LOS ÁRBOLES SAGRADOS EN BASKONIA

LOS ÁRBOLES SAGRADOS EN BASKONIA


Aitzol Altuna Enzunza

Bosque de hayas de Otzarreta en Zeanuri en Gorbea.

Existen al menos 4 inscripciones dedicadas al dios “fagus” o dendolatría en la Aquitania euskaldun de época romana, de donde vienen las palabras “pagoa” en euskera y "haya" en castellano. 

Lápida con la inscripción
"Sexs arbor" de Aquitania 

El haya y otros árboles como el chopo (sobre todo en la Ribera de Baskonia), la encina, el roble o incluso el pino autóctono (en el caso de la Ultzama), serían un tótem dentro de la religión naturalista y animista anterior al cristianismo. 




Pero, también tenemos inscripciones en euskera al dios "Artahe" (encina), como en Saint-Pe-d’Ardet en el pre-pirineo, cerca de Saint Bertrand de Commiges aquitano, donde también ha aparecido el dios euskaldun de Idiatte :

"Desde otro punto de vista el teónimo Artahe, Artehe  o Arte cuyo nombre parece perdurar en el topónimo de Saint-Pé-d’Ardet, admite la comparación con el vasco arta/arte, es decir encina” (Joaquín Gorrochategui Churruca1984, 309).

La selva de Irati es principalmente un hayedo en los Pirineos (entre Alta-Baja Nabarra y Zuberoa), estrechamente relacionada con la explotación forestal comunal racional dedicada a la construcción naval, civil o armera y que la convierte en la segunda masa forestal de Europa 

Según el que fuera catedrático de Historia Antigua de la Universidad de La Rioja Urbano Espinosa Ruiz, los castros prerromanos de Baskonia, eran una “población con niveles de recursos de lotes de aprovechamiento agrícola-ganadero iguales en un territorio de propiedad comunal. Por lo que sabemos, la organización familiar, la estratificación social, el gobierno de grupo, tiene mucho que ver con las comunidades vecinales que han llegado en el campo de la ciencia jurídica hasta la actualidad”.


Eran poblados de pocas hectáreas pero en gran número, cercanos y visualmente comunicados, lo que hace suponer que eran unidades sociológicamente completas, poblados estrechamente relacionados entre sí, por cultura e intereses económicos y políticos, que se concretarían en reuniones conjuntas en determinados lugares y fechas, podríamos ver en ellos clanes euskaros de hasta segundo grado de parentesco unidos a su vez en pueblos que comparten bosques, pastos y sus frutos.

Revista BERTAN de la Diputación de Gipuzkoa "Burdin Aroko herri harresituak Gipuzkoan" Xabier Peñaver y Sonia San José


Desde la prehistoria los robles y las encinas de los bosques de Baskonia se sacaba el pan de bellota, el cual era comido por los Pueblos euskaros desde tiempo inmemorial, tal y como recogen los cronistas romanos. En menor medida se plantarían también manzanos y se produciría sidra en la vertiente cantábrica.


LOS NOMBRES DEL ÁRBOL EN EUSKERA

Julio Caro Baroja en su libro “Sobre historia y etnografía vasca” comentaba que: “Según ha demostrado G. Lacombe, en vascuence ocurría lo mismo que ocurría en indoeuropeo, que las ideas de bosque, árbol y roble estaban estrechamente relacionadas, que la referida palabra “aritz” significaba roble o árbol genéricamente en alto navarro y vizcaíno”. 


Pero, según explica Euskaltzaindia (la Real Academia de la Lengua Vasca), en el primer libro en euskera de 1545 escrito por el bajo nabarro Bernard Etxepare, aparece “zuhamu” para decir árbol y en el libro “Gero” de Axular de 1643 aparece ya “zuhaitz”; los autores zuberotarras de esos siglos emplean a su vez el término “Zuhaon(tze)”. 

Otras formas también documentadas son “zuhatz”, “zugatz”, “zuaritz”, “zuhain” y similares. Como nombre personal se documenta muy pronto, así tenemos a Blasco Sanxo de Zuhaz en el año 947 o en el topónimo "Mazaneto de Ugarte Zuhaz Nabar" en 1055.

Roble quemado por un rayo en Altsasua 2020


En alguna ocasión ha llamado la atención que una de las formas de decir árbol en euskera sea "arbola". La palabra “arbola” se extendió tempranamente desde el latín, ya que aparece también en escritores de Iparralde (mientras que en francés, gascón, occitano o en catalán se escribe “arbre”), hasta llegar a extenderse por todo el país, como en el tan conocido “Gernikako Arbola” del bardo de Urretxu Jose Maria Iparragirre en el siglo XIX y música del durangués María Blas Altuna Maskaruga

Sin embargo, en la actualidad, el término “arbola” está en desuso frente a “zuhaitz(a)”. Una explicación más completa la damos en:

LA UTILIZAD DE LOS ÁRBOLES 

Auñamendi Enciclopedia

Eran los árboles protectores de las cosechas contra los rayos como se ve en el ritual “maiatzarena”, sincretizado por el cristianismo como el día de la “Santa Cruz”, celebración que compartimos en su día con fenicios, griegos, celtas, romanos y en la actualidad con nuevas naciones como ingleses, españoles, portugueses, franceses, italianos, belgas, checos, ingleses, rumanos, suizos o suecos. 

Maiatzarena o Alzando el mayo en Iturmendi (Etnografía de Navarra)


Ya en la Edad Media, los alrededores de las numerosas ermitas eran también tierras comunales, por lo que no hay construcciones en sus inmediaciones, salvo la casa del clérigo o de la serora en su caso https://lehoinabarra.blogspot.com/2023/06/la-serora-la-mujer-y-la-iglesia.html

Ericera de Orozko, donde se guardaban las castañas de los comunales

Las tierras comunales eran entonces muy numerosas y servían a las familias más pobres para no pasar hambre, siendo la castaña el principal elemento de subsistencia durante siglos. 

Las ericeras, cerco redondo de tres metros de diámetro y uno de alto por término medio donde se dejaban a secar las castañas, era una construcción común en todos los bosques hasta que en el siglo XIX la tiña mermó los castañares vasconabarros. 

Kirikiñausiak o ericeras de Orozko
Debajo, ericera de Barrika, también en Bizkaia.

LA TALA DE ÁRBOLES: PENA DE MUERTE

Según recogía Jose Miguel de Barandiaran, en algunas zonas de Bizkaia se creía que los árboles iban a los caseríos por su propia voluntad para que fueran quemados, pero todo terminó el día en que una mujer se enredó con las ramas de uno de ellos en el portal de su caserío y maldijo: "Etorriko ez bali obea leiko"("Sería mejor que no viniesen"). Desde entonces, es el hombre el que debe ir al monte a cortarlos.

El ritual para talar un árbol según recogió el primer Euskaltzain Resurrección María Azkue era: "Guk botako zaitugu eta barkatu eiguzu", nosotros te vamos a tirar y perdónanos (Enciclopedia Auñamendi)



Moneda nabarra del siglo XI de Sancho III el Mayor (1004-1035) con una cruz sobre un árbol (¿de Sobrarbe?)

El que fuera experto del derecho foral bizkaíno, el barakaldés Adrián Celaya Ibarra, en su trabajo "Fuero antiguo de la merindad de Durango" del siglo XII dentro del reino de Nabarra, explicaba: 

"La defensa de la propiedad rural es en Bizkaia una seria preocupación de las leyes forales. Se defienden los cultivos y arbolados, y entre ellos especialmente los manzanos por el gran aprecio no sólo de su fruto sino de la sidra. 

El Fuero de Durango dice en su ley 29 que «si algun home cortare en heredad agena pies de manzano de tres en arriba que muera por ello»; en la misma línea el Fuero de las Encartaciones (ley 8 del Título II) disponía que «aquel cualquier que entornare é vertiera la sidra agena que otro obiere encerrada y lo faciera a sabiendas cortando ó foradando la cuba en tal manera que la sidra de la cuba sea vertida toda é la mayor parte de ella que lo maten por ello».


"Este rigor se suaviza cuando se trata de otra clase de árboles. Así, la ley 27 condena a quien corta sauces al pago de doce maravedís, y la ley 28 eleva la pena cuando se trata de roble, acebo o fresno, a cuarenta y ocho maravedís, pero la reduce a doce maravedís cuando se corta níspero, higuera o cerezo u otros semejantes. 

Observamos que en el Fuero Viejo de Bizkaia el capítulo XLV es más riguroso, pues la pena de muerte se impone al «que cortare o arrancare de cinco manzanos arriba, ó de cinco nogales arriba que llevan fruto, o de cinco viñas arriba, a sabiendas»; además impone en todo caso la pena de cuarenta y ocho maravedís, incluso tratándose de «cerezos é guindales, nísperos y robles, é fresnos, é sales». 

Sobre las instituciones nabarras en el duranguesado y su Fuero particular del siglo XII, hablamos en: