LA TEMPRANA BASKONIZACIÓN

LA TEMPRANA BASKONIZACIÓN
Aitzol Altuna Enzunza

El proceso de “baskonización” de todos los Pueblos euskaros prerromanos hasta convertirse en un único Pueblo o nación bajo el paraguas de su propio Estado, empezó tempranamente con los primeros síntomas del desmoronamiento del Imperio Romano Occidental. La creación del ducado de Baskonia fue propiciada por la invasión del Imperio Romano por hordas bárbaras en diferentes oleadas entre los siglos III al V.

Los hunos, mongoles que sobre poblaban las llanuras al norte de la gran China, invadieron el Imperio Romano por su parte nororiental al no poder entrar en el Imperio Chino con su gran muralla y en la India con awla muralla natural del Himalaya; la presión que ejercieron sobre los pueblos “bárbaros” al norte y al oriente del Imperio Romano, hizo que estas gentes pidieran entrar en el Imperio romano, y, una vez dentro, se apoderaron de toda su parte occidental. El proceso duró dos siglos y supuso la recuperación de la libertad de los Pueblos euskaros sometidos a Roma que actuarán desde entonces como uno sólo.

Hubo un intento de Pueblos germánicos-francos para entrar en el Imperio Romano en el año 275 sin lograrlo. Decía al respecto San Jerónimo (Dalmacia año 340-Belén 420): “Bandas de innumerables y muy feroces han ocupado el conjunto de las Galias. Todo el país comprendido entre los Alpes y los Pirineos, entre el océano y el Rin, ha sido devastado por los cuados, los vándalos, los sármatas, los alanos, los gépidos, los hérulos, los sajones, los burgundios, los alamanos e incluso los panonios (…) Maguncia, ciudad antaño ilustre, ha sido saqueada, y en su iglesia millares de hombres han sido asesinados. Parecida suerte han sufrido Works, Reims, Amiens, Arras…Aquitania ha sido arrasada…Hispania tiemble, pues ve cómo sobre ella se abate la muerte”. Entre los años 250 y 400 el Imperio perdió el 20% de su población. Así para el siglo III se acabó “Pax Romana” y el bienestar las clases medias. Para entonces las legiones se formaban mediante contingentes de provincianos y esclavos pues los romanos rehuían el servicio militar. Alrededor del año 200 el ejército romano tenía entre un 5 y un 10% de efectivos germánicos, hacia el año 400 suponían ya la mitad de sus filas (James Wasserman “Templarios y Asesinos”).

Respecto a la situación que se vivía en lo que será el territorio de Baskonia, Alberto Pérez de Laborda en su libro "Guía para la historia del País Vasco hasta el siglo IX" comenta que: “Los bárbaros entraron en el siglo III en dos oleadas, la primera llegó a la Catalunya actual: Barcelona, Lleida, Ampurias, Tarragona. La segunda también a Pamplona, arrasada por el fuego según catas arqueológicas sin que se haya encontrado nada de esta entrada al norte de esta ciudad”. En el "itinerario de Antonino" del siglo IV, Pamplona (Pompailun) era sólo una "mansión", la catedral prerrománica construida sobre el foro romano de Pamplona ya no existía. En esta segunda oleada quedaría también arrasada la ciudad más grande de lo que será Baskonia, la ciudad romana de Veleia en el actual municipio de Iruña de Oka (Alaba occidental).

Son también de esta época las luchas en Orreaga (Roncesvalles) de los baskones-romanizados Didimo y Viriniano, emparentados con el mismísimo emperador romano Honorio y su padre Teodosio el Grande. Eran éstos dos hermanos grandes “possessores” o terratenientes romanos que defendieron el Pirineo con su propio patrimonio y hombres; durante años mantuvieron a raya las incursiones germánicas. La cuestión es que un mando del ejército romano en Britania y autoproclamado como emperador con el nombre de Constantino III, envió en el año 407 a su hijo Constante y a los mercenarios germánicos conocidos como los "Honorios" contra los hermanos Dirimo y Viriniano; los venció y los degolló. El Pirineo quedó desprotegido y los germánicos entraron en la península hispánica, según relató Zósino de Contantinopla, abogado del fisco imperial a finales del siglo V.

El historiador del derecho Paul Ourliac (1911-1998) señalaba que es demostrable que la aristocracia, los “ricos-hombres” hasta la Alta Edad Media, eran en muchos casos descendientes directos de esos “possessores”, creando por tanto la aristocracia baskona. Autores españoles como el alto medievalista y arqueólogo Abilio Barbero (1931-1990) y el experto en lenguas clásicas Marcelo Vigil (1930-1986) entre otros, sostienen que a partir del siglo III en Baskonia se mantuvo y se consolidó una estructura socioeconómica prerromana, estrechamente relacionada con las posteriores, es decir, empezó a fraguarse un poder que se escapaba al control de Roma.

El emperador Diocleciano (244-311 d. C.) fue el último gran Emperador romano pues dividió el Imperio en dos mitades: la Oriental y Occidental, con capitales en Roma y Bizancio (renombrada ésta por Constantino como Constantinopla en el 330-), con dos Emperadores llamados “augustos” que tenían la ayuda de dos “césares” adjuntos. Diocleciano obligó a los campesinos a permanecer en el lugar donde estaban censados, centralizó el Imperio y lo llevó su ruina, por lo que la población empezó a abandonar las ciudades y volvió al campo. Un prestigioso historiador romano y autor del “Breviarium historiae romanae” en el siglo IV, Flavio Eutropio, señalaba que en el año 284 ya se sublevaron poco después de la llegada al poder de Diocleciano los campesinos de la Galia, donde se encontraba Novempopulania que era el núcleo de los euskaldunes del Pueblo de los “ausko” en Aquitania I.

¿Quizás es este el origen del movimiento popular conocido como “bagaudas” que crearán el núcleo de Baskonia? Parece ser que sí. En las Crónicas Gálicas de códices de los siglos IX-X pero sobre originales de los siglos IV y V, hablan del príncipe Tibatón al mando de “bagaudas” que siembran el terror en tierras galas en los años 435, 437 y 448. El año 473 el conde visigodo Guterio trata de controlar la zona de Zaragoza que se encontraba sublevada para lo que atravesó los Pirineos con su ejército pasando por Pamplona. Estos bagaudas fueron el comienzo de la resistencia euskara o baskona a las invasiones germánicas que se concretará en la creación de Baskonia, por tanto, la baskonización o la aparición de un único Pueblo euskaro se gestó poco a poco entre finales del siglo III al V.

“Bagauda” viene probablemente del verbo celta “baga”, que se traduciría como “andar errante”, lo que en textos de la época llamaban “paletos” y granjeros ignorantes, es decir, gente iletrada, sin romanizar y mucho menos latinizar que vivía fuera de las ciudades romanas y de su influencia. En nuestro caso, la población que vivía fuera de las ciudades romanas de los Pueblos euskaros, según el historiador español Sánchez Albornoz entre otros, serían estos bagaudas, los cuales llegaron a tomar una importante ciudad como Tarazona e impusieron el pánico en las mismísimas puertas de Zaragoza con su jefe Basilio al frente. Eran bandas formadas por euskaldunes o baskones del Saltus Vasconum o de las comarcas de montaña o boscosa como hemos visto en el artículo anterior (http://lehoinabarra.blogspot.com.es/2016/03/genesis-de-la-nacion-vasca-o-nabarra.html), los colonos de las grandes y medianas haciendas del Ager Vasconum y los pequeños propietarios o campesinos sin tierra; tierras que habrían pasado a los grandes hacendados colaboradores con Roma, los grandes latifundistas que pretendían extender sus propiedades por el Ager y ahora también por el Saltus Vasconum. El detonante final, además de una gran población descontenta y una administración arruinada, serían las invasiones de los Pueblos germánicos con sus saqueos.

El obispo e historiador romano Idacio de Gallaecia (399-469 d.C.) narró la llegada de más bárbaros a nuestras costas: “Llevados por 7 naves, unos 400 hérulos armados a la ligera, desembarcan por sorpresa en la costa de Lugo. Son rechazados por la multitud que se había reunido, pero sólo pierden dos hombre, al retornar a su país, saquean con mayor ferocidad las localidades costeras de los cántabros y de los várdulos”. Además de los hérulos, llegaron esporádicamente a las costas del cantábrico grupos de piratas germánicos como los anglos, los sajones, pictos, escotos, jutos o bretones. Eran siempre migraciones enormes pero que no suponían un desplazamiento de los nativos, sino la mayoría de las veces su sometimiento a un poder militar superior. Se logró cierto orden con la llegada de los visigodos que habían entrado en el año 416 en el Imperio como aliados de los romanos mediante un “foedus” y que harán de ejército romano limpiando las Galias e Hispania del resto de bárbaros. Los visigodos llegaron Hispania a mediados del siglo V convertidos en el ejército de Roma. El Imperio contaba con 70 millones de habitantes y entraron unos 10 millones de bárbaros.

A Baskonia llegaron todas estas gentes a través de la calzada romana que iba desde Burdeos hasta Astorga y que atravesaba Garazi (Sant Jean de Pie de Port) y Orreaga (Roncesvalles), la autopista de entrada a la península ibérica y que todos ellos usaron. Existían 400 kilómetros de calzadas romanas por toda Baskonia descrita en el itinerario XXXIV de Antonino, pero sobre todo por el Ager Vasconum, aunque también existía otra importante ruta entre Herrera de Pisuerga y Castro Urdiales o la ría de Bilbao, que atravesaría en vertical la parte oriental de la actual Bizkaia, además de otra calzada por la costa, cuyos restos han aparecido en Galdakano (Bizkaia). Según Julio Caro Baroja (“Historia del País Vasco”, Tomo II): “Es probable que la vía que iba de Astorga a Burdeos por Alava tuviera ora casi paralela junto al mar que uniera entre sí las ciudades marítimas que menciona Ptolomeo”. De los 34 caminos del “Itinerario de Antonino” 4 pasaban por territorio baskón.

La Galia Narvonense y la segunda Aquitania (del Loira a Burdeos-Garona) pronto cayeron en manos visigodas con capital en Toulouse, después gran parte de Hispania donde crearon el reino toledano. En esos momentos Las Hispanias eran siete provincias romanas que también abarcaba el norte de África desde el año 40 d.C. (Hispania Tingitana). Pero, tras la derrota de Vouillé en el año 507, donde el rey franco Clodoveo venció al rey godo Alarico II que murió en la batalla (484-507), los visigodos perdieron las Galias que pasaron en gran parte a manos de los vencedores francos salvo Aquitania I (Garona a los Pirineos), y se replegaron a la Península Ibérica. En Vouillé Clodoveo contó ayuda de los baskones que tomaron Toulouse como su capital, lo que marcará la frontera con los francos en la franja entre los ríos Garona y Loira. Los visigodos se hicieron con casi toda la península ibérica, salvo el territorio ocupado durante los siglos V al VI por los germánicos suevos en las actuales Galicia-norte de Portugal con capital en Bracara (Braga en Portugal, capital de la provincia romana de Gallecia), además de los territorios romanos en el sur peninsular de la costa mediterránea recuperados por el Imperio Romano desde Bizancio-Constantinopla, y, por supuesto, la Baskonia ibérica, la cual estuvieron muy lejos de dominar los visigodos, tal y como veremos en otro artículo.

Otros jefes bagaudas fueron Amando y Eliano, a los que les dieron títulos de “césar” y “augusto” al modo romano. En el año 441 Flavio Asturio jefe de los ejércitos romanos, represalió a los bagaudas causándoles numerosas bajas, pero se recuperaron rápidamente pues en el año 443 Merobaude, poeta y alto cargo militar romano, luchaba contra ellos en Aracelli, que sería probablemente su centro político y que se cree estaría en el actual municipio de Huarte Arakil en Alta Nabarra. Por tanto, los montes de la Sakana o Barranka serían sus núcleos de la resistencia baskona. La Sakana la conforman los valles de la Burunda, Erkoyena y Arakil –entre Araia en Alaba a Altsasua en Alta Nabarra-, se trata del corredor que va de Iruña-Pamplona a Gasteiz-Vitoria, territorios que fueron bárdulos hasta el río Altzania (Altsasua) y desde ahí de los baskones prerromanos.

Antes de la creación de Baskonia, existe constancia de al menos una batalla importante que tuvo lugar en ese 587 y que recoge el cronista franco Gregorio Tours, en la cual los vascos derrotaron al “dux” (duque) franco Bladates: fue la primera victoria baskona conocida y lo fue contra un ejército franco. El Ducado de Baskonia como estructura política fue creado oficialmente por los francos merovingios para intentar dominar a los baskones del norte sobre el año 600, poniendo como duque al franco Genial. Dicen las crónicas merovingias del siglo VII, de los pocos testimonios escritos de esta época, que dos reyezuelos merovingios (francos) de la zona del río Sena se unieron para luchar contra los baskones: "Thierry II y Teodoberto II dirigieron conjuntamente sus ejércitos contra los baskones (wascones). Gracias a Dios, establecieron su dominio y les hicieron pagar tributo. Les impusieron un duque llamado Genial, que gobernó con ventura".

Pero, realmente, el dominio franco sobre el ducado de Baskonia no era tal, pues como dejó escrito Gregorio Tours en el 587: “Irrumpieron los vascos de entre las montañas, bajaron a los llanos, devastaron viñas y campos, incendiando las casas, llevándose a muchos cautivos con sus ganados. Contra los cuales actuó a menudo el duque Austrovaldo, pero causándoles poco daño”. En el tratado de Andelot de ese año 587, se nombró la civitas “Laburdo” (Baiona) como las asignadas por el franco Gontran, rey de “Burgoña”, a su sobrino Chilberto II rey de Austrasia. Quizás por eso los baskones atacaron a los francos según el historiador ronkalés B. Estornés Lasa (“Orígenes de los Vascos, Tomo III”).

Las crónicas francas hablan de: Vasconias depredatur; Pampilonam capit; partem Vasconiae occupat;Vascones una expeditione vastavit; Vascones humiliavit; cum omni exercitu Vasconiae partes ingreditur; feroce Uvasconum gentes debellatutus aggreditur etc. (Adolf Schulten). Fredegario (Script. Rer, Meroving II p.129): “Teudebertus et Teuderius exercitum contra wasconis…” (...), p.148 “quod rebellione wasconorum”.

Es difícil pensar que los baguadas fueran campesinos descontentos y que pudieran tomar grandes ciudades amuralladas como Tarazona o Zaragoza; que tropas romanas, francas o visigodas no pudieran con simples campesinos mal armados, y que la rebelión se mantuviera, aunque con diferente intensidad, durante un período tan prolongado en el tiempo. Es más bien el inicio de la defensa de todos los baskones o vascos de su territorio, que tendría continuidad en el nacimiento del ducado de Baskonia en el año 600-660 y después el reino de Pamplona o de Navarra desde el año 824 tras la Segunda Batalla de Orreaga o Roncesvalles al vencer una vez más a los francos.

Por tanto, en el “ager” las clases campesinas vieron su sustento arrasado por la nueva situación política lejos de la “Pax Romana”, estando sometidos para entonces a la explotación agrícola, por lo que huyeron del campo y se incorporaron a los habitantes del “saltus” que aún no estaban romanizados y que mantendrían vivos sus modos de vida, de organización e incluso su religión y cultura al estar alejados de las ciudades romanas. Juntos crearon el movimiento bagauda que culminará con la creación del Estado vasco. La experiencia histórica nos demuestra que los grandes hitos se van gestando poco a poco.

Los francos serán los que terminen de generalizar el término waskones o baskones pues nos ven como un único Pueblo y no hay posibles interpretaciones en otro sentido: son todos vascos sobre todo por la lengua que hablaban, el “vasco” o euskara. Así, Gregorio Tours en el 587 hablaba de "Wasconia" con "w" pues en latín la palabra “baskones” se pronuncia [uuáskones], los griegos o helenizados escribían "ouascones" con "ou", los musulmanes con "b", "baxcones" (pero con "x" como Ibn Adhari) y otros escribían "baskonis" (Ibn Hayyn, El Yacubi, Yacut).


B. Estornés Lasa en su libro “Orígenes de los vascos” (1966), comenta que el ducado baskón regentado por Eudón el Grande no uso otro nombre que el de Baskonia (siglos VI al VIII). El término Aquitania yacía en el olvido romano: “Los duques baskones Eudón, Hunaldo y Waifre no le dieron otra denominación. Los escritores francos, tampoco”.

- Duques baskones impuestos por los francos:
Genial 602-626
Aigino 626-638
Amando 638-660

- Duques, príncipes y reyes independientes llamados de Baskonia:
Felix 660-670
Lupo I Otsoa 670-710
Eudon 710-734
Hunaldo I 744-768

- Duques, príncipes y reyes independientes de Baskonia sin Aquitania (Loira-Garona):
Lupo II 768-778
Primera batalla de Orreaga-Roncesvalles 15 de agosto del 778
Lupo Sancio 778-812
Singuin 812-816
Garzi Enekones 816-823
Lupo III Zentulo “wasco” 819-823

Nace el reino de Pamplona-Nabarra con Eneko Aritza, Segunda Batalla de Orreaga 824