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MOTIVOS POLÍTICOS EN LOS DIALECTOS DEL EUSKERA

MOTIVOS POLÍTICOS EN LOS DIALECTOS DEL EUSKERA


Aitzol Altuna Enzunza


El matrimonio en Donibane Lohitzune-San Juan de Luz (Lapurdi) y Hondarribia (Gipuzkoa) entre Bourbones y Habsburgo que impuso la actual frontera sobre el Bidasoa en 1659


El lingüista checo Hans Mukarovsky (Písek, 1891-Praga, 1975), uno de los fundadores del Círculo Lingüístico de Praga y filólogo de la Universidad de Viena, decía: 

“Que el destino de las lenguas está relacionado con el destino político de las Pueblos que hablan. Si la suerte política hubiera favorecido a Navarra, hoy Europa habría hablado euskera."


La muga actual en el barrio Behobia de Irun, la historia del Tratado de Paz de los Pirineos que dividió definitivamente el País con numerosas fotos, la cubrimos en el artículo:
LEHOINABARRA: LA ISLA DE LOS FAISANES EN EL BIDASOA: EL ÚNICO CASO DE COSOBERANÍA EN EL MUNDO
Hondarrabia desde Hendaia en 1871


Otro lingüista, el gipuzkoano Koldo Mitxelena (Errenteria 1915-Donostia 1987), comentaba en 1957 que el fraccionamiento dialectal es "consecuencia de la división política del país y de la falta de focos culturales unificadores". Aunque Mitxelena apreciaba dos causas, para nosotros son la misma.


La gran uniformidad en el euskera se produjo tras la caída del Imperio Romano Occidental con la unificación de todos los Pueblos euskaros en una única entidad política con el ducado de Baskonia (VI-IX) y sobre todo con el reino de Pamplona-Nabarra, que además trajo el primer euskera literario unificado o batua, como hemos visto en los artículos LEHOINABARRA: NABARRAKO ERRESUMA: EUSKARAREN BATERATZAILEA/EL REINO DE NABARRA: UNIFICADOR DEL EUSKERA y LEHOINABARRA: EL NACIMIENTO DE LA LITERATURA EN EUSKERA

Fotomontaje: Eneko Del Castillo

Esta sería la percepción del euskera, mucho más uniforme para aquellos siglos de la Alta Edad Media y donde deberíamos empezar a explicar los dialectos actuales del euskera. Esto aclararía lo que comenta Mitxelena: "las abundantes palabras provenientes del latín siguieron una evolución similar en todos los dialectos".

Un resumen actualizado lo hace en el trabajo "Erdi Aroko euskara: dialektizazioaren hastapenetarantz" Urtzi Reguero Ugarte (2012):

1. Akitaniera osteko euskara: III-VI. mende bitarteko euskara. Garai honetan aldaketa handiak gertatu bide ziren; batez ere, kontsonante sistema aldatu zen; lenis-fortis oposaketa garai honetan galdu zen.

(Euskera post-aquitano: III-VI. es un euskera de entre estos  siglos. En esta época se produjeron grandes cambios; sobre todo, cambió el sistema de consonantes; la oposición lenis-fortis se perdió en esta época).

2. Euskara Batu Zaharra: VI-VIII. mende bitarteko euskara. Orekatze eta bateratze garaia. Aldi honetan gizartea egonkortu eta hizkuntzan batasuna gertatu zen. Dialekto historikoen sorburu den hizkuntza batua garai honetan sortu zen 

(Euskara Unificado Antiguo: VI-VIII. euskera de entre estos siglos. Un tiempo de equilibrio y unificación. En este período se estabilizó la sociedad y se produjo la unidad en la lengua. La lengua unida de donde proceden los dialectos históricos se originó en esta época).

3. Lehen dialektalizazio aldia: VIII-XII. Garai honetan Euskara Batu Zaharraren lehen dialektalizazio aldia hasten da. Ikusi dugunez, bi eremu dialektal bereiz litezke: mendebalekoa eta ekialdekoa. Garai honetarako erdigune berritzailea nabarmentzen hasten da; eremu horretan hasperena galtzen hasi eta garaiaren amaierarako galdua zen.

(Primer periodo de dialectalización: VIII-XII. En esta época comienza el primer período de dialectalización del Euskara Unificado Antiguo. Como hemos visto, se podrían distinguir dos zonas dialectales: la occidental y la oriental. Comienza a destacarse el centro innovador para esta época, que comenzaba a perder la aspiración en esta zona y se había perdido del todo para el final de la misma).

4. Bigarren dialektalizazio aldia: XIII-XVI. Garai honetan bi eremu dialektal egotetik hiru izatera pasatzen da. Hasperenaren galera mendebalera ere hedatzen da garai honetan.

Euskararen dialektalizazioari begira, hipotesi berri zenbait jarri ditugu mahai gainean, batez ere hasierako bi eremu dialektalak eta geroxeagoko hirurak aurkeztean; dialektalizazioa prozesu bat izan zela ikusi dugu, eta ez bat-batean gertatutako zerbait.

(Segundo periodo de dialectalización: XIII-XVI. En esta época se pasa de dos áreas dialectales a tres. La pérdida la aspiración también se extiende al oeste en esta época.

De cara a la dialectalización del euskera, hemos puesto sobre la mesa algunas hipótesis nuevas, sobre todo al presentar las dos áreas dialectales iniciales y las tres posteriores; hemos visto que la dialectalización fue un proceso y no un suceso instantáneo).

Mapa actual de los tres dialectos principales del euskera y en color más oscuro los subdialectos más importantes dentro de ellos

Así, en Zuberoa donde se da esta última fase de la dialectización, la influencia del bearnés viene de esta época, pero, por ejemplo, el euskera del suletino Arnaud Oihenart (Maule 1592-Donapaleu 1667) es mucho más cercano al euskera batua actual que el zuberotarra de hoy, por lo que todavía no era tan acentuada la diferencia en el siglo XVII cuando se produce la ocupación de Baja Nabarra con capital en Donapaleu que era soberana hasta entonces, lo que condujo a su integración junto con el Beárn en Francia con centro político en Pau impuesto por el rey Louis XIII de Francia y de Nabarra entre 1610-43.

Oihenart fue letrado del Parlamento de Nabarra en Donapaleu-Saint Palais los últimos años en los que fue soberano (hasta 1620), era un humanista con sólida formación jurídica al servicio del señor de Agramont, historiador y recopilador de refranes en euskera publicados en 1657, era uno de los más fieles partidarios de los legítimos reyes de Nabarra y de la recuperación de su libertad


LA INVASIÓN DE NABARRA

La Nabarra Occidental fue invadida en el siglo XI-XII, así como Lapurdi y Zuberoa, y Alta Nabarra en el XVI, el Estado baskón continuó en Tierra de Vascos en Baja Nabarra hasta el siglo XVII cuando los euskaldunes perdimos nuestro Estado ante el avance del imperialismo franco-español.

“Atlas Histórico de Navarra” (2016) Eneko del Castillo


Aunque mantuvimos las instituciones propias hasta finales el siglo XVIII en Tierra de Vascos o Iparralde (1789) y hasta el XIX en Hegoalde (1841-1874), siglos de la creación de los Estados-nación liberal-unionistas: es el comienzo del totalitarismo moderno, que se basa en la centralización en Paris-Madrid del poder político y el intento de uniformización en todos los aspectos culturales y lingüísticos. Los Fueros habían hecho de paraguas político al euskera para poder sobrevivir a los siglos anteriores.

 
El mejor resumen sobre la pervivencia de las actuales diferencias dialectales, lo hace Koldo Zuazo Zelaieta:

“Por otro lado, dentro de la estructura vasca observamos dos cortes importantes, presentes también desde el siglo XVI. Una que separa el euskera de las provincias de Alaba, Bizkaia y Gipuzkoa del Norte y la (Alta) Navarra, y otra que separa el euskera del Norte y del Sur".

Bitxia da mendebaldeko "dot" 
Nafarroa Garaian ere erabiltzen dela 
ikustea, 
(agian) noizbait bateratuta zegoenaren lekuko 
 
Continúa el lingüista eibarrés: "Quizás la fragmentación del Reino de Navarra esté en la base de ambos acontecimientos, porque fue a partir de entonces (s. XII) cuando las provincias de Lapurdi y Zuberoa, sobre todo, orientaron sus relaciones políticas y sociales hacia centros situados al norte de Pirineos, mientras que Alaba, Bizkaia y Gipuzkoa permanecieron integradas (sic) en el Reino de Castilla".

Mapa: Eneko Del Castillo
 

"La reorganización (sic., se refiere a la invasión de Castilla por el sur y de Aquitania-Inglaterra, por el norte) de las provincias vascas (sic. territorios del reino baskón) llevada a cabo entre los siglos XI y XII pudo tener impacto en la evolución posterior del lengua y quizá fue entonces cuando se dio el primer paso importante en el proceso de dialéctica del euskera (...). El vasco de Alta Navarra es el que menos elementos diferenciadores tiene” .


"Navarra perdió su independencia en ese momento y por lo tanto los vascos perdieron a sus reyes, que podrían haber ayudado a los vascos. Por tanto, al inicio de la modernidad, el euskera se queda sin el apoyo de sus lenguas vecinas" 
Joxe Azurmendi Otaegi, Zegama (Gipuzkoa), "Agua, Fuego, Tierra. Documental" (1999).
 



Esta afirmación de Koldo Zuazo es también contundente sobre el euskera "bizkaíno" u occidental: "No es fácil esclarecer la causa de la dualidad. Es evidente que Gipuzkoa, Bizkaia y Navarra han estado unidas en los últimos tres siglos, desde el siglo XVIII hasta nuestros días". 

No hay duda de la conquista de todo el territorio nabarro al sur de los Pirineos por parte de Las Españas tiene que ver con los dialectos de la Nabarra Occidental y la Alta Nabarra.

Mapa: Eneko del Castillo -blog Nabarlur-
“La identidad de Navarra se resume en dos palabras: soberanía y lengua” José María Jimeno Jurio, historiador de Artaxona (1927-2002)


La creación de nuevas unidades administrativas

En los siglos XIX-XX los Estados, mediante diferentes políticas contra los idiomas que no son el oficial en todo su territorio y mediante la centralización del modelo liberal-unionista, adquirieron una mayor uniformidad administrativa y lingüística, ya que las posibilidades reales de estandarización de la población no eran tan importantes en épocas anteriores. 


También influyó mucho el grado de democracia interna de cada época y Estado, siendo el absolutismo y las dictaduras más propensas a la coerción contra la población para imponer las llamadas "lengua del imperio".

Escudo del rey francés Philippe V castellanizado como Felipe V de Las Españas donde, lógicamente,  no aparece el escudo de Nabarra  ya que no corresponde a la corona española.
Philippe de Diet o el Animoso, traducido como Felipe V de Anjou (Versalles 1683-Madrid 1746), el cual se negó a aprender castellano en 46 años de reinado introduciendo el francés en su Corte. Era nieto de Luis XIV de Francia y padecía importantes problemas psiquiátricos desde antes de su coronación (murió creyéndose una rana). Tras una lucha por la corona con la casa Austria, en el Tratado de Utrecht de 1714 que puso fin a la sucesión dinástica, renunció ante su abuelo el rey Luis XIV de Francia a sus posibles derechos sobre las coronas de Francia y Nabarra para ser reconocido como rey de “las Españas”, castigó duramente a la corona de Aragón, y por tanto a Catalunya, por no apoyarle.

Los Estados nunca habían estado tan preocupados por la lengua hablada como desde la creación de los Grandes Estados Nación Totalitarios surgidos tras la Revolución Francesa y la época imperial francesa del emperador Napoleón Bonaparte, sus políticas afectaron a la expansión y unificación de las llamadas lenguas imperiales, así como a menospreciar las lenguas de los Pueblos cuyos Estados habían sido conquistados, los “patois” (Eugen Weber -1983- “La fin terroirs”).

El francés José I Bonaparte, rey de España 1808-1812, dividió por primera vez los distintos reinos peninsulares en provincias y las centralizó en Madrid siguiendo el modelo implantado en Francia por su hermano, le dio a Las Españas la primera Constitución, las dos cámaras de representantes, el escudo que lleva la bandera o la moneda llamada "peseta" entre otros elementos sustanciales

Xabier Irujo e Iñigo Urrutia (Historia jurídica de la lengua, 1789-2009, IVAPEHU, 2014) concluyen que, del estudio de Grégoire durante la Revolución Francesa (1789), se desprende que sólo el 11% de la población hablaba francés en su día a día, además, sólo se hablaba en 15 de los 83 departamentos (“Asedio al euskera” Joan Mari Torrealdai -2018-). 

Pero, había en todo el Imperio un porcentaje o élite que lo dominaba como idioma de clase, así como una pléyade de funcionarios para las labores administrativas.

Catalunya fue anexionada a Francia en 1812 tras la ocupación de Las Españas por el ejército imperial francés y con el beneplácito de sus reyes. Unos años antes, el ex-ministro, ex-senador, presidente del Consejo de Ancianos de Francia y conde del Imperio Francés, Joseph Garat Hiriarte, había propuesto al emperador Napoleón Bonaparte crear un Estado Vasco euskaldun llamado Nueva Fenicia y con la bandera de Nabarra como insignia nacional
LEHOINABARRA: EL ESTADO VASCO DE NUEVA FENICIA: EUSKALDUN Y CON LA BANDERA DE NABARRA 
En total fueron tres los "Estados vascos" satélites del francés que se intentaron crear entre La Guerra de La Convención e 1793-95 y la entrega de Las Españas a los franceses por los reyes de Las Españas 1808-14: 
LEHOINABARRA: LAS TRES PROPUESTAS DE NUEVOS ESTADOS VASCOS DURANTE LA OCUPACIÓN FRANCESA

Si la ocupación de las tropas de Napoleón y José Bonaparte de Las Españas hubieran persistido hasta la actualidad, en toda Gipuzkoa y la mayor parte de Bizkaia así como en gran parte Alaba, jamás se hubiera hablado castellano, lo mismo que en la mitad de Alta Nabarra, siendo sustituido el euskera milimétricamente por el francés (como lo ha sido por el castellano); por supuesto que el castellano también habría experimentado un gran retroceso.


Todas las leyes contra el euskera y el catalán que han tomado los Estados francés y el español, las enumeramos en: LEHOINABARRA: LAS LEYES CONTRA EL EUSKERA Y EL CATALÁN



LAS POLÍTICAS ACTUALES


Hoy en día, es evidente para cualquier euskaldun la dialectización del euskera entre los Estados español y francés es más bien fonética que no tanto gramatical gracias el euskera batua, por la influencia de los idiomas impuestos desde la misma escolarización.


El euskera llega al siglo XXI dividido políticamente por el imperialismo franco-español que ha creado una diglosia absoluta, siendo muy bajo el número de euskaldunes capaces de expresarse y escribir correctamente en euskera, por lo que la supervivencia de los dialectos es el menor de los problemas del euskera.

Actualmente el euskera se encuentra en el Libro Blanco de la Unesco entre los idiomas en riesgo de desaparecer estando en estado de "vulnerabilidad" (2009).

Mapa Historia de Euskal Herria LUR.

Es más, la frontera franco-española que ha estado durante muchos años cerrada y vigilada por gendarmes franceses y policías nacionales españoles (cuando no por sus ejércitos), ha supuesto que los matrimonios y las relaciones comerciales tan habituales a los dos lados del Pirineo en otra época, sean anecdóticos desde la pérdida foral donde no había esa frontera en el ámbito económico.

LOS DIALECTOS DEL EUSKERA HOY


Tras la dictadura fascista del General Francisco Franco, donde el euskera estuvo prohibido y los euskaldunes perseguidos en todos los ámbitos, la situación ha cambiado. 

La pequeña autonomía comparada con la etapa foral otorgada a finales de los años 70 a las diferentes regiones en las que se ha dividido a la Nabarra sur pirenaica (La Rioja, Comunidad Autónoma Vasca y Comunidad Foral Navarra -CAV/CFN-), ha propiciado la estandarización del euskera dentro de las mismas por su gran influencia a través de las políticas docentes y lingüísticas, pero también la casi aniquilación del euskera de las regiones la ribera y total de la provincia de La Rioja (no así en La Rioja Alabesa), mediante políticas que promueven el genocidio lingüístico frente a la libertad de elección de las familias.




Más información en “Atlas Histórico de Navarra” de Eneko del Castillo: 


La misma importancia tienen en la normalización del euskera los medios de comunicación, los cuales nunca habían tenido la fuerza que tienen hoy y nunca pudieron expresarse en euskera más que puntualmente. 

Tanto es así, que muchos niños de cualquier región de Euskal Herria sólo hablan en batua que aprenden en la enseñanza, lo que está provocando que las diferencias entre los dialectos vuelvan a difuminarse, pero, se empiezan a acentuar entre los Estados, por lo que la distancia entre el euskera del Norte y el del Sur es cada vez mayor y menor de Este a Oeste, dato que también constataba Ibon Sarasola en su libro "Euskara batuaren ajeak" (1997). 



Todo ello, puede llevarnos a que en un futuro que no parece tan lejano, haya tan solo dos dialectos, uno del Norte y otro del Sur, con pequeñas diferencias entre ellos de Este a Oeste, más notorias cuanto más alejados estén sus hablantes. 



OTROS ARTÍCULOS SOBRE LOS DIALECTOS DEL EUSKERA



LA CASTILLA DE NABARRA, EUSKALDUN DURANTE 1000 AÑOS

LA CASTILLA DE NABARRA, EUSKALDUN DURANTE 1000 AÑOS


Aitzol Altuna Enzunza


El historiador español Ramón Menéndez Pidal comentaba que las crónicas leonesas decían de los castellanos viejos que “hablaban tan mal que parecía vascones”.


La explicación de la configuración y evolución histórica de la Castilla baskona de Nabarra la hemos dado en este artículo  https://lehoinabarra.blogspot.com/2022/12/la-castilla-de-nabarra-baskona-y.html. Intrínsecamente relacionado con ello, ahora explicaremos desde cuándo y dónde se habló euskera en Castilla e incluso hasta qué fechas aproximadas.


No se puede hablar del euskara en La Rioja o Burgos sin hablar de José Juan Bautista Merino Urrutia (Ojacastro 1886-Getxo 1982), este incansable investigador riojano, demostró cómo el euskara llegó a ser lengua común hablada en la actual provincia de La Rioja y el norte de Burgos, hasta una línea cuyos hitos se fijan en Villavelayo (La Rioja, alto Najerilla en la sierra Cebollera), Mansilla (cerca de Burgos capital, al norte, sobre el río Arlanzón),Viniegrade Arriba (sierra de Cameros), Brieva de Cameros, Villanueva de Cameros, Laguna de Cameros y Enciso. La Tierra Cameros está en La Rioja, frontera Soria, cerca y al Oeste de la Sierra de la Demanda o de Arandio (entre Burgos y La Rioja) y de Picos de Urbión (entre Soria, Burgos y La Rioja). 

J.J. B. Merino Urrutia en su libro “El vascuence hablado en Rioja y Burgos”, comentaba que “El vascuence se habló tardíamente, por lo menos en toda la Rioja alta, la Bureba y cercanías de Burgos, corriéndose también por la montaña de Valdelaguna, del partido judicial de Salas de los Infantes (…)".

Atapuerca-Ibeas de Juarros, Valdelaguna (o quizás Santo Domingo de Silos como vamos a ver) y Mansilla, marcan la frontera sur del euskera en la Castilla de Nabarra


Fray Justo Pérez de Urbel (Pedrosa del Río Urbel 1895- Valle de los Caídos 1979) en su obra "Los vascos en el nacimiento de Castilla", marcó la frontera del euskera algo más al sur aún: "La vasconización es fuerte en toda la zona oriental hasta los alrededores de Burgos, y se advierte también hacia el occidente, si vamos a juzgar por la toponimia; los nombres de Vascones, Vasconcillos y Villavascones que se observan en la circunscripciones de Lerma (es lo más al sur donde se observa este topónimo), del Duero y en los valles cercanos al nacimiento del Ebro, indican una colonia primitiva procedente de Vasconia. 

Un documento de 945 nos ha conservado la lista de un gran número de vecinos de un pueblo llamado Villa Vascones, recientemente fundado, en la ribera del Arlanzón, "in susurbio Vurgos", y da la casualidad que todos o casi todos son vascos (…). El pequeño río de Silos lleva en los documentos del siglo X el nombre indudablemente euskérico de Ura, y así seguirá llamándose hasta el siglo XVIII". Por tanto, el euskera estuvo presente incluso algo más al sur de lo que señalaba Merino Urrutia.


El euskera sería el idioma mayoritario en la Castilla de Nabarra en el siglo X y más si cabe en el siguiente, con Sancho III el Mayor y su hijo Sancho Garçés el de Nájera.

Se habló euskera en Castilla en las comarcas hasta donde llegó la soberanía de Nabarra: Merindades-Castilla Vieja, la Bureba, en la cuenca del río Arlanza como Urbel, Riojilla burgalesa hasta la Sierra de la Demanda, pero también en Trasmiera (hoy Cantabria), en el nacedero del río Ebro entre Palencia y Cantabria actuales y en algunos otros lugares más como vamos a ver.

El origen de Castilla unido al condado entonces mucho más grande e importante de Alaba, baskón y libre del imperio musulmán, lo explicamos en este artículo:  https://lehoinabarra.blogspot.com/2014/07/alaba-y-los-castillos-origenes-de_5.html


¿DESDE CUANDO SE HABLA EUSKERA EN LA CASTILLA DE NABARRA?

Sobre la cuestión de determinar desde cuándo se habló euskera en estas comarcas, J.J. B. Merino Urrutia señalaba que en La Rioja, en Castilla Vetula y Trasmiera, en la zona de los antiguos autrigones hasta Atapuerca, hubo repoblaciones, seguramente con bizkainos y sobre todo alabeses en esos siglos IX-X según Merino Urrutia, al que apoyaba el conocido antropólogo J. Caro Baroja (Madrid 1913-Bera 1995): 

"Es indudable que el uso de la lengua vasca en la Rioja y Burgos, que pudo durar hasta el siglo XV o XVI como mínimo, se debió a la repoblación vasca de los siglos X y XI, repoblación que supuso simplemente un refuerzo en el uso de la lengua vasca, que era originaria en aquella zona".



Jabier Sainz Peonzaga en el libro “El euskera en la Ribera de Navarra” (Ed. Pamiela -2002-), señalaba que "los habitantes seguían siendo euskaldunes y la vasquidad anterior a la ocupación asturiana y musulmana (muy breve), que no desplazó el euskera, al menos en Rioja Alta y las comarcas de Castilla mencionadas”.

Pero, podemos adelantar documentalmente la presencia de baskones al siglo VII, así, en el año 650 Beamando biógrafo de San Amando, dijo: “que la antigüedad llamó vaceos, y que ahora llamando por el vulgo vascones, se entrega demasiado por un extravío de tal manera que se entrega a los augurios a todo error incluso adora ídolos en vez de a Dios. Ahora bien, esta pueblo vive disperso por los montes de los Pirineos por lugares escabrosos e inaccesibles y, confiados en su manera ágil de luchar, ocupaban con frecuencia los territorios de los francos” (Vita Amandi ed. Mon-Germ Hit. Script re. Merov. V 443). 

Es decir, en el año 650 en esta comarca antigua de los vaceos (Palencia e incluso más al Oeste como se ve este artículo: http://xn--mozodieldesanchiigo-b4b.es/?page_id=451), los que vivían en esa región eran gentes del ducado de Baskonia, los cuales y sin lugar a dudas, en esos siglos eran euskaldunes. 



Los Vacceos o Vaceos estaban al Oeste de los Autrigones, aunque en esa época los autores son muy imprecisos con los territorios que ocupaban los pueblos prerromanos de Iberia, sí se puede afirmar que se referían a territorio de lo que será después el condado de Castilla.
La comarca más al Sur donde se hablaría euskera en la Edad Media, estaría probablemente cerca de la actual ciudad de Soria en Garray (nombre euskaro, poblado sobre la antigua Numancia celtíbera). Sobre el euskera en Soria Alta antes del imperio romano y en Soria capital en la Baja Edad Media hasta Garray, hablaremos en otro artículo por ser muy extenso el tema.


Este hecho es confirmado por Tajón, obispo de Zaragoza entre el 651 y el 680, en una carta dirigida a Quirino obispo de Barcelona, cuando comenta como "los vascones (antes llamados vacceos) degüellan a los que empeñan ministerios eclesiásticos”.  

Era de la misma opinión el historiador español Ramón Menéndez Pidal (La Coruña 1869-Madrid 1968) en su conferencia del III Congreso de Estudios Vascos en el año 1923, quien aseguraba que el euskera llegó hasta los Vacceos de Tierra de Campos. Se trata de la comarca llamada Campos Góticos por los asentamientos de godos en el siglo V, de donde partieron muchas de las "razzias" godas contra los baskones.

Al otro lado del Pirineo, el cronista del emperador franco Carlomagno (742-814) llamando Eginardo, comentaba exactamente lo mismo: “Amplió... ciertamente el reino de los Francos... Ya que, sin anteriormente este se limitaba a la parte de la Galia que se extiende entre el Rhin y el Loira, y el Poniente y el mar baleárico, ya parte de Germania… él, mediante las guerras referidas, se anexionó Aquitania y Baskonia y toda la altura del monte Pirineo, y hasta el río Ebro, el que naciendo en territorio de los nabarros y tras discurrir por los fertilísimos campos de Hispania, se derrama en el mar baleárico bajo las murallas de la ciudad de Tortosa; luego toda la Italia…”. 
Aunque, la anexión de Baskonia hasta el río Ebro al reino franco estuvo muy lejos de producirse, fue más bien una aspiración imperial, sobre todo, tras la conocida derrota de Orreaga-Roncesvalles el 15 de agosto del 778 de las tropas francas de Carlomagno a manos de los baskones de ambos lados del Pirineo encabezados por el duque Sancho I Otsoa, tal y como explicamos en: https://lehoinabarra.blogspot.com/2019/03/baskones-contra-francos.html


LA COMARCA DE LOS AUTRIGONES PRERROMANOS

El historiador y antropólogo Eduardo Martínez Aznar, en su libro “El euskera en La Rioja” (2011) que incluye la riojilla burgalesa (comarca de Belorado), señalaba aún más sobre el euskera en la región: 

“…la existencia de un amplio conjunto toponímico y onomástico vasco medieval en todo el territorio autrigón, y que al igual que en el caso riojano, es bastante difícil que haya surgido de una repoblación tardía y apresurada (...). Por diversos indicios podemos dar por segura la pervivencia del euskera en la Rioja hasta finales del siglo XV época en la que el castellano se asienta definitivamente”. 

El doctor en filología Luis Mari Mujika Urdangarin (Lizartza 1939-Donostia 2017) en su trabajo “La euskara en la toponimia de Burgos” (1992), también era partidario de esta hipótesis: 

“Pérez de Urbel (en un primer momento), Ig. Ormaetxebarria y el filólogo L. Mitxelena (con algunas reticencias) han pensado en el carácter, más bien, tardío de la presencia de la lengua vasca durante la reconquista de tierras yermas a los árabes, expulsados al sur en la Edad Media, por parte de los cristianos del norte. Nosotros nos hemos apuntado, durante mucho tiempo, en pro de esta hipótesis, pero hoy nos parece digna de consideración la posibilidad de que ciertos núcleos de habitantes en territorio autrigón tuvieran contingentes de hablantes eúskaros”.



La Castilla primigenia al Oeste del río Ebro, estuvo apunto de recibir el nombre de Bardulia, ya que éste fue su primer nombre antes de el árabe Al-Quilá (los castillos), en relación a la denominación de los pueblos euskaros prerromanos, al creer que eran los bardulos los que lo habitaban, probablemente por ser euskaldunes sus habitantes en esos siglos alto medievales más que por su procedencia (Bardulia: actuales Gipuzkoa centro-oriental, Alaba centro-oriental y parte occidental de Alta Nabarra, ver mapa). 

Aunque ésta era una equivocación erudita, ya que eran tierras de los autrigones prerromanos, entre los cuales se han hallado dos estelas con dos teónimos en euskera en las actuales Artziniega en el valle de Ayala (Alaba) Vinumburus y en Otañes (Castro Urdiales) Umeritana.
 

EL EUSKERA EN CASTILLA DE NABARRA


Menéndez Pidal al hablar sobre las glosas de Silos (Burgos) y de San Millán de la Cogolla (La Rioja), comentaba la presencia del euskera por comarcas: “son riojanas o navarras, lo mismo que las glosas emilianeneses (…) tienen otros rasgos suyos que también son navarros (...). Tal fue la importancia de esta inmigración de vascones en lo que iba a ser el condado de Castilla: que ciertas partes, en Ezcaray y Ojacastro, por ejemplo, un dominio casi exclusivo; en otras en Valdegobia, en Valpuesta, en Alcedo, en Tobalina, en Haro, en Grañón y sus cercanías, una influencia preponderante; en toda la parte oriental del condado, casi hasta las puertas de Burgos, y por el sur hasta la región de Salas de los Infantes, una fuerza que dejara honda huella en la vida castellana". 


El propio Menéndez Pidal, comentaba que encontramos infinidad de documentos en la Alta y Edad Media en los que aparecen nombres toponímicos claramente en euskera, lo mismo que antropónimos en la frontera de Burgos con Alaba y La Rioja como en Briviesca, Frías, Oña, Poza de la Sal, Trespaderne, Monasterio de Rodilla, Arconada, zona Oriental de Cantabria, Valles de Mena, Villarcayo, Valdevieso, Manzanedo, Losa, Espinosa de los Monteros, Tobalina y Pancorbo. 


TOPONIMIA EN EUSKERA EN LA CASTILLA DE NABARRA

J.J. B. Merino Urrutia señalaba que el uso del euskara en algunas poblaciones riojanas y en las cuencas altas de los ríos Tirón (Haro-Cihuri-Cuzcurrita-Ochánduri-Cerezo del Río Tirón-Belorado), Oca (Briviesca-Bureba) y Arlanzón (pantano de Uzquiza-Ibéas de Juarros hasta Burgos capital), queda confirmado por la toponimia.

Danzantes de Frías dirigidos por un personaje llamado botarga (también cachibirrio y cachiburrio), personaje grotesco que baila mal. En Baños de Vadearados este personaje se llama Zarragón, en Palazuelos de la Sierra Zarramoque o Zamarro en Poza de la Sal que sale en carnavales sobre todo en el valle del río Tirón


Luis Mari Mujika Urdangarin en el mencionado trabajo, tras analizar el registro del siglo XIX del Museo Provincial de Historia de Burgos sobre propiedades de la tierra así como el Catastro del Marqués de la Ensenada, reunió 1.150 topónimos vascos:
"Curiosamente, en la Bureba, y en tierras de Oca y Juarros, la toponimia euskérica es enormemente más escasa. Sin duda, es la región de Pradoluengo (en los montes de Oca a 40 kilómetros al Este de Burgos capital y a 12 kilómetros al sur de Belorado), Garganchón (una pedanía de Padroluengo), etc., el núcleo de máxima intensidad de la toponimia menor euskérica en la sierra de La Demanda o Arandio, en la parte burgalesa. 
Tal toponimia, especialmente, es intensa en la comarca citada, junto a Ezcaray, y en los aledaños de los ríos Oja y Tirón, disminuyendo, de forma clara, más hacia occidente. Incluso, la toponimia menor de la Demanda resulta mucho más abundante que la de ciertas tierras más al norte, próximas a la Rioja Alavesa, como Haro, Cenicero, etc. Ezcaray y la Demanda burgalesa son núcleos de máxima intensidad, aunque, geográficamente, sean tierras más meridionales que las de Haro, Santo Domingo de la Calzada, o bien, la Bureba burgalesa".

En el pueblo de Atapuerca (“ata” es paso o portillo en euskera), se llama incluso hoy en día a sus vecinos de Agés (Arlanzón) “los nabarros”. Los pueblos de alrededor tienen nombres en euskara como: Alarcia, Herramel, Urrez, Uzquiza, Froncea, Galarde, Zalduendo, Ochavro, Cuzcurrita, Ibeas, Juarros (zugarro, olmo), ríos Arlanza y Arlanzón o el propio Agés.
Olmo es "zuhar(o)” en euskera, de donde se deforma en Juarros, topónimo del lugar a 3 Km de Atapuerca, Ibeas de Juarros: “El lugar se denominaba Ebeia, según los especialistas, es una voz de origen vasco, euskérico, derivada del vocablo Ibai-a que significa lugar junto al río o simplemente Vega. Eso sería etimológicamente Ibeas, un lugar junto al río. Más tarde - aparece por vez primera en 1032- se le añadiría el nombre común de Juarros, también derivado del vasco Zubarro o Zugarro que significa olmo” http://www.sierradeatapuerca.com/pueblo.html.


En el caso de la Bureba, donde tenemos topónimos tan euskéricos como Oña, hay quien quiere ver en él el nombre de una deidad autrigona prerromana de "Vurovio" encontrada una ara votiva en Barcina de los Montes y que se conserva en la iglesia de San Salvador de Oña. 
Pero, no aparece documentada la región en la Edad Media como Bureba hasta el siglo XIII, siendo los primeros nombres documentados claramente euskéricos o pronunciados por una población euskaldun: Villa de Orobi (863), Boruevan (año 867), Borovia (975), Borova (1054), Boroviam (1106), Borovie (1156), Buruva (1169), Voroviam (1198), Burueva (1230), Borueva (1237) y también Borovie. 
Por tanto, la deidad y el topónimo pueden ser euskéricas, y el nombre va adaptándose desde el euskera al romance castellano como tantas otras veces como vamos a ver.

VUROVIO
L(ucious) CASSIUS
FLACCUS
V.S.L.M.

(Fotos: zaleza.blogspot.com)

Un breve listado de esta toponimia en euskera en la Castilla de Nabarra:
Besaya (cerca de Torrelavega –Cantabria), Ubiarco (cerca de Santillana del Mar, Cantabria), Orena (cerca de Santillana del Mar, Cantabria), Iliana (monasterio de Santi-illana, Cantabria), Oiza y Barcena (entre Santoña y Laredo, Cantabria), Arce (Piélagos, Cantabria, entre Torrelavega y Santander), Selaya (Cantabria, al sur de Santander), Arredondo (Cantabria, en el interior de Laredo), Reinosa (nacedero del Ebro, “Larreotza”), Escalante (Cantabria, cerca de Santoña), Otañes (Cantabria, cerca de Bizkaia).
Aguayo, Garoña (Valle de Tobalina, Burgos), Escaño (Villarcayo), Mena, Amaya (Burgos, nacedero del Ebro), Salazar (“Sel viejo”, Villarcayo y un apellido famoso), Urrez (Burgos, cerca de Atapuerca), Mencilla (Burgos, cerca de Atapuerca), Urquiz (abedul), Basconcillos de Tozo (Burgos, nacedero del Ebro), Basconcillos (raíz “baskón” muy extendigo en el nacedero del río Ebro), Basconcillos de Muño, Bascones de Zamanzas (Burgos, nacedero del río Ebro), Bascuñana (Burgos, cerca de Belorado, “La riojilla”), Bascones (Burgos, entre Covarrubias y Lerma), Báscones de Ojeda (nacedero del río Ebro, Palencia), Báscones de Valdivia (nacedero del río Ebro, Palencia), Bascones de Agua (Burgos), Bascuñuelos (valle de Tobalina, Castilla Vetula), Villabáscones de Sotoscueva (cerca de Espinosa de los Monteros), Arauzo y Aranzuelos (Sala de los Infantes), Villabascones de Bezana (nacimiento del río Ebro), Arantiones (Burgos, nacedero del Ebro), Munilla (nacedero del Ebro), Bezana (Burgos, nacedero del Ebro y en Cantabria al Oeste de Santander), Matasutxa, Aizola, Garrula (Burgos, cerca de Belorado), Besgas, Bela (cuervo en euskera, apellido de origen alabés), Barciña, Ameyugo (población y castillo al Oeste de Miranda de Ebro, Burgos), Arraya de Oca, Bizkar (Montes de Oca, al Oeste de Miranda de Ebro), la Bureba, Metolabarrena (Burgos), Oña (al pie) etc.

El estudioso de la toponimia de la Bureba y máximo experto en la misma, Rufino Gómez Villar, en su libro “La comarca de Belorado; toponimia y antroponimia" (-2005-), señala al respecto: “el hecho indiscutible es que los primeros documentos conocidos que hacen referencia a la zona – siglos VIII, IX y XV- notifican ya la existencia de una sociedad en la que habían cristalizado rasgos idiomáticos vascos”.

Rufino Gómez Villar en este libro nos aporta muchos más topónimos para Burgos:
Nombres de pueblos: Arraya, Cerratón, Ibeas, Zalduendo, Galarde, Uzquiza, Urrez, Ezquerra, y algunos otros menos claros: Turrientes, Puras (tal vez un derivado de ura, por ser la característica más definitoria de este lugar la abundancia de manantiales), Eterna (documentado como Heterrena en 945), etcétera.
Bosques y otros fitónimos: Bagaza, Ayago, Bagadia, Vallaricha, Ezquerrarana, Arcea, Urrecia, Urracia, Sagastia, Aranguna, Valdizarga, Iraza, Anábiza, Esquiza, Ezquízago, Esquijarana, Ezcarreticia, Escarna, Urquidia, Urquiza, Orquiza, Orquízalo, Ezcarro, Amezia, Juarros, Masoa, Basua, Basandia, etcétera.
Prados y pastizales: Larraederra, Larrabota, Larrea, Larriana, Larrabera, Remendia, Larruanda, Larreguna, Larralda, Rabidea, etcétera.
Fuentes: Lurias, Landeleturria, Leturrias, Turrioza, Turbero, Torroberias, Las Turrieldes, Turraldea, Cañagaiza, Chartequeturria, Iturrioz, Turibero, Turrungaña, Berrungaña, Maceturri, Chiquiturria, etcétera.
Peñas y salientes rocosos: Rózola, Lejarte, Chúrguina, Lasártigo etcétera.
Vallejos: Arangurnia, Arangutia, Circoaraña, Cortarana, Ezquerrarana, Muñarana, Arrearana, Cañarana, Arana, Alticuarana, Sotarana, Aliarana, Gutillarana, Libardearana, Mujeraña, Esquijarana, Chaviscuarana, Zunzunarana, Susarana, Chibilliarana, etcétera.



ALGO MÁS QUE UN IDIOMA
En el artículo anterior hablábamos de que en esta Castilla de Nabarra está documentada hasta el siglo XVIII la pervivencia del derecho foral pirenaico o nabarro (su estructura política asamblearia y legislativa) e incluso la cultura baskona con el paloteo "a la nabarra" de Belorado https://lehoinabarra.blogspot.com/2022/12/la-castilla-de-nabarra-baskona-y.html.


Aún más, la propia toponimia nos da pistas de una sociedad muy similar a la de cualquier otra parte del ducado de Baskonia primero y del reino de Nabarra después, comenta Rufino Gómez:
"(...) De la penetración psicológica del vascuence en la sociedad medieval que ocupó las tierras del Tirón y el Urbión, también las del Oja y las de la cabecera del Arlanzón, dan fe los nombres de pagos que hacen referencia a la cruz: Crucialda, Cosoros, Corociga, Curzaraña, etc. (en estos puntos era costumbre, hasta hace unos años, colocar cruces de madera destinadas a la protección de los sembrados) y, más aún, los que se remontan a un tiempo en el que permanecían vivas las creencias en personajes mitológicos como Mari y las lamias, considerados hasta ahora exclusivos del área administrativa vasco-navarra: 
Anderiturri (San Vicente, año 1145), Marichinea (Pradoluengo), Marichicua (Pradoluengo), Mariota (Tosamos), Marijeño (Santa Cruz), Mari Señora (Tosamos), Laminturri (Espinosa del Monte en el valle de San Vicente, año 945 cartulario de San Millán de la Cogolla), Lamicuturre (Santa Cruz), etc. Sorprende además la supervivencia de étimos relacionados con el fenómeno tardío de la brujería: peña Churguina (Rábanos)".





EL AVANCE DE LA CASTILLA ROMANZADA
En este trabajo, Rufino Gómez Villar nos explica cómo, cuando en esta Castilla de Nabarra fue penetrando y expandiéndose el castellano o proto-castellano, éste convivió durante muchos siglos con el euskera del que se fue nutriendo, lo mismo que de su cultura: 
"(...) La corrupción es de una gran riqueza y variedad. El olvido progresivo de la lengua entre unas gentes que no escribían deformó los vocablos, eliminó sílabas, creó híbridos y buscó en el castellano equivalencias sonoras que explicaran términos cuyo significado se había perdido (...).

Castillo de Herrán en las Merindades
 INFOGRAFÍA: Arqueohistoriatriskel Jesús Pablo Domínguez Varona. En el mismo, observa la presencia del euskera en topónimo somo Peña-Bera

Casi irreconocible parece el proceso seguido por un arrilucea que ha evolucionado hasta dar roncea. Las grafías erróneas pueden llevar a la equivocación como en los numerosos derivados de larra: La Rea (Larrea), La Rabera (Larrabehera), La Rabidea (Larra-bidea), (L)Arrearana, etc., hasta llegar a un caso de ultracorrección documentado nada menos que en el siglo XIV. Se trata del nombre de un monte, conocido hoy como Remendía, que un escribano real puso, en el siglo XIV, como Ruy Mendía. El afán ultracorrector del autor le llevó a transcribir, entre otros, vocablos como La guilleza por el genuino Cabeza Eguilaz o Ziharla por Ciárrula.

La progresiva degeneración lingüística convirtió en nombres propios lo que no fueron más que vocablos genéricos utilizados por el sistema descriptivo de la toponimia: La Bizcarra, La Lucea, La Cruz de la Olaria. Fijémonos para terminar en el caso excepcionalmente rico de la evolución de un zarracitas convertido por la labor demoledora del tiempo en un hagiónimo imposible, San Asitas".

Bascuñana en la Bureba

Sigue Rufino su trabajo concluyendo esta parte de las adaptaciones fonéticas de una toponimia preexistente en euskera al romance castellano diciendo: "Por último, merece la pena anotar las simples traducciones -Vallejo la cueva por chovaharan, el campo de San Juan por San Juan de Zaballa, valloca por ocarana y, más recientemente, el anabial por anabiza, son algunos ejemplos- y la sustitución de vasquismos por formas castellanas cercanas a la comprensión de las gentes: "el reventón", nombre moderno de un valle documentado anteriormente como muñarana".

Incluso hoy en día, es reciente la desaparición del euskara en el vocabulario castellano de la zona: “algunos términos actuales, de uso no general en castellano, que confinados en una inexistente diccionario de dialectología confirmarían la pretérita influencia del vascuence en el habla de la zona: ezcarro: arce, Anabia: arándano, mocha: tronco pequeño, zarra: picote, charramiga: rosal silvestre, gazuza: hambre; zarria: gente ordinaria; ¡Aida!: ¡Arre!, y otros menos trasparentes”.

SAN VICENTE, EL ÚLTIMO VALLE EUSKALDUN



Expone Rufino Gómez Villar el caso del valle burgalés de San Vicente (se puede ver su localización en el mapa superior), donde la toponimia en euskera es más extensa: "En el valle subsiste todavía un buen número de labrantíos y montes, comunitarios en jurisdicción y aprovechamientos de pastos y forestales de las aldeas que lo constituyen y los pueblos limítrofes. Hoy forman parte de esta vieja comunidad de valle las pequeñas localidades de San Vicente, Santa Olalla, Espinosa del Monte, Villagalijo, San Clemente y Ezquerra, que se estructuran administrativamente en dos ayuntamientos asentados en San Vicente y Villagalijo (...) 

Adheridos a la piel de este nicho geográfico sobreviven las más viejas esencias de un comunitarismo apenas desarticulado y con ellas elementos vascos variados y, por supuesto, muy valiosos: chaburtun, ironda, arnangutia, valdigurena, chivilliarana, larruanda, martíncelaya, ubarra, landeleturrid, garaldea, garatia, bedarcula y muchos más.

Los nombres en euskera de la toponimia y de los firmantes de documentos de los siglos VIII al XVI en la comarca, son tremendamente frecuentes, lo que no deja lugar a dudas sobre la existencia de población euskaldun".



CONCLUSIÓN

El historiador y antropólogo Eduardo Aznar Martínez en su trabajo titulado "El panorama étnico-lingüístico medieval a la luz de la toponimia", habla sobre la toponimia en La Rioja, Merindades y riojilla burgalesa concluyendo:

"Una vez terminado este apresurado recorrido por la geografía del espacio meridional y occidental de lo que fue el reino de Sancho el Mayor, sólo nos resta decir que hoy por hoy no cabe la menor duda de que a comienzos del año 1000, el euskera era en gran medida el eje vertebrador de la población del territorio en cuanto a comunicaciones humanas se refiere, y de que no existe ni un solo lugar dentro de este vasto y complejo territorio que carezca por completo de restos onomásticos, toponímicos o léxicos derivados de aquella realidad social, en la actualidad tan fuertemente deteriorada".

Por tanto, gracias al ducado de Baskonia y su sucesor el reino de Pamplona-Nabarra, el euskera se habló en estas tierras de Castilla al menos durante 1.000 años, desde el siglo VI al siglo XVI.