indoeuropeos: todos los idiomas romances (latín, francés, portugés, castellano, rumano, catalán, etc), idiomas germánicos, iranios, eslavos, bálticos, indios, griegos, anatolios, celtas etc.
Con todo, se puede decir sin error a equivocarse, que los vascos somos el pueblo más viejo de Europa. Lo mismo sirve para el euskara, pero "datar, datamos" señor Unamuno.

4. CREENCIAS VASCAS ANCESTRALES Y MITOLOGIA VASCA

¿Cómo pensaban aquellos primeros vascos?
Hoy en día se sabe que muchos elementos de aquellas creencias nos han llegado hasta nuestros días en forma de mitos o mezclados con la religión católica.
Las características de las creencias vascas son muy parecidas a las de las religiones hinduista y orientales actuales o las de las tribus indígenas americanas, no influidas por las más recientes creencias hebreas, latinas o griegas, y se resumirían en:
1. Naturista.
2. Animista: se personifican las fuerzas de la naturaleza.
3. Panteísta: todo es dios.
4. Eterno: sin principio ni fin.
5. Maniqueísta: lucha continua entre dos oponentes: como en Hegel, Marx, presocráticos.


La ley de la svástica = el ying y el yang oriental. La svástica es uno de los símbolos más antiguos del hombre que ha llegado a nuestros tiempos. Lo usan en el Tíbet, en América antes de la conquista (los aztecas por ejemplo), en China (siglo V), Escandinavia, Gran Bretaña e Irlanda, Creta, Italia, Japón, Egipto, en Alemania, los vikingos en Islandia, en Bretaña, los griegos, los hindúes (s. IV a. C.) etc., y entre ellos estaría el lauburu vasco: hay documentos que en época romana en el que se dice que el lauburu era el principal símbolo de los "guerreros indígenas de los Pirineos marítimos". Lauburu significa literalmente "cuatro cabezas". Lo usaban como el lauburu actual o la descrita como "cruz griega", es decir con todos los brazos iguales, junto a media luna creciente.
La svástica más antigua es una hallada en Transilvania del siglo XIV a. C..
Es el símbolo de las fuerzas contrapuestas del bien y del mal (por tanto representa a Ortzi=dios). La svástica griega con los cuatro brazos iguales simbolizaría el equilibrio de fuerzas. Aunque parezca contradictorio, existen lauburus de tres cabezas, el tres en todas las culturas antiguas era el número de la armonía. Una svástica hacia la derecha representa el bien, hacia la izquierda el mal, tal como la usaría Hitler contra sus enemigos. Hitler creía erróneamente que la svástica era de origen ario-celta, pueblo cuya procedencia situaba en el Tíbet, donde también había encontrado este símbolo al igual que en todo el mundo; mundo que habrían conquistado los celtas según la literatura nazi. Pero este símbolo no existe entre los semitas curiosamente, es decir entre los judíos, y el resto es historia. De todos modos éste símbolo es anterior a las invasiones arias, que nunca llegaron a América, por ejemplo. No quiero hacer suposiciones sobre el origen de la svástica pues no he visto nada escrito sobre ello. El origen ario lo descarto pues aparece en lugares donde no hay ni hipótesis sobre presencia aria.
6. Creen en un mundo mágico: genios, númenes etc.
7. Monoteísta: Ortzi o Urtzi es su dios (en contra de lo que se pueda pensar). Al llegar los cristianos los vascos siguieron llamando a Dios Urtzi, como da fe de ello el viajero Aymeric Picaud en el siglo XII, si se tiene en cuenta la tardía cristianización vasca (Caro Baroja habla del siglo X o más tarde en la costa) sólo puede significar que los vascos adoraban antes del cristianismo a un único Dios, por eso mantuvieron el nombre.
Todos los seres vivos tienen alma (gogoa), ésta es inmortal y reside en la cabeza, la parte más importante del cuerpo: nere buruaz beste egin (suicidar mi cabeza), burua lurrera bota (tirar mi cabeza al suelo), burua ispiluan ikusi (mirar mi cabeza en el espejo) etc. –modo reflexivo-. Al morir el alma va al cielo, a la luna (ilargi=luz de muertos), luego vuelve a la tierra en forma de lluvia y entra en otro ser: la rueda de la vida, muy parecido al hinduismo.

Se dejaba a los muertos en los altos para que los carroñeros librasen el alma (como en el Tíbet actual). Aunque en un momento se empiezan a quemar cuerpos, probablemente a los brujos o chamanes, y a enterrarlos en monumentos funerarios: son los dólmenes y crómlech sitos mayoritariamente en los pasos pastoriles, usados por diferente gente, de influencia celta pero que sólo se dan donde hay tribus preindoeuropeas, como en Baskonia o el famoso Stonehenge de la actual Inglaterra.

5.1. Animales y árboles sagrados, ritos y cultos:

Animales sagrados:
1. El carnero: su carne se usa en los rituales (ahari=haragi?)
2. Zezena=toro: a veces aparece como genio (Zezengorri) o como ídolo (Mikeldi).
3. Akerra=cabrón: preside el Akelarre (Aker=cabrón+Larre=prado).
Todos ellos poseen cuernos (arco iris= ortzadar=ortzi+adar=?, cuerno de dios?).
Otros serían: el oso (en Zuberoa se cree que los vascos descendemos del oso), abejas (al morir el dueño de la casa es a las primeras que hay que informar para que produzcan más cera y así encender una vela al muerto, las "argizaiolak" vascas), y en menor medida: buitres, serpientes y sapos, águilas y petirrojos-mirlos-cuco.

Árboles sagrados:

Roble: se realizan reuniones y ferias bajo su sombra (árbol de Gernika). El primer rey de Pamplona será Eneko Aritza (Eneko "el roble").
Encina: lo mismo que el anterior. Es común a la cultura celta y sus druidas (árbol Malato en Luyando, Arrigorriaga, y la leyenda de Jaun Zuria, primer Señor de Bizkaia que luego se narrará).
Haya: se realizan ferias y reuniones bajo su sombra.
Fresno: para flechas, arcos y amuletos vascos (kuttunak).
Tejo: presente en el escudo de Gipuzkoa: machacando sus hojas se crea un fuerte veneno para los enemigos o para suicidarse.
Existen también piedras y montes sagrados: dólmenes, jentilzubis y cuevas.
Días sagrados: Equinoccios (20-21 de marzo y 22-23 septiembre)
Solsticios (20-21 de junio y 21-22 diciembre)
Son comunes a toda Europa.

Tipos de culto:

Ofrendas de animales, dátiles y alimentos.
Bailes y cantos.
Cenas donde se come carnero y actos de adoración.
Akelarres: en días de luna llena; buscan aplacar a las fuerzas negativas.
Se hacen bajo un árbol sagrado, con un altar para el cabrón, que representa a la madre tierra (no al diablo como luego dirá la Iglesia Católica). Se baila, se bebe, come y canta. También existen elementos de fecundación en unión con la madre tierra (Amalur, Mayi, Maya o Mari). Se usan setas alucinógenas. Se juega a la ruleta rusa con el "pedo" del macho cabrío según algunos historiadores (que es altamente tóxico y mortal), acercando para ello la nariz al orificio pertinente; otros dicen que la presencia del macho cabrío se limita a ser la representación de Mayi como queda dicho (más creíble). El macho cabrío también es apreciado por lo resistente que es a las enfermedades.
En todas estas celebraciones la mujer ocupa un lugar preponderante, siendo la sociedad claramente matriarcal, la sacerdotisa principal también representa a Mayi.

Se habla también de la necesidad de procreación ante las duras condiciones de la época, que hacían que el número de mujeres fuera menor que el de los hombres, más resistentes físicamente (¿?). Por ello los hijos sabían quién era su madre, no así muchas veces su padre, que tampoco tenía importancia, de ahí el matrilinealismo y la importancia de la mujer, matriarcado vasco. Me inclino más en pensar que la existencia de muchas menos mujeres que de hombres obedecía más a un control de natalidad al igual que practican las tribus amazónicas actuales, donde sólo se admite un número de mujeres, para no llegar así una natalidad imposible de mantener por una tribu nómada o seminómada y en aquellas condiciones de supervivencia. Esto pudo ser el origen de los aquelarres en tiempos muy muy remotos, luego sólo sería recuerdos de los mismos y simples fiestas religiosas.

Símbolos de culto:

La svástica, cruces griegas de fresno en los dinteles de los caseríos, los eguzkilores o flores de cardo en las puertas de los mismos (representa el sol que confunde a los espíritus negativos creyendo que ya es de día), kuttunak (amuletos de fresno, huesos o pieles de animales, para lograr deseos o alejar fuerzas negativas), plantas especiales (laurel, hierba doncella o el mihura=muérdago), las estelas funerarias propias de toda Baskonia (otro elemento común y exclusivo) y las argizaiolak (cerilluelos de difuntos, esclusivo de Baskonia).
Las estelas funerarias se asemejan a cabezas enterradas por su forma (donde estaba "gogo", el alma), no son más que lápidas funerarias, cuya principal característica es la simetría de las mismas. Son concéntricas, es decir del centro salen el resto de las figuras, y simétricas (con alguna excepción), en ella son frecuentes símbolos como los lauburus.

Algunos seres Mitológicos:

1. Amalur (Madre Tierra): fecundidad.
(Ama) Itsaso: el Mar, femenina, negativa, recoge todas las aguas.
2. Eki o Eguzki: el Sol, positivo y femenino.
Junto al Sol está la luna Ilargi (literalmente luz de muertos): negativa y femenina. Se usa en los estandartes de guerra en su fase creciente con el lauburu ya desde época romana. En euskara las semanas se medían según el ciclo lunar de ahí, Astelehena (lunes, literalmente primer día de la semana), Asteartea (martes, literalmente entre semana) y Asteazken (miércoles, ultimo día de la semana). Luego se le añadieron "Ortzegun" u "Ostegun" (jueves, día del celeste o dios) y "Ortzirala" u "Ostirala" (viernes, día del poder del celeste).
Ambos son hijos de la Amalur, donde se esconden.
3. Maya, Mayi o Mari: femenina y positiva. Dama que vive en las cuevas, sería la reencarnación de Amalur. Sale en forma de fuego y atraviesa el cielo, provoca la lluvia y la tormenta. Según las leyendas son hijos suyos el primer Señor de Bizkaia, el primer duque de Baskonia y el primer rey de Nabarra. Cambia de residencia cada 6 meses. Por ejemplo en Bizkaia pasa del monte Anboto a su cueva del monte Gorbea. En Anboto los pastores llevaban a Mari un carnero para que el pedrisco y la tormenta no perjudicaran los rebaños. En Itsasondo hasta fechas recientes el cura subía a Muruamendi una vez cada 7 años para celebrar Misa delante de la entrada de sima donde habitaba Mari. En el recientemente pasado siglo XX, en Asteasu, Gipuzkoa, se pedía a Mari protección contra el pedrisco etc.
Maju: marido de Mari. Masculino y negativo. Se le representa como un dragón o serpiente. Cuando hacen el amor graniza.
4. Mikelats y Atarrabi: el hijo malo y el bueno de Mari y Maju. A cada uno corresponde una estrella y depende cual brille habrá buena o mala suerte para el Euskal Herria.
Otros personajes que personifican la naturaleza:
Hodei (Nube: puede ser bueno o malo), Laino (Niebla: hermana de la anterior, se esconde en las cuevas. Es muy negativa), Aide (Aire= diosa buena o mala), Ekaitz (dios muy negativo), Sugaar y Ostots (el Rayo y el Trueno, a veces son Maju), Tronagarru (vientos huracanados en el mar), Ortzadar (Arco iris: al morir sale el alma y va a la luna a través de él y luego vuelve en forma de lluvia como se ha dicho ya. Al pasar por debajo del arco iris se invierten tus tendencias sexuales, así se explicaría el homosexualismo, nada raro por otro lado ni entre vascos antiguos, ni entre romanos, ni entre griegos por ejemplo) y Euri (Lluvia: trae las cosechas y la vida).
Se personifican los elementos naturales, no se dice "llueve" o "hace sol", sino "Euria da: es lluvia", "Eguzkia da: es sol". Del mismo modo uno no "se queda dormido", sino que "le toma el sueño" (loak hartu nau).

Los Genios:


1 Basajaun: Señor de los Bosques. Normalmente es un ser bueno que avisa de tormentas y de la venida del lobo. Es un hombre muy peludo y muy fuerte. Según las leyendas fue el primer agricultor, el primer carpintero y el primer molinero a los cuales, según esas mismas leyendas, Martín Txiki (San Martín) les habría robado esos "inventos" (salvo el temple del hierro, que se lo sonsacó al diablo).
Sería el Yeti vasco (¿nos hablarían estas leyendas de los Neandertales? ¿De vascos no romanizados? ¿O sólo habla de paganos y cristianos?).
Su mujer sería Basandere. Existe este personaje al menos en todo el Pirineo: País Vasco, Aragón, Andorra y Cataluña, con diferentes nombres. Zonas donde se habló euskara hasta la Edad Media.
2 Tartalo: vive en las cuevas y se come a los pastores. Es como el polifemo griego. Para Estornés Lasa el nombre viene de Tártaro, pero entonces habría que preguntarse cuando estuvieron los vascos en contacto con éste pueblo entre el Volga y los Urales en Rusia (aunque algo hemos comentado ya al respecto)

1. Personajes históricos:
Anxo: cuida del ganado y creó los dólmenes. Sólo ataca si los profanas.
Mairu (¿moro? No es otra forma de decir “gentil”, con variantes como Maidde): vive en cuevas y sólo ataca si las profanas. Parece ser que éste nombre es muy anterior a la llegada de los "moros" a tierras vascas en el siglo VIII. La pregunta es la misma que con los Tártaros sobre cuando se da el contacto entre ambos pueblos (aunque también he dado una posible pista de ello al hablar de los beréberes).
Erroldan (Roldán): se le atribuyen algunos menhires con los que intentó destruir pueblos vascos pero tropezó y la piedra quedó allí clavada (la leyenda explicaría el origen de los menhir). Se trata del mismo Roldán que murió en Orreaga mitificado.
2. Herensuge (dragón): La leyenda cuenta que el señor de Belzunce mató al último dragón en Arrasate, otros dice que fue San Miguel (patrón de Euskal Herria y del ejército nabarro).
3. Inguma: dios de los sueños, provoca pesadillas.
4. Gaueko: el dios de la noche: "Eguna gizonentzat eta gaua Gauekorentzat" (el día para el hombre y la noche para Gaueko; literalmente "el de la noche").
5. Intxixu: diablillos.
6. Maide: genio que entra por la chimenea y arrasa todo. Por eso hay que mantener el fuego encendido.
7. Galtzagorri: ayudan a hacer las tareas que nos son difíciles. Son muy muy pequeños, caben cuatro en un dedal. También se les llama mamurrak.
8. Lamiak: las sirenas vascas de los ríos. Tienen pies de pato o de gallina, se peinan con un peine de oro que les ha dado Mari mientras cantan. Atraen a jóvenes apuestos a los que enamoran y hacen errar sus almas por los siglos de los siglos. Las lamias aparecen en las culturas greco-latinas, de lo que no se concluye que sean copiadas de ellos, también en Asturias, Catalunya y Cantabria.
9. Brujas o sorgiñas: se traduce como comadronas (sor+egin). Eran además curanderas, ayudantes de Mari, diosas de la fecundidad y de la vida. Luego, la inquisición les relaciona con los akelarres y el mal, surgen así las leyendas.

5.2. Diferencias de las creencias ancestrales vascas y el cristianismo:

1. Creencias vascas ancestrales (C.V.): Urtzi: todo es un continuo.
Creencias cristinas (C.C.): Kixmi (Cristo en vasco pagano, se traduce posiblemente como "mono"), Dios creador; hay un inicio: Génesis, y un final: Apocalipsis.
2. (C.V.): La naturaleza divinizada, el hombre es sólo un elemento más, ni tan siquiera el más importante. Los animales poseen alma, animismo y reencarnación.
(C.C.): La naturaleza está hecha para el hombre (antropocentrismo).
3 (C.V.): Todo es dios, panteísmo.
(C.C.): Dios es algo aparte del hombre y de la naturaleza.
4. (C.V.): No hay ni bien ni mal, todo es lo mismo.
(C.C.): Si haces el bien al cielo, si haces el mal al infierno.
5. (C.V.): La procreación como un elemento natural de continuidad.
(C.C.): Opresión y pecado en el sexo. Para la iglesia de la Edad Media 272 días del año (festivos, cuaresma, Navidades etc.) están marcados como de abstinencia sexual más los días prohibidos por el ciclo menstrual de la mujer y la lactancia. Luego estaba la creencia extendida de no mantener relaciones en determinadas fases del ciclo lunar.
Hoy ya han desaparecido casi todas estas creencias de nuestros bosques y pueblos, pero como los vascos paganos decían: "todo lo que tiene nombre existe".

5.3. Otros datos sobre la cultura vasca: carnavales, el calendario vasco, bailes, deportes vascos, literatura oral, Olentzaro.

Todo un mundo de creencias y ritos se verían reflejados en los carnavales vascos, donde se ven claramente algunas de las antiguas creencias. Los carnavales suletinos (Zuberoa) son los más completos y ancestrales, pero también están ahí los "jo aldunak de Ituren", el carnaval de Lantz y otros.

Para poner un ejemplo de ritos, magia y creencias que se pierden en los tiempos: en la mascarada de Zuberoa hay dos bandos: los rojos y los negros. Se trata de las gentes del país y los extraños o de oficio ambulante. En el grupo rojo destacan dos personajes: el "Zamalzain", mitad hombre mitad caballo y otro personaje que porta agua en un barrilete. Ambos parecen representar lo divino y sobrenatural. Un personaje calzando una media roja y otra blanca y portando campanillitas o cencerros en la cintura abre camino a la procesión barriéndolo todo con una escoba de crines de caballo ahuyentado a los espíritus malignos (como en los "jo aldunak de Ituren"). Un grupo de "kukulleros", danzantes coronados como "Zamalzain", ejecutarán una danza de espadas y elevarán al hombre-caballo, su jefe, en el momento culminante de la mascarada. También son importantes el "Señor y la Señora" y "el labrador y la Señora". Un oso lleva un cordero que el pastor rescata después de breve lucha. Otro personaje llamado "gatusain" lleva un enrejado de listones de madera (las "sorgin guaiza" o "guraizea", es decir tijeras de bruja, nombradas al principio de este trabajo y encontradas hace 20.000-40.000 años en Isturitz) que se estiran y se encogen a voluntad y simbolizan el rayo y sirven para atraer la lluvia. El "enseñaría" agita un banderín.

El grupo negro está formado por gentes de oficio ambulante y allegadizos de países vecinos o remotos: caldereros, afiladores, gitanos y hasta un "Doctor o "Mago" venido de lejanas tierras que resucita al jefe muerto. Este grupo avanza siempre en desorden en contraste con la simetría de los rojos o nativos.
Toda la mascarada es un simulacro de luchas y la ejecución danzada de actos simbólicos destinados a asegurar la prosperidad de la tribu. Cuando la mascara atraviesa un pueblo les esperan las gentes armadas con horcas tras barricadas levantadas al efecto. El camino se halla atravesado de obstáculos o sogas. Los vecinos se disfrazan con faldas y enmascarados: son los "basanderes" o señoras del bosque. En el salto a la barricada vencen los rojos. Los "kukulleros" (kukullu=cascabel) danzan con espadas de madera. El "zamalzain" se escapa. Los rojos visitan a los personajes notables. Los negros tratan de impedir que el "zamalzain" salga del lugar donde ha entrado y salta sobre ellos. Se simula el rescate de un cordero de las garras del oso que es muerto. El "zalmazain" baila sobre un vaso de vino. Tras gran forcejeo los capadores se apoderan de "zalmazain" y tratan de ejercer su oficio. Luego echan dos corchos simbólicos y los negros se precipitan a comerlos tratando de adquirir así sus virtudes sobrenaturales. Queda decaído pero recupera prodigiosamente sus fuerzas. Los "kukulleros" danzan y lo elevan sobre sus ocho manos cruzadas. Terminadas las funciones rituales la mascarada se aleja y salva de nuevo las barricadas y obstáculos.
Para el que tenga curiosidad es sorprendente la cantidad de nombres para llamar a los meses del año (mes=ilabete = fase lunar literalemente) de los vascos de las diferentes zonas sobre los que se han escrito libros (ej. "El calendario vasco" de Jacinto Gómez Tejedor colección "temas vizcainos" de la BBK). Por señalar algo, el nombre actual de enero "urtarrila" (mes del año literalmente), parece reciente, otro nombre del mismo mes "ilbeltz" (mes negro) parece anterior y nos daría pistas sobre el tiempo; febrero "otsaila" o "zezeila" nos habla de lobos y toros (otso=lobo, zezen=toro), época de caza; "orrila" y "ostoila" (mes de las hojas) para mayo, deben estar formados en épocas cuando el País Vasco era más frío; Bildilla (mes de la recogida) no encaja tampoco como "octubre", salvo que se refiera a frutos secos etc.

Los bailes vascos, algunos como el "mutil dantza" descrito por el mismo Estrabón en el siglo I a. C., son antiquísimos y muy muy numerosos. Lo mismo se podría decir de la música y de algunos instrumentos musicales como el txistu (el instrumento más antiguo hallado en Europa, como se ha dicho), alboka, txalaparta etc.
No puede olvidar el que se quiera acercarse a la idiosincrasia del vasco, el estudiar todos los deportes rurales (aizkolariak, harrijasotzaileak, txinga erute, saku probak, asto probak, idi demak, gizon probak, barrenadores de piedra o harri zulatzaile, ahari talkak, morokil batzeak, ingude proba, orga jokua, lasto altxaketa, palankariak, sokamuturra, antzar joko, trontzalariak, segalariak etc.), traineras o los deportes que se hacen en los diferentes tipos de frontones.

La pelota vasca se cree que es de origen prehistórico como lo demostrarían los topónimos con "pelota" y "pilota" existentes, según Lekuona y Blazy (éste en su libro "Pelote basque"). Existen leyendas de gentiles jugando con pelotas. El frontón abierto es anterior al de pared izquierda.

Parte de la idiosincrasia vasca es el Auzolan, es decir el "trabajo vecinal", por el cual los vecinos se ayudaban a la hora de labrar la tierra o arreglar algún caserio por ejemplo.
También nos hablan del pasado palabras como "irrintzi", sonido de aviso que imita el relincho del pottoka o caballo pequeño vasco, o la palabra "Zorionak" (Zori –onak), felicidades, donde "Zori" es "Txori", pájaro y "onak ""buenos", se refiere al augurio de los pájaros, técnica nigromante de escrutar el futuro según el vuelos de las aves. Los magos, augureros, sanadores vascos son conocidos por su abundancia y buen hacer desde épocas romanas y tuvieron fama considerable.

Tampoco hay que olvidarse de toda la tradición oral vasca, como los miles de refranes ("esaera zaharrak" o "atsotitzak", literalmente "frases antiguas" y "palabras de viejas"), de los que J.M. Lekuona, máxima autoridad de la Literatura oral vasca, dice: "El hombre de la prehistoria no era, como ni lo es el primitivo actual, ajeno a los goces del arte de la expresión oral de los pensamientos. El hombre de la prehistoria debió ser artista de la palabra, eminentemente literato. Sin embargo este hombre de la prehistoria ignoraba la escritura. Oral también fue la literatura del vasco de la prehistoria, que aún persisten en los medios euskaldunes actuales".
Ahí están también las abundantes leyendas recogidas por Barandiaran, cuentos populares, nuestros "bertsolaris" o poetas improvisadores o las pastorales (obras teatrales donde todo un pueblo representa un acontecimiento histórico o la vida de un personaje famoso nacidas en el siglo XV, sólo conservadas en Iparralde y mucho más extendidas en el pasado por gran parte de Europa).

Como nota curiosa pero que revela la antigüedad del euskara y de la tradición oral, comentar que en los cantos antiguos vascos se usaba, desde tiempo inmemorial, la siguiente copla al inicio de las mismas y popularizada nuevamente por el grupo de música "Oskorri" (ortz-gorri: cielo rojizo, arrebol): "Lelo il lelo, lelo il lelo, Leoa Zarak, leloa il", de donde viene la palabra "lelo" en euskara (tanto "estribillo", "canción" o como "tonto", "terco"). La traducción más aceptada es: "Lelo ha muerto, Lelo ha muerto, Leloa Zara, ha matado a Lelo". Narraría el asesinato de un héroe (Lelo) a manos de un villano (Zara, nombre propio de aquella época) y que también aparecen en idiomas y culturas con los que el euskara no tiene relación aparente, con otros protagonistas pero con igual función, como en Grecia o Egipto. En Estonia al refrán y al canto también se le llama "lelo".
La Navidad vasca tiene un personaje central cuya leyenda merece saberse y que fue recogida por Baradiaran y cuyo origen parece que es la zona de Lesaka (Nabarra), dice más o menos así: los brujos paganos vascos estaban realizando los ritos del solsticio de invierno en el monte sagrado Aralar, donde confluyen las provincias de Alaba, Nabarra y Gipuzkoa, cuando una luz intensa apareció en el horizonte por el Oriente, ninguno sabía interpretarla y acudieron al más viejo de ellos que esperaba en su cabaña. El anciano, casi ciego, les dijo que le llevaran fuera, y al sentir la luz les pidió a los más jóvenes que le echaran por el barranco de las peñas de Aralar y que ellos hicieran lo mismo, pues ha nacido Kixmi (Cristo, "mono" literalmente) y que su época ya pasó. Todos lo hicieron así, menos uno que bajó al pueblo a narrar lo que el viejo mago había predicho, era Olentzaro. Luego el personaje se fue caracterizando como un carbonero, borrachín, gran comilón, con su ropa de aldeano y su txapela (boina), propio de los excesos que se cometen por esas fechas.

Oles=saludar en castellano ("oles egin"), también son una serie de cantos en Francia sobre la anunciación a María (María de la "O"); finalmente "-aro"=época.

Para finalizar decir que para J.M. Barandiaran la mitología vasca es netamente occidental europea y de carácter no oriental o imaginativo (faltan por ejemplo las hadas, tan propias de los celtas o culturas nacidas en oriente).
Como resumen de las creencias vascas me gustaría traer a la memoria lo que sentía uno de los habitantes del caserío Itzea de los Baroja: "Los grandes estados, los grandes capitanes, los grandes reyes, los grandes dioses, me dejan frío, ellos son para las gentes de las llanuras (...), nosotros, los europeos pirenaicos y alpinos, amamos los pequeños estados, los pequeños ríos, los pequeños dioses...a los que podemos hablar de tú".

5. LOS PUEBLOS EUSKAROS Y LAS GRANDES CIVILIZACIONES EUROPEAS

Una vez visto el origen del euskara, que nos ha servido además como vehículo para hablar de la prehistoria en Baskonia, ahora vamos a ver cómo han ido llegado diferentes invasores a estas tierras y cómo han reaccionado ante las mismas los vascos que las habitaban.

Los íberos (siglo VIII a. C.):

A lo ya comentado de este pueblo sólo repetir que ellos trajeron el bronce y el cobre a la península y que con los celtas formaron el pueblo celtíbero de las actuales Galicia, Asturias, Cantabria y también se asentaron en el centro y levante peninsular, echando probablemente a los vascos que vivían antes en esas tierras o mezclándose con ellos, de ahí las conexiones entre ambos idiomas. Los íberos encuentran parte de su camino hecho con las tribus capsienses del norte de África que poblaban ya el levante y sur peninsular.
Lo que sí parece admitido es la relación de íbero con las lenguas cadmitas del norte de África.

Los celtas (XII-VIII a. C.):

Pueblo indoeuropeo ario de pastores y agricultores asentado primeramente en el sur de Alemania y norte de Francia, provenientes de las tierras bañadas por el río Danubio, que en diferentes hordas invade Europa, arrasando con los pueblos que encuentra a su paso: las actuales España (llegaron hasta Cádiz), Portugal, Italia, Irlanda, Gran Bretaña, Francia especialmente Bretaña, Bélgica, y en menor medida en otras partes de Europa del norte y del este, como Turquía, llegando a asentarse en Oriente Medio o en Egipto. Son un pueblo inminentemente guerrero, dividido en castas y que cuentan con una ventaja fundamental: sus espadas, fruto del dominio del metal.
Son probablemente el primer pueblo en atacar seriamente a los vascos por el norte después de anteriores invasiones indoeuropeas menos significativas (los íberos serían los primeros en atacar por el sur). Se asientan en distintas zonas de Baskonia pero no en número suficiente por lo que son finalmente asimilados por los vascos y desaparecen.
La invasión en tierras vascas se realizó en diferentes fases: la primera a lo largo del siglo X y IX a. C. extendiéndose por el norte pero sin llegar a los Pirineos. En una segunda oleada de grandes caravanas sobre el siglo VII a. C. llegan de Alemania, Holanda y Bélgica actuales, entre ellos vienen los "berones" que se asientan al sur del Ebro en la actual La Rioja.

Existen otras pequeñas tribus celtas a lo largo de todo el territorio vasco en el norte cerca del Garona y en el sur en la línea del Ebro. Se mezclan con los habitantes de esas tierras, pero no los desplazan, al contrario son ellos los asimilados como lo demuestra la escasa presencia del celta en el euskara, casi nula, los también escasos restos celtas hallados en la comarca (podemos hablar más de influencia técnica), y la existencia de sólo vascones cuando llegan los romanos cuatro siglos después de los primeros asentamientos arios.
Las invasiones celtas supusieron la desaparición de numerosos idiomas como el picto en Inglaterra (idioma que se cree emparentado con el euskara y que hablarían probablemente los creadores de Stonehenge).
El empuje de los pueblos celtas deja a la cultura de la Antigua Europa arrinconada contra el Cantábrico (Irlanda, Escocia, Inglaterra, Bretaña y Baskonia). Crearían, al mezclarse con los habitantes de la Antigua Europa, uno de los hitos funerarios más antiguos y numerosos que se conserva: los dólmenes (3.000 a. C.) cuya extensión coincide con la de los pueblos de la Antigua Europa en esa época y que desapareció con la llegada de los romanos, salvo en zonas del País Vasco. En Garazi (Sohandi) existe constancia de una necrópolis de éste tipo usada por una comuna aislada hasta el siglo XIV.

Arturo Campion, Estornés Lasa y otros creen que la palabra vasca para decir dolmen, "Trikuharri", vendría de Autriko+harri, es decir, las piedras de los Autrigones. Los crómlechs serían otro de estos monumentos funerarios (2.000 a.C.) que probablemente empezaron en el norte de Italia de otro de los últimos pueblos de la Antigua Europa. Se cree que tanto los crómlechs como los dólmenes se situaban en zonas de trashumancia de ganado, principal actividad de la época, y que podrían ser usados por diferentes individuos en diferentes épocas.
La conclusión que podemos sacar es que los celtas mermaron al pueblo vasco por los extremos, tendencia que se dará con las invasiones y conquistas posteriores narradas en los siguientes capítulos. No se sostiene la idea generalizada de que el euskara ha sobrevivido por lo aislado del territorio y el poco interés económico, más aislados vivían los vascos en Galicia o Asturias -donde además no existen los grandes cultivos del sur de Alaba, Nabarra y las comarcas del Adur o Garona-, sin embargo de ahí sí desapareció el euskara; habría que inclinarse a pensar que los vascos formaban un pueblo fuerte, culturalmente muy acentuado y cohesionado, densamente poblado en su núcleo central, Ebro-Garona, con los Pirineos como defensa estratégica y muralla natural para los ataques por el norte y sur.

Como resumen, podemos hablar de tres situaciones:

. En algunos casos casi desaparecieron los vascos salvo núcleos aislados como los "oscos" o "basconcillos" de muchas regiones a la llegada de los romanos; los celtas harían desaparecer el euskara de Galicia, Asturias y parte de Cantabria junto con los íberos (más allá de Santander, Sant+Ander, la frontera estaría en Santillana del Mar) con los que formaron el pueblo celtíbero; también los harán desaparecer del centro de la Península Ibérica: de Guadalajara o Madrid; se asentarían en numerosas zonas sobre todo al sur y al norte de Baskonia, en su periferia.
. En otras ocasiones los celtas se mezclaron con los vascos, como en el norte de Aquitania, en casi igualdad de fuerzas; sería sobre todo entre el Loira y el Garona. Se producirían intercambios culturales, pero serían vistos la mayoría de las veces como invasores.
. En Baskonia los pueblos euskaros terminarían por asimilar las pequeñas poblaciones de asentamientos celtas en sus tierras, sería el caso de berones, autrigones o nerviones. Esto se sabe por la nula presencia de celtas en tierras vascas a la llegada de los romanos; los romanos dominan primero a los celtas, a los que hacen desaparecer y a los que interrogan sobre las tribus vascas y en con cuyas legiones los celta llegan a estas tierras.

Los griegos (VI –I a. C.)

El empuje de este pueblo indoeuropeo nacido de las cenizas de la cultura minoica invade toda Europa poco a poco, salvo: Bretaña, Irlanda, Escocia y Baskonia. No hay huellas ni vestigios ni nada que demuestre relación alguna entre vascos y griegos. Se sabe que era griega la ciudad hoy catalana de Tortosa.
Sus nuevos dioses nacen de la cultura anterior sobre la que se asienta: la cabeza de la culebra que mata el griego Jason, o el monstruo con cabezas de mujer (las harpías) que mata Perseo, donde la culebra es un dios para la Antigua Europa matriarcal. Pero su mito de transformación más significativo de todos sería la muerte del dios minoico del toro: el minotauro de Creta muerto por Teseo.
También tendrán sus diosas entre ellas la de la fecundidad (Demeter). Los romanos también rinden culto a la "Venus marina".

Sin embargo mantienen, curiosamente, las fiestas dionisiacas anteriores.

Los cartagineses (siglo III a. C.):

La ciudad de Cartago se construyó en el norte africano en el 800 a. C y en su época de mayor esplendor llegó a albergar 1 millón de personas. Las Guerras Púnicas Roma-Cartago harán historia, para ello Aníbal, el general cartaginés, tendrá que atravesar los Pirineos vascos.
En el 221 a. C., otro gran guerrero, Asdrúbal, padre de Aníbal, es asesinado por un celta en la Península Ibérica cuando luchaba contra ellos.

En "El tratado del Ebro" se marca ese río como la frontera entre ambos Imperios. Pero Aníbal decide marchar sobre Roma, desembarca con su ejército al sur de Iberia, al atravesar el Ebro en el 218 a. C. los vascos se incorporaron a su ejército como lo escribiera después Silio Itálico (años 25-101) en su libro "Púnicas": "Los cerretanos (tribu vasca) y el vascón, que nunca se pudo habituar a cubrirse con casco, no dudaron en aportar armas".
"Delante de todos se encontraron el cántabro y el vascón, las sienes descubiertas"
"El cántabro y vascón desdeñaban la protección del casco".
"Y el joven se alejó de las armas mortíferas ante el vascón hábil y el cántabro protegido con dardos".
Aníbal sería finalmente derrotado pero regresa vivo a Cartago. Aquí se acaba la relación de los vascos con los cartagineses.

Los romanos (siglos II a. C. y V d.):

Hacia el año 179 a. C. se daría el primer contacto entre romanos y vascones.
Vaya por delante que todos los datos que tenemos de los vascos en ésta época son sesgados y a veces oscuros.
Los vascos no hemos conocido dominación alguna hasta la llegada de los romanos, 4.000 años después de que un vasco pisara Baskonia o 30.000 desde que se hablara un idioma protoeuskara por un protovasco. Eso no quiere decir que no hayamos tenido contactos con otros pueblos, los ha habido en ambas direcciones, como queda demostrado.
Los romanos como Tito Livio, Valerio, Máximo, Tácito, Plinio o los griegos Ptolomeo y Estrabón, nos dan las primeras noticias que tenemos de los vascos escritas (algunos escriben por referencias, pues no han pisado el país, lo que les lleva a cometer errores) y nos sitúan: del Garona (la franja Garona-Loira ya es más celta que vasca o bilingüe) al río Segre y de Santillana del Mar por toda la comarca del Ebro y algo más al sur, menos el Mediterráneo.
Dice Estrabón de los vascos entre otras muchas cosas: "comen principalmente carne de macho cabrío, no beben sino agua y se nutren de bellotas secas" en otros textos habla de que beben sidra y también vino, las raras veces que pueden hacerse con él.

Parece que las tribus son en ésta época la célula política de los vascos, como estaban divididos en tribus los celtas y después godos, francos, germanos, escoceses (clanes) y todos los pueblos europeos de éstas época. Es lógico pues no existían los grandes imperios, ni grandes reyes hasta la aparición del Imperio Romano en esta parte del mundo y los estados son más actuales aún (Edad Media).

Las tribus vascas que citan esos autores son:
Aquitanos, que a su vez se dividían en numerosos pueblos (de 9 de Novempopulania a 12 después), con sus clanes o familias. De ellas han llegado hasta nuestros días la de los bearneses y zuberotarras como veremos. Vivirían en las tierras de Aquitania o Gascuña actual, incluida Iparralde. En Aquitania residiría la mayoría de la población vasca por ser la más apropiada para ello. "Aquitania" probablemente viene de la tribu principal de la zona "Ausci" o "Auski" (la "c" latina se lee como una "k"), de ahí auski+tano; es el núcleo del euskara. Otra tribu aquitana importante de esta época fue la de los Tarbelli, al norte de Baiona, de la que Estrabón decía tenían minas de oro de gran riqueza de la que se extraían hojas tan finas que apenas necestiaban ser refinadas. La mina parece que estuvo cerca de Baigorri (Baja Nabarra).

Autrigones: Encartaciones, parte de La Rioja, la Bureba burgalesa de la llamada Castilla Vetula o Vieja, hasta Santillana del Mar que haría de frontera durante siglos pues luego pertenecería al reino de Asturias.
Caristios: zona de habla bizkaina actual: Bizkaia hasta Castro Urdiales, Gipuzkoa hasta el Deba y norte Alaba.
Várdulos o bardulos: zona de habla gipuzkoana actual.

Berones: La Rioja, éstos vascos tendrían al parecer mucha influencia celta por vivir en las orillas del Ebro.

Vascones: de los ríos Oria al Bidasoa en Gipuzkoa, y de los alrededores del Ebro hasta los Pirineos, con el río Aragón como frontera, también Lapurdi. La palabra "vascón" y "vasco" es la misma, la consonante "-n" sólo sería el gentilicio.

Vescetanos provincias de Huesca y Zaragoza actuales. Capital Osca, Ptolomeo señala: "Oscensis Regionis Vescitanie".
Ilerdenses: Lleida, de ahí el gentilicio. A veces aparecen los vescetanos como ilerdenses.

Cerretanos: al este de los ilerdenses. Zona de Andorra (andosinos).

Hay más tribus periféricas, pero éstas parecen ser las más importantes.

Las inscripciones en lápidas halladas en Escanau (Valle de Arán, Lleida) presentan un aire aquitano que contienen al menos dos nombres euskéricos: Ilurberrixo y Anderexo, se tratarían de las primeras palabras escritas en euskara.

Los caristios, várdulos y autrigones hacían frontera en el actual Trebiño (Trifinium) y muchas veces las crónicas romanas no los diferencian llamando a todos várdulos y en otras son todos vascones.

Algunos quieren ver en estos nombres pueblos celtas de la zona lo cual no es demostrable, pero si así fuera ¿por qué no hay rastro arqueológico celta de esa época? Ni tan siquiera en el euskara han dejado huellas importantes como hemos visto. La mayoría de los nombres de estos pueblos están en euskera: baskones, ausko, barduli (Caro Baroja: uli= ciudad y bar=frontera) o berones (E. Martínez Aznar lo relaciona con “vendimiar”). Sólo Karieta y Autrigón no se pueden traducir desde el euskera (aunque sí desde el griego).

Dice Julio Cesar que de norte a sur hay tres poderosa naciones: los belgas, los galos y aquitanos; para añadir en "Comentarios I": "A los galos separa de los aquitanos el río Garona". La unidad de Aquitania se ve reflejada en esta otra frase de Julio Cesar: "totius Aquitaniae salutem" (III, 21,1); también dice: "los aquitanos, eran de parecido físico, lengua y costumbres iguales que la provincia vecina, La Hispania Citerior".

Aquitania es la tierra euskara más interesante para los romanos, Julio Cesar escribe: "su país está lleno de minas de cobre y canteras"; es además una región rica en cereales y pescado. En su libro "De Bello Gallico" el general romano relata las guerras en las Galias, entre ellas las que tuvo con los aquitanos.

Caro Baroja, principal antropólogo español del siglo XX, cita un texto de Estrabón para decir: "es lógico pensar que los aquitanos fueran, en primer término, semejantes en lengua y aspecto a sus vecinos de la Península, que Estrabón llama Iberia en general, es decir, a los vascones". Luego no parece haber duda de la base euskara de todos estos pueblos.

Las recientes escavaciones arqueológica de Agustín Azkarate sobre el período de los siglos VI al VII han confirmado el dominio de todo el territorio vasco por una misma gente, al ser el material encontrado en la Baskonia Aquitana igual a la del otro lado de los Pirineos, como no podía ser de otra forma.
A pesar de estas distinciones, los propios romanos terminan llamando a todos ellos vascones y/o vascos (desde el siglo V, Idacio), palabra que fonéticamente es la misma que los vascos se daban a sí mismos, es decir: "eusko", "ausko" o "üsko" (mismo fonema "–usco", las pequeñas diferencias serían fruto de los dialectos o euskalkis).

En un documento de Eslaba (Nabarra), aparece ya "erdaldun" y "erdara" en 1276, paralelos como hemos visto a euskaldun y euskara.

Los nombres regionales dados a los vascos por los pueblos occidentales terminan casi todos ellos en "–on" (autrigón, berón, vascón) y los dados a los orientales en –tani (auquitani, auskitani, vescetani, jaccetani). Este cambio de vocales delata simplemente una vecindad oriental con los íberos y otra occidental con los celtíberos que son los que usarán esos gentilicios, de los que pudieron oír los romanos los nombres de los vascos, pues los celtas e iberos fueron conquistados antes que los vascos.

Esto choca con los que quieren ver invasiones posteriores de los vascones desde la actual Nabarra-Aragón (vascones según los romanos) al resto de las zonas.

Como es natural los pueblos mantuvieron sus diferencias por lo separados que vivían para aquella época, es decir, había diferencias entonces pero no más que hoy; como las había entre los celtas y después entre francos, godos, escoceses, irlandeses o germanos, y nadie duda de que todos ellos formaban un único pueblo, como lo hacíamos los vascos, las pruebas las veremos, pero una es incuestionable, seguimos siendo un único Pueblo: Euskal Herria, el Pueblo Eusko o Vasco.

Lo que los romanos sí diferencian claramente son los astures, cántabros y celtíberos del resto de los habitantes de los Pirineos (para los romanos Picos de Europa son los Pirineos Occidentales; de hecho el nombre viene de ser la primera tierra europea que se divisaba al venir de América en barco, por tanto de siglos después). En los Pirineos el corredor mediterráneo sería el de mayor influencia celtíbera.

La primera vez que se escribe la palabra vasco es con Tito Livio en el año 77 a. C.
La segunda noticia que se tiene de la palabra "vascones" es del historiador y político Salustio Cayo Crispo (86-35 a. C.) en su obra "Ora Marítima" p. 225, al hablar del Ebro dice "Quod inquietos Vascones proelabiur". Pero está haciendo referencia a un texto griego de un viaje fenicio del siglo VI a. C.
Varrón en el 50 a. C. habla de "uascos".
Existen monedas del 74 a. C con las inscripciones "bascunes" y "barscunes".

Como ciudades, pocas: Oiasso (Oiartzun?), Iakka (Jaca), Irumberri (Lumbier), Calagurris (Calahorra), Areceli (Uharte Arakil), Auch (Novempopulania), Cascante, Flaviobriga (Castro Urdiales), Grachurris (actual Alfaro, ya antes la ciudad celta de Ilurcis), Burdeos (Bordigala en euskara) etc.

Hay que diferenciar dos zonas como hacen los propios romanos:

El Saltus Vasconum, zona que más o menos coincide con la zona de habla vasca actual, que no se romanizó y donde la influencia de Roma era puntual, limitada a las escasas ciudades.

Ager Vasconum (nombre dado por Tito Livio, significa "tierra cultivada"), sur de Alaba y de Nabarra y zona media y norte de Aquitania. Con una fuerte presencia romana era una zona de habla bilingüe. Son tierras de grandes cultivos de trigo y cebada. Baiona por ejemplo, será una fortaleza romana en el siglo I conocida como Lapurdum, pero estaría habitada desde tiempos inmemoriales. El Doctor en historia Manex Goyhenetche, cree que la capital pudiera tomar el nombre de la tribu vascona de la zona, los lapurdenses, emparentados con la más grande de los vascones.

Vayamos a la historia:

Hay autores que señalan la neutralidad del pueblo vascón ante los romanos con los que se alían contra sus enemigos naturales: celtas e íberos. Lo que según estos autores explicaría la supervivencia del euskara. Esto parece cuestionable, al menos en la primera época de la romanización y porque otros pueblos sí que se enfrentaron a los romanos y siguieron hablando euskera, como es el caso conocido de los ausko o aquitanos.
Los vascos fueron más activos de lo que la gente cree. Las tierras más interesantes para los romanos son las que van del Garona al Loira, del Garona a Baiona y la Ribera del Ebro; en ellas la presencia romana es muy abundante. En las zonas montañosas, más difíciles de defender, las presencia es escasa o intermedia, alguna calzada, alguna plaza armada, alguna mina (Somorrostro-Muskiz).

(-202/-81) Los vascos llegarán a pactos con los romanos para tratar que sean respetados sus bienes, usos y costumbres. Así Indibil y Mandonio, jefes del pueblo euskaro de ilerdenses (o ilerguetes con fuerte influencia íbera) pactan con el general romano Escipión para luchar contra los cartagineses, pero éste no cumple lo pactado y les carga con impuestos y leyes. Los ilerdenses se rebelan y el Senado romano manda a Catón con 70.000 hombres de entonces, que aplacan la rebelión a la que se habían incorporado más tribus vascas. Con la caída de Jaca acaba esta guerra. La zona pirenaica queda intacta. Se trata de ignorar muchas veces que estos pueblos pirenaicos también hablaría euskera y muchos de ellos también el íbero, por ser hoy territorios alejados del País Vasco actual.

Ya hemos mencionado la presencia de vascos en las luchas Púnicas. Antes se había producido un hecho revelador: el pequeño grupo vasco de los suesetanos (de lo que hoy es Cinco Villas de Aragón, quizás de mezclados con los íberos pero asimilados por los vascones) se alía con Roma, sus vecinos los también euskaros ilerdenses y jacetanos (vascones) los atacan y conquistan. Roma manda tropas para ajusticiar a los ilerdenses y jacetanos. Cuando Roma cree la zona apaciguada ocurre la rebelión de todo el Ebro mencionada. En este acontecimiento y en otros se ve la falta de unidad de los euskaros frente a los romanos, pero no siempre será así.

(-81/51) Los euskaros ilerdenses y celtíberos apoyan al Pretor romano Sertorio que se alza contra Roma cuando en ésta se impone una dictadura. Sertorio se atrinchera en la zona sur vascona e ilerdense: Calahorra, Huesca y Lleida, donde se suceden las luchas. El Senado manda esta vez a Pompeyo, al que apoyan vascones, berones y autrigones, que derrotan en el –73 a Sertorio; Calahorra (Kalagurri) es la última ciudad en caer, será fiel a Sertorio hasta el final, llegan a comer carne humana para subsistir; sus habitantes, para no ser llevados como esclavos, se suicidan y los pocos que quedan son degollados por los romanos, como antes ocurriera en Numancia.

(-58/29) Julio Cesar ya controla el Ebro y la llanada pamplonesa, pero le queda el núcleo más importante de los euskaros: los aquitanos, que al mando de sus reyes le hacen frente. Desde el –118 se suceden las escaramuzas, pero hasta la llegada de Julio Cesar Aquitania se resiste. La conquista empieza desde el norte, desde Italia, para luego hacer uno con el sur en manos del rey aquitano Pisón, citado por Julio Cesar como nieto de otro rey aquitano (Bello Gallico III, 12,4) y aliado de Roma.

La batalla definitiva por el sur tuvo lugar en Sos de Albret en el –56, el lugarteniente de Julio Cesar, Craso (que es el que narra toda la guerra), con 6.000 hombres de infantería y una fuerza de caballería importante, es su principal valedor. El jefe aquitano Adietuanus se rinde con sus mejores 600 hombres. Éstos gozan de todos los bienes conseguidos con su jefe en caso de victoria, pero si éste muere ellos han de morir con él, de ahí su fuerza en la lucha y la explicación de episodios como el de Calahorra. Existen monedas aquitanas con el nombre "Rex Adietuanus", con una loba en el reverso, símbolo de la conquista romana (la loba que amamantó a Rómulo y Remo, fundadores de Roma).
Los aquitanos no se sienten derrotados y llaman a los vascones y pueblos euskaros del sur así como a los cántabros para hacer uno contra Roma, éstos mandan tropas y jefes que habían combatido con Sertorio (otra demostración de que tenía una relación política), empezando una guerra de guerrillas por Aquitania. Eran unos 50.000 vascos (Craso llama a los vascones también cántabros, lo que pone de manifiesto que las diferentes tribus vascas están unidas en ésta batalla).

En el enfrentamiento final los vascos pierden, en el –51. Julio Cesar dice "todos los estados Aquitanos enviaron, en efecto, delegados y dieron rehenes".

El "saltus vasconun" nunca fue totalmente conquistado. Cae todo en manos de Julio Cesar menos la franja pirenaica, como él mismo reconoce: entre los "aquitanos" "algunas naciones alejadas" se escapan de su control.
(-58/-14) Las guerras entre los generales romanos más importantes por el poder, Julio Cesar y Pompeyo, producen numerosas batallas en el sur de Baskonia. Pompeyo había fundado Pompeiluna, ciudad de Pompeyo (Pamplona) en el año 75 a. C. sobre el poblado de Iruña (Irun=Iri=ciudad), su cuartel general. Gana Julio que después será asesinado en Roma cuando trata de convertirse en Emperador. Es significativo que estas luchas se den en Baskonia y no en otra parte del vasto Imperio Romano, frente a los que señalan a los vascones como aliados de los romanos desde el inicio, estas disputas en tierras vascas dan a entender más bien una resistencia firme para ser conquistados.

(-29/14) Octavio se nombra a sí mismo Emperador y Augusto. La Aquitania euskara se alza por su independencia recién perdida después de milenios de libertad, pero es aplastada por Valerio Mesala Corvino. La Galia se divide en tres: Narbonensis, Ludunensis y Aquitania, ésta es mucho más amplia que lo que conocemos ahora con ese nombre. Luego se dividen Ludunensis en dos y Aquitania en tres provincias para su mejor gestión, y como hacían los romanos siempre, por las costumbres e idiomas de sus habitantes. Del Garona a los Pirineos se le llamará después Novempopulania (la Baskonia continental).

Augusto consigue, tras 7 años de feroz lucha en las montañas cuando creía que iba a ser una paseo, conquistar a los cántabros, que a estas alturas de la historia tienen más de celtíberos que de vascos. La escolta personal de Augusto son calagurritanos por el tesón que había demostrado al sitiar su ciudad en los hechos relatados.
Los vascos son finalmente dominados por Roma y formarán parte de la Pax Romana, que traerá una de las épocas más prósperas para toda Europa.

Existen inscripciones de euskaros (sobre todo várdulos, que algunos Emperadores tendrán como escolta personal por su fiereza) en los muros de Adriano y Trajano en Escocia (Emperadores de origen hispano con los que Roma alcanzó su máxima extensión terrestre, pero no la mayor del mundo, que fue la del Imperio Mongol de Gengis Kan a principios del siglo XIII).

Con Roma llega el cristianismo y la primera imposición cultural seria sobre Baskonia. En esta época sólo el sur de Nabarra y el norte (Tolouse) se cristianizarán. La montaña será de las últimas regiones europeas en hacerlo.
Aquitania, ya conquistada y pacificada, termina formando la provincia de Novempopulania como hemos dicho (Nueve Pueblos literalmente, luego se le sumarían otros tres), con capital en Hazparne (Lapurdi) en el siglo II, donde se ha hallado una piedra romana que conmemora éste hecho. Pertenece también a la prefectura de las Galias. Novempopulania abarca del Garona a los Pirineos, sin estar clara cual es la frontera que no corresponde con la actual y es probable que todo el pirineo hasta la Sonsierra de Nabarra (mal llamada de Cantabria) pertenezca a la Galia como se ve en los documentos alto mediedievales como San Eulogio de Córdoba (s. IX).

La Baskonia peninsular queda enmarcada dentro de la provincia de Hispania Citerior en el año 197 a. C. (existía también una Hispania Ulterior). Hispania es el nombre con que los romanos llamaban a la Península Ibérica, luego es un término geográfico, como puede serlo el Cabo Matxitxako. Las provincias son entes puramente legislativos, administrativos, de formación de ciudades, defensivos y de recaudación de impuestos, aunque siempre tratan los romanos de unir en una provincia al grupo humano más homogéneo para su mejor gobernación como queda dicho.
La Península Ibérica fue dividida posteriormente por los romanos en tres provincias para su mejor control y gestión, se trata de: la Tarraconensis, Baética y Lusitania; estas divisiones se sobreponen a las anteriores divisiones provinciales de las mencionadas Hispania Citerior (donde estaba la futura Tarraconensis) y la Hispania Ulterior, pero no fueron definitivas, las luchas continuaron.

Después, del 27 al 13 a. C., ya pacificada toda la península tras las conquistas y revueltas de los siglos anteriores, se crean las definitivas provincias romanas Hispanas de: Baética (casi toda Andalucía y al norte de la misma y Extremadura), Gallaecia (Galicia, Asturias, norte de León y Cantabria occidental, marcadamente celtíbera), Cartaginesis (centro y mediterráneo peninsular, Almería incluida), Lusitania (centro y casi todo el sur de Portugal y parte del centro de Hispania) y Tarraconensis: la cuenca del río Ebro hacia los Pirineos, "Quod inquietos Vascones proelabiur", es decir várdulos y los vascones y demás pueblos vascos peninsulares, con capital en Tarraco (Tarragona) y con una única cohorte romana de vigilancia, un Cónsul y tres Legados, que pertenecería a la prefectura de las Galias en Iruña de O en la llanada Alabesa ka (la Veleia romana), y ésta a su vez al Imperio Romano de Occidente.
Los historiadores consideran también la Tarraconensis territorio euskaro y en su mayor parte de habla vasca salvo el mediterráneo. Menéndez Pidal señala que cuando los romanos llegaron a la Península Ibérica se hablaba euskara desde el oeste de Bilbao hasta el Mediterráneo siguiendo el Pirineo.

Con todas estas importantes excepciones la mayoría de los autores considera a los vasconess aliados de Roma, al librarles del empuje de los celtas y celtíberos; a tenor de lo narrado parece más bien un pacto desigual entre dos pueblos a favor de Roma tras una intensa lucha.

La caída del Imperio Romano Occidental:

Durante los siglos IV y V el Baskonia se volvió muy inestable, son los siglos de la caída del Imperio Romano de Occidente. Ya hubo un intento de tribus germánicas-francas para entrar en el Imperio en el 275, sin lograrlo. Las tribus de los suevos, alanos y vándalos entraron en la península en el 407, pero son los visigodos (godos del oeste), llegados del norte de Europa (zona de la actual Alemania), la que la conquistan. Se creen sucesores del Imperio Romano que en realidad saquean, como el rey Visigodo Alarico que debasta la misma Roma en el 410; llegan finalmente a un acuerdo con los romanos convirtiéndose en sus mercenarios; los godos también se irán romanizando poco a poco. A Baskonia llegan a través de la calzada romana que iba desde Burdeos hasta Astorga que atravesaba Garazi (San Juan de Pie de Puerto) y Orreaga (Roncesvalles). Existían 400 kilómetros de calzadas romanas por todo Baskonia, pero sobre todo por el Ager Vasconum.

Los visigodos llegan ahora como defensores del Imperio, instalan su capital en Tolouse en el 419. La Galia Narvonense y la segunda Aquitania (del Loira a Burdeos-Garona) pronto caen en sus manos. Los suevos se instalan en Galicia, de donde hacen incursiones y saqueos en las ciudades; famosas son las incursiones del rey suevo Reiquiario, antes asaltador de caminos, que llega destruir Ilerda (Lleida) con la ayuda de los bagaudas. Este rey suevo se alió constantemente con los insurrectos bagaudas contra el poder Imperial Romano o sus sucesores visigodos.
El Imperio Occidental está débil y las oleadas bárbaras se suceden, los vascos se vuelven muy activos, tomando el Saltus Vasconum como cuartel, se lanzan sobre sus territorios de toda la vida que estaban en un proceso de romanización muy avanzado. Se trata del fenómeno recogido en las crónicas romanas como de los "bagaudas" que se dio en la Tarraconense y en Novempopulania (del verbo celta baga que se traduciría como "andar errante"). Los euskaros-vascos, según el conocido historiador español Sánchez Albornoz por ejemplo, serían estos bagaudas. Son bandas formadas por vascos de Saltus Vasconum, los colonos de las grandes y medianas haciendas del Ager Vasconum y por pequeños propietarios o campesinos sin tierra; tierras que habían pasado a los grandes acendados colaboradores con Roma; el detonante, además de una gran población descontenta, serían las invasiones de las tribus germánicas con sus saqueos y la existencia de grandes zonas baskonas sin romanizar. Ya en el siglo III hubo dos conatos de rebelión tras la primera invasión germana, un intento a cada lado del Pirineo.

En el 441 hay noticias de una derrota de la bagaudas de las Galias que se retiran al sur pirenaico para luego volver. También hay luchas de bagaudas en el 443 cerca de Huarte-Arakil (Nabarra). Esto reafirmaría lo anteriormente comentado que la división romana de las Galias y de Hispania serían culturales e idiomáticas. Una partida de bagaudas arrasó Tarazona (Turiasson) y mató a su obispo en el 449, los romanos acuden en ayuda de los lugareños romanizados, con el general Basilio al frente, y vencen a la partida de bagaudas a la que asesinan cuando sus últimos componentes estaban refugiados en la Iglesia de la ciudad. Las tribus germánicas godas, en nombre del Imperio Romano, instauran el orden imperial en el Ebro medio y tramo final, no así en el resto.

Pero la rebelión vasca sigue y atacan a la romana Zaragoza al mando de su caudillo Froya, llamada entonces Cesaraugusta en honor a Augusto (anteriormente se conocía con el nombre vasco de Zalduba), corre el 643; se hacen también con Corella y toda la Tarraconensis está de alguna forma en sus manos; cuentan con la ayuda puntual de mercenarios suevos. Un período tan prolongado de bandas que controlan o luchan contra el poder romano y luego visigodo, requiere de cierta estructura guerrera pero de la que no se sabe nada. Es difícil pensar que los baguadas sean simples campesinos descontentos y que puedan tomar ciudades amuralladas como Zaragoza; que tropas romanas, después visigodas, no puedan con ellos cuando sí se imponen en el resto de Europa y que la rebelión se mantenga, aunque con diferente intensidad, durante un período tan largo de tiempo. Parece más bien un inicio de la defensa de los vascos de su territorio que tendría continuidad en el nacimiento del Ducado de Baskonia en el año 600 y después el reino de Pamplona y de Nabarra de aquél en el 824, como narraremos. La experiencia histórica nos demuestra que los grandes hitos se van gestando poco a poco.

Los pueblos euskaros descritos ocupan toda la Tarraconensis y Novempopulania durante los siglos que sobrevienen a la caída del Imperio Romano de Occidente, y están en constante lucha con los "bárbaros" germánicos venidos del norte, que dominarán principalmente algunas ciudades romanas y toda la parte del Mediterráneo.
Para hacer frente a los visigodos o godos que toman la Penísula Ibérica, los vascos se refugian detrás del Ebro; en verano los godos entran en tierras vascas pero son expulsados con la llegada del invierno. El primer rey importante visigodo, Leovigildo, llega incluso a fundar una ciudad no lejos de la actual Vitoria en el año 581 con el nombre de Victorium, tras una batalla en las faldas del Gorbea, además del pueblo nabarro de Olite, pero los godos son siempre expulsados.

Finalmente el reino visigodo logra todas las tierras desde más arriba del Loira hasta Cádiz (la ciudad más antigua de Europa, fundada por los fenicios en el año 1000 a. C.), sólo se le resiste un pequeño rey suevo en Galicia y norte de Portugal (procendente también de la actual Alemania), los cántabros y los vascos.

El rey visigodo Eurico logra un primer dominio en parte de Aquitania y las tierras de Pamplona: los godos habían tomado Pamplona, principal ciudad peninsular vasca en el 541, son expulsados pero vuelven una y otra vez. Nombran a un Duque para que intente controlar la zona (este hecho marcará un precedente como veremos); pero el Imperio visigodo cae pronto en la anarquía bajo el tiránico conde Ricinero que mata o destituye a ocho emperadores uno tras otro; no les da tiempo a conquistar a los vascos, por el norte el Imperio godo es atacado por otra tribu germánica: los bálticos francos, que crearán el Ducado de Baskonia, del que hablaremos en el siguiente episodio.

Las peleas entre vascos y visigodos son continuas sin que nadie logre una victoria definitiva. Los reyes godos Suintila, Recesvinto, Wamba y Rodrigo, escriben en sus crónicas frases similares a predomuit vascones (dominaron a los vascos), e incluso "vascones vastavit" (devastaron a los vascos), luego nunca lo hicieron realmente, pues esas frases anafóricas en las diferentes crónicas de estos reyes visigodos que se suceden en el poder, demuestran un período de enfrentamiento con los vascos sin un ganador definitivo.
Los visigodos son arrianos y no católicos (entre otras cosas no creen en la Santísima Trinidad), por tanto no contaban con el beneplácito de la Iglesia romana, muy importante en ésta y en los siglos siguientes, desde que en el 313 el emperador Constantino la nombrara religión oficial del Imperio Romano.

Los vascos aparecen como un solo pueblo desde el siglo V, formando un territorio bien delimitado y unido: Baskonia. Baskonia deriva del gentilicio común de las gentes que viven en ese territorio: los vascos, euskos o auskos. Tienen una estructura guerrera sólida de la lucha contra celtas e íberos, como lo demuestran las guerras de los todo poderosos Emperadores romanos para conquistar estas tierras; los propios romanos hablan de reyes vascos como Pisón y Adietuanus; ellos crearán la base política y administrativa donde había pueblos con la misma historia, costumbre e idioma, son la Tarraconensis y Novempopulania; marcando todos los elementos para crear el primer reino vasco y el primer Estado vasco: Baskonia, que sobrevivirá con diferentes nombres hasta nuestros tiempos, como veremos.
Los francos serán los que terminen de generalizar el término vasco, ya no se distinguen en ningún momento de los aquitanos ni hay posibles interpretaciones en otro sentido: son todos vascos o euskos, "uskos".

Un texto de Gregorio Tours de 1638 diciendo que los vascones "descendieron de sus montañas a la planicie en el año 587" recogida de la del escritor e historiador vasco Oihenart (1592-1667) que dice: "de la región de Novempopulania ocupada por los vascones" (escrita más de mil años después de éstos hechos por tanto), ha llevado a muchos a hacer una interpretación abusiva de la misma, queriendo ver una invasión de los vascones sobre el resto y sobre tierras que antes no poseían, la presencia del euskara en esas zonas anterior en miles de años las convierten en mero chascarrillo insostenible y basado en un error inicial de una simple frase mal interpretada de un texto escrito mil años después de esos acontecimientos (400 lápidas vasconas, una autrigona, varias karistias y bárdulas con nombre en euskera de deidades o antropónimos: Alegría-Dulantzi, Otañes, Forua, San Román de San Millán etc.).

El trasvase de gente de una zona a otra no sería extraño en épocas de guerra, pero todos son "euskaros", sin más. Si hubiera habido esa invasión los restos arqueológicos anteriores nos hablarían de gente de tipo celta que no aparece por ningún lado, sólo aparecen vascos y la influencia íbera (como en los antropónimos) es muy superior a la celta. La realidad es tozuda.
Decir como anécdota que la esperanza de vida era de 50 años, mayor de la que alguna gente cree, si se tiene en cuenta sobre todo la alta mortandad infantil.



6. EL DUCADO DE BASKONIA

La palabra "Baskonia" hace referencia al gentilicio del pueblo que la ocupa, los vascos, vascones o en el idioma nativo "euskos". El Ducado de Baskonia o Wasconia comprendería toda la zona de habla vasca: desde el Loira-Garona, hasta el sur del río Ebro, montes de Oca y el río Segre como fronteras aproximadas. El Ducado de Tolouse (Tolosa) y Burdeos quedarían excluidos; es decir, todas las tribus vascas de Novempopulania y la Tarraconensis.
Paradójicamente el Ducado de Baskonia es creado por los francos merovingios enemigos de los vascos, sobre al año 600, poniendo como duque al franco Genial sin que se pueda concretar qué territorios lograría dominar. Los francos habían conseguido unificar su reino bajo la dirección de Coltairo.

Dicen las crónicas merovingias del siglo VII, de los pocos testimonios escritos de esta época, lo siguiente: "Thierry II y Teodoberto II (reyes merovingios que se unen) dirigieron conjuntamente sus ejércitos contra los wascones (vascones). Gracias a Dios, establecieron su dominio y les hicieron pagar tributo. Les impusieron un duque llamado Genial, que gobernó con ventura".

Los francos luchan en Aquitania pero contra vascones, de hecho la referencia a los aquitanos (ausko) desaparece, se les llama siempre vascos (o wascos); Aquitania hace referencia a un lugar geográfico, el político sería Baskonia. La "w" vuelve a intentar aproximar la palabra Baskonia a como sonaba en boca de los nativos.
La palabra y el territorio de Baskonia aparece por primera vez escrito en un mapa de Cauddi Ptolomei (Ptolomeo) en el siglo II, luego también aparece en el mapa de Paulino Nola del siglo IV abarcando el territorio descrito, que reafirma lo ya dicho.
Es en el mapa del siglo XI (ya creado el reino de Pamplona) de Saint-Server realizado por Esteban de Mauleón (copia de unos anterior), donde aparecen Aquitania y Waskonia perfectamente delimitados como el territorio que aquí se habla.
Las crónicas carolingias, sucesores de los merovingios, usan la palabra "nabarro" por primera vez en el 769, se refieren a los vascos que no controlan y siguen independientes. Son los primeros en hacerlo así. "Nabarra" parece venir de la voz vasca "Nabar", "planicie entre las montañas", la terminación "-oa" de Nafarroa (Nabarra en euskara), sería "comarca". Luego es un nombre de lugar, no de tribu, ésta correspondería a la de los vascones, berones, karistios, autrigones y várdulos (barduli) cuando menos, fuera del dominio franco en todo momento. Esto tendrá su importancia después como veremos. Los godos, al sur, siguen llamando a todos vascones, su línea de contacto es precisamente con esos vascos independientes o nabarros.

El dominio franco sobre Baskonia es efímero en un principio y nunca al sur de los Pirineos. Los vascos se sublevan al menos en los años 635-638 contra el rey franco Dogoberto, pierden y se rinden con su duque Aighinene a la cabeza, por lo que se ve está con los sublevados por su independencia. Las crónicas francas hablan de derrotas frente a los vascos hasta una colosal batalla con el franco Chadonio al mando de diez armadas en Clichy. Chadonio gana y los vascos firman su capitulación.

Pero la lucha continúa al reponerse de esta derrota, llegando a nombrar a un vasco como nuevo duque, será el príncipe Felix. Se trata del único caso de poder independiente de los pueblos germanos tras la caída del Imperio Romano de Occidente. Por el sur la Tarraconensis es asolada en la zona del Ebro por los todavía activos bagaudas, Zaragoza fue tomada en el 643 como queda dicho.

Tras pelear con los francos, desde el 660 son realmente independientes de éstos, con su caudillo el duque Felix (660-670) y después el duque Lupo I Otsoa (670-710); comienza entonces una línea de los que se llamarían a sí mismos príncipes de Aquitania, se trata del hijo de Otsoa Eudon el Grande (710-34, se llama rey a sí mismo), Hunaldo (734-744) o Waifre (744-768). Es decir, los duques, príncipes y reyes bascones son vascos y no francos casi desde el principio.

Éste último, Waifre, lucha contra el padre y el hermano de Carlomagno, Pipinio y Carloman (antes contra su abuelo Carlos Martel), perdiendo a orillas del Garona, que vuelve a ser frontera vasca. En la misma crónica se señalan pueblos aquitanos "venidos a rendirse" desde más allá del Garona.

El rey franco Pipinio comienza una polítca expansionista para la toma del Ducado, a él le sigue su hijo Carlomagno. Luego se suceden 55 años de disputas con el poder franco (salvo los "nabarros", que nunca llegarán a dominar) que estalla en continuas rebeliones y como consecuencia de la que cual, en el 824, surgirá el Reino de Pamplona de la Nabarra no controlada nunca por los francos y atacada constantemente por los godos, que tampoco la dominan.
Los duques o príncipes vascos de este período fueron: Lupo II (Otsoa en euskara, 768-778), Lupo Sancho I o Sancho Otsoa (778-812), Singuin o Jimeno-Ximeno (812-816), García Eneko (816-819) y Otsoa III Zentulo "Wasco" (819-823), muerto en el campo de batalla contra los francos. Destacan los nombres de García (o Garcés) Eneko y Jimeno, tan propios de los reyes nabarros, que luego comentaremos.

Entra una nueva fuerza, más poderosa que las anteriores, en la disputa por las tierras vascas. Desde el 711 los musulmanes empiezan a crear su Imperio o Califato hispano desde el sur. Veámoslo más despacio.
La presión es enorme, Baskonia se ve "pinzada" por el poderoso ejército franco de Carlomagno en el norte y las continuas luchas por el sur contra los godos y visigodos descritas. Esto es así que, la entrada de Tarif desde África en el 711 al mando del Ejército musulmán, será un gran alivio momentáneo para los vascos, pues el último rey visigodo, don Rodrigo, estaba sitiando Pamplona en esos momentos en manos de Eudón el Grande, rey de los baskones; los godos tienen un enemigo feroz y van perdiendo todo el sur peninsular. Comienzan las "Guerras Santas", los vascos tienen ahora a un nuevo enemigo.

Una pequeña rebelión en el norte del califato la aprovecha Carlomagno que atraviesa con el ejército más poderoso jamás visto desde época romana todo el ducado, su objetivo es conquistar Zaragoza, de cuyo alcalde musulmán, insurrecto al poder de Córdoba con el alcalde de Lleida y Huesca, obtiene la promesa de la entrega de la ciudad sin lucha en una visita previa a Aquisgrán (capital de los francos). Cuando llega a Pamplona Carlomagno la arrasa (otros sitúan el saqueo a la vuelta de Zaragoza), quizás como escarmiento a los insurrectos vascos o por miedo a ser atacado por la retaguardia.

Llega a Zaragoza pero la ciudad no se rinde, la sitia. El reino carolingio sufre una sublevación en el norte de los sajones; Carlomagno levanta el campamento y regresa a toda prisa. Pasa por algún lugar que aún no está claro pero que la historia coloca en Roncesvalles-Orreaga, es el 15 de agosto del año 778 (otros sitúan la batalla cerca de Ibañeta o Bentarte). Los vascos no parecen ofrecer resistencia. Pero cuando Carlomagno y su magnífico ejército ha salido del desfiladero, miles de vascos atacan desde lo alto de la montaña a la cola del ejército carolingio, el prefecto de Bretaña y sobrino de Carlomagno, el duque Roldán, los guía. La victoria vasca es total y Roldán muere, el tesoro real es robado. Los franceses escribirían la famosa "Chanson de Roland", donde los vascos se convierten en sarracenos (musulmanes) y los francos son maravillosos caballeros católicos.

Pretender ver a estos vascos que derrotan al ejército mejor preparado de Europa como pastores con piedras y palos es irrisorio; los vascos llevan luchando desde la llegada de los celtas e íberos, de los que imitan sus formas de guerrear; después aprenden de cartagineses y de romanos, contra los que primero luchan y a los que, una vez dominados, se unen; luchan contra visigodos, francos y los mejores guerreros de aquella época, los musulmanes. Pierden muchas veces pero ganan otras muchas, eso no se consigue con palos y piedras.

Tienen desde hace siglos una organización política: desde los reyes aquitanos que luchan contra Julio Cesar, a las provincias romanas de la Tarraconensis y Novempopulania: que les darán experiencia burocrática y en formulación de leyes; llegando finalmente al ducado de Baskonia, luego reino, que está tan bien preparado para la lucha y tan bien administrado como cualquier reino de la época. Será el primer Estado vasco, en tanto en cuando abarca a todos los vascos de forma permanente, frente a las uniones, a veces parciales y siempre temporales, de las tribus. Luego explicaremos mejor qué es un Estado. Muchas veces los vascos atacan y se disuelven, perdiéndose en los bosques y montes hasta la próxima lucha, pero también tendrán grandes caudillos con títulos hereditarios y con sus ejércitos, como Indibil y Mandonio y luego los Felix, Otsoa, Eudon, Waifre etc.

En Roncesvalles venció un ejército ligero a uno pesado, gracias al conocimiento y lo abrupto de la zona y el factor sorpresa. Los vascos tienen un potencial militar importante, unas estructuras económicas y sociales desarrolladas, mencionadas en fuentes germánicas más de una vez: poseían casas, bienes, riquezas, dirigentes y fortalezas. La literatura romántica casa pocas veces con la historia real.

En el sur los godos se han visto reducidos por el emirato de Córdoba a Asturias, Galicia y el oeste de Cantabria, donde se refugiará su último rey, Don Rodrigo. Los vascos de la ribera, de Tudela a Olite, se convierten al Islam y rinden vasallaje a los omeyas de Córdoba (los conversos son llamados muladíes); la familia principal son los Banu Casi, que harían de tapón entre vascos y el emirato de Córdoba (de la familia Casius, que en las crónicas de Alfonso III de Asturias aparecen sin embargo como descendientes de visigodos, marca superior del reino visigodo).
El primer emir Omeya de Córdoba, Abdr ar Rahman I, tiene en su poder la zona al sur de Pamplona en el 781, pero es expulsado por los vascos en el 799 al mando de su caudillo Belasko (nombre deformado de "Bele", cuervo, y "vasco", probablemente); ya habían entrado antes los musulmanes en Pamplona (a la que llaman Banbaluna) del 718 al 738 y en el 756. Tras esta nueva derrota y expulsión musulmana sólo la zona de Tudela queda en sus manos. Es lo más que conquistaron los musulmanes del País Vasco. La primera derrota de los musulmanes en Occidente fue en el 721 a manos del rey vasco Eudon. De hecho, la importante derrota musulmana cerca de Poitiers en el 732 a manos de Eudon aliado con el ejército franco de Carlos Martel (abuelo de Carlomagno), con el que Baskonia alcanza su máximo reconocimiento internacional, supuso lo más lejos que llegaron en el continente europeo. En ella el califa Abderramán I fue derrotado, al regresar a Córdoba su ejército es exterminado en el Valle del Ronkal y el mismo Abderramán decapitado. Desde entonces el escudo de este valle pirenaico nabarro lleva la cabeza del califa cordobés.

Mientras, en el norte, el ducado de Basconia tiene en Lupo Sancho a su nuevo "príncipe de los vascones" y es criado en la Cortes con Luis (Ludovico Pio), hijo de Carlomagno. Baskonia vuelve a estar en órbita franca, existiendo una revuelta en el 800 que es reprimida por los francos. Sancho Lupo muere en 816, las crónicas carolingias siguen hablando de príncipes vascos que "usurpan el principado fraudulentamente".

Las sublevaciones vascas son continuas, en teoría toda Baskonia (del Ebro al Garona, salvo el sur musulmán) está bajo el poder carolingio, la realidad es que su poder es inestable y nunca sobre todo el territorio vasco, la derrota del más grande de sus reyes, Carlomagno, así lo demuestra.

Tras la muerte en el 814 de Carlomagno, Ludovico Pio, decide escarmentar a los vascos que siguen sublevados al sur de la ciudad de Dax, al norte de Baiona y sobre el río Adour, que parece fue fronteriza durante estos años entre la zona "sublevada" y la controlada por los francos. Con ello busca también restituir el honor de su padre. El ejército franco al mando de los condes Eblo y Aznar cruza los Pirineos y destruye Pamplona, escarmientan con la horca a muchos habitantes para evitar ser atacados por la retaguardia. A la vuelta recorren el mismo camino que Carlomagno, Ibañeta o el puerto de Bentarte probablemente. La carnicería es aún mayor que la vez anterior, Eblo y Aznar son apresados, estamos en el 824.

En esta batalla destaca Iñigo o Eneko Aritza (también se le llama Iñigo Iñiguez Aritza o Eneko Enekones), de alrededor de cincuenta años, cuya madre (Oneka) estuvo casada en primeras nupcias con un Banu Casi Muza Ben Fortún y después con un Jimeno, padre de Eneko, que sería probablemente uno de los jefes o "buruzagi" vascos.

Las crónicas francas hablan de un Singuinum, Sigrinum o Sihiminum, traducido modernamente como Jimeno (o Ximeno), apodado el Fuerte, que en el 781 defendió su fortaleza en el valle de Salazar contra el califa musulmán Abderramán I y que era duque de Baskonia; se trataría del abuelo de Eneko Aritza. Su madre puede ser descendiente de García o Garcés Eneko (el padre de Oneka se sabe que era Fortún Garcés; García o Garcés es el mismo apellido), duque o príncipe de Baskonia también, pero no se sabe a ciencia cierta. Eneko contó probablemente con la ayuda de sus hermanastros los Banu Casi en esta batalla pero tampoco se sabe con certeza y con los várdulos (como Sancho Altuna de Azpeitia, Gipuzkoa, que se sabe toma parte en la batalla) o los Belasko, citados en las crónicas musulmanas como señores de Pamplona-Lumbier (tierra entre la capital y Aragón). Sí se sabe de la sublevación de los Banu Casi de Tudela contra el Emir cordobés por esas fechas. Sea como fuere, Eneko Aritza es nombrado primer rey de Pamplona. En esas dos Batalla de Roncesvalles-Orreaga se crea el Estado vasco definitivamente.

El reino de Pamplona nace sobre el ducado de Baskonia de los vascos independientes que luchan contra godos y francos, y luego contra francos y musulmanes; son los "nabarros", de las crónicas carolingias, no dominados por los francos. En el Códice de Roda del 992, redactado en el Palacio de los Reyes de Pamplona, muestra un poder político soberano que tiene a los Pirineos como eje central, y que comprende las grandes cuencas del Garona y de la cabecera del Ebro a su curso medio.

Tras la derrota en Orreaga los francos deciden dividir Baskonia. Este ducado mutilado se divide en Aquitania propiamente dicha: se le llama así a la franja Loira-Garona que forma un reino independiente del ducado de Baskonia desde el 843, tras el tratado de Verdún con el rey Carolo, rey aquitano y franco; al sur, entre el Garona y los Pirineos, seguirá el ducado de Baskonia o Gascuña (deformación de Baskonia), que hará tapón entre el reino franco y los nabarros, será una ducado que se disputarán ambos reinos; mientras, se creará por voluntad y capacidad propia, en el sur pirenaico, un nuevo reino vasco totalmente independiente: el reino de Pamplona luego de Nabarra.
Baja Nabarra, ahora dentro del ducado de Baskonia y por tanto fuera del reino de Pamplona, pasará a Nabarra para ser la sexta merindad como se verá.

De los carolingios irá surgiendo poco a poco Francia, el reino carolingio, asentado principalmente sobre el río Sena, finalizó en sí en el 879. El norte de Baskonia siempre mantuvo cierta independencia del reino carolingio y después del nabarro, mantiene a su vez sus príncipes, después duques o condes pero como vasallasos nabarros, y así pasarán a manos inglesas en 1152 tras la boda de Leonor o Alienor de Aquitania con Enrique II de Inglaterra tras fuerte lucha (a veces con doble vasallaje, a Nabarra y a Inglaterra), que duró hasta 10 años por ejemplo en la toma de Baiona. En 1453 termina definitivamente en manos francesas tras la guerra de los 100 años. Irlanda fue conquista por el mismo rey inglés en el 1171 hasta 1921 que recuperó su independencia.

Aquí los historiadores siguen la historia de los vascos sólo a través del reino de Pamplona luego de Nabarra, olvidando la vasquidad del reino de Aquitania y sobre todo del ducado de Baskonia, por el hecho de que hoy en día ha perdido casi totalmente el euskara que habló hasta el final de la Edad Media, salvo Lapurdi y Zuberoa donde se conserva. Sin embargo el aquitano o el gascón son idiomas con gran presencia del euskara en el mismo (20%) y el substrato vasco de esas tierras innegable. El ducado de Gascuña es también llamado de Guyena al pasar a manos inglesas.

La dinastía pirenaica de los reyes de Nabarra duró más de 400 años desde el 824 a 1234 y dio 17 reyes: 1 Iñigo, 6 Garcés, 1 Fortún, 7 Sanchos, 1 Pedro y 1 Alfonso.

Los primeros reyes de Nabarra de los siglos X y XI son coronados y enterrados en el monasterio Cluny de Leire (salvo Sancho el Mayor, que aunque dará los mejores años al monasterio, será enterrado en Oña, hoy provincia de Burgos); incluso, ante las acometidas musulmanas, pasará a vivir allí la Corte durante un tiempo, dejando Pamplona.
También son llevados a este monasterio los huesos de los primeros reyes nabarros que parece no fueron enterrados en un principio en el monasterio, entre ellos los de Eneko Aritza, que fue el primero en dejar señales de la existecia del monasterio al dejar escrito una donación al mismo en el 842. En su período de máximo poder llegó a poseer 58 poblaciones, tanto en Hegoalde (País Vasco peninsular, "zona sur" literalmente) como en Iparralde (zona norte), 72 monasterios, iglesias, ermitas y otro tipo de propiedades. Con la desaparición de la dinastía vasca el monasterio decae y los Teobaldos (reyes nabarros de origen francés del siglo XIII) traerán la reforma Cister. En 1836 con las desamortizaciones de Mendizabal desaparece la vida monástica, hasta que recientemente, en el año 1954, los monjes benedictinos llegados desde el monasterio burgalés de Santo Domingo de Silos, la restauran. En este monasterio están también enterradas las santas vascas, Santa Nunilo y Santa Alodia, en el siglo IX.

Los normandos o vikingos (s. IX):

Los normandos, hombres del norte literalmente pues venían de Noruega, Suecia y Dinamarca, o vikingos como se llamaban a sí mismos, aparecen en las costas bizkainas en el siglo IX y se asientan en la ría de Gernika, siendo dependientes de los reyes vikingos de Irlanda (allí dejaron huella por ejemplo en el número mayor de rubios de nuestras costas). Del siglo IX al XVII aproximadamente se produce una pequeña glaciación en Europa que seguramente provocó estas invasiones normandas. Los musulmanes les llaman madjus (mayus o adoradores del fuego) de donde viene la voz castellana "mago".

Existe constancia de invasiones normandas desembarcado en Garona y subiendo aguas arriba y otras llegadas desde el sur, desde el Ebro, para saquear grandes extensiones. Es de suponer que el pillaje de estas tribus normandas se diera en las costas vascas como en el resto de Europa.

Existe la leyenda de Juan Zuria (Señor Blanco), que sitúan al primer Señor de Bizkaia en el siglo X, como hijo de un normando. La leyenda es recogida por primera vez en Busturia (comarca de Bermeo-Gernika) por del literato Pedro de Alfonso (1288-1346), hijo bastardo del rey Dionís de Portugal. Existen distintas versiones, como la de Lope García de Salazar en 1454 o la que aparece en la Casa de Juntas de Gernika, yo recojo una de ellas, todas tienen elementos en común pero ésta me ha parecido la más completa aunque no tiene por qué ser la mejor y dice más o menos así:
El rey Ordoño de Asturias quiso guerrear con los bizkainos, pero éstos no tenía un dirigente de noble cuna y por eso el rey asturiano no quería. Los bizkainos nombraron Señor para la guerra a un tal Jaun Zuria llamado From, hijo de un rey normando, algunos dicen que irlandés (un tal Culebro), podría ser las dos cosas, y una "princesa" mundakesa, que vivía en la ría de Gernika (por supuesto no hay princesas en Mundaka y sería solamente hija de una familia importante). La lucha tuvo lugar en el pueblo de Arrigorriaga ("pedernal de piedras rojas", se habría llamado así tras esta batalla), en Padura, la ganaron los bizkainos que persiguieron a los astur-leoneses hasta el árbol Malato, en Luyando, a 2 leguas de Arrigorriaga, donde clavaron sus armas. Desde entonces los bizkainos defenderán ellos su territorio hasta este árbol y a partir de aquí como mercenarios a sueldo.

Larramendi dice que la palabra Malato es en verdad Malastu (lozanía). Lo que sí es cierto es la presencia y asentamiento de normandos en estas fechas, donde se terminarían mezclando con los nativos vascos.
Los normandos toman entre el 844 y el 991 Baiona, Sancho Abarca sitia la ciudad y parece que los echa. Según otras fuentes es el duque Guillermo de Aquitania, tío y vasallo de Sancho III el Mayor de Nabarra, el que logra echarlos en 1023.

Se dice que los vascos aprendimos a navegar de los vikingos. Se dice eso mismo de los habitantes de Baiona, con fama en todo el mundo durante siglos por el timón de codaste a la "bayonesa" o a la "navarresa" que inventaron sobre el año 1000 y que se sigue usando hoy en día, situado en la popa, frente al situado en la aleta de estribor anterior. Los baioneses y los gipuzkoanos extendieron ésta forma de navegar por todo el mundo. Los ferrones bayoneses también inventaron la "bayoneta", cuchillo que se ponía en la punta de los fusiles, siglos más tarde.

7. EL REINO DE PAMPLONA Y DE NABARRA (SIGLOS IX AL XVII)

Primeros años del reino

Como se ha narrado el Reino da Pamplona nace en el sur de Baskonia con Eneko Aritza, que a su vez surge de las divisiones romanas de Tarraconensis y Novempopulania y éstas se crean sobre las tribus vascas anteriores; sólo en ese contexto se entiende el nacimiento de un Reino que desde el principio se muestra muy vital y que llegará a abarcar a todos los reinos peninsulares católicos, quinientos años antes que lo hiciera Fernando el Católico o el Falsario. Su capital es Pamplona, que en el Códice de Roda se dice estaba rodeada por 67 torres. No se sabe a ciencia cierta cómo se gobernaba Nabarra anteriormente, pero se cree lo estaba por doce familias o ricos-hombres: el Sr. de Mauleón, Sr. de Leet, la casa de Baztan, Sr. de Lusa, Sr. de Agramonte, Sr. Monte-Agudo, los Gebara, Rada, Aibar, Gastón de Urroz, Sr. de Subiza y Vidaurre. En las crónicas musulmanas se habla del mencionado "Jimeno el Fuerte" luchando contra Abd al-Rahman I en el año 781 en la zona de Salazar, y un "Ibn Belaskot" como señor de Pamplona en el 816.
A Iñigo o Eneko Aritza Ximenez, que nunca aceptó el título de rey, le sucede su hijo en el 852 Garsea I Eneko o Iñigo (852-870). Al caer éste prisionero en una incursión normanda desde el Ebro, toma el mando el duque nabarro Garsea Ximeno. Tras el rescate del rey que ascendió a 70.000 dinares, vuelve éste. Se suceden distintos reyes con más o menos fortuna. En Nabarra hay dos familias importantes, la procarolingia de los Belasko y la anticarolingia, aliada de los Banu Casi, de los Ximeno o Jimeno (de la que era Aritza), aliada a su vez del reino Asturiano, con cuya reina se había casado el hijo de Eneko.

Algunos autores se empeñan en llamar a Eneko Aritza (roble, árbol sagrado para los vascos), Eneko "Arista", está claro que es una simple deformación del primero; los nombres de "buruzagis", jefes vascos, con nombres cogidos de la naturaleza era muy común (como Otsoa o Bele).
La madre de Eneko Aritza es la mencionada Oneka, hija de Fortún Garcés; padre e hija, en una correría del califa de Córdoba, son hechos prisioneros. Oneka es obligada a casarse con el hijo del emir reinante del que tuvo un hijo, Abderramán III.

Sancho I Garcés (905-925)

Sancho I Garcés es el primer Garcés en el trono de Nabarra; es una rama colateral de la familia de Eneko Aritza, fruto de la unión anterior de Oneka con un Banu Casi. Accede a la corona tras el reinado oscuro de Fortuño I "El Monje" (882-905).
Lucha contra el Islam, del que recupera las tierras vasconas de Nájera, Viguera, Albelda y Calahorra. Fortalece el reino y funda los monasterios de Leire y San Millán de la Cogolla.
En el 921 el primer califa de Córdoba, Abderramán III (su hermano por parte de madre), ataca Nabarra y llega a destruir la catedral de Pamplona (924). Nabarros y Leoneses le hacen frente en Valdejunquera (Gesalaz, Nabarra, cerca de Pamplona-Iruña, hacia el oeste) pero salen derrotados por el musulmán. Éste, como antaño hicieran sus antepasados, cruza los Pirineos y ataca las Galias. No consigue su objetivo y regresa a Córdoba, pero en el Ronkal le esperan los nabarros que lo derrotan como a su pariente, esta vez Abderramán escapa con vida.
La reina Toda Aznar de Nabarra (926-970) gobierna con su marido Sancho I Garcés y tras la temprana muerte de éste gobierna sola. Destaca por sus pactos con los musulmanes que trajeron la paz y la prosperidad tras una nueva derrota de Abderramán III en Simancas (939). Aunque en un momento anterior de derrotas Nabarras tuvo que rendir vasallaje al califa cordobés, para lo que viajó a Córdoba con su séquito.

Además casó a su hijo con la heredera al condado de Aragón Andregoto Galíndez. Aragón nació en el siglo IX con Aznar Galindo y como condado dependiente de Nabarra (del mismo modo lo era Castilla de León por ejemplo) entre al valle de Hecho y Canfranc (Huesca, tribu vasca de los aquitanos-vescetanos); entre las dos ramas del río Aragón, del que toma el nombre, estando el resto del posterior Reino de Aragón en manos musulmanas.
Consigue el vasallaje del reino de León (950), donde un nieto de Doña Toda gobernará, Sancho I El Craso (El Gordo).
Otra hija de Toda se casa con Guillermo Sancho del que hereda el título de conde y duque de Baskonia, lo que hará que pase el ducado a manos de los reyes de Pamplona como se verá.

Sancho Garcés II Abarka (970-994)

Después vino Sancho II Abarka, 6º rey de Nabarra, que pudo librar a Baiona de los normandos. Al estar sitiando Baiona para su liberación, fue atacado el reino por el sur y mandó hacer miles de pares de "abarcas" (calzado de piel sin curtir que se anuda a la pierna), para poder pasar los Pirineos por entonces ya nevado, de ahí su sobrenombre. Sancho casó a una de sus hijas, Abda, con el caudillo musulmán Almanzor, el cual había fustigado Nabarra duramente, entrando en Pamplona en "razias" en los años 992, 993, 998, 999, 1000 y 1002, pidiendo vasallaje del que finalmente Sancho El Mayor, nieto de Sancho Abarca, se libraría. Almanzor salía todas las primaveras desde Córdoba y asolaba la península, sobre todo el centro, pero llegó a robar las campanas de la Catedral de Santiago de Compostela.
Le sucederá su hijo García II "El Tembloroso" (995-1000).

Sancho Garcés III El Mayor (1000-1035)

Con Sancho Garcés III el Mayor, 8º rey de Nabarra, hijo de Sancho García (o Garcés) II "el Tembloroso" y Ximena Fernández, nieto de Sancho Abarca por tanto, el reino alcanza su máxima extensión (1000-1035) y se configura definitivamente; será llamado por los cronistas árabes "Señor de los Vascos":
Anexionó los Condados de Sobrarbe (este de Huesca) y de Ribagorza (noroeste de Lleida), ambos de habla vasca y en manos de parientes suyos que le nombraron heredero. Selló pactos con los condes de Barcelona, Tolouse y Gascuña: pasará él a mandar sobre éste último ducado, cuyo duque era tío suyo, vasallo y cortesano del rey pamplonica. Se hizo cargo del condado de Castilla (que era de su mujer Munia) y gobernó el condado vasco de Aragón, además del Reino de Nabarra (vascongadas, La Rioja, norte de Burgos hasta los montes de Oca-Bureba-, Cantabria hasta Santander y Nabarra actuales; salvo Tudela y Calahorra que eran musulmanas). Pero mantuvo el estatus político de cada uno de los Reinos y condados.

Nájera (cuyo nombre original es Nayara) y Pamplona, serán los centros de su reino.
Todo el territorio de la actual Euskal Herria y de Baskonia está bajo su mando, salvo la mencionada zona de Tudela y Calahorra que es musulmana.

Es el primer rey nabarro en acuñar moneda propia. Las monedas Nabarras fueron en los sucesivos siglos en los que sobrevivió el reino: los sanchetes, carlines, torneses, meajas, coronados, florines, groses, francos, blancas, reales, sesenes, ducados, doblones y tarjas.
Con Sancho III se introduce el arte románico en las tierras de su reino.

Sancho III el Mayor será el primer rey en gobernar sobre todos los reinos católicos peninsulares desde la caída del Imperio Romano, pues el reino de León y Asturias, que tiene a Bermudo III de rey (casado con una hija de Sancho el Mayor), es también vasallo suyo, por eso firma como: «rey de las Españas»; se refiere a la Península Ibérica (la Hispania romana) y los diferentes reinos sobre los que llegó a gobernar, obviamente: lo que hoy conocemos como España tardará en nacer aún 500 años más.

No se ha encontrado el testamento de Sancho III, pero a su muerte devolvió los territorios donde ejercía como regente a sus legítimos herederos en vez de integrarlos en su reino y nombró a sus hijos regentes de los que sí poseía:
El Ducado de Gascuña siguió estando en la órbita Nabarra pero con duque propio, hasta pasar a manos inglesas y los condados de Barcelona y Tolouse volvieron a sus herederos una vez tuvieron edad para gobernarlos.
En cuanto a sus hijos, decidió dividir los reinos, que siendo suyos, poseían diferente personalidad histórica: dejó a su primogénito, García el de Nájera, el reino de Nabarra. Como luego dejarían por escrito nabarros y castellanos en el pacto de Tamara (1127), o como antes lo habían hecho en otro de 1016 (según el documento 166 del Cartulario de San Millán de la Cogolla), el reino de Nabarra abarcaba las tierras de: Belorado, Bureba, Mena, Rasmiera, Castilla la Vieja (incluye Cantabria hasta Santillana del Mar), Gipuzkoa, Bizkaia, Alaba, La Rioja, Soria y la Extremadura soriana hasta San Esteban de Gormaz; más, claro está, las entonces llamadas tierras de Pamplona (la provicia de Nabarra actual); si se prefiere: las tribus de los vascones, berones y várdulos; salvo los también vascones labortanos, donde la influencia Nabarra será notoria incluso cuando ésta hoy provincia, pase a la corona inglesa. Quedaría también fuera la musulmana Tudela.

Al segundo hijo, Fernando (1035-65), le deja el condado de Castilla de su madre y perteneciente al reino de León, donde gobernó como Fernando I el Grande. Luego heredaría el reino de León y el de Asturias (1037-65) (reino originario del de León), al morir su cuñado Bermudo III sin heredero, convirtiéndose así el rey.
A su hijo Ramiro (1035-63) el entonces pequeño condado de Aragón y otras muchas tierras navarras. En Aragón gobierna como Ramiro I, adjunto a Nabarra y nunca independiente. Ramiro era el de mayor por edad de sus hijos, pero era bastardo, fruto del amancebamiento con la cortesana Sancha de Aibar. El que la corte nabarra usara para todos los hijos el nombre de “regulo” o cuasi rey” ha llevado a cierta confusión sobre la independencia de Aragón en estos siglos.

Finalmente, al menor de sus hijos, Gonzalo, le deja los condados de Sobrarbe y Ribagorza.
Con Sancho III el Mayor queda claramente delimitado el Reino de Pamplona luego Nabarra. Todos los hijos de Sancho III el Mayor deben rendir vasallaje al primogénito (salvo Fernando), el rey de Pamplona García III Sanchéz de Nájera (1035-54), conocido así por fundar el monasterio de Santa María la Real de Nájera.
Gonzalo fue asesinado envenenado y sus territorios pasaron a manos de Ramiro, conde de Aragón. Los hermanos lucharon entre sí. García III Sánchez vence a Ramiro en el sitio de Tafalla en el 1043.

García III Sánchez el de Nájera acude a visitar a su hermano enfermo Fernando, éste que no lo ésta, todo es una trampa, lo apresa. García logra huir y la batalla es inevitable. García el de Nájera es asesinado en Atapuerca (1054) a 8 Km de Burgos y llevado por su hermano Fernando a Nájera para que sea enterrado. Fernando usurpa parte del territorio nabarro al oeste del Ebro que consideraba suyo por ser castellano y que había conquistado su padre.
El heredero de García el de Nájera, su hijo y de Estefanía de Barcelona, Sancho García IV el de Peñalén (1039-76), será también asesinado, empujado en el barranco de Peñalén por algunos de sus nobles y su hermana Ermesenda, por eso es conocido históricamente como García el de Peñalén. Los nobles estaban descontentos por los nuevos repartos de los cargos públicos, traman el asesinato del rey con la ayuda del reino de taifas de Zaragoza y Alfonso VI de Castilla, hijo de Fernando I y por tanto primo de Sancho García el de Peñalén. Alfonso VI, tras el asesinato de Sancho García IV, rindió honores a su hermana Ermesanda en las Cortes de Castilla. Aragoneses y Castellanos entran en el reino de Nabarra.


Los reyes nabarro-aragoneses (1076-1134)

La nobleza de Nabarra deja el reino en crisis en manos de Sancho Ramírez de Aragón (1076), hijo de Ramiro y nieto por tanto de Sancho III el Mayor. Aragón aprovecha esta coyuntura para desligarse de su dependencia del Reino de Nabarra, y pasa a convertirse de condado a reino de Aragón, tras la aprobación en este sentido hecha por las Cortes de Nabarra.
En esta época de crisis en el reino, Alaba y Bizkaia, no así Gipuzkoa, cambian de órbita cuando el Señor de Bizkaia, la familia López de Haro (nabarros de La Rioja), se hace vasalla del rey castellano, que le promete hacer su título hereditario pues con Nabarra no lo era en principio, siendo simples "tenentes" en nombre del rey que era el propietario del título. Quedan fuera del territorio bizkaino actual el Duranguesado (con conde propio) y las Encartaciones, que son independientes con casa de juntas propia (en Gerediaga y en la Avellaneda respectivamente). Se trata de un cambio de vasallaje y no de una conquista, fruto de la ambición de la familia López de Haro y de la debilidad momentánea del Reino de Nabarra. La traidora familia de los López de Haro está a la cabeza de los Señoríos de Bizkaia y la más rica de La Rioja, que también pasa a Castilla con La Bureba (salvo excepciones en algunas plazas aún del reino nabarro).

El primer Señor de Bizkaia conocido (Jaun Zuria se considera leyenda) es del año 920, pero se cree que el Señorío de Bizkaia se crea definitivamente con Sancho el Mayor sobre el 1040 con Iñigo López (muerto en 1076, primer Señor de Bizkaia por tanto), al que sucedió su hijo Lope Íñiguez, 1081-92, y su nieto Diego López 1093-1124.
Es en las crónicas de Alfonso III de Asturias (siglo VIII) es cuando se nombra por primera vez a Bizkaia ("Biscai" escribe), junto a Alaba, Orduña y Ayala, para afirmar que estas eran "tierras poseídas por sus moradores". El texto sobre el Concilio de Lugo del siglo V donde aparece la palabra Bizkaia es apócrifo (falso), no existió, ni los bizkainos eran cristianos en ese siglo.

Alaba (salvo la Cofradía de Arriaga y Rioja Alavesa que seguirá siendo Nabarra) había sido dada al Señor de Bizkaia con Lope Íñiguez en calidad de "tenente".

Son tres reyes los que Aragón y Nabarra tendrán juntos antes de separarse, los tres de origen nabarro (Sancho Ramírez, Pedro I y Alfonso I el Batallador).

Con Alfonso I, Tudela volverá al reino Nabarro reconquistándoselo a los musulmanes en 1119.
Nabarros y aragoneses toman parte en la Cruzadas.
Alfonso I el Batallador luchó contra los castellanos y firmó un Pacto en 1127 con Alfonso VII de Castilla, llamado el Pacto de Tamara, ya mencionado, por el que Castilla le devuelve a Nabarra, como queda escrito en el acuerdo: Belorado, Bureba, Mena, Rasmiera, Castilla la Vieja, Araba, Gipuzkoa, Bizkaia, Alaba, La Rioja, Soria y la Extremadura soriana hasta San Esteban de Gormaz, tierras por tanto del reino de Nabarra desde que quedó el reino totalmente definido con Sancho III el Mayor (con la ahora reincorporada Tudela, y Baja Nabarra que se volverá a incorporar como veremos). El castillo de Burgos también estaba en posesión de Alfonso I el Batallador. Alfonso I devuelve a su vez las tierras arrebatas al rey castellano tras las luchas que mantuvo con él.
Este último rey aragonés de Nabarra, murió sin descendencia, y deja en su testamento, escrito tres días antes de su muerte, grandes tierras a la Iglesia Católica, que de esta forma se convertiría en la máxima autoridad del reino al mando de Ramiro el Monje, que sería el rey, recayendo el mando del Ejército en las Órdenes Militares con García Ramírez a la cabeza. El testamento es rechazado por los nabarros en las "Cortes Generales" donde también participa el conde Ladrón de Gebara, reunidas a tal efecto en la catedral de Pamplona, que deciden no hacer caso al mismo. Finalmente, tras fuerte disputa dialéctica, el reino pasa ahora a manos del nieto bastardo del hermano de García, el que murió en Peñalén, cuya madre era hija del Cid, y, por parte de padre, descendiente de Sancho el Mayor, será García Ramírez apodado "el Restaurador".

El Papa Inocencio II (1130-1143) exhorta a los nabarros a cumplir el testamento, éstos se niegan y los siguientes reyes nabarros no son reconocidos por el Vaticano como reyes (rex) sino como tenedores o caudillos, es decir duques (dux), dejando abierta la posibilidad de ser conquistados por el mejor postor.
Los reinos de Aragón y Nabarra se separan tras una pequeña guerra donde Ramiro II “El Monje”, hermano de Alfonso I, conspiera con el conde de Barcelona recogida de mala manera el la leyenda de la “Campana de Huesca”.

García Ramírez el Restaurador (1134-1150)

Con García Ramírez, "el Restaurador" (1134-1150), Nabarra recupera casi todo el territorio vasco perdido tras el desastre de Peñalén, por petición expresa de sus habitantes; como el mismo firma es "rex in Pampilona et in Alaba et in Puzcoa et in Bizcaia". Para entender la extensión de su reino añadir que también lo es de todas las tierras nombradas en el Pacto de Tamara; para ello cuenta con la ayuda de la familia de Gebara que pasarán ahora a regir esos territorios marítimos (vascongadas y las tierras de Aibar, Val de Araquil y Leguín, éstas últimas en Nabarra), frente a los traidores a Nabarra de los López de Haro. García Ramírez instaura a esta familia de los Ladrón de Gebara como "condes" de estos territorios, con derecho a ser heredados, cosa que no ocurría hasta entonces bajo dominio nabarro donde se nombraban simples "tenentes" de las tierras.
García Ramírez el Restaurador es rey soberano por voluntad de sus súbditos que así lo nombran, para ello debe previamente jurar los Fueros, esto no se da en ningún otro reino (sólo en el Bearn, parte de Gascuña, de origen vasco).

Hacer resaltar aquí una realidad: como se ve claramente Nabarra son todas esas tierras, la tierra ocupada por la actual provincia o Comunidad Nabarra, es lo que el propio rey de Nabarra llama "rex in Pamplona", y siempre fue así hasta que Nabarra se redujo a la comarca de Pamplona, Tudela, Estella y norte pirenaico, y Nabarra equivalía a la "Pamplona" de los siglos anteriores.

Alfonso VII de Castilla (él se proclama Emperador de Hispania, como en la época romana en el que algunos creen seguir viviendo) y Ramón de Berenguer IV, conde de Barcelona y príncipe de los aragoneses, firman el "Tratado de Carrión de los Condes", por el que pretenden reconquistar de nuevo Nabarra. El rey García Ramírez el Restaurador se entera de sus planes y ataca él primero, el reino está de momento a salvo. García Ramírez se casa en segundas nupcias con la hija del rey de Castilla Alfonso VII y casa a su hija con el hijo de éste. García Ramírez el Restaurador muere desnucado al caer de su caballo. Es en esta época cuando se unen Aragón y Catalunya (1137).
Sancho VI el Sabio (1150-1194)

Sancho VI el Sabio, 15º rey de Nabarra, convierte a Nabarra en un Estado moderno, quedan ya atrás los Estados feudales (con excepciones como Castilla) y se ponen las bases en todo Europa de los Estados Modernos.
Refunda como villa la actual Vitoria-Gasteiz sobre la puebla de Gastebiz con el nombre de Victoria con "c" en 1181, (cerca de Iruña de Oca, poblado romano encontrado a pocos kilómetros de la capital alavesa); quizás el nombre se lo puso en recuerdo de la "Victorium" fundada por el visigodo Leovigildo en 581 en las faldas del monte Gorbea, ya nombrada.

Da el primer fuero marítimo en 1150, basado en el de Estella de 1090, a San Sebastián, donde no existía población, y que pertenecía a Hernani, por eso se llamaba a la zona San Sebastián de Hernani y luego San Sebastián del Antiguo, que sería poblado con mucha gente venida de Baiona y Gascuña (de ahí que se hablará también el gascón). Donostia, "Donosti" sin la "a" final está mal dicho, no es euskara sino latín y significa "puerta del cielo". Este fuero marítimo es anterior al de "Llibre del Consular del Mar y Orden" de 1258 de Barcelona y contemporáneo al famoso de Rol de Oloron inglés de 1152. San Sebastián será en esta época el principal puerto nabarro y del litoral. Por tanto el fuero de San Sebastián cuenta con las leyes marítimas más antiguas de Europa. Siglos después se convertiría en la capital de Gipuzkoa, arrebatando este puesto a Tolosa que lo tuvo primero entre 1841 y 1854.
Durango (1150), Pasajes, Hondarrabia, Tudela, Tafalla, Laguardia, San Vicente de la Sonsierra y muchas villas más también reciben su fuero. La mayoría de los fueros de las villas se basan en el fuero dado a los francos de Jaca de 1063, por el rey nabarro Sancho Ramiro, y en el también nabarro de Logroño de 1095. El de Estella, base de muchos otros, viene del de Jaca.

Sancho el Sabio usa por primera vez el término "Reino de Nabarra" frente a "Reino de Pamplona" anterior, que sólo hacía referencia al principal centro del reino, frente a "Nabarra" que abarcaba todas las tierras del mismo.
Antes de esta época se llamaba nabarros a los naturales del Reino de Pamplona que hablan vasco, para finalmente en 1162, con Sancho el Sabio llamar a todo el territorio Nabarra y nabarros a todos sus habitantes (sepan o no euskara), tal y como recogen Jimeno Jurio, Yaguas y Miranda o Ricardo Cierbide. Como muestra un botón: Benjamín de Tudela en su libro de viajes (Ver apartado 14, "Algunos Vascos con nombre" de éste trabajo) dice en el año 1170, que él es de Tudela, País de Nabarra.

En 1167 este rey sabio, el obispo de Pamplona y el conde Bela, en el monasterio de Aralar, dejan escrito en un documento que el euskara (lingua nabarrorum) es el idioma de los nabarros, es decir, del Reino de Nabarra. Pactan sobre la hacienda de Arimeria firmando: "Erit autem talis differncia inter Orti Lehoarriz et Açeari Umea et successores eorum, quod Orti Lehoarriz faciet tu lingua Nabarrorum dicatur unamaizter et Açceari Umea faciet buruçzagui, quem voluerit" (Goñi Gaztambide, Colección Diplomática de la Catedral de Pamplona, 1997 Tomo I, Doc 305, pág. 269).

Empieza su reinado teniendo que rendir vasallaje al rey de Castilla con cuya hija Doña Sancha de Castilla se casa, pero mantiene su independencia, y finalmente consigue evitar la humillación del vasallaje.
Tendrá también al clero papal en su contra que no le reconocen como rey sino como duque como queda dicho. El Papa quiere un reino fuerte en la península que luche contra el musulmán, desde ésta época el Papa se decanta por Castilla y esto tendrá su importancia en la pérdida del reino nabarro como luego se verá.
Es época de prosperidad con este rey sabio que es buen administrador.

Impulsó el Camino de Santiago, aunque la "oficialidad" del mismo se la dio ya Sancho III el Mayor. En el siglo IX un eremita, tras fuerte ayuno y penitencia, de nombre Pelagio, juró haber visto una noche una lluvia de estrellas, el obispo de Iria Flavia, Teodomiro, proclamó que en aquel lugar estaba enterrado el apóstol Santiago. Al rey de Asturias, Alfonso II el Castro, necesitado como estaba ante la amenaza del Islam, le vino el asunto como "caído del cielo", desde entonces el goteo de peregrinos era incesante y su número iba en aumento. En 1073 se empezó a construir la Catedral y que se concluyó en 1128.

El Camino de Santiago desarrollará el comercio y el rey dará cartas de creación de ciudades de nueva planta para ser pobladas por francos (llamados así por las franquicias, o exenciones fiscales que recibían) o para que éstos formen "burgos", barrios en realidad (de ahí viene el término "burgués"), en las ciudades y conseguir así impuestos, desarrollar el comercio, el cambismo de monedas y la artesanía, lo que convertía a estos francos en personas influyentes (los nabarros tenían prohibido estas actividades, así como el dar alojamiento a peregrinos jacobeos). Estos francos, que venían mayoritariamente de Occitania (sur de Francia, incluida Gascuña), mantendrán sus costumbres e idioma (el occitano, que luego perderán por el romance nabarro) diferenciándose del resto de la población durante al menos trescientos años, y con todo ello se crearán auténticas guerras civiles.

Estas repoblaciones sirvieron de ejemplo a las que en el siglo XII se realizarían en Huesca, Zaragoza o Tudela, al ser reconquistadas a los musulmanes, pero en estos lugares los francos se mezclan rápidamente con los lugareños. Son los monjes benedictinos los que lo controlan todo, jalonando el Camino con monasterios y hospitales para el más de millón de personas que anualmente lo recorrían. Por Nabarra el principal camino entra por Roncesvalles, pasa primero por Garazi (San Juan de Pie de Puerto), Monasterio de Leire, donde haría uno con el otro camino que entraba por Jaca (ahora dentro del reino independiente de Aragón, al principio nabarro), Pamplona, Monasterio de Iratxe (Estella), Puente la Reina (Gares), San Millán de la Cogolla, Monasterio de Albelda, Logroño y Santa María de Nájera; es decir, los principales centros religiosos del reino. En otros territorios los puntos más importantes eran Burgos, León y Astorga. El Camino de Santiago sigue la llamada "vía Aquitana", o lo que es lo mismo, la calzada Burdeos-Astorga, pero luego se desviará para pasar por los principales monasterios del reino mencionados.

Entre los viajeros estuvo el monje francés Aymeric Picaud (siglo XII) que describe en su "Codex Calistinus" los pueblos que jalonan el Camino de Santiago entre ellos los vascos, dejándonos en muy mal lugar. Como elementos que nos puedan interesar están los siguientes: vascos (de Baiona a los Pirineos) y nabarros (todos los vascos peninsulares, como no podía ser de otra forma), aunque los diferencia, dice que vascos y "nabarros" son muy parecidos, iguales en forma de vestir, costumbre e idioma, "sólo que éstos de piel más clara", seguramente porque en la península trata más con los de la llanada Nabarra o Alavesa, donde hace más sol y discurre el Camino; "el vasco" empieza a hablarse al llegar a Baiona. Dice Aymeric que los nabarros adoran a Dios al que llaman Urci (Urtzi), y más detalles curiosos para el quiera leerlo. Como muestra un botón: "éste es un pueblo bárbaro, repleto de maldad, negro de color, abominable a la vista, malo, perverso, pérfido, carente de toda lealtad y corrompido, licencioso, dado a la embriaguez, instruido en toda clase de violencias, feroz y selvático, malvado y réprobo, impío y de duras entrañas, despiadado y camorrista, aventajado en todos los vicios e iniquidades, semejante a los getas y sarracenos en su malicia, enemigo de nuestro pueblo galo en todo". La última frase parece la clave de este "cariñoso" texto.

Todo cambia en 1158, la zona oriental del territorio nabarro ya habían caído en manos castellanas mediante conquista por Sancho III de Castilla, hijo de Alfonso VII (parte de La Bureba y de La Rioja). Alfonso VIII, hijo a su vez de Sancho III de Castilla y Blanca de Nabarra, conquista el resto de la Bureba y La Rioja que no habían conquistado los castellanos. Sancho vuelve a recuperar gran parte de lo perdido y en 1167 se firma el tratado de Fitero. Queda fuera de Nabarra una franja de terreno pequeña de la Bureba, otra parte de Castilla Vetula de lo que hoy es Cantabria y parte de La Rioja (Logroño resiste), es decir, la zona que limita con Castilla. Alfonso VIII vuelve a la carga, empieza la invasión de la Nabarra marítima (vascongadas) el 18 de septiembre de 1173 aprovechando la muerte del conde Don Bela Ladrón de Gebara.

Sancho el Sabio le hace frente y propone un pacto a Alfonso VIII, el sometimiento de la disputa al rey de Inglaterra. Alfonso acepta, el laudo arbitral es de 1177. Sancho el Sabio pide ante el rey inglés la devolución de todos los territorios recién usurpados y las plazas tomadas tras el asesinato de Sancho García el de Nájera y Ramírez el de Peñalén, asesinados por los castellanos y conspiradores, y las usurpadas a García Ramírez el Restaurador por Alfonso VI y VII respectivamente, pues han pertenecido siempre al reino y cuyos naturales han expresado su fidelidad al rey de Nabarra. Alfonso VIII dice tener derecho a esos territorios por ser descendiente de Alfonso VI, conquistador de Toledo (dato de mucho peso histórico, con ello quería hacer ver que era el supuesto sucesor del reino visigótico y principal luchador contra el califato de Córdoba, pero que no venía al caso, pues estas tierras no lo fueron de ese reino ni del califato), y además descendiente de Sancho III el Mayor; al asesinar a Ramírez el de Peñalén, la línea directa de descendientes a la corona Nabarra, quedó manchada de sangre, y la línea aragonesa era bastarda, con lo que él se consideraba con derecho sobre el reino.

El Laudo tira por el camino del medio, dictamina que se devuelvan las tierras a Nabarra usurpadas después de la muerte en 1158 de Sancho III de Castilla, lo que supone en la práctica la pérdida de parte de La Rioja y la Bureba. A cambio se le restaura la Nabarra marítima y se le indemniza con 30.000 maravedíes durante 10 años (seguramente por la pérdida de esos territorios, pero no se dice). Ambos reyes firman el auto así como 15 obispos, el rey inglés y 6 nobles ingleses; muchas plazas acordadas cambian de manos y Nabarra no rinde vasallaje a Castilla. Este laudo vuelve a demostrar la territorialidad Nabarra de las hoy provincias vascongadas, La Rioja, Castilla Vetula y la Bureba, reconocidas aquí internacionalmente.

Mientras, en Iparralde, una hija de Sancho VI el Sabio, Berenguela, se casó con Ricardo Corazón de León (hijo de Alienor de Aquitania y Enrique II) y será reina de Inglaterra, con lo que Aquitania (Iparralde incluido) sigue en manos inglesas, aunque devuelven Baja Nabarra en 1194, que pasa a ser la sexta merindad Nabarra, ya para siempre. Aquitania, con el nombre de Gascuña, era inglesa desde 1154 (Lapurdi y su vizconde nabarro caen en 1179), cuando Alienor de Aquitania se casó con el rey inglés Enrique II, como ya se ha comentado, y tras una fuerte lucha que duró hasta 10 años, como en el caso de la toma de Baiona. El caso es que, en 1191, durante la Tercera Cruzada, cuando el rey inglés Ricardo Corazón de León por una terrible tempestad arriba a Chipre camino de Jerusalén, se encuentra en la isla mediterránea con los cruzados vascos y se enamora de la mencionada infanta Berenguela, con la que se casa en la isla chipriota. Berenguela nunca pisará Inglaterra pues su marido murió en 1199 y cedería todos sus derechos a favor del hermano de Ricardo, Juan Sin Tierra.

Se da durante todo el siglo XIII una situación de inestabilidad en la zona aquitana (nombre geográfico donde está incluído Baskonia o Gascuña) entre Nabarra e Inglaterra, con un período de guerra al menos entre 1240 y 1249, cuando se firma la paz entre ambos países. Gascuña será Inglesa hasta el final de la guerra de los 100 años en 1446, pero Lapurdi y Zuberoa rinden vasallaje tanto a Inglaterra como a Nabarra hasta el final. Toda la administración y cargos de importancia seguirán en manos de familias vascas como los Amezkoa o luego los nabarros Beamount. Inglaterra llama a una parte Baskonia también Guyena (norte costero).
Los marinos vascos ya navegaban por todo el mundo conocido como lo demuestran diferentes libros comerciales de Brujas de 1200 y los barcos en el puerto egipcio de Alejandría descritos por Benjamín de Tudela en el 1170.
Sancho VII el Fuerte (1194-1234)

Sancho VII el Fuerte, hijo del anterior y de Sancha de Castilla, 16º rey de Nabarra, manda construir la Colegiata de Roncesvalles donde será enterrado. Este rey mide más de 220 cm de altura. Su hermana Blanca de Nabarra estaba casada con el rey de Castilla y primo suyo, Alfonso VIII. Sancho el Fuerte había pedido que cuidara sus tierras a Ricardo Corazón de León en su ausencia (su cuñado y duque de Gascuña), por los lazos familiares que les unían, pues eran primos y cuñados.

Sancho el Fuerte era un rey guerrero, en una de sus correrías por territorios musulmanes, se enamora según la leyenda (falsa a todas luce) de la princesa del califato de Córdoba la musulmana Zoraida que estaba en Marruecos. El Papa Celestino III ya había excomulgado a Sancho (después lo haría Inocencio III) por sus buenas relaciones con los musulmanes (para defenderese de Castilla) y la acogida de judíos en nuevos núcleos de población, aunque también por no querer entregar las plazas de San Juan de Pie de Puerto (Garazi) y Rocabruna a Ricardo Corazón de León que las reclamaba como parte de la dote de su esposa. La excomunión dejaba, para la entonces poderosa Roma, abierta la conquista de Nabarra a un mejor rey católico, una vez más.

Llegan noticias desde el Califato de Córdoba de que Sancho ha muerto mientras guerreaba en el norte de África con el rey de Tremeze, Miramolín, contra el rey de Túnez y tras una larga enfermedad. Aprovechando la ausencia de las tropas de Sancho y la supuesta muerte del rey nabarro que no poseía descendencia masculina legítima, en 1198, con la ayuda de los aragoneses al mando de Pedro II de Aragón (que atacan por Aibar, Sangüesa, Ronkal y Burgui, zona limítrofe a su reino) y la del despechado Diego López de Haro II (con algunos Señores feudales descontentos por su pérdida de poder ante las villas francas), entró Alfonso VIII de Castilla con su ejército en tierras vascongadas (la Nabarra marítima), Bureba y La Rioja. Comienza la conquista de la Nabarra oriental, otra vez por las armas, pero son expulsados. El pueblo y la mayoría de las fortalezas vascas (Nabarras) se resisten, el pueblo es fiel al Reino de Nabarra y a su independencia hasta el final.

En el año 1170 Alfonso VIII de Castilla se había casado de nuevo, esta vez con otra Eleonor, hija de Enrique II de Plantagenet y hermana de Ricardo Corazón de León, reyes de Inglaterra. Junto a la excomunión de Sancho VII el Fuerte, Alfonso VIII alegaba que Gascuña formaba parte de la supuesta dote de su esposa, y que para pasar de Castilla a Gascuña se interponía el Reino de Nabarra, cuando Ricardo Corazón de León muriera sin descendencia, como ocurrió en 1199, y Gascuña fuera entonces suya. Alfonso no quiere Gascuña bien defendida por un reino fuerte, su intención es claramente otra y vuelve a atacar esta vez sólo a Nabarra en 1199.
Gasteiz, que era la principal plaza armada de Vascongadas, aguantó el sitio durante 9 meses al mando del militar Martín Ttipia, hasta que el obispo de la ciudad acudió a Córdoba para pedir a Sancho el Fuerte, que sólo había estado enfermo, pero eso no importaba, que permitiera la rendición de la ciudad para salvar así a sus habitantes. Era el año 1200. El rey accedió y con ello cae toda Alaba. Gipuzkoa, con el grueso de la tropa con Sancho el Fuerte, corre su misma suerte y la tenencia de San Sebastián pese a su denodada defensa por su tenente Juan Bidaurre. Caen también los valles pireniacos del Baztan, así como Miranda de Arga; Alfonso VIII quiere toda la Nabarra, es evidente.
En la lucha para conquistar Nabarra, Trebiño y su castillo se le resistió 4 años y finalmente sólo lo consigue mediante trueque por la fortaleza de Inzura en las Ameskoas. El Señorío de Trebiño fue fundado en el siglo XI por los reyes de Nabarra, y Sancho el Sabio le da la carta de villa en el 1151, siendo Sancho VII el Fuerte el que manda construir el castillo ahora destruido, su nombre anterior era el de Uda. Tras su fuerte resistencia al invasor castellano es desgajado y se crea un condado feudal con él, siendo así castigado con más impuestos y gravámenes. En 1832, cuando se hace la repartición de las provincias, Trebiño queda enclavado en Burgos contra la voluntad de sus habitantes (siendo una cuestión política), que intentarán volver a Araba en 1940 y 1958, con el plebiscito favorable de más del 95% de la ciudadanía y desoído por las autoridades, españolas para entonces.
La Nabarra Marítima era interesante para Castilla por poseer buenos puertos, buenos marinos, ferrones, constructores de barcos, mineros, canteros y paños (Durango) de reconocido prestigio. Pero sobre todo la posibilidad de tener una gran flota naval que Castilla ansiaba y no tenía al no poseer apenas costa y que pronto empezó a construirse, pues Castilla en ésta época apenas poseía salida al mar (el reino de León-Asturias se lo impedía).

Sancho el Fuerte vuelve y reclama sus territorios, el rey de Castilla, Alfonso VIII se niega, Pedro II de Aragón sí se retira de las que él conquistó, casándose con una hermana del rey nabarro. Sancho trata de conseguir una alianza con los almohades musulmanes sin éxito.

En el 1200 vascongadas pasan a la órbita castellana y sus fortificaciones son destruidas por miedo a un levantamiento. Conservan sus leyes Nabarras (Fueros), diferentes en muchos aspectos a las castellanas (como veremos), tienen también un idioma diferente al resto del reino Castellano y nada que ver en cultura. Castilla introducirá siempre que puede administradores castellanos y tratará después de extender el idioma del conquistador así como sus propias leyes, como es normal y habitual por otro lado.
Irun y Hondarribia-Fuenterravía siempre fueron Nabarra y no Gipuzkoa (incluso el dialecto que se habla es el nabarro, lo mismo que el del resto del valle: Oiartzun, Lezo, Pasajes y Renteria); de hecho intentan integrarse en Nabarra de 1638 a 1655, en 1702 y lo logran entre 1805 a 1814, tras un estudio de los continuos litigios que se producían en la zona y un informe que llevó a dictar una Célula Real en tal sentido. En el mismo informe, se recomienda crear un pueblo con los barrios de San Juan (Hondarrabia) y el de San Pedro (Donostia), de donde nació el pueblo de Pasajes actual. Vuelven a intentar integrarse en Nabarra por última vez en 1936.
Baiona será el nuevo puerto nabarro desde entonces, alternando a pesar de todo, con Hondarrabia. Alfonso VIII ataca también Lapurdi en 1205 pero no puede tomar Baiona con lo que abandona la provincia.

En su testamento de 1204, cuando se cree enfermo de muerte, Alfonso VIII promete devolver las tierras conquistadas (término que el mismo rey usa) a Nabarra injustamente, pero tras recuperarse no lo hace, y los sucesivos reyes nabarros siempre reclamarán estas tierras como propias. Cuando muere, ya sí, Alfonso VIII, Sancho el Fuerte vuelve a reclamar las tierras usurpadas a su heredero Fernando III el Santo, éste, que no lo era tanto, promete pero tampoco da. Fernando III hizo prometer a su hijo, en 1234, la devolución de las tierras Nabarras marítimas a Teobaldo I, rey de Nabarra, pero éste tampoco cumplió su promesa.
Castilla había incorporado en 1230 el reino de León del que nació, Asturias y también Galicia. A Galicia, los Reyes Católicos, suprimirán, ya en siglo XV, toda independencia, integrándola como un territorio más de Castilla.
El Señor de Bizkaia, de la familia López de Haro (serán definitivamente Señores de Bizkaia entre el año 1200 y 1379), es restituida en esas tierras, dominando también Alaba y Gipuzkoa. Los Gebara, los anteriores Señores, se quedarán con el Señorío de Gebara (Alaba) y el condado de Oñati (Gipuzkoa).

Recibe además el nuevo Señor de Bizkaia (que se convertirá en lo sucesivo en el noble de más alta categoría de Castilla) del rey castellano por su ayuda en la Navas de Tolosa, las Encartaciones (tribu autrigona y no caristia como el resto de Bizkaia) y el Duranguesado que eran independientes, pasando ahora por primera vez a órbita castellana, creando así la actual Bizkaia en 1212 que regentará Don Diego López de Haro II. Orduña no se incorpora hasta 1284 al mayorazgo de los López de Haro y al Señorío en 1480. El valle de Orozko pertenece a los Ayala hasta quedar enclavado en Bizkaia en 1785; antes, en 1399 lo había hecho Balmaseda (hasta entonces perteneciente al valle de Mena, Balmaseda adquiere rango de villa en 1199 pero fue fundada en el 735) y Lanestosa en 1287. Villaverde de Trucios queda fuera pese a ser reclamada insistentemente por el Señorío. También es parte del Señorío una zona de la actual Cantabria, municipios como los de Castro Urdiales, Colindres o Limpias. Castro Urdiales perteneció a Bizkaia hasta 1476 con asiento en Juntas, y tratará volver a entrar en el Señorío hasta el siglo XVIII, pero Bilbao veía en él a un posible competidor y se negó constantemente. A pesar de ello, el 10 de marzo de 1799, la hoy población cántabra, fue admitada por la Junta de Merindades de Bizkaia.

Finalmente, Alaba se independiza de Bizkaia y tendrá sus propios condes de nuevo, al igual que Gipuzkoa que se terminará de constituir en el siglo XV tal y como la conocemos hoy en día. Castilla querrá imponer las "hermandades" células administrativas castellanas en ellos con diferente repercusión. La Cofradía de Arriaga tiene vida propia y Señor propio: con una configuración política de cierta independencia o peculiaridad parecida a la del Baztan, Ameskoas, Ronkal o Salazar.
El Señor de Bizkaia es vasallo del de Castilla como lo es el Señor de la Cofradía de Arriaga, pero son, autónomos de Castilla.
Bizkaia no pasará a ser parte de ésta hasta 1379. El Señor de Bizkaia era Tello, al morir sin descendencia deja el Señorío a la esposa de su hermano, el rey de Castilla Enrique II Trastamara; se trata de Juana Manuela, que a su vez era nieta de la familia Haro, y a la que correspondía el Señorío por no haber heredero más cercano. Juana Manuela se lo pasa a su hijo Juan II. Éste, al morir su padre, también hereda Castilla. Su paso definitivo al reino castellano es cuestión de herencias, aunque ya formaba parte del mismo desde los hechos relatados en 1200. Objetivamente Castilla pasa a propiedad del Señor de Bizkaia, pero el Señor de Bizkaia es vasallo del de Castilla, título superior.

La Cofradía de Arriaga (Tierras de Ayala, Alaba) nombró como su Señor al rey castellano en 1332, quedando por tanto dentro del reino de Castilla a cambio de mantener los nobles algunos privilegios y ante el empuje de las villas de Vitoria-Gasteiz y de Salvatierra-Agurain.

La Rioja Alavesa de hoy, entonces conocida como la Sonsierra, cuya capital en l Guarda de Nabarra, seguirá en Nabarra, enclavada dentro del merindad de Estella, hasta 1460, que le es arrebatada.

Es importante resaltar, aunque luego lo desarrollaremos mejor, que contra lo que luego erróneamente sostendrán Larramendi o Arana, las actuales provincias de la Nabarra occidental, nunca fueron un Estado independiente por sí mismas y las luchas intestinas entre banderizos no comenzaron por su independecia, sino por volver al reino de Nabarra, su Estado natural. Sólo tras la conquista castellana se forman como organismos políticos autónomos, aunque vasallos de Castilla.

Sancho VII el Fuerte también tomó parte en la batalla de Las Navas de Tolosa (1212, Jaén) contra los musulmanes junto con los demás reyes cristianos de la península y contra su amigo el musulmán Miramolín.

Se cree que las cadenas del escudo de Nabarra fueron tomadas de las que asentaban en tierra la jaima del caudillo musulmán al que vencieron, Mohamed Aben Yacub (Miramamolín), pero ya aparecen en las dos "Biblias de Pamplona" de 1197, Biblias ilustradas para su mayor comprensión mandadas a hacer por Sancho el Fuerte (la más importantes Biblias y libros ilustrados de la Edad Media, según los expertos), también aparecen las cadenas en una figura de la iglesia San Miguel de Estella del siglo XII y en la Catedral de Charters (1164, al este de Tolouse, Francia), anteriores a esa época y aunque pueden no ser todavía símbolos heráldicos, las cadenas no aparecen como en escudo nabarro hasta pleno siglo XVI tras la conquista. En el centro de las cadenas del escudo de Nabarra aparece una esmeralda, robada también a Miramamolín; las cadenas y la esmeralda se pueden contemplar en el museo de Orrega (Roncesvalles). El águila negra pirenaica (Arrano Beltza) es el euscudo de última familia real pirenaica.
Antes de partir a Las Navas de Tolosa Sancho el Fuerte logra volver a ser admitido por la Iglesia y hace prometer al Papa Celestino III, interesado en la lucha contra los musulmanes almohades de este gran guerrero, la devolución de las tierras usurpadas por Castilla, por su puesto luego le da largas. Es curioso que los gamboinos, en teoría vasallos del rey castellano, luchan en Las Navas de Tolosa junto al rey nabarro junto a muchos nobles gascones que todavía se alzarán con Nabarra por la libertad de Gascuña.
La familia Champagne (1234-1274)

Sancho el Fuerte muere sin sucesión, su único hijo, Fernando, murió antes que él. Sancho VII es enterrado en la catedral de Tudela y después sus restos son trasladados a Roncesvalles donde descasan hasta hoy. Deja su reino a su sobrino Teobaldo I de Champagne el Trovador (1234-1253) (apodado así por sus cualidades artísticas), por "recomendación" de las Cortes de Nabarra; desaparece la casa pirenaica-vasca y aparecen distintos sucesores franceses.

Además de la familia mencionada serán reyes nabarros las también familias francesas de: Evreux, Foix, Albert o Labrit y Casa Francia. Nabarra se alía con Francia para no ser tragada por Castilla o Aragón, con los que mantendrá numerosas luchas; Sancho el Fuerte representa a Nabarra como un hueso roído por dos perros, en referencia a Aragón y Castilla. Todas estas familias son Señores feudales de Francia, como por otra parte también lo eran en esta época los borbones, que hoy gobiernan en España y que gobernaron también en el reino de Nabarra (en Baja Nabarra) y Francia como iremos relatando.

Lapurdi y Zuberoa (también el Bearn) mantienen doble vasallaje a Gascuña (inglesa) y a Nabarra, con un período de guerra entre 1240 y 1249, en el que Teobaldo llega hasta Baiona a la que sitia pero no logra entrar. Los "Jauntxos" (Señores feudales) labortanos estaban divididos entre Nabarra e Inglaterra según sus intereses económicos. Los de Zuberoa solicitan la ayuda de los reyes nabarros constantemente en sus luchas intestinas de banderizos y pagan al soberano nabarro los impuestos hasta caer el castillo nabarro de Mauleón (capital de Zuberoa) en manos del francés Gastón de Foix en 1446.

A Teobaldo I le sucede Teobaldo II (1253-70), el cual no conoce los Fueros, de hecho sólo fue cinco veces a Nabarra, por lo que los manda escribir a 10 ricos-hombres, 20 caballeros, 10 representantes reales y al obispo de Pamplona. El texto definitivo del Fuero General se redacta en 1266 aunque parece que ya habría escrito uno anterior en época de Sancho VI el Sabio.
Teobaldo II se alía con Aragón y se casa con Isabel, hija de San Luis, rey de Francia, esto tendrá vital importancia en la historia de Nabarra como se verá. Los reyes de Nabarra se emparientan con los franceses, un nuevo Reino aspira a la pequeña Nabarra.
Teobaldo I y II, así como después Enrique I el Gordo (1270-74), hermano del anterior, pidieron se restituyera las tierras conquistadas al reino de Nabarra por Castilla, pero ésta no accedió. En el pacto de 1256 entre Alfonso X el Sabio de Castilla y Teobaldo II, el primero devuelve oficialmente desde San Sebastián a Hondarrabia (del río Oria al Bidasoa, es decir la Gipuzkoa actual de dialecto nabarro), pero no es así en la práctica.

Los dos Teobaldos participan en las Cruzadas en "Tierra Santa". Hubo 3 reyes Champagne reinando en Nabarra, pero el último muere sin descendencia masculina.

La Casa de Francia (1274-1350)

A la muerte de Enrique I queda como heredera su hija Juana I (1274-1305), a la sazón menor de edad. Aun así los reyes de Castilla y Aragón quieren desposarla. La reina madre, Blanca, teme una conquista de esos reinos y pide ayuda al rey de Francia, Felipe el Atrevido, del que los Teobaldos eran parientes y vasallos en sus tierras francesas. La nobleza rechaza al rey francés pues no confía que respete los Fueros. Felipe manda un ejército que se impone en la parte vieja de Pamplona, conocida como la Navarrería. Existía también en la parte vieja el San Cernín, donde se asentaba el burgo franco de la ciudad fundado por Alfonso I el Batallador en 1129, manifiestamente enfrentados a la Navarrería de gente vasca, y que ayudan al rey francés; aunque ya en éste época también hay vascos que viven en el burgo de San Cernín, con restricciones en el uso de la lengua, derechos jurídicos y de vecindad, de ejercer profesión etc.

Juana I se casará después con Felipe I el Hermoso, hijo del rey Felipe el Atrevido de Francia, que gobernará Nabarra.
Entra la Casa de Francia a gobernar por tanto con Felipe el Atrevido ante la minoría de edad de Juana I. Efectivamente, como los nobles temían, no jura los Fueros e impone gobernante. La alta nobleza se une en "La Junta de Infanzones de Obanos" junto con los representantes de las villas y se produce la lucha. La Junta de Infanzones nace con la entronación de los reyes franceses en el siglo XIII para la defensa del interés colectivo de Nabarra, cercenando así el poder del monarca. Se llega aun acuerdo con el rey francés.
Felipe I el Hermoso sucede a su padre, será rey de Francia y de Nabarra. Intentará pactar con Aragón y su rey Jaime II la reconquista de las tierras perdidas en 1200, pero Aragón no acepta.

Luego vendrá Luis I el Terco o Hutín (Luis X de Francia, 1305-1316, hijo de Felipe el Hermoso y Juana I), juró los Fueros y no volvió a pisar tierra Nabarras; después vinieron Juan I el Póstumo (1316), hijo del anterior que sólo vivió 5 días, y Felipe II el Largo (1316-20) (hermano de Luis I). Este muere de nuevo sin descendencia. Esta nueva crisis dinástica en Francia hace que Carlos I el Calvo (1320-1328) sea el nuevo rey; se trata de otro hermano de Luis I, que hacía el 25º rey de Nabarra y sólo el 4º de Francia. No juró los Fueros por lo que no fue admitido por el pueblo que se alzó en armas a su muerte, sin dejar de nuevo descendencia, para elegir sucesor.

En estos años, se produce una lucha constante con Castilla por las tierras conquistadas por Alfonso VIII, la continuación de la lucha dinástica con Aragón y una lucha dinástica por la independencia de la corona de Nabarra de la francesa; son años negros.
Como hemos dicho los nabarros se aprovechan de la crisis dinástica francesa a la muerte de Carlos I el Calvo y piden la legitimidad de la corona Nabarra para Juana II (1328-1349), hija de Luis I el Terco o Hutín. Juana II se casó con Felipe de Evreux, con el que tendrá a Carlos II de Nabarra y otros siete hijos e hijas más.

El candidato a la corona de Castilla Alfonso de Cerda, promete la devolución de la Nabarra marítima y reconoce en un escrito la navarridad de esas tierras; a cambio pide la ayuda de Juana II, pero, finalmente, no consigue la corona castellana.
Nabarra vuelve a conseguir la libertad dinástica de la corona francesa. Con ella una nueva dinastía llega a Nabarra, ésta también francesa, los Evreux en 1350, tras jurar, éstos sí, los Fueros.

En estos años, en 1321, tiene lugar la Batalla de Beotibar: la nueva frontera entre gipuzkoanos y los vascos del reino de Nabarra no queda bien definida pues es sobre tierra comunales y crea bandidaje, robo de ganado y demás escaramuzas a ambos lados; los gipuzkoanos deciden tomar el castillo de Gorriti de donde partían las escaramuzas Nabarras, el gobernador de Nabarra recupera la fortaleza y quema Berastegi (Gipuzkoa), pero los banderizos Oñacinos plantan cara a la expedición Nabarra a la que derrotan en Beotibar. Las luchas de banderizos por las diferentes opciones dinásticas están en su máximo apogeo, luego veremos qué son estas luchas de banderizos.
Los Evreux (1350-1479)
El primer Evreux fue Carlos II (Francia 1332-Pamplona 1387) que reclama la Nabarra Occidental y La Rioja y llega a ocuparlas salvo Bizkaia (hasta Logroño) durante 5 años (1368-73) con el beneplácito del Papa y del pueblo. El hecho fue que en enero de 1367 se pactó en Libourne que Carlos II y el príncipe de Gales defenderían a Pedro I el Cruel de Castilla, contra su hermanastro por parte de padre y aspirante a la corona de Castilla, el hijo bastardo de Alfonso XI de Castilla, Enrique II, apodado de Trastamara (condado dado por su padre). A cambio, Pedro I prometió la devolución de Alaba, Gipuzkoa y La Rioja a Nabarra; Bizkaia fue prometida al príncipe de Gales y conde de Gascuña. Enrique II, aliado con Aragón, se hizo finalmente y tras fuerte lucha, con la corona castellana. Se marca el camino para la aparición de los Trastamara más famosos de la historia, Isabel y Fernando el Católico.
Carlos II (al que algún historiador perjudicado por sus decisiones llamó “el Malo”) quiso casar a Carlos III el Noble (Nantes 1361-Olite 1425), su hijo y de Juana de Francia (hija a su vez del rey de Francia), con la hija de los reyes de Castilla para asentar su poder sobre las tierras recuperadas. Pero éstos no acceden, y a pesar de la línea defensiva de castillos que preparó Carlos II, no pudo mantener las tierras recuperadas con el beneplácito del pueblo, volviendo éstas a ser conquistadas por las armas por Enrique II de Castilla.

Los años 1346 y 1348 fueron años de gran hambruna y pestes agravadas por las guerras, con una incidencia en la población de ciudades como Pamplona y Sangüesa del 60%. Se dieron revueltas campesinas contra la fiscalidad excesiva de Carlos II el Malo.
El hermano de Carlos II, Luis de Beaumont, estaba casado con Juana, hija del rey de Sicilia, que aportaba como dote el ducado de Durazzo (hoy Durrësi, a 30 kilómetros de Tirana en la costa de Albania). Pero los nativos albaneses rechazaron a este noble lejano. Luis, con una tropa Nabarra que nunca había salido de su país, enfiló las costas del mar Egeo, llegaron Albania y tomaron Durazzo, se trata de la conocida como "Conquista de Albania". En estas murió Luis de Beaumount, y las tropas se dividieron en dos, una parte de ellas con Laxaga al mando, volvieron a Nabarra conquistando de camino la isla de Corfú, y, el resto de la tropa, con el labortano Urtubia al mando, invadió Atenas, Tebas y Peloponeso, donde permanecieron hasta 1402.

Carlos III el Noble, rey menos belicoso que el anterior, impulsa una mejora en la administración del reino que logra afianzarse de nuevo con este rey. Carlos III vivirá en el castillo residencial de Olite, que manda construir junto al más defensivo anterior de los Teobaldo (siglo XIII), también manda edificar el de Tafalla y reedifica la Catedral de Pamplona. Se casará con una infanta aragonesa, con lo que se da por zanjada la guerra con Aragón.

Tras la muerte de Carlos III el Noble, su hija, Blanca, reina de Sicilia, es nombrada nueva reina tras la muerte de sus dos hermanos mayores, será Blanca I de Nabarra (1425-42), es la primera Blanca en gobernar.

Blanca I se casará con Juan II Trastamara de Aragón (1398-1479), con el que tendrá a Carlos IV (1441-61), Príncipe de Viana. El Principado de Viana lo había creado Carlos III el Noble en 1423 para su nieto Carlos IV con las tierras de Laguardia (Alaba), San Vicente de la Sonsierra (La Rioja), Bernedo (Alaba), Viana, Agilar, Uxanabilla, Meanuri, San Pedro, Zabredo, Corella, Azkoien y Centronigo; principado no separable de Nabarra y que pertenecerá al heredero a la corona Nabarra.

Juan II de Aragón ejercerá como rey consorte, pero tras la muerte de su mujer pretende seguir gobernando ante la minoría de edad de su hijo Carlos IV de Nabarra. Juan, con la ayuda de la familia banderiza de los agramonteses (familias de terratenientes originarios de Baja Nabarra unidas por lazos de sangre desde el siglo XIII) lucha contra su hijo y los beamonteses (hijos bastardos reales), por creerse él con más derecho sobre ese título. Los Evreux habían creado grandes señoríos hereditarios dentro de Nabarra enajenando el patrimonio público para dárselo a sus hijos bastardos, éstos se aprovecharán de su poder para guerrear por las tierras de sus hermanos. Beamount es un condado familiar de los Evreux en Normandía, esta rama nace con María de Lizarazu y Luis Beamount, el mencionado hermano de Carlos II el Malo; además poseían numerosas tierras en Nabarra en la zona de Uxue. Un nieto de ellos, el también Luis de Beamount, es condestable de Nabarra (máxima autoridad militar, título creado ex profeso por Carlos II para su hermano) y se casa con la hija bastarda de Carlos III el noble, adquiriendo el título de conde de Lerín, que jugará un papel clave en la historia de Nabarra como se verá.

Se crea una guerra civil entre partidarios del padre, Juan II de Aragón, y del hijo (apoyado por Castilla) Carlos IV, que gana momentáneamente el padre tras su victoria en Aibar. Juan II, tras mandar destituir a su hijo, deshereda también a su segunda hija Blanca III (nombrada reina por la nobleza Nabarra y que apenas gobernará) y finalmente hace reina a su tercera hija, Leonor I (1420-1479), pero en verdad sigue mandando él. Es importante resaltar el papel de los nobles y del pueblo nabarro en su lucha por su independecia contra el rey aragonés. Se crean incluso dos Cortes, una en Estella con los partidarios de Leonor (Beamounteses) y otra en Pamplona con los partidarios de Blanca (los Agramonteses). Blanca es mandada envenenar por su padre tras capturarla y encerrarla, al igual que lo había sido Carlos IV; los partidarios Agramonteses de Blanca se posicionan ahora a favor de su marido, Enrique IV de Castilla.

Es ésta época oscura la que aprovecha Castilla para ocupar militarmente en 1460 Laguardia y La Rioja alavesa.
Juan II se casó en segundas nupcias con Juana Enríquez hija del almirante de Castilla, a la que nombrará contra la voluntad de los nabarros, gobernadora de Nabarra, y con la que tendrá un hijo, Fernando, luego conocido como el Católico en Castilla y “el Falsario” en Nabarra. Juan quiere la corona de Nabarra para éste.

Fernando no logra su objetivo de momento y se casará finalmente a los 17 años con su primera esposa, Isabel de 18, heredera al reino de Castilla. Su lema era "tanto monta, monta tanto Isabel que Fernando". Son ambos de la misma familia, los Trastamara, parientes bastardos de Alfonso XI de Castilla formada del condado dado por éste a un hijo ilegítimo suyo, Enrique II Trastamara. Debido a su parentesco, la boda no es posible ante los ojos de la Iglesia; el Arzobispo de Toledo falsifica una bula papal (no será la última vez que Fernando recurrirá a este truco como se verá) y los dos novios, que se conocieron 4 días antes de la boda, se casan finalmente.

La Familia Foix (1479-1486)

Leonor apenas si mandó realmente durante 15 días, tras la muerte de su padre y hasta que se produjo la suya propia. Al morir Juan II de Aragón sigue la guerra, que duró 40 años, por la herencia de la corona Nabarra, al no admitirse por los nabarros a Fernando como heredero y sí al infante Francisco I Efebo 1479-83, llamado así por su belleza, de la familia Foix (nieto de Gastón IV de Foix, vizconde de Bearn, y de Leonor I de Nabarra), perdiendo así Enrique IV de Castilla la lucha por la corona Nabarra. De este modo acabó momentáneamente la locura por la sucesión dinástica.

Con la familia Foix, el Reino de Nabarra, el Vizcondado del Bearn y el Ducado de Foix (al norte de Andorra) se unen, con ello Zuberoa y Lapurdi pasan de nuevo a órbita Nabarra. Los Foix son una familia francesa oriunda del sur de ese país, de la zona del Bearn.
Siendo infante, a Francisco I Efebo, los ya Reyes Católicos le quieren casar con su hija Juana la Loca, pero éste muere antes del año de su reinado a los diecisiete años edad. Francisco es asesinado en Sangüesa por un veneno mortal en la boquilla de una flauta que se disponía a tocar.

Doña Catalina de Foix, hermana de Francisco I, se hace con la sucesión en 1494. Antes, a Doña Catalina, los reyes Católicos le habían querido casar con su hijo, Juan, de dos meses, pero el rey de Francia se les adelanta y la casa con Juan de Labrit o Albert en 1486, cuñado del César Borgia (hijo del Papa), que ahora será el nuevo rey de Nabarra hasta su muerte en 1516.

La Familia Albert o Labrit (1486-1620)

A la muerte de Isabel la Católica en 1504, Fernando se casa con Germania, pariente de los reyes nabarros, con la pretensión de acceder así a la corona Nabarra de nuevo. Pero Germania era estéril y no le da el hijo, la excusa para conquistar Nabarra, que Fernando deseaba. Entonces Fernando mira al lado de los ya mencionados beamonteses que encabeza otro conde de Lerín (hijo de otra hija de Juan II de Aragón), al que promete ayuda en su lucha intestina contra los agramonteses. Juan de Albert destierra al conde de Lerín por conspirador e indeseable. Fernando dice aplaudir la decisión y se compromete con su tropa a hacer cumplir el destierro para lo que pide a cambio villas y castillos fronterizos. Cuando el conde de Lerín llega a encontrarse con Fernando éste lo abraza y le hace dueño de inmensos territorios a cambio de su ayuda para conquistar Nabarra.

Fernando se alía con Inglaterra donde gobernaba Enrique VIII. Quiere, dice Fernando, ayudar a los ingleses a recuperar la Guyena, que es como lamaban a Gascuña o Aquitania (que los ingleses perdieron tras la guerra de los 100 años contra Francia), para lo que solicita el paso de sus tropas por Nabarra al rey Juan de Albert. Además el papa Julio II había creado una Santa Liga para echar a los "herejes" franceses del norte de Italia y aliados de Nabarra. Juan de Albert deniega el paso a las tropas de Fernando, no le hace falta, Vascongadas y Aragón son más que suficientes para pasar a Aquitania; Juan de Albert no se fía, es lógico tras lo del Conde de Lerín y el manifiesto deseo en el pasado de Fernando de gobernar Nabarra. Curiosamente era la misma excusa que casi cuatro siglos antes había puesto Alfonso VIII para conquistar vascongadas, en ambas ocasiones con el beneplácito de la Iglesia romana como se verá.
Fadrique Álvarez de Toledo, duque de Alba, entra en Nabarra y toma Pamplona en 1512 con ayuda de los beamonteses y el conde de Lerín (a estas alturas cuñado de Fernando y que históricamente representa la figura del traidor), y se olvida de Aquitania; con él van 1.000 soldados de armas, 2.500 caballeros y 6.000 infantes; los ingleses, que habían desembarcado en Pasaia y esperaban a Fernando en Baiona, elevan anclas y se vuelven a su isla, vistas las verdaderas intenciones de Fernando. En la toma de Tudela dirige las tropas aragonesas el arzobispo de Zaragoza, hijo bastardo de Fernando el Católico.

La excusa final para la conquista es la excomunión (Exigit contumacium) emitida por el Papa Julio II al rey de Nabarra por apoyar al hereje rey de Francia Luis XII, esta carta es falsa pues tiene fecha del mismo día de la toma de Pamplona y no había faxes (aunque el Vaticano nunca la ha desmentido), de ahí que en Nabarra Fernando II el Católico sea conocido como Fernando el Falsario. Tras la ocupación del viejo reino el duque de Alba manda un mensaje a Fernando donde dice que la conquista se "ha llevado a cabo para bien de la Iglesia y extirpación de la herejía".

Fernando será rey de Aragón (1479-1516) de Castilla (1474-1504), de Sicilia (1468-1516), de Nápoles (1504-16) y de Nabarra (1512-16). Toda Nabarra, incluida la Baja Nabarra, la sexta merindad, queda en manos castellano-aragonesas, después del primer intento de conquista del reino 500 años antes por Fernando I de Castilla, a la sazón hijo de Sancho III el Mayor de Nabarra.
Fernando Trastamara nació en 1452 en el pueblo de Sos, en el Palacio de Sada, límite entre Nabarra y Aragón, gracias a que su madre, estando casi de parto, salió corriendo de la corte nabarra de Sangüesa (Nabarra) para que su hijo naciera en tierras aragonesas; desde Sos se divisa el territorio de la familia de Javier y el monasterio de Leire, conocido luego como Sos del Rey Católico, de ahí la famosa frase Nabarra de "mecagüen Sos" (del rey Católico), forma de insultar la memoria de este rey nefasto para Nabarra, comparable en este adjetivo a Alfonso VIII o a Julio Cesar.

Juan de Albert promete: "volveré".

En 1513, con ayuda francesa, Juan de Albert toma Garazi (Sant Jean de Pie de Port, como se dice en gascón), que era controlado por las tropas del duque de Alba, y se dirige a Pamplona. El duque de Alba avisado de la toma de Garazi llega antes a Pamplona y se encierra en ella. Juan de Albert no consigue rendir la fortaleza y las tropas de refresco del rey francés Luis XII no llegan, se habían dirigido a la costa temerosas del ataque inglés; las que sí llegan son las nuevas tropas castellanas. Juan de Albert huye, vigías gipuzkoanos persiguen a la retaguardia de Juan de Albert que lleva la artillería pesada en su paso por Belate, le roban los 12 cañones que abandonan los mercenarios alemanes y que aparecían desde entonces en el escudo de Gipuzkoa (hoy eliminados). Gipuzkoa había sido conquista e integrada en Castilla desde hace tres siglos, pese a que siga habiendo partidarios de volver a su Estado original, y obligada a defender su territorio para el rey castellano.

En primavera de 1513 Juan intenta regresar pero Fernando se le adelanta, compra al rey de Francia al que le da la codiciada ciudad de Milán para que no apoye al rey nabarro.En 1515 oficialmente Nabarra pasa a formar parte de Castilla tras un representación teatral en Burgos donde no participa nabarro alguno.

En 1516 muere Fernando el Católico, que acabó por conquista con el Reino de Nabarra y que se había casado con Germana de Foix, hermana de la reina de Nabarra, para tener un nieto que tomara la corona Aragones y Nabarra. Germana, mucho más joven que Fernando, le provocó una apoplejía en el esfuerzo y por el uso de excitantes sexuales.

El nieto de Fernando será el nuevo rey del sur de Nabarra, se trata del belga Carlos V de Alemania, que se autoproclama a su vez Carlos I de España; es el primer rey español, pues Fernando nunca reinó sobre Castilla, que estaba en manos de su hija, Juana la Loca (llamada así por sus problemas mentales), o de su yerno el Alemán Felipe el Hermoso (ambos padres de Carlos) y después en manos del Cardenal Cisneros. Precisamente el Cardenal Cisneros asume la regencia mientras llega el nuevo rey que no conoce Castilla ni su idioma. Este Cardenal ordenó la destrucción de los 116 castillos nabarros y el desmochamiento (bajar la altura) de algunas iglesias usadas como fortalezas y el derribo de los monasterios de Santa Elualia y San Francisco.

Carlos será Carlos I de España, V de Alemania pero no V de Nabarra pues no fue reconocido por sus cortes. gobernará sobre uno de los mayores imperios jamás conocidos en la historia gracias a sus colonias por todo el mundo, será el primer rey español y marcará el declive del Imperio Castellano, que a partir de este rey entrará poco a poco en decadencia.
Carlos promete devolver Nabarra a sus legítimos reyes antes de seis meses; este pacto se firma ante el rey francés en Noyon, previa llegada de Carlos a España por primera vez, pues había nacido en Gante (Bélgica) y criado con su abuelo paterno, el duque alemán Maximiliano I. Carlos no cumple su palabra, lógicamente. Su reinado empieza mal, los comuneros castellanos ven en él a un extranjero y se sublevan.

Juan III de Albert se hace de nuevo con el mando de la legítima corona Nabarra, quiere aprovechar el momento de debilidad castellana con la sublevación comunera, y en 1516 el mismo rey de Francia Francisco I se lo propone y brinda ayuda. Juan se dirige a Pamplona, donde se reuniría con el mariscal nabarro Pedro que con 1.200 nabarros había ido al Ronkal para ir reclutando tropas entre el pueblo que se le une de forma entusiasta. Pero Pedro es derrotado por el también mariscal castellano Villalba sin lograr unirse a las tropas de Juan de Albert. El padre de San Francisco Javier, el Agramontes Juan de Jaso (Doctor en Derecho y Presidente del Real Consejo, por tanto la familia Nabarra más importante de la frontera aragonesa), y dos hermanos suyos huyen a Francia donde muere el padre que no resiste la pérdida de su castillo, del siglo X, que había sido destruido por el ejército castellano-aragonés por orden del Cardenal Cisneros. Javier, el pequeño de todos los hermanos tenía 12 años y se queda con su madre viviendo en las ruinas del castillo. El nombre de Javier sería una deformación de la palabra Etxeberria-Exaberria-Exabier-Xabier.

El euskaldún Enrique II de Albert (1517-55) “el sangüesino” hereda el reino de su padre Juan III, que muere también antes de finalizar ese año 1516 en el Bearn donde había huido, y tras la excomunión de su madre por el Papa. Enrique sigue la lucha, en 1521 pone su tropa en manos del mariscal francés Asparros (Andrés de Foix, señor de Asparros) que toma casi sin resistencia Pamplona, salvo la fortaleza. Ignacio de Loiola es el capitán de la misma (oñacino favorable al rey castellano), es finalmente herido y sólo entonces rinde la fortaleza. Ignacio vuelve a su torre en Loiola, Azpeitia, y se recupera, abandona toda su vida anterior de crápula y soldado, comenzando su peregrinaje a Montserrat y luego a Jerusalén, donde decide crear la Compañía de Jesús.

Asparros conquista ahora Nabarra entera. Pero no se detiene ahí, las órdenes de Francisco I de Francia son hacer uno con los sublevados comuneros castellanos y buscar la ruina de Carlos I, Nabarra ahora es secundaria para el rey francés. Pero a Asparros se le resiste Logroño y en ese ínterin son derrotados los comuneros castellanos. Miles de castellanos vienen ahora a hacer frente a Asparros el cual recula y los espera en la explanada de Noain (Sierra de Erreniega), cerca de Pamplona, sin entrar en la ciudad que lo haría invencible. Los castellanos son el triple que las tropas de Asparros (entre ellos gipuzkoanos reclutados por el rey castellano según los Fueros), Asparros cuenta con: unos 1.000 nabarros y 3.000 bearneses. Asparros tampoco espera a que se les unan las tropas que aún están en Pamplona y las de Tafalla (unos 8.000 hombres más).

La cabezonada le sale cara a Enrique de Albert que ve como su ejército es derrotado en Noain el 30 de junio de 1521 y huye a Francia, Nabarra desaparece como reino.

Los últimos castillos en caer son los Amaiur y Hondarrabia. En Amaiur se refugian los Ollokiegi y desde fueran hostigan a los castellanos los dos hermanos de Javier, Miguel y Juan que habían vuelto para seguir luchando junto con otros 200 nabarros. Al rendirse Amaiur frente a 20.000 castellanos en ese año 1521, es arrasado el castillo hasta sus cimientos (Amaiur será desde entonces símbolo de la libertad Nabarra), los últimos nabarros libres se refugian en la recién tomada, por el hijo del Mariscal Pedro de Nabarra (el también Pedro), Hondarrabia; son unos 1.000, entre ellos Miguel y Juan de Jaso que habían logrado huir de la prisión de Pamplona donde habían sido confinados.

El 30 de junio 1522 las tropas castellanas lograron una importante victoria contra los señores de Urtubia y Semper (labortanos favorables a Nabarra), que conducían a sus hombres desde la Fortaleza de Hondarrabia hasta el alto de Aldabe, donde acampaban las tropas castellanas, al creer que las teas que veían venir desde Oiartzun eran refuerzos y no gente haciéndose pasar por tales acompañados por la oscuridad de la noche; los Señores de Urtubia y Semper huyen y son finalmente derrotados.
El 25 de marzo de 1524, tras una batalla muy desigual, cae Hondarrabia, Miguel y Juan de Jaso y Pedro de Nabarra son amnistiados por Carlos V, pero obligados después a jurarle fidelidad en Burgos, y se van de la fortaleza son sus estandartes y tropa Nabarra (no había tropa francesa en la toma de Hondarrabia).

Aquí acaba la historia de Nabarra como reino independiente. Castilla crea una guarnición militar en el centro de Pamplona, amurallándola fuertemente para controlar el reino; la ocupación militar duró tres siglos. Carlos I de España cambió todo el clero de Pamplona que será a partir de entonces procastellano.

Queda Baja Nabarra, que Carlos I de España y V de Nabarra abandona por ante las continuas revueltas populares, allí siguen gobernando los legítimos reyes de Nabarra junto a los Estados del Bearn y Andorra (y otros numerosos territorios, pero donde son vasallos del rey de Francia como Foix, Bigorre, Nevuzan, Albret etc.), legítimos pues son los que los nabarros eligieron.
Hagamos una pausa para comentar lo que ocurre en el resto de las provincias vascas.

Se llama ahora a todos los euskaldunes bizkainos, de ahí el nombre de Golfo de Bizkaia (el nombre de Mar Cantábrico es más reciente, los romanos por ejemplo, creían que de las Galias a Finisterre la costa era recta), pero en un momento de la historia se llama bizkainos a todos los que hablan euskara, como a sí mismos se denominan el nabarro Francisco Javier en el siglo XVI, o el suletino Xaho en el XIX.

Los "bizkainos" o vascongados, tras la conquista por el reino de Castilla, no terminaron de asentarse, dando lugar a la guerra entre banderizos, dos facciones entre la que se dividían todas las familias más pudientes de las hoy provincias vascongadas, hasta que se proclamó a Isabel, llamada después la Católica, Señora de Bizkaia. El hecho es que el rey de Castilla Enrique IV (hermano de Isabel), quiso nombrar a un hombre de su confianza Señor de Bizkaia en 1470 sin consultar con los bizkainos (de la habitual familia de los Haro), los bizkainos no lo aceptaron, y el conde entró con su ejército siendo derrotado en Mungia en 1471 (una de las 4 batallas descritas por Sabino Arana en "Bizkaia por su independencia"). Al año siguiente los bizkainos proclamaron Señora de Bizkaia a Isabel. Dos años más tarde moría Enrique dejando un conflicto de sucesión entre su hermana Isabel y Juana (que la gente decía que era hija del favorito de la reina y no del rey). Apoyaban a Juana la Beltraneja (pues decían que su padre era Beltrán de la Cueva) la mayoría de los nobles castellanos, su marido el rey de Portugal y también el rey de Francia. A Isabel parte de la nobleza de Castilla, su marido, heredero a la corona de Aragón y los bizkainos. La guerra duró dos años, los gipuzkoanos contuvieron en Hondarribia al ejército de 40.000 soldados que había mandado el rey francés, reuniendo, con los de la hoy provincia de Bizkaia, 200 naves para impedir la comunicación marítima entre Francia y Portugal. Por otra parte los portugueses invadieron Castilla con otros 40.000 soldados, a los que hicieron frente 30.000 hombres que Isabel pudo reunir, entre ellos 10.000 "bizkainos". Ambos ejércitos se enfrentaron en Toro, Salamanca, y los portugueses fueron derrotados. En 1479 se firmó la paz, Isabel era reina de Castilla. Isabel establece entonces un matrimonio bien avenido entre los "bizkainos" (vascongados) y la Corona de Castilla, jurando los Fueros, que durará cuatro siglos, de ahí su participación tan activa de éstos contra Nabarra.

Pero el respeto a los Fueros se muestra por encima de la sumisión a la corona. Como muestra lo que ocurrió con la visita de la Isabel a Vitoria el 22 de septiembre de 1483, en el que la entrada a la ciudad por el portal de Arriaga no le fue franqueada, a pesar de las amenazas, hasta que juró el respeto a los Fueros de Alaba. En 1482 por ejemplo, Fernando el Católico, manda a un representante a las provincias vascongadas para embargar naves, acaparar armas y vituallas y reunir gentes para luchar contra los turcos. Los vascongados se niegan por ir contra sus privilegios y libertades, el representante del rey tiene que huir. Los vascos sí participan en la toma de Granada, se sabe que la flota bizcaína vigila las costas del reino granadino para cortar todo auxilio exterior. En 1493 esta flota bizcaína es la encargada de pasar al último rey moro peninsular, Boabdil, y a su gente. Antes, en 1393, bizkainos, gipuzkoanos participaron junto con sevillanos en el reconocimiento de las costas de las Islas Canarias y prepararon su posterior invasión.
El matrimonio entre vascongados y la corona de Castilla-Aragón fue bien avenida en general, sobre todo tras la caída de Nabarra, pues antes, durante los siglos XIV, XV y XVI, los reyes castellanos tuvieron que pedir reiteradamente a los Corregidores castellanos en Gipuzkoa, Bizkaia, Alaba y La Rioja que enviaran tropas contra Nabarra con constantes amenazas, pues éstos no cumplían las órdenes o no podían hacerlo; aunque también hay que reconocer que muchos vascongados sirvieron a su rey castellano contra Nabarra; habían pasado ya tres siglos desde su conquista e incorporación a Castilla, que estaba en su máximo apogeo como metrópoli y líder mundial, con la que, sobre todo los máximos mandatarios (entre ellos familias banderizas como la de San Ignacio), tenían fuertes vínculos e intereses económicos, perdiendo su personalidad Nabarra.

La situación se torció de nuevo tras la guerra por la entronación de los borbones (con Felipe V o de Ajou, nieto del rey de Francia Luis XIV) frente al archiduque de Austria en el 1700, al morir el último de los Austrias sin descendencia (dinastía que comenzó con el alemán, aunque nacido en Gante, Bélgica, Carlos I de España), lo que desencadenó una lucha entre todas las monarquías europeas que finalizó con el Tratado de Utrecht; Tratado que costó a España el norte de Italia, Países Bajos, Gibraltar y Menorca (las dos últimas pasan a Inglaterra). Esta nueva dinastía francesa intenta crear una España centralizada a través del Decreto de Nueva Planta y la fórmula política del Despotismo Ilustrado (sistema totalitario cuya máxima era "todo con el pueblo pero sin el pueblo"), que igualaba con Castilla a los territorios que conformaron la corona de Aragón, que se habían opuesto a su llegada al trono. A finales del siglo XVIII se detectan síntomas de divorcio insuperables que duran hasta nuestros tiempos.

Guerra de Banderizos:

Las tierras vascas se rigen por sus Cortes o Juntas (Biltzarres o Silbiets en Iparralde) que representaban al pueblo, de los que hablaremos en su debido momento. Estas instituciones funcionarán bastante bien con excepciones, como la guerra de banderizos (siglos XIII-XV) que tiene lugar tras la conquista de Castilla de las tierras Nabarras mencionadas, epoca en la cual se cometen numerosas tropelías, comunes a toda Europa, entre gamboinos (partidarios de Nabarra) y oñacinos (partidarios de Castilla, en la que eran promocionados y con la que lograban nuevos títulos y tierras hereditarias). Estas luchas entre familias por el poder y las tierras crean numerosos robos, muertes y abusos de todos tipos sobre la población. Ello provocó una fuerte ofensiva de las Juntas Provinciales contra los banderizos, confiscándoles bienes e incluso ordenando muertes; ocho municipios gipuzkoanos les declararon la guerra (Azkoitia, Azpeitia, Deba, Getaria, Mutriku, Ordizia, Segura y Tolosa), que sin embargo perdieron. Finalmente el rey de Castilla Enrique IV en 1463 ataja estas luchas, desmochando las casas torre de los Handikis o Señores Feudales a la tercera parte, es decir reduciéndolas por arriba para que no sirvan de defensa; además, sigue la política emprendida por Sancho el Sabio de dar a las villas sus "fueros", para contrarrestar de este modo el poder de estos Señores Feudales (Aitonen Semeak o Handikiak), y los lleva a la guerra contra los musulmanes para aplacar sus ánimos. Al mismo tiempo elimina su poder en las Juntas Generales y en los puestos de la administración. A la vuelta podieron reconstruir sus Casas Torre pero no con piedra labrada, sino con ladrillos como los musulmanes (como la perfectamente conservada casa natal de San Ignacio en Loiola). De la palabra "bando" vienen las palabras "bandido" y "bandidaje" (como de "villa" viene "villano").

En Nabarra la lucha banderiza se dará en el reinado de Juan II Trastamara de Aragón, entre Beamounts, familia bastarda de los Evreux como se ha descrito ya (oñacinos en el resto del País Vasco), partidarios de Castilla (las familias oñacinas de Iparralde en un momento dado son partidarios de Inglaterra frente a Francia), y los ricos-hombres de Agramont (el bando gamboíno en el resto del País Vasco), partidarios de los reyes legítimos de Nabarra de origen francés del que eran vasallos.
Son oñacinos las familias de Butrón y los Billela en Bizkaia, Lazkano en Gipuzkoa (Juan López de Lazkao es el iniciador de la Dinastía), Mendoza en Alaba y Senpere, Saint Pée, o Amezkoa en Lapurdi (conocidos como los "Sabel Gorri", cintos rojos). También son importantes la familia de los Amezketa, Loiola y Zabaleta (Gipuzkoa), Domezain y Luxe-Tardets (Baja Nabarra y Zuberoa), Lizarazu, Usua y Santa María (Cize y Baigorri, en Baja Nabarra también).

Las principales familias gamboínas y agramontesas eran las de Abendaño en Bizkaia, Olaso en Gipuzkoa, Gebara en Alaba y Urtuli en Lapurdi ("Sabel Xuri", cintos blancos). También los Ugarte (Renteria), Alzate (Bera), Ezpeleta y Garro (Lapurdi), Peralta, Etxauz, Baquedano, Zolina, Valderro y Xabier (en Nabarra todas ellas), el país de Mixe y parte de Zuberoa.
El trasfondo de las guerras de banderizos, además del elemento de pertenencia a un reino u otro, son el control económico de ferrerías, tierras, bosques, puestos administrativos etc., así como una férrea oposición a la creación de nuevas villas que disminuían su poder y contra las que pelaron, como en la quema de la villa de Arrasate-Mondragón en 1448. La guerra entre banderizos acabó definitivamente tras la conquista de Nabarra.

Nacen las provincias vascas

La primera noticias de Gipuzkoa son del XI, año 1025, es un documento de cesión de unas "tierras de Ipuz", que quizás signifique "frontera" según algunos historiadores, como parece que significaba también bardulos, la tribu que propiamente vivía en Gipuzkoa. El primer Señor de Gipuzkoa fue García Aznar en ese año 1025. Su Fuero fue escrito por primera vez en 1583. Adquiere el carácter de "Provincia" en 1696, pero con todas las competencias que dan los Fueros.

El Fuero de Bizkaia (cuya fase de constitución ya ha sido descrita) es vigente desde 1110 y se escribe en 1452 el Fuero Viejo, reescrito de nuevo en 1526. Ya hemos comentado que Bizkaia podría venir de "Kari", tribu de los caristios, de ahí los Bizkari o Bizkadi (Bizkaia) de documentos históricos medievales. Las primeras referencias son de las crónicas del rey Alfonso III en siglo VIII para señalar que éstas eran "tierras poseídas por sus moradores".

Alaba es un condado como queda dicho y ve escritos sus Fueros por primera vez en 1463, su primer conde fue Eylon de Alaba (866) y el segundo Vela Jiménez (882). La Cofradía de Arriaga tendrá los suyos propios, el primero será el también Señor de Bizkaia Diego López de Haro (1200-14). La Cofradía nombraba a sus "protectores" ancianos para cuatro años y para cuatro temas: económico, político, administrativo y judicial; el señor de la Cofradía era el jefe militar, relizando las reuniones en la campa de Okoa (Arriaga). Como se ha dicho ya, la Cofradía de Arriaga (Tierras de Ayala) nombró como su Señor al rey castellano en 1332, quedando por tanto integrada en el reino de Castilla. El rey de Castilla impone a la Cofradía el "Fuero de las Leyes" en 1487, que no es más que el Fuero castellano, mucho más restrictivo para el pueblo que el nabarro o pirenaico que tenían hasta entonces, y obliga a la Cofradía a renunciar a los suyos propios.

En época romana Ptolomeo (II, 6,65) nombra el pueblo "várdulo" de "Alba" y Plinio de "Alaba" que puede ser el origen del nombre de ésta hoy provincia, por eso escribo Alaba con "b" en este libro. Las primeras referencias son de las crónicas del rey Alfonso III en siglo VIII, como Bizkaia, probablemente desde su reducto inicial a las faldas del monte Gorbea.

Zuberoa aparece en el siglo XI, nace como vizcondado con entidad propia (hay quien ve en este nombre el de la tribu aquitana de los Sibuzate, con lo que casi todas las provincias serían nombres de anteriores tribus). Pasará por dominio nabarro en su creación con Sancho el Mayor en el 1023 (que mandaba sobre el duque Baskonia Guillermo, como se ha visto); luego inglés (1179), aunque continuó siendo en la práctica vizcondado independiente gracias a su posición geográfica, lejos de cualquier centro importante, por lo que rendía doble vasallaje, a Inglaterra y a Nabarra, a cuyas Cortes acudía regularmente; fue Bearnés cuando Gastón de Foix conquista el castillo de su capital Maule en 1449, tras la Guerra de los 100 Años entre Francia e Iglaterra. Será definitivamente francés en 1510, pero manteniendo el mencionado doble vasallaje, ahora hacia Francia, mientras duró el reino de Nabarra; su Fuero se escribirá en 1520. Zuberoa se levantó por su independencia total de Inglaterra en 1307, perdiendo y huyendo su vizconde Auger a Iruña-Pamplona, donde es nombrado jefe del Ejército nabarro. Después de esta derrota se mantuvieron las instituciones zuberotarras pero con un delegado inglés permanente; el primero fue el vasco García-Arnaud de Ezpeleta. El Silbiet (Corte zuberotarra) continuó en Lixarre con sus tres varones (el de Atarratze, Domezain y Hauze) a la cabeza del poder militar. En 1620 se reduce su soberanía al pasar a Pau (Bearn) la Corte (o Silbiet) y seis años despues a Burdeos. De esta época son los acontecimientos de Matalaz que se verán. En 1730 se vuelven a reducir las atribuciones del Silbiet y se abolen definitivamente en 1776, poco antes de la revolución francesa.
Baja Nabarra surge con Sancho el Mayor en el siglo XI como queda dicho y su Fuero se escribe en 1645, antes eran tierras del vizcondado de Lapurdi. Tiene sus propias Cortes tras la conquista definitiva castellana de la Nabarra peninsular en 1521 (Biltzarre), como confederación de seis pequeños "estados": Baigorri, Orzaize, Ostibarre, Arberu, Amikuze y Garazi. En 1620 pasan a Francia pero conservan sus Fueros (como veremos más detenidamente), aunque sin poder legislativo, para ser otra vez modificados a su mínima expresión en 1704, y desaparecer definitivamente con la Revolución francesa de 1789.

Las primeras noticias de Lapurdi son del siglo IX, coge el nombre de la tribu vascona de la zona, los lapurdenses vascones. Los vizcondes de Lapurdi son la mayoría nabarros descendientes de Sancho Abarca a través de su hermano (siglo X); las noticias que se tienen es que Lapurdi nació abarcando territorios hoy gipuzkoanos (del Bidasoa hasta Hernani), el Baztan y Baja Nabarra; lo que coincidiría con el euskalkis nabarros hablados por sus habitantes y emparentaría a todos ellos con la tribu de los vascones; hecho que explicaría la evolución de este vizcongado, siempre muy adepto a Nabarra, como se verá aún mejor. Es Sancho III el Mayor el que termina de darle forma al Vizcondado en el siglo XI. El Fuero de Lapurdi estuvo vigente desde 1193, año en el que el vizcondado se integra como parte de la corona inglesa siendo el rey inglés Señor de Lapurdi (desde 1152 es inglés Aquitania y desde 1179 las provincias vascas), y se escriben sus Fueros en 1314 por primera vez. Baiona suele quedar fuera del Vizcondado, logrando sus fueros de villa en 1215 de la mano de Juan Sin Tierra, hermano del rey inglés Ricardo Corazón de León. En ese año 1193 la capital de Lapurdi pasa a Ustaritz donde se celebrarán los Biltzarres (Cortes) hasta 1798; Nabarra siguió protegiendo Lapurdi ante la política expansionista castellana y la lejanía de Inglaterra, hasta que sobre el año 1449-1450 se incorpora a la Corona francesa después de la Guerra de los 100 Años, y tras la conquista del mencionado Gastón de Foix, Vizconde del Bearn además de jefe del Ejército francés, del castillo de Senpere (el mismo que conquistó Zuberoa). Luego Gastón se casará con la reina de Nabarra uniéndose así el Vizcondado de Bearn, Lapurdi y Zuberoa incluidos, a este reino como se ha descrito.

Nabarra escribe los Fueros Generales con los Teobaldos en 1266 como queda dicho, por 10 ricos-hombres (alta nobleza), 20 caballeros (nobleza militar), 10 hombres de órdenes (eclesiásticos), el rey y el obispo de Pamplona. La primera vez que aparece escrita la palabra Nabarra es en las crónicas francas en el año 769 con "v", y con "b" en 1050. Nabarra parece venir de la voz vasca "Nabar", "planicie entre las montañas" (según Oihenart o Arturo Campion), la terminación "-oa" de Nafarroa (Nabarra en euskara), significa "comarca", sería el nombre de lugar no de tribu, como ya hemos dicho. Las tribus serían las vasconas, vardulas y los berones que darían lugar al reino.

Todos los Fueros de las actuales provincias vascas (todos ellos copias del que tenían en el reino de Nabarra, tras ser desgajados del mismo), así como los primeros Condes, Vizcondes y Señores son creados bajo el dominio de reyes nabarros. Es Sancho el Mayor el que da forma a todo ello. Luego veremos las características de esos Fueros.

Los mismos liberales nabarros, enemigos de los Fueros, o al menos de parte de los artículos de los mismos, elaboraron un informe en 1820 y otro en 1833 en los que se destacan la eficacia de la administración y rigurosa gestión de los recursos públicos que suponían los Fueros.

El reino de Nabarra sigue en Baja Nabarra

Tras la derrota de Noain, y en un principio, también es conquistada Baja Nabarra, pero en 1530 Carlos I de España y V de Nabarra la abandona en manos de los Albert por considerarla indefendible, como hemos comentado. La legítima dinastía de Nabarra se mantiene en Baja Nabarra, unida la corona al vizcondado del Bearn desde el matrimonio entre la reina Nabarra Leonor I y el vizconde del Bearn Gastón IV de Foix un siglo antes, tal y como se ha comentado (con lo cual Nabarra habría pasado también a mandar directamente sobre Zuberoa y Lapurdi).

El hijo de Juan de Albert, el mencionado Enrique II (1517-1555) nacido en Sangüesa (Nabarra) en 1503 (aún existe su casa natal), sigue la dinastía de reyes de Nabarra.

A la muerte de éste rey gobierna su esposa Margarita de Nabarra (1492-1549), hermana del rey de Francia Francisco I, lo cual será decisivo para Baja Nabarra. Durante el reinado de esta reina Baja Nabarra conocerá años de esplendor, apadrinando numerosos artistas (ella misma era una notable literata); todo ello llevó al contemporáneo escritor inglés W. Shakespeare a afirmar que: "Nabarra será algún día la admiración del Universo" en su libro "Love´s Labour´s lost" ("Navarre shall be the wonder of the world").
Juana III de Albert (1549-1572), hija de Margarita y Enrique II, es la 38º reina de Nabarra y vizcondesa del Bearn. Desde el inicio muestra simpatías por los protestantes hugonotes (calvinistas) y mandó escribir la primera Biblia en euskara desde esta tendencia cristiana como luego comentaremos. Este hecho provocó una lucha que duró veinte años con los muy católicos habitantes de Zuberoa del vizcondado del Bearn, que se solventó con la libertad de culto proclamada por la reina. Juana negoció con Felipe II de España (hijo de Carlos I) la devolución de la Nabarra continental sin fruto alguno.

Finalmente reina en Baja Nabarra Enrique III de Nabarra (Pabe 1572-París 1610), hijo de Juana III de Albert y de Antonio de Borbón (de la misma familia que hoy gobierna en España y entonces también en Francia), es el 39º rey de Nabarra, que después se convierte en Enrique IV de Francia en 1589. Trata de inmediato incorporar Baja Nabarra a la corona francesa, pero aún pasarán 31 años. Es el rey de "París bien vale una misa", que hace referencia a su conversión al catolicismo para poder ser rey de Francia, siendo él hugonote, protestante calvinista, como lo fue su madre. Desde esta fecha todos los reyes de Francia lo serán también de Nabarra.
En 1620 Baja Nabarra deja de tener entidad propia, aunque mantiene sus Fueros, tras el Edicto de la Unión, que también anexiona a Francia el vizcondado de Bearn, Donnezan y Andorra.

Deja de existir el último territorio vasco totalmente independiente tras mil años de historia de ducados y reinos independientes que empezó con el ducado de Baskonia en el año 600.

La Nabarra Continental, enclavada en el reino de España, mantendrá sus Cortes pero con un representante del rey de España con el título de virrey hasta 1832 (Nabarra acuñará su propia moneda hasta esa fecha). Se integra en el reino castellano-aragonés de España con el mismo rango que Flandes o Nápoles.

España irá conquistando más territorios y colonias hasta sumar unas cuantas veces su extensión actual; de los que finalmente configuran el Estado español sólo vascongadas y Nabarra mantendrán un estatus especial hasta el final (1876).
Lo dice el propio Karl Marx en sus "Obras completas. Obras políticas": " De entre todas las provincias en que las Cortes conservaban un poder real en el tiempo de la invasión francesa, únicamente Nabarra había conservado la vieja costumbre de convocar las Cortes por Estados. Mas, entre los vascos, las corporaciones, casi totalmente democráticas, incluso no admitían al clero". Hago notar la que el propio Karl Marx, siglo XIX, sigue considerando a todos los vascos parte de Nabarra.

Conclusiones finales sobre el Reino o Estado de Nabarra

Castilla en el siglo XVI era un Estado Feudal, sin archivos ni documentación central, cosa que sí ocurría en el Estado de Nabarra desde 1250. Nabarra era un Estado mucho mejor gobernado que Castilla en cuanto a la eficiencia de sus recursos se refiere, con lo que la conquista castellano-aragonesa sólo pudo mermar la capacidad económica y administrativa del viejo reino.
Los Estados modernos nacen la mayoría durante la Edad Media y son creados por las sociedades para su estabilidad; algunos Estados nacen mucho después, como Italia o Alemania que no lo harán hasta el siglo XIX, o los 17 Estados Europeos nacidos a finales del siglo XX. En una fase muy inicial: es Estado cuando un grupo de personas consigue mediante coerción que otro grupo realice tareas que benefician a los primeros, sería el concepto de "poder"; según esta definición, desde la época de las primeras tribus existe un Estado vasco, al menos en su fase embrionaria.

En una definición ya más elaborada, las teorías sobre la creación de los Estados, consideran que para que se pueda afirmar que hay un Estado, llamémoslo para distinguirlos de los anteriores "Estado moderno", se deben de dar una serie de condiciones:
1. La institucionalización política: separación del poder político del religioso.
2. Además es necesaria la despersonalización del poder: el poder del Estado existe y se ejerce independientemente de quien lo haga en cada momento, no es una cuestión de un rey o gobernante.
3. La formalización de ese poder: derechos y jurisdiciones que evitan la arbitrariedad.
4. Finalmente la integración del poder en la sociedad: el Estado es soberano, no existe un poder superior a él dentro de su jurisdición.

Por tanto el Estado de Nabarra era casi desde su inicio un Estado moderno, pues cumple todas las condiciones para serlo. Fueron Sancho III el Mayor y Sancho VI el Sabio los que le dieron su configuración final como tal dotándole de una administración muy moderna para su época.

De la historia hasta aquí relatada se concluye que: los vascos de la actual provincia de Nabarra, los cuales hablaban euskara todos menos al sur de Olite donde el porcentaje de vascoparlates era menor, fueron conquistados militarmente por los castellanos y aragoneses con ayuda de la familia Nabarra de los Beamount, encabezada por el conde de Lerín, y con el beneplácito del Vaticano. Antes, Vascongadas, La Rioja, Bureba y Castilla Vetula entonces 100% vascas (ver mapa del reino de Nabarra de nuevo), habían sido conquistadas, ocupadas militarmente por el rey castellano con ayuda de los aragoneses y la familia López de Haro, y con el beneplácito de la Iglesia romana, aprovechando la ausencia del rey nabarro; mediante pacto, y por la ayuda prestada en la conquista, el nuevo Señor de Bizkaia consigue que el castellano admita su vasallaje y retrasa la incorporación formal de Bizkaia a Castilla que no se dará hasta 1376, cuando el Señor de Bizkaia se convierta a su vez en rey de Castilla. La Bureba, La Rioja y Castilla Vetula pierden su vasquidad ante la política de asimilamiento del conquistador castellano, por tanto hoy no son vascas.
Ninguna de las cuatro provincias vascas actuales se parecen a las de sus conquistadores en cuanto a idioma, costumbres y leyes por las que se rigen; a pesar de la conquista militar, logran que se respete su idiosincrasia; aunque, y como es habitual, Castilla intente hacer valer la fuerza del conquistador e introducir su propia cultura y leyes.

En ambos casos, Vascongadas primero y la actual provincia de Nabarra después, la incorporación es contra la voluntad del pueblo y contraviniendo el derecho internacional, por tanto nula de pleno derecho; el Estado de Nabarra es un Estado como los actuales y con sus mismos derechos, eliminado por la fuerza de las armas y en contra de la voluntad de su población. Por poner un ejemplo reciente, como la ocupación Iraquí de Kuwait.

Tanto en la conquista de la parte Nabarra llamada hoy Vascongadas, como en la definitiva de la provincia actual de Nabarra, existe una contraprestación para que la conquista sea aceptada como definitiva, es un caramelo para aplacar al pueblo: el respeto a los Fueros, Fueros nabarros, Fueros del Estado original de las cuatro provincias: el Estado nabarro. Como dice el propio Alfonso VIII tras conquistar Vascongadas, la Nabarra marítima: "concedo in regno mio et confirmo, lo que el Rey de Nabarra os dio y concedió en regno suo".

Con los Fueros se quiere hacer creer al pueblo, que ha demostrado su constante lucha por su independencia y resistencia a ser conquistado, que para él nada va a cambiar, temiendo alguna revuelta; pero los Fueros se irán incumpliendo poco a poco y la cultura vasca, así como el euskara, se verán mermados intencionadamente por el conquistador, tal y como hiciera por otra parte en todas las tierras que conquistó (como en América o en las mencionadas La Rioja, Bureba y Castilla Vetula). Este hecho es más evidente aún desde la coronación en el siglo XVIII como reyes de España de los absolutistas franceses de la familia de los Borbones, y tiene sus puntos culminantes en 1839 y 1876 en las carlistadas con la abolición de los Fueros; Fueros que estos reyes consideraban como fruto de un pacto con el rey de Castilla, pero ni hay documento que lo sostenga (sí la conquista), ni nadie lo discute en el caso de Nabarra; siendo esta abolición foral otro acto nulo de pleno derecho que contraviene todo derecho internacional y que deslegitima a España (como sucesora de los reinos de Castilla y Aragón, unidos voluntariamente entre sí) a poseer esos territorios vascos, salvo que los habitantes de los mismos, los nabarros (vascongados y nabarros), expresarán quererlo así, y de momento no nos han dejado expresarnos, siguiendo viva en la sociedad vasca una inquietud por la libertad perdida: es una deuda histórica. La soga se cerró sobre el cuello vasco peninsular con el régimen franquista, del que hablaremos a su debido momento.

La situación es similar en Iparralde, y corresponde a ellos hacer esta reclamación ante París con el apoyo de todos los "nabarros", nombre político del Estado Vasco. En Iparralde la desaparición de los Fueros llega de manos de una Revolución Francesa, que en el caso vasco, recortaba substancialmente sus libertades y los intenta asimilar al resto del recién creado Estado Francés contra la voluntad del pueblo.

Hay quien pone en duda si en la conquista de Gipuzkoa, en el resto está claro que fue conquistado contra la voluntad mayoritaria del pueblo, aunque el invasor castellano contara con la connivencia y ayuda de algunas de las familias vascas más importantes. Algunos dudan si ésta hoy provincia llegó a pactar, aunque sea en precario ante la abrumadora superioridad del Ejército castellano, o si se incorporó voluntariamente en ese año 1200 a Castilla (la conquista de Vascongadas fue propiciada por la ausencia del rey nabarro y por tanto de su tropa más curtidas en batalla). Existe un documento de las Juntas Generales de Gipuzkoa del siglo XVII ofreciendo 4.000 ducados (una fortuna en aquellos tiempos) al que presentara testimonio escrito alguno donde apareciera aclarado este punto; lo que demuestra que en ese siglo Gipuzkoa seguía sin estar muy conforme con su integración en Castilla. Finalmente se encontró un documento mandado al Cardenal Alberani para que respetara las aduanas "según lo acordado". Las casas torres gipuzkoanas desmochadas en estos años están también ahí. Además el rey de Castilla Alfonso VIII dice en un documento de 1202, que Gipuzkoa es parte de su reino pero con las leyes dadas por Sancho VI el Sabio de Nabarra, y si no lo acatan serán castigados. Luego sí hay un acuerdo de mantenimiento de las leyes Nabarras en las tierras conquistadas, pero no es voluntario, es impuesto por el conquistador para evitar revueltas pues sabe que su poder no está lo suficientemente asentado en aquellas tierras. Hoy además se sabe de la existencia de un pacto entre Castilla y Aragón para dividir y conquistar Nabarra anterior a 1200.

La historia de los vascos sigue dentro de Francia y España:

Tras la conquista de Nabarra, la tensión entre Francia y España es constante, las fronteras no quedan delimitadas ni mucho menos, los Pirineos nunca fueron una frontera en miles y miles de años.

Ya en 1512 los ingleses, aliados de Fernando el Católico o el Falsario, desembarcan en Pasajes y realizan incursiones por Lapurdi. En 1521 el almirante Inglés Bonnivent trata de entrar en Hondarrabia. Dos años más tarde un ejército español asola las tres provincia vasco continentales, destruyendo varias localidades. Después viene la caída del reino nabarro ya descrita.
Pero en 1596 España intenta tomar Baiona por sorpresa, no consiguiéndolo, lo que demuestra una vez más lo artificial de las fronteras actuales. Durante la guerra de los 30 años y en el año 1636 el Ejército español saquea Iparralde (las tres provincias vasco-continentales, "zona norte" en euskara): Urruña, Ziburu y San Juan de Luz. En 1638 la flota francesa sitia Hondarrabia pero es expulsada el 8 de septiembre de 1639 en un contra ataque del pueblo de Hondarrabia, fecha que se conmemora aún en el pueblo.
Otra vez en 1650 el Ejército español trata de tomar Baiona por sorpresa, pero la denuncia de la joven María Garai salva la ciudad del saqueo y de la conquista, teniendo Baiona toda Lapurdi queda en manos del conquistador.

La actual frontera española-francesa se fija en 1659 en el "Tratado de los Pirineos" en la isla de los Faisanes, Gipuzkoa, sobre el río Bidasoa. En el mismo tratado, el rey de Francia que también lo era de Nabarra, renuncia a sus derechos sobre el viejo reino y acepta la actual frontera pirenaica. Esto explicará en parte hechos posteriores como los de la Guerra de la Convención, de la que luego hablaremos.

8. EL PAÍS VASCO BAJO EL RÉGIMEN FORAL

Los Fueros son las leyes por las que se rige el reino de Pamplona, después llamado de Nabarra; las provincias vascongadas tendrán sus propios Fueros, tras ser conquistados por Castilla. Las luchas de banderizos por el poder y el intento de volver a su reino original marca la política "vascongada" hasta la conquista del reino de Nabarra por Castilla y Aragón, todo ello ya relatado.
La población de las cuatro provincias a mediados del siglo XVI era la siguiente: Alaba 57.000 habitantes, Bizkaia 70.000, Gipuzkoa 70.000 y Nabarra 154.000.

En 1700: Alaba 53.000, Bizkaia 70.000, Gipuzkoa 95.000 (no tengo datos de Nabarra).
En 1800: Alaba 71.000, Bizkaia 115.000, Gipuzkoa 120.000, para un total del País Vasco de 680.000 (unos 370.000 nabarros). No tengo datos de Iparralde.

En estos siglos la emigración a América traerá más prosperidad en forma de divisas, la media de edad subirá a los 56 años (el 30% pasa de los 70) y el País Vasco tendrá una mortandad infantil menor que la de España y Francia.
Durante los siglos XIV y XV las costas vascas ya negociaban y exportaban hierro, aceite de oliva, cereales y lana de Castilla e importaban paños de Flandes, cueros de Rusia y tejidos de Normandía, también navegarán por el Mediterráneo o el Mar del Norte.
La flota vasca ya es importante y a principios del siglo XVI llegan a las costas de Terranova (Canadá) siguiendo a las ballenas, las cuales fueron los primeros en cazar en el siglo VII, y que se habían ido extinguiendo de las costas vascas (la última se cazó 14 de mayo de 1901). Incluso hubo una especie de ballena que pasaba el verano frente a las costas de Noruega y el invierno en el Golfo de Bizkaia, que se llamó la Ballena Vasca (Balaena Biscayensis), que fue extinguida y cuyo último ejemplar fue cazado en Biarritz en 1630.

En Terranova terminan pescando Bacalao. Allí dejan topónimos y se relacionan con los esquimales creando un idioma comercial mezcla de los idiomas de los nativos americanos y el euskara, donde se enseña a los inuits a decir: "Nola zaude? Apaizak hobeto."(¿Qué tal estás? Los curas mejor), expresión que se conservó hasta el siglo XIX. Existen topónimos vascos de ésta época en Canadá: Mikela portu, Irutxulo, Baratxoa, Ederra, Anton portu, Burka aundi o Etxaide portu. Pero también en Terranova: Biskai Bay, Point aux Basques, Island aux Basques etc.

Respecto a la posible llegada de los vascos a Terranova antes que el descubrimiento para Europa por Cristóbal Colón de América, hay muchos que lo afirman (Doctor Camino y Orella, el euskaltzain A.Irigaray, el escritor Robert Loture, Etienne Clerirac, A. Oihenart, Apat-Etchebarne etc.), sitúan la llegada los balleneros vascos al Nuevo Mundo en 1375, pero no hay pruebas arqueológicas de ello. En un congreso en Pau (118 Congrès del C.T.H.S.) en 1993 se dan los últimos datos al respecto: en los siglos XIV y principios del XV se da cuenta de la llegada a puertos ingleses de pieles de castores que provienen de puertos vascos. Hasta entonces aquel abastecimiento se había hecho desde Rusia. La pregunta es de dónde los sacaron.
Lo único que se sabe con certeza es que en 1492 Cristóbal Colón llegó a América. Muchos vascos tomaron parte en esa expedición al igual que en las posteriores y en la conquista del Continente americano, o de Filipinas, tal como recojo al final de éste trabajo en el apartado XV: "algunos vascos con nombre".

Dicen que es una leyenda, pero no puedo dejar de contarlo: el hijo de Cristóbal Colón, Hernando, dejó escrito que un navegante vasco, Andolatza de Hondarrabia, informó a su padre de la existencia del Nuevo Mundo, al que habría llegado Andolatza tras un fuerte temporal que llevó el barco del gipuzkoano de las costas africanas en las que navegaba a Brasil. De vuelta a Europa arribó en Madeira donde fue huésped de Cristóbal Colón, a quién, ya moribundo, Andolatza entregó su diario de a bordo con la ruta que había seguido.
Tampoco me resisto a relatar la hipótesis dada por algunos sobre la filiación de Cristóbal Colón como hijo natural del rey de Nabarra, Carlos IV Príncipe de Viana, que lo tuvo con una menorquina de apellido Colón. Dejamos las suposiciones y volvemos a la historia.

Los piratas vascos fueron numerosos, había ciudades como San Juan de Luz donde los piratas compartían el botín con el pueblo, es el caso del más famoso de ellos: Suhigaraitxipi, que llegó a desvalijar 120 buques; o Jean Haraneder, nombrado vizconde por el rey francés Luis XIV. Existen noticias de piratas vascos en todos los mares, como muestra un botón: varios jauntxos gipuzkoanos fueron capaces de armar entre 1552 y 1555 unas 350 naves con las que controlaron el Cantábrico desde Galicia hasta Bretaña. En esos pocos años apresaron más de un millar de embarcaciones de todos los tamaños y el valor de las mercancías incautadas rondó el millón de ducados. En estas escaramuzas corsarias perdieron la vida un millar de gipuzkoanos, cuando en el desastre de la Armada Invencible el número de gipuzkoanos muertos fue de 500. En algunos casos los piratas compartían en puerto el botín con la población (como en San Juan de Luz), empezando por el alcalde, que los recibían con grandes vítores.
En 1540 el bizkaino Marcos Murualabe y el milanés Fabriario introducen el martinete en España. Se dispara la industria naval y armera vasca (bosques y costa lo propician), donde habrá rápidamente más de 300-400 ferrerías, en las cuales se harán la mayoría de los barcos y cañones de la marina españoles, por ejemplo las de la armada invencible o la nao "Santa María" de Colón (las "nave, navis, nao o nau" se construían de Baiona a Santander). Existe un "fuero de ferrerías" que normatiza el funcionamiento de las mismas y que no hay que confundir con los Fueros Generales. También tienen fama los canteros vascos, los escribanos (Cervantes ironiza sobre ello en el Quijote) y los curas.

El analfabeto Sancho Panza recibe una carta de su mujer, alguien le aconseja que se la lea su secretario, y Sancho pregunta:
"¿Y quién es aquí mi secretario?
Yo señor, que sé leer y escribir y soy vizcaíno (vascongado).
¡Con esa añadidura, bien podéis ser secretario del mismo Emperador!, replica Sancho Panza."
Bizkaia y Gipuzkoa son tierras malas para el cultivo, por eso estas dos provincias han sabido desde muy temprano aprovechar otros recursos naturales.
Bilbao, fundada en el año 1300 por Don Diego López de Haro V, gana auge como puerto de exportación de hierro vasco y lana castellana. La relación con Inglaterra es estrecha desde esta temprana época, así en los informes de comercio inglés se dice: "Biscay es el país de todo el mundo que más hierro tiene para exportar"; de hecho el 85% del hierro que importaba Inglaterra era vasco entre 1490 y 1500.

El siglo XV es muy próspero para vascongadas, no así el XVI, debido a la pérdida del comercio con Flandes; además, en los años 1564 y 1597, se dieron sendos brotes de peste en Bizkaia.

La primera universidad de la que se tiene noticia en el País Vasco es del siglo XIII en Tudela y en el XIV en Uxue, pero apenas se tienen datos. En 1539 se funda la universidad de Iratxe y al año siguiente, en 1540, se funda la universidad de Oñati, de segundo orden de importancia por detrás de la de Salamanca (1230), Alcalá de Henares (1509) o París (1150). Pero en ese mismo lugar, en 1766, Javier de Munibe (conde de Peñaflorida) creará la Real Sociedad Bascongada de Amigos del País, que trae la idea de unidad nacional a través de los "Caballeritos de Azkoitia" (se reunían en este pueblo gipuzkoano) y su lema "hirurak bat", que luego se convertirá en "laurak bat" (las cuatro provincias una). Éste será el centro de cultura de todo el País Vasco durante muchos años, aquí los hermanos Elhuyar descubrirán el wolframio (filamento de las bombillas), en ella estudiarán el francés Proust o el sueco Tordborg. El escritor alavés Samaniego escribirá aquí sus famosas fábulas. La ilustración y el Enciclopedismo llegarán desde aquí a Euskal Herria, pero eso será más tarde.

Los siglos XV y XVI son también los de la caza de Brujas de la mano del religioso francés e inquisidor Pierre Lancre. La inquisición nació en el siglo XII para luchar contra las herejías dentro de la Iglesia Católica, la blasfemia, la brujería, los libros censurados, la homosexualidad y el adulterio; entra en España precisamente con los Reyes Católicos. Su primera sede estuvo en Sevilla y el dominico Tomás Torquemada era su máximo responsable. No había tribunales de la Inquisición en el País Vasco, había que ir a Calahorra primero, Logroño después (o más lejos), o hasta Burdeos si eras de Iparralde, a ser juzgado; pero sí había comisarios permanentes en muchas localidades vascas desde 1549.

La de 1442 de Anboto (Duranguesado) es la primera quema de brujas registrada en el País Vasco, 100 hombres y mujeres son detenidos y condenados a la hoguera en Santo Domingo de la Calzada (La Rioja) y en Valladolid, trece de ellos son quemados en el mismo Durango. Es un caso atípico, pues, al parecer, son monjes de la orden fraticelli nacida en Italia, que pregonan la pobreza, la no-obediencia al Papa, el amor libre y sin matrimonio, no creían en la vida eterna y practicaban la comunidad de bienes; con todo, atraen numerosos seguidores. La Iglesia crea alrededor de ellos un mito de herejes, fornicadores y adoraciones paganas, persiguiendo a sus seguidores hasta la muerte; la cruz de Kurutziaga levantada en Durango como advertencia, da fe de lo ocurrido.

En 1527 en Nabarra son asesinadas por la Santa inquisición 150 personas; en 1555 en Zeberio son condenadas a la hoguera 21 personas; 40 en Lapurdi en 1575; en 1609 le tocó a Zugarramurdi. En 1610 Pierre Lancre quemó en Lapurdi 600 mujeres, niños y sacerdotes acusados de brujería, el genocidio sólo fue detenido por los hombres que volvían de pescar en Terranova.

La caza de brujas tiene dos explicaciones lógicas aparte del fanatismo y la ignorancia: el intento de erradicar ritos paganos fuertemente arraigados aún que ponen en entredicho el poder de la Iglesia, y, por ejemplo tras la conquista de Nabarra, el exterminio de facciones contrarias al nuevo poder político. Las divisiones eclesiales tras la caída del reino nabarro, dependencia de las provincias de las diferentes diócesis (en el caso vasco Logroño, Calahorra o Baiona), se hizo también con claros fines políticos. Los vascos terminaron de cristianizarse en el siglo X según Caro Baroja. De la religión anterior de los vascos nos han llegado numerosos testimonios a través de mitos y leyendas, ya narrados en su esencia; en otros casos no murieron las prácticas paganas del todo, se mezclaron con las nuevas cristianas: las noches de San Juan o Noche Buena, por ejemplo, coinciden con las noches paganas de los solsticios de verano e invierno; fue una forma de hacer más fácil el paso de unas creencias a otras. La escasa fuerza de la Iglesia cristiana entre los vascos en los primeros siglos de su adoctrinamiento católico se hizo constar en el III Concilio de Trento, celebrado en 1562-1563, en el que se excomulgó a los vascos por paganos y por la violencia que ejercían sobre los cristianos. Jamás un sínodo posterior levantó la excomunión. En Bizkaia el primer monasterio de orden religiosa data de 1357, son los Franciscanos de Bermeo, principal ciudad bizkaina de ésta época hasta que perdiera esta privilegiada posición frente a Bilbao. En Sohandi (Garazi) existe constancia de una necrópolis precristiana usada por una comuna aislada hasta en el siglo XIV.

Las minorías:

En ésta época existían también minorías religiosas como los judíos y musulmanes, la convivencia en el País Vasco con las mismas fue en general pacífica. En Nabarra estas dos religiones convivieron bien con la católica (sólo había musulmanes en la zona de Tudela, ciudad fundada por ellos en el siglo IX sobre la romana de Muskaria, y en Pamplona). A los musulmanes se les llamaba moros o sarracenos, eran descendientes de los que conquistaron esas tierras y vivían en el barrio de la morería. Pagaban una tasa por su libertad (como el resto por otros conceptos), tenían autonomía para realizar sus actividades o para la práctica religiosa.
Nabarra era el único reino cristiano donde los judíos tenían consideración de ciudadanos, poseían su "fuero" propio dado en los municipios que residían y disposiciones en el Fuero General de Nabarra, cuyos principales puntos tenían como objetivo salvaguardar sus derechos en materia de religión, propiedad y justicia. Su aparición en tierras vascas data ya desde la época del Imperio romano; su presencia fue importante en Alaba: Gasteiz, La Bastida y Agurain, así como en Segura, Orduña y Balmaseda. Vivían en sus barrios normalmente, como en el resto de reinos cristianos. Muchos fueron prestamistas (se prohibían por ley intereses superiores al 25% y préstamos entre católicos), siendo judío Ezmel de Ablitas el fundador del primer banco vasco (Tudela siglo XIV). El rey de Nabarra y Aragón eran deudores de este rico comerciante que cobraba un 20% de interés; el rey de Aragón no pudiendo pagar su deuda dio en matrimonio a su hija con una gran dote.

En el año 1234 el papa Gregorio IX ordenó a Teobaldo I rey de Nabarra que obligara a los judíos a llevar distinto traje que los cristianos, según lo establecido en el Concilio General, lo cual no se practicaba en Nabarra.
En el siglo XIV ésta convivencia pacífica cambió. Muchos judíos habían llegado expulsados de Francia, convertiéndose así en un grupo importante e influyente. En ese siglo XIV se produjeron matanzas de judíos en Estella (1328), Pamplona (1355) y Tudela (1361); ésta última tenía el barrio de judíos más numeroso. Estas matanzas conicideron con el antisemitismo clerical, la peste y hambruna de la que fueron chivos expiatorios. Los judíos fueron expulsados de Balmaseda en el siglo XIV. Alaba, aplicando las leyes castellanas, tomó medidas de discriminación contra los judíos en 1428 y 1487, como la de no salir de sus barrios o la de vestir con distintivos. Pero la primera gran expulsión fue la de 1492, cuando, por edicto papal confirmado después por los Reyes Católicos, los judíos que no se convirtieron al catolicismo fueron expulsados (los convertidos eran despectivamente llamados marranos por los cristianos), quedaban a salvo los del reino de Nabarra, aún independiente. Los musulmanes corrieron la misma suerte que los judíos.

No es éste el caso de los agotes, los conocidos como los "gitanos vascos", que ocupaban barrios separados y realizaban tareas que los vascos no querían realizar, no teniendo los mismos derechos que éstos (ni siquiera podía entrar a las iglesias). Muy probablemente se trataba de gente venida, sobre todo a Baiona y Baztan, huyendo en el siglo XIII de las más de dos mil leproserías abiertas al sur de Francia, principalmente tras el asalto a las mismas de Felipe V el Largo de Francia y Nabarra para robarles el dinero. Estas personas eran conocidas como cagots en Francia (leprosos fingidos), de donde vendría Kagota y agota. Fueron estigmatizados desde el principio y obligados a llevar lazos distintivos. Las Cortes de Nabarra prohibieron su discriminación en 1517, pero no se pusieron medios para su aplicación; en 1698 las Juntas Generales de Gipuzkoa les expulsó de su territorio por considerarles indeseables. Se decía que eran fácilmentes identificables pues desprendían un especial hedor y por tener las orejas más pequeñas.
En 1817, los últimos agotes que vivían en Leitza, Ituren, Elorriaga y en el barrio del valle baztanés de Bozate, en Arizkun, conseguirían la igualdad de derechos. Al que le sorprenda esto le diré que en España no se reconoció la libertad de culto definitivamente hasta la constitución de 1890, salvo en los años de las dictaduras, que no fueron precisamente pocos, y que las mujeres no han conseguido el derecho al voto hasta la muerte de Franco en 1975, fecha hasta la cual no podían firmar contrato alguno, equiparándoselas a menores y sordomudos.

Como anécdota podemos contar que la "Carmen" del compositor francés Bizet (1875), escrita sobre un manuscrito previo comprado por el compositor de la famosa ópera, era una gitana del Baztan, es dedir, una agote.

Los gitanos llegaron a la Penísula Ibérica en el siglo XV, con sus carros, tradiciones y su lengua de la familia indo-aria relacionada con el hindú sánscrito, pues su origen era indio, aunque llegaron a través de Egipto, de ahí su nombre: gitanos, gypsi en inglés o ijitu en euskara. Las primeras noticias de gitanos en tierras vascas son del año 1435 en Olite (Nabarra). Su leyenda negra deja huella en los cantos y cuentos de Euskal Herria desde el siglo XVI, siendo expulsados de Lapurdi en 1538, de Nabarra en 1549, de Bizkaia en 1567 y de Gipuzkoa en 1697. En Baja Nabarra fue establecida en 1722 una recompensa de 60 francos a todo aquel que atrapase a un gitano. En 1802 las suprefacturas de Maule y Baiona dieron orden de detener a todos los gitanos y deportarlos a las colonias francesas de ultramar. En la actualidad se dice que los únicos vascos monolingües son los gitanos de la localidad bajoNabarra de Orzaize, ya que al no ser escolarizados, no saben francés.

Nace la literatura vasca

Estos siglos son también los de la creación de la literatura vasca. Un bajo nabarro, el cura Bernard Etxepare escribe "Linguae vasconum primitiae" que ve la luz en 1545 (Baja Nabarra sigue siendo independiente). Otros autores de ese siglo habían dejado frases en euskara, además de las ya mencionadas glosas emilianenses de San Millán de la Cogolla del siglo X, se trata de: el italiano Lucio Marineo Siculo en su "Sumario de la vida de los Reyes Católicos" (1533) y Gaspar Gómez en la constinuación de la "Celestina" (1536). Será el francés François Rabelais el primero en escribir un texto en euskara en un discurso en su libro sobre el gigante "Gargantúa" y su padre "Pantagruel". La primera poesía en euskara fue obra del pamplonica Juan de Amendaux y Garro en 1567.

En 1571, el también cura, el labortano Joanes Leizarraga, por mandato de la reina Juana III de Albert, traduce el nuevo testamento al euskara; reina y cura son protestantes (calvinistas hugonotes). Este libro de Leizarraga es importante pues en sus páginas 5 y 6 dice: "ukanen duela sartze eta avamendu Heuskalherrian" (tendrá entrada y aceptación en Euskal Herria). Es la primera mención de la palabra Euskal Herria. La traducción al castellano de Euskal Herria sería Pueblo Vasco, o como se tradujo después, País Vasco.

Euskal Herria hace referencia a una realidad cultural, a una nación que desde muy remoto vive en las dos vertientes de los Pirineos y no a un Estado, los Estados vascos fueron Baskonia y luego Nabarra, nacida a partir de la primera

Será el lingüista W. Humboldt (finales del siglo XVIII inicios del XIX) quien ayude a extender el término País Vasco.

El siglo XVII es el siglo de oro de la literatura vasca, sobre todo con el cura nabarro Axular (1556-1644), escritor de la obra cumbre de la literatura vasca "Gero" (algunos llaman al euskara la lengua de Axular, como la lengua de Cervantes al castellano, la de Dante al francés o la de Shakespeare al inglés).

Axular dejó escrito: "Euskara ez bazen trebe eta euskalduak ez bazekiten nola eskriba eta ez nola irakur, euskaldunek berak zutela falta eta ez euskarak" (si el euskara no era capaz y lo vascos no sabían como escribirlo y ni como leerlo, era culpa de los propios vascos y no del euskara). Su condición de lengua no románica, ajena a la familia latina, sus fonemas especiales que pedían en algún caso la adaptación del alfabeto usado y conocido hasta entonces, y, sobre todo, su estructura tan distante, fueron obstáculos insalvables durante mucho tiempo, pero me limito a señalar lo que dejó escrito Axular y al que el tiempo le ha dado la razón.
En el mismo libro en la página 5 Axular dice: "Nor da Euscal herrian aldez edo moldez çordun eta obligatu etçaitçunic?" (¿Quién es en el País Vasco de una forma u otra el que no te está en deuda y obligado -con el euskara-?).

Y en la página 7: "Ceren aunitz moldez eta differentequi minçatcen baitdira euscal herrian: Naffarroa garayan, Naffarroa beherean, Çuberoan, Lapurdia, Bizçayan, Guipuzcoa, Alaba-herrian, eta bertçe aunitz leccutan". (Porque de muchas maneras y diferentes se habla en el País Vasco: Alta Nabarra, Baja Nabarra, Zuberoa, Lapurdi, Bizkaia, Gipuzkoa, en el pueblo de Alaba y en otros muchos sitios). Es decir, en el siglo XVII fuera de Euskal Herria se habla euskara en muchos sitios, son: La Rioja, Bearne, Alto Aragón, Bigorra y algunas comarcas pirenaicas más.

El uso de la palabra Euskal Herria por estos dos autores es un uso de algo normal y habitual. En los diferentes dialectos se pronuncia de diferentes formas: Euskalerria, Euskal Herria, Escualherria, Escalherria, Uscalherria. Esta dialectización demuestra la antigüedad de la palabra, que debe remontarse a cuando aparecen los dialectos en el magdaleniense y la desaparición de la gran caza y asentamientos en valles (15.000- 9.000 a. C.) o como muy tarde en el neolítico con los ya fuertes asentamientos agrícolas (4.000 a. C). Lo mismo se puede decir de la dialectización de la palabra euskara, euskera, heskuara, eskuara, heuskara, eskoara, eskara, uskara, üskara o de euskaldun, üskaldun, eskualdun y similares.

También destaca el suletino Oihenart (1592-1667), primer historiador vasco.

Alzamientos, matxinadas y otras revueltas populares

En Nabarra existió en 1648 el único intento serio y poco conocido de alzamiento para volver a la independencia perdida. Portugal se había independizado de España (1640-1668), tras la conquista contra la voluntad del pueblo por Felipe II de España en 1581, Galicia hace un tibio intento de seguirles. Catalunya se levanta en 1640 y 1659 con ayuda francesa, pero éstos le traicionan (por eso luego Catalunya no apoya al francés y primer rey Borbón Felipe V, quitándoles éste los Fueros a pesar de haberlos jurado en 1701). En Nabarra el capitán Miguel de Iturbide intenta alzarse con ayuda francesa pero es detenido, llevado a Madrid y fusilado. Iturbide es pamplonés y Caballero de la Orden de Santiago, poco antes de su muerte declara: "la lengua matriz deste reino, en todo lo que toca las montañas, desde la ciudad de Tafalla hacia los Pirineos, y en particular en esta ciudad de Pamplona, es la basconica o bascongada, como dicen los ystoriadores".

La actual frontera española-francesa se fija en 1659 en el "Tratado de los Pirineos" en la isla de los Faisanes sobre el río Bidasoa, como queda dicho.

Pero esta frontera artificial crea conflictos como la deportación de 4.000 vecinos de Azkain, Biriatu y Sara a las Landas por "complicidad con los gipuzkoanos y nabarros y por no saber francés", muchos morirían en el trayecto.
En 1765 el rey español y el francés firmarán el Tratado de Elizondo (Baztan), para marcar la frontera entre Baja Nabarra y Nabarra, pues no existía.

Lo cierto es que hasta el "Tratado de Baiona" de 1856, el río Bidasoa no fue frontera entre el estado francés y el español. Ambas orillas del río en su desembocadura al mar Cantábrico eran jurisdición de Hondarrabia, e incluso la población de Hendaia (hoy dentro de Francia) no era sino un barrio de dos casas (Iturriaga y Etxeberri) de la localidad gipuzkoana. En ese tratado, el valle de Aldude, que hasta entonces había formado una unidad territorial, queda dividida entre los dos Estados.
El intento de imponer el baile (el consejero) por parte de Luis XIV provocó una guerra civil en Lapurdi (1655-1659) que perdió el Biltzar (literalmente "reunión de ancianos", equivalente a las Cortes) frente al monarca.

En Zuberoa el rey francés vende las tierras comunales consideradas reales a un rico hombre gascón afincado en Zuberoa que se proclama conde y compra el castillo de Maule. La revuelta estalla en 1661 de la mano del cura Bernat Goienetxe, apodado "Matalaz", el cual logra instaurar un régimen más equitativo mientras su pequeño ejército consigue mandar en Zuberoa. Desde Burdeos los nobles envían un ejército de mercenarios que acaba con el de Matalaz y asesinan a éste.

En Lapurdi también se producen revueltas para protestar por los contrafueros: como impuestos no recogidos en los Fueros, reclutamientos forzosos, o para protestar por la presencia de fuerzas no vascas en estas tierras. Los casos son muy numerosos y se producen en los años 1709, 1724 en Ainhoa por la subida de impuestos, 1726, 1734, 1748, 1756 en Lohitzune por el acantonamineto de tropas francesas, 1760, 1773 y 1784. Ésta última la protagonizan las mujeres exclusivamente para protestar por el impuesto del tabaco. En Baja Nabarra se produce un único alzamiento importante en 1683 y una protesta en 1748 en Garazi por la subida de los impuestos.

Se producen revueltas durante 1631 y 1634 en vascongadas por el estanco de la sal. Los estancos son medidas unilaterales tomadas por el rey para ampliar sus recaudaciones. Hay "matxinadas" en 1638, 1639, 1718 por el intento de trasladar las fronteras (en éste último año se quemaron los barcos aduaneros y se mató al recaudador de impuestos), y también en 1731 en Irun por la leva de los marinos; en 1738 en Gasteiz se levanta el pueblo contra los notables; en 1739 se alza el pueblo de Azpeitia por la subida del grano; en 1749 el de Hernani por recortes de tierras comunales; en 1766 los de Azpeitia y Azkoitia para que bajen los granos, sumándose a la misma pueblos de todos las provincias; en 1773 se dan revueltas en Donostia por la subida del impuesto de la sidra; en 1784 se dan revueltas en Gasteiz por las restricciones en la venta del vino; otra vez en Gasteiz en 1803 una multitud ataca la casa del recaudador de impuestos; 1804 se produce la Zamakolada en Hegoalde (que se narra mejor a continuación) y alguna más.
La voz "matxinada", como se llamaban a estas revueltas populares, viene de los ferrones o "matxinos" en euskara, palabra derivada de San Martín, su patrón, que participaron en muchas de las protestas contra intentos de imponer aranceles que perjudicaban sus intereses económicos, o por el precio de los granos, aprovechamiento de montes comunales y diferentes problemas que contravenían los Fueros.

Son también las primeras luchas entre el campo y la ciudad.

Las más importantes revueltas o matxinadas en vascongadas son las de: 1718 en la que se llega a decretar el estado de sitio y el Ejército ocupa las calles de Bilbao cuando desde la corona se intenta llevar la frontera económica a los Pirineos (32 personas serán finalmente fusiladas por rebelión), y la Zamakolada, que tiene lugar entre 1804-1807: las Juntas Generales de Bizkaia quieren crear un puerto en Abando que compita con el de Bilbao y piden permiso a Madrid que lo concede a cambio de admitir las quintas (la mili, llamada así pues en una época de cada cinco la hacía uno). Esto provoca una enconada lucha entre partidarios y detractores que no acaba hasta la entrada del Ejército y la huida de Zamakola, promotor de la idea.

1728 el conde de Peñaflorida funda en San Sebastián la Compañía Guipuzcoana de Caracas. Los donostiarras fueron de los primeros en desayunar chocolate en Europa. En poco tiempo cuenta con 500 barcos, 10 de ellos de vigilancia contra el pirateo inglés y holandés. Esta compañía supuso una gran riqueza para Gipuzkoa. Tendrá su capital dividido en acciones cuando no existían las Sociedades Anónimas. El valor de las acciones se triplicó en poco años.

Un vasco, Perkaiztegi, será el que trajo el maíz a Europa, sembrándolo en las desembocaduras de los ríos Oria y Bidasoa, según Larramendi, pero se tiene constancia de que ya se sembraba antes en Baiona. Será la comida de mucha gente.
La idea que se nos quiere vender a veces de un País Vasco rural y pobre está fuera de todo lugar, desde el principio Bizkaia y Gipuzkoa son provincias económicamente punteras de la Corona castellana junto a Catalunya, tal y como dejaron escrito los hermanos alemanes Humboldt, a finales del siglo XVIII, y tal y como iremos viendo.

La llegada de la familia francesa de los borbones a la corona española supone un cambio sustancial en la política llevada a cabo desde Madrid. De una Monarquía Federal anterior se pasa a una monarquía centralista con Felipe V o de Anjou (1700) que provocará numerosos contrafueros y revueltas. Felipe V sería VII de Nabarra, que se sigue gobernando como reino.
Los Fueros Catalanes son suprimidos por defender al otro aspirante a la corona, también lo son los de Aragón, Mallorca y Valencia. Desde este momento el centralismo borbónico recurrirá a toda su artillería para hacer creer que los Fueros no son fruto del pacto entre vascos y el rey de Castilla, sino privilegios concedidos voluntariamente por éste.

Esto salpicará también al País Vasco que prontamente se ve afectado: a mediados de siglo XVIII la próspera Compañía de Caracas se traslada a Madrid para unirse a la mucho peor llevada Compañía de Filipinas. Ambas caen en barrena y se extinguen en 1785. Se toman desde Madrid otras medidas contra los intereses vascos: los astilleros estatales por Real Decreto se llevan a Ferrol, donde no hay referentes ni profesionales adecuados para estas labores. Del mismo modo, las compañías de armas, asentadas en Gipuzkoa, se llevan a Asturias, donde tampoco hay personal adecuado.

En 1719 los ingleses al mando de Berwick invaden Gipuzkoa que está todavía tomada por el Ejército español por uno de los contrafueros o matxinadas. 5.000 milicianos populares gipuzkoanos se defienden y tratan de llegar a un acuerdo con los invasores ingleses y de atraer con ellos a bizkainos y alaveses: si respetan los Fueros pasarán sin violencia a formar parte de Inglaterra, así chantajean de paso a España.

Los vascos hacían la instrucción militar los domingos por la tarde según estaba recogido en los Fueros (todos los varones desde los 18 a los 60 años), al mando estaba el alcalde que guardaba las armas, esto suponía una capacidad de reacción y potencial bélico ante invasiones y conflictos enorme, así como cierta independencia de decisión.

Bajo el gobierno de Carlos III (Carlos VI de Nabarra), su ministro Godoy, en 1780, plantea la implantación de las aduanas en los Pirineos, a cambio de la apertura del comercio colonial a los vascos. Los vascos se asesoraron y creyeron que perdían con el cambio, pues encarecía la materia prima y eliminaba los mercados tradicionales del sur de Francia. El problema estuvo en que España aprovechó la coyuntura para subir los aranceles, de hecho, éstos han existido en España hasta su entrada en la UE en 1986, mientras que en el País Vasco peninsular sólo de 1839 a 1986, como veremos.

Para ver un poco el nivel de vida del País Vasco en estos años comentaremos lo que el economista más conocido de todos los tiempos, el inglés Adam Smith, dejó escrito en su libro "La Riqueza de las Naciones" en 1779. Adam Smith establece un cuadro de la riqueza de los países atendiendo al interés que se cobraba por capitales, desde el 10% de los más pobres hasta el 2% de los más ricos; el interés normal de los préstamos en vascongadas y Nabarra era de un 2,5%, menor que el de la propia Inglaterra. Sigue sin encajar la imagen bucólica del País Vasco rural y retrasado que nos vende muchas veces el nacionalismo vasco y español. El País Vasco peninsular mantiene una posición económica preponderante desde hace siglos en España, junto a Catalunya.

Otro punto de inflexión fue la Guerra de la Convención. Tras la Revolución Francesa, en 1794, las tropas francesas invaden el País Vasco, Aragón y Cataluña en represión al ataque español previo a Iparralde y Rosellón; España quería evitar la entrada de las nuevas ideas en su suelo. La ciudad de San Sebastián con su alcalde a la cabeza pide negociar, entregan la ciudad a los invasores si estos prometen respetar los Fueros, como antes hicieran con el inglés Berwick, petición a la que se juntan poco después las Juntas Generales de Gipuzkoa reunidas en Getaria que piden la soberanía de Gipuzkoa anterior a 1200. El trasfondo de estos hechos es el descontento de los vascos por el centralismo borbónico que entró a gobernar en España en 1700 con Felipe V. Francia no acepta y detiene a los emisarios de las Juntas, empieza la lucha; 4.000 vascos de Iparralde son deportados de nuevo a las Landas por conplicidad con los gipuzkoanos, la mitad muere en el trayecto. Pero poco después la política francesa cambia, reconoce los deseos de las cuatro provincias vascas de ser independientes, libera a los presos y establece un Gobierno ejecutivo en Gipuzkoa con dos naturales de la provincia y un representante francés (el también vasco de Iparralde Larralde-Diustegi), con el pleno respeto a los Fueros; Bizkaia y Alaba preparan un acuerdo parecido. Nabarra por su parte está dividida, no quieren entregar el cupo de soldados que les corresponde al Ejército español y las tropas de los valles pirenaicos desertan en masa al bando francés.
Finalmente se llega a un acuerdo de paz. La Paz de Basilea fue firmada en Madrid en 1795, en la misma, el Gobierno español, llega a ofrecer al francés los territorios de Gipuzkoa y Bizkaia para recuperar las tierras ocupadas por Francia en la isla caribeña de Santo Domingo, por ser aquellas provincias menos interesantes y más conflictivas. Finalmente, París no acepta el cambio. Tras la paz de Basilea, numerosos mandos gipuzkoanos son condenados a muerte por entregar San Sebastián y Gipuzkoa sin lucha, pese a que España había prometido no tomar represalias.

En la Revolución Francesa de 1789 los recién constituidos Estados Generales reunidos en Asamblea Nacional deciden la abolición de los Fueros en Iparralde, y por tanto de los "Biltzarres o Silbiet" (Cortes) de Lapurdi y Zuberoa, en nombre de la revolución francesa. Su autonomía había sido mermada anteriormente por Luis XIV en 1660 (1730 en el caso de Zuberoa), es el punto de inflexión más importante para Iparralde en siglos. En Baja Nabarra el reino nabarro continuó tras la pérdida del sur de Nabarra en manos de Fernando el Falsario y el Cardenal Cisneros, para pasar a Francia en 1620 como se ha narrado, pero mantiene sus Cortes en Baigorri hasta la Revolución Francesa, aunque ya sufrieron una fuerte reducción en sus atribuciones en 1704; ahora son abolidas.

Los vascos protestan por la supresión de los Fueros, y encabezados por los hermanos Garat (después ministros de Napoleón), piden la independencia de las tres provincias, pues como bien señalaron, el reino de Nabarra (Baja Nabarra) se unió al francés por la mera coincidencia en la misma persona de ambos reyes (Enrique III de Nabarra y IV de Francia), pidiendo la abolición del Edicto de Unión de 1620. Francia desoye a los vascos, el País Vasco continental queda asimilado en el Departamento de los Bajos Pirineos junto al Bearn (desde 1971 se llama Pirineos Atlánticos). Los jóvenes vascos de Iparralde tienen que acudir al servicio militar por Francia. Luego esta forma de administración por Departamentos se copiará en España que las llama automías. En Iparralde los Fueros son eliminados por la fuerza, al igual que en Hegoalde.

El no saber francés supondrá una nueva deportación de vecinos de Sara, Kanbo, Espeleta y Azkain tras la Revolución Francesa de 1789, en concreto en 1794, con 1.600 muertos camino de las Landas. El euskara queda prohibido en cualquier acto público, al igual que su enseñanza en las escuelas en nombre de la Revolución y de la Ilustración. La abolición de los Fueros supuso, entre otras muchas cosas, la división de la tierra entre los hijos en contra de Fuero pirenaico o nabarro, lo que trajo la ruina por ser demasiado pequeñas las tierras a explotar, disparando las emigraciones a América.

La invasión napoleónica de 1807 comenzó en Irun, tras las abdicaciones de Carlos IV en su hijo el rey de España Fernando VII de Castilla (Fernando III de Nabarra), pues los reyes españoles siguen numerándose como si lo fueran sólo de Castilla, y éste en José Bonaparte, hermano de Napoleón, en Baiona. Precisamente, como la "Constitución de Baiona" será conocida la primera Constitución que tendrá España, curiosamente impuesta por los franceses. Los franceses crearon con las tres provincias vascongadas el "Gobierno de Bizkaia" en 1810 por real decreto imperial y el "Gobierno de Nabarra", aboliendo los Fueros; se impuso la Constitución francesa pero se mantuvieron las Diputaciones. La frontera del Impero francés ese año se encontraba en el Ebro. Hay partidarios (ciudad) y contrarios (el clero). El ministro vasco (labortano) de Napoleón, el mencionado Garat, propone al Emperador la creación de un único ente administrativo autónomo con las 6 provincias que Garat denominó, por un error de conocimiento de la historia, "Nueva Fenicia" (no hubo nunca fenicios en tierras vascas). Además proponía la creación del reino de Aragón y el principado de Cataluña, el resto de España formaría una única administración.

Napoleón se hizo con toda España y toda Portugal salvo Lisboa.

En Madrid tienen lugar los fusilamientos del 2 de mayo de 1808, tan bien plasmados en los cuadros de Goya (aragonés de bisabuelo gipuzkoano de Zerain, donde hay un busto dedicado; "Goya"= parte de arriba, en euskara), como represalia al alzamiento popular que tuvo lugar en Madrid de la mano de los capitanes Luis Daoíz y Pedro Velarde. Estos fusilamientos no crearán la más mínima reacción en el País Vasco, sí en España.

El hecho es que no se registra ni la más mínima reacción en el País Vasco hasta 1809, cuando la presencia masiva de tropas francesas en Nabarra para mantener abierta la frontera con Francia, suponen una carga excesiva para el campo nabarro. Durante las guerras contra la invasión francesa sobre toda Nabarra y tierras limítrofes, gobernaba realmente el "insurrecto" nabarro, luego nombrado mariscal, Espoz y Mina, con 10.000 guerrilleros de los 30.000 que había en toda España. En junio de 1811 los batallones 3 y 4 comandados por Espoz y Mina llegaron hasta la muga (frontera) de Irún, atravesando antes Goizueta y Oiartzun, cruzando después el Bidasoa y luchando en Hendaia contra las tropas francesas. Gaspar Jauregi Artzai, natural de Urretxu (Gipuzkoa), era coronel a sus 20 años y mandaba sobre 3.000 hombres en Gipuzkoa; Tomás Antxia Longa hacía lo propio en Bizkaia (era natural de Mallabia); los dos, junto con Espoz y Mina, eran la cabecilla de la resistencia vasca, muchas veces actuaban en forma de guerrilla, luchando a veces juntos (aunque hay conocimiento de este tipo de lucha de guerrilas desde épocas romanas, o como en Orreaga, es tras esta guerra cuando toma más fuerza).

Los franceses tomaron fuertes represalias contra las tropas vascas y al mando de Massena arrasaron Nabarra, deteniendo a 3.000 personas, ajusticiando y exiliando a muchas más. Nabarra tuvo un papel importante en las llamadas "Guerras de la independencia" o "las francesadas". Algunos quieren ver en Espoz y Mina un gran patriota español, pero lo cierto es que sólo lucho por Nabarra y cuando se vio que ésta estaba siendo expoliada.

En Cádiz, las Cortes crean la segunda Constitución Española en 1812, copia de la francesa de 1791, cuya diferencia con el absolutismo es la distribución de poderes y que el poder reside en el pueblo, algo que siempre estuvo en los Fueros vascos, los cuales eran más participativos. En esta Constitución se recoge la igualdad de todo el territorio español, por tanto elimina los Fueros y es menos "progresista" que éstos en la mayoría de sus puntos. Ninguna de las dos Constituciones tendrán implantación real en el País Vasco.
Finalmente los franceses son expulsados de España, San Sebastián es incendiada por las tropas anglo-hispano-portuguesas del duque de Wellington que liberan al País Vasco, incluida Baiona, teniendo lugar la batalla de San Marcial de Irun, que da lugar al actual alarde.
Fernando VII impone de nuevo el absolutismo (1814) tras la derrota francesa frente a España e Inglaterra que reconquistan los territorios tomados, Fernando entra triunfal en Valencia ante el aplauso popular. Uno de sus ministros, el vasco Juan Bautista Erro, sin esperar la orden regia, convoca las Juntas Generales y elige nuevas Diputaciones según Fuero. El régimen foral sigue, quedando fuera los liberales. Sin embargo Fernando VII ya advierte en una orden de 1817: "la reestructuración se ha hecho sin prejuicio de los intereses generales de la nación, del sistema de unidad y regalías de la suprema autoridad".

El Teniente Coronel Riego se alza en las Cabezas de San Juan, Sevilla, con las tropas que esperan para ir a América. Empiezan los tres años liberales conocido como "El Trienio Liberal" entre 1820 y 1823, donde estará en vigor la Constitución de Cádiz, y que fue abortado por los 100.000 hijos de San Luis mandados por todos los países absolutistas. Riego fue ahorcado en Madrid.
En el País Vasco se tomó con frialdad el levantamiento liberal, pero al producirse la abolición de los Fueros, la gente protesta, numerosas guerrillas rurales dominan amplias zonas del País; finalmente, en el centro de Pamplona se produce una revuelta popular, las milicias gubernamentales tratan de controlar a la muchedumbre, pero los milicianos, muchos de ellos nabarros, desertan en masa, hay varios muertos. Las Cortes españolas disuelven las milicias populares vascas.
La muerte de Fernando VII en 1833 sin descendencia masculina crea un fuerte problema: de su cuarto matrimonio con María Cristina nació Isabel II en 1830, de tres años de edad por tanto, se discutía una ley de origen francés introducida por Felipe V (1700), La Ley Sálica, que impedía a las mujeres heredar, lo que dejaba la regencia en manos de Carlos V, hermano de Fernando VII.

9. LAS CARLISTADAS y LA SUPRESION DE LOS FUEROS

Los Fueros pirenaicos son un mundo en sí mismos, con especificidades en todas las provincias, por eso sólo trato de dar las ideas más importantes de todos ellos.

9.1. Los Fueros

Los Fueros son las leyes consuetudinarias históricas, diferentes según las provincias o regiones pero similares al tener el mismo origen. Viene del latín forum judicium, que designaba la costumbre o ley por la que se administraba la justicia; se trata de una práctica nacida en Nabarra y Aragón (cuando era parte de Nabarra) para luego extenderse por otros valles y países pirenaicos.

Hay que hablar de un "Fuero Pirenaico" o "Fuero Nabarro" de los más viejos de Europa, que abarcaría el derecho foral gascón, vascongado, vasco continental, bearnés, nabarro y aragonés, es decir, casi toda Baskonia. En Nabarra el sistema jurídico pirenaico llega a su plenitud, al formar el sistema completo de un Estado propio, pero la esencia es la misma en todas las provincias.
Aunque tras caer en manos castellanas o inglesas los Fueros serán constantemente atacados o modificados, no pierden su esencia.
Hay quien ha tratado de buscar el origen de éstos Fueros en el derecho germánico, románico o incluso escandinavo, ante la incredulidad de que los vascos fueran capaces de crear nada bueno; pero todo hace indicar que fue así, como lo recogen los catedráticos de la universidad de Tolouse Paul Ourliac y Jacques Poumarede.

El derecho castellano sí es de origen germánico y gótico, que prima más el derecho feudal y privado frente a la mayor concepción pública del Derecho Pirenaico.

La costumbre en el Derecho privado es la característica principal que distingue al Derecho Pirenaico, incluso contra la Ley, aún vivos en vascongadas e Iparralde, lo que se llama "Testar a la Nabarra".

En aquellas épocas de reyes absolutistas por voluntad divina en Nabarra existía "el Fuero de alzar al rey", por lo que el rey para ser proclamado como tal tenía primeramente que jurar los Fueros y ser aceptado, la soberanía residía en el pueblo.
En Vascongadas e Iparralde los Fueros son casi iguales, y parecidos a los de Nabarra, sin embargo con los Fueros castellanos tienen notables diferencias. Se trata de un Pacto entre el pueblo y el rey por el cual aquéllos admiten el vasallaje a éste, con lo que implica de ayudar militar y económica a la corona, a cambio del respeto de los Fueros y protección militar. En los Fueros castellanos no existe tal pacto.

Los Fueros equivaldrían a las Constituciones y códigos legislativos modernos. Las Cortes o Juntas no eran exclusivas de estos territorios, pero sí las peculiaridades que aquí se comentan. Además se da la circunstancia que en un momento de la historia los reyes absolutistas logran hacer desaparecer las Cortes o Juntas en todos los reinos y ducados menos en el País Vasco. La revolución francesa en el fondo no era más que un intento de volver a esas Cortes, que no se reunían en 125 años, y limitar así el poder del rey, sobre todo por parte de las clases más pudientes, de hecho hay que remontarse a épocas muy recientes para ver grados de participación popular y de sufragio similares a los que gozaron los Fueros vascos durante siglos. Los Fueros, mire por donde se mire, eran mucho más democráticos que los sistemas liberales iniciales hasta bien avanzado el siglo XX.
Vamos a ver algunos aspectos de los Fueros, pero hay que tener en cuenta que éstos van adaptándose a su tiempo pues se nutren de la costumbre y de la experiencia para crear norma:

La célula política del Fuero vasco es el valle (Baztan, Ronkal, Arratia etc.), las villas y las anteiglesias (o Tierra Llana por no estar amurallada); a partir de 1680 aparecen las merindades en vascongadas, como en Nabarra con Sancho el Fuerte. Al cargo de las merindades están los merinos (baylles), que representan la autoridad real, tienen funciones de policía, justicia, finanzas e inspección en general.

En las Juntas Generales de las tres provincias vascongadas las células son los mismos municipios (anteiglesias, valles o villas) como hemos dicho, son unicamerales por tanto, ocurría algo parecido en los Biltzarres (Lapurdi) o Silbiet (Zuberoa) de Iparralde, equivalentes a las Juntas Generales. Cada representante del valle es elegido por sufragio para acudir a las Juntas Generales, cada "fuego" (casa) un voto (se sabe que en Nabarra había en el siglo XIV 18.000 fuegos, unas 80.000 personas). Tienen derecho al mismo "los vecinos con nobleza y limpieza de sangre demostradas", se miraban los apellidos (de donde lo toma luego Sabino Arana), oriundos de la provincia (casi todos, salvo los francos de los burgos y las minorías) y que sean mayores de 25 años. La participación popular es muy intensa. Con el tiempo el representante del valle será el alcalde o un concejal hasta el siglo XIV, XV, en el cual se exigen una serie de bienes como aval para acudir a Juntas.

En Nabarra sin embargo las Cortes o "Estados de Nabarra" son estamentales, con representación del clero (abades y priores de las principales iglesias: Urdax, Pamplona, Leire, La Oliva, Iratxe, Irantzu, Orreaga, San Juan, Fitero y Tudela), nobleza (más de 100) y 38 representantes de pueblos y villas; las Cortes nacieron en 1090. Es un caso único en Europa pues los monarcas ejercían el gobierno de forma absoluta y no con un parlamento que administrase su gestión como en el caso nabarro. Las Cortes se iban reuniendo cada dos años en diferentes pueblos nabarros y finalmente en la catedral de Pamplona, cuyo obispo ejercía de presidente. Tras la conquista por Castilla se mantuvieron las Cortes y el Virrey daba la apertura a las mismas para retirarse después. Cada estamento tenía un voto y si no se llegaba a unanimidad se volvía a votar hasta dos veces más, entonces la ley quedaba rechazada.

Se seguía el procedimiento de la "insaculación" para los delegados populares a las Cortes de Nabarra, sacándose 20 nombres en cada pueblo, y, después, a puerta cerrada, elegían entre ellos a uno que era quien les representaba.

Existe en Nabarra el "Fuero de Alzar al rey" mencionado, con la que un consejo de 12 ricos hombres pueden censurar la labor de éste, que antes de ser alzado debe repartir los cargos administrativos del reino y sólo entonces se le alza literalmente, siendo aclamado tres veces "real, real, real". El rey no lo es por voluntad divina, si no por ser elegido como tal, hecho constante en toda la historia de Nabarra.

Las villas tienen un fuero propio otorgado por el rey, en vascongadas muchos fueron dados por reyes nabarros, así como una clase de privilegios promulgados como obligatorios por Alfonso X el Sabio de Castilla, pero hasta el Ordenamiento de Alcalá de Alfonso XI, introducido por Juan I de Castilla en 1375 con la carta de población de Miravalles (Ugao), no entra en vigor en Bizkaia. Los fueros de las villas sólo regulan temas comerciales en el resto de cuestiones está vigente el Fuero General de Bizkaia o el de cada provincia.

El rey busca cada vez tener más villas para quitar poder a los señores feudales (handikis, muchos favorables a Nabarra), para recaudar más impuestos, crear núcleos más difícilmente conquistables (por eso amurallaban las villas) y por ser más fácilmente controlables y sometibles a funcionarios castellanos y a oligarquías locales con intereses en Castilla. El derecho nabarro es vigente plenamente en las anteiglesias o Tierra Llana, pero cada vez hay más villas.

A partir del siglo XVII para acudir a las Juntas se pide también saber castellano, aunque a veces se hagan en euskara para mayor compresión de los asistentes. A partir del siglo XIX se usa más el euskara y en el Reglamento de 1854 se establecen las sesiones en ambos idiomas. A modo de anécdota contar que a principios del siglo XIX Barakaldo no pudo mandar representante a juntas por no haber nadie en el municipio que supiera castellano.
Se celebraban una media de entre 2 y 4 Juntas al año.

Las citaciones a Juntas se harían, según los casos, mediante mensajeros o encendiendo hogueras en las cumbres, al igual que en caso de alarma. Las hogueras se encendían en los cinco montes bocineros (en el caso de Bizkaia: Kolitza, Gorbea, Oiz, Sollube y Ganekogorta) y se tocaban en ellos los cuernos de caza y la txalaparta (instrumento de percusión vasco). Esta costumbre es antiquísima, en época romana los negocios públicos se ventilaban por medio de "juntas" a las que concurrían los personajes más notables de cada tribu, y cuando estas tribus eran débiles se ponían al amparo de otra (esto recuerda a los banderizos y clanes), para que la gente acudiese se tocaban los cuernos.

Al principio la orden de reunión partía de los Parientes Mayores (Handikis) y más tarde del Corregidor.
El rey debe jurar los Fueros en cuatro lugares distintos por provincia. El principal en Bizkaia era bajo el árbol de Gernika, donde, tras formarse definitivamente Bizkaia políticamente, se reunirán las Juntas Generales de Bizkaia, si el día era malo se celebraban en la iglesia de Santa María, próxima al árbol. También existen árboles juramentales en Morga (Aretxabalagane), en la iglesia de Goikolejea en Larrabetzu y Bermeo. Hasta la formación definitiva de la provincia en 1212 en las Encartaciones juraban en la Casa de Juntas de la Avellaneda y en Gerediaga en Durango, éste con su conde propio (el primero fue Eneko Lupiz o López, dependiente de Pamplona cuando reinaba Sancho Garcés III el Mayor). Orozko juraba en Larrabetzu hasta incorporarse en 1785 al Señorío. Las Juntas de Bizkaia la formaban 72 anteiglesias junteras, 20 villas, 1 representante de Durango y 2 de las Encartaciones. La Bizkaia nuclear se dividía a su vez en 6 Merindades: Uribe, Busturia, Markina, Zornotza Bedia y Arratia.

La función de las Juntas es legislativa, las leyes castellanas, en su caso inglesas o francesas, necesitan del Pase Foral, si no, "se obedece pero no se cumple"; es lo mismo que el "derecho de sobre carga" en Nabarra.
Las Juntas Generales además tienen la facultad de elegir al órgano ejecutivo: las Diputaciones, que se encargaba de llevar a cabo las resoluciones tomadas en las Juntas Generales.

La Diputación tenía la misma función en todas las provincias y fue la de Nabarra la primera en surgir en el siglo XV; en la misma, en el caso de Nabarra, existía un representante del clero, dos de la nobleza y cuatro del pueblo llano (pero con dos votos). A partir de 1678 la composición fue: uno por el clero, dos por la nobleza, dos por Pamplona y dos por el resto de las merindades; así hasta la Ley Paccionada de 1841 que eliminaba los Fueros nabarros. Casi de la misma fechas son las Diputaciones del resto de las provincias vascas, que podían contar con su Diputado General, los padres de la provincia, consultores letrados, regidores etc. según cada caso.
Existe la figura del Corregidor que vela por los intereses del rey, pero no tiene poder legislativo, su actuación es más de mero espectador. El Corregidor en el caso de Bizkaia residía en Bilbao. Las decisiones se toman por mayoría, pero las minorías puede pedir el arbitraje del rey. El primer Corregidor de Bizkaia y Gipuzkoa fue Gonzalo Moro en el año 1395. Las juntas nombraban a los Corregidores hasta que Fernando el Católico abolió esa costumbre y pasaron a nombrarlos los monarcas por tres años, pero si su mandato no se había ajustado a los usos y cotumbres de los vascos, podía ser multado y castigado. Luego vendrían los jefes políticos y después los gobernadores civiles y militares tras la primera carlistada.

Otras figuras de los Fueros son los Síndicos, puestos honoríficos cuya misión es defender los Fueros y representar la provincia en caso de conflicto. Además existían Diputados, Regidores (6 oñacinos y 6 gamboinos), Secretarios (escribanos reales), Tesoreros, Consultores y Padres de Provincia; serían el cuerpo burocrático de los Fueros.
Los cargos se consiguen por "insaculación", es decir, entre todos los vecinos que querían un cargo se sorteaba; con el tiempo se empezó a pedir una fianza para el caso de una mala gestión. Luego venían los enchufes, sobre todo de las familias banderizas, y las influencias claro está.

En Bizkaia el poder militar queda en manos del Señor de Bizkaia (el señor conde en Alaba o Gipuzkoa, el rey en Nabarra y luego el virrey), pero sólo en caso de guerra, por lo que recibirá parte de los impuestos. Existe la necesidad de consultar a los ricos-hombres en caso de guerra (más propia de los primeros siglos).

El servicio militar sólo es obligatorio en el interior de la provincia y con fines defensivos, no pudiéndose ser convocados más allá del árbol Malato en Bizkaia (a 2 leguas de Arrigorriaga, en Luyando, hoy, una cruz puesta en 1730, así lo recuerda) y similares en las otras provincias; por ejemplo en Nabarra este árbol, cuenta el cronista Garibay, estaba en el pueblo burgalés de Atapuerca (los montes de Oca son una frontera que durará siglos), hasta donde llegaban las tierras Nabarras. Las milicias municipales quedan a las órdenes de los alcaldes que realizan la instrucción militar los domingos por la tarde con todos los hombres entre 18 y 60 años. Las tropas reales sólo pueden transitar por los caminos fijados por el Diputado General. En caso de guerra, cuando ya no hay Señores o condes (cuando los reyes de Castilla se convierten en Señores de Bizkaia o condes de Ayala, como hemos visto), es elegido un máximo responsable por las Diputaciones con el grado de Coronel. Los gastos son a medias entre la Corona y la Diputación. En cambio, para la armada, la Corona fijaba el número de levas. Los gastos hasta la embarcación corre por cuenta de la Diputación y a partir de ahí pagaba la Corona. Como nunca salían voluntarios suficientes se echaba a suertes; este método causaba tantos incidentes que las Diputaciones crearon una sección especial para la resolución de los conflictos.

Aparecieron en Alaba y Bizkaia a finales del siglo XVIII la policía foral, para detener a ladrones y asaltadores en los montes y caminos; en Bizkaia se les fue cambiando el nombre, primero se los llamó miqueletes (como en Gipuzkoa), luego forales y finalmente miñones como en Alaba.

En Nabarra existía un Consejo Real de los "doce ancianos sabios de la tierra", institución que nació en la Edad Media y cuya función era la de aconsejar al rey. Algo parecido había en el resto de las provincias, pero poco a poco surgieron los jueces, puestos controlados por los nobles y altos cargos eclesiásticos.

En Nabarra también existía la Cámara de Coptos que fiscalizaba el patrimonio y las finanzas públicas, al igual que un Tribunal de Cuentas moderno, desde el siglo XII. También existían tribunales locales encabezados por los alcaldes.
Se habla mucho de que todos los vascos son nobles. En principio los nobles son personas a las que el rey otorga privilegios por los servicios recibidos, privilegios como no pagar impuestos o poder exigirlos a sus plebeyos. Su única función normalmente era la defensa del reino, a lo que se dedicaban las familias más pudientes por los costos que acarreaba, pero también había grandes botines para los vencedores.

En los siglos de la Alta Edad Media el collazo (pechero o mesquino, el labrador sin más) y la tierra son indisociables, vendiéndose juntos, poco a poco la tierra será del "baserritarra" o labrador y no del Señor feudal. El "pechero" de los siglos XIV y XV era un arrendatario libre, salvo en los dominios de algunos monasterios, curiosamente. Las pechas pasan a ser impuestos municipales. En el sur de Nabarra existían grandes latifundios a diferencia del minifundismo del resto de las provincias lo que hacía que las diferencias entre clases sociales fuesen más evidentes. El rey fue otorgando títulos de nobleza a individuos concretos o lugares estratégicos poco a poco como los valles del Baztan, Aezkoa, Ronkal y Salazar en el siglo XIV. Pero todos los nabarros reciben el privilegio de nobleza universal en los siglos XIV y XV, cuando sólo 12 familias eran así consideradas antes.
Algo parecido ocurre en el resto de las provincias vascongadas, donde la nobleza universal de los vascos es más cierta al haber más labradores libres "no collazos" considerándoseles "infanzones". Así lo recoge por ejemplo la Ley XVI del Fuero General de Bizkaia del siglo XV en el título I: "todos los naturales de Vizcaya, Tierra Llana, villas, ciudades, Encartaciones é Duranguesado eran notorios hidalgo é gozaban de todos los privilegios de homes hijosdalgo". No existen más títulos de nobleza en Bizkaia que el de Señor. Ya en 1394 la "Hermandad de Bizkaia" declara a todos hijosdalgo, buscaban la exención fiscal, lo mismo hace Gipuzkoa tres años después, los reyes castellanos, enfrascados en guerras dinásticas y deseosos de obtener fidelidad, aceptaron. La defensa de las provincias corre a cargo de los naturales, éste también es un elemento importante para conseguir la nobleza universal.

Todo vasco es igual ante los Fueros, a los que se puede acoger esté donde esté, teniéndosele que ser juzgado según sus Fueros en su tierra de nacimiento. Lo que provocó, por ejemplo, una de las primeras huelgas conocidas en España, cuando los canteros vascos, los de más fama del reino, que construían el Escorial para Felipe II en 1577, se negaron a seguir trabajando en aquellas condiciones, normalmente todo se arreglaría con alguna contraprestación económica, pero la "nobleza" de aquellos canteros se vio menospreciada cuando el alcalde de Madrid prendió a algunos de ellos sin orden judicial, estos declaron contrafuero y se provocó una pequeña rebelión y una huelga. Se tiene constancia que la primera huelga en el reino de Castilla y Aragón tuvo lugar en Markina en 1499 que se resolvió con la intervención de los Reyes Católicos, dando instrucciones al Corregidor para que mediara en el alza de los sueldos de los obreros que forjaban en Bizkaia sus armaduras para la guerra.

Todo ello nos lleva a afirmar que todos los vascos eran nobles, en el sentido que eran iguales ante la ley, a diferencia de otros sitios, pero eso no quita para que no hubiera diferencias sociales ni mucho menos, ahí están las guerras de bandos, donde se observa que el territorio queda en manos de unos pocos "handikis" o familias influyentes (gamboinos-oñacinos, beamonteses-agramonteses), siendo la familia más poderosa los Billela, de la familia Butrón de Mungia, oñacinos, en vascongadas.
Por otro lado, las iglesias y las casas son inviolables, no se puede ser detenido mientras no se salga de las mismas.
También es cierto que las tierras comunales en el País Vasco eran muy numerosas y servían a muchos pobres para no pasar hambre, siendo la castaña el principal elemento de subsistencia durante siglos, estas tierras son uno de los principales rasgos distintivos de los Fueros vascos; hoy todavía el 42% de la tierra Nabarra es tierra comunal.

El fuero familiar vasco es muy rico y extenso, como peculiaridad propia es la no-división de la herencia, pudiendo elegir los padres a qué hijo dejarle el mayorazgo, época en que las mujeres tenían el mismo derecho a heredar según Caro Baroja; luego se impuso las costumbres castellanas, pasando el mayorazgo directamente al hijo mayor. Se extiende sobre todo a partir del siglo XVI, esto provocó que el País Vasco tuviera una de las mayores tasas de hijos fuera del matrimonio: muchos se amancebaban y sólo se casaba tras ver que tenían descendencia, asegurándose la continuidad de la hacienda (a veces ni entonces), según las antiguas tradiciones vascas precristianas. También ocurría que los dueños del caserío fueran remisos a aprobar un casamiento al verse ellos entonces desplazados, al pasar el mayorazgo a la nueva pareja, el "donativo proter nupcias", lo que provocaba todos estos nacimientos fuera del matrimonio.
La elección del esposo lo pueden hacer los padres de la novia, la cual puede rechazar a los dos primeros, pero al tercero tiene que aceptarlo aunque sea a la fuerza, llegando incluso, así lo recoge el Fuero, si fuera necesario, al estupro.
Para los problemas de rango municipal existen los "Consejos Vecinales". Son consejos de la villa, anteiglesia, valle o reino, son orales y sin testimonio escrito.

La mujer puede participar en los "Consejos Vecinales" "Comunidades Vecinales" o "Universidades" (elemento peculiar del Fuero nabarro), que se pierden en el tiempo, siempre que sea cabeza de familia o esté el marido ausente (por ejemplo en la mar) y puede, en ese caso comprar, vender hacer escritura pública, testificar etc. Sin embargo no se daba esta participación de la mujer en las Juntas Generales o Cortes de Nabarra, sí en la Cofradías como la de Arriaga.

En el amejoramiento del Fuero del siglo XIV se establece la mayoría de edad para la mujer en los 12 años. En el matrimonio, si ella es noble y el villano, los hijos son villanos, si es al revés, los hijos son nobles.

El Consejo se celebra el domingo a la salida de misa mayor, bajo el pórtico de la iglesia (de ahí los preciosos pórticos de las iglesias vascas que no hay en otros lugares y de ahí también el calificativo de "anteiglesia" de tantos municipios). La preside el alcalde o equivalente. En estos Consejos Vecinales se dirimen disputas, se emiten sentencias y se resuelven problemas comarcales o municipales de toda índole. Cualquier sentencia leve se suspende si se da fianza o señala fiadores; existe la "validez de la palabra dada" (la famosa palabra de vasco) siempre que se realice en los lugares convenidos.

No cabe torturas salvo delante del Consejo y son necesarias siempre garantías judiciales: abogado y seguridad en el trato. Según el delito basta con un número de testigos que den su palabra a favor del reo. Se trata del primer caso de "Habeas Corpus" que se conoce en la historia, es decir, el derecho que tiene un detenido a ser llevado inmediatamente ante un juez que determine si su arresto ha sido o no arbitrario; anterior en mucho al aprobado por el Parlamento inglés en 1679, que es el que se toma como referencia de la antigüedad de esta figura judicial.

La violación se castigaba con la pena de muerte. Las penas capitales normalmente no se aplicaban y se sustituían por el destierro; aunque en el caso de las mujeres casadas el marido decidía que castigo aplicar, normalmente la pena capital.
Además en la Edad Media y hasta la llegada de los Teobaldos en el siglo XIII, existían las "ordalías" para hurtos, robos y violaciones:

"La de batalla": lucha de escudo y bastón para algunas disputas.
"La del agua caliente o hierro ardiente": ésta es para ladrones reiterativos que se les condena a coger un hierro candente con las manos.
"La de la candela": se hacen tres candelas por "tres fieles del rey", se escogen dos y se colocan tras un ritual en el altar, el ladrón jura decir la verdad y el acusador hace lo propio (es para cuando no hay pruebas); al que se le quemara antes la candela paga 60 sueldos al otro.
El asesinato se paga con la horca y también existe el castigo del destierro de la ciudad, provincia o reino, sin olvidar la quema en la hoguera de herejes, las brujas y brujos.

Al no ser las tierras vascas propiedad del rey éstas se consideran exentas de impuestos reales y contribuciones a su erario, aunque en la práctica éstas adoptan forma de donativos y sí existen contribuciones fijas.

Las Diputaciones Forales recaudaban los impuestos por "fuegos", es decir, por caseríos. Cuando las foguerizaciones no daban más de sí, se crearon las "Cajas", recaudaciones según distintos conceptos. Así existía una Caja General, la Caja de Guerra o del "Exercito" creada en 1793. Sirvieron primero para guardar los donativos más o menos voluntarios de los particulares, y luego contribuciones obligatorias varias, como el 6% del comercio y propiedad, o por ejemplo la del Tabaco de 1794, o sobre el vino para pagar la construcción de caminos, o sobre la canela, el cacao o el bacalao. Finalmente el control de todos los impuestos se centralizó en 1802 en un "Tesorero del Señorío", desapareciendo poco a poco las Cajas, hasta que en 1877 desapareció la última, la del Tabaco.
Dentro del Fuero se contempla el impuesto del "diezmo" que se paga a la Iglesia, es decir: un robo de simiente y una cesta de uvas. En la costa vasca, la Iglesia, cobra como diezmo la lengua de las ballenas que se capturan, vendiéndola después, gracias a esto se han construido muchas iglesias vascas, como la gótica de Lekeitio.

También es una especie de diezmo el que pagaba Gipuzkoa, el llamado "alcabala", y que consistía en un 10% de los bienes consumidos; luego se sustituyó por una cantidad fija a partir de 1509, en concreto 1.245.925 maravedíes (una especie de precedente del Concierto Económico), rebajados por servicios prestados a la corona, y que a veces se decían "donativos".

Las relaciones con otros reinos o regiones están en manos de las Juntas Generales:
Ej.: en 1350 pacta el representante de la Juntas Gipuzkoanas con Inglaterra y Francia en la Torre de Londres un convenio para faenar en mares de éstos y para que los gipuzkoanos dejen de hostigar a las flotas francesas e inglesas, incluso se firma que Gipuzkoa se mantendrá neutral en caso de guerra entre Inglaterra y Castilla. El rey de Inglaterra, Eduardo II, ese año 1350, pidió organizaran rogativas los obispos ingleses para que se rezase a Dios de este modo: "Líbranos, Señor, de la peste de los vascos".
Este tratado demuestra la competencia en relaciones extranjeras que otorgan los Fueros. Por tanto, vascongadas y luego Nabarra constituían un Estado dentro de un Estado hasta la abolición de los Fueros, lo que en términos más modernos llamaríamos una Confederación de Repúblicas monárquica, pero con competencias plenas, es decir, con competencias en defensa y representación internacional, sin más.

Las fronteras económicas quedan fijadas en el Ebro.
Como conclusión diremos que: Los Fueros son leyes tradicionales participativas, con base en las villas, valles o anteiglesias, que limitan el poder del rey con "el Fuero de alzar al rey" y el "pase foral" (se acata pero no se obedece), o la necesidad de consultar a los ricos-hombres en caso de guerra y paz; pero que principalmente legislan cualquier contencioso civil o mercantil, administran justicia, recaudan impuestos, facilitan las relaciones con otros países y controlan al poder ejecutivo, es decir, el equivalente a la Constitución y los diferentes códigos modernos (civil, mercantil, fiscal). No son algo estanco y van adaptándose a la realidad en la que viven en cada momento.

La primera Guerra Carlista (1833-1839)

La primera carlistada tiene lugar entre 1833 y 1839. La mencionada Ley Sálica introducida por el francés Felipe V impedía a Isabel gobernar, pasando la regencia al hermano de Fernando VII, Carlos VI, Carlos María Isidro de los Dolores. Pero antes de morir Fernando deroga esa ley mediante la "Pragmática Sanción", este rey nefasto crea en España dos bandos:
Los Isabelinos: moderados, progresistas, liberales, toda la burguesía, gente ilustrada, terratenientes beneficiados por las recientes desamortizaciones (que fueron un desastre enriqueciendo a unos pocos) y la mayoría de los oficiales que lucharon contra Napoleón. Los liberales creen que la soberanía descansa en el pueblo y no en el rey, quieren una Constitución que permita la división del poder (aunque la mayoría son monárquicos a su vez), mercado libre interior y aranceles para los productos extranjeros, según postulados mercantilistas, los economistas en boga en ese momento.

En el País Vasco muchas familias se han afincado en otras partes de España, son el caso de Madrid, por su importancia financiera, Sevilla y Cádiz por el comercio en exclusiva con las colonias. Esto suponía una fuerte presión para poner las fronteras en el Pirineo. Se da también la circunstancia que en estos momentos Francia cierra sus fronteras a los productos vascos que circulaban libremente en su territorio, lo que supuso, por ejemplo, que el valle del Ronkal se mostrara a favor de hacer lo mismo.
No es que Isabel (Mª Cristina su madre será reina regente hasta la mayoría de edad de ésta) sea una liberal convencida, pero no le quedó más remedio pues los "tradicionalistas" estaban con Don Carlos. Contarán con el apoyo de Francia, Portugal, Inglaterra y la tropa española, la Cuádruple Alianza.

Por otro lado están los carlistas: el clero, algunos terratenientes, algunos oficiales que lucharon contra Napoleón, pero sobre todo las clases populares del campo y de la ciudad, por lo que al bando carlista se le llamó el bando de los pobres. Los carlistas contarán a su vez con el apoyo de Rusia, Prusia, Austria y Nápoles, contrarios al liberalismo; sus milicias son populares frente a los "peseteros" liberales, llamados así por cobrar sueldo. El lema de los carlistas es "Dios, Patria/Fuero, rey".
No es que los carlistas en un principio estén a favor de los Fueros, ni mucho menos, lo que ocurre es que estos eran reclamados constantemente por los vascos que eran una de las partes más importantes de la tropa y no tuvieron más remedio que hacerlo así.
Los vascos se levantaron más contra el liberalismo, tras la desastrosa experiencia del Trienio Liberal, que a favor del absolutismo. La actitud de los vascos en las carlistadas se entiende perfectamente en el siguiente comentario del coronel del Ejército liberal Pascual Churruca en las Cortes de Madrid en 1837: "¿por qué luchan los vascos? Dícese por algunos que la guerra de las provincias del norte es guerra de principios y no guerra de Fueros; pero yo les contesto que los naturales de Vizcaya no se matan porque triunfen principios del absolutismo y de tiranía, sino porque los ambiciosos y los agentes del fanatismo les hicieron y continúan haciendo creer que iban a perder sus Fueros. Ésta es la base sólida y terrible de la guerra de estos países".
Espartero, principal general liberal, llegó a afirmar que "el liberalismo no quiere quitar los Fueros a los vascos, sino hacer extensibles sus beneficios al resto de los españoles".

Las guerras carlistas son el canto del cisne de un régimen absolutista frente a otro más liberal, el cambio en el poder de unas clases en decadencia (terratenientes y nobles) por otras (la burguesía) comunes a toda Europa, que en España se verán agudizadas por el cambio dinástico (que pronto se convertirá en un tema secundario), y por el intento de igualar administrativamente toda España, cuando en el País Vasco las instituciones funcionaban bien y eran más "liberales" que las que luego se impondrían; en el caso de Catalunya ésta quería recuperar las que los borbones les quitaron; comenzaba a haber un choque entre el campo y una incipiente burguesía que exigía una modificación, que no supresión de los Fueros.

Como agravante está el hecho de las pérdidas de las colonias, y su comercio a principios de siglo (sólo quedarán Cuba y Filipinas básicamente). Se perdían también los mercados europeos por los fuertes aranceles, mientras que las mercancías europeas entraban libre de los mismos en el caso del País Vasco.

Las numerosas guerras (coloniales, la de la Convención y las napoleónicas) habían arruinado España. Está también la circunstancia de la pérdida de importancia comercial de Bilbao frente a Santander y las desamortizaciones llevadas a cabo que dejaban a muchos pobres sin tierras comunales de las que subsistir.

Las desamortizaciones de los liberales traerán también las iras del clero que ve mermados así sus bienes y espeta al pueblo frente a ellas, además estaba el intento de creación de un Estado laico que el clero no ve con buenos ojos. El clero fue precisamente uno de los elementos más importantes en las carlistadas, pero no fue exclusivo del País Vasco, que no era ni más ni menos religioso que España; tampoco es que los liberales fueran menos católicos que los carlistas, pero sí que deseaban una mayor diferenciación entre Estado e Iglesia; además eran partidarios de las desamortizaciones.

En Orduña, Bizkaia, el Teniente Coronel Felipe de Ibarrola proclama rey a Don Carlos y la Diputación le apoya, Alaba se suma de inmediato bajo este texto muy significativo de las razones del carlismo: "Combatir al vil canalla que quiere imponer su execración contra el Dios santo; la impunidad de los delitos; la abolición de nuestros Fueros y privilegios, y la cautividad de nuestras libertades patrias; en una palabra, la destrucción de los altares y la ruina de los tronos que el Sumo Hacedor tiene establecidos para el bien de la humanidad."

Las primeras ciudades en declarar la adhesión a Carlos son Vitoria y Bilbao. El alzamiento carlista tiene un éxito rápido en el campo de Galicia, Andalucía, Cantabria, Castilla y Valencia, pero pronto se ve reducido al País Vasco (Hegoalde) y Cataluña.
El General Tomás de Zumalakarregi desde Pamplona se pone al mando de unas tropas mal pertrechadas a las que primero forma, realizando sólo guerra de guerrillas, y las que le idolatran. Consigue grandes victorias y un ejército de 20.000 voluntarios. Pronto sólo las cuatro capitales vascas quedan en manos liberales dentro del País Vasco. Zumalakarregi pretende marchar contra Castilla y tomar Madrid para acabar la guerra pronto, pero Carlos le ordena sitiar Bilbao que en ésta época contaba con 25.000 habitantes. Los ingleses han prometido ayuda a Carlos si logra conquistar Bilbao. Una bala perdida hiere en Begoña al General carlista y días después muere (1835). En la ofensiva murieron 242 personas.

Se ha especulado mucho sobre la figura de Zumalakarregi, pero su prematura muerte en la contienda no permite saber la verdad. Luciano Bonaparte (príncipe francés) y Agustín Xaho (pensador y político vasco) hablan de él como el Caudillo de la independencia vasca, pero es mucho decir, es más creíble que no pasara tal cosa por su cabeza. Tras la muerte del General el carlismo pierde empuje y termina siendo claramente vencido por los liberales.

De todos modos recojo frases dichas por periodistas extranjeros, enviados de guerra, sobre el origen de la misma y la figura de Zumalakarregi:
Willkinson: "El origen de la guerra hay que buscarlo en el deseo que los cristinos manifestaron de suprimir las libertades vascas (cristinos: seguidores de María Cristina, madre de Isabel). Estas libertades les habían hecho superiores a los demás españoles y se dispusieron a defenderlas con las armas".
Laurens: "(Zumalakarregi) No quería otra cosa que defender los derechos y libertades de su patria".
Sommerville: "los vascos recibieron (a D. Carlos) con entusiasmo a condición que mantuviera los Fueros".
Y la del polémico Xaho: " La envidia de los castellanos fue el primer motivo de esta guerra. No podían sufrir que las provincias vascas se administraran por sí mismas, en completa independencia, mientras que muchos empleos civiles y militares eran desempeñados en Castilla por vascos".

Hay quien quiere darle la corona de Nabarra como Tomás I de Nabarra como las Diputaciones.
Algunos franceses, entre los que hay quien coloca también a Xaho, pretenden crear un protectorado francés con el País Vasco, donde el puerto de Pasajes tendría una importancia estratégica.

Muñagorri propone separar la causa de la sucesión y la de los Fueros y habla de "Paz y Fueros", es decir, trata de desligar el tema foral del carlismo. Los carlistas se dividen entre los que están a favor de Muñagorri, los "transicionistas" y los "obispos u ojalateros" (de la expresión "¡ojalá ocurra esto o aquello!"). Ganan los primeros y se nombra a Maroto Jefe del Estado Mayor Carlista, los vascos no lo toman bien al no ser Maroto vasco.

En 1837 la Diputación de Nabarra admite la victoria de los liberales. Ese mismo año el general Espartero fusilaba a los nabarros León Iriarte y Pablo Barricart por intentar proclamar la independencia de Nabarra.

Se produce el "Abrazo de Vergara" el 31 de agosto de 1839, donde el liberal general Espartero dice: "yo os prometo que se conservarán vuestros Fueros, y si alguno intentara despojaros de ellos, mi espada será la primera que se desenvaine para defenderlos".
La mayoría carlista no aceptó el pacto firmado dos días antes en Oñati: 11 batallones aceptan (3 gipuzkoanos y 8 bizkainos), otros 22 lo rechazan y parten al exilio (los 13 batallones nabarros, 5 gipuzkoanos, 6 alaveses).
Si los Fueros no tuvieron que ver o fueron secundarios en las carlistadas como sostienen algunos, y eran simples guerras de sucesión dinástica, no se entienden estas afirmaciones de Espartero, el "Abrazo de Vergara" y las posteriores actuaciones y sucesos como la Segunda Guerra Carlista.

Hay quien habla de la traición de Maroto que es sobornado con un millón de piastras (según el escritor Victor Hugo); de hecho se fusila a partidarios de las ideas de Muñagorri, y se dice que todo fue la escenificación de la venta pactada en secreto de la supresión de los Fueros.

Ley española del 25 de octubre de 1839 en su Art.1: "Se confirman los fueros de las Provincias Vascongadas y Nabarra, sin perjuicio de la unidad constitucional de la Monarquía".
Art.2: "El Gobierno tan pronto como la oportunidad lo permita y oyendo antes a la Provincias Vascongadas y a Nabarra, propondrá a las Cortes la modificación indispensable que en los mencionados fueros reclame el interés de la mismas, conciliándolo con el general de la Nación y de la Constitución de la monarquía...".
Así el Real Decreto de noviembre de 1839 suprime el poder legislativo y judicial pleno del País Vasco peninsular hasta hoy, que sigue en manos españolas.

En el año 1841 el general Alcalá quiso que la provincia de Gipuzkoa le reconociera como su jefe político, las Juntas Generales le aplicarán el "Pase Foral", se acata pero no se obedece. Alcalá ordenará la detención del alcalde de Azpeitia, y miembro destacado de la "Real Sociedad Bascongada de Amigos del País", Ignacio Altuna, que lidera la negativa de todos los municipios a esas pretensiones. La rebelión posterior es sofocada por Espartero y expide en Vitoria el decreto del 29 de octubre de 1841 "manu militari", equiparando las cuatro provincias con el resto de España. Es decir elimina las Diputaciones Forales soberanas y todo contenido judicial de los Fueros; de los Tribunales de Justicia Municipal o Foral se pasa a los Juzgados de Primera Instancia o Audiencias Nacionales, se nombran gobernadores y jueces desde Madrid, se introduce poco después la Guardia Civil (fundada en 1844 por el nabarro F.J. Girón Ezpeleta), se elimina el "Pase Foral" y se imponen las aduanas en la costa, desapareciendo así las aduanas interiores del conocido como "Cordón del Ebro" (Balmaseda, Vitoria y Orduña), donde se venían cobrando hasta entonces.

En Nabarra, mientras fue reino independiente, los peajes estuvieron en el Adour: Baiona, Donapaleu, Izura y Garruze. A partir de comienzos del siglo XIV, las aduanas fueron llevadas a Garazi, Lekunberri, Burgete y Orreaga y por el sur en el Ebro: Sangüesa, Biana y Tudela. Iparralde mantuvo sus fronteras con Francia hasta 1713, cuando, tras el Tratado de Utrecht, París las elimina, lo que supuso la muerte de su economía.

En 1841 tuvo lugar la famosa reforma de Mon-Santillán, que prácticamente formó la base del sistema fiscal español hasta 1977. A partir de 1844 Madrid, temeroso del renacer carlista, restablece parte del sistema administrativo foral, lo que evitó probablemente que el País Vasco secundara la guerra de los matiners catalanes (1846-49), a la que algunos llamaron la segunda guerra carlista. En Vascongadas esta reforma fiscal de Mon-Santillán tuvo por tanto un efecto limitado, pues la mayoría de los impuestos en ella establecidos continuaron sin recaudarse. Los únicos ingresos que el Estado recibía eran los procedentes de donativos, renta de aduanas, los derechos de hipotecas y las cédulas personales.
Por otro lado, los vascos seguirán sin acudir a quintas (el alcalde después de la misa mayor seguirá haciendo la instrucción militar).

Existe incluso un decreto ley promulgado por Espartero en 1838 que prohibe usar boina por ser símbolo carlista.
En 1841 Nabarra deja de ser reino después de 1.000 años de historia.

Se le impone la dichosa "Ley Paccionada", por la cual conservará parte de los Fueros, como son Diputaciones con capacidad de recaudación de impuestos, Tribunal supremo propio, presidente de la Diputación Provincial (Lehendakari) y un cupo de hombres para quinta negociable. Pero sin embargo, entre otras cosas, la frontera se mantiene en la costa por primera vez en la historia y se impone impuesto del estanco de la sal que tantos problemas dio en el pasado. Desde este momento la suerte de Nabarra se separa de las Vascongadas.

Ese año el general liberal tinerfeño O´Donell, con el apoyo de las Diputaciones vascas, se levanta en Pamplona contra Espartero, exigiendo la devolución de los Fueros, pero no lo consigue.

Entre las dos Guerras Carlistas:

El intervalo entre las dos guerras carlistas es de gran prosperidad económica con continuas buenas cosechas. Pero en esta época también se produjo la segunda parte de las desamortizaciones (subasta pública de tierras hasta entonces en poder del clero) iniciadas en 1835 por el gaditano Mendizábal, y que ahora retoma el nabarro y también ministro de Hacienda Pascual Mandoz, pero esta vez también sobre las tierras comunales de los municipios, elemento muy propio de las tierras vascas y que evitaba que mucha gente pasara hambre. Generalmente los compradores fueron nobles, militares, funcionarios y grandes comerciantes, con lo cual las propiedades sólo cambiaron de manos y no llegaron a las clases más populares para que las trabajaran; con las desamortizaciones el Gobierno logró grandes beneficios para pagar sus deudas. Todas las Diputaciones vascas se opusieron a estas nuevas desamortizaciones, considerando que violaban las disposiciones forales sobre las tierras, consiguiendo salvar con ello parte del tejido comunal vasco.

En 1864 la Diputación Foral de Nabarra propone a las tres Diputaciones Forales Vascongadas crear un órgano común para dar una serie de servicios: fiscalidad, sanidad, universidad etc. Se crea lo que se llamó "Laurak bat" (los cuatro uno). Hubo centros vascos con ese nombre en Buenos Aires, La Habana y Montevideo. Las Diputaciones Vascongadas no aceptan la propuesta de la Nabarra.
En Bizkaia se empieza a poner los pilares de lo que luego sería su primera revolución industrial. Se abren altos hornos (el primero sería Santa Ana en Bolueta, Bilbao, en 1849), papeleras, astilleros navales, conserveras y se descubrieron nuevas minas de hierro fosfatado para los hornos Bessemer ingleses, con el tipo de carbón necesario en la fabricación de acero, y cuyas mejores vetas estaban en Bizkaia, justo cuando se estaba viendo desplazada por el mineral inglés. Esto provocará la llegada de fuerte capital extranjero apoyado por nuevas infraestructuras, sobre todo el ferrocarril. Se tiran las primeras líneas de telégrafo.
En Eibar, Gipuzkoa, se abren fábricas de armas, siderurgia, fábricas de máquinas de coser y de fabricación de bicicletas entre otras.
En 1856 se funda el Banco de Bilbao, en 1862 el Banco de Victoria, En 1864 el Banco de Pamplona y Crédito Nabarro y en 1901 el Banco de Vizcaya. El Banco de Bilbao emitirá su propia moneda de curso legal hasta 1874.
En 1900 se funda la aseguradora naval Aurora y en 1901 la Polar.

El vasco aunque nacido en Buenos Aires, José Echeverría, presentó en 1916 en Londres, Buenos Aires, París y San Sebastián su invento: el tanque de guerra.

Más tarde se crea Iberduero en 1904, que produce el 20% de la energía consumida en España.
En Gipuzkoa y Biarritz se produce el boom turístico provocado por ser estos los lugares elegidos por al reina regente María Cristina para veranear por recomendación de sus médicos.

La CAV tendrá en ésta época de entre carlistadas 450.000 habitantes (unos 160.000 Bizkaia y Gipuzkoa y casi 100.000 Alaba) por 300.000 Nabarra, las tasas de crecimiento son muy bajas.

No hubo una revolución burguesa propia, sino impuesta desde los intereses españoles. La debilidad política y social de esta clase le hizo buscar la alianza con los grupos que controlaban el Estado y fue éste, el Estado, quien se convirtió en agente sustituto de las transformaciones. En este Estado, a su vez, se había producido el consenso entre familias nobiliarias terratenientes y los comerciantes enriquecidos. A todos ellos se sumarían, tras la caída de las colonias americanas y sus mercados, las repatriaciones de capital indiano (gente que "ha hecho las américas"), fraguando una clase social dirigente con marcadas tendencias conservadoras y poco amigas de correr riesgos políticos.

La revolución industrial tiene lugar en Bizkaia a finales del siglo XIX y a principios del XX en Gipuzkoa. Las primeras plantas siderúrgicas cuentan con capital extranjero: inglés, francés, belga y alemán, que comenzaron la explotación minera en el año 1878, siendo el 90% del hierro extraído exportado a Europa. Pero el auge de esta industria está propiciada por un mercado interno español cautivo y cuasi monopolístico, que crea unas enormes empresas como Altos Hornos de Vizcaya, fruto de la fusión de La Iberia, Altos Hornos de Bilbao y La Vizcaya en 1901, con un capital de 33 millones de pesetas aproximadamente y un volumen de negocio de 60 millones de pesetas en 1911. Así el 77% del hierro colado de España se produce en Bizkaia y el 87% del acero. En esta época existen en Bizkaia 27 grandes empresas siderúrgicas y navales, 67 fábricas y talleres metalúrgicos y 17 compañías navieras.
A finales del siglo XIX Inglaterra importaba entre un 25% y un 33% del hierro desde Bizkaia. De la minería bizkaina el 90% se exportaba, los beneficios se invirtieron en una siderurgia básica para exportar lingotes de hierro, se busca la ganancia fácil y rápida que supone también un rápido agotamiento de los recursos. La oligarquía, dueña de esas minas y siderurgias, pide más proteccionismo que encarece la vida de la población, España se queda muy retrasada respecto a Europa. Del mineral de hierro el 62,7% se sigue exportando a Inglaterra en esos primeros años del siglo XX. A estos nuevos ricos, unas pocas familias en verdad, el bilbaíno Miguel de Unamuno les llamaría "los nuevos condes siderúrgicos". El beneficio es descomunal, pero queda en manos de unos pocos.
En 1899 se produce la máxima extracción minera de su historia. En 1929 Bizkaia alcanza su récord en producción industrial. El paro ese año era del 9% y el sector industrial suponía en Bizkaia y Gipuzkoa más del 40% de la actividad económica total.
En 1861 el liberal Pedro Egaña usa en el Parlamento español por primera vez la expresión "nacionalidad vasca", con el revuelo consiguiente. Un año después nace Sabino Arana.

En 1868 Isabel II es destronada por el general Prim que se alza en Cádiz y que impone una nueva Constitución y un gobierno provisional que nombra a Amadeo de Saboya rey. El nombramiento es mal acogido por el pueblo que ve en él a un extranjero. Existe en Europa una agitación clerical por la pérdida de los Estados Pontificios por causa de la familia Saboya que había logrado la unificación de Italia.

El liberalismo está en decadencia tras el fracaso de la Revolución francesa de 1848. En 1869 Amadeo huye y se proclama la Primera República, hasta 1874. En Bilbao se tardó casi un mes en proclamar la Primera República, pues primero se manda a un emisario a Madrid para asegurarse que la noticia es cierta.

En el año 1868 se había creado en España la primera agrupación de izquierdas en la de la mano de Giussepe Fanelli en el único sitio que hay un número de obreros suficiente: Catalunya.
Con la Primera República llega el primer sufragio universal masculino, que trae la contundente victoria del carlismo en el País Vasco: todos los diputados de Bizkaia y Gipuzkoa, la mitad de los de Alaba y 6/7 de Nabarra. En España el fracaso del carlismo es evidente.

Entre las dos carlistadas el liberalismo moderado en España se alterna con el progresista y es el que manda.

La Segunda Guerra Carlista 1872-1876

El primer alzamiento de 1872 tiene como excusa las elecciones fraudulentas de primavera de ese año, donde numerosos muertos votan y donde sólo se da la victoria carlista en las cuatro provincias vascas. Carlos V de España ha muerto y es a su sobrino Carlos VII al que eligen los carlistas como rey.

A diferencia de la Primera Carlistada la Segunda sí tiene un fuerte carácter fuerista desde el principio, tras ver las orejas al lobo, los Fueros y la religión son los bastiones morales de las columnas carlistas.
Carlos VII dicta instrucciones de "Levantamiento de las cuatro Provincias Vascas y cuatro Catalanas". El primer conato acaba pronto con el "Acuerdo de Amorebieta" y no prende.

En invierno del mismo año se produce el verdadero alzamiento; aunque también se extiende por Cataluña, Levante y centro, pronto quedará reducido al País Vasco, donde Bilbao sigue sin ser tomado, las ciudades vuelven a resistírseles a los insurrectos. En su toma el vasco José Garín usa un nuevo sistema de guerra: las trincheras, será el primero en hacerlo.

Destaca el guerrillero gipuzkoano "el Cura Santa Cruz" que cuando empieza la segunda carlistada cuenta con 30 años. Se hace fuerte en los montes y bosques vascos y se pone al frente de los carlistas, pero su excesiva dureza, tanto contra los liberales como contra los carlistas, hace que éstos le formen un consejo de guerra y Santa Cruz huye a Francia. Vuelve con un grupo de guerrilleros y luchará hasta el final con sus incondicionales adeptos por "los Fueros, Bizkaia y Dios", contra liberales y carlistas. Cuando acaba la guerra huye de nuevo a Francia y después a Inglaterra y América, donde logra el perdón del Papa y se hace misionero jesuita hasta el final de sus días. Muere en Colombia en 1926 a los 84 años de edad. Este cura guerrillero demuestra que el carlismo empieza a desligarse de un sector del pueblo vasco, más por los Fueros y sus libertades que por el tema dinástico y clerical.

Tras el golpe de Estado en Sagunto de Martínez Campos, el liberal Canovas del Castillo se hace con el poder, empieza "la Restauración", período caracterizado por una gran corrupción.

Canovas del Castillo, propone en 1874 un pacto a Carlos VII: la devolución de todos sus bienes hereditarios, el casamiento de su hija Elvira con Alfonso XII y el respeto a los Fueros de las cuatro provincias vascas como si la contienda no hubiese tenido lugar, de lo contrario no respetarán nada. Don Carlos no lo acepta.

Alfonso XII había sido nombrado rey por los liberales en 1874, tras la desaparición de la Primera República, era hijo de Isabel II.
Del 73 al 76 se crea un pleno "pequeño Estado Federal Vasco Carlista" con todas las atribuciones de un Estado pleno: con moneda, sellos, Tribunal de Justicia o deuda pública propia, con un centro de comunicaciones en Baiona con el consentimiento del gobierno francés. Cataluña y centro ya están perdidos.

El cerco a Bilbao de 1874, motor económico y estratégico de la economía española, dura cuatro meses, la victoria final es para los liberales. Cerca del pueblo Carrascal los carlistas fingen que se retiran, pero atacan al grueso del Ejército liberal acantonado en Lakar (Nabarra, cerca de Estella), que huye a Lorca donde es emboscado por partidas carlistas, el propio Alfonso XII es casi apresado pero logra escapar; este podía haber sido el punto de inflexión para la victoria carlista, pero no fue así, los liberales estuvieron apunto de perder la guerra en esta batalla. Los carlistas seguían divididos, como en la primera carlistada, en diferentes facciones que luchaban entre sí, lo que llevó al Ejército liberal a poder depurarse y recuperar todo el territorio perdido.
Entre 1875-76 tiene lugar la gran ofensiva contra las cuatro provincias vascas (120.000 liberales frente a 33.000 carlistas). Entre los liberales destaca, entre otros, el general Primo de Ribera.

Tras la caída de la base carlista en Estella (Nabarra), Don Carlos (apodado el Chapas por todas las condecoraciones que llevaba) huye por Tolosa y se refugia en el Baztan. Al cruzar la frontera por Valcarlos-Luzaide mira hacia atrás y dice "volveré", como antes lo dijera Juan de Albert (y luego otros personajes famosos y del cine), pero se equivoca.

La última batalla tiene lugar en Muskiz-Somorrostro (Bizkaia). Los Fueros quedan totalmente abolidos en vascongadas, pero se instaura el Concierto Económico. Cánovas del Castillo, Presidente del Gobierno, determinó la obligación de las provincias de pagar dinero a la Hacienda Central. Las Diputaciones se resistieron a cumplir este mandato, Cánovas dictó la sustitución de las Diputaciones Forales por las Diputaciones Provinciales, de menor capacidad e iguales al resto del Estado. El problema estaba en cómo hacer efectiva la obligación de que las provincias vascongadas pagasen sus impuestos, cuando no había infraestructura administrativa ni estadística para ello. Por ello se llega a un acuerdo con las nuevas Diputaciones Provinciales para que éstas recauden lo que el Ministerio de Hacienda hubiera podido recaudar por su cuenta. El acuerdo tenía en principio 8 años de vigencia, es lo que conocemos como Concierto Económico, porque en el preámbulo del Decreto de 28 de febrero de 1878 se hablaba de la necesidad de que las provincias vascongadas entraran en el "concierto económico" de la nación. Las Diputaciones subvencionaron ferrocarriles mineros y crearon incluso uno propio, dando pingües beneficios al coincidir con el boom del sector, lo que permitió no recaudar los impuestos concertados. El Concierto Económico, suponía cierta fiscalidad autónoma para las Diputaciones, siendo renovado por primera vez en 1886, por ser conveniente para ambas partes: controlaban los presupuestos de los Ayuntamientos, construían carreteras, mantenían una policía de carreteras, otorgaban becas y cátedras, realizaban acciones benéficas etc. La gestión administrativa era muy buena. En 1894 el Ministerio de Hacienda español reconoció explícita y oficialmente el respeto a la "independencia económica y administrativa" de las Diputaciones vascongadas.

Las provincias vascas (las cuatro) son consideradas traidoras, la Ley del 21 de julio de 1876 abolía definitivamente los Fueros; hasta el 4 de noviembre de 1879 las provincias vascas del sur viven bajo estado de excepción.
Aun así, Nabarra conserva lo que le quedó en 1841 con la Ley Paccionada (pese al nombre, no se pactó nada). Muchos vascos emigran en masa a América.

El Carlismo se dividirá desde entonces en tres líneas: la del integrismo político-religioso, el carlismo moderno-moderado y el nacionalismo vasco.

Los liberales vascos se unen a los carlistas para pedir la no-supresión de las "Entidades Administrativas vascas" que no consigue eco alguno en Madrid.

E.Castelar (presidente de la República durante 1873-74), sesión de las Cortes 16 de julio 1876: "Aquí asistimos a los funerales de la libertad de una raza, con el recogimiento y el dolor con que se asiste a todas las sublimes tristezas de la muerte".
A pesar de su abolición, en el derecho civil, muchas cuestiones se dirimen aún hoy por el Fuero.

Para terminar con el tema foral recojo unas declaraciones de Karl Marx sobre los Fueros en el "New York Daily Tribune " de 1854: "El carlismo no es un puro movimiento dinástico y regresivo, como se empeñaron en decir y mentir los bien pagados historiadores liberales. Es un movimiento libre y popular en defensa de tradiciones mucho más liberales y regionalistas que el absorbente liberalismo oficial, plagiado por papanatas que copiaban a la Revolución francesa. Los carlistas defendían las mejores tradiciones jurídicas españolas, las de los fueros y las cartas legítimas que pisotearon el absolutismo monárquico y el absolutismo centralista del estado liberal. Representaban la patria grande, como suma de las patrias locales. Con sus peculiaridades y tradiciones propias.
No existe ningún país en Europa que no cuente con restos de antiguas poblaciones que han sido atropellados por el devenir de la Historia, estos sectores son los que representan la contrarrevolución frente a la revolución que imponen las minorías del poder. En Francia lo fueron los bretones y en España de un modo mucho más voluminoso y nacional, los defensores de D. Carlos.

El tradicionalismo carlista tenía unas bases auténticamente populares y nacionales de campesinos, pequeños hidalgos y clero. En tanto que el liberalismo estaba encarnado en el militarismo, el capitalismo (las nuevas clases de comerciantes y especuladores), la aristocracia latifundista y los intelectuales secularizados, que en la mayoría de los casos pensaban con la cabeza francesa o traducían -embrollado- de Alemania".

Van surgiendo los actuales partidos políticos:

La imposición aduanera no trajo en sí mejora alguna a la economía vasca, de hecho en el caso de Nabarra la evolución económica fue un constante perder presencia en el Estado y trajo la despoblación de sus pueblos.
Ley Española de 21 de julio de 1876 art. 1: "Los deberes que la Constitución política ha impuesto siempre a los españoles de acudir al servicio de las armas cuando la Ley los llama, y de contribuir en proporción de sus haberes a los gastos del Estado, se extenderán como los derechos constitucionales se extienden, a los habitantes de las provincias de Vizcaya, Guipúzcoa y Alaba del mismo modo que a los demás de la nación".

En 1877 se llama por primera vez a quintas a vascos en medio de amenazas de invadir las provincias ante la resistencia mostrada. La mili suponía, por ejemplo si te tocaba Filipinas, 7 años fuera de casa.
Pablo Iglesias funda en 1879 el Partido Socialista Español (PSOE), en Madrid, y el primer sindicato, Unión General de Trabajadores (UGT) en 1889, por iniciativa del yerno de Marx, Paul Lafargue. En Bizkaia, en la margen izquierda de la ría del Nervión, en 1886, se funda la primera agrupación Socialista del País Vasco. Únicamente en estas dos provincias (Madrid y Bizkaia) y en Asturias después, a través de los mineros y trabajadores de la sidero-metalurgia, es donde tiene algo de peso el socialismo al principio. A Catalunya llegará ya muy tarde.

UGT envía al tipógrafo toledano, Facundo Perezagua, a Bizkaia con el fin de estudiar la situación obrera, especialmente en los pueblos mineros y obreros industriales, con el encargo de crear las primeras agrupaciones sindicales, será el verdadero motor del socialismo en Bizkaia.

Tras la carlistada se imponen en España un sistema de alternancia en el poder, llamado "La Restauración", ya mencionado, e inventado por Cánovas del Castillo, en el que "por pucherazo" se suceden gobiernos liberales moderados del propio Cánovas y los del progresista Sagasta (en realidad las diferencias ideológicas entre ambos son mínimas).
En 1887 la población de Nabarra es de 300.000 habitantes, la de Bizkaia 235.000, 181.000 la de Gipuzkoa y la de Alaba es de 93.000.
Hasta 1890 no se impone la libertad de prensa y de asociación tras votarse una nueva Constitución; el voto es universal masculino para los mayores de 25 años (las mujeres no votan en España hasta la muerte de Franco), frente al censario (voto de unos pocos adinerados) que había hasta ese momento.

Ese mismo año 1890 cinco miembros del comité socialista son despedidos del trabajo en la mina de La Arboleda por participar en las celebraciones del Primero de Mayo, los socialistas reivindican ese día como el día del trabajador, siguiendo consignas de la Internacional Socialista; esta huelga marca el punto de arranque el socialismo vasco. El 7 de mayo estalla la huelga, 4.000 mineros y 20.000 obreros del arrabal bilbaíno la secundan, los enfrentamientos con la Guardia Civil son constantes y las fábricas cierran. La patronal no transige, y menos a las reivindicaciones de mejoras en el trabajo y barracones de los obreros; la patronal llama al Ejército. Éste se persona pero da la razón a los obreros y se firma el Pacto de Loma, por ser Loma el responsable de los militares acuartelados en Vitoria y el que firma el pacto. La patronal se ve obligada a firmar también.
Desde 1890 a 1911 se procede una continua afiliación sindical de los obreros, que tiene sin embargo ese año 1911 sólo 7.000 afiliados, casi todos en Bizkaia.

En 1893 el ministro Gamazo quiere aumentar los impuestos que los nabarros pagan a través de los Conciertos Económicos, el pueblo se subleva y el ministro dimite. Se buscaba la igualdad definitiva de la fiscalidad en todo el territorio estatal. Es la "Gamazada". La gente que creará el PNV en Nabarra toma parte en esta revuelta de unos 80.000 nabarros al mando del vascófilo nabarro Arturo Campion, que termina con la retirada de la ley.

Arturo Campion fue creador en 1878 de la "Asociación Euskariana" que trabajaba a favor de la cultura vasca (presente en la cuatro provincias), cuyo lema era "zazpiak bat" (las siete provincias vascas una, del vascófilo y folclorista impulsor de las primeras Fiestas Vascas en Iparralde Antoine Abbdie), inspirado en el "hirurak bat" (las tres una) de la Real Sociedad Bascongada de Amigos del País y el mencionado "laurak bat" posterior mencionado (las cuatro una) del período entre carlistadas. "Laurak bat" que también estaba presente en la canción "Gernikako Arbola" del bardo de Urretxu Iparragirre, que la gente tomó como himno espontáneo de Euskal Herria. Hoy se habla más de "seirak bat" (los seis una) al considerar, como así son desde el siglo XI, Nabarra y Baja Nabarra una sola. En Bizkaia también existen movimientos similares en torno al bilbaíno fuerista Sagarminaga, creador de la "Sociedad Euskalerria" y la revista "Euskalduna" con una tirada de 3.000 ejemplares (donde también participa Ramón de la Sota y Llano, del que luego hablaremos); lo mismo ocurre en Alaba con Becerro de Bengoa y en Gipuzkoa; en Iparralde las mencionadas Fiestas Euskaras de 1852 de Antoine d´Abbadie son la referencia. También es de destacar la labor del príncipe francés amigo de d´Abbadie y sobrino de Napoleón Bonaparte, Luciano Bonaparte, uno de los precursores del estudio científico del euskara y ferviente amigo de Euskal Herria.
Estos movimientos de recuperación de la cultura, idioma (amenazado por una enseñanza escolar que prohibe hablarlo) o historia vasca, son movimientos "culturalistas" prenacionalistas que en lo político se enmarcan a sí mismos como foralistas de las cuatro provincias. Arturo Campion, dentro ya del PNV, remarcará la recuperación del idioma como principal signo nacional, frente al racial de Arana, y habla de "una nación invadida".

Se crea "Euskal Zaleen Biltzarra" (Reunión de Vascófilos): en esta línea están todos los intelectuales vascos de la época, desde L´Abaddie, Azkue (fuerista), Domingo Agirre, Aranzadi, Manterola, Arana, el propio Campion y un largo etc.

1893 el presidente liberal progresista Sagasta visita San Sebastián, se oyen gritos de "muera Sagasta" "vivan los Fueros" y se canta el "Gernikako arbola", la Guardia Civil carga contra los manifestantes, se producen 3 muertos y 20 heridos.

En ese año 1893, en este ambiente, se produce la "sanrocada", considerada por algunos como una manifestación prenacionalista. Se celebró en Gernika un homenaje al Orfeón Pamplonés, al que asiste Sabino Arana y Ramón de la Sota, el día de San Roque, fiestas municipales. Está viva la Gamazada y en el transcurso del acto se retiran y pisotean banderas españolas del Círculo Tradicionalista (partido de derechas) y de la Sociedad Gerniquesa, se lanzan gritos de "muera España" y "Euskaria independiente".

El 27 de agosto del mismo año, la banda municipal se niega a tocar el "Gernikako Arbola" en su concierto en la Concha de San Sebastián, la gente protesta y va en manifestación a la residencia del Presidente del Gobierno Sagasta que veraneaba allí. La guardia dispara y tres ciudadanos mueren.

En febrero del 1894 finaliza una presencia testimonial de los representantes de la Diputaciones vascas en Madrid, que no consiguen sus reivindicaciones, pero en la estación de Castejón, para coger el tren hacia Pamplona, son recibidos con entusiasmo por la Sociedad Euskalerria, el Círculo Católico, carlistas y catalanistas. Arana participó activamente en estos actos.
Todo ello culmina con la creación del Partido Nacionalista Vasco (PNV) en julio de 1895.
En 1897 el anarquista italiano Angiolillo asesina a Cánovas del Castillo en el balneario gipuzkoano de Santa Águeda, Arrasate-Mondragón.
En 1906 en las cortes de Madrid el liberal vasco José Orueta dice:
"En cientos de años de régimen foral no se ha manifestado en las provincias vascongadas asomos de separatismo, y en cuanto ha empezado a infiltrarse el régimen centralizador han aparecido estas ideas".
Otro liberal el militar nabarro Olave, en 1883, escribe un libro: "Reseñas históricas y análisis comparativo de las Constituciones Forales de Nabarra, Aragón, Cataluña y Valencia"; en el mismo pide la unidad de Nabarra, Vascongadas, Baja Nabarra y La Rioja: "Nabarra está dispuesta a admitir una libre reincorporación de los territorios de La Rioja, Vascongadas y la Sexta Merindad de Ultrapuertos (hoy francesa), que antes fueron nabarros; constando ya que, en algunos de ellos, existe la patriótica tendencia a tan fraternal y conveniente unión, cuando las circunstancias lo permitan". Al año siguiente tiene que abandonar el partido.
Tras la "primera revolución industrial", que se dio básicamente en Bizkaia, esta provincia tiene en 1910 unos 350.000 habitantes (aumenta 115.000 en 23 años, sobre todo en los municipios de la margen izquierda de la ría del Nervión), Gipuzkoa 227.000 (aumenta en 40.000), Alaba 97.000 (aumenta en 5.000) y Nabarra 312.000 (aumenta en 8.000 habitantes); la de las dos últimas provincias era la evolución normal del Estado. Los obreros se hacinaban en Bizkaia y zonas como Eibar, venían de toda España pero sobre todo de zonas limítrofes.

Se crea el sindicato anarquista CNT en Catalunya, 1911, hasta la dictadura de Primo de Rivera será minoritario, tras la represión de los años de la dictadura aumenta en número pero se fracciona, creando grupos terroristas. Luego ocurriría algo parecido con otro grupo político, EKIN, del que hablaremos, y que dio lugar a ETA.

La huelga de papeleros en Gipuzkoa en 1912 y el protagonismo del PSOE en la misma, suponen el despegue de este partido en Gipuzkoa, compuesta en su mayoría por naturales de la provincia, dado que la inmigración aquí es menor que en Bizkaia. Hasta 1891 no había aparecido la primera agrupación socialista en esta provincia, pero desapareció poco después para reaparecer en 1897. En Alaba y Nabarra el proceso es aún más lento, cosa lógica por el carácter más agrario de éstas provincias.

En 1915 la afiliación del PSOE había bajado mucho, siendo de 710 bizkainos, 216 gipuzkoanos, 30 alaveses y 12 nabarros y en descenso.
Es entonces cuando Perezagua es sustituido por el asturiano Indalecio Prieto, más moderado (socialdemócrata), que cambia el socialismo vasco, siendo menos agresivo en sus planteamientos, se pierde la visión internacionalista del obrero y se queda en una visión nacional (española), se unen muchas veces a las fuerzas republicanas. En el período que acaba se forma el esqueleto del socialismo vasco, pero poco más. 169 huelgas, 5 de ellas generales, la creación de las juventudes socialistas (1903) y el órgano de prensa "La Lucha de Clases" (1894).

En 1914 nace en Donostia la primera ikastola, centro de enseñanza en euskara (escuela), Koruko Andre Mariaren Ikastetxea, de la mano de Miguel Muñoa; aunque todavía es bilingüe. Luego se crean ikastolas en Tolosa (1921) y Orereta (1928) y después llegan muchas otras. Prohibidas durante el franquismo, retomarán su actividad clandestinamente en el curso 1959-60, para integrarse en el modelo de escuelas vascas tras la muerte del dictador. En Iparralde surgen las ikastolas en 1969, al amparo del movimiento euskalzale Seaska (cuna).

En 1917 las tres Diputaciones vascongadas acuerdan elevar un mensaje al rey expresando el deseo de conseguir "dentro de la unidad de la nación española, las más amplias facultades autonómicas". No son escuchadas.

La Primera Guerra Mundial, 1914-18, no afecta al País Vasco Sur (sí económicamente pues la guerra necesita armas, buques etc.), sin embargo muchos jóvenes vascos de Iparralde mueren por Francia, lo que lleva a cimentarse un sentimiento francés en este territorio vasco. Lo mismo ocurrirá después con la Segunda Guerra Mundial, 1939-45. Esta segunda contienda mundial, un hombre de confianza del PNV, Jean Ibarnegarai, fue ministro del Gobierno de Vichy, Gobierno colaboracionista con la ocupación alemana de Francia. No sólo los vascos de Iparralde fueron deportados por los dirigentes nazis en 1942 como mano de obra hacia fábricas que producían armamento bélico, sino que también tuvieron la misma suerte miles de vascos de Hegoalde (cuatro provincias peninsulares) que se refugiaron huyendo del genocidio franquista y que fueron deportados en masa a la región Aquitana de Gurs, en aplicación de las normas antisemitas del Gobierno deVichy.

Los vascos Florentino Goikoetxea o María Garaiar Rekalde son parte de la "Red Comète" de los Aliados en la Segunda Guerra Mundial, que ayudan a pilotos aliados abatidos en Bélgica y Holanda a pasar la frontera, más de 700 pilotos salvaron la vida gracias a esa red.

10. EL NACIONALISMO VASCO: EL PNV

Sabino Arana nace el 26 de enero de 1865 en Bilbao, es hijo de un burgués medio que posee su pequeño astillero en declive. Su padre tiene que huir a Lapurdi con toda la familia tras finalizar la guerra por haber comprado armas para los carlistas, de los que es ferviente defensor.

Sabino Arana es también carlista hasta los 17 años en que su hermano mayor, Luis, le revela un día en el jardín de su casa que "Euskal Herria, el País Vasco" es la patria de los vascos. Esto es lo que se celebra en el "Aberri Eguna" (Día de la Patria) todos los domingos de pascua, celebrado por primera vez en 1932; se toma ese día por ser el de la independencia de Irlanda de Inglaterra, hecho que se produjo en 1921.

Veamos cómo es ésta evolución de la mano del mismo Arana:

"Mas en el orden de la política he ido caminando gradualmente. Fui primeramente cuando niño, carlista acérrimo, pero sin pensar en los llamados Fueros, porque no tenía noticia de ellos. Más tarde, cuando algún tanto había oído hablar de ellos, era carlista fuerista, pero carlista per se, porque me creía español. Seguía la rutina de la familia, aunque infundadamente, porque mi padre ha antepuesto siempre el bien de Bizkaia al de la Corona de España. No obstante, si Don Carlos se hubiera opuesto a los Fueros, yo me habría quedado con éstos contra aquél. De los 14 hasta los 17 años auxiliado por mis cortos conocimientos de la historia de Bizkaia y en parte por mis dosis de reflexión, se verificó en mi ánimo una revolución completa. De carlista per se pasé a carlista per accidens, es decir: conociendo que Bizkaia había sido siempre absolutamente independiente de España, consideraba por otro lado, la venida de D. Carlos al trono de ésta, como el mejor medio, si no el único, de alcanzar el bienestar de mi Patria, porque aquel príncipe éralo también del Señorío de Bizkaia, si juraba los Fueros, y los había jurado ya. Yo no era entonces carlista por el rey de España, sino carlista por el Señor de Bizkaia. (...). El último año de esta etapa de mis evoluciones políticas tuve una larga discusión con mi hermano Luis, que ya para entonces era independiente absolutista, o sea nacionalista; en la cual defendía yo mis ideas hipotéticas, pero no con la tenacidad extrema, pues no estaba aún plenamente convencido. (...). Así que a los diecisiete años, mi mente dio, al fin, con el derecho y la justicia, gracias al favor de Dios. El medio carlista lo consideraba ya no inútil, sino perjudicial y mortífero para mi Patria."
A ésta conclusión había llegado ya Luis Arana, según su hermano Sabino, cuando reflexionó sobre su ideología tras esta conversación con un santanderino, en 1882:
-¿Tú eres fuerista muchacho? (el santanderino)
- ¡Sí señor! (Luis)
- ¿Por qué?
- ¡Por qué soy bizkaino!
- ¿Eres español?
- ¡Sí señor!
- Pues mira, eso no entiendo bien. Si los bizkainos sois españoles y vuestra patria es España, no sé cómo queréis gozar de unos Fueros que los demás españoles no tenemos y eludir obligaciones que a todos los españoles deben de comprender por igual ante la Patria común. Gozando de los Fueros no servís en el ejército español, ni contribuís con el dinero al tesoro de la Patria. No sois buenos españoles.
Luis no supo qué responder.
En el colegio Luis preguntó a su profesor de geografía: "Padre, ¿cree usted que nosotros somos españoles? Yo creo que no, que somos distintos de estos castellanos, aragoneses, andaluces... de todos los españoles que veo aquí, ¿qué cree usted?"
El cura le respondió: "Mira Luis, si todos éstos son españoles, nosotros no lo somos, y si nosotros somos españoles, ellos no lo son."

Existen precedentes al nacionalismo vasco entre los que destacan: aita Larramendi, (Andoain 1690- Loiola 1766), escritor jesuita considerados por muchos precursor del nacionalismo vasco (entre ellos por Caro Baroja), que será el primero en hablar de conseguir la independencia de Gipuzkoa. También se consideran precursores del nacionalismo a su discípulo, el jesuita Agustín Kardaberaz (Hernani 1703 - Bologna 1770) y el ya mencionado el nabarro Arturo Campion (Iruña 1854-Donostia 1937).
Sabino Arana ingresa en la universidad Barcelona a su vuelta de Lapurdi, donde la familia había huido tras la derrota carlista y tras pasar por el colegio de jesuitas de Orduña. En Barcelona estudia derecho por imposición de su padre (él quería ser médico). Es allí donde de forma autodidacta estudia también el euskara, idioma que desconocía por completo, y palpa in situ el ambiente catalanista de la época.

En 1897, con 21 años, se presenta a la cátedra de euskara para el Instituto de Bilbao de la Diputación Foral de Bizkaia. También se presenta Miguel de Unamuno, pero no lo gana ninguno de los dos sino M.R. Azkue, que será el primer presidente de la Academia de la Lengua Vasca, Euskaltzaindia, creada en 1919.

En 1892, ya de vuelta de la Ciudad Condal, publica su primera obra nacionalista: "Bizkaia por su independencia", tenía 27 años. En este libro Sabino Arana narra las cuatro supuestas batallas de Bizkaia contra España concluyendo: "antaño Bizkaia luchó contra España y permaneció libre; hoy es una triste provincia española, lo que haya de ser mañana sólo los bizkainos lo pueden decir". Tras este primer libro cambia de discurso y desde 1894 habla de una confederación de las siete provincias. Aquí Sabino se equivoca en pensar que alguna vez Bizkaia fue independiente, trata de justificar la realidad que ve, es un político no un historiador. Bizkaia como el resto de las provincias nunca fueron independientes, sino que se formaron dentro de Nabarra y no adquirieron entidad administrativa propia y diferenciada hasta pasar a formar parte de Castilla, al verse así obligadas, de la forma ya descrita.
El 3 de junio de 1893 es invitado por el partido euskalerriano de Ramón De la Sota a explicar sus ideas en el caserío Larrazabal de Begoña, cerca del Batzoki actual. Ramón de la Sota es un naviero bizkaino de la oligarquía, hijo de jauntxos (señores) rurales, es el único oligarca abiertamente vasquista. Le fue concedido el título de "Sir" de manos del rey inglés y el de "marqués de Llanos" del rey español Alfonso XII. Junto con su socio Aznar (primo del anterior), posee 90 de los 152 buques de gran tonelaje inscritos en Bilbao; en el año 1900 funda el astillero "Euskalduna", de los más grandes de su época en Europa, y posee numerosos negocios y minas en todo el Estado; al morir en 1936 es el más rico de España.

En ese discurso de Larrazabal Arana dice que Bizkaia está anémica por el contagio del virus españolista y ha de redimirse para convertirse en nación bizkaina, dice que la culpa es en parte de la falta de conciencia de muchos de sus naturales y la división política. Propone el lema "Jaungoikoa eta Lege Zaharrak" (Dios y las Leyes Viejas), JEL, de clara entonación carlista, por la que sus seguidores son conocidos como Jelkides (miembros de JEL) y al PNV el partido Jeltzale ("al que le gusta JEL").
Para Sabino Arana y los nacionalistas sabinianos los Fueros son la expresión de la soberanía inmemorial vasca, donde las tierras vascas constituirían en el seno del reino un cuerpo aparte, no desligado pero sí autónomo, unido al resto por un acuerdo que pasa por una relación personal de los vascos con el rey. El auditorio no reacciona.

El discurso aranista se ve marcado por tres elementos:
1. Los profundos sentimientos forales de un pueblo derrotado, mezclado con sentimientos religiosos, que se niega a aceptar el nuevo orden y menos un estado laico. A lo que hay que añadir la falta de conciencia de muchos de sus naturales y la división política.
2. Poderosos monopolios que apoyan la campaña de desnacionalización vasca llevada a cabo por gobiernos españoles que arrinconan al pequeño y mediano burgués como Arana.
3. Como consecuencia de lo anterior, llegada masiva de trabajadores inmigrantes de otras zonas del Estado, que no poseen ni la cultura ni los sentimientos forales de los nativos. De los 13.000 mineros que había en Bizkaia en 1910 sólo 3.000 eran vascos. La inmigración masiva es más de principios de siglo, entre 1877 a 1887 Bizkaia "sólo" crece un 24% y Gipuzkoa un 10%; en el discurso de Larrazabal de 1893 que marca el nacimiento del nacinalismo vasco, no está recogido éste punto tercero.
Algunos creen ver en el nacionalismo vasco un simple elemento de busqueda de poder de la burguesía vasca, sirva para ellos la siguiente frase de Arana: " Si no puede ser otra cosa mientras tengan los montes de Bizkaia hierro en su seno, plegue Dios se hundan en el abismo y desaparezcan sin dejar huella todas sus minas, fuese pobre Bizkaia y no hubiera más que campos y ganados y seríamos entonces libres y felices".

En este texto se observa el romanticismo aranista de un País Vasco bucólico, en la línea de las teorías existentes en toda Europa y que venían de Alemania, donde se empezaba a dar importancia al pueblo, "volk", y al espíritu, "Volkstein", las tradiciones, cuentos, canciones y los idiomas populares impulsados por Herder, Schiller o los hermanos Grim. En lo que a Alemania se refería, ese Pueblo ágrafo, inculto y supuestamente sencillo se asociaba sólo al sector rural de la sociedad. Pero en el caso de comunidades como la vasca la asociación iba mucho más allá: toda la comunidad era Volk; Pueblo Vasco y Pueblo ágrafo, inculto y sencillo era uno y lo mismo. Una idea falsa como, por poner un caso también relacionado con la concepción romántica, cuando se hablaba de un estilo vasco o de la esencia vasca que, inmutable y ajena al acontecer histórico, supuestamente nos definía y conformaba. Esta idea cala aún más fuerte con el franquismo, frente al régimen genocida cultural y político, xenófobo, homófogo, sexista y fundamentalista religioso, todo lo vasco es bueno, positivo, muy positivo; se convierte en un símbolo de resistencia, de rebeldía a un régimen sin libertades para los vascos (vascófilos, si así se entiende mejor), que dio lugar a un fuerte resurgimiento de todo lo vasco cuando Franco entraba en sus últimos años.

Arana mitifica el pasado vasco, de él desaparecen todos los Señores Feudales y apuesta por la Euskadi rural, profundamente católica y tradicionalista, frente a la Euskadi capitalista.

Quiere para Euskadi un modelo democrático tradicional de las Anteiglesias, la recuperación del Estatus jurídico-político de los siete estados históricos vascos, pero por encima pervive la conciencia nacional vasca que permite un Estado Confederativo, por voluntad libre con los mismos derechos y obligaciones, se trata de una relactura del carlismo.
Sabino Arana también es hijo de su tiempo cuando fundamenta su nacionalismo en razones históricas, de raza y sobre todo en la religión.

Las razones históricas se recogen en "Bizkaia por su independencia", donde Sabino trata de demostrar que Bizkaia nunca fue España, hubo una simple coincidencia de cargos: el Señor de Bizkaia se convirtió en rey de Castilla en 1379, pero Bizkaia mantenía su independencia política. Creía también, erróneamente, que Alaba y Gipuzkoa se habían unido mediante pacto, aunque revisable, y jura de los Fueros por el soberano, en 1200 y 1332 (Cofradía de Arriaga) a Alfonso VIII y XI respectivamente. Su pacto fue con el rey y no suponía dependencia política ni territorial (según Sabino), pudiéndose finiquitar en cualquier momento. Nabarra fue conquistada en 1512 (es en lo único que casi acierta). En verdad, Sabino no es historiador y sólo quiere usar la historia en su beneficio político.
La religión le viene dada desde la infancia con los curas del colegio de Orduña, incluso dudó seriamente en meterse a jesuita. Pero sobre todo su religiosidad intransigente hay que encontrarla en su dura educación carlista, para los cuales lo religioso es indivisible de los político, donde muchas veces se anteponía la religión a cualquier otra cuestión. Pero Arana no quiere un Estado eclesial, diferencia claramente la parte religiosa de la política, ni siquiera quiere que los curas se manifiesten nacionalistas.
La raza: Sabino Arana vive en la época del colonialismo africano, aún no ha existido el genocidio nazi y todavía quedará mucho para eso. También está de moda la creencia de la decadencia de las razas latinas frente a la anglosajona, dominadora del mundo en esa época. El racismo con connotaciones negativas no aparece hasta 1930; en la época en la que escribe Arana el racismo es más una teoría científica que nació en el siglo XVI.

Los países, todos en esta época, basan su razón de ser en la raza, lo hacen Alemania, España o Francia por ejemplo (hasta la llegada de la democracia en los 70 en España se celebra el día de la raza, también es rechazable, desde la sociedad actual, la política de exterminio de las razas amerindias consideradas entonces como inferiores).
El mismo E. Castelar, presidente de la primera República española habla de la raza vasca en un texto ya mencionado. Sabino Arana era racista, como lo era el 100% de aquella época, eso no lo justifica pero lo sitúa en su tiempo.
Los apologistas españoles de la época de Sabino no criticaban el racismo de éste, al contrario, proclamaban la superioridad de la raza española frente al resto, en ese "resto" estaba la vasca, por supuesto, a la que consideraban primitiva y endogámica, con un idioma incapaz de adaptarse a los tiempos modernos, un idioma de "piedra" como diría después un seguidor de aquellos, el premio Cervantes del 2001.

Dice el filósofo nacionalista español José Ortega y Gasset en 1932: "para mí, el vasco es el único grupo étnico peninsular que conserva aún las disciplinas internas de una raza no gastada".
Unamuno también es profundamente racista, junto a "hispanizar Europa" e "hispanizar el mundo", escribe: " Sí, hay que proclamar la inferioridad de los andaluces y análogos, nuestro deber fraternal es gobernarlos" es partidario de "un imperialismo vasco sobre el resto de los pueblos españoles".

O el presidente de gobierno, hoy ejemplo de liberal e ilustrado referencia del Partido Popular, Cánovas del Castillo, en este texto, recogido por Tuñón de Lara en su obra "La España del siglo XX": "Los negros en Cuba son libres, pueden tener compromisos, trabajar o no trabajar... y yo creo que la esclavitud era para ellos mucho más preferible a esta libertad (...). Esos salvajes no tienen otros dueños que sus instintos, sus apetitos primitivos". España tenía en esta época 300.000 esclavos en Cuba.
Frente al racismo, según Sabino, atacante y expansivo de estas naciones europeas, él habla de un racismo defensivo, que preserve a los vascos del contacto de los otros habitantes de la península que los corrompen, pues tienen otro idioma, otra cultura y no son católicos como los vascos; el catolicismo y moralidad para Sabino son características genéticas de los vascos y se manifiestan en los apellidos en los que se apoya para diferenciar a los naturales de los inmigrantes. En 1893 hay en el censo de Bilbao más de 3.500 apellidos españoles por 1.724 vascos, luego es más simbólico que otra cosa, y lo toma, como hemos dicho, del artículo sobre la nobleza de sangre de los Fueros de Bizkaia.

Así para él la lengua es un añadido más, se puede saber euskara y no ser vasco, pero cualquier vasco de origen que aprenda el idioma (como él) sí lo es. Mantiene que la raza vasca es original y sin mezclas, que para que Euskadi se mantenga católica debe de separarse de la irreligiosa España, a la que llama Maketania y a sus habitantes maketos. Sabino recuperó la palabra de la zona minera de Bizkaia donde los trabajadores vascos llamaban "makutuak" a los españoles venidos a las minas en el sentido que venían "con la casa a cuestas", es decir con todo lo que tenían en un macuto.

Desde 1850 los arqueólogos de toda Europa, franceses, ingleses, italianos, nórdicos etc. estudian el caso vasco, midiendo cerebros e incluso profanando cementerios como en Zarautz. Son los investigadores Broca, Virchow, Prum-Bey etc., ven relación del vasco con fineses, lapones, bereberes, mongoles, fenicios, irlandeses y un largo etc. El Gipuzkoano y primo de Unamuno, Telesforo de Aranzadi, publica sus artículos considerados hoy como los más científicos de aquella época y aún hoy no superados, donde relaciona al vasco con el Cro-Magnon, señala que el vasco no tiene ningún rasgo de "exotismo" que los diferencie de los demás pueblos de Europa, lo que no obsta para que posean su propio tipo; considera a los vascos como un reducto étnico de una población Europea mucho más extendida en la prehistoria a los que llamó "primo-hermanos de los vascos". Arana no toma su racismo en éstos estudios arqueológicos, se basa más en la pureza de la sangre o hidalguía originaria de los vascos, presente en los Fueros desde los primeros tiempos y que ya se ha comentado.

El socialismo le parece a Arana una doctrina maketa y corrosiva (es lógico pues el socialismo nace en las capas de inmigrantes más bajas de la margen izquierda del Nervión y es anticatólica). Acusa de todos los males a los capitalistas bizkainos por haber corrompido el País al haber introducido en él mano de obra foránea, la impiedad del socialismo y el anarquismo, y pide al obrero vasco que se separe del español y que cree sus propias agrupaciones. Pero Sabino tampoco es un capitalista furibundo, hoy encajaría perfectamente en la democracia cristiana, donde lo social tiene mucho peso.

Son extensos los textos contra el colonialismo, el racismo (blanco-negro), conquistas cruentas (en especial de la española en Euskadi) o la explotación capitalista, pero no como elemento de lucha de clases, sino de solidaridad cristiana con el más débil.
Pero es importante señalar, frente a estas frases racistas, que para Sabino, Euskadi sería "una nación independiente donde la presencia de españoles y otros extranjeros fuese la habitual en un país independiente". Esta frase deja bien claro el contenido más xenófobo que racista del pensamiento sabiniano, el rechazo es por la diferente cultura que observa a los venidos a trabajar en minas e industrias vascas en masa, que forman grupos que no se relacionan con los naturales.

Para Sabio el euskara es un elemento útil para la resistencia contra los inmigrantes a los que no hay que enseñarlo: "allí donde se pierde el uso del euskara se gana inmoralidad, y blasfemia, el carácter irreligioso y las costumbres inmorales y criminales del invasor maqueto se hacen (...) en razón directa de las conquistas que realiza el idioma castellano." Dice también: "no vale considerar al euskara meramente como una hermosa lengua, digna de ser cultivada en la literatura", si no que "es el broquel de nuestra raza, y contrafuerte además de la religiosidad y moralidad de nuestro pueblo". Ello llevará a la estupidez de pretender que en euskara no hay insultos.

Al final de sus días esta visión de Sabino Arana respecto al euskara cambia, de creer que es recuperable "mientras haya gramática y un buen diccionario", al verlo moribundo, dice que "hay que salvarlo per se y enseñarlo como valiosa seña de identidad".
Veamos algunas citas para apoyar estas ideas:
Les decía el padre de Sabino Arana a sus hijos según recoge el propio Sabino: "Hijos míos, yo no me levanté por Don Carlos y por los Fueros, sino por la Religión y los Fueros, y otras por Bizkaia y por los Fueros".
El actual himno vasco creado por Sabino Arana y que sustituye al anterior y menos clerical "Gernikako arbola" (también modifica el escudo de Bizkaia) dice en euskara: "Viva, viva Euzkadi, gloria, gloria a su buen Dios de los cielos. Hay un roble en Bizkaia, viejo, robusto, leal como él y como su ley. Sobre el roble tenemos la ley santa, que será siempre nuestro emblema. Cantemos viva, viva Euzkadi, gloria, gloria a su buen Dios de los cielos."
Este texto es revelador de su racismo: "La fisonomía del bizkaino es inteligente y noble; la del español, inexpresiva y adusta. (...). El bizkaino es de andar apuesto y varonil; el español o no sabe andar (ejemplo los quintos), o, si es apuesto, es tipo femenino (ejemplo los toreros). (...). El bizkaino degenera en carácter si roza con lo extraño; el español necesita de cuando en cuando una invasión que lo civilice".
En 1876 el Presidente de la Primera República Española Pi y Margall en su libro "nacionalidades" (cuando Sabino Arana tenía sólo 11 años) dice: "En España la cuestión de los vascos es mucho más grave que en Francia. No les une a los demás ni las leyes. (...). No siguen el movimiento político del resto de la nación. (...). Tengo para mí que se habrá de estar por la independencia de los vascos. ¿Lo consentirá España?".

Que cada uno saque sus conclusiones.
De Sabino Arana sobrevive sobretodo su simbología; muchas de las palabras que Sabino inventa para no usar su equivalente latino: palabras como Aberri ("Patria", tomada de una lápida romana donde aparece escrita con el significado más probable de "pueblo"), abertzale (patriota), neskuts ("birjina", virgen), Txadon ("eliza", iglesia), orlegi (berdea), idatzi (escribir, se decía "izkiriatu" o "eskribatu"), ikurriña etc. O nombres que traduce del hebreo directamente como: Jon, Julen, Kepa, Josu, Miren, Edurne etc. Arana se inventa el nombre de Euzkadi (creía erróneamente Arana que euzko era una derivación de "eguzki", sol, de ahí la "z", pero no es así, por eso, Euskadi, por su raíz "eusko", se escribe con "s"). Euzkadi o Euskadi significa "conjunto de euskos", sería una nueva palabra con el mismo significado que Euskal Herria o País Vasco, pero hay un error, pues el sufijo "-di" debe ser usado sólo para conjuntos de árboles: pagadi, aresti, pinudi (hayedo, robledal, pinar) etc.

Usará sistemáticamente el nombre desde 1900. No es el primer intento de crear una palabra más cercana a la que los nativos dan en euskara al País Vasco: Euskal Herria. Así, Eusebio Azkue en 1862, usa la palabra "Euzkadia" y en la literatura franca y española de la época aparece "Euskaria". Arturo Campion a finales de siglo había creado ya la "Asociación Euskariana".

Crea también la ikurriña (ikur+egiña, "símbolo hecho"), donde el rojo simboliza el pueblo, las aspas de la cruz verde de San Andrés simboliza las "Lege Zaharrak" (Leyes Viejas) y la cruz blanca la moral de Cristo. Los colores los toma del escudo de Bizkaia (al principio la ikurriña será la bandera de Bizkaia para abarcar pronto a las demás provincias vascas). La copia en parte de la inglesa conocida como "Unión Jack" (o "Unión Flag") de 1607. Hay que tener en cuenta la importante relación de sobre todo Bizkaia con Inglaterra y que éste país era la primera potencia mundial en aquél momento. Un vasco-mexicano, Agustín Iturbide Aranburu, también tomó los mismos colores para la bandera de México, tras su independencia de España en 1821, del escudo de Bizkaia.

Por mucho que se quiera ver en el nacionalismo actual las ideas racistas (en mi opinión xenófobas) o ultra católicas sabinianas, sólo queda el concepto de que los vascos somos una nación, con una cultura e idioma propios (aunque objetivamente son tres idiomas, castellano, francés y el que nos diferencia, el euskara), con derecho a la autodeterminación y en su caso a la independencia; además estaría un sentir "vasquista" de las cosas que Sabino transmitió a sus seguidores, a veces con demasiado romanticismo. El resto está totalmente superado por la juventud, aunque con importantes tics en el caso de la gente de más edad que vivió algo parecido a lo que Sabino Arana en la segunda parte de revolución industrial vasca en los años 60-70, con las políticas de industrialización intensiva en mano de obra foránea, no exentas de intenciones claramente políticas y culturales; hay que recordar que Bizkaia y Gipuzkoa eran consideradas provincias traidoras tras las guerras carlistas y de nuevo tras la Guerra Civil, y sin embargo su renta es la más alta de España en esos años, siendo manifiestamente beneficiadas por las política económica del régimen totalitario franquista, lo que sería un evidente contrasentido si no hubiera otra intención: el exterminio de la cultura vasca mediante una inmigración masiva desde otros puntos de la península.

Evolución del nacionalismo

En 1893 Sabino crea la revista mensual "Bizkaitarra" para difundir sus ideas, salen 32 ediciones con una tirada media de 500 ejemplares, es la primera publicación nacionalista. En dos años se le incoan 7 procesos por sus artículos contra la unidad de España. También crea la publicación "Baserritarra" en 1897 del que sólo se publicaron 18 tiradas de 3.000 ejemplares. El primer periódico nacionalista fue "El Correo Vasco" de 1899, 103 números; el semanario "La Patria" de 1901 y el "Diario Patria" fueron otras de sus publicaciones, llegando a tener imprenta propia. La censura va cerrándolos y él va abriendo nuevos. También escribió los libros "Gramática elemental del Euskera Bizkaino", 1888; "Egutegi bizkaitarra," años 1896-97-98; "Orígenes de la raza Vasca", 1889; "Bizkaya por su independencia", 1892; "Lecciones de ortografía del euzkera Bizkaino", 1896; y tras su muere se publicó "Deun ixendegi euzkotarra", 1910.

En 1894 funda el primer "Euskaldun Batzokia" en la calle Correo de Bilbao y se iza la primera ikurriña el 14 de julio. Para ser miembro originario hace falta tener cuatro apellidos vascos y estar casado con alguien que también los tenga, los demás son miembros adoptados o afiliados (la mayoría). En 1895 el Gobernador Civil disuelve la asociación por considerarla "un peligro para la nación española".

En julio de 1895 crea el Partido Nacionalista Vasco.
En 1898 el PNV toma un fuerte giro que marcará para siempre el partido: entran en él los regionalistas "euskalerrianos" de De la Sota del que hemos hablado.
Estas tendencias entre nacionalismo y regionalismo siguen vivas hasta hoy en el PNV. Con ellos llega el dinero que el nacionalismo necesita para difundir sus ideas.
En septiembre de ese mismo año Sabino Arana participa como candidato del partido a las elecciones provinciales. Obtiene 4.525 votos por 4.825 del candidato de la oligarquía vasca.
Sabino es encarcelado por segunda vez en 1902 por intentar felicitar, en un telegrama que será retenido en la oficina de telégrafos, al presidente de USA por reconocer la independencia de Cuba; este tipo de telegramas eran muy habituales en Sabino donde buscaba propaganda internacional y ayuda para lograr la independencia.

Hay un episodio largamente comentado, sobre todo para criticar a Sabino Arana y al nacionalismo vasco, que hay que situarlo en su justo término. En la cárcel un Sabino Arana desmoralizado por la persecución que sufre él y su partido por las autoridades españolas y ya con la enfermedad Addison escribe: "Al nacionalismo se le han negado todos los derechos, y lo que hay que conseguir es su autonomía dentro del Estado Español, pues la Patria (Euzkadi) exige que nos hagamos españolistas". "Un nuevo partido vasco que sea a la vez español, que aspire a la felicidad de este país dentro del Estado español (...) que aspire a restaurar del pasado lo bueno y a la vez compatible con la unidad del Estado español". Es un giro sustancial, renuncia a la independencia plegándose a la línea de De la Sota, pero mantiene el resto de su ideología. Basándose en estas ideas algunos intentar crear un partido autonomista; las declaraciones no son confirmadas por Sabino tras salir de la cárcel en los términos radicales con los que se recogió en la prensa, y, el nuevo partido, vasco-españolista como se le llamó en la época, se diluye antes de crearse. Sabino retoma sus ideas nacionalistas e independentistas apoyado sobre todo por las juventudes del partido, Euzko Gazteak (jóvenes vascos). Muere al año y medio siguiente en Sukarrieta, en 1903, de la enfermedad que tenía ya en fase terminal, a los 38 años, su figura y su muerte temprana llevan a su mitificación entre las familias nacionalistas de la época.

En el fondo Sabino no era más que un representante de la burguesía media, que siente la pérdida de los Fueros como la pérdida de algo más, observa luego como gente venida en masa a las industrias no comprenden ni hacen uno con sus ideas y con esta pérdida, son gentes que vienen a trabajar a las empresas de los vencedores en las guerras carlistas, los oligarcas vasco-españoles, e intenta separarse de ellos usando dos aspectos inadmisibles desde la prespectiva actual: la raza y la religión.

Tras la muerte de Sabino Arana el PNV queda en manos del independentista Ángel Zabala, Kondaño, nombrado por el propio Sabino antes de morir; lo cual es significativo de la tendencia que Arana quería para el partido que él mismo creó.
El PNV se expande fuertemente por Bizkaia y Gipuzkoa. En el partido se observan claramente las dos tendencias: los independentistas (Luis Arana y Kondaño, nacionalistas puros) y los moderados (De la Sota y Kizkitza). Engracio de Aranzadi, Kizkitza, cree en una nación vasca, pero la creación de un Estado vasco no lo ve necesario para que ésta sobreviva. Sus teorías entroncan en el resto con en catolicismo y racismo aranista.

En 1910 el PNV cambia de nombre por el más clerical de Comunión Nacionalista Vasca.
En 1913 el Gobierno Español autoriza la Mancomunidad Catalana, Comunión pide lo mismo para las cuatro provincias vascas. En 1917 gana las elecciones en Bizkaia y consiguen notables avances en Gipuzkoa y Alaba lo que les lleva a pedir la restitución de los Fueros, y si esto no fuera posible, mayor autonomía. Esta solicitud es refrendada por los Ayuntamientos. En Madrid nadie hace caso.
La moderación de la rama predominante del partido lo lleva a su primera excisión que encabeza Luis Arana. Éste refunda el partido de su hermano, el PNV, más nacionalista que Comunión y cuenta para ello con la ayuda de Eli Gallastegi "Gudari".
Una rama regionalista y adinerada se apodera de Comunión, el partido está en manos del ideólogo de esta tendencia Kizkitza, director de la revista "Euzkadi" por medio de la cual se expresa.

El final de la Primera Guerra Mundial en 1919 hace que se vuelvan a pedir las competencias perdidas, desde Madrid se hace caso omiso. En ese año 1919 se crea la revista "Zeruko Argia", la decana de la prensa actual en euskara.
Por otro lado, el PSOE se mantiene fiel a la Segunda Internacional y no acude a la convocada tras la Revolución soviética de 1919. En esta Tercera Internacional se crea el Partido Comunista (1921). La coyuntura económica favorable hizo posible muchas de las peticiones socialistas como la jornada de 8 horas (1919), la primera experiencia de Seguridad Social (jubilación y la baja por maternidad) o la creación de un Ministerio del Trabajo por ejemplo. El PSOE tomará ahora fuerza en Irun, Donostia, Eibar y los pueblos industriales de Gipuzkoa. El hacinamiento obrero había provocado epidemias incluso del cólera, tifus, disentería o viruela; la lucha del PSOE se centra en dar los servicios de agua, luz, vivienda a todos esos obreros que van llegando y que viven en condiciones infrahumanas. Se dispara el urbanismo incontrolado para dar cabida a toda esa gente. Hasta los años 20 ó 30 no desapareció la pauperización clásica del primer capitalismo.

En 1921 se crea el periódico Aberri, se trata de dar salida a las juventudes nacionalistas, "Juventud Vasca", que disconforme con la línea oficial del PNV trata de volver a planteamientos más aranistas y por tanto independentistas.
Sobre estas mimas fechas nace "la Federación Medigoxale" y su revista "jagi-jagi" que tendría una tirada de 20.000 ejemplares semanales. Se trata de una reforma profunda del nacionalismo que lo hace más acorde a su época y al que se ha llamado "nacionalismo humanista". Su principal ideólogo fue Eli Gallastegi "Gudari". No llegó a ser partido, quizás por la guerra civil, y sólo corriente, abogaba por la independencia pero para lograr la igualdad social, eliminaba del nacionalismo la xenofobia, el racismo, el catolicismo y lo concibe como teoría liberadora del ser humano y de igualdad social. Gallastegi creará también en 1925 el llamado "Comité Pro Independencia Vasca" en Donibane Lohitzune (San Juan de Luz), para lograr el reconocimiento de la soberanía vasca por la Sociedad de Naciones, predecesora de la ONU.

En 1923 el General Primo de Ribera da un golpe de estado con el consentimiento del rey. Este general afirma que tratará de "extirpar las malas semillas separatistas", habla de catalanes y vascos, aunque el nacionalismo catalán siempre ha sido más un regionalismo federalista, donde Catalunya es el motor de España, que independentista. Los delitos contra la nación pasan a ser juzgados por tribunales militares. Las revueltas obreras, la fuerte inflación tras la Primera Guerra Mundial y las luchas en África son los problemas a los que tiene que hacer frente Primo de Rivera.

Las acciones de Comunión son toleradas mientras se hagan en castellano, las del PNV no, sus dirigentes se exilian.
1930 acaba la dictadura de Primo de Ribera. Bajo el gobierno de militar de Berenguer, Comunión y PNV se unifican, sin renunciar a la independencia adoptan una postura "gradualista"; quedan fuera del PNV reunificado los independentistas llamados "Mendigoxales" y su revista "jagi-jagi". En esta época nació Acción Nacionalista Vasca (ANV), partido aconfesional y socialista que pregona un estado republicano vasco, se trata del primer partido nacionalista y de izquierda. Estos dos partidos terminarían siendo referencia de HB junto con Arturo Campión; lo que quedó de ANV tras la Guerra Civil y el Régimen franquista se integró en la coalición abertzale, como comentaremos en su momento.

La Segunda República y la Guerra Civil Española

En 1931 se proclama la Segunda República en Eibar, Gipuzkoa, Alfonso XII huye al extranjero.
Olvidando viejas rencillas, el PNV y los carlistas van juntos a las elecciones: sacan el doble de votos que sus oponentes. En Catalunya vista la imposibilidad de proclamar la República Catalana como querían algunos, se comienza a redactar el Estatuto. El PNV dentro de su actual moderación, sigue los mismos pasos. La iniciativa la llevan los Ayuntamientos, a la cabeza de los cuales está el alcalde de Getxo, José Antonio de Agirre. El 31 de mayo se convoca la Asamblea de Municipios Vascos en Estella, los municipios son células fuertemente arraigadas en el País Vasco, como hemos visto al hablar de los fueros. PSOE, ANV y Republicanos lo rechazan, aun así acuden 480 de los 528 Ayuntamientos vascos del País Vasco Sur. Todos los presentes aprueban el proyecto (el llamado Estatuto de Estella, que es el referente del Pacto Lizarra-Garazi de 1999). Se define el País Vasco como un país autónomo dentro del Estado Español y se establece un Consejo Ejecutivo como Gobierno Vasco, eligiendo cada provincia a la ¼ parte de los miembros.
En el "Diario de Nabarra", el conservador nabarro José Mari Huarte deja escrito: "En cuanto a la unión apetecida, nuestro punto de vista no la excluye, ni muchísimo menos, conforme ya se ha insinuado. No obstante, sin exigirla ni desdeñarla, nos gustaría que fuera conforme al orden natural; esto es, no siendo Nabarra la que haya de unirse a los pueblos hermanos, sino siendo estos los que retornen, sin desdoro de su personalidad, autonomía, prestigios y derechos peculiares, al tronco de que se escindieron y al hogar de donde desertaron".

Una sola modificación: la relación con la Iglesia, que en el anteproyecto se atribuía a la República española, queda reservado al País Vasco. El cambio crea el pánico entre las izquierdas, el político socialista Prieto afirma que se quiere convertir a Baskonia en "una Gibraltar Vaticanista". El artículo que hace referencia a la Iglesia debe ser eliminado como manda el presidente de la República Alcalá Zamora.

En España la izquierda está descontenta con la postura de la Iglesia, claramente a favor de la derecha, y comete tropelías como la quema de iglesias, muchos terratenientes ven en el País Vasco la "Covadonga del norte" y se refugian en ella.
Una muchedumbre grita: "Fueros sí, Estatuto no". Ahora los socialistas cambian de posición y sí aceptan el Estatuto. Los ayuntamientos vascongados aprueban el nuevo Estatuto con un 84% de los votos; sin embargo la abstención en Alaba es del 54% y lo aprueban el 45,4% de los municipios, pero lo que contaba para su aprobación era el cómputo de las tres provincias, a pesar de las presiones de la derecha española para descolgar a Alaba.

No ocurre así con los Ayuntamientos nabarros. En Nabarra el principal partido es Comunión Tradicionalista, partido de derechas nacido del carlismo, pesa en él más el tema católico que vasco, y además conspiran ya para alzarse. Reunidos los municipos nabarros en un ambiente muy tenso se vota el Estatuto unificado: 123 representantes municipales dicen no, 109 sí y 35 se abstienen. En cambio en el diario La Voz de Nabarra se publicó este otro resultado: 122 sí, 116 no y 29 abstenciones. Como demuestra con actas municipales de la época el nabarro Jimeno Jurio en su libro "Nabarra jamás dijo no al Estatuto Vasco", algunos representantes municipales que eran del partido conservador nabarro cambian el voto que llevaban de su municipio o se abstienen, modificando con ello el resultado. Desde el Gobierno español se dan largas.

El Estatuto catalán, llamado el Estatuto de Nuria, se aprueba en San Sebastián el 9 de septiembre de 1932, el PNV se niega a acudir, sí acude el PSOE.

En 1934 la coalición de derechas CEDA gana las elecciones españolas. Ante la posibilidad de que el fascismo gobierne en España como en otros países de Europa, la izquierda llama a la huelga, ésta es especialmente virulenta en Asturias. El PNV se abstiene de pronunciarse, pero los sindicatos vascos próximos al PNV (lo que luego sería ELA-STV, Euzko Langileen Alkartea-Sindicato de los Trabajadores Vascos, nacido en 1911 como un sindicato cristiano y obrero), socialistas y comunistas se suman a la huelga que es total. Agirre y gran parte del PNV son también detenidos.

El PSOE se alía con el Partido Comunista en el año 1935 en "Alianza de los Trabajadores" y se presentan a las elecciones con el Frente Popular, consiguiendo que Indalecio Prieto sea elegido por Bizkaia como diputado. Este mismo año nace el Partido Comunista de Euskadi. Los anarquistas apenas existen en Euskadi.

El 5 de diciembre de 1935 el PNV sigue pidiendo el Estatuto ya refrendado en votación popular. El dirigente derechista monárquico y Ministro de Hacienda con Primo de Ribera, José Calvo Sotelo, les responde que "antes una España roja que rota", "entregaros el Estatuto en todo o en parte sería una verdadero crimen de lesa patria".
En esa época se acuña el término despectivo "españolismo".

El 16 de febrero de 1936 el Frente Popular obtiene en España un éxito rotundo. Se vuelve a plantear el Estatuto Vasco en el Parlamento.
Las derechas del Bloque Nacional, la Junta Suprema Carlista, el partido fascista de la Falange Española y una parte mayoritaria del ejército (Mola, Yagüe, Goded y Franco), preparan la insurrección fascista (que algunos han llamado la tercera carlistada).
El asesinato el 12 de julio de 1936 de José Calvo Sotelo por militares izquierdistas, guardias de asalto, como represalia por la muerte de un teniente republicano, precipita los hechos.
El General Mola, es nombrado Gobernador Militar de Nabarra para alejarlo de Madrid, pero se le pone al frente de una de las provincias con mayor presencia de la derecha carlista, quizás con Valencia. Los llamados Requetés se había creado en 1932 como organización paramilitar con gente venida del carlismo y son instruidos por fascistas italianos, como fue el caso de Jaime Del Burgo.
El General Mola firma con los carlistas el llamado "Convenio de Iratxe", por lo que los carlistas se someten al General. El miembro del PNV Fortunato Agirre está enterado de la conspiración, al frente de una fuerza armada pone sitio el monasterio de Iratxe (cerca de Estella) y llama a Madrid. Desde Madrid le llega la orden de levantar el sitio y dejar hacer a los reunidos. Meses más tarde, los ya sublevados, fusilan a Fortunato de Agirre. Mola se alzó en armas en Pamplona el 17 de julio de 1936. La derecha suponía el 66% de Nabarra, la izquierda en torno al 25% y los nacionalistas el 10%.

PNV y ANV se sienten ajenos al conflicto, pues ni la izquierda ni la derecha oyeron sus reivindicaciones y consideran que la lucha por el poder en España no va con ellos. El Frente Nacional da un golpe de mano y aprueba tres años después de su validación en referéndum popular el Estatuto vasco, pero con la coletilla "en tanto duren las circunstancias anormales producidas por al guerra civil, regirá en el País Vasco, con todas las facultades establecidas en el presente Estatuto vasco, un gobierno provisional a la espera de elecciones". Hay en él 4 miembros del PNV, 3 del PSOE, 1 comunista, 2 republicanos y 1 de ANV. José Antonio de Agirre es elegido Lehendakari bajo el árbol de Gernika:
"Jaungoikoaren aurrean apalik, asabearen gomutaz, Gernikako zuaizpian, nire aginduba ondo beteteia, zin dagit" (Arrodillado humilde ante Dios, recordando a los antepasados, bajo el árbol de Gernika, juro cumplir correctamente mi mandato).
Agirre es nacionalista y democristiano hasta el tuétano, el nacionalismo ha evolucionado mucho desde Sabino y no tendrá problemas para convivir con los socialistas.

El PNV de Alaba y Nabarra también duda, su situación en esas provincias es de franca minoría, mandan todavía los carlistas y existe un número importante de falangistas, lo que hace que una minoría se aliste con los insurrectos, pero 3.000 de ellos pasan a formar parte del "Eusko Gudarostea", batallones del PNV y ELA. Sobre 3.000 también serán los nabarros pasados por las armas por los sublevados.

El primer Gobierno Vasco sólo tendrá bajo su mando Bizkaia, el norte de Alaba (el frente estará en Legutiano mucho tiempo) y la zona de Eibar, unos 700.000 habitantes. Entre otras cosas se crea la Ertzaina (policía, literalmente "el que cuida el pueblo"), se acuñan monedas (en Bruselas) con el lema "República de Euzkadi" de una y dos pesetas que no llegaron a circular, sí los billetes y además se emiten sellos propios. Las fuerzas populares militares vascas quedan incorporadas al Ejército Republicano, son 46 batallones de 660 hombres (unos 29.000 soldados), 22 del PNV-ANV, 14 del PSOE-UGT, 7 PC, 1 Republicano, 1 CNT y 1 mixto.
Hay quien habla de que el PNV tardó en reaccionar, aunque existe un comunicado del Partido Nacionalista del 19 de julio, dos días despúes del alzamiento, en el que se dice que "el partido nacionalista siempre se alineará con los demócratas y contra los autoritarismos". Algunos quieren ver una Euskadi independiente con este Gobierno Vasco, pero la legitimidad de sus leyes vienen de España y mitad de los partidos que lo conforman son españoles. Son autónomos, no independientes de España, ni intentaron serlo.
Inglaterra promovió un pacto de no-intervención que firmarán Francia, Alemania, Italia y la URSS. Italia y Alemania lo incumplirán desde el principio y en menor medida también la URSS.

El Bando del Comandante Militar Ricardo Sanz de Iturria en Estella, a 25 de septiembre de 1936 es muy aclarativo de la situación del nacionalismo vasco, al cual se le acusa desde ser el culpable de la guerra civil a algo tan grave como hablar euskara: "Hago saber: salvo honrosísimas excepciones en que elementos nacionalistas se han alistado voluntariamente, en general el partido nacionalista ha observado con indiferencia ante los gravísimos momentos por los que atraviesa España; (...) Estella está minado por el separatismo, fomentado e importado por ciertos hijos de la misma que todos conocen, por lo que no hace falta mencionarlos. Por ellos se ha vertido en Guipúzcoa y en otras parte mucha sangre española, de la cual no poca sangre estellesa. Por lo que hago saber lo siguiente: En el plazo de cuarenta y ocho horas, a partir de la publicación de este Bando, todos los elementos nacionalistas entregarán en la Comandancia Militar todos los objetos o prendas (incluso de vestir) de carácter separatista, los libros, los periódicos, mapas y retratos, de aquel que se llamó Sabino Arana, así como bustos o figuras de éste y otros cabecillas separatistas.
Asimismo se entregarán por quien los posea los libros y objetos de toda índole de la finada escuela vasca; la documentación, objetos, insignias y fondos de las sociedades nacionalistas y, en una palabra, todo lo perteneciente a esas sociedades o con ellas relacionadas.

En ciertas regiones de las provincias vascongadas y en nuestra querida Nabarra se usan el chistu y los correspondientes instrumentos para sus bailes. En las Vascongadas muy bien que sigan con sus patriarcales costumbres; en Estella eso es planta exótica desconocida e importada por los que todos sabemos. Se acabó el "gora euzkadi", estamos en tiempos de VIVA ESPAÑA, por consiguientes, quien los posea entregará todos esos instrumentos en el mismo plazo. Asimismo, se prohibe la palabra "Agur", importada por los separatistas en el lugar del "Adiós", genuinamente español. (...) ¡VIVA NABARRA! ¡VIVA ESPAÑA!.
"
Alocución radiada de Franco el 1 de octubre de 1936: "España se organiza en un amplio concepto totalitario, por medio de instituciones nacionales que aseguran su totalidad, su unidad y continuidad. El carácter de cada región será respetado, pero sin perjuicio de la unidad nacional, que la queremos absoluta, con una sola lengua, el castellano, y una sola personalidad, la española". El texto es muy significativo de cómo quedan los vascos como contradictorio.

Lo sublevados se levantan con las capas más conservadores y clericales contra el poder republicano y sus reformas democráticas y liberales; la burguesía contra el socialismo, comunismo, anarquismo y la izquierda en general; finalmente, los ultranacionalistas españoles, contra el nacionalismo vasco y los movimientos autonomistas gallego y catalán. El ejército casi en pleno, por tanto todas las armas, tanques, aviones y demás parafernalia militar, están en manos de los golpistas. Para los sublevados está en juego España, la España que ellos añoran: "Una, Grande y Libre"; es un movimiento nacionalista excluyente con el que no piensa igual, ultraconservador y clerical, monolingüe, cerrado en sí mismo, centralizado y gobernado por una plutarquía desde Madrid.

La República pierde la Guerra Civil, Bilbao ya cayó, la población civil del simbólico pueblo de Gernika, cuna de las libertades vascas, junto con muchos otros municipios (Mungia, Markina, Durango, Eibar o Bilbao), fueron bombardeados por la aviación nazi, aliada de los nacionales franquistas, el 26 de abril de 1937. En el bombardeo 1.645 gernikeses mueren y la ciudad queda arrasada; es la primera vez en la historia que se bombardean poblaciones civiles. Los últimos "gudaris" (luchadores) de los batallones vascos se rinden a las tropas de fascistas italianas en Santoña (con el presidente del Euskadi Buru Batzar, Juan de Ajuriagerra, a la cabeza), también aliados de los nacionales, y con la que habían llegado a un acuerdo para la capitulación del Ejército vasco de 30.000 hombres que estaba entre Laredo y Santoña, sin ofrecer resistencia, a cambio de la evacuación a Francia en buques de 2.000 mandos vascos; la situación fue de un caos total, pero finalmente llegó la rendición sin lucha; el Gobierno Vasco se exilia, con él muchos vascos, otros muchos pasarán por los penales como el del Dueso en Burgos, otros colaboraban con el alzamiento. A pesar del pacto, 321 vascos son fusilados, entre ellos altos cargos del Ejército y miembros de todos los partidos políticos vascos.

La cultura vasca, bailes, idioma y todo lo que huela a vasco está prohibido y se castiga con la cárcel y con multas (hasta tres años por cantar en romerías en euskara, caso dado en Arratia, Bizkaia). A Bizkaia y Gipuzkoa se consideran provincias traidoras de nuevo como en la época carlista; pero en Nabarra o Alaba, que se levantaron mayoritariamente con los insurrectos, la situación del euskara y de la cultura vasca no es mejor; mantienen algunos pequeños residuos forales como la policía foral de carretera, conocidos como los miñones en el caso de Alaba y sus Conciertos Económicos (lo que en la práctica les permitió dotarse de mejores infraestructuras y gestionarse mejor).

Resumiendo: la guerra civil dura 11 meses en tierras vascas, hasta la pérdida de Bilbao. Alaba y Nabarra se levantaron mayoritarimente con los sublevados, Gipuzkoa apenas aguantó unas semanas el golpe militar. Sólo el norte de Alaba y Bizkaia sostienen el envite nacional-español, hasta la caída del "Cinturón de Hierro" de Bilbao: muralla de trincheras y antiaéreos que abarcaba desde Plentzia, monte Unbe, Larrabetzu, Ugao, monte Ganekogorta hasta Muskiz. Obra de ingeniería que mandó construir el Gobierno Vasco al ex-militar y monárquico Alejandro Goikoetxea, el cual se pasó a las tropas de Franco, dando informes detallados de la fortificación. Aunque es verdad que su idoneidad defensiva y estratégica es dicutible, ni que la caída de Bilbao era evitable, lo cierto es que la deserción de Goikoetxea precipitó los acontecimientos.

Francisco Franco se nombra Caudillo por la gracia de Dios, es una involución de la democracia y las libertades más allá de la ilustración absolutista y el totalitarismo preconstitucionalista jamás conocido en España, es el nacional-fascismo español al que bautizaron como nacional-catolicismo, franco-falangismo o franquismo sin más. Franco se apoyará en los nuevos tecnócratas venidos del Opus Dei y contará con la colaboración de la Iglesia Católica para gobernar con mano de hierro España.
La historia sigue 1.000.000 de muertos, hambre, miseria y 40 años de dictadura después. De ellos 50.000 muertos son vascos, otros 10.000 vascos caen prisioneros y 150.000 se exilian (el 12% de la población vasca, de un total de 500.000 exiliados que provoca esta guerra).

El movimiento sindical anti-franquista se concentra en la margen izquierda de la ría bilbaína. Es significativo que la primera huelga general de la dictadura franquista tuvo lugar en mayo de 1947 en esta zona. En el Taller de Laminación de Bandas de Etxebarri (Bizkaia) se da en 1967 la huelga más larga del franquismo, duró 6 meses, docenas de trabajadores fueron detenidos, encarcelados y deportados.
El otro gran sindicato español, CC.OO., no nació hasta 1958, en Gijón, Asturias, y llegó a Bizkaia en 1961 y a Gipuzkoa en 1966, era mayoritariamente gente sin adscripción alguna, junto con representantes del PCE, ETA berri (de la que hablaremos a continuación) y JOC (Juventudes Obreras Católicas). En 1967 se crea la primera asamblea española de Comisiones Obreras en Madrid para abarcar a todo el territorio estatal.

En 1943 el cura José María Arizmendi-Arrieta crea la Escuela Profesional de Arrasate-Modragón, en 1959 La Caja Laboral y todas las sociedades cooperativas en torno a Arrasate en un principio, y después por todo Euskadi: es Mondragón Corporación Cooperativa (MCC=Ulnor, Fagor, Eroski, Irizar y un largo etc.), el grupo vasco de empresas más grande y ejemplo mundial de cooperativismo.
En los años 60 al 75 se produjo la segunda parte de la revolución industrial vasca sobre la primera, de la misma forma y en los mismos sectores, con un aumento de la población en ésa época del 73% en Alaba, 43% en Bizkaia, del 53% en Gipuzkoa y del 23% en Nabarra, llegando así a las cifras de población actuales.

El paro en 1960 era prácticamente cero y del 3% en 1975. Convirtiendo a las provincias traidoras y separatistas de Bizkaia y Gipuzkoa en las más ricas y, curiosamente también, las más densamente pobladas. Se trata de una industria de mano de obra masiva sobre un territorio minúsculo y no preparado para acoger a tanta gente, con una industria que subsiste por el proteccionismo y monopolio interno, por tanto artificialmente, internacionalmente no competitiva, como se verá después con la "reindustrialización", que se dio sobre todo en la margen izquierda de la ría, bajo el gobierno del PSOE, que no fue tal reindustrialización sino cierre de empresas sin más y por petición de la CEE; no se dio alternativa industrial alguna lo que supuso el despido masivo de gente, incomprensible cuando un partido socialista se supone apoya a los trabajadores.
Todo esto creó un caldo social para el nacionalismo burgués y el socialista por oposición al nacionalismo español; así como para el socialismo españolista con la llegada de inmigrantes españoles de los que se nutre principalmente; sin olvidarnos de la clase acomodada, mucha de origen vasco, que medró a la sobra del franquismo, su propaganda y de sus enseñanzas. La pluralidad es buena en sí pues nos hace más libres, pero también ha llevado a un no poder entenderse de estas realidades constituidas desde la imposición, el odio y negación del contrario, por no haberse creado de una forma paulatina, natural, desde el respeto, el reconocimiento mutuo, con partidos intermedios que tiendan puentes de entendimiento y con la democracia como juez, pues ésta no existió, ni bajo mínimos, durante demasiados años.

El centro de la cultura vasca se traslada a Iparralde, sobre todo tras la publicación de la revista "Enbata" (galerna) en 1960 alrededor del sacerdote Piarres Larzabal y el movimiento político que surge en torno a la misma, precursor del nacionalismo vasco en Iparralde. Más tarde, en Hegoalde, apadrinados por el escultor Jorge Oteiza, nace en 1965 "Ez dok amairu" ("no hay trece", estrofa de un cuento popular vasco), proyecto para la reactivación de la cultura vasca, especialmente ligado a la música e inicado por Benito Lertxundi, Mikel Laboa, Julen Lekuona y José Antonio Villar, a la que se van adheriendo más cantantes.
Nace E.T.A. en medio de esa artificial segunda revolución industrial, y sobre todo con un pueblo amordazado, torturado y casi limpiado cultural y étnicamente.

11. EL NACIONALISMO-SOCIALISTA, E.T.A.

En 1950 tiene lugar un congreso del PNV donde parte del nacionalismo rechaza el pacifismo, proamericanismo y clericalismo del PNV. José Manuel Aguirre, Benito del Valle, Julen Madariaga y José Luis Álvarez Enparantza (Txillardegi), publican un Boletín interno llamado EKIN ("actuar, hacer"), "Movimiento patriótico aconfesional". Este movimiento se diluye dentro de Eusko Gaztedi, EGI (Juventudes Vascas del PNV creadas en 1901).

En 1952 la misma gente de EKIN se une sin más ambición que la recuperación de la cultura y el idioma, proscritos por el franquismo.
Aguirre y Benito del Valle van al Congreso Mundial Vasco de 1956 en representación de Eusko Gaztedi, pasan desapercibidos pero conocen a uno de los futuros ideólogos de ETA, Federico Krutwig.

En 1958 EKIN se desliga de EGI y el 31 de julio de 1959 (día de San Ignacio) nace ETA bajo el lema: "Euskadi: una Euskal Herria libre, por un Estado vasco entre otros Estados del mundo" y "Askatasuna: el hombre libre dentro de Euskadi". Se define como "patriótica, democrática y aconfesional". Sus antecedentes ideológicos son ANV (Acción Nacionalista Vasca), la revista "Aberri" y los Mendigozales independentistas de la revista "jagi-jagi", de los que ya se ha hablado. Es un movimiento que trata de conjugar todas las formas de lucha posibles: desde actos culturales, escuelas nocturnas, sindicalismo, cursos sobre política, música etc. y también la lucha armada.

Se miran en Cuba, donde tras dos años de guerra de guerrillas Fidel Castro logra el poder el 2 de enero de 1959, en Argelia y la guerra de guerrillas que acaba en negociación entre el Frente Nacional Argelino y el presidente de Francia, el general De Gaulle (1954-62). También mirarán a Irlanda (que luchó por su independecia perdida en 1171 a manos inglesas y que no la recuperó hasta 1921, quedando fuera el Ulster, donde se sigue la lucha), a Israel, a Indochina, a Vietnam, a China, al mayo del 68 de París etc. Surge en ellos la idea de imitar estos hechos, se declaran antiespañolistas, que no antifranquistas (aunque sólo bajo éste régimen se entiende el nacimiento de ETA), y buscan directamente la independencia del pueblo vasco.

Durante el 59 y el 60 se limitan a hacer pintadas con el lema "Gora Euskadi". En su nacimiento ETA tiene mucho de reivindicación cultural (incluido aprendizaje del euskara) y nacional.
En el 61 colocan las primeras bombas contra intereses del Régimen franquista: el diario Alerta de Santander, la comisaria de Indautxu en Bilbao, antenas de radio, esculturas etc. Más de 100 personas son detenidas y torturadas por este motivo.
En mayo de 1962 ETA celebra su Primera Asamblea y se proclama a favor de: "la integración federalista de Europa, siempre que se haga a la altura de las nacionalidades", "una Constitución para Euskadi" y se muestra "contraria a cualquier régimen dictatorial, fascista o comunista".
Se dividirá en 4 ramas, la política en manos de Madariaga, la económica Benito del Valle, la Cultural Txillardegi y la militar Imaz Garay.

Se considera por muchos el ideólogo de ETA al pensador y lingüista Federico Krutwig y a su libro "Baskonia", además de toda la literatura folclórica romántica clandestina mitificada por la censura del Régimen y que se pasaba de contrabando como "Amaya y los vascos" de Nabarro Villoslada. Según el ex-etarra Jon Juaristi, "Vasnonia" de Krutwig, pasó desapercibida hasta que el entonces ministro franquista Manuel Fraga Iribarne lo censurase en público como el libro ideólogo de ETA.

Para Krutwig el pueblo vasco tiene derecho a la independencia por el simple hecho de la existencia de la etnia vasca, con conciencia propia y voluntad libre (no en hechos históricos como Sabino Arana): el elemento diferencial principal propio de esa etnia es la lengua, no la raza. Para él sólo hay tres razas, los vascos serían blancos europeos sin más (esto está lejos del apellidismo aranista). Sostiene como lenguas vascas no sólo el euskara, sino también el castellano, el aragonés y el gascón (romances vascos), que se hablan en Baskonia. Aboga por la "Gran Baskonia" y en contra del racismo del PNV, del clero y la religión, del Gobierno Vasco del PNV+PSOE y de los Estados Unidos por aliarse con Franco. En cuanto a los inmigrantes dice que acepta a los que vienen a convertirse en "buenos ciudadanos de Euskadi, pero si vienen como conquistadores, si sus designios son desnacionalizar a nuestra patria, entonces son nuestros enemigos, son agentes del colonialismo". Esta es una de las ideas imperantes: Euskadi es una colonia española como lo fue Cuba, y hay que independizarse de la metrópoli, son las llamadas teorías tercer mundistas, copiadas del argelino Fran Fanon y su libro "Los condenados de la Tierra".

Dentro de ETA existirá otra rama que lidera José Etxebarrieta (22 años). Éste ha estudiado en París y es seguidor del líder Chino Mao Tse Tung, del que copia sus ideas que compatibilizan el marxismo y el nacionalismo (invasión japonesa de China).
Segunda Asamblea del 63:
Se evitan que acudan a ella los izquierdistas. De la misma sale el siguiente manifiesto, que parece seguir vigente: "La insurrección de Euskadi (1964): para nosotros igual que para los cruzados del siglo X la suya, nuestra verdad es la verdad absoluta. Consecuentemente somos intransigentes en nuestra idea, en nuestra meta final".
Los Jefes de los 6 Herrialdes en que dividen Euskadi Sur empiezan a llevar pistola.

Tercera Asamblea (64) celebrada en el exterior:
Se rompe definitivamente con la ideología del PNV (burguesa) y se crea la OPE, organización paralela de simpatizantes.

Cuarta Asamblea (65):
La Oficina Política es copada por la izquierda y encabezada por Paco Iturrioz. Es tildada de españolista por la Línea Cultural de los históricos Imaz Garay, Txillardegi y Benito del Valle, que se declaran como socialdemócratas. A la tercera línea es la de los hermanos Etxebarrieta o Krutwig, que serían marxistas ortodoxos al estilo de Mao.
Necesitan dinero y acciones que les hagan creíbles.
Se produce la primera excisión: Zumalabe, apodado "El Cabra", responsable de la rama militar dimite y crea una guerrilla que realizará numerosos sabotajes en los montes de Oñati. También sale de la organización ese año gente de Branka, socialistas autogestionarios.

Quinta Asamblea (66):
Tiene lugar la primera excisión importante: es expulsada la Oficina Política tildada de "liquis", "españolistas" o "felipistas" por sus simpatías con el FLP. Esta rama abogaba por el maoísmo que compatibiliza el socialismo y el patriotismo (español). El nuevo grupo se autodenomina ETA berri (nueva) y a la otra llaman ETA zahar (vieja), en el 69 cambian de nombre para evitar que la fuerte represión contra ETA les salpique, se llamarán "Komunistak" y luego Movimiento Comunista Español (MCE), el movimiento de izquierdas más activo de España tras la ORT en ésta época. También sale de la organización EMK (Euskadiko Mugimendu Komunista), que en 1991 se disolvió en la formación Zutik.
Ahora manda en la Organización el frente marxista revolucionario de Txabi Etxebarrieta (hermano de José) su ideología se resume en: "ETA es un movimiento socialista vasco de liberación" (hasta hoy).
ETA se organiza así: Biltzar Nagusia (asamblea nacional anual), KET (poder ejecutivo, propaganda y activismo, con el tiempo desaparecerá), Herrialdes, Mesas de zona, Mesas de pueblos, Hirurkos (grupos de tres) y Biltzar Txikia (controla al KET).
La Línea cultural dimite.

Buscan un atentado importante que les haga creíbles ante la opinión pública.
Se pasa de una organización activista a una militar a imitación de la propuesta por el vietnamita Trung Chinh; se trata de la "estrategia frentista". Se inicia este nuevo ciclo comprando la primera partida de armas de la historia de ETA en Praga, poco antes de la entrada de los tanques rusos a la capital checoslovaca, la llamada "Primavera de Praga", que ETA descalificó duramente; fue la primera ayuda y última que recibió desde detrás del "Telón de Acero" debido a esas críticas.
7 de junio de 1968, tras un Aberri Eguna muy movido, en un control de la policía, Txabi Etxebarrieta dispara contra el comisario Pardines que muere. Será la primera víctima de ETA. Etxebarrieta huye es detenido y es asesinado también. Sarasketa es detenido con Txabi, le condenan a 58 años y después a muerte. Se producen grandes disturbios.
A cualquier huelguista, conferenciante o "bandido" (donde quedaban incluidos los etarras), se le aplica un consejo de guerra por "bandidaje o subversión social" y se le fusilaba.

2 de Agosto de 1968 ETA realiza su primer asesinato premeditado: Melitón Manzanas, manifiesto torturador franquista es asesinado en Irun. Es un salto cualitativo enorme para la organización.
600 personas pasan por comisarías y cuartelillos.

Se dispara la militancia, entre ellos mucha gente de EGI, pero también mucha gente hija de inmigrantes obreros. Desaparece cualquier ambigüedad hacia ellos. Se crea el quinto frente, el obrero.
En 1969 de 2 millones de habitantes 1.953 pasan por comisaría y cuartelillos, 150 se exilian, 192 huyen, hay 890 casos de malos tratos, 350 de torturas de primer grado y 160 de segundo. La mitad de los presos políticos en España son etarras.

1970 Sexta Asamblea:
Hay una nueva excisión en ciernes parecida a la anterior: Las Células Rojas, marxistas-leninistas, acusadas de españolistas y liquidacionistas, se enfrentan a la vieja guardia que está de nuevo en ETA. Éstos últimos pretenden crear un "frente de masas" para la independencia y la unidad de todo Euskadi. Las Células Rojas acaban separándose, crean ETA VI asamblea. Salen también los Trostkistas, que después darían lugar a la Liga Comunista Revolucionaria.
Las grandes redadas dan lugar a la caída de numerosos cuadros, entre ellos los del juicio sumarísimo de Burgos por el asesinato de Melitón Manzanas. Se pide pena de muerte para: Izco (presunto ejecutor del asesinato), Jokin Gorostidi, Mario Onaindia, Larena y Dorronsoro (instigadores) y 7 siglos de cárcel para otros 10 procesados entre ellos 2 sacerdotes. De ella salen 6 condenas de muerte: esto provoca numerosas manifestaciones en todo el mundo, en Gipuzkoa 3 meses de estado de excepción, protestas del Vaticano. En dos días se conmutan las penas de muerte por otras menores. ETA sale legitimada ante el pueblo y ante el mundo.
En 1971 Txillardegi y Telesforo Monzón quieren formar un Frente Nacional con todos los partidos y sindicatos vascos: el PNV se niega, argumenta que para eso está el Gobierno Vasco.

En 1972 ETA secuestra a Felipe Huarte, miembro de la familia más rica de Nabarra para obligarle a ceder en las reivindicaciones de los obreros de sus fábricas.

1973 un comando de ETA intenta secuestrar al recién nombrado Presidente del Gobierno Carrero Blanco, ante la imposibilidad de hacerlo lo asesinan con un coche bomba. Es el golpe más duro de ETA al régimen franquista.
Las huelgas y conflictos laborales son muy frecuentes en estos años.
1974 existen hasta tres ETAs a la vez, todas maoístas. Finalmente acaban en dos: ETA p.m. que es la más numerosa y nace de la segunda parte de la Sexta Asamblea, y que acabará convertida en partido político (Euskadiko Ezkerra) durante la transición. La otra es ETA militar: renuncia a las teorías tercer mundistas y persigue "un Estado socialista vasco" (al estilo cubano), idea presente en la ETA actual. Busca el desgaste y no la victoria armada que fuerce la negociación política.
1. El ideario de ETA p.m. es muy parecido al de ETA:
2. Gobierno de la República socialista de Euskadi.
3. Disolución de todas las policías españolas en Euskadi y la creación de una policía y ejército vasco (esto último ya no se pide).
4. Bilingüismo oficial con preferencia al euskara.
5. Nacionalización de las industrias vascas (que se ha quedado anacrónico).

El resto de los puntos se derivarían de la falta de libertades del Régimen franquista ya superadas.
ETA crea LAIA (Langile Abertzale Iraultzailen Alderdia, "Partido de los Trabajadores Independentistas y Revolucionarios") partido político con la misma ideología que ETA. LAIA se independizará como organización en 1974, son gente del Frente Obrero que luego se integrará en KAS (Kordinadora Abertzale Sozialista) participando en la formación de HB (Herri Batasuna, "Unión del Pueblo").
También se crea el sindicato LAB (Langile Abertzaleen Batzordea, "Comité de los Trabajadores Independentistas) ese mismo año.
KAS nació de las reuniones en defensa de Txiki y Otaegi en el 75.

En la alternativa KAS se integran todas las personas y grupos nacidos de la Izquierda Abertzale: LAIA, EHAS-HASI, LAK, las dos ramas de ETA p.m-EIA, ETA militar y el sindicato LAB. ANV queda de momento fuera y luego entrarán EGIZAN (movimiento feminista) y JARRAI ("continuar", juventudes de la Izquierda Abertzale). Piden la independencia, la república socialista democrática y la recuperación de la identidad lingüística y cultural de Euskadi. KAS proponía: democracia, amnistía, mejoras para la clase obrera, disolución de los cuerpos represivos, reconocimiento de la soberanía nacional de Euskadi, Estatuto de Autonomía provisional para las cuatro provincias y creación de un Gobierno de Euskadi.

Se producen un estado de excepción tras otro así como 3 huelgas convocadas por ETA. En un año 3.000 personas pasan por los cuartelillos y comisarías. El 22 de mayo del 75 se declara todo lo que ocurre en Euskadi secreto de Estado, se prohibe publicar cualquier cosa al respecto.

Se crea el cuerpo "Antiterrorismo ETA" (ATE), grupo terrorista parapolicial para asesinar etarras en Francia principalmente.
Los procuradores vascos franquistas en Madrid piden los Conciertos Económicos para paliar la situación pero se les niega.
La caída de Jesús Mujika Aiestaran evita la fuga del penal de Segovia de 40 presos etarras por los conductos de desagüe que ya habían comprobado su factibilidad.

1975: consejo de guerra contra Garmendia (en la detención había recibido un tiro y quedó con la edad mental de un niño de 7 años) y contra Otaegi acusados de la muerte del Guardia Civil Posadas, también se condena a muerte a militantes del FRAP. Tres huelgas generales en Euskadi y manifestaciones en todo el mundo evitan en primera instancia el fusilamiento.
Pero Franco manda fusilar a Otaegi y a Paredes Manot "Txiki" (inmigrante extremeño acusado de asesinar a un policía en un atraco, aunque no fue así) junto a tres militantes del GRAPO. Los encargados del fusilamiento, familiares víctimas de ETA, se ensañan con los cuerpos y la policía golpea brutalmente a la familia de Otaegi en su casa cuando intentan protestar, se prohiben los funerales.
En todo el mundo se producen protestas, en Lisboa la embajada española es incendiada, México pide la expulsión de España de la ONU. El Régimen se defiende: "nos tienen envidia", y el rey Juan Carlos I dice: "es una conspiración judeo-masónica contra España", y tacha a la prensa europea de "homosexual".

A pesar de estos discursos de intelectuales españoles, ETA sale muy reforzada.
Franco entra en el hospital el 17 de octubre y muere de muerte natural el 20 de noviembre de 1975.
El 22 de noviembre de 1975 Juan Carlos I, nieto de Alfonso XIII y rey de España, jura su cargo como sucesor de Franco, al no tener éste descendencia. Había dejado según él, "todo atado y bien atado".

Hasta esa fecha ETA sólo había matado en atentado a Melitón Manzanas, a Posadas y a Carrero Blanco.
El 3 de marzo del 76 la policía dispara contra una concentración 1.000 personas de la empresa Forjas Alavesas por reivindicaciones laborales reunidas en la iglesia del barrio de Zaramaga de Gasteiz, en el tiroteo mueren 5 personas y otras 33 reciben impactos de bala, lo que conllevó a la convocatoria de una huelga general en las cuatro provincias vascas.

En mayo de ese año 76, los carlistas acuden a Montejurra para conmemorar dos batallas ocurridas en ese monte cerca de Estella, una en cada carlistada. Dos centenares de mercenarios disparan contra la multitud ante la pasividad de la Guardia Civil, compinchada con los mismos; mueren dos personas y muchas otras son heridas de bala.

ETA en la transición y el Estatuto+Concierto Económico

En junio de 1977 se convocan elecciones generales, que en Vascongadas, gana el PNV, el nabarro, Licenciado por la Comercial de Deusto, Carlos Garaikoetxea, es el nuevo Lehendakari vascongado. En al cómputo de las cuatro provincias vascas sin embargo gana el PSOE, que con su cambio de última hora impide la creación de un solo Estatuto para las cuatro Provincias Vascas del sur, tal y como abogaban hasta entonces; otro cambio en esta formación en este momento es el rechazo del derecho de autodeterminación para el pueblo vasco que venían defendiendo.

Durante la transición democrática encabezada por Adolfo Suárez y el partido postfranquista UCD, se producen "Los Pactos de la Moncloa" en octubre del 77, que lleva a todas las fuerzas políticas más importantes, entre ellas comunistas y socialistas, a firmar la no-ruptura del Estado a cambio del no involucionismo, democracia y de autonomismo, que en realidad se quedó en gestión de recursos autogenerados pues no se tocaban ninguno de los poderes importantes: legislativo, ejecutivo o judicial, ni el Ejército ni la Diplomacia. La autogestión sería mayor en el caso de las llamadas Comunidades Históricas de Galicia, Catalunya, Nabarra y Vascongadas; con el Amejoramiento de los Fueros y el Estatuto de Gernika para estas dos últimas. Amejoramiento y Estatuto que no alcanzan, ni de lejos, las libertades y grado de Soberanía que otorgaban los Fueros perdidos tras las Guerras Carlistas por los vascos, Fueros que poseyeron desde su conquista por Castilla.

En 1981 se recuperan los Conciertos Económicos vascongados y nabarros: Comunidad Autónoma Vasca (CAV) o de Euskadi y Comunidad Foral Navarra (CFN), concertando un único cupo para toda la Comunidad Autónoma Vasca o de Euskadi como se llamará ahora a Vascongadas: el 50% lo paga Bizkaia, el 35% Gipuzkoa y el 15% restante Alaba. En la CFN no se vota nada pues durante el franquismo, de algún modo, siguió la Ley Paccionaada de 1841.

La diferencia con el cupo de 1878 es que entonces se pagaba lo que el Ministerio de Hacienda habría recaudado si se hubiera establecido un régimen común, mientras que desde 1981 se paga los gastos que el Gobierno Central continúa teniendo en la Comunidad Autónoma Vasca de forma directa o indirecta, además de una cantidad al Fondo de Compensación Inter-Territorial (el 6,24 de lo que el Gobiero español prespuesta para estas partidas, siendo el 4,7 porcierto de la población y menos que ese 6,24 en el PIB español -1,7 para la CFN-); por lo que sale más dinero del que se invierte en la Comunidad, servicios directos, o por el pago de servicios comunes o indirectos (Ejército o Servicio Diplomático). Ajuriaguerra firma por el PNV en su línea "sotista" o autonomista, copia de aquel PNV de Agirre, línea que retoma tras 40 años de exilio.

La Izquierda Abertzale se siente ajena a todo esto, el movimiento independentista era mayor que nunca gracias al régimen y se sentían fuertes ahora que había muerto el dictador; todo hace pensar que sí hubo una posibilidad real de lograr la independencia.
La amnistía laboral y política para todos los presos, también para los que tenían delitos de sangre, era reclamada en la calle, encabezada en gran parte por Gestoras Pro Amnistía, surgida en 1975 de Ayuda Patriótica Vasca; pero los encierros más sonados los realizaron miembros de todos los partidos políticos en la oposición, como Ajuriaguerra (PNV), Benegas, García Damborenea, Corcuera, Ramón Rubial (todos del PSOE), Santi Brouard (HB) etc. Adolfo Suárez concede la amnistía pero deporta a muchos (como a los del juicio de Burgos), prohibiéndoles volver. Son años de gran agitación social que no se vislumbra en qué acabará.

En diciembre de 1977 sale "Ondarru", el último preso político de la dictadura. Muchos dejaron definitivamente la lucha armada, otros, como el propio Ondarru, la siguieron, quedan por llegar los años más duros de la lucha armada; Ondarru fue abatido por la Guardia Civil en Tolosa menos de dos años después de su excarcelación. ETA p.m. deja las armas tras la negociación del abogado nacionalista Bandrés con el Gobierno de España y se configura como partido político, Euskadiko Ezkerra (La Izquierda de Euskadi), saliéndose de KAS.

El 77 es también el año de los atentados y movilizaciones populares contra la central nuclear de Lemoiz. En octubre de 1978 el PNV convoca una manifestación en Bilbao contra ETA militar, es la primera manifestación en este sentido, y le sirve a la vez para pulsar su fuerza en la calle, viendo el lema escogido parece que no ha pasado el tiempo: "Por la paz y contra el terrorismo".
El PNV apostó por seguir en España. HB se manifiesta el mismo día, echando un pulso, con el lema "Atzo eta gaurko gudarien alde" (por los luchadores de ayer y hoy), su convocatoria es reventada por la policía.

HB se había creado en primavera de 1978 en Altsasua en torno a la figura del ex dirigente histórico del PNV Telesforo Monzón. Se trata de una coalición de partidos de ANV, ESB (Euskal Sozialisten Biltzarra, "Reunión de Socialistas Vascos), HASI (Herriko Alderdi Socialista Iraultzailea, "Partido Socialista Revolucionario del Pueblo") y LAIA, por un País Vasco, independiente, socialista, euskaldun y unido, haciendo propia la alternativa KAS.

ETA lejos de dejar la lucha armada entra en su periodo más negro, con 19 acciones armadas ese mismo mes de octubre del 78, la organización quiere tumbar el nuevo Estado que es muy débil, pero el no contar con el apoyo del PNV lo incapacita en éste objetivo. Casi lo consigue con el Golpe de Estado conocido como el "23-F", por entrar el ultraderechista español Teniente-Coronel de la Guardia Civil Tejero pistola en mano en el Parlamento español el 23 de febrero de 1981; uno de los motivos principales del golpe fue la presión terrorista, según confesión de los propios golpistas.

ETA nació como un movimiento patriótico vasco contra un régimen absolutista que negaba y perseguía hasta la muerte cualquier idea de nación vasca, pero también cualquier manifestación de raíz vasca (el idioma, los bailes o cualquier manifestación cultural). También nació contra la pasividad del PNV ante el Régimen que estaba estrangulando a todo un pueblo (limpieza étnica lo llamaríamos hoy). Pronto mezcla sus inquietudes culturales y nacionales con las políticas mediante el estudio del marxismo y el socialismo, apoyado por el gran magma obrero de la industrialización vasca, de la que también se nutre. Bajo un régimen dictatorial el único marxismo posible es el revolucionario, pues no hay herramientas democráticas para que sea de otro modo. Si añadimos los ejemplos mundiales como el de Cuba (Fidel Castro llega al poder el mismo año y sólo uno pocos meses antes del nacimiento de ETA) o los derrocamientos de grandes potencias por guerrillas (Argelia, donde ETA entrenará después comandos durante años), tenemos todas las bases que cimentaron el nacimiento de ETA:
• Opresión cultural y nacional (limpieza étnica)
• Un nacionalismo histórico que no responde.
• La situación histórica mundial (Cuba y Argel principalmente).
• Nacionalismo independentista y
• Marxismo - Socialismo.

Hoy, las bases en las que parece que se fundamenta ETA para seguir matando se parecen mucho a las iniciales y son básicamente estas siete (Este libro se escribió en el año 2002, mucho antes del cese armado de ETA):
1. La negación del euskara por Francia y por el Gobierno de Nabarra.
2. La negación del derecho como pueblo a la autodeterminación (incluso la negación de que el País Vasco sea un pueblo), a pesar de haber firmado el Presidente del Gobierno Español Adolfo Suárez en 1976 la carta de la ONU de 1966 donde se reconocía este derecho universalmente. De los 119 países que había en 1946 existen hoy 193 (76 más), de los que 87 tienen menos de 5 millones de habitantes y 58 menos de dos millones y medio y 35 menos de un millón de habitantes. Desde la caída de muro de Berlín en 1989, se han creado 17 nuevos Estados Europeos.
3. Artículo 8º de la Constitución: "Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire tiene como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional". Euskal Herria está ocupado militarmente por las Fuerzas de Seguridad del Estado (FSE), las mismas fuerzas que conquistaron el País Vasco y destruyeron el legítimo Estado de Nabarra.
4. Todo ello ante la pasividad del nacionalismo histórico que sigue el juego a los Estados español y francés por cuotas de poder.
5. Un Estado burgués capitalista insolidario con los más necesitados que favorece al empresario frente al trabajador y que crea una polarización mundial de la riqueza.
6. El Estado incumple sus propias leyes en materia penitenciaria alejando a los presos de sus lugares de residencia o aplicándoles la "ley antiterrorista" que es abono para las torturas.
7. Desde el principio ETA se declara antiespañola, pese a que entre las incorporaciones posteriores a su organización hubiera de todo, y no sólo antifranquista, su objetivo final es la independencia de todo el País Vasco. Es maximalista en sus objetivos.
Los eslóganes de ETA son los mismos que hace 40 años y muy claros: "Independetzia eta sozialismoa", "Euskadi Ta Askatasuna", "Bietan jarrai" ("seguir en los dos": en política y en la lucha armada. La serpiente sibilina: política; el hacha: la lucha armada. Es un símbolo inventado por el anarquista luchador antifranquista Likiniano).

El nacionalismo socialista armado sigue matando basado en los siete puntos descritos, pero el trasfondo de todo ello es mucho más profundo, hay motivaciones políticas, económicas y de poder por parte de ETA, pero también del Estado. Existen elementos de inercia del que no puede parar lo que ha empezado; odio, conocimiento sesgado de la situación global por encima de la parcial de cada uno en la ciudadanía. Se imponen los territorios por encima de las personas que los dan sentido.
ETA lleva más de 1.000 muertos en 33 años, más de 800 víctimas asesinadas, simples civiles, políticos o miembros de las Fuerzas de Seguridad del Estado; en el camino han muerto también cerca de 200 etarras o personas de grupos nacidos de ETA. Ha habido otros grupos en el País Vasco que optaron en su día por la lucha armada como "Iraultza" ("revolución", eran comunistas), Iparretarrak (en Iparralde, aún hoy vivo, ponen bombas contra intereses turísticos principalmente) o Los Comandos Autónomos Anticapitalistas, hoy desaparecidos. Además han existido grupos parapoliciales contra ETA como: la "Triple A", ATE, Guerrilerros de Cristo Rey, GAL etc., impulsados desde el Gobierno español y/o la derecha española, que incrementan estas negras cifras.
Hay en la actualidad más de 500 etarras en la cárcel (el 85% fuera de Euskal Herria), más de mil etarras huidos y 750 personas llevan escolta por miedo a ser asesinadas.

12. ALGUNOS VASCOS CON NOMBRE

Marco Fabio Quintiliano: Es vasco calagurritano, polemista latino (30 a. C.), contrario a Séneca e imitador de Cicerón. Orador número uno del foro romano, escribió "De Institutione Oratoria".

Marco Aurelio Prudencio: (Calahorra 348-415) teólogo, filósofo y escritor vasco. Escribió sobre la historia, filosofia, creencias y costumbres de su tiempo. Gobernador de la Tarraconensis.

San Prudencio de Alaba: (Armentia 714-Osma 792) de los primeros santos vascos, arzobispo de Tarazona.
Halevi Yehuda: (Tudela 1075- Alejandría 1141) considerado el mejor poeta sefardí, escribió "Sefe ha-kusari" donde intenta demostrar la verdad del judaísmo frente al cristianismo y mahometanos, así como más de 800 poemas, algunos de los cuales todavía se cantan en las sinagogas.

Abraham Ibn Ezra: (Tudela 1092- Calahorra 1167): conocido por su libro "Séfer Sahot" y otros libros sobre la Biblia.

Benjamín de Tudela: (Tudela 1127-1173) Minyamin bar Yonah o Benjamín de Tudela, sabio musulmán que escribió un libro de viajes por Asia Menor en 1166 "Libro de viajes Séfer Masa". Fue el primer europeo en llegar a China. Hablaba el hebreo, el arameo, el castellano, árabe, griego, latín y euskara.

Gonzalo de Berceo: escritor en castellano del siglo XII. Escribió del "Mester de Clerecía". Nació en Berceo, La Rioja, cuando ésta era vasca como lo era él.

Juan de la Cosa: (Santoña 1449-Tarien 1510): se duda de su origen si cántabro o encartado (Bizkaia). Isabel la Católica le llama en sus escritos Juancho el Bizkaino y se sabe que hablaba euskara, quizás sea más sencillo pensar que en Santoña todavía se hablaba euskara en el siglo XVI. Santoña fue fundada por el rey nabarro Sancho III el Mayor con el nombre de santa María del Mar, después llamada Santa María del Puerto en el siglo XI. Fue el primer cartógrafo de América, viajó con Colón en su primer viaje, junto al menos trece vascos más.

Fray Juan de Zumarraga: (1468 Durango- México 1548): fraile franciscano, primer arzobispo de México, consiguió abolir la esclavitud que sus familiares fueron los primeros en practicar en el Nuevo Continente, así como numerosos logros sociales, entre ellos hospitales, escuelas en las que los indios aprendiesen a leer o escribir (pero que luego usaba para introducir la cultura castellana y europea), se ordenasen sacerdotes etc. Será el primero en escribir libros en azteca. En el debe de su mandato pondremos la violencia con que se empleó como inquisidor contra el que no quiso abrazar la religión católica, asesinando a 50 caciques, 100 princesas y demás indígenas, por bigamia, idolatría o crítica a la conquista. También mandó enterrar templos indígenas y crear iglesias, quemó cuanto códice y libro de historia maya encontró.

Otro sacerdote, Anchieta, será el primero en predicar en Brasil y el primero en escribir el guaraní.
Alonso Mendoza: (siglo XVI), primer virrey de Nuevas España, donde construye la universidad de Perú, colegios y lleva la primera imprenta y realiza la primera acuñación de moneda en el Nuevo Mundo. Funda la ciudad de Nuestra Señora de la Paz en 1548 (actual Capital de Bolivia). Conquistó Perú con Pizarro.

Francisco de Ibarra: (Durango siglo XVI): fue el primer alcalde de la ciudad de Zacatecas, México. Exploró en 1554 el norte de ese país donde fundó la provincia de Nueva Vizcaya y su capital Durango, de la que fue gobernador.

Juan Sebastián Elkano: (Getaria 1476, en el mar 1526): primer hombre en dar la vuelta al mundo partiendo de Sanlúcar de Barrameda a bordo del Victoria (1519-22), para ello necesitó tres años menos 14 días. De 265 hombres que comenzaron la expedición con Magallanes la acabaron 18, 4 eran vascos de los 34 que comenzaron el viaje. Carlos V de España lo recibió en Valladolid y le dio un escudo de armas donde aparecía un globo terráqueo con la inscripción "Primus circumdedisti me".
Elkano es una zona costera cerca de Getaria, su significado en castellano es "Huerta pequeña".

San Ignacio: (Loiola 1491-Roma 1556): fundador de la Compañía de Jesús.

San Francisco Javier: (Castillo de Javier, Nabarra, 1506, Cantón, China, 1552): discípulo de San Ignacio, fue el primero en predicar el cristianismo en la India, en Ceilán, Islas Molucas, Malaca y Japón.

El alavés Pascual de Alaba será el primero en predicar en China.

Miguel López de Legazpi: (Zumarraga 1505-Manila 1572): Conquistó las islas Filipinas y todas las islas de alrededor sin apenas luchar, junto a su sobrino Urdaneta. Las llamó Filipinas en honor a Felipe II y fundó Manila (1571).

Hernando Gebara: primera persona blanca en casarse con una india, la princesa Higuemota.

Andrés Urdaneta: (Ordizia 1508-México 1568): expedicionario vasco conquistador con su tío Miguel López de Legazpi de las Islas Filipinas, encontró el camino más fácil para pasar desde ellas a México; es decir, fue el primero en viajar desde Asia hasta América y el segundo en dar la vuelta al mundo, necesitó para ello 9 años. Acabó sus días en un convento agustino.

Domingo Martínez de Irala: (1509 Bergara-Río de Plata 1556) fundador de la ciudad paraguaya de Asunción. Ayuda a la conquista de Argentina, Paraguay y Uruguay.

Lope de Aguirre: aventurero (Oñati 1511-Venezuela 1561). Busca el Dorado y se subleva contra el rey Felipe II, autoproclamándose rey. Conquistó isla Margarita (Venezuela).

Francisco Garai: (¿?- 1523 México) tomó parte en la segunda expedición de Colón, descubrió el Mississippi y fue gobernador de Jamaica. Fundó con Bartolomé Colón la ciudad de Santo Domingo (República Dominicana).
Fue el primero en llevar ganado al Nuevo Mundo: vacas, ovejas y caballos.
Ayudó a instalar la primera colonia europea en América con 40 familias vascas en Jamaica.

En esta isla otro vasco, Esquivel, será el primero en roturar y arar en el Nuevo Mundo.

Otro vasco, Quadra Salcedo, será el primero en llegar a Alaska, cuando buscaba el camino hacia Japón.

El alavés Andagoya será el primero en fabricar barcos en el Nuevo Mundo.

Pedro Ursua: (Arizkun, Nabarra, 1525- Amazonas 1561): gobernador de Lima y de todo lo que va desde los Alpes al Pacífico. Responsable de la búsqueda del Dorado, es asesinado por Lope de Aguirre.

Fray Jerónimo de Mendieta: (Gasteiz 1525-México 1604) religioso franciscano, escribe las primeras crónicas del Nuevo Mundo conocidas (en verdad son cartas).

Juan de Garai: (Orduña 1527, Argentina 1583): aventurero, conquistador y fundador de la actual Buenos Aires (la anterior fue destruida por los indios y fundada por Pedro de Mendoza, andaluz). También fundó Santa Fe de Vera Cruz. Conquistó San Salvador a la que llamó Nueva Bizkaia.

Esteban Garibay: (Arrasate-Mondragón 1533-Toledo 1599) alcalde de Arrasate, historiador incansable, religioso y cronista de Felipe II de España y el primero en ordenar todos los testimonios exitentes de las provinicas vascas, con especial énfasis en la caída del reino de Nabarra. Ante su descomunal trabajo y sapiencia, sus vecinos creían que era el diablo quien escribió su obra y que su alma vaga aún por Euskal Herria en castigo por su pacto con Satanás.

Sebastián Vizcaíno: (¿?-1616) toma parte de las conquistas de Portugal y Filipinas. Conquista California.
Pedro Agerre Azpilikueta, "Axular": ya nombrado, cura nabarro (Urdax 1556-1644) padre de la obra cumbre de la literatura vasca "Gero", considerado precursor del euskara batua.

Catalina de Erauso: (Donostia 1592-México 1650): escapó del convento donde la habían metido sus padres a los 12 años, se hizo pasar por hombre y embarcó para América, llegó a ser alférez con el nombre de Alonso Díaz, hasta que fue descubierta y vuelta a internar tras gran escándalo.

Joannes Etxeberri: (Sara, Lapurdi, 1668-Azkoitia 1749): escritor y apologista vasco, escribió libros para aprender euskara y un diccionario cuatrilingüe francés, latín, castellano, euskara entre otros.

Bruno Mauricio Zabala: (Durango 1682-Paraná 1736): Se le considera el padre de la actual Uruguay y fundó la ciudad de Montevideo.

Blas de Lezo (Pasaia 1687-América 1741): a los 26 años había perdido un ojo, una pierna y un brazo en diferentes batallas, llegando a ser general de los mares del sur y después comandante general de la flota de la corona española, convirtiéndose en una leyenda.
Javier de Munibe: (Azkoitia 1723-Bergara 1785) conde de Peñaflorida. Personaje de la ilustración fundador de la Real Sociedad Bascongada de Amigos del País.

Felix María Samaniego: (Biasteri-Laguardia, Álaba 1745-1801) fabulista alavés.

Juan José y Fausto Elhuyar: nacidos en Logroño de familia vasca, labortana, en 1754 y 1755, murieron en Colombia en 1796 y Madrid en 1833 respectivamente. En la Universidad de Oñati descubrieron el elemento químico llamado volframio, con el que se hace el hilo de las bombillas por ejemplo.

Martín de Alzaga: (Aramaiona 1755-Buenos Aires 1812) viajó de crío a Argentina donde se instaló. Luchó y echó a los ingleses que habían tomado Buenos Aires, de la que era alcalde. Después conspiró para la independencia de Argentina de la que tuvo bastante culpa con San Martín.

Simón Bolívar era biznieto de un rico bizkaino, "Bolívar el Viejo", natural del pueblo de Bolibar. Bolibar en euskara es una rueda pequeña que se usa en los molinos. Simón Bolívar estaba casado en primeras nupcias con una bilbaína.
Cosme Damián Churruca: (Mutriku, Gipuzkoa, 1761-Trafalgar 1805): navegó con Ponce de León. Cartografió toda América y realizó el primer atlas de ese continente.

Tomás Zumalakarregi: (Ormaiztegi 1784-Zegama 1835): general carlista, ya comentado.

Juan Crisóstomo Arriaga: (Bilbao 1806-1826) compositor vasco, murió con 20 años, iba para genio.

José María Iparragirre: (Urretxu, Gipuzkoa 1820-Ezkio-Itsaso Gipuzkoa 1881) compositor y poeta vasco, creador del himno "Gernikako Arbola".

Bilintx: (Donostia 1831-76): el poeta más importante del siglo XVIII en euskara. Tomó parte por el bando liberal en las carlistadas y una granada carlista le mató.
Julián Gayarre: (Roncal 1844- Madrid 1890): el mejor tenor de su época.

Ramón y Cajal: (Petilla, Nabarra, 1852- Madrid 1934): médico descubridor del funcionamiento de la neurona. Erróneamente se le considera aragonés pero nace en un pueblo de Nabarra, aunque enclavado en Aragón (como lo está Trebiño en Alaba). Nobel de Fisiología y Medicina en 1906.

Petilla de Aragón es Nabarra desde principios del siglo XII cuando pasó a la corona de Nabarra con Sancho el Fuerte por una deuda del rey de Aragón con éste.

Charles Cassin: (Baiona 1887-París 1976) Doctor en Derecho, ejerció de profesor en París, La Haya, España, Bélgica, Egipto y China. Creador y presidente de muchos grupos pacifistas, participó en la escritura de la "Carta de los Derechos Humanos". Fue premio Nobel de la Paz en 1967.

Manuel Iradier: (Gasteiz 1854- Segovia 1911): explorador de África. Realizó trabajos etnográficos, geográficos, botánicos y lingüísticos sobre la entonces ignota para los blancos, África.

Miguel Unamuno: (Bilbao 1864, Salamanca 1936) filósofo y escritor.

María Resurrección Azkue: (Lekeitio 1864-Bilbao 1951) cura, escritor, investigador del folclore vasco y primer presidente de Euskaltzaindia, La Academia de la Lengua Vasca, creada en 1919; su figura es referencia para el estudio del euskara.
Txomin Agirre: (Ondarru 1864- Zumaia 1920): cura escritor de "Kresala" y "Garoa", considerados dos de los libros cumbre de la narrativa en euskara.
Ignacio Zuluaga: (Eibar 1870-Madrid 1945) Pintor realista seguidor de los clásicos.

Pío Baroja: (Donostia 1872-Madrid 1956): escritor de renombre mundial.

Maurice Ravel: (Ziburu, Lapurdi, 1875- París 1937): Compositor vasco autor del famoso bolero cuando veraneaba en Donibane Lohitzune (San Juan de Luz).

Lauaxeta, Orixe, Lizardi y Aresti, Iratzeder: poetas vascos del siglo XX, los mejores de toda las historia con excepciones como Bilintx, fueron apadrinados los tres primeros por el jesuita gipuzkoano José Ariztimuño Olaso, "Aitzol" (nombre creado de las iniciales de sus dos primeros apellidos: Aitz: roca, y -Ol: madera), miembro activo del PNV, cofundador del sindicato vasco ELA y fusilado, según la autoridad, por escribir sobre los Reyes Católicos de forma poco respetuosa.

Miguel Barandiaran: (Ataun, Gipuzkoa, 1889-1991): cura antropólogo, etnólogo, investigador vasco.

Aureliano Arteta: (Bilbao 1879-México 1940): el mejor pintor modernista vasco.

Dolóres Ibarruri: (Gallarta, Bizkaia 1895-Madrid 1989): presidenta del Partido Comunista de España (PCE), diputada en las Cortes antes y después de la guerra civil del 36. Símbolo de la izquierda española.

José Antonio Aguirre Lekube: (Bilbao 1904-París 1960) alcalde de Getxo y primer Lehendakari (7/10/36).

Jorge Oteiza: (Orio 1908) escultor y polemista.

Luis Mitxcelena: (Renteria 1915-1987): lingüista erudito del euskara, miembro de Euskaltzaindia (Academia de la Lengua Vasca), de La Real Academia de la lengua española y de la Sociedad Lingüista de París. Fue promotor de la Universidad Pública Vasca. Militante del PNV y de Eusko Gudarostea con el cargo de teniente, luego se pasó a EA tras su fundación.

Xalbador (Fernando Aire): (Urepele, Baja Nabarra 1920-76): probablemente el mejor "bertsolari" (poeta popular) vasco.

Eduardo Txillida: (Donostia 1924) junto con Oteiza, el mejor escultor vasco de todos los tiempos.