ORÍGENES DE LAS DIPUTACÍONES FORALES

ORÍGENES DE LAS DIPUTACIONES FORALES

Aitzol Altuna Enzunza


En el Estado baskón de Nabarra para resolver los problemas locales existían los "Concejos o Juntas Vecinales", elemento peculiar del derecho pirenaico. Eran orales y sin testimonio escrito; de aquí surgirían los ayuntamientos o “ajuntamientos”. Entre todos los vecinos se sorteaban los cargos en sufragio universal de un representante por “fuego” o familia mediante insaculación o suertes. 

 Santa María la Antigua 1575. urtean, 
Litografia Gregorio Hombrados Oñativia (Zarautz 1902-Tolosa 1978)


Las reuniones se hacían bajo un árbol y en Cruz Parada cuando se impuso el cristianismo, pero se trasladaban a las tejavanas de las iglesias o ermitas si llovía. 

Los asuntos del señorío de Bizkaia se dirimían en las Juntas Generales del señorío y las de Gipuzkoa en las Juntas Generales de Gipuzkoa, así como las de Alaba en la Cofradía de Arriaga (en Iparralde existían instituciones similares). En Alta Nabarra se mantuvieron las Cortes, incluso tras la invasión de 1512.

"En Gernika bajo el Árbol" (Gernikan arbolapean)
 Gregorio Hombrados Oñativia (Zarautz 1902-Tolosa 1978)

Desde la Edad Media se celebraban en Bizkaia entre 2 y 4 Juntas Generales del señorío al año, sin fecha previa, las cuales duraban de 1 a 5 días, las primeras documentadas son del siglo XI. 

Las citaciones a Juntas se harían mediante mensajeros y encendiendo hogueras en las cumbres donde también se tocaban unos cuernos, por lo que son llamados “montes bocineros”, los cuales en el caso de Bizkaia son el monte Ganekogorta, el Kolitza (para las Enkartaciones), el Oiz (Durango), el Gorbea, y el Sollube, si bien la existencia de estos montes "bocineros" es una leyenda creada por Antonio Trueba en el siglo XIX. Antonio Trueba era Cronista y Archivero del Señorío de Vizcaya (Galdames 1819-Bilbao 1889). 


Cabecera del periódico El País Vasco-navarro de 1870

Con Nabarra: "Los Alcaldes del Fuero fueron cinco en la antigüedad; tres en las merindades de Busturia y Zornoza, y dos en las de Uribe, Arratia y Bedia. Hasta el siglo XIII estas fueron también las cinco merindades que abarcaba el Señorío y a las que correspondía el toque de las cinco bocinas para los llamamientos a juntas o congresos so el árbol. Después se añadieron las de Marquina y Durango" (Labayru, Historia de Bizcaya 1900). Se nombraban de forma vitalicia entre las grandes familias bizkaínas.

De documentos como éstos donde se habla de las "cinco bocinas tañidas", viene la confusión de los "cinco montes bocineros" que cuenta por primera vez en el siglo XIX el "cronista y archivero del Señorío de Vizcaya" el enkartado Antonio Trueba. 
Las bocinas se tañían en realidad como parte del protocolo de apertura de las propias Juntas en Aretxabalagana o en Gernika, una por cada merindad originaria: Uribe, Busturia, Arratia, Zornotza y Bedia (E. Labayru).

Lo que sí está documentado son convocatorias mediante repique de campanas y mensajeros (montañeses) que iban avisando a los junteros como en el valle de Ayala o en el de Llodio.

Además, de una lectura atenta de los documentos, parece deducirse -quizás- que el toque de bocinas era en las mismas Juntas como, posiblemente, un acto protocolario. 

El otro lugar de reunión, era en las campas de Basarte y en la ermita de Santa Cruz adyacente en Azkoitia

La realidad es la que señala E. Labayru  (1900): "Los Alcaldes del Fuero fueron cinco en la antigüedad; tres en las merindades de Busturia y Zornoza, y dos en las de Uribe, Arratia y Bedia. Hasta el siglo XIII estas fueron también las cinco merindades que abarcaba el Señorío y a las que correspondía el toque de las cinco bocinas para los llamamientos a juntas o congresos so el árbol. Después se añadieron las de Marquina y Durango".

Gernika en el siglo XV, arriba a la izquierda el árbol de Gernika y la ermita de Nuestra Señora de Santa María la Antigua



Las primera Juntas de Bizkaia documentadas datan del siglo XI dentro del reino baskón  de Nabarra,  mediante señores o representantes de diferentes comarcas del señorío y en diferentes lugares de manera itinerante (como lo eran en Gipuzkoa y también en Alaba o Alta Nabarra), tal y como explicamos en LEHOINABARRA: EL LUGAR DOCUMENTADO DE LA PRIMERA JUNTA GENERAL DE BIZKAIA

La Juntas Generales mediante los representantes municipales de las anteiglesias aparecen por primera vez en la Junta General de Aretxabalagana en Morga en el siglo XIV y son ya las única desde principios del siglo XVI.



En la Nabarra Occidental, tras su invasión por Castilla en 1200, las Juntas Generales serán el equivalente a un gobierno autónomo confederado a la corona castellana de cuyas Cortes no participaban. Su capacidad no se limitaba a organizar, defender y legislar el territorio, sino que además mantenían relaciones internacionales con otros reinos o regiones, tanto comerciales como de guerra.


Por ejemplo, en la batalla de Winchelsea de 1350 fue derrotada la flota de la Nabarra Occidental al intervenir a favor de Francia y contra Inglaterra. Tras esta batalla las Juntas Generales de Gipuzkoa pactaron en la torre de Londres el primer convenio para faenar en mares británicos a cambio de que los gipuzkoanos dejasen de hostigar a las flotas inglesas, de devastar sus costas y de apoyar a los franceses durante 20 años. 


Incluso se firmó que Gipuzkoa se mantendría neutral en caso de guerra entre Inglaterra y Castilla. El rey de Inglaterra Eduardo III, ese año 1350, pidió a los obispos ingleses organizaran rogativas para que se rezase a Dios de este modo: "Líbranos, Señor, de la peste de los vascos". Entre 1353 y 1482 hubo pactos de amistad, comercio y navegación de las regiones litorales nabarras e Inglaterra.

LOS REGIMIENTOS

Diputación foral de Alta Nabarra


En 1499 nacieron los “Regimientos” para poder hacer frente a las necesidades de los territorios, pues las reuniones de las Juntas Generales y de las Cortes de Nabarra o de su Consejo Real, eran insuficientes ante el aumento de la población y de las nuevas necesidades económicas y judiciales. 

Así, en Bizkaia por ejemplo, existió el “Regimiento particular” desde 1570, el “Regimiento de la Tierra Llana” y el “Regimiento de las villas y ciudad” (unidas a veces en el “Regimiento General”). Estos “Regimientos” serán los antecesores de las Diputaciones Generales.


Tenían los Regimientos la misma función en todos los territorios nabarros y fue la de Alta Nabarra la primera Diputación General en surgir de ellos de manera definitiva en la Edad Moderna en el año 1625. La Diputación General se apellidará “Foral” al fundamentarse en los Fueros y el derecho pirenaico.


En la Diputación General de Alta Nabarra existía un representante del clero, dos de la nobleza y cuatro del pueblo llano (pero con dos votos), por tanto era una constitución similar a las Cortes. La Diputación y las Cortes eran presididas para un virrey impuesto por España tras la conquista (figura similar a la que existía en las demás de colonias españolas). 

A partir de 1678 la composición de la Diputación fue de un representante por el clero, dos por la nobleza, dos por Pamplona y dos por el resto de las merindades. Por tanto, en Alta Nabarra (hoy llamada Comunidad Foral Navarra dentro de la administración española) era la Diputación estamental a diferencia de lo que ocurría en el resto de territorios nabarros.

Diputación foral de Gipuzkoa 

En 1574, del “Regimiento particular” nació el germen de la Diputación General de Bizkaia para gobernar el señorío en su día a día, con 6 Diputados y presidida por el Corregidor impuesto por la corona española (similar al virrey), con voz pero sin voto y como representante del señor de Bizkaia, título que poseía por herencia la corona española desde 1371. 

No será definitiva la constitución permanente de la Diputación General de Bizkaia hasta el año 1630 con la unificación deficinitva de las Juntas de la Tierra Llana y de las villas, por tanto 5 años después que la de Alta Nabarra. 

Fuero de Vizcaya acordado en la Junta de 2 de junio de 1452 dentro de la Iglesia de Santa María la Antigua de Guernica por los alcaldes de Fuero y los diputados en la Junta General de Idoibalzaga. Bilbao, 1909 (Imprenta y Librería de José de Astuy).
El Fuero Viejo mejor conservado que tenemos "Estaba depositada en el Archivo Provincial de Bilbao y había pertenecido al gran patricio vizcaíno Fidel de Sagarmínaga, que la donó, junto con su biblioteca, a la Diputación Foral. José Astuy empezó publicando parcialmente el texto en el diario La Unión Vasco-navarra y en el semanario Euskalduna, para terminar reuniendo los materiales en un libro que editó en su propia imprenta" Gregorio Monreal Zia "Fuentes del derecho histórico de Bizkaia" (2021)



Paseo de Los Caños desde Miraflores y la Casa del Corregidor, en los límites de Bilbao y la Anteiglesia de Begoña que fue independiente hasta 1925 (Foto de la Enciclopedia Auñamendi)

Al residir el Corregidor en Bilbao, estos “Regimientos” se celebraban en esta villa en detrimento de Bermeo, “cabeza del señorío” hasta 1602. Casi de la misma fecha son las Diputaciones del resto de territorios.

Desde el siglo XVI se tiene noticia de Juntas mixtas no permanentes entre órganos de tres territorios de la Nabarra Occidental (Bizkaia, Gipuzkoa y Alaba), con el fin de armonizar sus relaciones y presentar un frente unido a la corona castellana-española.

Diputación foral de Alaba

LOS DIPUTADOS GENERALES

Con el transcurrir de los años, se empezó a pedir un patrimonio para ser Diputado, patrimonio con el que se respondía de la gestión realizada al dejar el cargo tras los dos años que duraba el mismo en un “juicio de residencia” (como ya ocurría en época romana con los cargos públicos). 

En Bizkaia, en el año 1748, para ser Diputado General (equivalente a un presidente territorial) se requería un gran patrimonio de 20.000 ducados y la mayoría de los Diputados Generales de Gipuzkoa tenían títulos nobiliarios en España. 


El de Diputado General era un puesto donde se turnaban los bandos ganboíno y oñacino en la que se hallaba dividida las fuerzas políticas en la Nabarra Occidental (equivalentes, salvando las distancias, a los partidos políticos actuales). 

En el acta de la primera elección del representante permanente de todos los municipios de Bizkaia llamado Diputado General, aparece un galdakanés, se trata del infanzón galdakanés Fortún García de Usunsolo en 1506 y en el 1512 ya son dos, otra vez Fortún por el bando ganboino y Juan Martínez de Echebarria por el oñacino.

Sello de 1500 de la Junta de General de Gipuzkoa de  Zestoa del Archivo de Deba y el de la derecha de 1514 del Archivo General de Gipuzkoa, ambos muy similares (Patxi Olabarria)

Pese a todo, en 1850 y pese a perder la Primera Guerra Carlista (que fue eminentemente una guerra por los Fueros en tierras nabarras), en Gipuzkoa, de 93 municipios 9 eligieron concejales en votación pública, 1 los concejales salientes y 82 por insaculación o a suertes como marcaba la tradición o derecho pirenaico, los cuales acudían a las Juntas de Gipuzkoa.


OTRAS FIGURAS FORALES

Existían otra serie de figuras forales además del Diputado General que encabezaba la Diputación y sus miembros o junteros, figuras como las de “consultores del Fuero”, los “síndicos o vocales”, “regidores”, “secretarios”, “tesoreros” etc. que velaban por la correcta aplicación de los Fueros (los consultores y los síndicos), levantaban actas de las reuniones o llevaban las cuentas del territorio. 

Diputación Foral de Bizkaia



Normalmente existía un cargo ganboíno y uno oñacino por cada figura foral. En 1776 se creó en Bizkaia la figura de los “Padres de la provincia” con los ex Diputados Generales, a modo de un Senado consultivo que se sentaban los primeros asientos en las Juntas Generales.