LA HISTORIA NABARRA DE GALDAKANO



LA HISTORIA NABARRA DE GALDAKANO

Aitzol Altuna Enzunza





ORÍGEN DE BIZKAIA

Bizkaia era una comarca más englobada en el Sur del ducado de Baskonia, al menos durante los gobiernos de Otsoa I Lupo y su hijo Eudon I el Grande (años 670-734). Cuando el ducado de Baskonia cayó en la anarquía tras la muerte en el año 768 de su duque Waifre a manos de los francos, surgieron diferentes fuerzas regionales. La más importante fue la creada al sur de Baskonia de los llamados “nauarri”, que ya aparecen documentados en las crónicas francas sólo un año después, en el 769, entorno a ellos se creó el reino de Pamplona-Nabarra, que fue aglutinando todas las fuerzas baskonas hasta volverlas a englobar en los siglos X y XI.

La frontera entre los bizkaínos y los germánicos visigodos era Castilla Vetula o Vieja, la misma que después impondrán a los musulmanes como permanente, pese a las numerosas afeizas o ataques, siendo la Alaba primigenia “La puerta de la cristiandad”, la cual físicamente la podemos situar en las Conchas de Haro, y que hará de tapón a Bizkaia contra la huestes musulmanas.

Los reyes asturianos, nacidos del reducto de lo que fue el imperio godo, trataron de aprovechar la debilidad baskona tras la mencionada muerte de Waifre en el año 768 para incorporar las tierras baskonas que le eran fronterizas, pero sin conseguirlo. En las crónicas neogóticas de Alfonso III de Asturias, en el 886, es cuando se nombra por primera vez a Bizkaia ("Biscai" se escribe) pero en referencia al rey asturiano Alfonso II el Casto. En esa crónica se dice que Bizkaia junto a Alaba, Orduña y Alaone (¿Ayala?), eran "tierras poseídas por sus moradores", junto a las tierras de lo que ya era el núcleo de los “nauarri” o nabarros de: Berrueza, Deio y Pamplona.

“Alabanque, Bizcai, Alaone et Urdunia, a suis reperitur semper esse possessas, sicut Pampilona, Deius est atque Berroza.”

Los cronistas musulmanes también nos muestra la independencia bizkaina, así el cronista Ibn Al-Athir relata textualmente (s.XII-XIII): "Alfonso II (760-854), había logrado la ayuda del rey de Vizcaya, su vecino, y de los normandos que vivían por esa zona, y de los habitantes de esas regiones". El prestigioso historiador J.M. Lacarra “Estudios de la historia de Nabarra” (1971), es de la misma opinión: “No hay testimonio alguno que acredite el dominio asturiano sobre estas tierras. En las crónicas de Alfonso III se dice que Alfonso II extendió sus dominios hasta parte de la Rioja y las localidades de las Encartaciones, Sopuerta y Carranza”.

El territorio de Bizkaia no pertenecía al reino godo ni asturiano, ni hay resto arqueológico alguno, ni aparece así en ningún documento de la época, tampoco hay texto del que se pueda deducir nada parecido, ni siquiera su inclusión en el condado de Alaba del territorio como algunos suponen y según prueba Andrés E. de Mañaricua. Así, los obispos de Alaba de los siglos IX y X firman como obispos “in Álava et in Vizcaia”, lo que no deja dudas sobre la separación de ambas y la no-pertenencia de Alaba y Bizkaia al obispado castellano de Burgos, ni a Castilla, ni tampoco a Asturias y sí hay documentos y datos suficientes para decir que Bizkaia fue independiente desde el 768 hasta su inclusión en el reino de Pamplona-Nabarra.
Bizkaia aparece en la historia en la Alta Edad Media, en los primeros siglos IX-XI se escribe con “b”. Hay historiadores, entre ellos Caro Baroja, Astarloa o Iturriza, que se apoyan en la imagen de la Bizkaia nuclear y en la existencia de un monte, para derivar la voz Bizkaia de “Bizkar”, lomas.





LOS SEÑORES DE BIZKAIA

El primer señor o conde de Bizkaia fehacientemente datado es del año 920, se trataría de Munio López o Manso López, que podría ser hijo de López Fortun (870-909), natural de algún lugar del Urdaibai, y que se casó con Belazquita (Velasquita), hija del rey nabarro Sancho I Garcés y doña Toda Aznar. Según la tradición, Munio López fue sitiado y muerto por su propio hijo, su tumba estaría en Aretxabalagane, en la iglesia nabarra del siglo X de San Martín de Morga (actual centro parroquial), cerca a su vez de la ermita juradera de San Esteban de Gerekiz. En Aretxabalagane se celebraban las primeras Juntas de Bizkaia, bajo su árbol juramental y en la ermita juradera cuando lloviese, se trata de una zona de confluencia de caminos en la misma zona montañosa y en esas lomas origen del nombre “Bizkaia”. A finales del siglo XV estas Juntas pasaron a Gernika y a la sombra de su famoso árbol cuando el tiempo acompañaba.

Es en las Genealogías de Meyá o Roda (970-992) descubiertas en la diócesis de Urgell (Santa María de Meyá, Lleida), donde aparece la primera referencia de un “Comitis Biscahiensis”, por tanto ya dentro del reino de Nabarra. Está también bien documentado la existencia del condado con Sancho el Mayor sobre el año 1040 con el que sería descendiente de Munio, Don Iñigo o Eneko López “Ezkerra” (1040-77) (“el zurdo”), que además era tenente en Nájera. Iñigo López Ezkerra, tenente de Bizkaia, se casó con Toda, hija del rey nabarro García IV de Nájera, primogénito de Sancho III el Mayor. El condado o tenencia de Bizkaia pasa a ser nombrado como señorío por primera vez en el año 1040 con el mencionado Iñigo López Ezkerra.




¿TENENTES NABARROS O ALGO MÁS?


Los condes y señores nabarros, durante los primeros siglos, eran en realidad meros tenentes: recaudadores de impuestos, impartidores de justicia y defensores del reino de Nabarra en nombre de su rey sin derecho a herencia y de manera temporal, pero en Bizkaia se observa el respeto a la línea sucesoria y una continuidad en el cargo. Existen enlaces matrimoniales entre la hija de los reyes de Nabarra y el conde o señor de Bizkaia, que lleva a pensar en un acuerdo entre éstos para incorporarse a la corona pamplonesa, sólo hay que recordar el texto en el que los reyes asturianos dejaron escrito bien claro en el 886 que aquellas eran "tierras poseídas por sus moradores".

El político y medievalista bizkaíno Anacleto Ortueta (1877-1959) que en su libro “Nabarra, el Estado político de Vasconia” comenta (Edit. Pamiela pág 66): “Parece que D. Lope Díaz, Sr. de Bizkaia (1124-1170), que siguió constantemente en la corte del rey de Castilla, no usó nunca el título de Sr. de Bizkaia, lo que induce a creer que anduvo ausente de ella por tenerla ocupada el rey de Nabarra, aunque por otra parte, el no aparecer ningún Sr. de Nabarra con el título de Sr. de Bizkaia, es argumento sólido para suponer que el rey de Nabarra no podía concederlo así o que los bizkaínos no se prestaran a ello, pues en realidad el señorío estaba vinculado de hecho en la familia que hacía poco había empezado a llamarse de Haro”. Diego López II no aparece nombrado como señor de Bizkaia hasta 1194, cuando era cabeza de familia desde 1170. Las tenencias de Bizkaia, Alaba y Gipuzkoa (entre otras), pasaron a los Bela, más conocidos como Gebara o Ladrón de Gebara:





LA DEFENSA DEL REINO NABARRO EN BIZKAIA

Todos los caminos comerciales estaban jalonados por fortalezas-castillo baskones-bizkaínos y después nabarros en los pasos altos, en colinas o montañas de mediano tamaño (se ven menos afectadas por la niebla y son de más fácil acceso). El principal camino comercial era el que iba desde la capital Bermeo a Gernika y por Gerrikaitz (Munitibar) bajaba por el primer Camino de Santiago a Bolibar para ir a Durango y desde allí por Urkiola a Vitoria-Gasteiz. El otro camino principal sería el que desde Bermeo llegaría a Gernika y por Muxika seguiría el Camino de Santiago en el otro sentido y posterior Ruta Juradera, por lo que subiría a Morga para bajar a Goikolejea-Larrabetzu dirección Bilbao por Galdakano.

Estos castillos estaban en pequeños montes lo que los convertían en magníficos oteaderos del territorio, como el de Malmasín en Arrigorriaga cuya primera mención es de 1076 (cruce de las rutas Bermeo-Orduña y Castro Urdiales-Balmaseda-Bilbao-Orduña), el de Ereñozar (desde donde se divisa todo Urdaibai y la costa bizkaina), Untzueta (entre Orozko y el paso de Altube), Gaztelumendi (en el monte Bizkargi, controlaría la posterior Ruta Juradera en Larrabetzu-Txorierri), el castillo que controlaba el paso del Alto Deba a Vitoria y Alaba por Arlaban, cerca de Leintz-Gatzaga en Aitzorrotz o el castillo-alcazar de los señores de Bizkaia en la capital Bermeo, el de Zarragoitxi, castillo cercano al de Gaztelugatxe entre otros. En el duranguesado, en Astxiki, existía también un castillo que controlaba, cerca de la cima, el paso estratégico por el puerto Urkiola y el duranguesado.

En la tenencia de las Enkartaciones, el castillo De la Piedra de Zalla y el de Balmaseda, sobre un alto en el monte Kolitza, controlaban la comarca y la vía Pisorica que vendría desde Castro Urdiales, tendrían como misión la defensa de la zona de los musulmanes primero, después de asturianos y castellanos, pues estarían construidos sobre el año 735.


El Sur bizkaíno estaría a salvo, pues antes las tropas castellana tendrían que sortear la defensa de castillos y casas torres del condado alabés, con los Mendoza y Gebara a la cabeza y con poderosas plazas como Vitoria-Gasteiz o el castillo de Trebiño -el cual nunca fue conquistado-.



Revista AVNIA, reconstrucción del castillo de Untzueta de Orozko


EL ATAQUE FINAL, POR MALMASIN

Cuando alcanzó la mayoría de edad, Alfonso VIII rey de Castilla, retomó la conquista del reino de Nabarra que sus antepasados ya habían intentado ocupar. Atacó el viejo reino el 18 de septiembre de 1173 donde era tenente el conde Don Bela Ladrón de Gebara, señor de Bizkaia tras la traición al reino baskón de los López de Haro. Los López de Haro eran los anteriores señores bizkainos, traidores expulsados del reino nabarro por su venta a Castilla a cambio de tierras ocupadas a Nabarra en la zona de Haro y Nájera-La Rioja-, los cuales ya poseían una casa-torre y haciendas en Bilibio, en las Conchas de Haro.

En la versión castellana del armisticio de 1175 que intentó poner paz entre ambos reinos, Alfonso VIII de Castilla propuso a Sancho VI el Sabio de Nabarra, según recoge Tomás Urzainqui en su libro “Nabarra, sin fronteras impuestas”: “Y Yo, Don Alfonso, rey de Castilla, he dado por quito del castillo que tiene Nabarra a Leguín y Portilla, y he dado por quito del castillo que tiene de Godín. Y, además de esto, Yo, don Alfonso, rey de Castilla, doy por quito a vos, don Sancho, rey de Nabarra y de Álava, a perpetuo para vuestro Reino, conviene a saber: desde Ichiar y Durango, que quedan dentro de él, exceptuando el castillo de Malvecín (junto al puerto llamado de Bilbao)...”. Pero el rey nabarro no aceptó.
Sancho el Sabio propuso un pacto a Alfonso VIII, el sometimiento de la disputa al rey de Inglaterra. Alfonso aceptó, el laudo arbitral es del año 1177. Sancho el Sabio pidió ante el rey inglés la devolución de todos los territorios recién usurpados en 1174-75, tierras de La Rioja y Montes de Oca, así como las fortalezas conquistadas en 1167 y 1174 por los castellanos y no devueltas de: Quel (Arnedo, La Rioja), Leguín (Urroz), Portilla (Cantabria) y Malvecín (Malmasín 1174) y la restitución de las fronteras del reino tal y como eran a la muerte del gran rey nabarro Sancho III el Mayor en el siglo XI, “Señor de los vascos” y de “Wasconum nationem” según las crónicas musulmanas. En este Laudo se dice que “La lengua de la delegación Nabarra es el euskara”, lengua de sus reyes y altos cargos así como del pueblo llano.

El Laudo tiró por el camino del medio, no quiso entrar en restituciones anteriores al reinado de los reyes actuales, lo que suponía en la práctica la pérdida de casi toda La Rioja, la Bureba y Castilla Vieja, territorios históricos de Nabarra y reconquistados por Sancho el Sabio. Castro Urdiales (Urdalaitz), que seguía siendo Nabarra según documentación de la época, sería de nuevo la frontera occidental reconocida, así como Bizkaia y Alaba, junto a Logroño, Belorado, Grañón o Pancorbo que seguían siendo también nabarros y frontera con Castilla.


Muro y restos del castillo de Malmasín. Noble nabarro a caballo de finales del siglo XII


Este Laudo vuelve a demostrar la pertenencia a Nabarra de todos los territorios occidentales reconocidos aquí internacionalmente, incluida la fortaleza Nabarra de Malmasín defendida por su tenente (gobernador) nabarro Pedro Belaz y su hijo Juan del ejército de ocupación castellano, y no devuelta pese al Tratado Internacional firmado por el rey castellano y la “fidelidad probada de sus moradores naturales” a Nabarra según consta en el laudo arbitral firmado en Londres y llamado “Division of Kingdons of Navarre and Spain”.

La Gesta "Regis Ricardi" de 1190 dice: “Se sabe que toda la tierra que está cerca del mar hasta Hispania es tierra del rey inglés; y se prolonga hasta el puerto que se llama de Oiasouna, que divide la tierra del rey de Inglaterra de la Nabarra. Y la tierra del rey de Nabarra empieza en el puerto de Oiasouna, y llega hasta las aguas de Castro (Urdiales) que divide la tierra del rey de Nabarra de la tierra de Castilla (…)

En primavera de 1198 Sancho VII acudió a Marruecos en busca de Aben Jacub para culminar el matrimonio o sellar un pacto con el musulmán, esto segundo es más probable, pero no se ha hallado documentación alguna. Dejó el reino en manos de su cuñado Ricardo Corazón de León, pero éste murió al poco tiempo el 6 de abril de 1199. Sancho el Fuerte fue retenido en el norte de África donde no le dejaron fletar barcos para regresar, fue obligado por el recién nombrado rey almohade Miramolín y su tío a luchar contra el gobernante de Túnez que se había rebelado contra ellos.

En esa primavera de 1198, entró Alfonso VIII de Castilla con su ejército en tierras Nabarras con la ayuda de los aragoneses al mando de Pedro II de Aragón y la del despechado Diego López de Haro II. El ejército navarro paró el primer golpe y las tropas enemigas se retiraron del reino en primera instancia. El pueblo y la mayoría de las fortalezas nabarras se resistieron. El pueblo fue fiel al Reino de Nabarra y a su independencia hasta el final. Alfonso VIII retomó la conquista de Nabarra en 1199. Comenzó de nuevo la conquista de la Nabarra Occidental por las armas. En 1199 Alfonso VIII atacó por Pancorbo y cercó Vitoria. No pudo tomar los castillos de Portilla (rioja alabesa), las alebesas de Trebiño, Toloño, Laguardia y cuevas de Arana o Ausa (Gipuzkoa), por lo que dirigido sus tropas hacia los castillos de San Sebastián (la Mota), Hondarribia, Aitzorrotz (Arlaban), Beloaga (Bergara), Ausa, Ataun y Mendikute (Arzorozia).

Gasteiz, que era la principal plaza armada de Nabarra dentro de un entramado de fortalezas por el sur, resistió el sitio durante 9 meses hasta las Navidades al mando del veterano militar Martín Ttipia, hasta que el obispo de la Pamplona acudió en busca del rey para pedir a Sancho el Fuerte que permitiera la rendición de la ciudad y salvar así a sus habitantes. Ttipia fue recompensado por su tesón.

Por el Oeste, por Bizkaia-Enkartaciones, el ataque debió de venir aprovechando a modo de cuña el castillo de Malmasín en Arrigorriaga, tomado por los castellanos y no devuelto pese al laudo de Londres de 1177. Hay restos de lucha en varios castillos como el de Astxiki.

En el 1200 la Nabarra occidental fue por tanto invadida por Castilla y sus fortificaciones fueron destruidas por miedo a un levantamiento. Conservaron sus leyes nabarras (Fueros), diferentes en muchos aspectos a las castellanas, tenían también un idioma diferente al resto del reino Castellano y nada que ver en cultura, era la conquista de un Estado a otro, de una nación a otra.

La Nabarra occidental era interesante para Castilla por poseer buenos puertos, buenos marinos, ferrones, constructores de barcos, mineros, canteros y paños (Durango) de reconocido prestigio. Pero sobre todo la posibilidad de tener una gran flota naval que Castilla ansiaba. Los marinos nabarros ya navegaban por todo el mundo conocido como lo demuestran diferentes libros comerciales de Brujas de 1200 y los barcos de la Nabarra marítima en el puerto egipcio de Alejandría descritos por Benjamín de Tudela en el 1170.

Las teoría "pactistas" posteriores del fuerismo, del carlismo o del nacionalismo vasco, carecen de base histórica, pues los derrotados en una guerra jamás pactan, sólo firman lo que el vencedor les impone. Sólo han llegado hasta nosotros las crónicas castellanas de Ximénez de Rada que dicen que el rey castellano “obtinuit” o “acquisivit” esas plazas nabarras, sobre las que el historiador gipuzkoano E. Garibay en el siglo XVI creó la idea del pacto entre Gizpuzkoa y Castilla, por lo que las Juntas Generales en el siglo XVII llegaron a dar una recompensa al que aportara el documento, el falsificador fue Antonio Nobis.

En su testamento de 1204, cuando se cree enfermo de muerte, Alfonso VIII promete devolver las tierras conquistadas (término que el mismo rey usa) a Nabarra injustamente, pero tras recuperarse no lo hace, y los sucesivos reyes nabarros hasta el último siempre reclamarán estas tierras como propias. Mandó escribir Alfonso VIII: “Prometo, si Dios me diere salud, restituir al rey de Nabarra todo lo que tengo desde el puente de Araniello, hasta Fuenterrabia (...). Porque sé que todos los lugares reseñados deben de ser del Reino de Nabarra y pertenecer a él”. La Sonsierra y las tierras de Bernedo es lo único devolvió Alfonso VIII a Sancho VII el Fuerte de todo lo conquistado.

El título de señor de Bizkaia no pasará a la corona castellana hasta 1378. El paso del título de señor de Bizkaia fue una cuestión de herencias, pero el señorío ya formaba parte de la corona castellana desde la ocupación militar de la Nabarra Occidental de 1200, pese a las continuas rebeldías de los señores de Bizkaia contra la corona de Castilla que les llevó a integrarse en Nabarra durante varios años pero de forma temporal, hasta que el ejército castellano entró en tierras bizkaínas y puso fin a la situación. Así fue como desapareció el señor de Bizkaia y empezó a ejercer como tal el rey de Castilla-España, figura lejana para el pueblo.


Eneko del Castillo Nabarlur.blog.spot




NABARRA CRISTIANIZÓ BIZKAIA




“La introducción y el asentamiento del cristianismo, para los cuales se dan fechas muy diversas (válidas posiblemente las tempranas y las tardías a la vez, para diversas partes del país), contribuyeron a la consolidación del nuevo orden, cuya culminación podemos poner en el establecimiento del reino de Nabarra, nuestra mayor realización política” Koldo Mitxelena en “Lengua común y dialectos vascos” (1981).




En los más de 300 años en los que Bizkaia estuvo integrada en el reino baskón de Nabarra, se cimentaron las bases políticas y legislativas de la sociedad bizkaína y del señorío, su corpus institucional y legal, las Juntas Generales, las merindades, los municipios y los Fueros. Aquella Bizkaia estaba compuesta por tres grandes territorios: el duranguesado, las Enkartaciones y la Bizkaia nuclear, la cual abarcaba desde el río Deba en la ermita San Andrés de Astigarribia de Motriku, hasta el río Ibaizabal, acabando Bizkaia en el árbol Malato el Luyando, frontera con el valle de Ayala. Muchos siglos después, se unieron a Bizkaia Orduña y Orozko y otros muchos territorios y concejos quedaron finalmente fuera, como el valle de Llodio, el valle de Aramaiona, el valle de Mena, Castro Urdiales, Limpias, Colindres y otros valles colindantes.

Otro de los elementos vertebradores de aquella sociedad bizkaína, fue sin duda la Iglesia Católica. En el año 1025 Sancho III “el Mayor” reunió en el monasterio de Leire perteneciente al obispado de Pamplona a todos los obispos y grandes hombres del reino, además de al conde de Barcelona y a su tío y cortesano el conde de Gascuña Sancho VI Guillermo. Quería el nabarro hacerles partícipes a todos ellos de la reforma benedictina, resumible en “ora et labora” de los conocidos como “monjes negros” franceses de Cluny, cuyo abad y amigo personal de Sancho “el Mayor”, San Odilón, participó en el evento. La orden cluniense ya se había instalado un poco antes en San Juan de la Peña mediante monjes nabarro-aragoneses que se formaban en la famosa abadía de la Borgoña francesa. Este monasterio está situado cerca de Jaca en el norte de Aragón, entonces dentro del reino de Pamplona y tumba de varios reyes de Nabarra. Esta orden eclesial no dependía del obispado sino directamente de Roma.

El monasterio de San Salvador de Oña fue fundado en el año 1011 por Sancho García (conde de Castilla 995-1017) y su esposa Urraca Gómez. La primera abadesa de Oña fue Onecca (femenino de Eneko), hermana del conde castellano-leonés (tutora de Tigrida, hija de Sancho y menor de edad), la cual al morir en el año 1029 sin descendencia, legó todos sus numerosos bienes (en Burgos, Palencia y Trebiño) a su sobrina, prohijada y esposa del rey Sancho Doña Munia “la Mayor”. El propio Sancho III "el Mayor" reformó con la orden benedictina el monasterio donde fue después enterrado, eliminando además el convento de monjas en ese año 1033, para lo cual llegó desde San Juan de la Peña en el norte de Aragón el abad San Iñigo (escrito entonces “Ennego”), este monasterio jacetano fue fundado precisamente por Sancho III “el Mayor” en el año 1026.

Con este rey, el reino baskón alcanzó su máxima extensión y se consolidó definitivamente en Europa, todos los territorios de habla vasca estaban bajo su poder (salvo la taifa de Tudela), será llamado por los cronistas árabes "Señor de los Baskones" (amir al-bashkuns). También se le nombra como rey de “Wasconum gens” y de “Wasconum nationem”. El historiador bajo nabarro Pierre Narbaitz (1910-1984) en su libro “Nabarra o cuando los vascos tenían reyes”, concluye que: “Y resulta innegable que el iniciador de ese movimiento fue un gran rey de Nabarra (Sancho III "el Mayor"), al que todo el norte de España (sic.), y no solamente su reino, le debe una verdadera explosión espiritual y artístico. Los monumentos de arte románico, en concreto, todavía en la actualidad, dan testimonio de esa explosión” (edit.Txalaparta pág 127).



Sancho “el Mayor” dio carta de villa a Nájera donde residía la Corte de Nabarra por aquél entonces y donde nació su primogénito en el año 1012 del mismo nombre que el padre, por lo que será conocido como Sancho Garçea III “el de Nájera” (traducible como “el joven Sancho”). Fundó Sancho Garçea Santa María la Real de Nájera donde será enterrado y recuperó ese mismo año 1052 Calahorra al emir hispano de Córdoba. En el año 1053 podemos decir que superó la obra eclesial de su padre al fundar el monasterio de San Millán (de Suso) de la Cogolla, también en La Rioja, y justo un año antes de morir en una épica batalla de Atapuerca en el año 1054 contra su hermano Fernando I "el Grande", rey de Castilla y León por parte materna. Recibió Sancho Garçea los santos sacramentos de San Iñigo de Oña en el mismo campo de batalla.


Bizkaia dependía primeramente de los obispados alabeses, en opinión del bilbaíno Andrés Eliseo de Mañaricúa (Bilbao 1911-1988), que es el historiador que más ha indagado sobre esta cuestión. Según Mañaricúa, el primer obispado alabés habría sido el de “Velegia” en la actual Iruña de Oka. Este historiador identifica este obispado con la “Beleia” (sic.) del itinerario de Antonino del siglo III (la copia conservada es del siglo IV) y de "Notitia dignitatum" de la cancillería romana del s. V, que es además citado en la crónica albeldense en el siglo X con su obispo Alvaro de "Velegiae" (sic.). Mañaricúa identifica el obispado veleiense con la Vitoria Vieja de los documentos y escritos épicos del siglo XIII (sobre todo en "De Rebus Hispanie" de Ximénez de Rada), llamada así en confrontación a la villa nabarra de Vitoria Nova, fundada sobre la puebla de Gastehiz por Sancho VI "el Sabio" a finales del siglo XII.

Este obispado posteriormente se habría trasladado a Armentia a las afueras de la actual Vitoria-Gasteiz. Comenta A. Mañaricúa sobre Bizkaia: “Que a finales del siglo XI, este territorio se incorporara a Calahorra no es argumento para deducir que a ella perteneciera en tiempos anteriores. Y menos aún si tenemos presente la circunstancia política en la que se dio dicha incorporación” (“Obispados en Álava, Guipúzcoa y Vizcaya”).


Por tanto, la Bizkaia nuclear como la comarca de Durango dependieron del obispado Armentia desde el siglo X y hasta su desaparición a finales del siglo XI, cuando pasará a depender del obispado de Nájera primero y poco después del de Calahorra, tras la invasión temporal castellana de 1076 por la felonía de los López de Haro. Los obispos de Alaba de los siglos IX, X y XI hasta ese año 1076, firman como obispos “in Álava et in Vizcaia”, lo que no deja dudas sobre la separación de ambas y la no-pertenencia de Alaba y Bizkaia al obispado castellano de Burgos, ni a Castilla, y mucho menos a Asturias.

El historiador bizkaíno J.A. García Cortázar junto a otros autores escribía: “En los siglos X-XII los pequeños monasterios de las Encartaciones van a depender del gran monasterio de Oña y obispado de Valpuesta, mientras que los de Bizkaia y Álava lo harán de San Millán de la Cogolla con los obispados alternativos de Armentia-Calahorra-Nájera y los de Guipúzcoa de Leire y San Juan de la Peña (Jaca) con los obispados de Pamplona y Bayona (éste hasta el siglo XVI), todos monasterios del reino de Pamplona-Nabarra” (“Introducción a la Historia Medieval de Alava, Guipúzcoa y Vizcaya en sus textos”). Junto a las Enkartaciones, las comarcas hoy bizkaínas de Orozko y Orduña, así como los valles alabeses de Ayala y de Llodio, dependían del monasterio de Oña y del obispado de Oca-Valpuesta.

El obispado de Valpuesta sustituyó temporalmente al de Oca o Auca tras la conquista musulmana de gran parte del territorio de la diócesis, después fue reconquistado por los baskones en el siglo IX que la restauraron, por lo que pasó a pertenecer al reino de Pamplona-Nabarra desde ese siglo de los primeros cartularios con palabras castellano de Valpuesta hasta que fue conquistada toda Castilla Vieja y la Bureba por el reino de León entre los años 1054-1076, pasando finalmente la diócesis de a Burgos en el año 1087 (https://lehoinabarra.blogspot.com/2016/06/el-origen-del-castellano-en-valpuesta-y.html).




Impulsará además Nabarra el Camino de Santiago por su territorio y será el Camino de la Costa el que se usará al principio en los siglos IX-X. También se usará el llamado Camino baionés o vasco de la Llanada alabesa en esos siglos por donde discurría anteriormente la importante calzada romana “Vía Asturica”, pero era más inseguro. El llamado “Camino francés”, que es el que recorren ahora la mayoría de los peregrinos, fue precisamente desarrollado bajo el reinado del rey nabarro Sancho III el Mayor y después por su nieto el rey nabarro-aragonés Sancho Ramírez “el Restaurador” a finales del siglo XI. Este Camino de Santiago fue tomando relevancia a medida que la frontera musulmana-cristiana fue descendiendo y estabilizándose hacia el Duero en el siglo siguiente.

El arte románico de la Nabarra occidental, pero también el de los Pirineos y el del resto del reino, es el arte de estilo arquitectónico “románico nabarro” introducido por Sancho III el Mayor (1005-35) y sus descendientes mediante la reforma Cluny, que convirtió a nuestro reino en puntero en toda Europa. Este arte se extiende durante los siglos XI (primer románico), XII (románico pleno) y XIII (románico tardío) desde el monasterio de Leire.

Por tanto, la vida de este estilo artístico románico nabarro introducido por Sancho III el Mayor y sus descendientes desde el monasterio de San Salvador de Leire, tuvo como referencia episcopal los grandes monasterios interiores del reino, los principales para Bizkaia fueron los monasterios de San Millán de la Cogolla (La Rioja) y San Andrés (o San Prudencio) de Armentia hasta el siglo XI, aunque hay algunas donaciones de ermitas bizkaínas y otros bienes en el siglo XI a San Juan de la Peña en Aragón. El origen de la mayoría de las iglesias y ermitas de la Nabarra marítima hasta Santoña en Trasmiera cuando menos (Santa María del Puerto, Santoña, fundada en 1042 por Garsea III “el de Nájera”), así como de muchas de Castilla Vieja y La Bureba (Burgos), Alto Aragón, La Rioja o Gascuña, están construidas por orden de reyes nabarros o caballeros nabarros en este estilo románico nabarro.




LA CRISTIANIZACIÓN DE BIZKAIA

Bizkaia era una comarca más englobada en el ducado de Baskonia, al menos durante los gobiernos de Otsoa I Lupo y su hijo Eudon I el Grande (años 670-734). Cuando el ducado de Baskonia cayó en la anarquía tras la muerte en el 768 de su duque Waifre a manos de los francos, surgieron diferentes organizaciones regionales. La más importante fue la creada al sur de Baskonia por los llamados “nauarri”, que ya aparecen documentados en las crónicas francas sólo un año después, en el año 769. El reino de Pamplona-Nabarra tuvo a Eneko Aritza como primer soberano a partir del año 824 tras las Dos Batallas de Orreaga-Roncesvalles. Será Eneko y su hijo del mismo nombre, junto a su familia de caudillos pirenaicos, quienes fueron aglutinando todas las fuerzas baskonas hasta volverlas a englobar en los siglos X y XI.

En las Genealogías de Meyá o Roda (970-992) escritas en las Cortes nabarras y descubiertas en la diócesis de Urgell (Santa María de Meyá, Lleida), es donde aparece la primera referencia de un “Comitis Biscahiensis”, por tanto ya dentro del reino de Pamplona. Bizkaia era una unidad política libremente adherida al reino de nabarro mediante el matrimonio de la princesa nabarra “domna Belasquita, usor fruit domni Momi Comitis Bizcahiensis”. La princesa nabarra Belasquita aparece firmando con su padre el acta fundacional de San Martín de Albelda en La Rioja en el año 924. La Bizkaia nuclear iba en esos siglos desde el río Ibaizabal en su desembocadura (llamada Nervión en textos romanos pero no por la población), hasta la ermita de San Andrés de Astigarribia en Mutriku junto al río Deba, según consta en un documento de la época.

Andrés E. de Mañaricúa asevera que la lápida romano-cristiana de Morga del año 362 es “la primera inscripción cristiana conocida en la Península (…) Aunque una simple decoración de cruces no sea por si solo un argumento (…) es un indicio digno de mencionar la cerámica de barro fino decorada con cruces en relieve hallada junto a restos humanos en la cueva de Goiko-lana en Berriatua. Según su descubridor J.M. De Barandiaran es de tipo de la edad del hierro y parece ser de los primeros siglos del cristianismo en el País, desde luego anterior al siglo V” (“Estudios acerca de la cristianización del País Vasco” Labayru Ikastegia -2013-).

También se han encontrado presencia de cristianos en época romana en Forua debajo de la iglesia de San Martín, pero tras la caída del Imperio Romano Occidental, la religión judeocristiana tardó cinco siglos en volver a aparecer en Bizkaia, aunque sí se mantuvo en el centro y sur alabés. “Para encontrar nuevos restos arqueológicos que expresamente denoten su cristianismo, hemos de llegarnos al siglo IX”, dice A. Mañaricúa en el trabajo mencionado: “Esta escasez de restos (…), que no es privativa de la vida religiosa de nuestro pueblo sino común a todos los demás aspectos de su historia en estos siglos, ha movido a algunos historiadores a retrasar en no poco la introducción de cristianismo en Vizcaya y Guipuzkoa”.

El estudioso de la historia y el arte vasco Juan Plazaola Artola (1919 San Sebastián -2005), lo razonaba así: “La fundación de monasterios es quizás el signo manifestativo más elocuente de una difusión de fe y la vida cristiana. En el siglo X la cristianización del País Vasco meridional –escribe Lacarra- se propaga por iniciativa privada; gentes que se retiran a hacer vida religiosa creando monasterios de un solo clérigo o de varios por el sistema actual (…). En el siglo XI el cristianismo sigue haciendo progresos en la masa rural y muchos de esos monasterios de iniciativa privada entran bajo la regla de una gran abadía. Entre los siglos X-XI esa especie de colonización eclesiástica se va produciendo por Bizkaia (…)” (“Historia del arte vasco”).

El antropólogo español Julio Caro Baroja era de la misma opinión: “En suma, hasta el siglo IX no hay datos que permitan pensar que hubiera cristianos en parte de Guipúzcoa, Vizcaya y el extremo norte de (Alta) Navarra. En el siglo X puede ser que se empezara la cristianización sistemática” (“Los pueblos del Norte” 1973, p.137).

Por tanto, la introducción definitiva del cristianismo en toda Gipuzkoa y Bizkaia se produce dentro del reino de Pamplona-Nabarra (s.XI-XII), aprovechando para ello la plenitud a la que llega el reino baskón en esos siglos, además del impulso tanto comercial como cultural que suponía el Camino costero de Santiago, que tenía una ruta principal en Bizkaia (dos en el caso de Gipuzkoa), pero que contaba con numerosos ramales que impregnaban todo el territorio bizkaíno y gipuzkoano con templos que extendieron el románico nabarro y la influencia de la Iglesia Católica.

El primer historiador bizkaíno, el banderizo Lopez García de Salazar del siglo XV, confirma el hecho de la fundación de “monasterios” por parte de la corona Nabarra, en el sentido de iglesias de patronato laico bien realengas o bien diviseras confirmadas en un documento por Garçea “el de Nájera”. Habla el banderizo de una primera fase, relacionada con la lucha contra los musulmanes que correría a cargo de los caballeros (por tanto alejada de tierras bizkaínas, gipuzkoanas y del norte de Alaba), una segunda fase donde es la corona la que funda monasterios al aumentar la población y para consolidad su poder, y sólo en una tercera fase la iniciativa vendría de Roma con el aumento de las villas y la construcción de iglesias en ellas para cobrar el diezmo, por tanto más en los siglos XIII-XIV y dentro ya del estilo gótico tras la conquista castellana de la Nabarra Occidental.

Santa Lucía de Gerrika Foto "Erdi Aroko Artea/Arte Medieval -Bizkaia-" de la Diputación de Bizkaia


Según la tradición recogida por el escribano José Ramón Iturriza y Garate (Berriz 1741-Munitibar 1812), es Santa Lucía de Garai en Gerrikaitz (municipio actual de Munitibar-Arbatzegi-Gerrikaitz), la primera de todas las iglesias de Bizkaia. Esta ermita se encuentra a los pies del monte Oiz por la ladera Norte. Según esta tradición, el día de la virgen y de la Primera Batalla de Orreaga, el 15 de agosto del año 968, durante la celebración de la misa y tras la comunión, un águila tomó una calavera de una osera cercana y tras llevarla por los aires, la dejó caer en un campo de hierbas en Bolibar, al otro lado del monte Oiz, "cenaorriac", y allí se erigió la colegiata de Zenarruza (Ziortza). Sin embargo, su datación más antigua se remonta al siglo XI.

En toda la Bizkaia nuclear y duranguesado, anterior al siglo XI, tan sólo se puede asegurar que sea cristiano un sepulcro. Se trata de una de las enormes moles de piedra acumuladas desde diferentes lugares del duranquesado en la ermita de San Adrián Argiñeta en Elorrio, la cual tiene la inscripción que dice “in Dei nomine Era 921”, Era Hispana que corresponde al año 883 del actual calendario gregoriano (utilizado desde el siglo XVI). En las Enkartaciones, hay sólo dos documentos del obispado de Valpuesta del siglo X donde se mencionan las iglesias enkartadas de San Cipriano de Pando en Karrantza y Santa María de Pobeña.


Foto "Erdi Aroko Artea/Arte Medieval -Bizkaia-" de la Diputación de Bizkaia

Tras la creación del Camino Francés y desde el s.XII, el Camino Costero era de uso puntual, no tanto por lo montañoso del terreno sino sobre todo por la peligrosidad de su gente, según se recoge en el Concilio de Trento que excomulgó oficialmente por este motivo a todos los vascos además de por paganos (1562-1563), sin que, hasta la fecha, se haya levantado tal excomunión. Aunque parece que el motivo era más bien otro: tras la conquista castellana se les prohibió a los obispos de Bizkaia, a sus vicarios y a sus representantes la entrada en el señorío, incluso hubo acuerdos en tal sentido de las Juntas de Bizkaia como la del año 1487. El Fuero viejo de Bizkaia de 1452 ya se remarcaba que: “en el dicho condado no entrase obispo ni sus vicarios ni otros”, esta cuestión fue eliminada del Fuero Nuevo del año 1526, pero parece que costó mucho más tiempo que tuviera efecto. Con ello los bizkaínos evitaban pagar censos y diezmos, así como la influencia política de los obispos castellanos.




NABARRA CREÓ LOS PUEBLOS DE BIZKAIA

"Erdi Aroko Artea/Arte Medieval -Bizkaia-" Diputación de Bizkaia


Las primeras ermitas e iglesias bizkaínas, alabesas y gipuzkoanas fueron mandadas construir por los reyes o por los infanzones nabarros más poderosos del reino de Pamplona-Nabarra de forma masiva en los dos siglos que duró el arte románico -del XI hasta principios del XIII- y no por la Iglesia católica como hemos dejado constancia.

Muchas de esas ermitas e iglesias aún conservan rasgos o algún resto arquitectónico del románico nabarro, en otras no se han conservado, aunque sí se sabe que hubo ermitas o iglesias anteriores sobre las que se construyeron las actuales gracias a la documentación de la época.

Alrededor de las primeras ermitas surgieron las “ledanías”, las cuales son anteriores a las anteiglesias, siendo ambas el germen de los municipios actuales. Esteban Jaime de Labayru (Filipinas 1845, Bilbao 1904) en su libro “Historia de Bizcaya” explica que “Ledania llamaban los antiguos (…) a las barriadas que tenían ermita para la celebración del Santo Oficio, voz vascongada (…), sirvió muchísimas veces como materia prima, esto es, de base o fundamento para la constitución de un municipio, de una república independiente”. También se conocen como “cofradías”, es muy famosa la historia de la Cofradía de Arriaga en Alaba. El término “cofradía” se utilizará con el tiempo más en relación a una asociación de gremios o de marineros por ejemplo.
Juan Iñiguez de Ibargüen de la merindad de Zornotza escribió sobre el año 1588 la “Crónica General Española y Sumaria de la Casa de Vizcaya, y su antigua fundación y Nobleza”, pero se cree que sólo fue el escribiente del santanderino García Fernández de Cachopín, por lo que sus crónicas sobre Bizkaia son llamadas de Ibarguen-Cachopín. Ésta crónica nos daba la lista de las “ledanías primeras”, según consta en el índice de su libro, pero ese tomo se ha perdido, aunque sí menciona en otros pasajes tres de esas primeras ledanías, en concreto la de Albiz (Mendata), la de Ajangiz y la Garai en Gerrika, las tres cercanas a la ría de Urdaibai en la ruta comercial a Durango, la cual enlazaba con el Camino de Santiago en Zenarruza-Bolibar:

"Y estas ermitas cofradistas que están con sus feligreses enteras como pueblo de por sí son las siguientes, a saber: La cofradía de señora Sancta María Madalena de Albiz que, según dize el liçençiado Gaspar de Peña y Galdocha, es la más antigua confradía y p(a)rroquia de todas cuantas ha (h)abido ni (h)ay en Vizcaya, y de quien se apartó e hizo la anteiglesia de Menda(c)ta de la merindad de Busturia, que dexamos apuntada en su lugar particular (...). [fol.11(327)r.] A la antigua y muy noble ledanía de Ajanguiz se le aplicó en su vezindad 10 fogueras e un terçio, la cual, como más antigua que las demás anteiglesias de Vizcaya, mostrando en ello su antigüedad y nobleza de inmemorial tienpo de su fundación (…). Esta ledanía tiene su plaça en la rentería que llaman de Ajanguiz, çerca de Guernica, donde ay una buena cantidad de casas a manera de barrio donde llega el braço de mar que viene subiendo con sus mareas de la mar de Mundaca, y allá cargan y descargan sus mercaderías los nabíos baxeles de bela y remo que bienen y ban nabegando por el dicho braço de mar que es muy probechoso.

(...) Afirman que por tradiçión antiquísima y examen de algunos papeles auténticos y fidedinos que an bisto saben y entienden berissimilmente que la primera iglesia que hubo en Bizcaya fue la fundada por el dueño y caudillo del cadalso de Garai de Guerrica y sus allegados, parientes e bezinos (...). Este lugar de Garai de Guerrica está asentado en un tezo alto de aquel cabo donde hes agora la billa de Guerricaiz y açia la parte de Guerricaiz Bolibar. La adbocaçión desta santa iglesia hera de señora Santa Luçía (...)”.
Según la crónica de Ibargüen-Cachopín, la cual históricamente es poco rigurosa pero sí es muy válida como crónica de su época, había a finales del siglo XVI las siguientes ledanías o cofradías sin asiento en las Juntas Generales por no tener población suficiente, por lo que no tenían ni voz ni voto en lo que a la organización y defensa del Señorío se refiere:
“Y ansimesmo, la confradia de señores Sanct Medel y Çeledón de Larrabeçua [Goikolexea], y la confradia de señor Sanct Cristobal de [Berrio], y la de señor Sanct Miguel de Basauri, y las confradias de Çarátamo y de Alonsótegui y de Çollo y de Lamindano [Dima] y de Ipiña [Zeanuri, que incluía Ipiñaburu y Ubidea] y de Çumelçu [Igorre] y de Bernagoitia [Amorebieta-Etxano] y de señor Sanct Joan de Bedia [entonces una barriada o ledanía de Galdakano]”.


Parroquia de Santiago de Ipiña (Zeanuri), en el antiguo Erregebidea-Camino Real de subida por el puerto de Barazar, ejemplo de una ledanía o cofradía

Muchas de estas ermitas o iglesias las visitó el bizkaíno José Ramón Iturriza y Garate (Berriz 1741-Munitibar 1812) para escribir su manuscrito "Historia General de Vizcaya" de 1787, el cual nos daba un listado donde él mismo da testimonio de que “existen vestigios y sepulcros” (sic.) del siglo XI en: “San Miguel de Arbaizegi, San Román de Muxika, San Miguel de Ereño [antiguo castillo nabarro], San Juan de la Peña vulgo de Gaztelugatxe [antiguo castillo nabarro], San Antolín de Arteaga, San Juan de Murelaga, San Esteban de Gerekiz en Morga, San Pedro de Atxispe (Gamiz-Fika), Santa Marina de Ganguren [Galdakano, Camino de Santiago], Nuestra señora de Agirre de Gandia (Gorliz), Nuestra Señora de Orduña la Antigua, San Bartolomé de Berreaga (Zamudio), Santa Lucía de Elgezua (Igorre), San Juan de Zengoitia (Berriz), Nuestra Señora de Likona (Ondarrua), Nuestra Señora de Goikouria (Iurreta), San Juan de Murgoitio (Berriz), San Juan de Miota, Santo Tomás de Mendraka (Elorrio), Santa Catalina de Berriozabal (Elorrio), San Adrián de Argiñeta (Elorrio), Nuestra Señora de Gazeta (Elorrio) y Santa Marina de Menayo”.

Muchos de estos "vestigios y sepulcros" que describe Iturriza se han perdido. Lo que sí tienen en común casi todas estas cofradías es que estaban o están situadas mayormente en lugares a media ladera, siempre cerca de los pastos y de las rutas comerciales y no en el fondo de los valles o en las alturas.

DOCUMENTOS SOBRE BIZKAIA DEL SIGLO XI


El rey baskón Sancho I Garçés creó en el siglo X las primeras "tenencias" más reducidas que los condados para defenderse de los ataques de los musulmanes. En Alta Nabarra son de esa época: Aibar, Funes, Falces, Tafalla, Sartaguda, Salazar, Leguín, Resa, San Esteban, Caparroso, Rada, Argueda, Azafra, Arla, Uxue y Alesves, todos ellos son hoy municipios. Llamó Sancho I Garçés a estas pequeñas tenencias “Udalla” o “Udalha”, según explica en el libro “Castillos que defendieron el reino” el historiador Iñaki Sagredo Garde. En la reja de San Millán del año 1025 reinando Sancho III “el Mayor”, tenemos en la Alaba nuclear un municipio con el nombre Udalha: “(…) Zornoztaegi, Irossona, Horivarri, Udalha, uno andosco”, todos ellos son hoy despoblados tras la fundación por Nabarra de la villa de Salvatierra sobre el pueblo de Agurain a finales del siglo XII, a donde se trasladó poco a poco toda la población de estos municipios de la Llanada Alabesa.

En el Cartulario de San Millán de la Cogolla se habla de la primera exportación del hierro de Bizkaia en una donación de “Arroncio” en el año 871 a la iglesia alabesa de “Ocoizta” (Acosta). Se tiene constancia escrita que a finales del siglo IX que en Alaba había una “industria siderúrgica” y que durante el siglo X se exportaba mineral de hierro desde el puerto de “Uhart” (Ugarte, río Galindo, actualmente Barakaldo o quizás Trapaga), que era una “tenencia”. Así vemos que además de la "tenencia de Bizkaia" o la de Durango, también se usaba en el reino baskón el término tenencia para designar una unidad administrativa menor.

Por tanto, desde la Corte de Nabarra llegó la necesidad de la defensa y organización del territorio en unidades superiores a las ledanías cuyas agrupaciones se llamarán "tenencias", pero que después serán más conocidas como anteiglesias o "elizate o elizaurre" ya que sus Concejos Vecinales o Batzarre (Biltzarre) se celebraban delante de los árboles juramentales cercanos a estas ermitas e iglesias o en sus pórticos si arreciaba el mal tiempo. Junto con estas anteiglesias cabeceras de comarca, vino el amojonamiento del comunal bizkaíno y surgió así la "udalha" o municipio. La aparición de las anteiglesias de Bizkaia es manifiesta desde mediados del siglo XI y se prolonga su formación durante todo el siglo XII.
No existen documentos sobre iglesias o ermitas de la Bizkaia nuclear anteriores al siglo XI, y por tanto tampoco de sus ledanías y menos de anteiglesias. En ese siglo XI sí que hay bastantes documentos sobre Bizkaia, aunque muy escasos si lo comparamos con otros territorios del interior del reino nabarro. El listado de las ermitas e iglesias bizkaínas que aparecen en esos documentos del siglo XI nos lo resumía el mencionado Labayru (la grafía es la del propio autor):
“(…) De Anteiglesias: Abadiano, Albóniga, Aránzazu, Aulestia, Axpe de Busturia, Baquio, Baracaldo, Berango, Bérriz, Cenarruza, Echano, Echebarría (hoy Elorrio), Garay, Gatica, Gorocica, Ibargorocica, Yurreta, Laukiniz, Luno, Mundaca, Munguia, Murueta, Ugarte de Mújica.
Barriadas (Ledanías): Arandia (Yurreta) y en Busturia las de Bareici, Bertendona, Gorritiz, Madariaga y Axpe.

Merindad: Arratia.
Lugares que luego fueron villas: Bermeo, Gernica y la Puebla de Bolívar.
Regiones: Durango, Somorrostro.
Santuario y Castillo: Gastel-Ugach.
Ermita: Tuda (…)”.

Barrika "Erdi Aroko Artea/Arte Medieval -Bizkaia-" Diputación de Bizkaia

Los documentos a los que hace mención Labayru y algún otro encontrado después, son los siguientes (entre paréntesis añado su fuente documental donde se ve la influencia de los grandes cenobios nabarros interiores sobre Bizkaia):

Año 1051 Santa Maria Axpe en Busturia, Pareci, Idoibalzaga (Errigoitia), Gernika, Gorritiz, Bermeo, Mundaka, Mungia, Bolibar, Abadino (San Millán de la Cogolla).
Año 1052 Barrika Sancho García el Nájera, rey de Pamplona-Nabarra (Archivo de Nájera).
Año 1053 San Agustin de Etxebarria, Memaia y Garai (San Agustín de Etxebarria “Sriptorium Vitoriense” Mañaricúa).
Año 1053 San Juan de Gastelugach, Memaya, Garai y Munguia (libro Gótico pinatense).
Año 1070 Santa María de Mundaka (AHN Clero pergamino carp 704 de Ybarra y Bergué).
Año 1071 San Juan de Gastelugach (AHN Clero pergamino carp 700 de Ybarra y Bergué y en el libro Gótico pinatense).
Año 1071 Santa María de Mundaka (libro Gótico pinatense).
Año 1072 San Martin de Iurreta (Amatsa) (San Millán de la Cogolla).
Año 1075 Iurreta, Abadiano, Arandia (Iurreta) y Orduña (San Millán de la Cogolla).
Año 1075 Santurce (San Salvador de Oña).
Año 1080 Arandia en Iurreta (San Millán de la Cogolla).
Año 1082 San Vicente de Ugarte en Muxika, San Miguel de Bermeo, Mungia, Abadiano, Zenarruza, Tuda (Amorebieta, Dudea) y Etxano (San Millán de la Cogolla).
Año 1085 Mundaka (libro Gótico pinatense).
Año 1086 San Andrés de Astigarribia, hoy Mutriku, “inter Vizcahia et Ipuzcoa” (San Millán de la Cogolla).
Año 1087 San Andres de Bolibar (Borinivar y Bolinibar) y Gruendes o Gorrondo (San Millán de la Cogolla).
Año 1093 Alboniga, Mungia, Bolibar, Urduliz, Abadiño, Bertendona y Aranzazu de Arratia (San Millán de la Cogolla).

En dos documentos del obispado de Valpuesta del siglo X se mencionan iglesias enkartadas, en concreto las de San Cipriano de Pando en Karrantza y Santa María de "Poubeia" o Pobeña (Muzkiz).

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Restos arqueológico de Bizkaia del siglo XI:

Gracias a la arqueología el número de ermitas o restos arqueológicos relacionados con las mismas del siglo XI de Bizkaia ha aumentado. En el libro “La arquitectura prerrománica vizcaína” el arqueólogo de la Diputación de Bizkaia Iñaki García Camino en colaboración con otros historiadores, han estudiado sistemáticamente 16 ventanas románicas en ermitas de Bizkaia, y todas ellas son datables del siglo XI.

"Erdi Aroko Artea/Arte Medieval -Bizkaia-" Diputación de Bizkaia


Existen ventanas del primer románico de ajimez o mainel (con una pequeña columna en medio) en ermitas ya mencionadas y otras nuevas como:

San Miguel de Urrialdu (Gorozika, Muxika), San Pedro de Arta (Ziortza-Bolibar), San Lorenzo de Bermejillo (Güeñes) y Santa Lucía de Gerrika (Arbaizegi-Gerrikaitz).
Ventanas de arco de medio punto: en San Juan y San Lorenzo de Lamikiz (Mendata).
Ventanas con óculos (dos agujeros redondos) sobre las luces abiertas en los vanos: en San Martín de Amatza (Iurreta) y San Salvador de Zarandeas o Zarandona (Larrabetzu dirección Gaztelu, donde estaría el castillo nabarro de entonces).
Ventanas con arcos ultrasemicirculares: en Santa María de Goiuria (Iurreta) y San Cristóbal de Busturia.

Ventanas cruciformes en San Antonio de Barañano y San Adrián de Arguiñano, ambas en Zeberio.
Además hay ventanas del s. XI en Santa Magdalena de Llona (Mungia) y San Martín de Morga.

Los estudiosos del tema, descartan influencias galaicas o asturianas en la estructura de cualquiera de estas ventanas y restos arqueológicos, las cuales son de bajísima calidad en relación a la arquitectura de los grandes cenobios interiores del reino nabarro o “ager vasconum”, lo cual nos da idea de una cristiandad incipiente en ese siglo XI y de gente humilde, con una construcción básicamente de madera como las “caserías” donde vivían sus constructores y feligreses, lo que explica que sean tan escasos los restos que han llegado hasta nuestros días.

San Pedro de Abrisketa (Arrigorriaga) sería la única estructura o “fábrica” románica del siglo XI de toda Bizkaia (aunque muy modificada), que nos da una idea de cómo serían estas primeras ermitas de las ledanías de las tierras de Bizkaia.

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Los restos excavados en San Martín de Forua han dado dataciones altomedievales del siglo XI, además de un templo de época romana del siglo IV sin continuidad en el tiempo. San Martín es un santo evangelizador muy presente en las leyendas paganas de Euskal Herria. Existen elementos arquitectónicos del siglo XI en otras ermitas como San Miguel de Arretxinaga en Xemein (Markina-Xemein (la actual es una reconstrucción del siglo XVIII), donde el sincretismo pagano-cristiano de algunas de las ermitas nabarras más antiguas es evidente, tanto en su advocación al santo llegado desde Aralar que mata a Sugaar o dragón, como en sus moles de piedras de 40 millones de años encerradas en sus muros. Pero también el sincretismo cristiano-pagano es evidente en San Antonio de Urkiola y su “meteorito” o en San Pedro de Atxerre y su campa donde se celebraban los tardíamente bautizados como “Akelarres”, que no eran más que fiestas paganas relacionadas con el culto a la luna o “ilargi amandrea”.

Pero el gran logro de la religión católica introducida desde la Corte del reino de Nabarra fue el sincretismo Maddi (Amalur)-Virgen María. La advocación mariana supuso el nexo perfecto e indispensable entre la religión matriarcal de los euskaros y la patriarcal de los judeo-cristianos. Así, sobre el 20% de las iglesias bizkaínas medievales eran de esta advocación.

Además de las ermitas e iglesias de advocación mariana ya mencionadas, según el mencionado José Ramón Iturriza, la iglesia Santa Maria de Lemona era en su origen un templo románico, reconstruido totalmente en el siglo XVIII y de cuya edificación original sólo se conservan los capitales de la entrada y una ventana románica en uno de sus muros "en la falda meridional del eminente pedregal de lemoacha". Iturriza sitúa su construcción en el siglo X, pero no parece probable una fecha tan temprana, por lo que habría que retrasarla uno o dos siglos. La que fuera parroquia de Mallabia Nuestra señora de la Asunción se cree que es también del s. XI, pero no quedan restos aparentes. El historiador bizkaíno Andrés E. Mañaricua (Bilbao 1911-1988) en el libro “La Inmaculada en Vizcaya” comenta que las iglesias de Santa María de Lemoniz y Santa María de Gautegiz-Arteaga conservan restos de esta época.



Andra Mari de Lemoiz, "Erdi Aroko Artea/Arte Medieval -Bizkaia-" Diputación de Bizkaia


En el año 1100 se fundaría Santa Maria de Erandio por los Trabudua y Junquera de la que dependían Leioa (Lejona- Eleixona?) y Sondika: “Originariamente, el núcleo urbano de Erandio se formó en el siglo XII, en torno a una pequeña ermita sita en este barrio. Posteriormente, la ermita adquirió poder y se convirtió en parroquia”. Sería otro ejemplo de una ledanía convertida en anteiglesia o municipio. En un documento del año 1107 se tiene constancia de la existencia de la iglesia Santa María Magdalena de Arrigorriaga, al ser donada a San Salvador de Oña, por lo que su construcción podemos tenerla por segura en el siglo XI.

CONCLUSIONES

Sancho III "el Mayor" y su hijo Garçea Sanchez III "el de Nájera" comenzaron un movimiento inmenso de estructuración en todos los órdenes del reino baskón en el siglo XI, tanto político como religioso. Podemos asegurar que para el siglo XI el mapa municipal de Bizkaia estaba totalmente estructurado en anteiglesias con sus ledanías o cofradías (algunas de las cuales se independizarán siglos después al hacerse más populosas), estas anteiglesias junto a las tierras comunales asignadas y amojonadas componían la “udalha”, transformando en tan sólo un siglo las pequeñas ledanías primigenias de caserías desperdigadas y pequeñas barriadas en una unidad administrativa superior e intermedia a la merindad, siendo el siglo XII cuando termine de configurarse definitivamente la administración territorial de Bizkaia.

Pero no será hasta el siglo XII con los reyes nabarros Alfonso I "el Batallador" y Sancho VI "el Sabio" cuando el modelo municipal terminó definitivamente de configurarse en Bizkaia. En esta época también nacerán las villas o núcleos amurallados ajenos en un principio a las Juntas Generales del Señorío al que pertenece tan sólo la Tierra Llana o sin amurallar, villas que en Bizkaia no son tan tardías como pretende la historiografía.

RESUMEN DE LAS LEDANÍAS DE BIZKAIA SIGLOS X-XI:

Ibaizabal-Nervión:
Galdakano, Bedia, Arrigorriaga, Zaratamo, Amorebieta, Etxano
Valle de Arratia:
Zeanuri, Iurre, Lemona, Dima, Artea, Aranzazu
Txorierri:
Larrabetzu, Zamudio
Interior de Uribe:
Morga, Mugia, Gamiz, Fika, Gatika, Errigoiti, Maruri, Meñaka, Erandio
Uribe Costa:
Gorliz, Barrika, Berango, Laukiz, Mungia, Lemoiz, Bakio
Urdaibai
Bermeo, Gernika-Luno, Muxika, Kortezubi, Busturia, Forua, Murueta, Ereño, Mendata, Gautegiz-Arteaga
Lea-Artibai
Ziortza- Bolibar, Markina-Xemein, Berriatua, Munitibar-Arbatzegi-Gerrikaitz, Aulestia
Duranguesado en:
Garai, Iurreta, Berriz, Abadiño, Atxondo, Elorrio, Izurza, Mallabia
Enkartaciones:
Zierbana, Karrantza, Barakaldo, Santurtzi, Artzentales, Muskiz, Güeñes
De poco después sería el tímpano conservado de la iglesia parroquial de San Jorge en Santurtzi, zona de veraneo de los Señores de Bizkaia.


Tímpano de San Jorge de Santurtzi, "Erdi Aroko Artea/Arte Medieval -Bizkaia-"



POBLACIONES DE BIZKAIA AL INCORPORARSE A NABARRA


Castillo bizkaíno del siglo X

Tras la caída del Imperio Romano Occidental (s. V) y ante los ataques de los Pueblos bárbaros del norte como los hérulos o los visigodos, está arqueológicamente demostrado que los baskones volvieron a habitar las cuevas, buscando un refugio seguro. En la actual Bizkaia es el caso de Peña Forua (Forua), Santimamiñe, Sagastagorri (Kortezubi), Ereñuko Arizti (Ereño), Lumetxa (Lekeitio) y Goikolau (Berriatua). Además se constata la reocupación de los castros amurallados en los altos, en el caso de Bizkaia serían lugares estratégicos como el monte Malmasín (Arrigorriaga), sierra de Ganguren (Galdakano) o las faldas del monte Oiz en el duranguesado. Las primeras aldeas aparecen en Europa sobre al año 800, al bajar de nuevo la población de los castros amurallados. En esas fechas es cuando se abrirán claros en los bosques y en el litoral, pero éste último pronto se volverá peligroso por las incursiones normandas o vikingas. Es entonces cuando Bizkaia nació para la historia.

En la mencionada crónica neogótica de Alfonso III de Asturias escritas entre los años 886-909 (llamada también de Don Sebastián), es cuando se nombra por primera vez a Bizkaia ("Biscai"). El pasaje hace referencia a la vida del rey asturiano a Alfonso II el Casto (760-854), por tanto al período que sigue a la muerte del duque baskón Waifre a manos francas en el año 768 y la creación en el sur de Baskonia del reino nabarro, tras vencer los baskones en las Dos Batallas de Orreaga-Roncesavalles de los años 778 y 824 al ejército franco de Carlomagno y de su hijo Ludovico Pío respectivamente. En esa crónica asturiana se dice que Bizkaia, junto a Alaba, Orduña y Alaone, eran "tierras poseídas por sus moradores", además de las tierras de lo que era entonces el núcleo de los baskones apodados “nauarri” en las crónicas francas desde el año 769: Berrueza, Deio y Pamplona.

El historiador Fernando Sánchez Aranaz en su trabajo “De la tenencia de Álava a los condado de Oñate y Salvatierra”, acierta al decir que a finales del siglo VIII “las crónicas hispano musulmanas de la época señalan la frontera de Álava en la línea formada por los montes de Oña, montes Obarenes y sierra de Cantabria (sic), con los pasos de Pancorbo, Cellorigo y Bilibio. (…) A este Semen Garcés, conde de Álava, lo sitúan las crónicas carolingias, en 850, como embajador del rey de Pamplona en Verbería, en la corte del rey de Francia Occidental Carlos “el Calvo” (...)". Por tanto, Alaba es la frontera sur entre musulmanes y los baskones cristiano-paganos del reino de Nabarra en los siglos IX-X, quedando el territorio de Bizkaia libre de los ataques musulmanes y francos.



En los siglos IX-X se recompone el ducado de Baskonia desde el sur como reino de Nabarra (al principio denominado de Pamplona), y entra en la historia Bizkaia coaligado al mismo. De estos oscuros siglos se encuentran dispersas por toda la geografía bizkaína sepulturas y necrópolis, así como piedras pertenecientes a lápidas o tumbas reutilizadas en ermitas posteriores con una mayor concentración en el duranguesado en las faldas del monte Oiz, lo que da a entender una mayor población en esa comarca que entonces se hallaba fuera de la Bizkaia nuclear.

Las construcciones de las primeras casas en esas aldeas altomedievales eran de madera y se las denomina “caserías”. Tenían techos de brezo y arbustos y las paredes de madera, por lo que no se han conservado, aunque sí se han encontrado restos de sus asentamientos en el suelo sobre la roca cerca de la parroquia del municipio costero de Gorliz, en las proximidades de la ermita de San Adrián de Elorrio (Argiñeta) o en los cimientos del caserío de Berriz de nombre Besoitaormaetxea con restos del siglo XI sobre los que se asienta el caserío actual del siglo XV-XVI. Son estas caserías el precedente de los posteriores caseríos baskones, donde la vivienda de las personas comparte techumbre con las cuadras de los animales domésticos e incluso sirve la casa de cementerio o sepultura bajo su “techo”, por tanto eran mucho más que un simple hogar.



Evolución de una casería a un caserío, Besoitaormaetxea de Berriz


La primera documentación sobre una “casería” es de finales del siglo XIII en la entonces capital bizkaína Bermeo, se trataría de la familia de Sancho de Galdakano asentada en la entonces en la capital o cabeza de Bizkaia. Los caseríos en su forma actual, primero de madera o caserías y después con las esquinas de mampuesto o incluso de sillería para predominar casi totalmente la piedra (con o sin entramado de madera), se empezaron a construir sobre los siglos XI-XII, imitando sus formas a la de los hórreos o “garaizak”, pues los primeros caseríos serían hórreos con sus bajos tapados por maderas para cerrar el espacio de la vivienda. Los hórreos se conocen desde época romana como “granjería sublimia”. La primera noticia de un hórreo que se tiene es su descripción por Marco Terencio Varrón, jefe del ejército pompeyano en el s. I a.C.: “Otros construyeron en sus campos unos graneros suspendidos sobre el suelo, tal como en la Hispania Citerior (…)”. Por tanto, cabe hablar de una evolución natural en el tiempo de la construcción popular baskona, el arqueólogo A. Llanos decía en su trabajo al respecto: “es fácil reconocer en las construcciones de nuestros pueblos y caseríos actuales unas técnicas (aparejos, de mampuesto, adobes, manteados de barro y entablamentos) exactamente igual que los utilizados en aquellos poblados de los que nos separan aproximadamente 3.000 años”.


Cementerio de San Juan Bautista de Momoitio en Garai


En Garai en el duranguesado, tenemos uno de los primeros cementerios comunales medievales de que da servicio a una pequeña población de esas primeras caserías en las laderas del monte Oiz. La posterior iglesia de San Miguel Arcángel fue reconstruida en el siglo XVI sobre otra anterior, por tanto tiene una de las primeras advocaciones baskonas llegada desde Aralar en el siglo XI; es además parroquia pero depende de la de San Torcuato de Abadiño. Al alrededor de esta parroquia se ha hallado una necrópolis, la cual es el paradigma de las “necrópolis de Oiz” o del duranguesado. Tiene esta necrópolis o cementerio una variedad extraordinaria de sepulturas de fosa cubierta con una o varias losas, en lajas etc. En el 1793 tenía la ermita 29 sepulturas en su interior, del siglo XI y anteriores, según el escribano e historiador Juan Ramón Iturriza natural de Berriz que da testimonio de las mismas.

También en Garai, en los alrededores de la ermita de San Juan Bautista de Momoitio (reconstruida totalmente siglos después), hay 113 sepulturas de los siglos II al XIV. Se han hallado 14 estelas funerarias e incluso terra sigilata de época romana, 3 anillos y 25 cuentas de collar, enterramientos con ritos paganos (hogueras y cenizas sobre todo) y cristianos. En época romana, sobre el siglo II después de Cristo, en este entorno de San Juan de Momoitio se asentó una población probablemente tras la desocupación del cercano recinto fortificado de Tromoitio, sito sobre el actual Garai, que hasta ese momento les había servido de resguardo y de hábitat. Sería una de las necrópolis altomedievales más importantes del duranguesado y de Bizkaia. Gracias a éstas estelas anafóricas de las tumbas, conocemos los nombres de algunos de los primeros habitantes de Durango: Aostarri, Hoitarri, Munnio, Sempronio o Anterazoni (nombres euskaldunes y latinos por tanto).



Foto "Erdi Aroko Artea/Arte Medieval -Bizkaia- de la Diputación de Bizkaia


Estas primera poblaciones altomedievales se asentaron sobre las tierras comunales del “saltus vasconum”, pero, desde al menos el siglo IX, se empezaron a crear lo que se llamaban “korta”, “(x)sala” o “sarobe”, y en Castilla ser llamó “sel”, que no era más que un prado con una piedra en medio como señal de que una familia y su ganado apacentaba en ella. En un principio no era símbolo de propiedad sino un simple derecho de pasto frente a las construcciones temporales y pastos de paso anteriores: “terrenos pacederos en círculo perfecto que tienen en su centro un mojón llamado piedra cenizal”, y que también comprendían un albergue o borda y una arboleda de donde se suministraba la familia de leña y de diversos frutos naturales como la castaña, la nuez, la avellana o la bellota (“Historia de Euskal Herria Tomo II”). La situación cambió en los siglos XI-XII, cuando la propiedad de los seles pasó a manos de los monasterios, infanzones o parientes mayores -aunque los explotaba el pueblo-, pero no se cerrarán los mismos hasta el siglo XV cuando ya son totalmente privados y aparece el caserío moderno.

«No puede ni debe buscarse la existencia de un caserío originario» ya que surgen de manera conjunta, por centenares, en la última década del siglo XV (1490-1500), explica el arquitecto Juan Ángel Larrañaga, uno de los autores del libro “La arquitectura del caserío en Euskal Herria”: «Esto no significa que no existieran caseríos anteriores a esta fecha, pero eran otro tipo de edificaciones, de pequeñas dimensiones y cada una con su función: una para vivienda, otra para el grano» (…) «hay que romper el mito de que los caseríos los construían los propios labradores. Es falso. Los artesanos, actuales arquitectos, que también hacían otro tipo de edificaciones, como catedrales, son los verdaderos constructores del caserío». Hoy existen 24 tipos de caserío vasco, 10 de ellos en Bizkaia. El caserío de piedra con la datación más antigua inscrita en su construcción es de Arrazola en el valle de Atxondo en el duranguesado a las faldas del monte Anboto: "esta obra hizo Pedro de Abelelde D. Ribe t Aremiano MDXIX (1519)”. La principal característica del caserío o “baserri” (baso+herri= tierras en el monte) es la autosuficiencia.


Mallabia, tumbas altomedievales de San Juan Goitia


En el anterior capítulo “Nabarra cristianizó Bizkaia”, hemos visto como no hay mención documental altomedieval alguna sobre cristianos en Bizkaia, y tan sólo una inscripción arqueológica incisa sobre una tumba de piedra. Tampoco hay testimonio documental o arqueológico de templos cristianos hasta que en el siglo XI Sancho III “el Mayor” primero y su hijo Sancho Garçea “el de Nájera” después, mandaron emprender una actividad litúrgica y constructiva frenética desde los cenobios interiores de los monasterios de San Juan de la Peña, San Salvador de Oña y San Millán de la Cogolla, con los obispados de Veleia, Armentia, Valpuesta-Auca, Nájera y Calahorra.



Revista AVNIA, cruz patada inusual en la iconografía medieval bizkaina, usada por la familia real Nabarra desde Eneko Aritza

Las primeras poblaciones estables que aglutinaron a los primeros bizkaínos, quedan atestiguadas por los restos arqueológicos hasta ahora encontrados de necrópolis y sepulcros probablemente paganos, así como la reutilización de sus lápidas o piedras incisas anafóricas o no en las primeras construcciones románicas nabarras con una simbología común y similar a la prerromana, justo cuando Bizkaia entró a formar parte importante del reino baskón creado por Eneko Aritza, vencedor en la Segunda Batalla de Orreaga-Roncesvalles frente a los francos, según las crónicas árabes y cristianas.

Estas primeras ermitas se construirán en los centros de reunión de las Juntas Vecinales que se celebraban siempre cerca de un árbol referencial, quedando constancia de la existencia de muchos de ellos desperdigados por toda la geografía bizkaína (normalmente un roble o una encina, pero podía ser un avellano como en las Enkartaciones): Morga-Aretxabalagana, Errigoiti-Idoibalzaga, Gederiaga, Gezur Aretxa en Galdakano, el árbol de Gernika en Luno, pero también en la Abellaneda, Orozko, Luiando etc. Convirtiéndose con el paso del tiempo en el centro de referencia de la que surgirán las ledanías o cofradías de las que hablaremos en el siguiente artículo, origen de las actuales anteiglesias y las posteriores villas de Bizkaia en el siglo XI y XII, cuando acabe de configurarse casi totalmente la organización política de Bizkaia.

Basándome en esas necrópolis, sepulturas, cuevas habitadas, restos de castillos y caserías, un listado aproximado de los núcleos de población de Bizkaia ya formados para el siglo X antes de la irrupción del cristianismo (aunque se va ampliando año a año), sería el siguiente:

Ibaizabal-Nervión:

- Galdakano: lápidas de Obispoetxe y otra piedra sepulcral fuera de contexto en Asentzio de Bekea.
- Arrigorriaga: San Pedro de Abrisketa (a la que también pertenecen las lápidas de Santa María) y el Castillo de Malmasín.
- Basauri: ermita de San Martín de Finaga.
- Zaratamo: lápidas de la ermita de la Ascensión (anteriormente Arrigorriaga) y de San Lorenzo de Zaratamo.
- Amorebieta-Etxano: San Bartolomé en Etxano, San Juan Bautista, Sarasua y San Vicente de Bediaga.


Lápida altomedieval de Asentzio de Bekea, Galdakano

Valle de Arratia:

- Zeanuri: San Urbano de Urkia, Santa Lucía de Altzusta, San Miguel de Altzusta, San Juan Bautista de Arzuaga, San Lorenzo o Lontxo de Otzerinmendi.
- Iurre: ermita San Cristóbal y Santa Lucía de Elgezua.
- Lemona: ermita San Pedro de Elorriaga.
- Dima: piedra hallada en el barrio de Lamindano.
- Artea: lápidas de la ermita de San Miguel de Elejabeitia.


Foto "Erdi Aroko Artea/Arte Medieval -Bizkaia- de la Diputación de Bizkaia


Txorierri:

- Larrabetzu: en Zarandona y en la ermita de San Emeterio y San Celedonio de Goikolejea.
- Zamudio: ermita de San Bartolomé de Berreaga desaparecida en el siglo XIX, se trasladó su advocación a un nuevo templo construido en el siglo XVIII en el barrio de Geldo (Zamudio), en plena ladera del monte Berreaga.

San Salvador de Zarandona Foto "Erdi Aroko Artea/Arte Medieval” Diputación de Bizkaia


Uribe:

- Morga: ermita de San Esteban Gerekiz en Aretxabalagana, San Martín de Morga y San Juan Bautista de Ganbe en Meaka.
- Gamiz-Fika: en la ermita de San Pedro de Fika.
- Muxika: estela discoidal en el caserío Aitzerrieta de Gorozika.
- Errigoiti: sepulcro altomedieval entre Santa María de Idoibaltzaga y el cementerio próximo, además de una piedra incisa en Santa Cruz de Bizkaigane de Metxikas.
- Maruri: piedra hallada en el cementerio.
- Gorliz: Larraganena.
- Meñaka: Andra Mari de Meñakabarrena y de Mesterika.


Gerekiz, Museo Arqueológico, web www.Eleizmuseoa.com


Urdaibai:

- Bermeo: castillo de Zarragoitxi.
- Ereño: en el castillo de Ereño, hoy ermita de San Miguel y la cueva de Arizti.
- Forua: cueva de Peña Forua.
- Kortezubi: piedra labrada con diferentes símbolos solares reutilizada en la ermita de Santimamiñe y la cueva de Sagastagorri.
- Mendata: posibles restos en San Miguel Arcángel de Mendata existan también restos.
- Gautegiz-Arteaga: San Lorenzo de Isla en Arteaga.




San Lorenzo de Isla en Arteaga y ermita de Ereñotzar, antiguo castillo nabarro


Lea-Artibai:

-Munitibar-Arbatzegi-Gerrikaitz: Santa Lucía de Garai en Gerrikaitz.
-Berriatua: Santa Maria Magdalena de Arantzai.
- Zenarruza: en la colegiata.
- Bolibar: en Arta, necrópolis sin excavar.
- Munitibar: ermita de San Juan de Totorika.
- Markina-Xemein: en Iturrieta.
- Lekeitio: Lumetxa.



Foto "Erdi Aroko Artea/Arte Medieval -Bizkaia- de la Diputación de Bizkaia, Colegiata de Ziortza


Duranguesado en:

- Castillo de Astxiki sobre el monte del mismo nombre (Abadiano).
- Garai: en las ermitas de San Miguel Arcángel y San Juan Bautista de Momoitio. El conjunto sepulcral más interesante junto con el de Argiñeta de Elorrio, excavado recientemente.
- Iurreta: en las ermita de Andra Mari de Goiuria, San Cristóbal de Gaztañatza, San Mamés de Garaizar e Iglesia de San Miguel.
- Berriz: en las ermitas San Juan Bautista de Murgoitio, San Juan Evangelista, Santa María de Andikona, ermita de San Pedro y San Fausto en Eiatua, San Pedro de Legaño.
- Abadiño: en las ermitas Andra Mari de Muntsaratz, Santa Eufemia de Irazola, San Miguel de Irure, San Torcuato de Abadiño y en San Martín de Gaztelua en Santamañezar.
- Atxondo: en las ermitas de San Pedro de Apatamonasterio, Santiago Axpe, San Martín de Marzana y San Juan de Axpe.
- Elorrio: en las ermitas de San Adrián de Argiñeta, Andra Mari de Gazeta, San Esteban de Berrio, Santa Eufemia de Santamañazar, Santa Catalina de Berriozabal, San Bartolomé de Miota, Santa Cruz de Memaia, Santa Marina de Memaia, Santo Tomás de Mendraka.
- Izurza: en la ermita de Saniurgi de Bitaño y en Santa María.
- Mallabia: en las ermitas de Santa Maria y Nuestra Señora de la Asunción, San Juan Bautista de Zengotita, en Goitana.



Santo Tomás de Mendraka. Foto "Erdi Aroko Artea/Arte Medieval” Diputación de Bizkaia




Conjunto de sepulturas de Argiñeta en Elorrio y vaso de vidrio


Margen izquierda del Ibaizabal-Nervión y Enkartaciones:

- Zierbana: necrópolis tardorromana y alto medieval de Ranes.
- Karrantza: necrópolis de San Esteban de Karrantza y escultura en San Miguel Arcángel de Ahedo


Foto "Erdi Aroko Artea/Arte Medieval -Bizkaia- de la Diputación de Bizkaia




GALDAKANO, LA PRIMERA VILLA NABARRA DE BIZKAIA




Reinando Sancho Garçea III “el de Nájera”, en el documento número 572 de San Millán de la Cogolla en La Rioja de enero del año 1051, se hace mención al tenente o conde de Bizkaia Enneco Lopiz (Íñigo López “Ezkerra”) y a su mujer la condesa doña Toda Ortiz o Fortúnez, los cuales mediante ese documento donaron al obispo de Alaba Garsias (diócesis de Armentia a la que pertenecía Bizkaia), el monasterio de Santa María de Axpe en Busturia, a condición de que a la muerte del obispo la propiedad pasara a San Millán; por su parte, el obispo donó a Santa María las tercias de varias localidades próximas.

Entre los firmantes, además del propio tenente de Bizkaia y su mujer, estaban los principales abades de Bizkaia (el de Mungia, Abadiño y el de Bolibar) y los clérigos más importantes del reino de Nabarra como eran los obispos de Pamplona y de Nájera. Ésta última era una villa realenga desde que Sancho III “el Mayor” (1005-1035) le otorgara su carta fundacional y en la cual residía la Corte de Nabarra:

“Ego Garsias episcopus et dominus meus rex, et comité Enneco Lopiz et cometissa domna Tota, qui hanc cartam fieri iussimus, relegentemaudivimus, manus nostras signos cuatro cruces iniecimus et testes tradimus: Sancius, episcopus pampilonensis (Pamplona), confirmans; Gomessanus, episcopus naiarensis (Nájera), confirmans; Mome, munchiensis abba (Mungia), confirmans; Ligoarius, molinivarrensis abba (Bolibar), confirmans; Munius, abadiensis abba (Abadiño), confirmans (…)”.

Este documento fue también firmado por los señores más relevantes de Bizkaia:
“Sennor Lope Garçeiz arratiensis, confirmans; señor Lope Blascoz baracaldonensis, confirmans Barakaldo); señor Sancio Annussoiz aberancanensis (Berango según Labayru), confirmans; domna Leguntia esceverrianensis (Etxebarria de Elorrio), confirmans;”.

Estos caballeros no parecen tener relación con los bienes sobre los que recaía la donación, por lo que, como señores principales, serían simples notarios de la misma, de hecho así lo dice en el documento al señalar que la donación se hace: “in presentia ómnium seniorum de Vizcaia”. En este siglo XI todavía Bizkaia no estaba desarrollada municipalmente y a sus Juntas Generales acudirían “todos los señores de Bizkaia”, probablemente los representantes de valles o comarcas enteras, tal y como se explica en el artículo “Nabarra creó los pueblos de Bizkaia”.

Entre los señores mencionados, realmente, Barakaldo y Etxebarria de Elorrio pertenecía entonces a las tenencias de Uharte y duranguesado respectivamente, y no a la tenencia de Bizkaia, aunque compartían tenente o gobernador. Por tanto sólo serían bizkaínos Sancio Annunssoiz “Aberancanensis” y Lope Garçeiz "arratiensis".
Este mismo “señor de Arratia” aparece poco después en otro documento de 1053, cuya primera publicación correspondió al historiador Gregorio Balparda De las Herrerías (Bilbao 1874-1936) en el libro “Historia crítica de Vizcaya y sus Fueros” (tomo segundo, Madrid, 1924); estos dos documentos los reproduzco íntegramente al final del artículo por su relevancia para lo aquí tratado.

Los protagonistas de este segundo documento son el mismo tenente de Bizkaia y su mujer, los cuales esta vez donaron a San Juan de la Peña en Jaca por su alma San Juan de Gaztelugatxe con todas sus heredades (entre Bakio y Bermeo), además de otras posesiones en San Pelayo de Bakio y en el mismo Bermeo, donde estaría en aquellos tiempos el alcázar de los señores de Bizkaia. Todos estos grandes cenobios riojanos (San Millán de la Cogolla y Nájera), alabeses (Iruña de Oka-Beleia y Armentia), del norte de Burgos (Oña) y jacetanos, fueron creados por Sancho III “el Mayor” y por su hijo, el mencionado Sancho Garçea III “el de Nájera”, y desde ellos se cristianizó toda Bizkaia en el siglo XI según hemos visto.



La jura tuvo lugar en un lugar llamado “Tuga” que se localizaría en la propia Bizkaia, sin que nadie se haya atrevido a dar una localización concreta, aunque podría ser San Miguel de Duda o Dudea en el actual municipio de Amorebieta-Etxano (donde existen también Dudagoitia, por lo que la raíz es Duda o Tuda), el cual tiene una ventana románica.


El texto nos señala quienes reinaban o gobernaban en ese momento:

“Facta Crhisto donationis seu corroborationis die III feria. Era TLX I Regnate domino nostro Jhesu Christo et sub ipsius auxilio Garsias rex in Pamplona et in Castella, Fredrinandus vero rex in Legione et in Gallecia, Ranimirus rex in Aragone et ego Enneco Lopiz et uxos Tota Ortiz roboravimus hunc locum dicitur Tuga in presentia ómnium seniorum de Vizcaia”.


Pero el documento dice algo que ha pasado casi desapercibido, pero que es históricamente lo más importante del mismo:

“Similiter Lopez Garzeiz de Arratia dedit sancto Johanni tota sua radice in villa dicitur Arstegiza pro redemtione anime sue et quando fuit facta ista donatio illa radice non habebat ullo fuero malum neque ulla forcia neque aliquid debebat ulli hominum”.

El pasaje resaltado es más relevante de lo que parece por dos motivos. El primero, según comenta el historiador bizkaíno J.A García de Cortázar (Bilbao 1939), esta donación del señor de Arratia “Quedaría, por tanto, dentro de la Vizcaya nuclear, como único donante particular registrado por la documentación anterior al año 1200, Lope Garçeiz de Arratia. Su título de senior ignoramos si lo debe a una posible condición administrativa dependiente del rey de Navarra, a cuyo territorio suena el propio patronímico Garcés, o si deriva, simplemente, de una jefatura local como cabeza de algún grupo familiar del valle de Arratia” (Ponencia “La sociedad vizcaina altomedieval: de los sistemas de parentesco de base ganadera a la diversificación y jerarquización sociales de base territorial” 1984).

Incluso tenemos una referencia a un posible descendiente de este señor de Arratia ese mismo siglo. Comentaba el historiador bilbaíno E. Labayru (1845-1904) en “Historia de Bizcaya” sobre otro documento de San Millán de la Cogolla: “En 1070 figura (…) Senior o jaun Nuño Momez de Arratia – (parece pariente de Lope Muñoz o Núñez de Arratia el de 1051)”. Que se trata de la misma persona pese a que Labayru traduce como Lupo Muñoz, se comprueba en el mismo libro cuando el historiador dice que: “Los individuos que en el siglo XI aparecen en Bizcaya son: en 1051, con el título de “Senior” ó sea el de mayor calificación de la época, Garçéis, Bláscoz, Muñoz o Nuñez de Arratia, Barakaldo y Berango; en 1053 (…) Nuñez de Arratia”, por tanto estaba haciendo relación a los dos documentos vistos.



Por lo tanto, esta familia que domina el valle de Arratia aparece 3 veces en el siglo XI, lo cual ya es muy significativo por la escasez de documentos sobre Bizkaia de la época y que podemos leer en el artículo mencionado “Nabarra creó los pueblos de Bizkaia”. El documento señala además que el dominio principal de esta familia es la villa de “Arstegiza” (sic.), la cual debemos de encontrar en el mencionado valle de Arratia. La relevancia del texto es grande como hemos dicho, pues no se tenía constancia de villa alguna en Bizkaia en ese siglo XI.

Sin embargo la villa de “Arstegiza” no sería una excepción, ya que en ese siglo en la vecina Gipuzkoa tenemos otro caso de una villa Nabarra. En el libro gótico de San Juan de la Peña de Jaca, aparecen los primeros 4 documentos sobre “Ipus” o “Ipuscua” (hoy Gipuzkoa). El primer documento dice así (1025): “Senior Garcia Acenariz, Senior Enneco Garciaiz pro sua anima posuit partes de Munio Garziayz menore que comparaui uilla que dicitur haya et helcanno (...)”. Elkano sería la actual villa Nabarra de Getaria, primera capital de Gipuzkoa, donde radica actualmente el barrio de Elkano, la cual tendría un alfoz o territorio asignado para su población, defensa y desarrollo comercial que abarcaría todos los municipios circundantes actuales incluido Zarautz. Esta villa vería ratificado y ampliado su fuero por Sancho VI "El Sabio" de Nabarra entre 1180-1194. De finales del siglo XII es también la villa de San Sebastián, cuyo alfoz se extendía a todo Oarso Aldea (Pasaia, Renteria, Lezo, Hondarribia e Irun).



Pero hay al menos otro caso similiar, cuando en el año 1080 el tenente nabarro Orbita Azenariz de Aitzorrotz (alto Deba) formaliza una donación en el valle de Leniz al monasterio de San Millán de la Cogolla, nos deja la primera constancia escrita de una villa existente en el mismo valle: “insuper tribuo in villa de Leniz, ubi sal conficitur, unam domum cum habitatore suo Mames, qui habet partem in salsa aqua, ut ipse et qui postea fuerit, cum illa domo serviat in S. Emiliano”. Esta villa se refiere probablemente al actual Arrasate-Mondragón, que sería la única villa del valle de Leniz hasta que en el siglo XIV la anteiglesia Aretxabaleta obtuvo también su carta puebla (https://lehoinabarra.blogspot.com/2014/07/la-tenencia-nabarra-de-aitzorrotz-en-el_45.html).

"Navarra, castillos que defendieron el reino" Iñaki Sagredo Garde


El valle de Leniz fue donado al conde de Oñate en el año 1374, al morir sin descendencia el titular en 1501, pasó a ser de realengo y se integró finalmente y hasta el presente en Gipuzkoa en 1558 (https://lehoinabarra.blogspot.com/2014/07/gipuzkoanos-de-nabarra.html). Por tanto no es tan excepcional la existencia de una villa Nabarra en Bizkaia.

Nabarlur.blogspot.com (Eneko Del Castillo)

El hecho de ser una villa implicaba salirse de las Juntas Generales de Bizkaia que se crearán sobre las anteiglesias y suponía responder directamente ante el rey, o, en el caso de Bizkaia, ante su tenente o señor. Las villas estaban amuralladas frente a la “Tierra Llana” o sin amurallar de las anteiglesias, por lo que serán un elemento de defensa del reino, tendrán que participar de los gastos del mismo, lo cual significaba que pagaban diversos impuestos en función de la población avecindada y aportaban directamente a la corona gente de armas así como víveres en caso de guerra como veremos. A cambio, las villas conseguían privilegios como el amurallamiento de su perímetro, una pequeña legislación administrativa propia diferente al Fuero General (que la complementaba), la posibilidad de realizar mercados, la repoblación o concentración de gremios de artesanos con sus fueros o leyes propias, el asegurarse el paso de las principales vías comerciales o de peregrinaje por sus muros, así como la explotación de los recursos del alfoz (minas, pastos o ejidos, bosques, ríos, puertos francos en la costa etc.). Aunque todo ello en el siglo XI está en fase embrionaria.

Sobre la ubicación de “Arstegiza”, en toda la toponimia actual de Arratia tenemos topónimos similares que tienen en su raíz “Aresti” (robledal, “aretx+ti”), como Arestui en Arantzazu y Dima, en Zeanuri Arestiederra y otros similares como el barrio Asterrika o Asteitxe de Areatza. Pero sólo hay un término que parece provenir de "Arstegiza", aunque transformado en su síncopa “Astei(t)za” - A(r)ste(g)iza-, y que es un barrio de Bedia (donde también existen, Astui y Astitxe). La primera mención de este topónimo que he encontrado es del año 1375, donde se escribe “Asteinza”, reforzando su parecido, y que se repite en otro documento sobre la misma cuestión del año 1514 y que hace referencia al mismo lugar como “Asteyza”.



La situación de lucha de bandos entre procastellano y pronabarros creada por la invasión castellana de la Nabarra occidental (1200), aun coleaba en el año 1375. Según explica E. Labayru, por los “muchos daños y fuerzas e tomas” que padecían de “algunos fijosdalgo de Vizcaia” los labradores censuarios de Arrigorriaga, Zaratamo y Galdakano se querellaron antes el señor de Bizkaia para que vieran defendidos y amparados pidieron que les fuese concedido ser vecinos de la villa de Bilbao, y así fue como el señor de Bizkaia Don Juan I (que también será rey de Castilla).
En el listado de las caserías (antecedente de los caseríos y de las casas con sus "fogueras" o familias galdakanesas que pasan a formar parte de Bilbao estaban:

"La de Miguel de Gorozibay,
Martin de Gorozibay.
Juan de Belaostegui.
Juan de Leguina.
Juan de Emendarte,
Pedro de Gallaga.
Pedro de Asteinza.
Juan de Arte, abajo,
Juan de Asteinza.
Pedro de Elorriaga (…)”.

La prelación de apellidos, que no son más que barrios de Galdakano en la zona de Gorozibai-Bedia-Lemona, no deja lugar a dudas sobre la ubicación de Asteinza.



El siguiente documento es del año 1514, y precisamente tiene relación con la conquista de Alta Nabarra (1512-1530). Es cuando el rey de Aragón Fernando “el Falsario”, muerta ya su primera mujer Isabel I “la Católica” de Castilla y en nombre de su hija Juana “la Loca” como señora de Bizkaia, necesitaba financiar la conquista del resto del reino de Nabarra, para lo que mandó hacer un censo de las “fogueras” o casas que había en las villas de Bizkaia incluidas las del Bilbao, a la que reclama aporten su parte por el privilegio que suponía su carta de fundación otorgada por los señores de Bizkaia, Diego Lopez de Haro V (1300) y María Díaz de Haro II (1310), de los felones de la casa de Haro, cuyo titular desde el siglo XIV era la propia corona de Castilla https://lehoinabarra.blogspot.com/2018/12/la-felonia-de-los-lopez-de-haro-y-como.html.

El escribano real tomó nota de las casas de Galdakano avecindadas en la villa de Bilbao desde 1375 (que habían crecido en 1/3) y escribe el 3 de septiembre del año 1514:

"Las fogueras de lanteyglesia de Sant Juan de Bedia.
En Oyquina (Usansolo), ques en la anteyglesia de Sennora Santa María de Galdácano, a tres días del mes de setienbre, anno de mill e quinientos e quatorze, en presencia de mí, Sancho de Sojo, escriuano de la reyna (Juana “la Loca”), nuestra sennora, en la su corte e en todos los sus reynos e sennorios, e de la avdiençia del corregidor de Viscaya, Pero Vrtis de Ysunsolo e Martin de Vcharaguien e Pero Vrtis de Hereso, juraron en forma e declararon que en la dicha anteyglesia de Sant Juan de Bedia avya e ay los fuegos seguientes de la juridiçion e jusgado de la villa de Viluao (Bilbao):
(…)
En la casa de Martin de Helorriaga ay vn fuego I fuego.
En la casa de Juan de Asteyça ay vn fuego I fuego.
En la casa de Pero de Helorriaga ay vn fuego I fuego.
En la casa de Juan de Belaoxtegui ay vn fuego I fuego.
En la casa de Hurtunno de Belaoxtegui ay vn fuego I fuego (…)

(Fol.5vº) En la anteyglesia de Sant Juan de Bedia (…)
En la casylla nueba de Asteyça donde bybe/ Martin Ruys ay vn fuego I fuego./
En la casa byeja de donna Marina de Belaoxte/gui ay tres fuegos III fuegos./

También existe este topónimo fuera de Arratia, en concreto en Etxano frontera con Amorebieta: Asteitzagoikoa y Asteitzabekoa, justo al oeste del arroyo Urigoiti, cerca de la rotonda y gasolinera actual de Boroa (Amorebieta) en el barrio de Gumuzio, comarca de Galdakano hasta el siglo XIX que la vendió a Etxano y que conserva aún su toponimia original. Además, tenemos el bosque de Asteitza el cual está en al monte Arrindamendi en Etxano. En Amorebieta y en la misma zona tenemos Astepe y Markesaresti con sus variantes que pudieran estar relacionados.



En Bizkaia y fuera de Arratia y de la merindad colindante de Zornotza, existe otro Asteitza que sería un despoblado de Derio y una casa urbana con escudo de armas en Durango, mencionada en el libro de “Historia de Vizcaya” de 1885 de J.R. Iturriza pero modificado por M. Azkarraga (Asteiça): “la iglesia matriz de Santa María, cuya correspondiente casa de armas está adosada a la misma parroquia, habitada en la actualidad por la señora Dª Anastasia de Asterripa, viuda de Rios: las de Unda, Asteiça, Monago, Otalora y Marzana”. Estas casas armeras y otras más pobres, aparecen en las foguerización de 1511 de Durango, de las cuales con el nombre familiar “Asteyça” hay 1 en la “calle Nueva” y 5 en la “calle de Medio”. También he encontrado familias con este nombre en el mismo documento en Elorrio (Asteyça), Mungia (Asteyça) y más dudosa en Lekeitio (Asteguia). Pero se trata siempre de apellidos familiares y no de lugar.

Torre Isasi en Galdakano, barrio Arteta, hoy semiderruida


Por tanto, el término “Asteitza” ha quedado como topónimo en el antiguo límite entre Galdakano y Amorebieta en Gumuzio y en un barrio de Bedia de apenas relevancia actual, pero que está junto al antiguo puente y ermita de San Juan (hoy desaparecida) que señala el camino alto medieval más antiguo de la comarca hacia el puerto de Barazar en el valle de Arratia desde la torre de Tosubando que el historiador J.R. Iturriza (1789) señala como construida en el año 1022 y que el historiador Eduardo Delmas retrasa a 1072, pero sin aportar más datos. Esta casa torre y la familia que lo habitó, era de las más antiguas de Bizkaia según el historiador y genealogista banderizo García de Salazar (“Bien Andanzas y Fortunas” 1452), lo cual encaja perfectamente con la existencia de un "señor de Arratia" en esta torre.



Desde Tosubando el camino llega a las torres de Isasi-Goikoa (Isisi), Lekue, Oinkina (desaparecida), Usansolo (desaparecida) y Puentelatorre o torre de Urgoiti, hacia la antigua calzada romana o al camino alto medieval que nos conduce a Altamira de Urgoiti en Galdakano.
El hecho de que el nombre de la villa Nabarra de Galdakano no sea coincidente con el nombre de la población principal actual, es similar a los casos que hemos visto de Getaria y de Arrasate. Tampoco es extraño en la comarca, así, la vecina Larrabetzu al recibir su carta puebla de villa en el siglo XIV del señor de Bizkaia “La dio el fundador el nombre de villa de Berresonaga, pero siguió llamándosela villa de Larrabezúa”, siendo Berresonaga un barrio actual de Larrabetzu.




Es por tanto el Galdakano actual la villa nabarra de Asteitza, ya que se sabe que el alfoz o territorio que abarcaba Galdakano hasta la separación de San Vicente de Etxebarri a principios del XVI, Bedia a finales del XVIII, Gumuzio-Kortederra que se vendió a Etxano a mediados del siglo XIX y probablemente Lemona con su palacio de los Aldape y con barrios que aparecen como de Galdakano en los documentos del año 1375 y 1514, coincide plenamente con el Galdakano de los siglos XI-XVI, cuya influencia también se extendía hasta Zaratamo (además de la segregación de Artxanda-Arbolantxa que fue dada a la villa de Bilbao en el año 1300).

Esta Alfoz sería además coincidente con la merindad de Bedia, la cual aparece tempranamente en los siglos XI-XII y cuya evolución posterior hacía una pequeña merindad de la “colación” o barrio de Bedia y de la anteiglesia de Lemoa era algo incomprensible para los historiadores. Según el historiador mencionado García de Cortázar en su libro "Bizkaia en la Edad Media" (1985, Tomo I pág. 67), en esta época "Alfoz" era lo mismo que merindad.


E. Labayru en el libro mencionado, deja también clara la jurisdición de la merindad de Bedia sobre Galdakano y Etxebarri cuando escribe que: "Los Alcaldes del fuero fueron cinco en la antigüedad; tres en la merindad de Busturia y Zornotza, y dos en las de Uribe, Arratia y Bedia. Hasta el siglo XI estas fueron también las cinco merindades que abarcaba el Señorío y a las que correspondía el toque de cinco bocinas para los llamamiento a Juntas o congresos so el árbol. Después se añadieron Marquina y Durango. Llevaban treinta maravedíes en cada pleito cuando había ayuntamiento de alcaldes en Lecue (la torre mencionada de Usansolo, ver fotos) ora asistiese el veedor o corregidor, ora para librar los litigios, pero solo cuando se daba sentencias definitivas, no en las interlocutorias. Santa María de Galdacano (Andra Mari de Elexalde) dilataba también su jurisdición espiritual desde Lemona y Vedia hasta llegar por Echebarri, de Santa Marina; en el monte llamado Abril (sic.), sobre Begoña y Bilbao, la cual tenía pila bautismal (...) Los Alcaldes del Fuero eran magistrados que velaban por sus costumbres, usos y libertades del país".


Torre Lekue, reconstrucción de su planta original que nos da una idea de cómo eran estas casas-torre y su estado actual, llegó a ser el centro de reunión de los “alcaldes del Fuero”, jueces de primera instancia.



En la foto la reconstrucción de la torre Tosubando, sus restos forman parte de un caserío.


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El texto completo de 1053 es:

R.A.H. Cartulario de S. Juan de la Peña –(Abad y Lesierra tº 6º) fol.º67: “P. 1053 Don. Por D. Iñigo Lopez y su m. Dª Toda Ortiz del mon. De S. Juan de Castillo. In nomine Sancte et individia Trinitatos hec est carta donationis quam Facio ego Enneco Lopoz et uxor mea Tota Ortiz de nostra nona voluntate tibi domino Zianno Sancti Joannis monaco. Damos deo et Sancto Johanni pro animabus nostria in loco dicitur Sancti Johannis de Castiello id est in territorio de Bakoa et alia parte de Bermeio ut posideant et habeant eum illi seniores Sancti Johannis cum tota sua hereditate. Et iterum placuit michi Enneco Lopiz et uxori mee Tota Ortiz et dedimus Sancto Johani et Sancto Antonino et Sancto Pelagio et tibi domino Juanne Abbati pro remedio animarum nostrarum hereditates in loco dicitur Bermeio kasas et terras et manzanares et pomares cum omni integritate. Et alia parte damus in loco qui dicitur Erkoreka totam illam herditatem quam habemos ingenuam. Similiter Lopez Garzeiz de Arratia dedit sancto Johanni tota sua radice in villa dicitur Arstegiza pro redemtione anime sue et quando fuit facta ista donatio illa radice non habebat ullo fuero malum neque ulla forcia neque aliquid debebat ulli hominum. Et ego Enneco Lopiz simul cum uxore mea placuit nobis et confirmavimus tibi domino Zianno istum monasterium Sancti Johannis ut in vita tu ateneas illum et post obitum tuum teneat illum ipse cui tu mandares. Tamen de ipso ganato que fuerit in suprascripto monasterio post obitum tuum illo medio ad illos sanctos vadat, et alia media para sit pro tua anima ubi tu volveris et preceperis. Si quis vero quispiam homo aut de fillis aut nepotibus aut consanguinibus aut aliquis ex alicuis vocem contra meum pactum levaverit in primis iram Dei omnipotentis incurrat cum Juda autem domino traditore partem habeat inferno inferiori.

Facta Crhisto donationis seu corroborationis die III feria. Era TLX I Regnate domino nostro Jhesu Christo et sub ipsius auxilio Garsias rex in Pamplona et in Castella, Fredrinandus vero rex in Legione et in Gallecia, Ranimirus rex in Aragone et ego Enneco Lopiz et uxos Tota Ortiz roboravimus hunc locum dicitur Tuga in presentia ómnium seniorum de Vizcaia.

Isti enim sunt fideiusores et auditores et roboratores, Sancho Ortiz de Aulestia, Sancio Garçeiz de Villela, Sancio Munnusoz de Garaunna, Didaco Munnicoiz, Abba Mome de Mungia, Munnio Esteriz, Munnio Gideriz, Mome Azenariz, Sancio Azenariz, Lope Sansoiz, Sancius Sansoiz, Lope Gida voziz.
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El texto completo de 1051 es:

San Millán de la Cogolla 30 de enero del año 1051 (Nº documento 572): “Subnomine Christi redemptoris nostri. Ego igitur senior Enneco Lopez, gratia Dei comiti, una pariter cum uxore mea domna Tota, concedimus tibi, patri spirituali Garsia alavensis terre episcopo, et condonamus omni voluntate unum monasteri iuxta maris cui vocabulum est Sancte Marie de Izpea, subtus penna, in territorio Busturi, cum sua decania pernominata Bareizi, eciam et illo decimo de Busturi, de me et de meis filiis et neptis et bisneptis, de illo que ganarent de Bosturi, cum omni integritate, ut deserviat predicto monasterio. Sic tibi affirmamus nostrum predicta offertionem, o serenissime pontifex, ut qu a mdiu in hoc seculo degueris, teneas et possideas ut volueris. Post tuum vero obitum, deserviat illum monasterium cum suas terras et piscarias et arbores pomíferas et predictam decaniam et Busturi decima ad atrium almi confessoris Emiliani presbiteri iubemur servire. Ubi et nos serviendi pro missionem habemus, et Filiis nostris haberi perdocemus.

Et ego Garsia, nutu Dei pontifici, cum consensu clericorum meorum, simili tenore donation confirmationeque promitto et condono prefato Sancte Marie cenbio illas tercias de Udaibalzaga, et de Luno, et de Gernica, et de Gorritiz enn'Aiuso, et de Vermeio, et de Mundaca, et de Busturi en Assuso, ad Integritate confirmo donanda per eterna secula, amen.
Et ego Garsea rex interfui, assensum prebui et confirmavi, simulcum Garsias episcopus et comite senior Enneco Lopiz et eius uxor domna Tota, nostras supra nominatas promisiones et condonationes ad atrum Sancti Emiliani deservienda, iure perpetuo.

Ut si quis deinceps de episcopis aut clericis, aut populis, aut de genere prefati comitis vel cometisse, filiis, neptis aut bisneptis, aut qui ex nostro graduvel genere fuerit, et sub aliqu a mala occasione voluerit nostrum hoc scriptum testamentum violare, sit e-traneus a fide catholica, et cum Iuda traditore sit particepsin inferno inferiori, amen.

Insuper, a regali parte pariet talenta auri; et duplum.
Facta carta sub era MLXXXVIIII a III o kalendas februarii, feria III a, regnante Garsea rex in Pampilona, in Castella Vetula et in Alava.

Ego Garsias episcopus et dominus meus rex, et comité Enneco Lopiz et cometissa domna Tota, qui hanc cartam fieri iussimus, relegentemaudivimus, manus nostras signos cuatro cruces iniecimus et testes tradimus: Sancius, episcopus pampilonensis, confirmans; Gomessanus, episcopus naiarensis, confirmans; Mome, munchiensis abba, confirmans; Ligoarius, molinivarrensis abba, confirmans; Munius, abadiensis abba, confirmans; sennor Lope Garceiz arratiensis, confirmans; sennorLope Blascoz baracaldonensis, confirmans; señor Sancio Annussoiz aberancanensis (Berango según Labayru), confirmans; domna Leguntia esceverrianensis (Etxebarria de Elorrio), confirmans; domni Galindo presbiteri, confirmans”.






LA EXPLOTACIÓN DEL HIERRO EN GALDAKANO




Las excavaciones de Aldaieta en Alaba del año 1999 de los primeros siglos altomedievales (siglos V-VIII) encabezadas por el arqueólogo bizkaíno Agustín Azcárate Garay (asentamiento de Nanclares de Ganboa) nos muestran un ajuar extraordinario encontrado en 100 tumbas simples y donde probablemente hay otras 400 en la zona abnegada por el actual pantano: 60 lanzas, 30 hachas con impresionantes “franciscas” (hachas arrojadizas de guerra cuya invención se considera de origen germánico), cuchillos, espadas para usar a caballo por los dirigentes o scramasaxes (espadas de un solo filo y punta afilada cuya invención se considera también de origen germánico), anillos, collares, fíbulas, vasos de cristal, hebillas de cinturón etc., exclusivas en esos siglos de los grandes dirigentes; hechas tanto en bronce, plata e incluso en oro en el caso de una hebilla, con aleaciones de bronce-estaño de una calidad extraordinaria y que demuestran un gran manejo del arte de la siderurgia con una calidad de acabado que aún hoy cuesta superar. Estas hachas “franciscas” han aparecido en sitios tan diversos como Kortezubi en Urdaibai y Finaga en Basauri (ambos en Bizkaia).




Hay quien ve en estas hachas elementos externos de procedencia franca, sin embargo, son de fabricación local y por manos expertas baskonas que para entonces habían constituido el ducado de Baskonia con epicentro político al norte de los Pirineos (río Garona), hecho corroborado por las muestras de ADN que demuestran que los enterramientos de Aldaieta como todos los hallados hasta ahora en el territorio, se trataba de individuos nativos.

Las ferrerías de viento o de monte, “haizeolak”, aparecen en el País Vasco en el siglo VI a.C., en plena Edad de Hierro, mejoradas sensiblemente en época romana, según los yacimientos arqueológicos de ferrerías de esta época como la de Forua (Bizkaia), y tienen su continuidad en durante toda la Edad Media.

Precisamente Agustín Azcarate junto a los también arqueólogos José Luis Solaun y José Manuel Martínez, realizaron un trabajo de campo recogido en “Metalurgia y hábitat en el País Vasco de época medieval” donde comentan sobre el asentamiento ferrón de Bagoeta de Luko en Alaba (desde los años 600 hasta el s. XIV d.C.) que: “Las fuentes escritas señalasen a las tierras llanas de Álava nuclear como los lugares con mayor actividad metalúrgica (...) El asentamiento de Bagoeta está a muy pocos kilómetros de la necrópolis de Aldaieta; b) Ambos, asentamiento metalúrgico y necrópolis, coincidieron en el tiempo al menos en un siglo; c) Si algo caracteriza a los ajuares y depósitos procedentes de los contextos funerarios exhumados en Aldaieta es la abundantísima e inusual presencia de objetos de hierro. (…) Estamos, sin duda, ante un asentamiento ferrón que responde a una demanda procedente no sólo de la propia comunidad, sino de otras localidades del entorno, lo que refleja la existencia de una red comercial de cierto alcance por la que circularían igualmente productos cerámicos, cárnicos o de otro tipo. Cabe plantearse, incluso, la posibilidad de que el hierro de Bagoeta fuera distribuido en circuitos comerciales de mayor distancia (…)”.



La asociación Burdinola de Legazpi ha mandado en el 2016 a Upsala (Suecia) restos del “zepadi” (escoria) encontrado en una haizeola del monte Otañu del municipio gipuzkoano, que ha resultado ser del siglo XI, siendo un escorial propio de una actividad metalúrgica de entre los siglos IX-XI. José Luis Ugarte tiene señalizados un total de 200 escoriales en el territorio, lo que nos da una idea de la importancia de esta industria para los baskones altomedievales, tal y como se recoge en el trabajo reciente del propio José Luis Ugarte y de Mertxe Urtega -directora y fundadora del Museo Oiasso de Irun-, que lleva como título “Arqueología del hierro medieval. Los escoriales del distrito de Legazpi” (2015). La arqueóloga Urteaga comenta que el tipo de horno encontrado sería, según su opinión, del modelo Beecourt de época merovingia (Pueblo franco del siglo VII), lo que denota su antigüedad; eran hornos de inyección forzada lo que permitiría alcanzar hasta 1.300º según la especialista Julia Simón.

Mertxe Urteaga comenta que: «Harían coladas continuamente. Unos tirarían árboles para hacer carbón vegetal, otros extraerían el mineral (óxidos/hidróxidos de hierro) a muy poca profundidad, y primeramente lo tostarían para ganar algo en pureza. Y de cada colada saldrían pocos kilos, pero así eran las técnicas de entonces». Pese a que la tesis doctoral de Urteaga giró en torno a este tema (“La arqueología de la producción del hierro en Gipuzkoa” 1987), no creía entonces en este tipo de hornos de los cuales es ahora una de sus máximas defensoras.

Este trabajo de la Asociación Burdinola y de Mertxe Urteaga entre otros, permite completar los resultados de los estudios sobre las "haizeolas" realizados por un grupo de galdakoztarras encabezados por Xabier Orue-Etxebarria (Doctor en Ciencias Geológicas, catedrático del Departamento de Estratigrafía y Paleontología UPV/EHU) que está trabajando sobre los "Hornos Vascos", un tipo de haizeolak. Uno de los hornos excavados por este grupo está considerado como el horno de reducción de mineral de hierro de tecnología prehidráulica más grande que se conoce en Europa (Orue-Etxebarria et al., 2015).

Los resultados han sido recogidos en varios artículos y recientemente se ha publicado el libro “Historia del hierro en Bizkaia y su entorno” escrito por varios autores y coordinado por Orue-Etxebarria (2016). En el 2015 el propio Orue-Etxebarria y tras tres años de trabajo bibliográfico y de campo en el Geoparque de la Costa Vasca, presentó los trabajos de excavación del horno vasco de Zelaitxueta (Olatz, Mutriku), llevados cabo en auzolan durante el mes de septiembre de 2014 de un cuarto “horno vasco” ejecutada por un equipo de investigadores de la Sociedad de Ciencias Aranzadi y de la UPV-EHU. La excavación se une a otras realizadas en Galdakano y ha mostrado una nueva tipología de horno con un crisol inferior de grandes dimensiones y un canal asociado en la parte superior, lo que demuestra la complejidad de estas estructuras primitivas semejantes a los conocidos altos hornos de la revolución industrial.



Estas “haizeolak” son tremendamente abundantes desde la Alta Edad Media en el “saltus vasconum” o la Baskonia boscosa, situadas en zonas generalmente apartadas al estar cerca de la propia veta de hierro y que han permitido su supervivencia al paso del tiempo, aunque muy mal conservadas entre la maleza: “También se les ha dado el nombre de Agorrolak o ferrerías en seco, aunque hay que decir que se trata de hornos que si necesitaban agua para la limpieza del mineral y para preparar el revestimiento de arcilla con arena de las paredes internas de los mismos”. Se explotaron profusamente desde la caída del Imperio Romano Occidental (s.V) hasta el siglo XIII (época del ducado de Baskonia y reino de Pamplona-Nabarra), pero continuaron usándose incluso hasta el XVI y en zonas de Gipuzkoa hasta el XVII.

Las grandes “haizeolak” medievales, por su tipología especial, han sido bautizados como “hornos vascos” que se diferencian de las merovingias o similares mucho más pequeñas. Eran construcciones redondeadas de piedra de 4-5 metros de altura, se abrían para estas explotaciones los “egurbides” (caminos de leña literalmente), por los cuales se transportaba después la esponja del metal, por tanto, estaban en los bosques donde se aprovisionaban los ferrones de la madera que quemaban con profusión y preferentemente cerca de las metas de hierro. Era interesante también que estuvieran cerca de pequeños riachuelos de monte para limpiar las escorias o enfriarlas. La técnica era bastante precaria en su resultado, pues las paredes interiores rellenas de arcilla de los hornos, quedaban impregnadas de restos de que escorias contenían todavía gran cantidad de compuestos de hierro.

Esquema de un horno vasco.


Se han hallado más de 350 hornos vascos tal y como describe el propio Orue-Etxebarria en “El “Horno Vasco” de reducción de mineral de hierro, de tecnología prehidráulica”: “Hubo un número tan elevado de hornos vascos en épocas pasadas, que tuvo que ser relativamente frecuente que, al construir una casa en zonas con materiales del urgoniano o del paleozoico ricas en mineral de hierro, hubiera una o más de estas estructuras en sus alrededores. Así pues, cuando necesitaron cal, en muchas ocasiones prefirieron utilizar estos hornos abandonados, antes que hacer un calero nuevo. Actualmente, es frecuente que estos hornos próximos a los caseríos aparezcan cubiertos o rellenos con todo lo que se ha ido tirando en su interior”.

Los hornos vascos eran muy parecidos morfológicamente a los caleros comunales de los barrios que funcionaban en “auzolan” o a los individuales de algunos caseríos que se usan incluso hoy en día, por tanto los caleros están siempre cerca de poblaciones o de la roca caliza a diferencia de los hornos vascos que se encuentran en zonas de montaña normalmente. Es más hemos encontrado seis casos de hornos dobles, uno situado detrás del otro y comunicados por una abertura. En los caleros, el interior estaba reforzado con piedra arenisca (sin tierra) y los restos son de este material y no de escorias de hierro por lo que son fácilmente diferenciables en una cata arqueológica. Muchos restos de escoria fueron siglos después reutilizados pues aún contenían una gran cantidad de compuestos de hierro en cantidad suficiente debido a la deficiente técnica empleada.


Horno Vasco de Azarola (Galdakao)


Ahora se sabe que en la Alta Edad Media, pero sobre todo desde el siglo IX-X en adelante, los "Hornos Vascos" eran muy abundantes en Galdakano donde empezaron estos estudios, que en aquél entonces incluía los municipios actuales de Etxebarri y Bedia, pero cuyos resultados son extensibles al resto del territorio bizkaino y baskonico montuoso. Se sospechaba o se sabía de su existencia por documentos y por la existencia de escoriales, pero nunca se había citados sus restos y, además, los hornos vascos estaban considerados como caleros, de ahí la importancia de este primer estudio. (Foto Calero de Leiza http://www.euskonews.com/0524zbk/gaia52401es.html)




Las ferrerías y molinos eran vitales para la supervivencia de los baskones de las montañas al estar alejados de las actividades marinas y agrícolas intensivas al ser estas tierras inadecuadas para los grandes cultivos, siendo esta actividad protoindustrial precursora ancestral de la industria siderúrgica, así como un buen complemento a la actividad pastoril y agrícola minifundista, ya que suponía una fuente de excedentes para comerciar y adquirir aquellos alimentos escasos en la región: desde el vino, al trigo y demás productos agrícolas del interior del ducado de Baskonia o en su caso el pescado de la costa. La aparición de las más grandes de ellas cerca de las casas torre más antiguas (una de las casa torre de la familia Aldape Isasi y Torrezabal, la que tenían junto al puente del mismo nombre sobre el río Ibaizabal), nos dicen que esta actividad tenía una gran importancia para el control de la comarca y que la explotación de todo tipo de herramientas y armas, podría estar restringido a las altas clases sociales.

Sobre el libro anteriormente citado, Humberto Astibia Aierra, compañero de facultad de Orue-Etxebarria, comenta: “Una de sus partes más destacables es aquella que trata sobre el hallazgo y estudio de los hornos prehidráulicos, los hornos de las “haizeolak”, que el Dr. Xabier Orue-Etxebarria y colaboradores vienen denominando “Horno vasco” y que supone, en mi opinión, uno de los descubrimientos arqueológicos más importantes realizados en nuestro País vasco-navarro en las últimas décadas. En relación con estas investigaciones, también me gustaría subrayar la novedosa hipótesis que a cerca de los hornos vascos y su relación con las ferrerías hidráulicas plantea el Dr. Orue-Etxebarria en este libro. Según la misma, las primeras instalaciones hidráulicas no serían sino herrerías, donde se trabajarían las esponjas de hierro producidas en los hornos vascos u otro tipo de hornos de reducción de mineral de hierro”.




La rica toponimia terminada en “-ola” (“ferrería”) de Galdakano y Bedia como en cualquier municipio del “Saltus Vasconum” o zona de montaña, en muchos casos sin relación con ferrerías hasta hoy conocidas y por tanto muy antigua, nos da una idea de su abundancia pasada. En Galdakano en especial en la comarca de “Mehatzeta” (“comarca de minas” en Usansolo), topónimo que denota a su vez una explotación minera antigua en la comarca donde sobre el año 1900 se sacaba gran cantidad de mineral de hierro que, junto a otras explotaciones mineras del territorio bizkaíno, representaba el 10% del hierro a nivel mundial. En Bedia y Usansolo ha habido enormes galerías de este período fruto de extracciones mineras. En total, se habrían encontrado más de 35 haizeolas entre Galdakano y Bedia, en lo que sería sólo una primera aproximación. Una lista de estas primeras haizeolas y topónimos registrados serían: Azuola en el barrio Agirre, Olazarreta en el barrio Goikoetxe, en el barrio Olabarri, en barrio Olabarrieta, en Olarragane y Olabarrena en Erletxeta; Artola y Jaurola en el barrio Artola; Padrola o Padarrola y Lupaola en Gumuzio; Udaoleta en Kortederra; Olea, Oleta y Oletatxu en Torrezabal, Olaetxe en Usansolo-centro; Olangoiturri, Olagoiti y Olagorreta en Arteta; Azaola, Gomenzola y Olakolanda en Lekubaso. Otras: Ludaola, Arretzola, Olabaso, Olabeaga, Olagorta, Olaguren, Olarretaxu, Olatxueta etc.


El propio Orue-Etxebarria en otro trabajo “Hierro, ballenas y barcos: factores del poder económica de Bizkaia durante la Edad Media” comentaba: “(...) como resultado de un trabajo de investigación realizado durante los últimos ocho años, en campos tan variados como la estratigrafía, sedimentología, mineralogía, geoquímica, ingeniería metalúrgica, etc., hemos encontrado más de 100 hornos en Bizkaia, Gipuzkoa y parte norte de Álava y de la alta Navarra. (…) Según una estimación que hemos hecho del número de ferrerías de monte en tres pueblos del territorio vizcaíno, Galdakao, Ea en la costa y Bedia, otros dos de la costa guipuzcoana, Mutriku y Deba, y otro del norte de Álava, Aramaio, podemos pensar que en Vasconia existieron miles de estos hornos”.
En el Cartulario de San Millán de la Cogolla (La Rioja, dentro del reino baskón de Pamplona) se habla de la primera exportación del hierro de Bizkaia, en una donación de “Arroncio” en el 871 a la iglesia alabesa de Ocoizta (Acosta). Se tiene constancia escrita que a finales del siglo IX en Alaba había una “industria siderúrgica” y que durante el siglo X se exportaba mineral de hierro desde el puerto de Uhart que estaría en el río Galindo en Bizkaia, bien en El Puntal de Barakaldo, en Trapaga o en Portugalete, de donde deriva el topónimo “Portu-Ugaldeta” y que conformaría una pequeña tenencia nabarra.

Orue-Etxebarria: (...) Los yacimientos más ricos de mineral de hierro se encontraban en Somorrostro/Triano, Galdames, Bilbao, Arrazola, San Miguel de Basauri, Galdakao, Durango, Bedia, Elorrio y Zarátamo, y su explotación era un derecho que los reyes concedían a sus principales servidores, hasta que con la concesión del Fuero Nuevo de Bizkaia, en 1526, se otorga tanto el dominio del subsuelo como los derechos de su explotación a todos los vizcaínos (Orella, 2005). Los puertos más importantes del territorio vizcaíno en cuanto a su relación con el comercio del hierro, en épocas antiguas, podrían haber estado en algún punto del río Barbadún en Muzkiz, en Huart/Ugarte (Baracaldo), San Antón (Bilbao) y Forua (Gernika), para pasar posteriormente a exportar el hierro bruto o elaborado también desde otros puertos como Bermeo, Lekeitio, Portugalete, etc.”
Es en el fuero nabarro de San Sebastián del siglo XII otorgado por Sancho VI “El Sabio” de Nabarra con un alfoz que abarcaba toda la comarca de Oarso incluida Hondarribia, se trataron por primera vez los derechos del “fierro”, es decir, la primeras leyes conocidas que regulaban la explotación del mineral del hierro en Europa. 




Es precisamente en ese siglo XII cuando aparece en Italia la ferrería hidráulica como una pequeña empresa, llegando poco después al reino baskón de Nabarra. Su uso se disparó a partir de los siglos XIII-XIV y era muy normal que estuvieran junto a la casa-torre de los rico-hombres de Bizkaia. Para las ferrerías y molinos de agua se requerían presas y ríos por lo que las “haizeolas” fueron abandonadas poco a poco por el mejor resultado de esta nueva explotación ferrona, aunque siguieron siendo explotadas como hemos dicho durante unos siglos más, seguramente como una forma de obtener un excedente para el comercio a cambio de los productos que no se explotan en la comarca como los cereales.

Orue-Etxebarria en el trabajo mencionado comenta que: “Se supone que este tipo de ferrerías perdieron importancia con la aparición de las hidráulicas que fueron sustituyendo a las anteriores, pero hay datos recogidos de la transmisión oral (Caro Baroja, 1980) que nos indican que no todas se cerraron poco tiempo después de la implantación de las hidráulicas, sino que ambos tipos coexistieron durante algunos siglos, ya que en alguna localidad de Gipuzkoa como Zegama, siguieron funcionando, al menos, hasta el siglo XVII”. Un historiador dejó escrito "no hay en Bizkaia riachuelo o arroyo que no haya tenido en sus orillas ruinas de aceña".

En 1540 el bizkaíno Marcos Murualabe de Balmaseda y el milanés Fabriario introdujeron el martinete en la Península Ibérica. Se dispara la industria naval y armera baskona (bosques y costa lo propician), donde habrá rápidamente más de 300-400 ferrerías que trabajarán las 24 horas del día, aprovechando la fuerza de los numerosos ríos y nuestras ancestrales minas de hierro. Las ferrerías mayores o “zearrola” son verdaderas empresas donde se maleaban los “tochos” de hierro y las ferrerías menores o “martinetes” se usaban para trabajos más sencillos como herramientas, azadas, palas y otros aperos de labranza (o armas en tiempos de guerra) descritos en el siglo XVIII por Juan Antonio Mogel (http://www.revistadyna.com/doc/imgii/20160405_laborde.pdf).




Xabier Orue-Etxebarria: "En contra de lo que se ha venido manifestando en numerosas ocasiones, bien sea por ignorancia o de forma intencionada, acerca de la pobreza de Bizkaia hasta la revolución de comienzos del siglo XIX y de una sociedad ligada al mundo rural, constituida por agricultores y pastores, hay numerosos indicadores que nos permiten hablar de una sociedad industrial y del poderío económico de nuestro territorio, al menos desde la Edad Media".

Hoy en día cuando un país tiene mucho petróleo se considera que es un país rico. Pues bien, ya desde la antigüedad, ocurría algo parecido con el hierro. El que disponía de esta materia prima y conocía la metalurgia del hierro, era capaz de fabricar diferentes herramientas utilizadas en la agricultura, pero también podía hacer clavos y otras piezas empleadas en la construcción de catedrales, barcos, presas, carros de transporte etc. De todos modos, la aplicación más importante era la elaboración de todo tipo de armas con este metal, armas más duras y flexibles que las utilizadas anteriormente. Hay que tener en cuenta que estamos hablando de una época en que las batallas y guerras de todo tipo eran frecuentes. Bizkaia, que tenía mineral de hierro en abundancia y, además, de gran calidad, estaba en una posición inmejorable respecto a otros territorios”.

La imagen que se tiene de una Bizkaia y Gipuzkoa interior medieval aislada, económicamente atrasada y pastoril, no se sostiene a la luz de todas estas nuevas evidencias arqueológicas donde, mediante el “auzolan” o trabajo comunitario, los dueños de las pequeñas explotaciones agrarias conseguían sacar todo el rendimiento a los recursos del país.




LA GUERRA ENTRE LA VILLA NABARRA DE GALDAKANO Y LA DE BILBAO



Foto: Revista AVNIA nº 25


La invasión castellana de Bizkaia (1199-1200) con la familia Haro al frente entrando desde el castillo estratégico de Malmasín (Arrigorriaga), trajo tres siglos de grandes disturbios en el señorío, los cuales se centraron al principio en Galdakano y se acrecentaron al fundarse la villa de Bilbao en el año 1300 por los Haro, hasta entonces el puerto de la anteiglesia de Begoña.

Las rutas comerciales del pescado en escabeche, salazón o fresco de los puertos marineros bizkaínos como Ondarroa, Lekeitio, Mundaka o Bermeo, transcurrían por los pasos de montaña de Urkiola, Barazar, Altube y Orduña hacia los santuarios y monasterios de Estibaliz en Alaba, Nájera o San Millán de la Cogolla en La Rioja desde tiempos inmemorables. Los cenobios riojanos poseían derechos sobre ermitas y bienes en Bermeo, Axpe de Busturia, Mundaka o Barrika en la costa de Bizkaia para su abastecimiento de pescado, pero también en el interior sobre por ejemplo la iglesia Andra Mari de Galdakano desde finales del siglo XII, según consta en dos documentos najerenses. A la vuelta, la recua de mulas, traía productos de La Rioja, Alta Nabarra o Castilla, especialmente trigo y vino. En el “Libro del Buen Amor” del Arcipreste de Hita (1343), se describe la batalla entre Don Carnal y Doña Cuaresma y se dice: “cuantos en el mar viven vinieron al torneo, arenques y besugos vinieron de Bermeo”.

La función comercial de Galdakano en la Bizkaia de los siglos XI y XII bajo el reino de Nabarra era fundamental como cruce de caminos, pues controlaba el cordal de la sierra de Ganguren por donde transcurría el camino que venía desde la cabeza o capital de Bizkaia que era Bermeo por Larrabetzu y Lezama en el Txorierri. Desde el cordal del monte Ganguren, el camino de Bermeo bajaba por Altamira y Urgoiti-Behekoa hacia Arratia para alcanzar la villa nabarra de Vitoria-Gasteiz por el puerto de Barazar o continuaba hasta llegar al “camino de Etxebarri”, entonces perteneciente al alfoz o territorio de la villa nabarra de Galdakano. Esta misma ruta es la que harán los primeros peregrinos del Camino de Santiago como veremos.


Galdakano contaba con una importante meta de hierro explotada en esos siglos y cercana al río Ibaizabal, lo que ayudaría a la exportación de este mineral, además de con al menos una buena cantera en Uraburu de donde salieron las piedras para la construcción de la iglesia divisera de Andra Mari.

Camino de Santa Marina y la Piedra con el nombre de "Galdacano" en Andra Mari de Elexalde


Bajaba el mencionado "camino de Etxebarri" por las cercanías de la casa-torre de Arbolantxa que además controlaba la subida del camino de Zamudio por Santo Domingo. El camino de Etxebarri discurría por la calzada denominada Andabide hasta llegar a la torre de Etxebarri (derruida en 1863 según el escritor bilbaíno de la época E. Delmas) y la ermita de San Esteban en el barrio Kukullaga (San Antonio) en la zona conocida como Eleiza-zarra a media ladera y que no se independizó de Galdakano hasta el siglo XVI. El camino bajaba hasta la torre de los Legizamon que controlaba el paso del río Ibaizabal (el uso del hidrónimo “Nervión” es un cultismo de origen romano-latino que no se popularizó hasta los siglos XIX-XX).




Desde allí transitaba el camino por las laderas del monte Malmasín y su castillo, donde hacía uno con la ruta comercial que provenía desde Castro Urdiales y Balmaseda para dirigirse hacia el valle de Ayala (Bizkaia terminaba entonces en el árbol Malato de Luiando) y la Llanada Alabesa por el puerto de Altube, controlado por el castillo de Untzueta, o hacia Castilla por la fortificada Orduña.

La lucha por el control de las mercancías que transcurrían por este estratégico camino de Etxebarri, se produjo a pocos años de la invasión castellana. En el libro “Bienandanzas e fortunas” (1471-76), el primer historiador de Bizkaia Lope García de Salazar escribe como: “En el año del Señor de mil CCLXX años (1270) oviendo enemistad entre los Çamudianos e los de Legiçamón, que eran vezinos, el çerro en medio, que Vilvao no era poblada estonçes, (e) aplazaron pelea para en el Canpo de la Lid, que es sobre Santo Domingo, Ordoño de Çamudio e Urtud Sánchez de Çamudio e Ochoa Urtiz de Çamudio, sus hermanos, con Diego Pérez de Ligiçamo e con Juan Días de Arvolancha. E peleando reziamente e muertos e feridos muchos e ya cansados los unos de los otros, allegó Pero de Lusarra, sobrino de Diego Pérez de Ligiçamo, fijo de su hermana, de partes de Busto con XXII omes e dioles por de costado. E como los falló cansados, fueron vençidos e corridos fasta Çamudio. E morieron d'ellos en el canpo e en el alcançe LXXX omes de los Çamudianos; de los de Legiçamó[n] morieron X omes”.






Este campo “Canpo de la Lid” será llamado en euskera Gudubikolanda y será lugar de varias batallas más en los siglos XIV y XV. En la actualidad en esta campa o “campo de la Lid”, hay un monolito de piedra labrada con la leyenda “Gury Bio-Landa” (Gudubikolanda) que hace de mojón entre Bilbao, Zamudio, Etxebarri y Galdakano. La ruta se convirtió en lugar de importantes disputas que son la base de las “Guerras de Banderizos” en la Bizkaia nuclear, cuyo origen es la conquista de la Nabarra Occidental por Castilla (https://lehoinabarra.blogspot.com/2014/08/guerra-de-banderizos-tras-la-conquista.html).

El historiador bizkaíno E. Labayru en su libro “Compendio de la historia de Vizcaya” (s. XIX), nos narra la venganza de los zamudianos poco después: “En 1280 la casa de Leguizamón en Vizcaya, perdió a don Diego Pérez Leguizamón, el vencedor de los zamudianos en 1270, porque los de Zárraga y Martiartu, coligados, le armaron una celada en Castrejana; y habiendo tomado aquél por el camino de las Mulas y sus hombres por el atajo, fue sorprendido y degollado a la edad de treinta años”.



La disputa devino en una guerra abierta con la carta fundacional de la villa de Bilbao, dada por el señor de Bizkaia “de hecho” Diego López de Haro V “El Intruso” sobre el antiguo puerto de Begoña del mismo nombre, ya que le dio un alfoz o territorio que, entre otras prebendas, controlaba el camino de Etxebarri por Zamudio: “Ansi como biene por encima de la sierra et al bado de Echebarría fasta encima la sierra de Ganguren et dende fasta el puntal del fondon de Deusto en derecho de Luchana ansi como habedes partidos los términos et amojonados con todos los de Zamudio et de Alfoz de Uribe (...)" Además le dio a Bilbao Diego López de Haro las minas de Ollargan de Arrigorriaga, el otro municipio perjudicado por la fundación de la villa bilbaína.

Diego López de Haro V en realidad había usurpado el señorío a su sobrina María Díaz de Haro I, que en era la “verdadera” señora de Bizkaia (aunque el título fue robado por los Haro a Nabarra por conquista, por lo que no les correspondía sino a los Gebara. María Díaz de Haro ratificó el fuero bilbaíno, haciendo especial hincapié sobre el “camino de Etxebarri” y su extensión por Areeta. Narra Labayru como “En la primavera de este año (1310), cuando los bilbaínos se enteraron del fallecimiento de don Diego (en Algeciras en lucha contra el musulmán), comprendiendo que la cédula de fundación de la villa carecía del carácter de la verdadera legitimidad por provenir del intruso don Diego López de Haro V, acudieron a doña María Díaz de Haro suplicándole la revalidación de le cédula de su tío, a lo cual accedió el 25 de Junio, otorgando la carta privilegio igual a la de don Diego, pero con el aditamento que el camino que va de Orduña a Bermeo, atravesando por Echébarri, que fuese por la villa de Bilbao”.


Así el 25 de junio del año 1310 María Díaz de Haro I mandó que: “Ninguno fuese osado de tener compra ni venta, ni regatería ninguna en todo el camino cabo que va de Areta fasta la villa de Bilbao, é cualquier que lo ficiere que peche á mí en pena cien madavedís de la moneda nueva é el merino que le fallare, tome aquella reventa para sí”. Esta nueva carta de villa y sus añadidos, fueron confirmados después por el rey de Castilla Alfonso XI en Burgos el 30 de julio de 1315, el cual llegó a creerse con derecho al señorío de Bizkaia pero no fue aceptado por sus naturales. Por tanto, es evidente que el control del camino de Etxebarri, la principal ruta comercial de la comarca, es lo que marca la fundación de Bilbao, lo cual no fue aceptado por los galdakaneses.



La situación debió de ser casi de guerra civil, pues tal y como narra la crónica de Ibargüen-Cachopín (s. XVII), los Abendaños se plantaron con sus tropas en el centro de Bilbao. La de los Abendaño era entonces la principal familia bizkaína y estaban emparentados con los Gebara (cabeza de los ganboínos pronabarros), llegados de Alaba a finales del siglo XII a Puentelatorre en Galdakano, acogido el último de ellos siendo un niño por Sancho de Galdakano y su hijo del mismo nombre ("Genealogía de los Ayala" Pero López de Ayala 1371), desde donde se expandieron por Arratia (torre Urkizu de Igorre) y por casi toda Bizkaia y Aramaiona.


Torre de Urgoiti(a) o Puentelatorre en el barrio de Urgoiti-Behekoa o Puentelatorre, primera casa-torre de los Abendaño de Bizkaia (derruida por una bomba de la aviación fascista en 1936), edificio de la derecha reconvertido en caserío.


"Agora es de saver que en el año de mill e treçientos e beinte (1320) e un años Juan de Abendaño, hijo de Martín Ruiz de Abendaño entró en la villa de Vilbao con poderosa gente que tenía por el linage de Leguiçamón e çercó a Hochoa Pérez de Arbolancha en la torre de la plaça que hera de Juan Sánches de Arbolancha, su hermano, e estaban con ellos los de Asua e los de Susunaga e los de Guecho, e ubo una fuerte pelea a la entrada de la villa, e fueron muertos e feridos munchos hombres de ambas las partes, e fue herido el dicho Juan de Abendaño por los garderos, e lo baçió con una saetada, e ansí non obo peligro.

E como lo supo doña María Alfonso, muger de Gonçalo Gómez de Butrón, juntó todo el solar de Butrón e fue en su acorro, porque Gonçalo Gómez fallesçía de la tierra e hera en corte. Esta doña María Alfonso con todo el solar de Butrón púsose en la atalaya de Bilbao, en la rentería, e como Hochoa de Salaçar sopo que estaba allí, fue en su ayuda acorro con todo su solar. E bino en aiuda de Juan de Abendaño, su abuelo, Juan López de Ganboa con mucha e buena gente. E otrosí, bino en ayuda de doña María Alfonso e de los de Butrón, Fortún García de Arteaga, su yerno. E, no çesando las peleas noches y días, bino Gonçalo Gómes de corte, e, porque no fuesen adelante los homeçillios, el doctor Gonçalo Moro, ca hera corregidor de Biscaia, ficó treguas del Rey e espaçiéronse todos a sus solares e cadalsos e casas". En esta narración vemos ya a las principales familias banderizas.

Revista AVNIA


Dibujo Martín Altzueta



Sigue comentando Labayru como: “Es de destacar que en esta época continuaban los furores de las luchas de banderizos y se daba rienda suelta a las venganzas comprimidas, como sucedió en 1321, en el que fue quemada y derribada la torre vieja de Leguizamón, por los de Martiartu y los de Zamudio, pereciendo todos los hijos del famoso pariente Diego Pérez de Leguizamón (menos un niño) con sesenta hombres y catorce mujeres, y antes de esta hubo también colisión entre los de Leguizamón y los vecinos de Bilbao, aunque seguida afortunadamente de una tregua”.

La situación llegó a su punto más álgido cuando “En el año del Señor de MCCCXLII (1342), este Juan de Abendaño, seyendo ome mucho vulliçioso, e guerrero, e para mucho, fasia guerra al conçejo de Vilvao, de un castillo que tenía en un otero sobre las veneras de Bilbao, que llamavan Malpica, e salieron los de la villa todos, e pelearon con el açerca del castillo, e fueron vençidos e corridos fasta la puente de la Villa, e quedaron muchos muertos dellos, e dexaron muchas armas” (Ibargüen-Cachopín).

No mucho después, el nuevo señor de Bizkaia Juan I, en una escritura de 1348 da por perdida una mercancía que había “traspasado el camino de Chávarri a Bermeo”. En otra escritura concede permiso a los hijodalgos y labradores de Bizkaia para que pudieran portear trigo y pana para su precisa manutención por dicho “camino de Chávarri”.

La cuestión es que en teoría y según los Fueros de Bizkaia (escritos en los años 1452 y 1526), no existían estas aduanas interiores que gravaran las mercancías que circulaban por Bizkaia (sólo las aduanas hacía Castilla), pero está claro, a tenor de lo visto, que sí pagaban un impuesto las mercancías a su por paso por Galdakano en esos siglos.

Es más, cuando en el siglo XIV-XV se crea el “camino Real” o erregebidea (errepidea) que atraviesa el actual centro de Galdakano como una espina dorsal (Aperribai-Ugasano-Urreta-Mugaburu-Rekalde-Olabarri), esta misma aduana se establece en Urgoiti en la zona conocida como El Gallo (Galdakano). Camino Real que surgirá con la creación de Bilbao y la necesidad de acarrear las mercancías que llegaban a su puerto remontando la ría hasta el puente de San Antón al interior bizkaíno y la meseta y viceversa, ya que en ese punto el camino se bifurca hacia Durango o hacia el valle de Arratia. Por tanto, es evidente que Galdakano contaba en su carta de villa nabarra con el privilegio de cobrar a las mercancías que atravesaban por su alfoz, aunque los Haro como vemos, no reconocen este derecho que conceden sin embargo a Bilbao, lo que provocará los principales enfrentamientos banderizos de la Bizkaia nuclear.


Camino Real (Erregebide o Errepide), siglo XIV-XV. Altar de Andra Mari con la virgen nabarra y las conchas del Camino de Santiago posteriores.



Por tanto, Bilbao nace de la ambición económica de los falsos señores de Bizkaia con Castilla de crear un nuevo puerto que compita con el de Bermeo y por el que embarcar los productos castellanos, la querencia de cobrar portazgo a las rutas comerciales y la explotación del Camino de Santiago.

Los primeros peregrinos del camino costero de Santiago, venían desde Gipuzkoa y entraban a Bizkaia por Markina y la colegiata de Ziortza en Bolibar, para por Munitibar llegar a Gernika, o bien desembarcaban en la que era entonces la “cabeza del señorío”, Bermeo, para hacer uno en Gernika con el anterior camino y después seguir los dos unificados hacia Muxika, alto de Morga -donde se reunían la primera Juntas bizkainas – para bajar a Goikolejea, Larrabetzu y subir de nuevo por Legina a la sierra de Ganguren hasta la iglesia de Santa Marina de Galdakano (santa gallega de la que Iturriza comenta que tiene restos del siglo XI) y así llegar a Bilbao por dos caminos:

El primero bajaba por el llamado “Camino de Etxebarri” desde Arbolantxa como hemos visto, por el actual barrio de San Antonio y la casatorre de Etxebarri hasta la península que controlaba la poderosa familia de los Legizamon (después Lezama-Legizamon), para seguir por Bolueta en paralelo a la ría hasta entrar a Bilbao por el actual barrio de la Abusu y el paseo de los Caños, Atxuri, Portal de Aberri y el Casco Viejo. En la “Peña” o Abusu, es donde el río Ibaizabal-Nervión deja de ser “río” para pasar a ser “ría”, es decir, entrada de mar con influencia de las mareas.






El otro camino era el que, sin bajar a Etxebarri, siguiendo la sierra de Ganguren y el monte Iturritxualde (rebautizado como monte Avril durante la ocupación francesa) llegaba por Artagan a Begoña, para bajar a su puerto por las Calzadas de Mallona y su vía crucis, entrando a Bilbao por la plaza llamada hoy de Unamuno, la calle de la Cruz, la iglesia de Santos Juanes y por el Portal de Zamudio hasta llegar al Casco Viejo o Siete Calles bilbaínas, directo por la puerta del Ángel a la catedral de Santiago. El camino seguía por la calle Tendería hasta la histórica iglesia de San Antón para dirigirse por su puente al otro lado de la ría o Bilbao la Vieja por San Francisco-Urazurrutia, donde existe una hornacina con el apóstol a caballo, para salir de Bilbao por la calle Autonomía, el barrio de Kastrexana y su puente del Diablo hacia Balmaseda.

En el puente de San Antón, precisamente, se juntaban ambos caminos. Bilbao fue de las primeras poblaciones peninsulares en nombrar a Santiago como su patrono. Estos serían los dos caminos objeto de la disputa entre galdakaneses y bilbaínos.




Los Haro contaron en su proyecto de repoblar y potenciar la nueva villa de Bilbao con tres familias galdakanesas. El banderizo García Salazar en el libro mencionado, comenta que: “En la Villa de Bilbao, e en su comarca hubo antiguamente dos linajes, conviene a saber: Leguizamón el más antiguo, Basurto el otro; después fueron criados el linaje de Arbolancha (…)”. La Crónica de Ibargüen-Cachopín es de la misma opinión: "El linaje de Arvolancha de Vilvao fueron naturales de Arvolancha, e buenos fijosdalgo d'escuderos. E multiplicaron en Vilvao e ganaron muchas rentas e fueron provostes de aquella villa. E del que ay memoria que más valió fue el dicho Juan Sánchez de Arvolancha, Provoste, que ovo dos fijas, la una la que casó con Martín Sánchez de Legiazamón".

Como hemos visto, parte del alfoz o territorio de la villa Nabarra de Galdakano fue dada a Bilbao, eran las faldas orientales de la sierra de Ganguren por Arbolantxa, lo que precisamente facultaba al puerto de Begoña controlar el paso por la sierra de Ganguren por el alto de Santo Domingo hasta el puente de San Antón, donde estaría el nuevo alcázar de los señores de Bizkaia (ver foto montaje). Hoy Arbolantxa es una comarca que comparten Bilbao y Etxebarri. Los primeros prebostes o alcaldes de Bilbao fueron precisamente los de esta familia galdakanesa de los Arbolantxa, dominadores de Begoña y Garai (Otxarkoaga-Txurdinaga) por matrimonio y cuya casa torre controlaba el conocido como “camino de Etxebarri” a media ladera y el paso de Santo Domingo.


                      Artículo "La casa Arbolantxa en Bilbao", Endika de Mogrobejo (1989)



"Hipótesis de trabajo acerca de un camino romano por Bilbao utilizado por los peregrinos del Camino de Santiago" Autores X. Orue-Etxebarri, J. Mencía, E. Apellaniz, I. Aldekoa, R. Oleaga y A. Arruza, donde se ve la posible ubicación de la torre de Arbolantxa sobre Otxarkoaga.


Ibargüen-Cachopín: "Martín Sánchez, que fue cavallero e el que más valió e ganó en su linaje, casó con doña Catalina Sánchez, fija de Juan Sánchez de Arvolancha, Provoste de Vilvao, e fizo en ella a Juan de la Guerra e a Martín Sánchez, que casó en Valladolid, e a Tristán e a Floristán e a Galaz e a doña Mari López, que casó con Ordoño de Çamudio. E Juan de la Guerra, fijo mayor de Martín Sánchez, casó con doña Mençia de Carvallo, portoguesa, e fizo a Lois de Legiçamón, que dexó fija eredera, que casó con Gonzalo Gómez de Butrón e ovo en él fijos e fijas”. En este breve árbol genealógico, se ve como los Arbolantxa se emparientan con todas la grandes familias oñacinas o procastellanas. Los Arbolantxa contaban con dos casas en Bilbao, una en Belostikale y otra en Barrenkale Barrena, hoy derruidas.



Palacio barroco de Legizamón en la península del mismo nombre, lugar de la torre originaria.


La segunda familia de la nueva villa bilbaína, también era galdakanesa y controlaba precisamente la parte baja del camino de Etxebarri desde su casa-torre de Legizamon, así como el paso del río Ibaizabal. La torre fue quemada en 1321 por los Martiartu y Zamudio como hemos visto, por los que se trasladó de la península de Legizamon, donde luego construyeron un palacio barroco en el siglo XVIII (ver foto), a el barrio Kukullaga, por tanto hacia el nuevo camino Real de Bilbao (esta segunda torre fue derruida el siglo pasado). Esta familia pasó a tener casa solariega en el Casco Viejo de Bilbao (Atxuri), en Bolueta, en Begoña (además del patronazgo del monasterio en el siglo XIV) y en Areatza-Villaro (Villa de Haro, en Arratia precisamente mandada fundar por María Díaz de Haro II) entre otros.


Torre de Legizamon en Kukullaga, derruida.
Andrés E. de Mañaricúa "Santa María de Begoña"


Estas dos familias de los Arbolantxa-Legizamon, unirán sus mayorazgos mediante un matrimonio a mediados de ese siglo XIV, según consta en un testamento del año 1382. Por parte de su madre, Martín Sánchez de Arbolantxa recibió el Mayorazgo de este apellido que incluía Begoña y Garai, donde se detalla la riqueza del lugar: “e para vuestro virtuoso con todo el dho Mayorazgo, poniendolo e metiendolo en el dho Mayorazgo, todo el nuestro Monasterio, e Palacios de S.ª Maria de Begoña, con todas sus rentas (...) el nuestro Solar, e mitad de casa de piedra, que nos havemos en Garay, con todos sus manzanales, e tierras, e heredades, e aguas, e montes, e frutos, e frutales, que al dicho Solar de Garay pertenecen en el dicho lugar de Garay, desde Begoña, fasta Loroño, y asta el Monasterio de Begoña, e dende asta Ocharcoaga, asta Iturriaga, que son los dichos terminos de suso dos el qual dicho solar de Echavarri, y el dicho Monasterio de Begoña, y el dicho Solar de Garay (…)” (Archivo ecco, de los Beneficiados de Bilbao).

El mayorazgo por parte de los Legizamon de Etxebarri contenía: “(...) todo solar, que nos hemos en Echavarri: es a saver, toda la cassa, y torre fuerte, e cassas, e Palacios, e lagares, e bodega, e horno, que son en el dho lugar de Echevarri (…), y entradas, y salidas, que al dho solar de Echevarri pertenecen, e deven, e pueden pertenecer, de la hoja del monte, asta la piedra del rio, terminado todo cuanto pertenece al dho solar desde el camino mayor de Languren (Ganguren), asta el rio e vado que es llamado de Echevarri, e desde Eporibay (Aperribai en Galdakano), asta el río, e arroyo de Ascaray (son los dos ríos mojoneros entre Galdakano y Etxebarri); e mas vos damos, e donamos, e firmamos con todo el dho solar de Echavarri (…)". En esta parte del testamento habla de un "camino mayor de Ganguren".



“La casa-torre de Leguizamón pudo ser, después de las iglesias de Santiago, San Antón, las murallas y “la Puente”, el edificio más singular del viejo Bilbao por diferentes cuestiones. De hecho, la casa se constituye en uno de los extremos del trazado de la muralla en la zona de encuentro de la calle Ronda y del frente de casas a la Ribera y puerto de la Villa. Junto a ella se situaría la puerta acceso al pequeño arenal y arrabal de Atxuri. (…) Superada la Guerra Civil y concretamente en 1942, se procedió al derribo de la fábrica anterior para crear, en el solar, un edificio de viviendas que, ajustado a las alineaciones primitivas, sustituyó a la vieja casona histórica” Artículo de Elias Más Serra (Bilbao 2009).



La tercera familia que fundará la villa de Bilbao será la de Basurto como hemos visto y que dio nombre a un conocido barrio bilbaíno, familia cuyo origen también nos lleva a Galdakano. Nos lo explica la propia crónica de Ibargüen-Cachopin: “El solar de Basurto, junto a Vilvao, fundaron los de la rodilla de Garçí Tuerto de Basurto, hijo de don Garçía Galíndez de Salzedo, señor de Ayala. Deste linage fue Sancho Ortíz de Vedia (s. XIV-XV), sétimo nieto del cavallero de Galdacano de la casa real de Navarra. Este cavallero fundó el solar de Galdacano (s. XII), de quien bienen los de el solar de Vedia”. Otras familias galdakanesas se situaron también pronto en Bilbao, como los mencionados Etxebarri que contaban con una casa-torre a la entrada de la calle Carnicería, emparentados con los también galdakaneses de Aperribai, que contaban con una casa-torre y después también un palacio aún hoy en pie en el barrio galdakanés del mismo nombre controlando el camino Real a Bilbao así como en el Casco Viejo de Bilbao.



Palacio barroco de Aperribai (Galdakano), 
cercano a la casa-torre del mismo nombre hoy desaparecida.

Todos estos conflictos, aparentemente comerciales entre los hijodalgos que controlan el territorio, tienen sin embargo un componente político por el intento de los Haro y del rey de Castilla como señores de Bizkaia de beneficiar a las familias que les ayudaron a mantener su posición preeminente frente a las familias leales a los reyes y señores nabarros que eran los legítimos del señorío de Bizkaia y que durante el siglo XIV consiguieron liberar parte de la Nabarra Occidental con el apoyo de los ganboínos locales (Gipuzkoa, Alaba y parte de La Rioja 1368-73 no así Bizkaia), lo que produjo una situación tremendamente belicosa y que fue la causa principal de las Guerras de Banderizos en la Bizkaia nuclear, centrada en los siglos XIV-XV en la frontera entre las villas de Galdakano y Bilbao por el control del cordal de la sierra de Ganguren, con hasta 275 muertos en el siglo XIV según Labayru, siendo aún más sangriento el siglo XV donde hubo varias importantes batallas en esta sierra.

Es de la misma opinión el antropólogo español Julio Caro Baroja (Madrid 1914- Bera 1995) para el que "es probable que la división quedara condicionada por la enemistad de dos grandes linajes en su origen. Uno el de los Mendoza que, en una época en que el condado de Álava andaba revuelto, parecen haberse inclinado hacia Castilla, y el otro el de los Guevara, que se inclinaban más hacia Navarra".


"Atlas histórico de Navarra" (2016) Eneko del Castillo



La inestabilidad social solo concluyó tras varias intervenciones armadas de las tropas castellanas de los señores de Bizkaia (que siempre gobernaron el señorío desde la lejanía), y solo tras varias concesiones comerciales a los hijodalgo o infanzones nabarros de Galdakano y de Arrigorriaga como la fundación por el infante Juan I señor de Bizkaia de la villa de Miravalles en Ugao (Zeberio) en 1375 en el camino de Orduña por el valle de Ayala (parientes de los Haro) que fue el gran beneficiado, mientras que los labradores censuarios (arrendatarios) que el señor de Bizkaia tenía en Galdakano (casi todos en el Camino Real de Bilbao), tuvieron que pedir su inclusión en la nueva villa de Bilbao en ese mismo año 1375 (junto a los de Arrigorriaga y Zaratamo) para poder defender sus bienes y sus vidas, todo ello en beneficio de Bilbao y en perjuicio de la villa nabarra de Galdakano cuyo fuero no fue reconocido por Castilla.






LOS DOS GALDAKANOS ENTRE 1375 Y 1610, EL INFANZÓN Y EL BILBAÍNO

“Oinaz eta Ganboaren
errierta handia
ikusirik lur zelaia
jota dago mendia”
Gabriel Aresti





Estanislao J. Labayru (Filipinas 1845- Bilbao 1904) en su “Historia de Bizcaya” narra como “El 18 de Marzo de 1375 contrajo matrimonio el infante don Juan (señor de Vizcaya y futuro rey de Castilla); y agravándose el estado de perturbación en que se encontraba Bizcaya por culpa de los banderizos, y a repetidas instancias de muchos campesinos fundó en el mismo día 1 de Agosto de 1376 las villas de Munguía, Larrabezúa y Rigoitia, siendo la causa de estas poblaciones, los muchos males que recibían las merindades de Uribe y Busturia por no estar pobladas. Las cartas poblacionales son casi iguales y a Larrabezúa se le llamó Villanueva de Berresonaga.

Al mismo estado de perturbación obedece el privilegio que recibieron los labradores de las anteiglesias de Galdácano y Zarátamo, de pertenecer a la villa de Bilbao como vecinos, los cuales fueron de los llamados censuarios del Señor, dando a Bilbao sobre ellos la jurisdicción mero mixto imperio, jurisdicción que más tarde perdió Bilbao por abandonar el nombramiento de fieles que debía hacer en ellas.

Las casas labradoriegas vecinas de Bilbao eran ciento seis de Galdácano y San Juan de Bedia, y cincuenta y cuatro en Arrigorriaga, Zarátamo y San Miguel de Basauri.

(…) por los “muchos daños y fuerzas e tomas” que padecían de “algunos fijosdalgo de Bizcaia” los labradores censuarios de Arrigorriaga, Zaratamo y Galdácano se querellaron antes el señor de Bizcaya para que vieran defendidos y amparados pidieron que les fuese concedido ser vecinos de la villa de Bilbao, y así fue como el señor de Bizcaya Don Juan I: “Para ello dio a Bilbao la jurisdicción mero mixto io imperio en los labradores de las anteiglesias de Zarátamo, Galdácano y Arrigorriaga, y a los fijosdalgo les fincó á salvo las ganancias, heredamientos, términos y montes, aguas, pastos y caminos que tuvieren en las referidas anteiglesias, porque aparte de lo que era territorio censuario existía el infanzón, como en todas las demás repúblicas del Señorío, que era lo que pertenecía a los hidalgos. Expidió la carta-privilegio en Almazán a 12 de Marzo de la Era (Hispana) de 1413 o sea en el año 1375” (“Historia General del Señorío de Vizcaya” Tomo II pag. 433 “libro de los Privilegios” de Bilbao).

Por tanto, en el caso de Galdakano eran 106 “fuegos” o familias las que aparecen en el documento como “vecinos de Bilbao”. Hasta ahora se creía por este documento que todo Galdakano había pasado hasta el año 1610 a pertenecer a Bilbao, sin embargo el texto es muy explícito sobre cómo solo los “labradores censuarios” o arrendatarios del señor de Bizkaia son los que pasan a Bilbao y no así los hijodalgo y los labradores libres (propietarios), ya que “aparte de lo que era territorio censuario existía el infanzón”.





Es más, si observamos las “caserías” de labradores censuarios que pasan a pertenecer a Bilbao, su listado marca el nuevo “camino Real” entre Bilbao y Castilla. En el siglo XIV-XV se creó un nuevo camino Real con la fundación de la villa de Bilbao, el antiguo puerto begoñés, y la necesidad de acarrear las mercancías que llegaban a su puerto remontando la ría hasta el puente de San Antón al interior bizkaíno y la meseta y viceversa. Por tanto se crea el “camino Real” o erregebidea (errepidea) que atraviesa el actual centro de Galdakano como una espina dorsal por los Barrios de Jugo-Aperribai-Olabarrieta-Urreta-Zamako(n)a y desde Mugaburu-Egia-Rekalde-Olabarri, barrios que aparecen en el documento de 1375, siguiendo hacia Usansolo y Bedia por el lado derecho del río ibaizabal. En “Urgoiti”, en la zona conocida siglos después como El Gallo (desde el s. XIX) y donde estaba el palacio del mismo nombre (del s. XVII), se estableció sin embargo una aduana para las mercancías que iban hacia el puerto de Barazar por el valle de Arratia o hacía el duranguesado, privilegio que solo tenían en el señorío las villas o la ciudad de Orduña (una explicación más ampliada del camino Real en el ANEXO 1).

Si observamos en un mapa el listado de 1375 que nos facilita Labayru y respetando el orden con que las transcribe, los apellidos hacen referencia a las caserías de sus dueños y van en orden de Oeste a Este siguiendo el camino Real de Bilbao, es bastante fácil en general situarlas, el camino empieza precisamente en la actual frontera entre Galdakano y Etxebarri:

ACTUALES BARRIOS DE JUGO, APERRIBAI, OLABARRIETA, ARETXABALETA, GARIBAI, AGIRRE Y URIZAR - 16 HOGUERAS-:

Pedro de Jugo.
Martin de Jugo,
Juan de Aperribay.
Juan de Aperribay (otro del mismo nombre y apellido)
Torre de Aperribay (de la que luego hablaremos y que no era una casería de labradores).
Martin de Olabarrieta.
Horcuno de Garaybay.
Juan de Abendano.
Juan de Iberichaga (no aparece en el listado de 1514, puede ser la zona de Aretxaga).
Pedro de Uberichaga, su vecino.
Sancho de Barraondo (no aparece en el listado de 1514 donde aparecen varios Bengoetxe).
Martin de Arechabaleta.
Hortuno de Arechabaleta.
Pedro de Aguirre.
Pedro de Urizar.
Martin de Urizar.


Caserío Zamako(n)a


ACTUALES BARRIOS DE URRETA, ZAMAKO(N)A, EGIA, REKALDE, GOIKOETXE(A), BASABE -13 HOGUERAS-

Martin de Zuloaga (no aparece en el listado de 1514).
Rodrigo de Zugasti.
Pedro de Biriaga de Urresta.
Pedro de Plaza.
Juan Martinez de Zamacona.
Juan de Eguia.
Martin de Barroeta (familia procendente de Bedia).
Iñigo de Recalde.
Pascual de Elorza,
Martin de Goicoechea.
Juan de Badabe (Basabe).
Martin de Laza de Goicoechea.
Tomas de Basabe,



Caserío de Errekalde


BEKEA -3 HOGUERAS-:

Juan de Bequea.
Domingo de Bequea.
Anton de Bequea,

GOROZIBAI, LABEA(GA) -7 HOGUERAS-:

Antonio de Leguina (¿? cordal del Ganguren hacia Lezama, quizás pariente que crea nueva familia)
Juan de Hereno (apellido procedente de Bedia).
Juan de Lavega.
Pedro de Rozibay (Gorozibay).
Juan de Bilbao (nombre de inclusa)
Miguel de Gorozibay,
Martin de Gorozibay.


Caserío de Gorosibai


SAN JUAN DE BEDIA –LEMOA -42 HOGUERAS-:

Iuan de Belaostegui (entrada de Bedia por donde discurría el camino Real).
Juan de Leguina (Lezama en el alto de Ganguren)
Juan de Emendarte (Hemandarte en el documento de 1514, también en Bedia),
Pedro de Gallaga (2 familias de este barrio de Arraño en Lemoa, no están en el documento de 1514).
Pedro de Asteinza (Bedia centro, lado izquierdo del Ibaizabal, puente entre ambas márgenes).
Juan de Arte, abajo
Juan de Asteinza
Pedro de Elorriaga (aunque se llama así el barrio más antiguo de Lemoa con importantes tumbas altomedievales, en este caso podría ser de Gorozibai donde tenemos Elorriotxueta).
Domingo de Soto.
Martin de Jauregui (Bedia centro, lado izquierdo del Ibaizabal).
Pedro de Jauregui
Domingo de Jauregui
Martin de Ibarra (Lemoa frontera con Bedia).
Sancho de Gallaga (Lemoa barrio Arraño).
Martin de Barroeta (Bedia barrio contiguo a Eroso-Ugarte en el lado derecho del Ibaizabal hacia Lemoa).
Juan de Barroeta
Juan de Heale (Ealo, Bedia centro actual, San Juan).
Juan de Hormaeche (Bedia Eroso-Ugarte en el lado derecho del Ibaizabal).
Juan de Bengoechea (Bedia Eroso-Ugarte).
Martin de Mendisuno (Bedia Mendizur en Eroso-Ugarte).
Juan de Mendisuno.
Juan Ochoa de Mendisuno.
Pedro de Ibarreche (Ibarra-etxe ¿?, Lemoa frontera con Bedia)
Martin de Ugarte (barrio Eroso-Ugarte de Bedia)
Martin de Alzaybar (Altzaga en Arraño ¿? no aparece en el listado de 1514).
Domingo de Lareaga (Labeaga).
Juan de Enderan (¿? no aparece en el listado de 1514),
Hortuno de Belaostegui (quizás Belaustegi en Bedia frontera Usansolo-Ereño)
Martin Ochoa de Vichuraguren (¿? no aparece en el listado de 1514).
Martin de Ibarra (Lemoa frontera con Bedia).
Hortuno de Echavarria (¿?)
Martin de Eguiluz (¿? no aparece en el listado de 1514).
Pedro Hortiz de Hereno. (Bedia hacia el Mandoia por Eroso-Ugarte)
del hijo de Juan Ochoa de Hereño
Juan de Ibarra (Lemoa frontera con Bedia).
Pedro Ortiz de Ereño
Domingo de Ereño
Juan de Abicha (no aparece en el listado de 1514).
Juan de Veizar (Urizar ¿?)
Pedro de Yuca, achero (no aparece en el listado de 1514).
Juan de Yuca (no aparece en el listado de 1514).
Sancho de Plaza.


Caserío Artabene de Eroso-Ugarte


BEKEA, LABEAGA, GOROZIBAI, ORDEÑANA -13 HOGUERAS-:

Juan de Bequea.
Domingo de Leabe (Labea(ga).
Juan de Uberichaga (hay otros dos en Aperribai-Bengoetxe)
Juan de Arandia (no aparece en el listado de 1514).
Juan de Eleabe (Labea).
Juan de Jauregui, tirador (Bedia centro, lado izquierdo del Ibaizabal).
Pedro de Xauregui (Bedia centro, lado izquierdo del Ibaizabal).
Juan Saenz de Eleabe (Labeaga).
Juan Pedro de Gorozibay de Eleabe.
Lope de Gorozibay,
Juan de Asunsolo, el de Hordenana.
Salvador de Naba (¿?).
Pedro de Ogueza (hay un Ozaeta en el listado de 1514 en Agirre-Urizar).




Torre de Zuazo y puente de Zuazo-Bengoetxe o del Mercadillo


El listado sigue con caserías fuera del camino real, que parte desde el puente del mercadillo (Bengoetxe) donde había una gran padura, por Zuazo y por el lado izquierdo del Ibaizabal hasta Arteta:

BARRIOS DE ARTETA, ZUAZO (12)

Pedro de Barrondo de Arteta.
Ochoa de Arteta.
Juan de Arteta.
Martin de Arteta.
Martin de Aperribay.
Martin Saenz de Zuazo.
Juan de Zuazo.
Martin de Anuendiaga (¿? No aparece en el listado de 1514).
Martin de Madariaga (Familia quizás proveniente de Zaratamo).
Pedro de Barroeta, masero (macero).
Martin de Zuazo.
Pedro de Zugasti.

Total 106 casas.


Los barrios galdakaneses que faltan marca el “camino viejo de Etxebarri” por la sierra de Ganguren y sería probablemente los más poblados por estar en los caminos y rutas comerciales anteriores al camino Real.

Son los barrios de Artola-Padrola-Altamira-Uraburu (Elexalde), el cual tiene tres caminos de bajada:
Uno por Askarri a Gumuzio (que después por Kortederra se dirige hacia la merindad de Zornotza y el duranguesado) o a Urgoiti-El Gallo.



Caserío Gumuzio junto a la casa-torre del mismo nombre

Un segundo por Aldatze y el antiguo vía crucis a: Zabal(e)a-Torrezabal (en su cima y junto al río Ibaizabal)-Guturribai-Eizaga.
El tercero por Aldatze pero en el camino Real que cruza por el Aretxondo seguiría hacia Olabarri y Urgoiti-El Gallo.




En el listado de 1375 tampoco hay referencias de caserías en la zona de Oinkina-Usansolo-Puentelatorre de los Abendaño-Lekue-Isasi (Isisi, fronterizo a Arteta), ni a Tosubando con la antigua ermita de Santo Tomás txikerra, ni del barrio de Utxarain, en los cuales seguro que habría una importante población.


Txapelena de Oinkina (Usansolo)

La frontera entre la zona de labradores censuarios y la infanzona en el Galdakano actual atendiendo a su toponimia estaría en Mugaburu (hoy Muguru), en la zona de Egia y probablemente en el río Errekalde.

Tampoco aparece casería alguna de San Vicente de Etxebarri, que entonces pertenecía a Galdakano (tampoco como integrada totalmente en Bilbao), por lo que quedaría dentro de la parte infanzona los hijodalgo y labradores libres de Urgoitia hasta su barrio de Uribarri.

Tampoco aparecen caserías de la zona de Lemona, en el barrio de Andra Mari (iglesia románica con restos del siglo XII) existe el palacio de los Aldape originarios de Galdakano (venidos de tierra Estella con Sancho de Galdakano a finales del s. XII), palacio que marca el camino a Biztubieta de Kortederra dentro del alfoz de la Urgoiti infanzona.La frontera con la merindad de Zornotza estaría en Boroa como hemos visto en el artículo “Urizar y Urigoti” pues la comarca de Kortederra no se vendió a Etxano hasta mediados del siglo XIX.


Palacio Aldape de Lemoa


En el documento que hemos mencionado anteriormente del año 1514 y en relación con la conquista de Alta Nabarra (1512-1530), cuando el rey de Aragón Fernando “el Falsario”, muerta ya su primera mujer Isabel I “la Católica” de Castilla y casado con Germana de Foix (hermana de los reyes de Nabarra) y en nombre de su hija Juana “la Loca” como señora de Bizkaia, necesitaba financiar la conquista del resto del reino de Nabarra, para lo que mandó hacer un censo de las “fogueras” o casas que había en las villas de Bizkaia incluidas las del Bilbao, a la que reclama aporten su parte por el privilegio que suponía.

El historiador bilbaíno José Ángel García Cortázar sitúa la población Bizkaia en el año 1500 en:

• Villa y ciudades: sobre 25.000 habitantes (5.550 fuegos)
• Anteiglesias: sobre 24.500 habitantes (5.500 fuegos)
• Casas censuarias: 5.100 habitantes (1.130 fuegos)
• Enkartaciones: 9.675 habitantes (2.150 fuegos)
• Duranguesado 3.312 (736 fuegos)

Total unos 67.00 habitantes y 15.000 fuegos u hogares, de los cuales tan sólo un 7,5% son censuarios, por lo que cabe esperar que en Galdakano, Arrigorriaga o Zaratamo el porcentaje sea similar, ya que, según Labayru:

“(…) el llamado pecho o pedido de las casas censuarias, que no era tributación señorial como algunos han pretendido, sino el fruto del arrendamiento que los labradores que cultivaban las heredades y tierras de los señores pagaban a éstos a modos de canon, o enfiteusis.

En todas las regiones y distritos del país recibió el señor ejidos y seles para que, labradas las tierras y aprovechados los montes, los labradores manejaban la propiedad de aquél, rentasen el manejo de las heredades de que eran inquilinos. Por lo cual a las casas de éstos se les denominó censuarias, por el censo o renta anual con que contribuían al señor a fuer de dueño y propietario de sus hogares y labranzas. El señor de Bizkaia contaba con un tesorero que controlaba el pago anual de las rentas y de los prestameros que vigilaban por su mantenimiento”.

El censo mencionado de caserías de 1514 aparece en un documento de la familia galdakanesa de los Arbolantxa, fundadoras de la villa de Bilbao como vimos, que es la que escribe:

“Yo, Diego Peres de Arvolancha, alcalde hordinario de esta noble villa de Vilbao, fago saber a vos, los fieles e vezinos de las anteyglesyas de sennora Santa María de Galdacano e San Llorenti de Çaratano e San Juan de Vedia e Santa Maria Madalena de Arrigorriaga que soys de la juridicion e jusgado de la dicha villa de Vilbao: e para saber quantos fuegos ay en las dichas anteyglesias cunple que se haga reveyniento de los dichos fuegos.

Fecha en Vilbao, a treynta y vn dias del mes de agosto de mil e quinientos e catorze annos (1514).”

El escribano real venido a tal efecto desde la Corte castellana, tomó nota de las casas de Galdakano avecindadas en la villa de Bilbao:

• San Juan de Vedia: 46 fogueras nuebas; XV 1/3 biejas
• Galdácano: 88 fogueras nuebas; XXIX 1/3 biejas.
• Çaratamo: 35 fogueras nuebas; XI 2/3 biejas.
• Arrigorriaga: 31 fogueras nuebas; X 1/3 biejas.
Son en total 200 fogueras nuebas y LXVI (66) 2/3 bieja (de las cuales las de Galdakano y Bedia son 134 de las 106 que había en 1375).

El texto nos da la situación exacta del acto notarial de petición de pechas para el señor de Bizkaia y rey de Castilla:

“En Vrgutia, que es en la anteyglesia de Galdacano, a tres dias del dicho mes de setienbre, anno susodicho de mill e quinientos e quatorze, en presençia de mi, el dicho Sancho de Sojo, escriuano, e testigos de yuso escriptos, pareçio presente el dicho Juan Lopes de Retes e dixo que les pedia e requeria a los dichos Juan Peres de Ysunsolo e Sancho del Castillo e Martin Saes de Oyquina, escriuano, e Pero Saes de Arechaga e Juan Gonçalis de Çamacona e Hurtun Saes de Oçaeta e Pedro de Labeaga e Juan de Olabarria e Martin de Labeaga e Juan de Recalde e Sancho de Bengoechea e Juan de Çamacona e otros vezinos de la dicha anteyglesia de Galdacano, que ende estaban en su ajuntamiento (…)”

Vemos por los apellidos toponímicos que hacen referencia a los caseríos o casas-torre de sus poseedores, que todos los firmantes son galdakaneses fácilmente reconocibles. Por tanto, en este documento de 1514 aparece claramente la continuidad de Galdakano como anteiglesia independiente de Bilbao con las caserías y casas-torre de los Hijodalgo y labradores libres de la parte infanzona o propietaria de sus casas: “En Vrgutia, que es en la anteyglesia de Galdacano (…) de la dicha anteyglesia de Galdacano, que ende estaban en su ajuntamiento” (ANEXO 2 TEXTO COMPLETO).

Si contrastamos los apellidos de este documento de 1514 con las primeras partidas de nacimientos de Galdakano que tenemos de entre los años 1560-1600 y que suman 718, vemos que en Galdakano habitaban otras familias además de las citadas, entre ellas los ilustres hijodalgos. En rojo en el cuadro siguiente vemos los apellidos del documento de 1514 (cuando el padre no tiene apellido de Galdakano tomo el de la madre si lo fuera), que eran mayoritariamente labradores censuarios en 1375 y donde la población aumentó para notablemente 1514 gracias al empuje del camino Real. En azul vemos otros apellidos de hijodalgos y de labradores libres cuyas casas estarían en la zona infanzona. En verde dejo los apellidos que no me atrevo a señalar su lugar de procedencia o que claramente no son de Galdakano. En algunos casos como Oinkina, aparecen caserías en la zona labradora en el documento de 1514 pero no en el de 1375, cuando es muy probable que estuviera habitada en el siglo XIV ya que había una casa torre del mismo nombre en esa época. Ocurre lo mismo con Utxaran en Bedia.



La existencia de "dos Galdakano", la zona infanzona y la de labradores censuarios, queda manifiesta también en un documento por un pleito, donde se describe claramente la existencia de ambos, siendo el representante de la Urgoiti o de la villa nabarra Martín de Abendaño, y de los labradores censuarios de Galdakano vecinos de Billbao Juan Martínez de Bekea (los apellidos de ambos son muy significativos). El documento se firma en Bilbao en 1463 (texto completo en el ANEXO 2). La relevancia de los jueces, firmantes y testigos, no deja lugar a dudas de la importancia de lo tratado:

“Martin de Abendanno, procurador de los hijosdalgo de Galdacano, e Juan Martines de Bequea, fiel de los ommes buenos labradores, vesinos de la dicha villa (de Bilbao), moradores en la dicha anteyglesia de Galdacano”, de commo por las bulas de la santa crusada que avyan resçibido los de la dicha anteyglesia hijosdalgo e labradores, besynos de la dicha villa de Biluao, por carta e mandado del rey (…)”

Otro detalle importante que demuestra que entre 1375-1610 siguió una parte de Galdakano con su “ajuntamiento” independiente de Bilbao, nos lo dice el hecho que Galdakano acudía a las Juntas Generales del señorío en esos siglos (también Arrigorriaga) con el asiento 38 de las anteiglesias. Las primeras Juntas con acta que se tienen son de 1506 fechas en las que se crean las Diputaciones Forales o gobiernos permanentes del señorío, en la cual el Diputado General único es un galdakanés justo en las fechas que surge esta figura de gobernador de Bizkaia, se trata del infanzón Fortún García de Usansolo. En 1571 será Diputado General otro infanzón galdakanés por el bando ganboíno, Sancho García de Aldape (Juan Gómez de Butrón lo será por el oñacino), en 1584 lo fue Sancho García de Aldape e Isasi y en 1618 Martín de Aldape, lo cual no sería posible si todo el municipio estuviera dentro de la villa Bilbao (las villas no acudía en ese siglo a las Juntas Generales) https://lehoinabarra.blogspot.com/2014/08/origenes-de-las-diputaciones-forales.html



Bautismos de la familia Aldape en Andra Mari de Galdakano desde mediados del siglo XVI que es cuando empezaron a registrarse (1560-1599)



Bodas registradas en Andra Mari de Galdakano de la familia Aldape,
donde tenemos a Sancho García Aldape en 1587 casado con Mayora de Usansolo,
por tanto García es el nombre, probablemente "Gartzea" o gaztea, "el joven" Sancho como su ilustre antepasado Sancho de Galdakano


En estos documentos Galdakano parece representar a la merindad de Bedia o la de Arratia y no a la de Uribe donde terminará enclavada tras unirse de nuevo el municipio, donde se vuelve a ver la influencia de Bilbao, ya que hasta entonces Galdakano está relacionada con el valle de Arratia hacia donde basculó desde su fundación y posición central en la Bizkaia interior (“El Gobierno Universal del Señorío de Vizcaya” Darío Areitio y Mendiola -1943-)

Otro galdakanés de la zona infanzona fue Lope de Gumucio Isasi. Está documentado que en la Junta General anual de Bizkaia llevada a cabo el 31 de diciembre de 1578, el año que fue establecido el Mayorazgo de Gumuzio en Galdakano, Lope representó la Anteiglesia de Galdakano y se le dio un poder para representar la Anteiglesia de Aranzazu en Arratia, vicaría a la cual pertenecía Galdakano.

La familia Aldape tenía una torre o castillo en Galdakano en Uraburu-Elexalde (y alguna más como las dos de Torrezabal en Zabalea y junto al puente del mismo nombre en el río Ibaizabal), esta familia desde el siglo XV se trasladó a Lemoa en la zona infanzona como hemos dicho, probablemente por la quema de su castillo por los Aperribai, los señores más importantes de la zona galdakanesa de los labradores censuarios en el Camino Real de Bilbao, según la Crónica de Ibargüen-Cachopín. En todo ese período no hay galdakaneses en la Junta del Señorío de la parte labradora-censuaria que fue “otorgada” a Bilbao.

Muchos señores de Bizkaia (reyes de Castilla desde 1379) trataron de detener las “luchas de Banderizos”. El rey de Castilla Enrique IV “el Impotente”, en 1463 desmochó las casa-torres de los “señores de la guerra” a la tercera parte, es decir reduciéndolas por arriba para que no sirvan de defensa. Las conocidas como “Capitulaciones de Chinchilla” (1483-1487) pusieron punto final a las confrontaciones. Pedro de Abendaño y Juan Alonso de Mugica, cabecillas ganboínos y oñacinos, fueron condenados a destierro a Andalucía para allí luchar contra los musulmanes españoles durante varios años, después tuvieron que rendir vasallaje y pedir perdón al rey castellano y señor de Bizkaia.

La situación se prolongó realmente hasta la “Concordia de 1630”, cuando las 21 villas que tenía para entonces Bizkaia tomaron parte de las Juntas Generales encabezadas por la capital que todavía era Bermeo, con asiento y voto primero por las villas (las 21 villas solo tenían 1 voto en las Juntas Generales), ya que estas villas chocaban con la “Tierra Llana” o anteiglesias, siendo la segunda fuente de ingresos de los señores de Bizkaia, de ahí su interés en promover su fundación, aunque muchas de ellas fracasaron.

En el año 1610 es cuando Galdakano volvió a ser un municipio unido en forma de anteiglesia abarcando casi su totalidad, ya que para entonces Etxebarri se había independizado a principios del siglos XVI y Bilbao jamás devolvió a Galdakano los territorios usurpados de Arbolantxa y de la zona de Artxanda. En el siglo XVIII Bedia se independizará de Galdakano aunque durante muchos años pasó a ser una "Colación" sin asiento en las Juntas de Bizkaia (https://lehoinabarra.blogspot.com/2016/09/la-torre-nabarra-de-tosubando-en-bedia.html).








ANEXO 1

EL CAMINO REAL DE BILBAO A SU PASO POR GALDAKANO

“Empieza por la parte del Poniente en un puentesillo confinante con el barrio llamado de Jugo y la República de Echevarri. Sigue después hacia oriente en el curso de la ría con los montes de ambos lados del Camino Real en distancia de 2 leguas largas hasta el otro puentesillo que se halla en este camino” (Ignacio Albiz 1791). Este “puentesillo” es para salvar el riachuelo que nace en Aretziturri, conocido como Jaga (aunque tiene varios nombres), justo bajo la cima del monte Ganguren, y que marca los límites entre Galdakano y Etxebarri actuales.

El ramal principal del Camino Real que venía desde Bilbao, llegaba los barrios de Aperribai y Jugo donde tenía una bifurcación hacia Agirre y Aretxabaleta a Ergoien (o Ergoyena como aparece en un documento de 1840, “herri-goiena” o tierras altas), el cual conducía a la antigua y desaparecida iglesia o ermita de Santa Marina en la cumbre de la sierra de Ganguren por Aspuru.

Seguía el camino Real por Urreta a Zamako(na) y por Mugaburu (Muguru) a Egia para volver a bajar hasta Errekalde. Con el tiempo, este camino por la loma, se aligeraría pasando por lo que hoy es la plaza del pueblo, donde se haría un humilladero o santutxu, llamado de la Cruz y que daba nombre al barrio, pero ya en los siglos XV-XVI, siendo su primera mención precisamente del año 1514 pero el testamento de del bachiller Martín Sáenz de Isasi, vecino de Gadakano desde su palacio de Isasi Zaharra (Olabarri) y de Bilbao, cuya familia tenía además una tumba dentro de Andra Mari e innumerables heredades en el muncipio. Después aparece esta ermita de La Cruz en el año 1598 en una visita del obispado de Bizkaia (Fernando Malo, “Galdakao, Etxebarri y Zaratamo” Diputación de Bizkaia).


Plaza de Galdakano a principios del siglo XX


Juan de Irisarri, vecino de Galdakano, en el lejano año 1792 con dice que: “Desde el camino Real hay tres caminos para la iglesia (Andra Mari de Elexalde-Uraburu), el uno recto pero de bastante cuesta desde el barrio de Zabala (Zabalea), que se necesita un cuarto de hora para llegar a ello, el otro desde Mugaburu, camino penoso, por su cuesta se necesita un cuarto de hora largo y el tercero desde Olabarri, que se necesita un cuarto de hora largo.”.


Posada de Zabalgane


El camino real nos llevaría por Rekalde y el puentecillo de Isasi a Olabarri, donde seguiría paralelo al río Ibaizabal sin cruzarlo hasta el puente menor de Urgoiti de un único arco que sortea el río Aretxabalagana unido al río Zornotza (que desembocan en el Ibaizabal en la zona). A Urgoiti bajaba el camino que venía desde Larrabetzu-Artola-Altamira y un segundo camino paralelo al río Zornotza por su margen derecha y que iba hacia Erletxeta con su iglesia de San Bernabé del barrio de Gumuzio. En “Urgoiti” en la zona conocida como “El Gallo” estaba la aduana donde el camino tenía varias bifurcaciones.


Palacio de Urgoiti del siglo XVII, lugar donde estaba la estatua de "El Gallo".


Desde Urgoiti, el camino Real seguía por la margen derecha del Ibaizabal, atravesando Labeaga hacia el barrio de Gorosibai donde estaban la torre de Usategi y la de Usansolo que da nombre a la comarca (donde actualmente está el palacio barroco de Areizaga, oficinas de la empresa Firestone en su planta de la “Josefina”).

En el importante nudo de Urgoiti, el caminante podía cruzar el río Ibaizabal por el puente nabarro del siglo XII conocido como Puentelatorre aunque su nombre es puente de Urgoitia, pero pasa a conocerse como Latorre o Puentelatorre por la casa-torre cercana de Urgoiti de la familia de los Abendaño. Se conserva el escudo de esta familia, el que estuvo en la casa-torre, en el caserío aledaño. En este punto, se juntaba el camino principal con otro secundario que venía por los barrios de Itzaga y Bekea (con su ermita de Ascensión del Señor) desde Zugutzu (Zuazo), por la margen izquierda del Ibaizabal.


San Andrés de Oinkina


Seguía el camino por la casa-torre de Unkina u Oinkina (después también de la familia Areizaga), cerca de la actual estación de ferrocarril, ermita de San Andrés de Oinkina relacionada con la casa-torre, para, paralelo al río Lekubaso, continuar monte arriba, marcado el camino por las antiguas casa-torres de los Lekue (con su molino y ferrería sobre el río Lekue) y la de Isasi (Isisi) Goikoa que se comunicaba con la Tosubando de Bedia. No muy lejos, de la torre de Isisi se encontraba la casa-torre de Basozabal que estaba sobre el río Aurrelexa.


En la cima, la ermita de San Miguel marcaba la frontera entre Zeberio, Zaratamo y Galdakano. Esta ermita fue llamada después de San Babas y en el siglo XVIII aparece con el nombre actual de San Segismundo, un noble borgoñés del siglo VI. El historiador berriztarra Iturriza comenta al respecto (1790): “en el pórtico de la ermita de San Miguel en el monte Upo, jurisdicción proindivisa entre Santo Tomás de Olavarrieta, vecino de Ceberio y la anteiglesia de Zarátamo, se concierta la obligación de hacer vivero de nogales”. La ermita actual es del siglo XVIII y no queda nada de la original.



ANEXO 2

LAS CASERÍAS DE GALDAKANO AVENCIDADAS EN BILBAO EN 1514

1514, setiembre, 3. Galdácano.
1514, setiembre, 14. Arrigorriaga.
Numeración de fogueras de las casas avecindadas a la villa de Bilbao en las
localidades de Bedia, Galdácano, Zarátamo y Arrigorriaga.

A.M. de Bilbao. Cajón 14, regº 6,- nº 5 (fol.3rº10vº).
Copia simple. 7 fol. (280 x 200 mm). Letra cortesana. Buena conservación. Cajón 14, regº 6,- nº5 (fol.3rº10vº).

“Así que le quedan e se le cargan mill e çiento e setenta fogueras nuebas (1.170); que son más por la anteyglesia de Galdacano setenta e dos fuegos nuevos (72), que son beinte e quatro fogueras viejas (24)"

Repartiendo los sobredichos çient e ochenta e seys mill e quatroçientos e dies e siete maravedis que asi (tachado: nes) mandaron repartir (tachado: eron) e repartieron por menudo los sobredichos (signo) (Fol.335rº) repartidores a seys cuentos e quatroçientos e çinquenta mill maravedis que sumo e monto toda la dicha villa en millares de pago, segund suele handar con sus arti gas de Begonna, syn los quatro mil maravedis que deuen los labradores besinos desta dicha villa de las artygas de Galdacano, Çaratamo, Vedia e Arrigorriaga, repar tiendo a cada vn millar de pago de los dichos seys cuentos e quatroçientas e çinquenta mill maravedis a trey nta e vn maravedis fallase que monta la dicha villa con las dichas artigas por las dichas quatroçientas e çinquenta mill maravedis (tachado: nobenta e nuebe mill e nuebeçi entos e çin) çient e nobenta e nuebe mill e nuebe çientos e çinquenta maravedis CXCIX mil DCCCCL maravedis. Iten, hademas desto deuen las artygas de la dicha Gal dacano con sus consortes quatro mill maravedis IIII mil.

E contandose estos dichos quatro mill maravedis en vno con la sobredicha
suma de los dichos çiento e nobenta e nuebe mill e nuebeçientos e çinquenta
maravedis, monta todo dosientas e tres mill e nue beçientos e çinquenta maravedís CCIII mil DCCCCL maravedis.


En lanteyglesia de Sennora Santa Maria de Galdacano, a tres dias del mes de setyenbre, anno de mill e quinientos e quatorze, yo, Sancho de Sojo, escriuano de la reyna, nuestra sennora, a pedimiento de Juan Lopes de Retes, syndico procurador de la villa de Viluao, estando juntos en lante yglesia en su ajuntamiento Juan Saes de Oyquina e Juan Peres de Ysunsolo e Sancho del Castyllo e Pero de Arechaga e Juan Gonçales de Çama cona e Furtun Saes de Oçaeta e Pero de Labeaga e Juan de Olaba rri (tachado: eta) e Martin de Labeaga, ley e notyfique el dicho mandamiento a los (tachado: en el contenido) sobredichos, los quales dixieron que lo oyan e que se juntarian en Vrgutya e responderian çerca de lo contenido en el dicho mandamiento. E luego, el dicho Juan Lopes dixo que lo pedia por testymonio.

Testigos que fueron presentes, Martin Gonçales de Basoçabal e el bachiller
Gaxpar de Ysasy e Hurtunno de Vgasano.

En Vrgutia, que es en la anteyglesia de Galdacano, a tres dias del dicho mes de setienbre, anno susodicho de mill e quinientos e quatorze, en presençia de mi, el dicho Sancho de Sojo, escriuano, e testigos de yuso escriptos, pareçio presente el dicho Juan Lopes de Retes e dixo que les pedia e requeria a los dichos Juan Peres de Ysunsolo e Sancho del Castillo e Martin Saes de Oyquina, escriuano, e Pero Saes de Arechaga e Juan Gonçalis de Çamacona e Hurtun Saes de Oçaeta e Pedro de Labeaga e Juan de Olabarria e Martin de Labeaga e Juan de Recalde e Sancho de Bengoechea e Juan de Çamacona e otros vezinos de la dicha anteyglesia de Galdacano, que ende estaban en su ajuntamiento, que goardasen e conpliesen los dichos mandamientos segun e como en ellos dize e se contiene e so las penas en ellas contenidas; sy ansy hiziesen que harian vyen, lo contrario haziendo que protestaba e protesto sobre ellos e sobre sus byenes e de aber su recurso a los remedios del derecho.

E luego, los sobredichos dyxieron que lo oyan e en quanto al man (signo)

(Fol.3vº) damiento del dicho alcalde de Byluao, afirmandose en las ape laçiones que antes de agora tenian fechas, que apela ban e apelaron del dicho mandamiento para ante quien podian e devyan, por quanto el dicho alcalde nin los otros alcaldes, sus predeçesos (sic), non avyan tenido nin tenian juri diçion sobre ellos para les mandar lo que en el dicho man damiento se contenia ni otro semejante caso, e protestaron de allegar en seguimiento de la dicha apelaçion mas por estenso; e en quanto al mandamiento del dicho sennor teniente de corregidor dixieron que ellos estaban çiertos e prestos de hazer e conplir todo lo que fuese en seruiçio de su alteza, ansy en armadas commo en otra qualquier cosa e en lo tocante a los fogueros que ellos estaban afoguerados e puestos en matricula en los repar timientos nuevamente fechos en la guerra de Nabarra e en la armada de sobre mar e aquello mesmo daban por nuebo numero e afogueramiento e conforme a ello segun e commo avyan contribuido en las dichas armadas estaban prestos de serbyr quando su alteza mandare al respeto de los fogueros que ay en el dicho pueblo, e que esto se entendiese por non ser rebeldes al mandamiento del dicho sennor teniente de corregidor e non por respeto del mandamiento del dicho alcalde e segun e commo e conforme a los fogue ros de Viscaya al respeto de las fogueras byejas. E luego, el dicho Juan Lopes, procurador syndico de la dicha villa de Vilbao, dixo que a pedimiento de los procuradores de las villas e çibdad del Condado por el sennor liçençiado Diego Ruis de Lugo, corregidor deste Condado, avya seydo mandado hazer rebeymiento e número nuebo de las dichas villas e sus vezindades e por conplir su mandamiento avya fecho el dicho rebeymiento e número nuebo en las dichas villas e çibdad e que ansy heran tenidos e obligados (signo) (Fol.4rº) los susodichos vezinos de la dicha villa de Viluao hazer el dicho rebeymiento e numero de las dichas fogueras, e que les pedia e requeria ansy hiziesen e con pliesen lo contenido en los dichos mandamientos, donde non en nonbre de la dicha villa protestaba e protesto de les acusar las penas en los dichos mandamientos conteni das e de presentar testigos de ynformaçion por saber quantas fogueras abya en las dichas ante yglesias, terminos de la Tierra Llana del ynfançonadgo, pues que ellos non querian nonbrar personas con quien se hiziese el dicho rebeymiento e número nuebo e vsar del derecho que tiene la dicha villa, e que dello pedia testimonio.

E luego, los sobredichos dixieron que lo por el dicho Juan Lopes pedido non avya llogar por lo que de susodicho tenia e porque avya pleyto pendiente entre ellos e la dicha villa sy ellos avyan de contribuir en las derramas e repartimientos de la dicha villa porque fasta agora non se allaba en posesyon dello e protestaron que todo lo que en perjuizio dellos se hiziese fuese ninguno.Testigos que fueron presentes, el bachiller Gaxpar de Ysasy e (tachado:)

Baltazar de Ysasy, su her mano, e Martin abad de Basoçabal e Juan de la Bega. Notificaçion.
E despues de lo sobredicho, este dicho dia, logar e mes e anno suso dichos, yo, el dicho escriuano, a pedimiento del dicho Juan Lopes, notifique los sobredichos mandamientos en su persona de Pero de Arteta, commo a fiel de la dicha anteyglesia de Galdacano e de los vezinos de la juridiçion e jusgado de la dicha villa de Viluao, el qual dixo que lo oya e que respondia lo mismo que los sobre dichos vezinos de la dicha anteyglesia tenian dicho e res pondido. Testigos, Martin Saes de Oyquina, escriuano, e Martin abad de Baso çabal e Juan de la Bega. (Signo).

(Fol.4vº) Las fogueras de lanteyglesia de Sant Juan de Bedia.
En Oyquina, ques en la anteyglesia de Sennora Santa Maria de Galdacano, a tres dias del mes de setienbre, anno de mill e quinientos e quatorze, en presencia de mi, Sancho de Sojo, escriuano de la reyna, nuestra sennora, en la su corte e en todos los sus reynos e sennorios, e de la avdiençia del corregidor de Viscaya, Pero Vrtis de Ysunsolo e Martin de Vcharaguien e Pero Vrtis de Hereso, juraron en forma e declararon que en la dicha anteyglesia de Sant Juan de Bedia avya e ay los fuegos seguientes de la juridiçion e jusgado de la villa de Viluao:

En la casa de Martin de Hereynno ay vn fuego I fuego.
En la casa de Pero de Hereynno ay vn fuego I fuego.
En la casa del dicho Pero Vrtis de Ysunsolo ay vn fuego I fuego.
En la casa de Juan de Hereyno ay dos fuegos II fuegos.
En la casa de Pero de Hereynnobeytia ay dos fuegos, que
biben dos onbres casados II fuegos.
En la casa de Domingo de Vcharaguien ay vn fuego I fuego.
En la casa de Juan de Careaga ay vn fuego I fuego.
En la casa de Martin de Vchaguien ay vn fuego I fuego.
En la casa de Juan de Barraondo ay dos fuegos II fuegos.
En la casa de Juan d’Esuna ay vn fuego I fuego.
En la casa de Martin de Vgarte ay vn fuego I fuego.
En la casa de Juan de Begoechea (sic) ay vn fuego I fuego.
En la casa de Sant Juan de Herevso ay vn fuego I fuego.
XVI fuegos. (Signo).



Caserío de Bedia (Ugarte-Eroso)

(Fol.5rº) XVI fuegos.
En la casa de Pero Vrtis de Ysunsolo, hijo de Pero Vrtis, ay vn
fuego I fuego.
En la casa de Juan de Alo ay vn fuego I fuego.
En la casa de Fernando de Mendisur ay vn fuego I fuego.
En la casa de Martin de Barroeta ay vn fuego I fuego.
En la casa de Ochoa de Barroeta ay vn fuego I fuego.
En la casa de Martin de Belaoxtegui ay vn fuego I fuego.
En la casa de Juan de Ybarra ay vn fuego I fuego.
En la casa de Taresa de Ybarra ay vn fuego; bybe la misma,
ques bivda I fuego.
En la casa de Pero de Javregui ay vn fuego I fuego.
En la casa de Martin de Javregui ay vn fuego I fuego.
En la casa de Juan de Hemandarte ay vn fuego I fuego.
En la casa de Pero de Javregui ay vn fuego I fuego.
En la casa de Martin e Pero de Helorça ay vn fuego I fuego.
En la casa de Furtunno de Alo ay vn fuego I fuego.
En la casa de Martin de Helorriaga ay vn fuego I fuego.
En la casa de Juan de Asteyça ay vn fuego I fuego.
En la casa de Pero de Helorriaga ay vn fuego I fuego.
En la casa de Juan de Belaoxtegui ay vn fuego I fuego.
En la casa de Hurtunno de Belaoxtegui ay vn fuego I fuego.
(Al margen: Ay XXXV fogueras nuebas; vyejas, XI fogueras II terçios).
En el llogar de Çaballa, a tres de setienbre, anno de mill e quinientos e
quatorze, en presençia de mi, el dicho Sancho de Sojo, escriuano, e testigos de y uso escriptos, juro en forma Juan de la Bega e asolbyendo el dicho juramento dixo que en la dicha anteyglesia de Sant Juan de Vedia, hademas de las sobre dichas fogueras, avya e ay los fuegos seguyentes (signo):


Caserío Artatza


(Fol.5vº) En la anteyglesia de Sant Juan de Bedia.
En la casa de Martin Vrtis de Hernani ay vn fuego I fuego.
En la casa de Pero de Padura ay vn fuego I fuego.
En la casa de Martin de Herevso ay vn fuego I fuego.
Yten mas, dixo que en la casa de Fernando de Mendi sur,
allende de la foguera de suso decla rada, ay otro fuego I fuego.
En la casa de Ochoa de Çaballa ay vn fuego I fuego.
En la casa (tachado: de) nueba de Martin de Helorça ay vn
fue go y bybe en el Juan de Arteabaro I fuego.
En la casa de Hormaeche ay otro fuego I fuego.
En la casylla nueba de Asteyça donde bybe Martin Ruys ay vn
fuego I fuego.
En la casa byeja de donna Marina de Belaoxte gui ay tres
fuegos III fuegos.

XI fuegos.
(Al margen: (cortado)I fogueras nuebas; (cortado)jas, (cortado) fogueras I
terçio).
E firmo de su nonbre el dicho Juan de la Bega.
Testigos, Lope de Ysasy e Juan Lopes de Retes. Juan de Bega.



Caserío de Zabalea junto a Torrezabal

Galdacano.

En el logar de Çabala, ques en la anteyglesia de Sennora Santa Maria de Galdacano, a tres dias del dicho mes de setienbre, anno susodicho de mill e quinientos e quatorze, en pre sençia de mi, el dicho Sancho de Sojo, escriuano de la reyna, nuestra sennora, e testigos de yuso escriptos, pareçio presente Juan Lopes de Retes, syndico procurador de la dicha villa de Viluao, e pedio e requerio a Juan de la Bega, a Lope de Ysasy, hijo de Lope de Ysasy, que jura sen, e so cargo del dicho juramento declarasen los fuegos que ay en la dicha anteyglesia de Galdacano de la juridiçion e jusgado de la dicha villa de Viluao. E luego, los dichos Juan de la Bega e Lope de Ysasy, juraron en forma e so cargo del dicho juramento dixeron que avyan en la dicha anteyglesia los fuegos seguientes (signo):


(Fol.6rº) En la anteyglesia de Galdacano ques de la juridiçion de Viluao son
los fuegos seguientes:
Primeramente, en la casa de Martin de Jugo ay vn fuego I fuego.
En la casa de Juan de Jugo ay vn fuego I fuego.
En la casa de Martin Vrtis de Aperribay ay dos fuegos II fuegos.
En la casa de Juan de Aperribay, el de medio, ay vn fuego I fuego.
En la casa de Juan Ruis de Aperribay ay vn fuego I fuego.
En la casa de Juan Peres de Ysunsolo e Pero de Arteta ay dos
fuegos II fuegos.
En la casa de Hurtuno de Garibey ay vn fuego I fuego.
En la casa de Martin de Aramajo ay vn fuego I fuego.
En la casa de Hurtunno de Bengoechea ay vn fuego I fuego.
En la casa de Ynnigo de Abendanno ay vn fuego I fuego.
En la casa de Martin de Bengoechea ay dos fuegos, e en el vno
bybe vna muger horra II fuegos.
En la casa de Sancho de Bengoechea ay vn fuego I fuego.
En la casa de Juan Gonçales de Bengoechea ay vn fuego I fuego.
En la casa del barbero de Bengoechea ay vn fuego I fuego.
En la casa de Juan de Arechabaleta ay vn fuego I fuego.
En la casa de Martin de Arechabaleta ay vn fuego I fuego.
En la casa de Pero de Labeaga ay vn fuego I fuego.
XX fuegos. (Signo).



Caserío Agirre en Ergoien

(Fol.6vº) XX fuegos.
En la casa nueba de Vriçar ay vn fuego I fuego.
En la casa de Hortunno de Oçaeta ay vn fuego I fuego.
En la casa de Lope de Aguirre ay vn fuego I fuego.
En la casa de Juan de Aguirre ay vn fuego I fuego.
En la casa de Vgasano, en casa de Pero Vrtis de Çu asty, ay vn
fuego I fuego.
En la casa de Martin de Vgasano ay vn fuego I fuego.
En la casa de Juan Peres de Ysunsolo, en Vrreta, ay vn fuego I fuego.
En la casa de Juan de Plaça ay dos fuegos II fuegos.
En la casa de Juan Gonçales de Çamacona ay vn fuego I fuego.
En la casa de Juan de Çamacona ay vn fuego I fuego.
En las casas de Basabe ay dos fuegos, el vno es de donna
Marina Saes de Basabe e el otro de Rodrigo de Basabe II fuegos.
En la casa de Martin de Heguia ay vn fuego I fuego.
En la casa de Ochoa de Heguia ay vn fuego I fuego.
En la casa de Ochoa de Madariaga ay vn fuego I fuego.
En la casa de Juan Heder de Heguia ay vn fuego I fuego.
En Recalde, en la casa de Juan de Real ay vn fuego I fuego.
En la casa de Juan de Goycoechea ay vn fuego I fuego.
En la casa de Pero Vrtis de Goycoechea ay vn fuego I fuego.
En la casa de Pero abad de Goycoechea ay vn fuego I fuego.
En la casa de Pero de Ramos, en Çuaço, ay vn fuego I fuego.
En la casa de Pero de Çuaaço (sic), rementero, ay vn fuego I fuego.
En la casa de Martin de Çuaço ay vn fuego I fuego.
En la casa de Pero de Helorryo ay vn fuego I fuego.
En la casa de Pero de Gareca ay vn fuego I fuego.
En la casa del rementero, donde bibe su hijo, en Çuaço, ques la
nueba del camino, ay vn fuego I fuego.
En la casa de Juan de Lorona ay vn fuego I fuego.
En la casa de Juan Guerra de Baquea ay dos fuegos II fuegos.
LI fuegos. (Signo).


Caserío de Usansolo


(Fol.7rº) LI fuegos.
En la casa de Pero abad de Bequea ay vn fuego, non bybe el
clerigo I fuego.
En la casa de Pero de Gaçeaga ay vn fuego I fuego.
En la casa de Françisco Gonçales de Basoçabal, escriuano, ay
vn fuego I fuego.
En la casa de Hurtunno de Basoçabala ay vn fuego I fuego.
En la casa de Pero de Arteta ay vn fuego I fuego.
En la casa de Juan de Arteta ay vn fuego I fuego.
En la casa de Martin de Arteta ay vn fuego I fuego.
En la casa de Lope de Arteta ay vn fuego I fuego.
En la casa de Martin de Hordennana, el de Çuloaga, ay vn
fuego I fuego.
En la casa de Martin de Hordennana ay vn fuego I fuego.
En la casa de Juan de Hordennana ay vn fuego I fuego.
En la casa de Martin de Ordennana, defunto, ay vn fuego I fuego.
En la casa de Hortunno de Lecue ay vn fuego I fuego.
En la casa de Pero Balça ay vn fuego I fuego.
En la casa de Sancho de Mendieta ay vn fuego I fuego.
En la casa de Pero Ybannes de Vriçar, rementero, ay vn fuego I fuego.
En la casa de Juan de Ysunsolo, do las veneras, ay vn fuego I fuego.
En la casa de Pero de Arechaga ay vn fuego I fuego.
En la casa de Juan de Bedia ay vn fuego I fuego.
En la casa de Ochoa de Hereynno ay vn fuego I fuego.



Caserío de Usansolo


En la casa de Martin Saes de Oyquina, escriuano, ay vn fuego I fuego.
En la casa de Juan de Plaça, çapatero, ay dos fuegos II fuegos.
En la casa de Pero Vrtis de Helorça ay vn fuego I fuego.
En la casa de Juan, el rementero, ay vn fuego I fuego.
En la casa de Hurtunno de Abendano ay vn fuego I fuego.
En la casa de Sant Juan de Goroçibey ay vn fuego I fuego.
En la casa de Martin Peres de Elorça ay vn fuego I fuego.
En la casa de Labeaga de Baxo ay vn fuego I fuego.
En la casa de Anton de Goycoechea ay vn fuego I fuego.
En la casa de Martin de Vrgoytia ay dos fuegos II fuegos.
En la casa de Martin de Labeaga de Vrgoytia ay vn fuego I fuego.
LXXXIIII fuegos. (Signo).

(Fol.7vº) LXXXIIII fuegos.
En la casa de Ynnigo de Goroçibey ay vn fuego I fuego.
En la casa de Martin Peres de Goroçibey ay dos fuegos II fuegos.
En la casa de Martin de Goroçibey, el moço, ay vn fuego I fuego.
En la casa de Guinea ay vn fuego I fuego.
LXXXVIII fuegos.
(Al margen: LXXXVIII fogueras nuebas; vyejas, XXIX fogueras I terçio).
E luego, los dichos Juan de la Bega e Lope de Ysasy dixeron que lo sobredicho es la verdad e que non se acordaba de más fuegos que obyesen en la dicha anteyglesia, e firmolo de su nonbre el dicho Juan.
Testigos, Domingo de Çaballa, sastre, e Maria Peres de Çaballa, su hermana, muger de Sancho de Çaballa, e Sancho de Çuaço, hijo de Pero de
Gareca.

A.M. de Bilbao. Cajón 14, regº 6,- nº 5 (fol.3rº10vº). Copia simple. 7 fol. (280 x 200 mm). Letra cortesana. Buena conservación. Cajón 14, regº 6,- nº 5 (fol.3rº10vº).



Caserío Eizaga

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ANEXO 3

PLEITO ENTRE LOS HIJODALGO Y LOS LABRADORES CENSUARIOS DEL SEÑOR DE BIZKAIA DE LA ANTEIGLESIA DE GALDAKANO

“Galdacano. 1463.
Delante las casas de Juan Saes de Basoçabal, que son Allende la Puente, en la cordoneria de la villa de Biluao, a seys dias del mes de junio, anno del nasçimiento del nuestro sal uador Ihesu Christo de mill e quatroçientos e sesenta e tres annos, estando presente en el dicho logar asentado en juisyo Juan Vrtis de Segobia, alcalde teniente en la dicha villa por el sennor Lope de Mendoça, jues prinçipal en la dicha villa, e estando y presentes Furtunno de Vsunsolo e Juan de Guinea, e en presencia de mí, Pero Martines de la Brenna, escriuano de nuestro sennor el rey e su notario público en la su corte e en todos los sus reynos e sennorios, e de los testigos de yuso escriptos, paresçieron presentes antel dicho alcalde Juan Saes de Arana e Lope Sanches de Barraondo, fieles del conçejo de la dicha villa de Biluao, e Ynnigo Ruys de Madariaga, procurador del dicho conçejo; los quales dichos fieles e procurador dixieron al dicho teniente, presentes estando Martin de Abendanno, procurador de los hijosdalgo de Galdacano, e Juan Martines de Bequea, fiel de los ommes buenos labradores, vesinos de la dicha villa, moradores en la dicha anteyglesia de Galdacano, de commo por las bulas de la santa crusada que avyan resçibido los de la dicha anteyglesia hijosdalgo e labradores, besynos de la dicha villa de Biluao, por carta e mandado del rey, nuestro sennor, e del jues comisario por su altesa dado para executar los maravedis de las dichas bulas en los vyenes de los que los avyan resçibido, avyan fecho represaria e prendas en tres azemilas con sus cargas de pescado seçial commo en vyenes de besynos desta dicha villa en Montalbo, que es çerca la çiudad de Nagera, los quales avyan de rematar este miercoles primero que vyene; por ende, que les pedia e requeria al dicho Martin de Abendanno, procurador susodicho de los dichos hijosdalgo de Galdacano, e al dicho Juan Martines de Bequea, fiel de los dichos ommes buenos labradores besynos de la dicha villa, que fuesen al dicho logar de Nagera, ado tenian para rematar los dichos mulos e pescado, e contentasen al thesorero e recabdador de las dichas bulas de lo que asy le deuian e heran en cargo de le dar e pagar por rason de las dichas bulas, las que asy avyan tomado, por manera quel dicho Juan Martines ouiese los dichos sus mulos e pescado syn pleito e syn costas algunas; e sy asy lo fesyesen, que farian vyen e lo que deuian, donde non quel cargo e peligro fuese ynputado a los dichos procu radores e a los ommes buenos hijosdalgo, etçetera. E asy lo pedieron por testimonio sygnado.
Testigos, el bachiller Juan Alonso e Sancho Vrtis de Çamudio e Andres de Leon e Martin Ruis de Aguirre e Ochoa de Careaga”. DOCUMENTOS DE BILBAO (Fol. 111 r.º)


Puentelatorre junto a la torre de Urgoitia de los Abendaño,
placa en conmemoración de los nabarros que defendieron el lugar
de los Haro y de las huestes castellanas (año 2016).



URGOITIA Y URIZAR, LOS DOS GALDAKANOS MEDIEVALES


Nos contaba sobre Galdakano el historiador bizkaíno José Ramón Iturriza y Garate en su libro "Historia General de Vizcaya" de 1793 que: "…tiene una iglesia parroquial de advocación de Santa María, una en Echevarri y otra en la Colación de Bedia, fundada según relaciones antiguas, por el caballero don Sancho de Galdácano, pariente del rey de Navarra hacia el año 1200 en el plano de un ribazo alto y paraje solitario”.




Construyó Sancho de Aldape o de Galdakano la Iglesia-fortaleza de Santa María o Andra Mari en lo que hoy es el barrio de Elexalde, con su barbacana, aspilleras y demás elementos defensivos, mirando hacia el castillo de Malmasín tomado por tropas castellanas. Se trajo Sancho de Galdakano con él a su familia y a numerosa gente de guerra para reestructurar la comarca. Construyó Sancho la nueva iglesia divisera de Andra Mari o Santa María, y el que se documenta como “castillo” en un entorno ya poblado desde antiguo, tal y como lo atestiguan las estelas romanas Alto Imperiales encontradas en el caserío Obispoetxe adyacente a la iglesia junto a diferentes tumbas en piedra de los siglos X-XI, además de la existencia de otras tumbas de la misma época desperdigadas por el municipio sin control alguno.

Como hemos comentado, Juan Iñiguez de Ibargüen de la merindad de Zornotza a finales del siglo XVI escribió “Crónica General Española y Sumaria de la Casa de Vizcaya, y su antigua fundación y Nobleza”. La crónica es poco rigurosa en cuanto al pasado de Bizkaia - como tantas otras de la época- , pero sí que aporta el testimonio directo de dos personas sobre hechos de los que son testigo, además de una importante recopilación de folclore, dichos, refranes y de leyendas. Es por ello que es relevante cuando sobre Galdakano nos dice:

“A la anteiglesia de Nuestra Señora de Sancta María de Galdacano se le conçedió 10 fogueras a su vezindad. Por este pueblo pasa el río caudal y camino real cosario que dexamos dicho pasa por el pueblo de Echabarri. El agua deste río les hes de muncho probecho para la molienda de los molinos e para la labor de hazer fierro las herrerías e para la pesca de todo género de pescado que en él toman de hordinario. La plaça deste pueblo es en Urgoitia, donde hay una barriada de casas, y de hordinario suele estar y asistir aquí un alcalde del fuero de Vizcaya de los 5 alcaldes que en ella hay de antiguo acá.
Son todos buenos caseros y grangeros, y hazen razonable cosecha de pan y sidra, y crían y tienen abundançia de ganados mayores y menores. El hábito general de aquí es el antiguo, y hablan bascuençe con su sonido particular”.



El Fuero Viejo de Bizkaia (1452) fue redactado por los llamados “alcaldes del Fuero” en Idoibalzaga (Errigoiti) y no por juristas como el Fuero Nuevo (1526), de ahí su excepcional valor. Los alcaldes del Fuero eran jueces del derecho civil, no tenían las funciones del alcalde actual que se denominaban “fieles regidores” y que eran elegidos a turnos entre los vecinos mediante la fórmula de un “fuego” u hogar: un voto.

Comenta el historiador Esteban Jaime de Labayru (Batangas –Filipinas 1845 - Bilbao 1904), que “Los Alcaldes del Fuero fueron cinco en la antigüedad; tres en las merindades de Busturia y Zornoza, y dos en las de Uribe, Arratia y Bedia. Hasta el siglo XI estas fueron también las cinco merindades que abarcaba el Señorío y a las que correspondía el toque de las cinco bocinas para los llamamientos a Juntas o congresos so el árbol. Después se añadieron las de Marquina y Durango”.

A finales del siglo XV surgió la merindad de Markina para poner fin a las guerras entre bandos en la zona, y adecuar las fronteras entre Bizkaia y Aitzorrotz, tenencia del Alto Deba que se incorporó por entonces a la de Gipuzkoa junto al Bajo Deba, cuando hasta entonces Bizkaia acababa en la ermita de San Andrés Astigarribia de Mutriku, quedando fuera todavía de las Juntas Generales de Gernika la merindad de Durango con su Junta de Anteiglesias en Gerediaga (las villas eran excluidas) y la de las Enkartaciones en la Abellaneda. La lucha de los bizkainos contra la creación de villas en su territorio es de suma importancia para comprender la historia de Bizkaia.


Dentro del reino de Nabarra, los alcaldes el Fuero actuaban como jueces de primera instancia, cuyas sentencias se podían recurrir ante el tenente de Bizkaia que era el conde o señor de Bizkaia. Los tenentes cobraban los impuestos o parte de las rentas de la tierra (pechas), imponían multas (caloñas) y ejecutaba las sentencias (separación de poderes), además, tenían propiedades arrendadas en muchos municipios a sus “labradores censuarios”.

El tenente nabarro debía de residir en el Alcázar de Bermeo que era la “cabeza” de Bizkaia o su capital. Debía de estar sobre la atalaya con cuyas piedras, según la tradición, se amuralló Bermeo que contaba con siete portales del que sobrevive el de San Juan. En su libro “Guía histórica descriptiva del viajero en el Señorío de Vizcaya” el bilbaíno Juan Eduardo Delmas (1820-1892) dice que: “Antes de la incorporación del señorío a la corona de Castilla, en Bermeo residía el tribunal del Juez Mayor de Vizcaya (…) y los pleitos se hacían ante los alcaldes y homes-buenos de Bermeo”.
Las funciones recaudatorias y las que hoy hace la policía, se hacían mediante los merinos. Además, según Iturriza, “Los merinos avisaban a los parientes mayores y a los ancianos del pueblo para que acudiesen a Idoibalzaga y a Guernica, parajes destinados en la antigüedad para celebrar la Juntas Generales, donde solían decretar y determinar lo que se habría de ejecutar para el mejor regimiento de la tierra y elegir los Merinos para tres o cuatro años y su presidente general llamado Merino Mayor o Prestamero mayor para toda su vida no daba ocasión para ser deshonrado”. Le faltó incluir a Iturriza Aretxabalagana en Morga, probablemente el lugar primigenio de estas Juntas de Bizkaia.

Tenemos información de un juicio celebrado en Urgoiti por estos alcaldes del Fuero gracias al historiador Esteban Jaime de Labayru (Batangas –Filipinas 1845 - Bilbao 1904), el cual recoge que: “Hízose así; y el contenido en el cuaderno o libro signado por Vallejo, se refería a que en Urgutia (Urigoiti o Urgoiti) (sic.) en la anteiglesia de Santa Maria de Galdácano a 9 de Agosto de 1488, se presentó Juan de Estibaliz de Otalora”. Por tanto, 100 años antes de la Crónica de Ibargüen-Cachopín.
También aparece mencionado “Urgutia” como un lugar donde se celebran juicios en 1445: “Testimonio de entrega de donna Teresa Gomes de Bilela (Registro de Diego Guerra. Anno de I mil CCCCXLV, a XXVII de noviembre):

Este sobredicho dia, en Oyquina, a pedimiento de la dicha donna Teresa Gomes e por virtud de vna obligaçion de dies e ocho quintales de fierro e de quatroçientos e çinquenta maravedís fecha e sygnada de Ynnigo Sanches de Bedia de sobre Juan Peres d'Ordennana e Juan d'Arratia, fiso entrega el dicho Sancho Martines en quatro bues duendos que acarreavan la piedra a Sancho Vrtis de Vsunsolo en Vrgutia; e en otros dos bues que dixo que andavan en el monte, que mostro por suios el dicho Juan d'Ordennana. E porque menos costas se fisiesen que se llamasen en la yglesia de Santa Maria de Galdacano en los tres domingos seguientes, e en el terçero domingo que llebase el dicho Juan Peres los dichos seis bueys a la dicha yglesia para que se rematasen en quien más diese por ellos. E obligo el dicho Juan Peres a sy e a todos sus bienes de llebar los dichos bueys a la dicha yglesia al dicho terçero domingo/para que se fisiese el dicho remate, so pena de seysçientos maravedis de moneda vieja e de todo el yn terexe de la parte.




Testigos, Pedro de Vasoçabala, morador en el dicho logar, e Juan Peres de Vsunsolo e Martin de Vasoçabala, escriuano del rey, e Juan de Hordennana e Martin Dias de Legaso, procurador/de la dicha donna Teresa Gomes, e otros".

García Salazar en su libro "Bienandanzas e Fortunas" (1471) nos aclara quién era Teresa Gomes: “El linaje de Gecho es antiguo, de buenos Escuderos, que poblaron en Gecho destos el que más memoria e que más valía fue Ochoa Urtis de Gecho, e Sancho Urtis de Gecho, e Sancho Urtis, su hermano, moraba en Uria. E este Ochoa Urtis obo fijo a Ochoa Urtis de Gecho Teresa Gomes, fija bastarda de Gonzalo Gomes, el Viejo, de Butron (…)".



En el Galdakano actual, si venimos desde Bilbao por la carretera general siguiendo el río Ibaizabal por su margen derecha, el barrio Urgoiti corresponde a la zona entre los barrios de Olabarri y Labea (donde está el Hospital de Galdakano), justo donde confluye el Ibaizabal con el río Zornotza o Amorebieta que viene del barrio de Gumuzio (Erletxes). Urgoiti es conocido también como “El Gallo” por el monumento que se puso allí en 1825, punto de control de la bifurcación de caminos donde estaba la cadena de la aduana, y el palacio de los Adán y Yarza construido entre 1745 y 1795, familia que había comprado la ferrería y el molino de Urgoiti así como los caseríos adyacentes.
Sin embargo es evidente que el topónimo difícilmente corresponde a la demarcación actual del barrio (Uri+goiti= población o ciudad en el alto), ni allí hubo una población en el siglo XVI como la descrita con una plaza con una barriada de casas que supusiera una “uria”, y menos el centro de toda la comarca donde pasara vista el alcalde del Fuero, ya que en el siglo XV los actuales San Esteban de Etxebarri y San Juan de Bedia pertenecían a Galdakano (hasta el siglo XVI y XVIII respectivamente), además, los habitantes de Zaratamo también hacían su junta comarcal en Galdakano. Por el barrio de Gumuzio hacia Amorebieta-Etxano, Galdakano se extendía hasta el barrio de Boroa, ya que se vendió en el siglo XIX el terreno a Etxano, donde sigue existiendo el topónimo Gumuzio (donde la actual gasolinera de Boroa) y precisamente hasta el riachuelo de Urgoiti.




Barrio Urgoitia de Amorebieta-Etxano


Existía la ferrería de “Urgoitia” mencionada al menos desde 1430 cuando era propietario Sancho Ortiz de Usunsolo, según consta en la subasta del solar y de la ferrería de Atutxola de Lemoa que facilitó el historiador Sabino Aguirre Gandarias. El mencionado E. Labayru dejó escrito que en 1488 en Urgoiti hubo una reunión para redactar el Fuero de ferrerías o la reglamentación por la cual se regía una ferrería. Además sabemos que existió después un molino secundario a esta ferrería cuya mitad pertenecía a María Ibañez de Labeaga, viuda de Juan de Aldape y casada en segundas nupcias con Martín de Urguitia, molino que estaba en “Urgoitia de Yuso” o Behekoa, al menos desde el siglo XVI.


Logramos aclarar parcialmente esta cuestión con el trabajo “Relación toponímica General de Galdácano” de Javier González de Durana lsusi y Kosme M. Barañano Letamendia, los cuales estudiaron los documentos y testamentos antiguos, de donde se deduce que existía un Urgoiti Behekoa y un Urgoiti Goikoa (de Yuso y de Suso):



Urgoiti: 1641, barrio que, a su vez, se subdivide en Goicoa y Becoa. Apellido citado entre 1561 y 1579.
Urgoiti-Becoa: Arragoas mencionadas en 1607. 1795, casa-torre de Urgoiti (otr. denom. La Puente, Palacio Menor y Torre de Urgoiti).


La Puente: Torre de Urgoiti-Becoa.
Torre de Urgoiti: (ver Urgoiti-Becoa). Casa-torre de Urgoiti (bombardeada en 1936).
El puente fue reedificado en 1606 por Ordoño de Zugasti, alférez y escribano real, casado con María Ibáñez de Isasi, propietarios entonces de la mitad del molino y de la ferrería de Urgoiti.
Urgoiti-Goicoa: Casería y casa-palacio de Urgoiti. El palacio fue construido entre 1745 y 1795 (otr. denom. Palacio-Mayor).
Puente la Torre o Urgoiti-Goicoa: Barrio en el lado derecho del lbaizabal, poco antes de juntarse con su afluente que viene de Erleches.
Aurrecosolo: Heredades en Ordañe, Basozabal, Arteta, Aguirre y Urgoiti-Goicoa (loc. dif.).

Por tanto, la margen derecha del Ibaizabal que corresponde al Urgoiti actual sería “Goikoa”, y la margen izquierda del Ibaizabal con su puente y la torre de Urgoitia de los Abendaño sería Urgoiti Bekoa (hoy barrio de Puentelatorre). Pero, ¿hasta dónde iba Urgoiti Goikoa? El palacio y la aduana están en un llano, por lo que el topónimo resulta extraño y nada parece indicar que allí hubiera una plaza con una barriada de casas a finales del siglo XVI, aunque por allí pasaba el Camino Real que venía de Bilbao y cuya construcción parece remontarse a los siglos XIV-XV.




Otros topónimos nos aclaran mejor la cuestión. En actual barrio de Elexalde y Uraburu en el trabajo sobre toponimia de Galdakano mencionado aparece:
Uruburu: Sel, montes y canteras entre Altamira y Elejalde (otr. denom. Uraburu, Ureburu y Uriburu). Uruburu-Becoa: Cas. de Uruburu, entre Altamira y Elejalde.
Uruburu-Chiquerra: Cas. de Urburu, entre Altamira y Elejalde.
Uruburu-Goicoa: Cas. de Uruburu, entre Altamira y Elejalde.
Estaba en “Uriburu” en 1655 la cantera de los Aldape-Isasi, en lo que hoy llamamos Uraburu, en textos antiguos aparece como “Uriburu”, lo que nos da una gran pista sobre lo que aquí buscamos. De su cantera se extrajeron las piedras de Andra Mari y de algunos edificios emblemáticos de Bilbao.

En el barrio de Altamira, contiguo a Uraburu y Elexalde en el mismo alto, tenemos los siguientes topónimos:

Altamira: 1799, cas. y prado de Urgoiti.
Altamira-Sarra: 1939, cas. de Urgoiti (ver Altamira).
Altamireco-Echevarría: Cas. de Altamira-Urgoiti.
El barrio de Askarri comunica la parte alta de Altamira-Elexalde-Uraburu (a 100 metros sobre el nivel del mar) con la parte baja de Urigoitia Goikoa donde estaba el Palacio (a 40 metros sobre el nivel del mar), y en este barrio tenemos:
Urzabaleta: Casería que en un principio fue casa-taberna, construida por el Municipio entre 1840 y 1845, entre Altamira y Elejalde, sobre Olabarri.
Urzabaleta Mayor: Cas. en el término de Askarri.
Urzabaleta Menor: Cas. en el término de Askarri.
Usabeleta: 1607, fuente de Urzabaleta.

Por tanto, tenemos la cabeza de la Uria en Uraburu y su apertura (Urizabaleta) en Askarri.



La ubicación en Urgoiti del barrio Elexalde también nos la da el libro “Historia General del Señorío de Vizcaya” (Tomo II pag. 433) de E. Labayru y Goicoechea. Tras la conquista de la Nabarra Occidental, Galdakano y su comarca se convirtió en una zona conflictiva, sobre todo desde la fundación de la villa de Bilbao sobre el puerto begoñés en el año 1300 por sus privilegios comerciales que incluían el cobro de aranceles a las mercancías que transitaban por ella y la creación de un nuevo Camino Real, lo que perjudicaba especialmente a los hijosdalgo galdakaneses como explicaremos en otro artículo, que llegaron incluso a bombardear la villa bilbaína con bolardos lanzados desde catapultas.

Es por ello que los labradores censuarios de las anteiglesias de Galdakano, Arrigorriaga y Zaratamo, pasaron voluntariamente en 1375 a pertenecer a la villa de Bilbao, tras concedérselo el señor de Bizkaia, el infante Don Juan (señor de Bizkaia desde 1370, rey de Castilla desde 1379), lo que les daba el amparo de su fuero de villa, para quedar así a resguardo de los “banderizos” o hijosdalgo y sus tropelías. Los labradores censuarios eran inquilinos en alquiler de los terrenos del señor de Bizkaia (collazos del señor de Bizkaia, pero no “mezquinos” que carecían de derechos), pero quedaban fuera los hijosdalgo que no pagaban impuestos porque eran “señores de la guerra” o de la defensa del territorio y también otros labradores propietarios de Galdakano.


Segunda placa puesta el día 3 de diciembre del año 2016, día de Nabarra y del euskera en conmemoración de la defensa de los bizkainos y galdakaneses de su Estado de Nabarra.


El apartado “libro de los Privilegios de Bilbao” del libro mencionado de E. Labayru es el que nos da un documento impagable para saber sobre la historia de Galdakano que ya hemos visto. Se trata de la numeración y los nombres de las “fogueras” u hogares avecindados en la villa de Bilbao de las localidades de Galdakano (que incluía Bedia pero no Etxebarri, separada a comienzos del siglo XVI), Zaratamo y Arrigorriaga. El motivo era que, siendo Bilbao villa con unos privilegios concedidos por el señor de Bizkaia y rey de Castilla, tenía que contribuir al erario regio además de aportar hombres de armas en función de su población, para ello en 1514 el escribano real Sancho de Sojo levantó acta junto a los hijosdalgo y labradores del número de “fogueras” de Galdakano donde los apellidos toponímicos galdakaneses son inconfundibles, es entonces cuando nos da la posición de Urgoitia o Urgutia en Elexalde.



“Vemos en el Pueblo más dichoso del mundo que los aldeanos en cuadrillas arreglan los negocios del Estado a la sombra de una encina y que siempre obra con juicio (…)” (“El contrato social” Jean Jacques Rousseau s. XVIII).


“En Vrgutia, que es en la anteyglesia de Galdacano, a tres días del dicho mes de setiembre, anno susodicho de mill e quinientos e quatorze, en presençia de mí, el dicho Sancho de Sojo, escriuano, e testigos de yuso escriptos, pareçió presente el dicho Juan Lopes de Retes e dixo que les pedía e requería a los dichos Juan Peres de Ysunsolo e Sancho del Castillo e Martin Saes de Oyquina, escriuano, e Pero Saes de Arechaga e Juan Gonçalis de Çamacona e Hurtun Saes de Oçaeta e Pedro de Labeaga e Juan/ de Olabarria e Martin de Labeaga e Juan de Recalde e Sancho de Bengoechea e Juan de Çamacona e otros vezinos de la dicha anteyglesia de Galdacano, que ende estaban en su ajuntamiento (…)”.


Cerca de la iglesia Andra Mari en el barrio Elexalde, a 100 metros a la derecha del camino, existía un roble centenario llamado “Guzur Aretza”, donde los galdakoztarras se juntaban antes y tras oír misa para hablar sobre los asuntos que les preocupaban o tratar cuestiones del día a día como el arreglo de los caminos, las batidas contras los lobos y otras bestias o la explotación de comunal, incluidas la ferrerías de monte o haizeolas tan abundantes en el municipio gracias a la importante meta de hierro que lo atraviesa. Incluso parece que se tomaba confesión en el mismo, tal y como se recoge en un documento ante la visita obispal de 1591: “…soy informado que lo había acostumbrado oír de penitencia en la (…) de la dicha iglesia debajo de árboles fuera de sagrado…”. Este roble fue talado por el ayuntamiento en 1935, ante las protestas de los vecinos se plantó otro en medio de una fiesta.



Pórtico de Andra Mari con el “Guzur Aretxa” al fondo, lugar de reuniones del valle.


En estas Juntas Vecinales se dirimían disputas vecinales y se resolvían problemas municipales de toda índole, además se decidía quién iba a representar al “ajuntamiento” en las Juntas Generales de Bizkaia (pero esto es tardío como hemos visto, pues la primera célula política fue el valle) o en la Junta de la Merindad. Entre todos los vecinos se sorteaba en Asamblea Municipal o Cruz Parada mediante insaculación (sorteo) en sufragio universal por “fuegos” o “fogueras” (lo que coincidía con un representante por caserío) y por turnos.

Pero en Elexalde no había a finales del siglo XVI una plaza y una barriada de casas, por lo que la única posibilidad sería la barriada cercana del barrio de Altamira, donde se han encontrado los caminos medievales más antiguos de Galdakano e incluso restos de una calzada romana en la sierra del monte Ganguren hacia Larrabetzu. En el artículo publicado en Euskonews con el título “Hipótesis de trabajo acerca de un camino romano por Bilbao utilizado por los peregrinos a Santiago (X. Orue-Etxebarria, J. Mencia, I. Aldekoa, R. Oleaga, E. Apellaniz y A. Arruza 2015), los autores mencionan:
“(…) del término altamira, que aparece de forma frecuente en el tramo de camino romano que hemos investigado entre Bilbao y Bermeo, y que, en nuestra opinión, tiene relación con caminos antiguos. Tanto en la documentación antigua como en la actualidad lo podemos encontrar citado como heredad, robledal, caserío, barrio, etc., en pueblos como Galdakao, Larrabetzu, Morga, Gernika-Lumo, Busturia, Mundaka y Bermeo entre otros. También aparece encima del camino antiguo que va desde Moiordin (Zaratamo) hasta el puente de Mercadillo (Galdakano). Además, siempre aparece en zonas más o menos elevadas, próximas al camino estudiado y con buenas vistas”.






El Camino de Santiago de la costa se usaba sobre todo al principio por los municipios descritos en el mencionado artículo (lo mismo que la Ruta Juradera después), siglos IX-X, tal y como señalaron Menéndez Pidal o Caro Baroja. Este Camino de Santiago discurriría cerca de Andra Mari de Elexalde en cuyo altar hay conchas de peregrino, y está documentado en el siglo XVII el asalto a un peregrino en Gumuzio. Se aportan más datos arqueológicos y documentales en el trabajo “El camino por el puente de Mercadillo-Galdakao y su conexión con el Camino de Santiago” (X. Orue-Etxebarria, F. García-Garmilla, J. Artaraz, E. Apellaniz, I. Aldekoa, A. Erkoreka, E. Madina, Euskonews 2015).
Además de Urgoiti, había en Galdakano otra “Uria” anterior en la zona labradora, por lo que era llamada “Urizarra”. El citado historiador José Ramón Iturriza nos dice en 1793: “La de Santa Marina de Ganguren, primitiva Parroquia de Galdácano fundada por los Labradores Colonos de los señores de Vizcaya en el siglo décimo (…)”.




Urizar marca el camino a Santa Marina del monte Ganguren y corresponde al núcleo de población altomedieval original de Galdakano en los actuales barrios de Bengoetxe, Agirre-Aretxabala (Ergoien), Urizar (zona de Arantzille) y Urizargoiti (Usargoiti). Hubo fuertes disputas entre ambas “Urias” en el contexto de las llamadas “luchas de banderizos” como hemos visto, con pleitos, guerras fratricidas por el control de los caminos, molinos, ferrerías o el cobro de los pontazgos, llegando a quemar cosechas, caserías e incluso casas-torre, como la de Sancho de Aldape o Galdakano en Urgoiti por una familia de “Urizar”.




TRES ESCUDOS DEL ESTADO DE NABARRA EN GALDAKANO



Tres escudos nabarros en Bizkaia apoyan y apuntalan el hecho que todavía a finales del siglo XII Bizkaia seguía libre dentro del reino baskón. El primer historiador bizkaíno, preboste de Portugalete y merino de Castro Urdiales, el mencionado banderizo Lope García de Salazar (1399-1476), en su libro “Bienandanzas y Fortunas”, nombra a la familia de Galdakano como de las más antiguas e importantes de Bizkaia, de la que dice estaba emparentada con los reyes de Nabarra y que vino a finales del siglo XII a defender la comarca de las ansias expansionistas de Castilla con tropas acantonadas en el castillo de Malmasín. Junto con los Galdakano llegaron otras familias como las de Isasi de Usansolo o la del propio hijo de Sancho de Galdakano la cual se instaló en la torre Tosubando de Bedia del siglo XI:


“El linaje de Vedia e de Usansolo son de buenos escuderos antiguos e de Vedia es agora principal del Sancho Ortis de Vedia, que se falla que aviene en siete generaciones del cauallero de Galdaño, que fue natural de Nauarra, e vino a poblar allí, e viene del de padre en padre”. El mencionado “Sancho Ortis de Bedia” se sabe que era contemporáneo de García Salazar, el cual era preboste de Bilbao y merino en Bedia, por lo que esas “siete generaciones” nos llevarían a finales del siglo XII.

Sobre la familia y el escudo de armas de los “Usansolo”, Sabino Aguirre Gandarias Doctor en Historia, en su trabajo “Las dos primeras crónicas de Vizcaya” del año 1987, comentaba que: “El historiador del siglo XV Lope García de Salazar, experto conocedor de los linajes de Bizkaia, nos informa de algunos aspectos: al calificar a los Usún-solo de "antiguos'" y "buenos" escuderos, únicos por él enseñados, con los de Isasi, dentro de la anteiglesia; y al encuadrarlos entre los parciales de Abendaño el de Urkizu, en Igorre (…).

Aunque quizá de sus armas aun más distintiva sea la cadena que le sirve de bordura, hecho frecuente en la zona, pues indica ascendencia Navarra y dentro de la anteiglesia el probable enlace con algún descendiente de Sancho de Galdácano (…)”. Esta cadena la tenemos en el escudo de los Bedia y en el de los Abendaño.


Escudo de los Bedia asentados en Usansolo


En el Privilegio de la Unión de 1423 de los tres burgos de Pamplona Nabarrería, San Nicolás y San Cernín, dado por Carlos III “el Noble”se decía: "un renc de nuestras armas de Navarra, de que el campo ferá de guculas, y la cadena que irá al derredor de oro".
Es la imagen del "Gran sello" de Pamplona que se conserva, esa cadena coincide plenamente con las barras pomeladas o carbunclo tradicionales.



Esta apreciación ha sido recientemente ratificada en las recientes excavaciones (2016) del castillo nabarro de Aitzorrotz que defendía la tenencia del mismo nombre (Eskoriatza, Alto Deba hoy Gipuzkoa con la villa de Leniz hoy Arrasate-Mondragón como principal centro urbano), en las cuales el arqueólogo Iñaki Sagredo Garde ha encontrado un sello con un “arrano beltza” rodeado por este tipo de bordadura o “cadena”.



Pues bien, el escudo de la villa de Errigoitia (Bizkaia), es un águila negra con alas abiertas en campo rojo, las mismas que usaban los reyes de Nabarra de a finales del siglo XII y principios del siglo XIII en sus escudos y sellos. Según el padre Moret en “Investigaciones” tal y como recoge el historiador bizkaíno Andrés de Mañaricúa en su libro “Vizcaya, siglos VIII al XI los orígenes del Señorío”: “adoptó por armas dicha villa de Rigoitia una Águila negra, con las alas abiertas en campo rojo, las mismas que usaban los Reyes de Nabarra”.


Nabarlur.blogspot (Eneko Del Castillo)


En los escudos heráldicos una hoja de álamo es habitual de la familia de los Gebara, Ganboa y Usansolo, familias leales, incluso siglos después de la invasión, a Nabarra. A está figura de hoja de álamo se le llama "panela" y es muy frecuente en la heráldica vasca, así, el heraldista Hubert Lamant-Duhart en su obra "Armorial du Pays Basque" la cita como muy característica de los blasones “vascos” juntamente con el árbol, el lobo, el jabalí, el castillo, el oso el perro, la caldera, la banda engolada en cabezas de dragones, etc. Los oñacinos “pro-castellanos” tienen en sus escudos osos y calderos.


Libro de Armería de Nabarra


Existe un relato que aparece en la “Crónica de Vizcaya” de Lope García de Salazar (1454) y en su libro “Bienandanzas y fortunas” (1471-76), historia que se corrobora por un texto anterior escrito por Fernán Pérez de Ayala en su Genealogía de la Casa de Ayala (“Árbol verdadero de la casa de Ayala”), que fue escrita en 1371, pero cuando el autor ya tenía 76 años, por tanto eran hechos recientes conservados de forma oral. El relato se parece mucho al de la “Campana de Huesca”, por lo que sería uno de los muchos relatos que ser repetían de boca en boca en la Edad Media copiando a los clásicos pues en este caso ya aparece en Herodoto (siglo V a.C.) , en este caso escondería un hecho cierto, la llegada de los Abendaño a Usansolo.

Desde entonces los Abendaño serán una de las grandes familias asentadas en Galdakano descendientes de los Gebara y en la comarca, junto a las de Isasi, Aldape o Basozabal y la principal, la de Galdakano (cuyo apellido era en realidad Aldape, proveniente de Tierra Estella-Lizarrara), todos ellos serán los fundadores del actual Galdakano.

En lo que respecta a la primera parroquia de Galdakano, Santa Marina es una santa gallega cuya adoración se intensificó en los siglos IX-X-XI en relación con el Camino de Santiago de la costa, anterior al interior amenazado constantemente por los musulmanes, y que tendría en esta pequeña iglesia una importante parada de gran devoción con su pila bautismal, libro de bautismo y párroco, cuya primera mención estaría en la carta de la villa de Mungia a finales del s.XIV.

La iglesia llegó a contar con hospital de peregrinos y con una escuela donde aprendieron los hijos de los grandes señores de la comarca como los Abendaño e incluso de Bilbao como los Bertendona en el siglo XVI, en temas no sólo religiosos sino también en matemáticas, gramática, lengua etc., las clases se impartirían en la casa del rector adyacente a la ermita, como lo atestigua el galdakoztarra Francisco de Egia, rector y cura en la misma.

Sobre la etimología del nombre “Usansolo”, se puede leer en "El Solar Vasco-Navarro" de los hermanos García Carraffa: “Usánsolo (o Usuénsolo, o Usúnsulo, o Usunlo) que fue filial de la de Usategui”. Donde “usategi” es “palomar”, por tanto, da que pensar que Usansolo es probablemente “huerta de palomas” (en lugar de “(a)usun-solo”, traducible al castellano como “huerta de ortigas” que señalaba Koldo Mitxelena en su libro “Apellidos vascos”).

Un tercer escudo nabarro en Bizkaia se haya en la iglesia Andra Mari de Galdakano, la cual es una iglesia “divisera” ya que fue fundada por el propio Sancho de Galdakano y no por la Iglesia católica ni por un rey (éstas últimas llamadas de “realengo”). Desde esta iglesia-fortaleza del segundo románico nabarro de regia constitución y que cuenta con aspilleras para disparar flechas o dardos, se controla perfectamente la cima del monte Malmasín de Arrigorriaga y su castillo.

La anteiglesia Andra Mari de Galdakano fundada por Sancho de Galdakano, está doblemente documentado en el siglo XII en sendos legajos de Nájera en su pleito con la catedral riojana de Calahorra (ocupada entonces por Castilla), significativamente de los años 1175 y 1193, en los cuales su obispo reclama el impuesto que no percibe a, literalmente en uno de ellos: “ecclesia de Aldacano” y de “Barrica” en Bizkaia. Esta petición sólo puede ser a la anteiglesia Andra Mari y nos da una idea de que ésta debe de haber sido construida entre 1173 de la invasión castellana y marzo de 1175 del primer documento, por tanto a finales del año 1174 o principios de 1175.



De la fábrica de la primera iglesia se conservan varios elementos también muy visibles, especialmente en la pared Oeste, y su fisonomía no parece que haya cambiado sino que se “hinchó” o amplió hacia el exterior, siguiendo un modelo de construcción que se puede constatar en otras partes del reino como en Valdegobia (Gobiaran, Alaba). En esta pared Oeste se pueden ver tres ventanas tapiadas de la iglesia original y en el imafronte bajo la espadaña, se pueden observar a modo de canecillos (pequeños salientes -Ybarra y Bergé 1969- ), figuras humanas y animales (un león y un caballo) y una estructura que podría pertenecer a un anterior campanario, ya en la pared Sur. En la misma pared Oeste, pero por el interior, existen 3 modillones (como canecillos interiores) que decoran el muro a los pies, sobre los cuales hay un tablón de madera de roble decorado con motivos vegetales, soporte de un antiguo coro y órgano.

Hay otros modillones, restos de la iglesia original de finales del siglo XII, en la contraportada sobre el arco de medio punto que representarían a Sancho de Galdakano, su mujer y su hija, además de a otro personaje que sería probablemente su hijo, del mismo nombre que el padre (Fernando Malo Anguiano “Monografías de pueblos de Bizkaia: Galdakano, Etxebarri y Zaratamo”). La iglesia desde este ángulo (paredes Oeste-Sur), tiene apariencia de una fortaleza, con tres aspilleras como únicos entrantes de luz desde la esquina en la pared Sur; dos de ellas, las más estrechas, no son útiles como tragaluces y sí idóneas posiciones para ballesteros o arqueros, pues son muy estrechas y están en un contrafuerte semicircular que aumenta su ángulo de tiro. Destaca en la iglesia de sobremanera su pórtico románico de medio punto imitación al de Estibaliz en la Llanada Alabesa, por su concepción estructural, y la talla de la virgen coetánea a la iglesia original.

Un texto recogido por Estanislao Jaime Labayru resume perfectamente la existencia de una iglesia vieja anterior a la reformada en el año 1516 y a la reconstruida sobre el año 1250, quizás semiderruida dentro de la guerra entre los autóctonos nabarros e invasores castellanos:

“Y se alegó o insistió nuevamente por parte del predicho D. Martín (Aldape Isasi y Torrezabal, Diputado General de Bizkaia, nacido en Galdakano en 1588) en escrito del 19 de agosto de dicho año (1640), afirmándose en lo dicho antecedentemente, y añadiendo que la referida lápida había estado en la forma en que estaba continuamente sin mudanza ninguna 110 años a aquella parte que hacia entraos la sepulturas cuando se ensanchó la iglesia, y antes en la iglesia vieja desde la fundación de ella estaba dicha sepultura solo adentro con la misma preeminencia y las demás solían estar fuera en el cementerio y esta prelación había sido y era perteneciente a la dicha sepultura y a los dueños de ella y de la dicha Torre de Torrezabal porque el primer fundador de ella que fue D. Sancho de Galdácano y Torrezabal lo que también la dicha iglesia vieja según la tradición antigua y pública voz y fama (…) y que la dicha fama pública y tradición antigua se reforzaba más con las armas y bustos de personas que existían en las puertas de dicha iglesia vieja que eran principales porque dichos bustos y armas eran del dicho Sr. D Sancho de Galdácano y Torrezabal y de su mujer y dos hijas” (Labayru E.J. “Historia de Vizcaya”, Tomo V. Cap. XXII Pág. 315, pleito de la casa de Torrezabal con la de Aldape en 1640, conservada una copia en el Archivo Histórico Eclesiástico de Derio).

Por tanto, además de sus bustos en el interior del precioso arco románico de medio punto de la entrada, dentro de Andra Mari se encuentra la sepultura en piedra de la familia Galdakano. Junto a ella hay otras 16 tumbas en dos hileras pero éstas con tapa de madera que datan de 1704, cuando se accedió enterrar a otras familias dentro de la iglesia ante la presión de las mismas. Ya el Papa Gregorio IX (1227-41) permitió el enterramiento de gente del pueblo llano dentro de las propias iglesias al pie de los altares, antes reservados a la casta sacerdotal, nobles como Sancho de Galdakano y a los reyes.

Hasta el siglo XIX, con el Borbón Carlos III de España, no se prohibió esta práctica de enterramientos dentro de las iglesias. Después pasaron los cementerios a instalarse en los terrenos adyacentes a las entradas de los templos y en sus alrededores (aún hoy se pueden ver en diferentes municipios vascos, como en Ainhoa, Lapurdi); se pasó después a enterrar los cuerpos en la parte posterior de iglesia. En el caso de Galdakano (como en la mayoría de los municipios), se tuvo que trasladar el cementerio municipal a su actual ubicación alejado de la iglesia en 1904, al tener poca profundidad la tierra, ya que la roca debajo de la iglesia Andra Mari aparecía muy pronto con el hedor consiguiente de los cuerpos enterrados.

Durante los primeros siglos, sólo se enterraba dentro de la Iglesia Andra Mari a la familia Galdakano, cuya tumba tiene las medidas de 185 cm de alto, 60 en sus pies y 70 cm en la cabeza. Sea la tapa de la tumba actual la original o no, la sepultura de la familia Galdakano es de estilo románico con escarbuncos pomelados circulares (5 completos y dos medios en los extremos) y una orla dentada -muy común en las estelas funerarias baskonas, por ejemplo en Argiñeta, Elorrio s. IX-X-. Esta tumba es llamada en el municipio como de “Xaunansoarri” (“la piedra o lápida del Señor Sancho”, “Jaun-Anso-Arri”).

Nabarlur.blogspot (Eneko Del Castillo)

El escudo de armas, entendido como divisa que pasa de una generación a otra, data de principios del siglo XII, aunque en el siglo X ya existían blasones que servían para identificar a los caballeros que participaban en los torneos. Según el genealogista Juan Carlos Guerra, el escudo nació con la terminación de la Primera Cruzada, en la que los cruzados se distinguieron por el color de sus cruces, según las naciones a las que pertenecían” . El uso de escudos armoriados que representaban a las familias y luego a las naciones, es una tradición que nació en Normandía a mediados del siglo XII, no antes. En el caso del reino de Nabarra, se tiene constancia de una heráldica Nabarra desde Sancho VI el Sabio, en la segunda mitad del siglo XII por tanto.

El escudo de Sancho de Galdakano es el escudo original del reino de Nabarra, anterior a las actuales cadenas; el escudo de armas de la familia Galdakano se conserva también en una de las ménsulas de las que parten las nervaduras de las bóvedas de la propia iglesia nabarra de Andra Mari.

Existen unas cadenas supuestamente tomadas por Sancho VII el Fuerte en la Batalla de las Navas de Tolosa (1212). Serían las cadenas de la haima del rey Miramamolín y conservadas repartidas entre la catedral de Tudela (donde estaba la Corte del Sancho VII), el monasterio de Iratxe y la colegiata de Orreaga-Roncesvalles junto a la tumba del propio Sancho VII el Fuerte. Pero es una leyenda, pues estas cadenas no estaban en el escudo original de Nabarra y las cadenas actuales no aparecen en el escudo de nuestro Estado hasta después de la invasión de la parte central del reino de Nabarra que tuvo lugar entre los años 1512-30, según se puede apreciar por ejemplo en el libro de Armería del Reino, el libro heráldico oficial de las armas de las principales familias del reino o Estado de Nabarra (https://lehoinabarra.blogspot.com/2018/11/nabarra-mejor-sin-cadenas.html).




Andra Mari, sepultura de Sancho de Galdakano